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Genaro García Luna contactó a los Beltrán Leyva con un proveedor Israelí para la compra de equipo de espionaje

En el segundo día de testimonios de testigos y quinto desde la integración del jurado en el juicio que le sigue el gobierno de Estados Unidos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública (SSP) durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), por conspirar para traficar droga a su país, Sergio Enrique Villarreal Barragán ‘El Grande’ continuó dando su testimonio que involucra al cercano de Calderón en diversas acciones de colusión y sobornos por parte del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el primero de los testigos de la Fiscalía con el que busca evidenciar el estrecho lazo que existía entre el funcionario en los dos gobiernos panistas con los líderes del cártel que en su momento fue encabezado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ‘El Mayo’ Zambada y Arturo Beltrán Leyva.

Otro de los episodios que relató el colaborador del gobierno de Joe Biden fue que algún momento Genaro García Luna fungió como “contacto” entre un proveedor de origen israelí con sede en la Ciudad de México y el Cártel de los Beltrán Leyva para que adquirieran equipo de intervención de comunicaciones, espionaje, de contrainteligencia, inhibidores de llamadas, grabadoras, entre otros.

“Teníamos de todo”, sostuvo Sergio Villarreal al recordar que a Arturo Beltrán Leyva le gustaba renovar sus equipos y estos eran “muy avanzados”.

Asimismo, habló sobre el arsenal que tenía el cártel cuando él era parte, reveló que tenían armas largas incluidas decenas de AK-47, algunas de ellas chapadas en oro, así como AR-15 y lanzagranadas. Algunas de estas armas, afirmó, estaban grabadas con la leyenda de “propiedad del gobierno de los Estados Unidos”, pero además de estas tenían en su poder bazucas, algunos misiles que dijo eran de fabricación rusa o de otros países.

Indicó que también llegaron a comprar rifles calibre .50 en Estados Unidos, a la que llamó “es un arma muy poderosa”, pues dijo que tiene un largo alcance y penetración poderosa debido a que lograban atravesar los vehículos blindados que usaban sus enemigos.

De hecho, recordó que él mismo usaba una Colt .38 súper, hecha especialmente para él porque tenía grabado su apodo en el mango del arma en la que tenía incrustaciones de diamantes. Precisó que era una edición especial de “Día de Muertos” con un mapa de América Latina también grabado.

Otro de las revelaciones que hizo ‘El Grande’ fue que en una ocasión las Fuerzas Federales incautaron en el Puerto de Manzanillo, Colima, 20 toneladas de cocaína que pertenecía a Arturo Beltrán Leyva y que no querían liberar, por lo que el líder narcotraficante tuvo que negociar el intercambio de la droga “buena” por una “falsa”.

“En un rancho donde entrenábamos sicarios también preparábamos cocaína falsa”, subrayó, misma droga que intercambian por cargamentos cuando estos eran decomisados. Describió que la manera de fabricarla consistía en mezclar azúcar, harina, acetona, éter y barniz “para que brillara” una vez seca, después hacían los ladrillo que más tarde fueron llevados al puerto para que los propios funcionaros corruptos de las aduanas intercambiaran la verdadera por la falsa. Tras realizarse el cambio, “Arturo estaba muy contento porque había recuperado casi sin pérdida su cargamento”, aseguró.

Por otro lado, también dio a conocer que en 2006 los líderes del Cártel de Sinaloa, excepto ‘El Chapo’, se reunieron en un encuentro con los jefes del Cártel de Los Zetas para repartirse el territorio y de esa forma pactar una tregua. Pese a reconocer que “redujeron el crimen” durante ese periodo de acuerdo, éste duró menos de un año.

En el segundo día de testimonios de testigos y quinto desde la integración del jurado en el juicio que le sigue el gobierno de Estados Unidos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública (SSP) durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), por conspirar para traficar droga a su país, Sergio Enrique Villarreal Barragán ‘El Grande’ continuó dando su testimonio que involucra al cercano de Calderón en diversas acciones de colusión y sobornos por parte del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el primero de los testigos de la Fiscalía con el que busca evidenciar el estrecho lazo que existía entre el funcionario en los dos gobiernos panistas con los líderes del cártel que en su momento fue encabezado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ‘El Mayo’ Zambada y Arturo Beltrán Leyva.

Otro de los episodios que relató el colaborador del gobierno de Joe Biden fue que algún momento Genaro García Luna fungió como “contacto” entre un proveedor de origen israelí con sede en la Ciudad de México y el Cártel de los Beltrán Leyva para que adquirieran equipo de intervención de comunicaciones, espionaje, de contrainteligencia, inhibidores de llamadas, grabadoras, entre otros.

“Teníamos de todo”, sostuvo Sergio Villarreal al recordar que a Arturo Beltrán Leyva le gustaba renovar sus equipos y estos eran “muy avanzados”.

Asimismo, habló sobre el arsenal que tenía el cártel cuando él era parte, reveló que tenían armas largas incluidas decenas de AK-47, algunas de ellas chapadas en oro, así como AR-15 y lanzagranadas. Algunas de estas armas, afirmó, estaban grabadas con la leyenda de “propiedad del gobierno de los Estados Unidos”, pero además de estas tenían en su poder bazucas, algunos misiles que dijo eran de fabricación rusa o de otros países.

Indicó que también llegaron a comprar rifles calibre .50 en Estados Unidos, a la que llamó “es un arma muy poderosa”, pues dijo que tiene un largo alcance y penetración poderosa debido a que lograban atravesar los vehículos blindados que usaban sus enemigos.

De hecho, recordó que él mismo usaba una Colt .38 súper, hecha especialmente para él porque tenía grabado su apodo en el mango del arma en la que tenía incrustaciones de diamantes. Precisó que era una edición especial de “Día de Muertos” con un mapa de América Latina también grabado.

Otro de las revelaciones que hizo ‘El Grande’ fue que en una ocasión las Fuerzas Federales incautaron en el Puerto de Manzanillo, Colima, 20 toneladas de cocaína que pertenecía a Arturo Beltrán Leyva y que no querían liberar, por lo que el líder narcotraficante tuvo que negociar el intercambio de la droga “buena” por una “falsa”.

“En un rancho donde entrenábamos sicarios también preparábamos cocaína falsa”, subrayó, misma droga que intercambian por cargamentos cuando estos eran decomisados. Describió que la manera de fabricarla consistía en mezclar azúcar, harina, acetona, éter y barniz “para que brillara” una vez seca, después hacían los ladrillo que más tarde fueron llevados al puerto para que los propios funcionaros corruptos de las aduanas intercambiaran la verdadera por la falsa. Tras realizarse el cambio, “Arturo estaba muy contento porque había recuperado casi sin pérdida su cargamento”, aseguró.

Por otro lado, también dio a conocer que en 2006 los líderes del Cártel de Sinaloa, excepto ‘El Chapo’, se reunieron en un encuentro con los jefes del Cártel de Los Zetas para repartirse el territorio y de esa forma pactar una tregua. Pese a reconocer que “redujeron el crimen” durante ese periodo de acuerdo, éste duró menos de un año.

La Hoguera

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