Opinión

Reforma Eléctrica: La tumba del PRI y PAN

Por Malthus Gamba.- Hay que dejar claro antes que nada, algo que explicó la semana pasada el presidente López Obrador.

El futuro del sector eléctrico, tal y como lo tiene contemplado y planificado el gobierno de la Cuarta Transformación, está garantizado. Pase o no pase la Reforma Eléctrica en la Cámara de Diputados el domingo entrante, el fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad, la puesta en marcha de mayor número de turbinas en las hidroeléctricas de la Comisión, la revisión de contratos de auto-abasto que corruptamente utilizan grandes empresas para evadir el pago de energía eléctrica y el poder subir energía del Estado, en forma preferente, a la red de distribución, están totalmente garantizadas.

Y algo más.

La ruta del amparo para intentar frenar estos cambios, está cerrada en buena medida, para las empresas que se empeñan en seguir obteniendo beneficios económicos, a costa del empobrecimiento de una empresa nacional, como la Comisión Federal de Electricidad.

¿Qué pasó en el trayecto para que la aprobación de la Reforma Eléctrica pierda la relevancia que tuvo al inicio? La respuesta tiene que ver también con lo que señaló en la misma conferencia mañanera el presidente.

La Ley Eléctrica que se encontraba en revisión en la Suprema Corte de Justicia, fue declarada “constitucional”. No prosperó la controversia presentada por la oposición, para que fuera declarada inconstitucional.
Se pensó en un inicio, que sería más fácil alcanzar un acuerdo con las fuerzas políticas opositoras en el Congreso para impulsar la Reforma, que conseguir los votos suficientes de los ministros en la Suprema Corte, para validar la Ley.

Por eso, de entrada, todo el impulso para modificar las reglas del juego, se decantó hacia la Reforma Eléctrica. Pero sale primero el fallo de la Suprema Corte y se alcanza el número de votos necesarios para declarar constitucional esa Ley. Ahí el panorama cambia totalmente.

El presidente López Obrador asegura al pueblo de México en la mañanera que citamos, que salga o no aprobada la Reforma Eléctrica, el alcance logrado con lo que aprobó la Corte, es suficiente para garantizar las modificaciones que requiere el proyecto de Cuarta Transformación, en materia eléctrica.
Las bases están dadas y son sólidas y profundas.

Además, advierte que tiene un “as” bajo la manga para completar la obra. Ese “as”, lo lanza a la mesa López Obrador unos días después y con eso gana la partida y el juego. “Si la oposición vota en contra de la Reforma Eléctrica, al día siguiente envío al Congreso una iniciativa, para reformar la Ley Minera y con ello dejar en manos de los mexicanos, la propiedad y explotación del Litio”

“Para esa Reforma, no necesitamos mayoría calificada. Con el voto de una mayoría simple, se aprueba. Morena y sus aliados tienen en este momento esa mayoría y sacaremos sin problemas esa reforma a la Ley”.

La Reforma Eléctrica que está por ser votada en la Cámara de Diputados, es un refuerzo valioso para el proyecto transformador del gobierno del cambio. Pero aún sin ese “extra” que implica su aprobación, las metas básicas en el sector eléctrico, fueron conseguidas. Y el Litio, va ser en exclusiva, de los mexicanos.

Si nosotros vemos con detenimiento el desarrollo del debate que se está dando en la Cámara Baja, apreciaremos que el margen de maniobra del gobierno, se hace más amplio.

Nueve propuestas del grupo parlamentario del PRI, fueron aceptadas por el bloque de Morena y aliados. Las mismas, ya fueron turnadas a la Junta de Coordinación Política, para que se incorporen al proyecto de reforma que se presente a votación.

La meta de Morena y aliados en este momento, es alcanzar un acuerdo que dé mayor fortalecimiento a lo ya conseguido. Ahora ya no está en juego el futuro del sector eléctrico. Es un intento por sacar adelante una Reforma que complemente lo que ya es Ley constitucional. Ésa es la apuesta del gobierno.

¿Pero qué más está en juego en este momento?

Principalmente, el futuro de dos fuerzas políticas que vienen dejando pedazos de dignidad e historial partidista, desde hace un buen tiempo.

Creo que todos quienes acostumbran viajar de continuo por la autopista de las redes sociales, conocen el video histórico donde aparece la imagen y la voz del expresidente Adolfo López Mateos, advirtiendo de los traidores a la patria que llegarán en el futuro, para poner en manos extranjeras el petróleo y la energía eléctrica de los mexicanos.

Esos traidores están ubicados en este momento, dentro de las filas conservadoras y se preparan para dar la espalda a su país, en beneficio de los intereses de empresas extranjeras como Iberdrola. PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, han expresado públicamente que votarán en contra de la Reforma Eléctrica.

El hecho de haber incorporado propuestas opositoras al proyecto, no rompe su obstinación. Llegan al Congreso con la consigna de votar en contra. Ese voto en contra del interés nacional, no cambiará la ruta que ha fijado el presidente López Obrador, en cuanto a energía eléctrica y litio.

Pero sí tendrá repercusiones mayúsculas en los diputados que voten en contra de la Reforma.
Del PRD ya no hablamos, porque es un partido en agonía. Movimiento Ciudadano, carece de fortaleza nacional. Es muy pequeño aún.

Pero PRI y PAN, están jugando su resto en en esta partida, que podría ser de las últimas para ellos.
La sociedad mexicana cambió profundamente, mientras que los políticos conservadores, siguen convencidos de que habitan en el mundo jurásico del neoliberalismo.

No entienden que la gente sabe la catástrofe eléctrica que vive España en este momento, por haber puesto la generación y distribución de energía eléctrica en manos de Iberdrola y demás empresas extranjeras. Los mexicanos no van a permitir que la historia se repita aquí. El pueblo de México acaba de dar una muestra de organización ciudadana, en la consulta para la Revocación de Mandato.

Despreció a las autoridades del INE y al bloque opositor abiertamente. Salió a votar masivamente, sin importar distancias e inconvenientes. No atendió a los corruptos de siempre, que le pedían no salir a votar.

A ese pueblo pretenden traicionar en este momento priistas y panistas. Dicen trabajar por el bien del país, pero los ciudadanos informados no los bajan de traidores. Más que otra cosa, las cabezas de los políticos jóvenes del tricolor y del partido azul, están en juego. Van a quedar marcados y difícilmente ocuparan en el futuro, puestos de representación popular.

¿Quién votaría por un traidor?

La sociedad tenía consciencia de que el PRD es un cascarón vació y que está a un paso de la extinción definitiva. Pero ahora, hay la certeza también, de que el PRD no está cavando su tumba en solitario. PAN y PRI están con la pala y el pico en las manos, preparando el terreno que ocuparán sus restos en el futuro inmediato.

Si la Reforma Eléctrica no sale bien librada, por falta de votos, en automático, se abren las fosas que ocuparan los restos de estas dos fuerzas políticas decadentes. Quienes más perderán, o ganarán en la votación del domingo próximo, son quienes tienen todas sus fichas apostadas en su voto.

Si sale la reforma Eléctrica, que bueno. De no ser así, que descansen en paz los priistas y panistas traidores a la patria y al interés de los mexicanos.

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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