Opinión

Ternuritas

Por Arturo Del Bosque – Se dice y creo que con razón, que para que sean las cosas, para que existan han de ser nombradas, las tangibles, las espirituales, las emociones, los anhelos, las luchas, han de ser nombradas las épocas, los tiempos, las ideas, que si no, serán volátiles y sin ancla, sin nombrarles pueden sernos arrebatadas, secuestradas en el vano afán de silenciarles, desparecerlas, en la intentona de enmudecerles ante la avalancha histórica que  por fortuna nos ha tocado protagonizar.

Así fue que fraude le nombramos a la felonía de los poderosos, fraude y le repudiamos, en una lógica de lucha fuimos gobierno legitimo, en resistencia, en la justa ira, nos nombramos convencionistas, le nombramos organización al esfuerzo de miles, de millones, nombramos comités a los esfuerzos de integración, a la incipiente pero perseverante organización, le llamamos morena, le nombramos regeneración.

En el 2018 le nombramos jubilo, victoria, los adversarios rumiaron pasmo, rabia, les es inalcanzable la gramática, la prosa, ya no digamos la poesía, es que no entendieron que para nombrar los pasos es menester los pies, para la lucha vigorosos brazos, es que se creen que con metálico pueden emprender el vuelo, creen que con engaños y quimeras habrán de inmolarnos en iracundas hogueras, nos hemos nombrado pueblo y los pueblos que se hermanan y se nombran y luchan,  ciñen olivo y el laurel de la victoria.

Eunucos de palabras tuercen lo vocablos, nombran destrucción, autocracia y populismo a lo que son esfuerzos y anhelos colectivos, a lo que por fuerza y merito en regeneración se nombra, La Cuarta, herencia de libertadores, de liberales y revolucionarios, nombramos la historia como testigo, constructora de sueños y horizontes, historia le nombramos a los  movimientos, que les ha nombrado el presidente como una interminable sucesión de intentos.

Con la tilde de conservadores, deambulan, no saben que para hacer camino hay que leer al poeta  y echarse a  andar, añoranzas de un pasado reciente que les nombro dueños, que les llamaba amos y nombró las humillantes reverencias, les es ajena la historia, en tanto no cotiza en sus mercados, no le saben al sacrificio, si para el sol hay que nombrarse piel y resistir se nombra al que no ceja ni se cansa, soberbia nombran a su banal sabiduría, adoctrinaos en la perversa hipocresía, en la iracundia y la blasfemia se autonombran prensa, falaces paladines que con dulcitos millonarios besaban manos y se nombraron vasallos.

Dignidad le hemos nombrado al valor máximo de esta transformación, honestidad no como discurso, honestidad como bandera, hoy repudiamos y en todas sus letras habremos de desnudarle, exhibirla y combatirla, corrupción que fue flagelo y obstáculo, que engordo bribones y empobreció a millones, militancia te nombramos, compromiso, camaradería, fraternidad, hoy te nombramos, libertad.

Se dice que para que sean han de ser nombradas, nombramos caminos y los adversarios nombran muros, compasión, anhelo, les nombramos, ellos solo saben nombrar el ordinario dinero, le nombramos amistad al camino, a la siembra, nombramos semilla a lo que será futuro, nombramos cosas grandes, nombramos viento, mareas, nombramos también cosas ligeras, pequeñitas, hoy la oposición de muto propio se nombran ternuritas.

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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