Opinión

El INE contra presidenciables

Por Malthus Gamba.

Democracia es una palabra que de tanto ser usada por la clase conservadora, para justificar fraudes y otros delitos electorales, ha adquirido un sentido asociado a la corrupción.
Cuando los opositores utilizan la palabra democracia, generalmente hablan de los huecos legales y las artimañas para el fraude, que pueden ser utilizadas para alcanzar un triunfo ilegítimo, en buena parte de los procesos electorales.

El Instituto Nacional Electoral, es el templo donde se adora a la corrupción, en su modalidad de fraude.

En el libro de Hermann Hesse, titulado “El Lobo Estepario”, se cuenta que a la entrada de un edificio donde se realizan reuniones para iniciados, hay un letrero en el dintel de la puerta de acceso, con la leyenda “Solo para Locos”.

En las oficinas del INE debería figurar un espectacular, con la especificación “Solo para Corruptos y Adictos al Fraude”.

El Consejo General del INE, está integrado por personajes recomendados o impuestos por los mismos partidos políticos a los que debe supervisar. Por lo mismo, hay compromisos evidentes entre esos funcionarios públicos y las fuerzas políticas que los llevaron a un lugar donde los salarios son millonarios.

Un juez no puede ser imparcial, cuando le debe el cargo a los personajes que tiene que vigilar y en su caso, sancionar.

Pero el INE como institución, y sus consejeros en lo particular, se hacen llamar “los garantes de la democracia” en el país. Sin serlo.

La historia del IFE, después transformado en INE, está plagada de hechos que no dejan duda de su parcialidad en favor de las causas del conservadurismo.

El fraude más grande se da cuando ese instituto electoral, permite que un perdedor como Felipe Calderón, se apodere de la presidencia de la república, a pesar del caudal de pruebas que evidenciaban que el triunfo correspondía al hoy presidente López Obrador.

El INE debe reformarse, o desaparecer. Esa realidad es reconocida por millones de mexicanos que ven con descontento todo intento que hace este organismo, para alterar los resultados democráticos que arrojan elecciones de todo tipo.

El último clavo en el ataúd del INE, lo pueden estar colocando en este momento Lorenzo Córdova y Ciro Murayama.

Hasta el 2 de abril del 2020, Marco Antonio Baños se desempeñó como consejero electoral en el INE. Los representantes de los partidos políticos de izquierda y la sociedad del país, le colocaron el mote del Marco Antonio PRIaños, por su parcialidad en favor de esa fuerza de la derecha.

En el estado de Tamaulipas se vivió un proceso electoral intenso el pasado 5 de junio. El gobernador en funciones, Francisco García Cabeza de Vaca, hizo hasta lo imposible para colocar en la silla de gobernador a un incondicional que le cuidara las espaldas. Su administración está plagada de irregularidades. Él por su parte tiene una orden de aprehensión que puede hacerse efectiva de un momento a otro. Las acusaciones en su contra son serias y seguramente pisaría la cárcel si fuera detenido. Delincuencia Organizada, Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y Defraudación, son las causas de peso, que existen en esa acusación.

La victoria en Tamaulipas fue, a final de cuentas, para el candidato de Morena, quien ya cuenta con la Constancia de Mayoría que le otorga el Instituto Electoral Estatal, en reconocimiento a su triunfo.

El reconteo de votos que exigió la oposición, en un intento desesperado por alterar el resultado de la elección, resultó ventajoso para el candidato de Morena. Incrementó el número de votos a su favor.

Todo parecía marchar por la vía democrática. Pero en el último día fijado para impugnar el proceso electoral, el PAN presenta ante el Tribunal Electoral en Tamaulipas, un recurso para anular el proceso, argumentando que la delincuencia organizada, “metió la mano” en la elección, a favor de Morena.

Quieren que se declare inválido en triunfo de Américo Villareal y que se convoque a nuevas elecciones, donde tendrían otra oportunidad para ganar.
Y es precisamente ahí donde aparece la “mano negra” del INE.

Marco Antonio Baños, exconsejero electoral, figura al lado de la dirigencia panista, en la conferencia de prensa donde se da a conocer el intento de fraude que impulsa el partido azul.
Baños es el consejero del panismo golpista. Porque lo que quieren hacer, es un golpe a la democracia y a un gobernador electo que ganó limpiamente.

¿Es ético que un exconsejero del INE trabaje en favor de un partido político?

Sabemos que los resquicios o lagunas que tienen nuestras leyes y que tanto gustan a los políticos conservadores, les permitirá decir: “es legal”.

Y puede ser todo lo legal que se quiera. Pero que un personaje que participó como árbitro electoral, opere como asesor y le haga el trabajo sucio a un partido político perdedor, para que tire una elección legítima, es algo que cae en el terreno de la corrupción y es también un nuevo intento para impulsar un fraude.

Por su parte, el INE ha dado entrada a quejas de la oposición, donde se acusa a los funcionarios públicos de Morena, que han asistido a Estados donde se dieron elecciones, de realizar “actos anticipados de campaña”. Les están armando expedientes, para fundamentar una acusación de “reincidencia” en este tipo de faltas. Porque alegan que en Toluca se dio una situación igual.

El INE, de la mano con la oposición, quiere aplicar una sanción, bajo la figura de “Pérdida de Modo Honesto de Vida”, que impediría a los funcionarios públicos de Morena, participar como candidatos, en procesos electorales futuros. Un infractor reincidente, puede ser castigado de esa manera. Negándole la posibilidad de ser postulado como candidato a cualquier puesto de elección.

Quieren hacerlos aparecer como infractores habituales y para eso, está también Marco Antonio Baños en Tamaulipas.
El INE es un basurero donde lo que menos importa es la democracia.

Y el Tribunal Electoral, le sigue a corta distancia.

La elección en Tamaulipas fue ganada legítimamente por Américo Villareal, candidato de Morena.

Si hubo participación de dinero proveniente de la delincuencia, debería investigarse primeramente a Cabeza de Vaca y a su gente.
La presencia de los funcionarios de Morena, no alteró el resultado del proceso electoral. El margen de ventaja es bastante amplio y así lo ha reconocido el Tribunal Estatal que entregó la constancia de mayoría.

Hay que estar pendientes de lo que suceda en Tamaulipas y más pendientes de lo que hagan el INE y el Tribunal Electoral.

El INE ya preguntó a Claudia Sheinbaum si tiene intenciones de ser candidata a la presidencia en 2024. Quieren que responda afirmativamente, para poder acusarla de actos anticipados de campaña.

Lo que el INE no esperaba, es que Sheinbaum presentara demanda en contra del INE, ante el Tribunal Electoral, por este evidente hostigamiento.

Estemos atentos, para reclamar y exhibir a estos deshonestos funcionarios públicos, si llegan a tirar una elección ganada legítimamente y si sancionan de manera injusta a los presidenciables de Morena, para que no puedan competir por la presidencia en 2024.

López Obrador lo ha dicho con claridad: “El Pueblo es la autoridad suprema en el país. Él decide lo qué le conviene y ha aprendido a defender ese derecho”
Una fraude más, no pasará.

El INE y sus consejeros, van a estrellarse ante una muralla donde está escrita la leyenda: “Ya Basta”.
El “Tigre” no va a permitir una nueva burla por parte de consejeros y jueces corruptos.

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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