Opinión

¡Abril será un mes de Transformación!

Por Malthus Gamba

Abril es importante para la Cuarta Transformación.

El 10 del mes entrante, tenemos una cita con la democracia participativa. Es el momento esperado por décadas, para que dé inicio una importante etapa en la vida pública del país. Por primera ocasión, e intentando fijar este precedente para futuros gobiernos, el pueblo de México determina si quiere o no que el presidente de la república, finalice su sexenio.

Si el voto de la Consulta para la Revocación de Mandato es favorable a López Obrador, tendremos un gobernante legitimado por el voto popular.

Si por el contrario, las fuerzas opositoras consiguen hacer prevalecer su criterio, en el sentido de que el actual presidente conduce al país hacia el desastre, habrá cambio de mandatario y la fuerza del movimiento de Cuarta Transformación se verá afectada, e incluso podría quedar interrumpida.

Técnicamente, la revocación de mandato opera de esta manera. Pero una cosa es la letra y el contenido de la Ley, y otra distinta la realidad que refleja la vida cotidiana. López Obrador tiene el aval y respaldo de más del 70% de los mexicanos. No hay manera de hacerlo a u lado, señalando “pérdida de confianza”. Eso lo saben los grupos opositores y por eso su empreño en minimizar y deslegitimar la consulta.

Hablan de que la revocación de mandato debe ser requerida por los ciudadanos y no por alguna autoridad o gobierno. Su falso discurso olvida que las firmas que respaldan esa consulta, son de ciudadanos libres, que de manera individual, solicitan a las autoridades electorales la organización del proceso.

Claudio X González y su gente, saben que no tienen oportunidad para revocar el mandato al presidente López Obrador, Ni preparando el mejor de los fraudes electorales alcanzan la meta.
La campaña que vemos en todos los medios de comunicación bajo su control, demuestra eso. Su frustración.

No pueden contra López Obrador. Su pequeñez es evidente. Carecen de fuerza y respaldo social, no obstante que tienen dinero en abundancia para comprar conciencias y voluntades.
Lo mejor para ellos es que la gente no acuda a votar. Que no haga valer su derecho ciudadano. Así no queda el antecedente de una participación masiva, que determina el destino del gobernante en turno.

Porque a los conservadores les gusta soñar con el triunfo de su causa y la recuperación de los privilegios que la Cuarta Transformación suprimió.

No quieren que en el futuro, a un presidente priista o panista, le den las gracias y lo expulsen de Palacio Nacional, por haber perdido la confianza del pueblo. Los corruptos saben que la revocación de mandato, es el arma que los obliga a observar un buen comportamiento. Y ellos son especialistas en trabajos que se realizan al margen de la Ley.

Como parte de la corrupción neoliberal, el Instituto Nacional Electoral ha dificultado el proceso de revocación al máximo. Pocas casillas instaladas y pobre información sobre el proceso.
Sin embargo, como repite a menudo el presidente: “La libertad no se suplica. Se conquista”. Y hoy, conquistar nuestra libertad, significa salir a votar este 10 de abril.

Mientras tanto, en la Cámara de Diputados comienza a discutirse la Reforma Eléctrica.

Hoy el presidente de México habló al respecto, señalando que, según su muy personal punto de vista, sería adecuado que esta reforma se votara dentro del periodo ordinario de sesiones del Congreso. Sin necesidad de convocar a periodo extraordinario.

Deja en manos de los congresistas el determinar los plazos que mejor convengan al Poder Legislativo, pero no deja de expresar el punto de vista del Poder Ejecutivo.

Pese a la campaña desinformativa organizada por los grupos opositores, el respaldo a la Reforma Eléctrica es amplio. La gente mira las experiencias que viven países europeos como España, donde el servicio eléctrico se convirtió, gracias a la voracidad de las empresas particulares que venden energía al precio que les da la gana, en artículo de lujo.

Y nadie puede frenar el alza permanente de esas tarifas, porque la Ley fue diseñada para enriquecer a unos pocos, a costa del sufrimiento de millones de ciudadanos. La pobreza extrema se convierte en amenaza real para esas sociedades, donde se trabaja para liquidar la facturación arbitraria de las compañías que literalmente roban el salario familiar.

Aquí en México, donde la sociedad ha despertado y participa activamente en la toma de decisiones, hay rechazo manifiesto a que las empresas particulares se conviertan en dueños absolutos del sector eléctrico en el país.
Tenemos conciencia de que debe haber regulación por parte del Estado y para conseguir eso, se requiere de una Comisión Federal de Electricidad fuerte y competitiva.

Otra causa para que la Reforma Eléctrica se apruebe en los términos en que la presenta el presidente, es la defensa que se hace en ella de los yacimientos de Litio, ubicados en nuestro subsuelo.

La ambición por las ganancias millonarias que se esperan por la explotación de este metal, es otro motivante para los grupos de intereses nacionales y extranjeros.

No quieren que el Litio pertenezca en exclusiva al pueblo de México.

Lo ven como una especie de botín de guerra. Como tesoro de corsario, después de haber cometido el saqueo. Como producto de pillaje.

Por eso resulta importante en este momento, no perder de vista el desarrollo de la discusión que se inicia en la Cámara de Diputados, para sacar adelante esta Reforma Eléctrica.

El presidente López Obrador pide que salga antes de finalizar el mes de abril. Veremos que tanto tiempo toma a los legisladores procesar la iniciativa, valorarla y votarla.

Y lo más importante. Los ciudadanos debemos estar atentos al sentido del voto de cada bancada y cada legislador.

Hay elecciones en puerta en varios estados del país.

El castigo para quienes voten en contra de la Reforma Eléctrica, debe ser la negativa del voto ciudadano, para aquellos políticos que prefirieron respaldar la causa de las compañías extranjeras, que pretenden seguir robando y empobreciendo a este país y a sus ciudadanos.

Abril es un mes importante para la Cuarta Transformación. Y a los opositores debe quedarles claro algo. Más del 70% de los mexicanos, somos parte de esa Transformación. Votar en contra de la Reforma Eléctrica, es perder en automático el poco respaldo social que aún les queda.

No vamos a permitir que empresas extranjeras continúen saqueando al país. Ni vamos mantener a los políticos que están en contra del pueblo.

“A robar a otra parte”

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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