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El reclamo del ausente López Obrador tiene eco en la Cumbre de las Américas

Andrés Manuel López Obrador envió a Marcelo Ebrard como representante de México a la Cumbre de las Américas. (Moisés Pablo/Cuartoscuro.)

Si bien el canciller Marcelo Ebrard tuvo una destacada participación, especialistas consideran que no fue suficiente frente a la que hubiera tenido la presencia del presidente de México.

Ariadna Ortega y Lidia Arista

La representación del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón, en la IX Cumbre de las Américas no fue suficiente, pues aunque tuvo una destaca participación, el canciller no es el presidente de la República. Sin embargo, con su ausencia, Andrés Manuel López Obrador logró que su reclamo a que en la región no hayan exclusiones, tuviera eco, consideran expertas en relaciones internacionales.

“Es insustituible la figura presidencial porque los grandes acuerdos se tomaron en la mesa presidencial. La agenda de Ebrard era buena, pero no pudo dialogar y llegar a acuerdos a nivel de presidente, entonces fue una voz paralela, como en pasillos (…) Si vemos a otros presidentes, los acompañan secretarios, el canciller, y otros funcionarios, entonces no fue suficiente la presencia del canciller”, señala Guadalupe González del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México (Colmex).

Así también lo considera Norma Soto Castañeda, especialista en Relaciones Internacionales de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle, quien plantea que como mandatario federal hay responsabilidades que se deben cumplir, por lo que es importante asistir a eventos de carácter internacional, como la Cumbre, y ya en estando en el lugar manifestar si se está de acuerdo o no con el contexto en el que se desarrolla, respecto a la falta de invitación a otros mandatarios.

“Lo ideal es que el presidente hubiera ido, pero su política de manejarse más en casa, de estar de manera interna, lo ha llevado a que veamos siempre al secretario de Relaciones Exteriores en esta serie de eventos, él también está acostumbrado, tiene la experiencia, sabe lo que tiene qué hacer, él se mueve tranquilamente en estos escenarios”, considera en entrevista.

Aunque se le da ese poder de tomar decisiones respecto a lo que es la Nación mexicana, siempre va a estar a auspicio a lo que diga el presidente, entonces actúa bajo los directrices que me han señalado, me han mandado, pero no más allá, porque me veo limitado.

Durante el mensaje principal del canciller en la Cumbre de las Américas, celebrada en Los Ángeles, California, Estados Unidos, rechazó –al igual que el presidente Andrés Manuel– la exclusión de países.

«La mayoría de los países que estamos aquí presentes hemos manifestado nuestra oposición a que sean excluidos otros países», dijo Ebrard Casaubón en su intervención en la Sesión Plenaria de la IX Cumbre de las Américas, dado que no fueron convocados al encuentro países como Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Previamente, el Ejecutivo mexicano había condicionado su asistencia a que se invitara a los representantes de estos países, pues considera como prioridad la unidad de las naciones de la región en una unidad como lo hace la Unión Europea.

“El presidente ha tenido ciertas exigencias, pero él no asiste al foro, entonces no puede demandar más allá de los posibles porque no se encuentra en el lugar necesario para entablar los vínculos de su Nación con los demás países de América Latina y trabajar de manera conjunta, a nivel internacional no queda bien la figura del presidente porque no asiste”, dice Soto Castañeda.

Este lunes en su conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que a pensar de su ausencia, tuvo apoyo el reclamo de México para que no se vuelva a excluir a ninguna nación de una cumbre en la que se atienden asuntos de la región.

«De los 30 países que participaron, 20 se pronunciaron en contra de la exclusión, 20 de 30, 10 no dijeron nada y sólo dos estuvieron a favor de la exclusión. Ojalá y se lea el mensaje y que busquemos la unidad de todos los pueblos, independientemente de nuestras diferencias, que van a seguir existiendo, pero tenemos que dialogar, ponernos de acuerdo y buscar la unidad de toda América», dijo el mandatario mexicano en su conferencia de prensa.

Uno de las naciones que se manifestó en contra de la exclusión fue Chile. Su presidente Gabriel Boric se pronunció a favor de que los desacuerdos puedan decirse de frente.

“Es importante que cuando estemos en desacuerdo nos lo podamos decir a la cara. La exclusión solo fomenta el aislamiento y no da resultados, como históricamente hemos aprendido”, dijo durante su discurso en la plenaria de la cita continental.

Guadalupe González, quien es la coordinadora del informe «Las Américas en tiempos adversos: en busca de una agenda renovada. IX Cumbre de las Américas» realizado por el Colegio de México, explica que el reclamo de México era complicado de ser atendido por Estados Unidos.

«El gobierno mexicano hizo una demanda que resultaba en este momento difícil de atender por Estados Unidos por el hecho de que tanto el presidente Maduro como el presidente Ortega tienen órdenes de aprehensión, están siendo perseguidos por la justicia Estados Unidos, y no hay relaciones diplomáticas normales entre Cuba y Estados Unidos», refiere.

La importancia de la Cumbre

La académica del Colmex plantea que la Cumbre de las Américas es importante porque es el único foro multilateral de encuentro y diálogo de alto nivel entre los jefes de Estado de los 35 países del continente americano.

Además de que en la Cumbre no solo dialogan los jefes de Estado, sino que es un mecanismo que va más allá de las reuniones de cada tres años porque la Cumbre está anclada a la Organización de Estados Americanos (OEA), y las decisiones que se toman a nivel presidencial llevan un seguimiento dentro de este organismo donde están las 13 organizaciones de cooperación Latinoamérica e interamericana.

En ese sentido, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó que, más allá del debate sobre la exclusión de países, el asunto que está sobre la mesa es la operación y funcionalidad de la OEA, a quien acusó de jugar un papel político e intervencionista en Bolivia, en lugar de preocuparse por cómo los países miembro se abastecerían de medicamentos y vacunas contra el COVID-19.

«El tema no es solo si se excluye o no a algunos países, o si se admite o no el principio de intervención, el cual México rechaza, sino también que la arquitectura, fundamentemos y función de la OEA están agotados», manifestó, por lo que sugirió la posibilidad de transformar a la organización para que haya una garantía de no intervención y no exclusión de países.

De acuerdo con la especialista de La Salle, lo que se gane estará en manos del secretario de Relaciones Exteriores, por lo que hubiera sido importante que asistiera el presidente, lo que le hubiera dado un papel preponderante en el plano internacional.

“Es difícil hacer una América unida, no tenemos política de buena vecindad”, reconoció Soto Castañeda. Por su parte, la doctora Guadalupe González reitera que “esta cumbre es de mucha fragmentación, no solo cierta lejanía de Estados Unidos y América Latina, sino también a nivel latinoamericano, dado hay visiones muy distintas, contrapuestas respecto al modelo de desarrollo”.

Expansión Política

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Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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