Opinión

Nuevo León, el paraíso neoliberal

Por Erika.

Dicen que la intuición es la inteligencia del espíritu y que hay que ponerle atención para ver lo que no se puede percibir con los 5 sentidos. Nos sirve para inferir la realidad cuando ésta no se manifiesta en forma evidente.

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Sin embargo, cuando no alcanzamos a interpretar los mensajes sutiles que nos manda la realidad a través de la intuición, aquella se las arregla para ir haciendo cada vez más evidentes sus avisos, hasta llegar a gritarnos las cosas para que tengamos que prestarles atención, a fin de que espabilemos, nos demos cuenta de lo que sucede y podamos actuar en consecuencia.

Así después de mucho tiempo, en todo el mundo la realidad nos está gritando desde Europa, como viven los españoles en manos de los depredadores de la energía eléctrica y lo que está sucediendo en otros países por la situación de los mercados de gas y petróleo. Nos grita desde Estados Unidos con la carestía de productos, como la leche para los bebés y con la espiral inflacionaria que no se detiene con el incremento de las tasas de interés, o desde Ecuador con los disturbios sociales que está ocasionando el precio de la gasolina.

Pero el mensaje más claro y fuerte lo estamos recibiendo desde Nuevo León, donde el saqueo neoliberal ya ocasionó que los habitantes no tengan acceso al agua, ni para sus necesidades más básicas, a pesar de haberla en cantidades suficientes para que todos la reciban.

Nuevo León alcanzó el paraíso neoliberal, donde los grandes empresarios tienen sus piscinas desbordadas, mientras llegan bien bañaditos a jugar golf en los campos regados con millones de litros de agua potable, en tanto los empleados de sus embotelladoras le suben el precio a las botellas y garrafones que llenan con el agua que les robaron a los habitantes, para que éstos se las compren a cualquier costo porque es la única que van a recibir.

Después de años de estar otorgando concesiones de agua sin control a las empresas donde no la hay en abundancia, estas son las consecuencias. Y penosamente así hay otros estados, que hoy mismo están trabajando para poder hacerle lo mismo a sus pobladores, como Querétaro.

Ese es el paraíso final del sistema neoliberal. Por medio de los gobiernos corruptos, le entregan a las empresas las riquezas del país que le roban a la gente, para que ellos les pongan una marca y se las devuelvan con un precio que no todos pueden pagar, concentrando el flujo del dinero en unas cuantas manos, sin que los demás tengan acceso a lo que debería ser un derecho.

Ahora vemos filas de miles de personas esperando poder llenar una cubeta en alguna toma de un camellón o de un parque, porque el gobierno es absolutamente incapaz de entregárselas en sus casas.

Si a pesar de estar recibiendo estos duros golpes de realidad en plena cara, no podemos entender que este es el destino que nos espera a todos si no terminamos de concretar la transformación del país, más temprano que tarde tendremos que vivir las consecuencias.

Así como la energía, los combustibles y los alimentos son temas en los que ya se busca alcanzar la autosuficiencia en beneficio de todos, el siguiente asunto urgente es modificar la ley de aguas, para que este tipo de saqueos no vuelvan a ocurrir en la vida de los mexicanos; que se trate el asunto como lo que realmente es, un derecho humano al que todos debemos asegurarnos de tener acceso. Esto sin duda no se logra aplicando la doctrina neoliberal, corrupta y depredadora, que nos lleva a convertir el mundo en un permanente Nuevo León.

No hay lógica ni sentido que la población deba vivir permanentemente resolviendo emergencias al borde del desastre colectivo, porque gobiernos corruptos se coluden para que unos cuantos acumulen cantidades de dinero que no se van a poder acabar en varias generaciones. No es nada más un despropósito; es un crimen de lesa humanidad, que por lo menos debería llevarlos a la cárcel.

Como dijo el actor inglés Michael Caine: “Hay personas que quieren ver el mundo arder”.

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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