“El mundo es consumido cíclicamente por el mismo fuego que lo engendró y resurge de la aniquilación para repetir una idéntica historia”
—Friedrich Nietzsche.
¿Y qué dijeron al escuchar dicha frase? ¡Va de nuevo una férrea crítica a la oposición moralmente derrotada que cada día se supera a sí misma! ¡Pues no, se equivocan!
He sido lo suficientemente inicua al dedicar recurrentemente mis Nornilandia a ejercer la crítica al poder neoliberal, dando testimonio de los grandes cambios que estamos atestiguando ante el cambio de régimen con la Cuarta Transformación de la vida pública de México, liderada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, calificado como el segundo mejor presidente a nivel mundial, y ser considerado un indiscutible líder en América Latina.
Esta vez haré justicia a esos vilipendiados próceres, que fueron adquiriendo forma durante más de tres décadas de permanencia involuntaria de un régimen llamado neoliberalismo.
Así que levantemos las antorchas para honrar a esos personajes que nos dieron neoliberalismo. En cualquier otra columna podría decirles que dichos especímenes forman parte de un avorazado, salvaje, vulgar, corrupto, ramplón, obsoleto y decadente sistema; ¡pero no lo haré! En esta oportunidad considero que esas fuerzas vivas agrupadas en lo que podría considerarse como oposición –a la cual he etiquetado en otras ocasiones como moralmente derrotada- están más avispadas que nunca. Solo por ese hecho merecen recibir un parvo reconocimiento, que está a su altura y dignidad.
No crean ustedes en la injusta aseveración de Carlos Monsiváis que expresó, un 30 de abril de 1992, en una entrevista para el periódico El País, que “sentía, por un lado, que el mundo en general, y América Latina en particular, está amenazado por la desconsideración del neoliberalismo, que es profundamente anti intelectual” ¡No puede ser posible! si actualmente entre sus próceres tenemos al siempre lúcido Vicente Fox, al respetuoso medioambientalista y bien nacido Gabriel Quadri; al incorruptible y luchador social Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como “Alito”; ni que decir de la siempre fiel a la democracia y buenas prácticas electorales, la diputada Iberdrola Margarita Zavala, cuyo único pecado es “querer servir a la Patria”; ¡Ah como no aludir a Felipe Calderón –prócer que gracias a los buenos oficios de su incondicional Genaro García Luna- nos salvó del narcotráfico, de la inseguridad y de cualquier posible daño colateral! personaje al que además hay que estar eternamente agradecidos porque nos lego un monumento de talla mundial, tal es el caso de la “Estela de Luz”, asociado a que por su generosidad y altura de miras mandó construir una barda para que sus sucesores tuvieran la visión de construir una refinería de primer mundo.
Dando continuidad al interminable y extenso listado de próceres del neoliberalismo, anoten ustedes en su libreta a la cáfila de curuleros inmolados por los tiempos aciagos que les está tocando vivir, debido a la falta de privilegios y moches no recibidos; dichos ejemplares simbólicamente se ataron de manos, declarando una “moratoria constitucional”, estos señores merecen todas nuestras consideraciones, por lo que propongo que para no incomodarlos con el pétalo de una iniciativa constitucional que evidentemente beneficiaria al pueblo del México, les mandemos construir un “obelisco a la ignominia” para en las próximas elecciones estén situados en el lugar que se han ganado en la historia contemporánea de México. ¡Ya déjenlos en paz, acaso no se dan cuenta lo estresados que los ponemos al estarlos observando, exigiéndoles que nos representen! pues que nos estamos creyendo ¿acaso tenemos ínfulas de ser el soberano solo porque así lo dice la Constitución? ya bajémosle unas rayitas, porque ellos solo quieren su curul.
Por tanto, a quienes formaron parte, y a los que continúan erigidos de la bandera neoliberal; sea por un acto de encumbrada justicia, o para de esta manera honrar lo que tanto defienden “su verdad histórica”, es preciso elevarlos a la categoría de próceres del neoliberalismo, porque de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia se caracterizan por estar en una fase superior de vivales ¡para nada! ellos están pilas para atender las necesidades de México, al que conocen a la perfección. Es bastante injusto adjudicarles ser poseedores de una ignorancia enciclopédica cuando se trata de recorrer y conocer las problemáticas de este país, lo cual parecería insulto; pero no lo es, constituye una simple descripción. No se les olvide, ellos conocen como nadie a su pueblo y a su gente. Además siempre son recibidos “con el cariño de siempre”
Así que ¡atrás espíritus rebeldes, críticos y radicales! sepamos reconocer a estas finas e impolutas personas, quienes ostentando un pertinaz conservadurismo, en todo momento han visto más allá, hasta ser lo bastante visionarios para ahorrar unos centavitos en Andorra y estar en posibilidad de vivir una vejez digna.
Al final, la historia pone a cada cual en su sitio. Solo es cuestión de tiempo. Nosotros quienes somos para juzgar a los próceres del neoliberalismo.
Democracia es una palabra que de tanto ser usada por la clase conservadora, para justificar fraudes y otros delitos electorales, ha adquirido un sentido asociado a la corrupción. Cuando los opositores utilizan la palabra democracia, generalmente hablan de los huecos legales y las artimañas para el fraude, que pueden ser utilizadas para alcanzar un triunfo ilegítimo, en buena parte de los procesos electorales.
El Instituto Nacional Electoral, es el templo donde se adora a la corrupción, en su modalidad de fraude.
En el libro de Hermann Hesse, titulado “El Lobo Estepario”, se cuenta que a la entrada de un edificio donde se realizan reuniones para iniciados, hay un letrero en el dintel de la puerta de acceso, con la leyenda “Solo para Locos”.
En las oficinas del INE debería figurar un espectacular, con la especificación “Solo para Corruptos y Adictos al Fraude”.
El Consejo General del INE, está integrado por personajes recomendados o impuestos por los mismos partidos políticos a los que debe supervisar. Por lo mismo, hay compromisos evidentes entre esos funcionarios públicos y las fuerzas políticas que los llevaron a un lugar donde los salarios son millonarios.
Un juez no puede ser imparcial, cuando le debe el cargo a los personajes que tiene que vigilar y en su caso, sancionar.
Pero el INE como institución, y sus consejeros en lo particular, se hacen llamar “los garantes de la democracia” en el país. Sin serlo.
La historia del IFE, después transformado en INE, está plagada de hechos que no dejan duda de su parcialidad en favor de las causas del conservadurismo.
El fraude más grande se da cuando ese instituto electoral, permite que un perdedor como Felipe Calderón, se apodere de la presidencia de la república, a pesar del caudal de pruebas que evidenciaban que el triunfo correspondía al hoy presidente López Obrador.
El INE debe reformarse, o desaparecer. Esa realidad es reconocida por millones de mexicanos que ven con descontento todo intento que hace este organismo, para alterar los resultados democráticos que arrojan elecciones de todo tipo.
El último clavo en el ataúd del INE, lo pueden estar colocando en este momento Lorenzo Córdova y Ciro Murayama.
Hasta el 2 de abril del 2020, Marco Antonio Baños se desempeñó como consejero electoral en el INE. Los representantes de los partidos políticos de izquierda y la sociedad del país, le colocaron el mote del Marco Antonio PRIaños, por su parcialidad en favor de esa fuerza de la derecha.
En el estado de Tamaulipas se vivió un proceso electoral intenso el pasado 5 de junio. El gobernador en funciones, Francisco García Cabeza de Vaca, hizo hasta lo imposible para colocar en la silla de gobernador a un incondicional que le cuidara las espaldas. Su administración está plagada de irregularidades. Él por su parte tiene una orden de aprehensión que puede hacerse efectiva de un momento a otro. Las acusaciones en su contra son serias y seguramente pisaría la cárcel si fuera detenido. Delincuencia Organizada, Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y Defraudación, son las causas de peso, que existen en esa acusación.
La victoria en Tamaulipas fue, a final de cuentas, para el candidato de Morena, quien ya cuenta con la Constancia de Mayoría que le otorga el Instituto Electoral Estatal, en reconocimiento a su triunfo.
El reconteo de votos que exigió la oposición, en un intento desesperado por alterar el resultado de la elección, resultó ventajoso para el candidato de Morena. Incrementó el número de votos a su favor.
Todo parecía marchar por la vía democrática. Pero en el último día fijado para impugnar el proceso electoral, el PAN presenta ante el Tribunal Electoral en Tamaulipas, un recurso para anular el proceso, argumentando que la delincuencia organizada, “metió la mano” en la elección, a favor de Morena.
Quieren que se declare inválido en triunfo de Américo Villareal y que se convoque a nuevas elecciones, donde tendrían otra oportunidad para ganar. Y es precisamente ahí donde aparece la “mano negra” del INE.
Marco Antonio Baños, exconsejero electoral, figura al lado de la dirigencia panista, en la conferencia de prensa donde se da a conocer el intento de fraude que impulsa el partido azul. Baños es el consejero del panismo golpista. Porque lo que quieren hacer, es un golpe a la democracia y a un gobernador electo que ganó limpiamente.
¿Es ético que un exconsejero del INE trabaje en favor de un partido político?
Sabemos que los resquicios o lagunas que tienen nuestras leyes y que tanto gustan a los políticos conservadores, les permitirá decir: “es legal”.
Y puede ser todo lo legal que se quiera. Pero que un personaje que participó como árbitro electoral, opere como asesor y le haga el trabajo sucio a un partido político perdedor, para que tire una elección legítima, es algo que cae en el terreno de la corrupción y es también un nuevo intento para impulsar un fraude.
Por su parte, el INE ha dado entrada a quejas de la oposición, donde se acusa a los funcionarios públicos de Morena, que han asistido a Estados donde se dieron elecciones, de realizar “actos anticipados de campaña”. Les están armando expedientes, para fundamentar una acusación de “reincidencia” en este tipo de faltas. Porque alegan que en Toluca se dio una situación igual.
El INE, de la mano con la oposición, quiere aplicar una sanción, bajo la figura de “Pérdida de Modo Honesto de Vida”, que impediría a los funcionarios públicos de Morena, participar como candidatos, en procesos electorales futuros. Un infractor reincidente, puede ser castigado de esa manera. Negándole la posibilidad de ser postulado como candidato a cualquier puesto de elección.
Quieren hacerlos aparecer como infractores habituales y para eso, está también Marco Antonio Baños en Tamaulipas. El INE es un basurero donde lo que menos importa es la democracia.
Y el Tribunal Electoral, le sigue a corta distancia.
La elección en Tamaulipas fue ganada legítimamente por Américo Villareal, candidato de Morena.
Si hubo participación de dinero proveniente de la delincuencia, debería investigarse primeramente a Cabeza de Vaca y a su gente. La presencia de los funcionarios de Morena, no alteró el resultado del proceso electoral. El margen de ventaja es bastante amplio y así lo ha reconocido el Tribunal Estatal que entregó la constancia de mayoría.
Hay que estar pendientes de lo que suceda en Tamaulipas y más pendientes de lo que hagan el INE y el Tribunal Electoral.
El INE ya preguntó a Claudia Sheinbaum si tiene intenciones de ser candidata a la presidencia en 2024. Quieren que responda afirmativamente, para poder acusarla de actos anticipados de campaña.
Lo que el INE no esperaba, es que Sheinbaum presentara demanda en contra del INE, ante el Tribunal Electoral, por este evidente hostigamiento.
Estemos atentos, para reclamar y exhibir a estos deshonestos funcionarios públicos, si llegan a tirar una elección ganada legítimamente y si sancionan de manera injusta a los presidenciables de Morena, para que no puedan competir por la presidencia en 2024.
López Obrador lo ha dicho con claridad: “El Pueblo es la autoridad suprema en el país. Él decide lo qué le conviene y ha aprendido a defender ese derecho” Una fraude más, no pasará.
El INE y sus consejeros, van a estrellarse ante una muralla donde está escrita la leyenda: “Ya Basta”. El “Tigre” no va a permitir una nueva burla por parte de consejeros y jueces corruptos.
El pasado domingo 5 de junio, se efectuaron elecciones para gobernador y gobernadora en seis estados de la república, el resultado fue el esperado, la victoria de morena y aliados en 4 de 6 estados no causo ninguna sorpresa, mas allá del enorme gusto que significa el avance de esta cuarta transformación, ahora materializada en cuatro estados más en los que una compañera y tres compañeros habrán de representar en sus respectivos estados, al movimiento que, gracias al liderazgo indiscutido del presidente López Obrador gobierna hoy por hoy 22 estados de la republica, en población, mas el 65 por ciento de la misma, en influencia política, se ganan estados claves para la consolidación del movimiento.
Tamaulipas, estado que por años ha sido gobernado por políticos de muy baja estofa, la mayoría de los cuales, una vez terminada su gestión, terminan presos o prófugos, el que abandonara la gubernatura en los próximos meses, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, le espera la misma suerte, la prisión y el repudio, que ya le fue manifestado en la urnas, pero ahora será patente cuando la justicia le haga comparecer y pagar por los innumerables delitos, que, al amparo del poder público cometió en ese estado.
Morena y aliados lograron terminar con 93 años de priismo en el estado de Hidalgo, victoria emblemática por este solo hecho, si además se le gana a una candidata que ostentaba el cargo de secretaria general el PRI, esposa del ex gobernador Rubén Moreira, el triunfo adquiere una relevancia mayor, se demuestra que ya no hay pueblo que se deje engañar, las mañas y trampas electorales que, desde Coahuila se pretendían exportar al estado de Hidalgo, se toparon con una voluntad firme, de un pueblo que ha decido ejercer a plenitud su voluntad popular y decirle no a los soberbios y vanidosos que se creían dueños de voluntades, tal como lo han sido, hasta hoy, en Coahuila y el estado de México, últimos bastiones del priismo y que serán eso, los últimos precisamente.
Mapa electoral rumbo a las elecciones de 2024.
Quintana Roo, estado que será clave en el desarrollo del sureste, puerta de México a la entrada de turistas y que por años fue mal gobernada por el PRI que en los ex gobernadores, Mario Villanueva Madrid y Roberto Borgue Angulo, tuvieron fieles representantes de lo que ese partido corrupto y corruptor ha significado no solo para el estado de Quintana Roo sino para todo el país, el primero preso por nexos con el narcotráfico, el segundo por ejercicio indebido de la función publica para beneficio propio, hoy en Quintan Roo la esperanza lleva nombre de mujer y con la dinámica de crecimiento proyectada para ese estado, habrá de consolidar la transformación en beneficio de la población y no de vivales como los antes mencionados, cabe resaltar que el ex gobernador Roberto Borgue Angulo es sobrino de Kamel Nacif Borgue, así que como diría el clásico, QUE BONITA FAMILIA.
Oaxaca, Oaxaca de Juárez, estado que acompaño tumultuoso y esperanzado, las dos primeras candidaturas presidenciales del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy por hoy el estado más visitado por el presidente, no es gratuito, desde la campaña se propuso una presidencia itinerante y una vocación responsable por los más necesitados, sin duda Oaxaca lo es, además de la natural empatía del presidente por el estado que vio nacer a su prócer, al más grande presidente de todos los tempos, el benemérito, Benito Pablo Juárez García, patricio que habiendo salido de carne y hueso de su natal Guelatao, en fino mármol es recordado a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Hoy Oaxaca por fin ha convertido en mayorías políticas, las mayorías sociales que desde hace años se manifestaban por la necesidad de un cambio, de un cambio verdadero y no la falaz gubernatura del decepcionante Gabino Cue, hoy en Oaxaca se construye la esperanza en caminos artesanales, en trenes, en desarrollo comunitario y vale la pena resaltar, en un gobernador priista que entendió la coyuntura política y lejos de ser un obstáculo, se convirtió en un aliado, no del presidente, un aliado de su estado, la relación de respeto y fraternidad que le dispensa el presidente se ha reflejado en obras, proyectos y futuro para tan bello estado.
No se pudo ganar en Durango y Aguascalientes, merecen un análisis especial, en Aguascalientes ha predominado una idea falaz del progreso, las maquiladoras con sueldos miserables pero con lavado de cerebro han logrado un apoyo o base social más o menos importante para mantenerse en el poder mediante el partido acción nacional, el partido de los privilegios y la corrupción, sin embargo como veremos en los números, esto no será así por mucho tiempo.
Por supuestos delitos electorales fueron detenidos una funcionaria pública y militantes del PRI en Aguascalientes. Foto Luis Castillo.
En Durango, una operación priista, compra, coacción, guerra sucia y todas las mañas del viejo régimen, lamentablemente se presentaron problemas de divisionismo al interior de morena, los que en el partido han visto una ventana y oportunidad de negocio, los que consideran que hay cotos y feudos auto asignados por una histórica militancia que muchas veces es mas falsa que ellos mismos, ver y escuchar a un diputado federal de morena pidiendo que no se vote por morena es, valga la expresión, asqueroso, por vergüenza debería renunciar, no al partido, al escaño que consiguió gracias al esfuerzo de millones, pero en fin, esos esquemas se han repetido en otras partes del país, afortunadamente son los menos y con escasa o nula representatividad, ya no digamos autoridad moral, de la cual carecen en lo absoluto, temerarios han violentado sedes y trastocado el orden institucional del partido, hoy se dicen convencionistas y bajo el ala del prístino John Akerman, pretenden erigirse en rescatadores, vulgares ambiciosos y oportunistas, no son más que eso.
En términos de narrativa, la simpática ocurrencia del bloque opositor, el PRI, PAN y el percudido amarillo del PRD,” hay tiro”, es decir, después de perder 4 de 6 gubernaturas, se engallan y se dicen listos para la contienda del 24, como dijo Lorenzo Mayer, esto no es para un analista político, esto es tema de siquiatría, así mismo el nado sincronizado de los merolicos ha pretendido hacer menos esta gran victoria del movimiento, como si tergiversando, mintiendo, ligar a morena con el crimen o decir que es el nuevo PRI, tendrían alguna credibilidad, estrategias desesperadas que no tienen ningún efecto en un pueblo, cada día más avispado, informado y con enormes deseos de cambio, los números no mienten.
Aun en los estados en los que no se obtuvo la victoria, el crecimiento de morena y sus aliados fue muy impresionante, esto cobra una especial relevancia si entendemos que, este fenómeno, el salto cuantitativo en las cifras o resultados electorales, se atribuía casi siempre a la presencia o no de Andrés Manuel López Obrador en la boleta, en esta ocasión aunque fue factor determinante, no estuvo en las boletas, sin embargo la inercia hacia el crecimiento es ya, imparable, veamos si no.
En Durango, MORENA pasó de gobernar en 2 municipios a gobernar en 20.
En Durango, en la pasada elección para gobernador, en junio del 2016, morena y su candidato Guillermo Favela apenas obtuvo 8,092 votos, el PT con Alejandro González Yáñez obtuvo 26,336 votos, si los sumamos tenemos que la hoy coalición obtuvo la cantidad de 34,428 votos, en las pasadas elecciones del 5 de junio, esta misma coalición, con la adición del partido verde obtiene 240, 255 votos, es decir 205,827 votos más que en el 2016, un incremento en porcentaje de casi el 76 por ciento, sin Andrés Manuel en la boleta, por su parte el bloque opositor que en el 2016 contendió por separado, obtuvo para el pan, 286,360 votos, para el PRI, 264,034 votos, entre ambos partidos obtuvieron la cantidad de 550,394 votos, en la pasada elección se presentaron en alianza y entre ambos, mas el PRD obtuvieron 332,311 votos, es decir, 218, 083 votos menos, una pérdida del 40 por ciento de los votos, si vemos el aumento de votos obtenidos por la candidata de morena y aliados, podemos concluir que los votos que pierde el PRIAN son ganados casi en su totalidad por morena, esta tendencia se mantendrá en los próximos años, no hay nada en la oposición que nos haga suponer lo contario.
En Aguascalientes no fue muy diferente, veamos, en el 2016 la candidata de morena, la maestra Nora Rubalcaba, obtuvo 14, 809 votos, apenas poco mas del 3 por ciento del padrón, con 203,417 votos, el PAN con Martin Orozco obtuvo la victoria, esto represento un 43.80 por ciento del padrón, el PRI por su parte obtuvo 189, 852 votos, el 40.89 por ciento del padrón, el PRD en alianza con MC obtuvo, 23,853 votos, el 5.13 por ciento, los números en el 2022 nos muestran el mismo patrón de morena y aliados en ascenso y los opositores en franco descenso. La maestra Nora Rubalcaba obtuvo en el 2022, 155,531 votos, 140,722 votos más que en el 2016, un incremento cercano al 90 por ciento, mientras el bloque opositor muestra la siguiente caída, de 417,558 votos es decir el 89.83 por ciento del padrón a 255,592 votos obtenidos por la candidata del PRI, PAN y PRD, el 53.8 por ciento del padrón, una pérdida del 36 por ciento del padrón, mismo comportamiento que en el estado de Durango.
Siendo comprensivos con el amable lector, a pesar del deleite que significa ir atestiguando documentalmente, el derrumbe irrefrenable del PRI y el PAN, agruparemos en un solo conjunto de cifras, las acontecidos en los estados en los que se obtuvo la victoria, quizá valga la pena analizar por separado cada uno, sin embargo el comportamiento ha sido muy similar, ya se ha dejado constancia de las peculiaridades de cada estado en los que se obtuvo la victoria, ahora pasemos a los números, números que por sí mismos prefiguran una ruta en ascenso permanente del movimiento de transformación y el descenso inevitable de los aspirantes al siquiátrico.
Gobernadores de Morena celebraron el triunfo de este partido, que en la alianza “Juntos Hacemos Historia en Tamaulipas”, logró la gubernatura de este estado.
En las elecciones del 2016, en los estados de Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas, los partidos que hoy conforman el bloque opositor que a titulo de padre grande, para no utilizar el término que a estos sujetos se les da en el penoso mundo de la prostitución, regentea Claudio X González, obtuvieron 3,702.087 votos, contra 781,179 de los partidos que hoy conforman la coalición JUNTOS HAREMOS HISTORIA, una diferencia de 2,920,908 votos, en la elección del 2022 los números presentan un comportamiento muy diferente, la coalición JUNTOS HAREMOS HISTORIA obtiene 2,361,409 votos, 1,580,230 votos más que los alcanzados en la pasada elección, por su parte el bloque conservador paso de 3,702,087 votos a 1,401, 524 votos, es decir 2,300,563 votos menos que los que obtuvieron en el 2016,
Así, mientras morena y aliados incrementa en un 67 por ciento la votación obtenida, el bloque conservador pierde el 62 por ciento, la relación es muy simétrica, el electorado ha abandonado a los partidos que se creyeron eternos, que soberbios y prepotentes hicieron de la corrupción y el autoritarismo un modo de gobernar y ha decidido apoyar un proyecto profundamente humanitario, fraterno y solidario con los mas desfavorecidos, los marginados de siempre, hoy por hoy morena es un partido cercano a la gente, hoy por hoy el pueblo tiene en la titularidad del ejecutivo, un compañero, un compañero presidente y el domingo 5 de junio se lo hicieron saber a los que se creían dueños, a los nunca vuelvas.
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido político que fundó López Obrador en 2014, está en su mejor momento político-electoral. Esto ha provocado que los sectores de derecha y conservadores de México hayan transitado del desdén y la molestia a la preocupación y la alarma causadas por un movimiento político-social que no comprenden, en gran parte, por el desprecio que sienten por todo lo que tenga raigambres populares.
En los últimos cuatro años, Morena ganó la presidencia (2018) y pasó de no tener una sola gubernatura a contar con 20 (más otras dos de sus aliados) de un total de 32 en 2022. Y todo parece indicar que llegará al proceso electoral por la presidencia en 2024 sumando otras dos gubernaturas y casi el 75 % de la población bajo su mandato. Cabe destacar que este número de gubernaturas es el más alto para cualquier partido político desde 1997, antes de la alternancia política en México.
Como todos sabemos, los juegos electorales son de suma cero. La ganancia de uno significa forzosamente la pérdida de otros. En este caso, el mayor perjudicado ha sido el PRI, antiguo partido de Estado que en ese mismo lapso perdió 11 gubernaturas, por 6 del PAN y las 5 del PRD que son los otros integrantes del bloque opositor.
El tsunami obradorista sigue arrasando electoralmente y ni siquiera el desgaste que significa estar en el ejercicio del poder ha detenido su exponencial avance. La oposición luce completamente desorientada y sin rumbo; no sabe qué artilugios utilizar para detener las derrotas. Su desesperación es tal que, aunque perdieron 4 de los 6 estados que gobernaban y en los que hubo elecciones el pasado 5 de junio, proclamaron como triunfo que Morena no los hubiera borrado del mapa y que “nada más” perdieron 4 gubernaturas, aunque las dos que lograron salvar fueran las de menor número de votantes.
Pero las ocurrencias siguieron y, las y los diputados de la coalición opositora, declararon una moratoria constitucional. Esto quiere decir que en los dos años que le restan al Gobierno de López Obrador no se llevarán a cabo reformas que impliquen cambios constitucionales. Esto es, a todas luces, un despropósito. Como dice un refrán popular mexicano son “patadas de ahogado”, es decir, esfuerzos inútiles por competir política y electoralmente.
Mapa electoral 2022.
Solo tratan de posicionar en la narrativa algo que ya se estaba dando en los hechos para que sirva de distractor ante las derrotas electorales. La propuesta es totalmente vacía y hueca en la vida real, dado que de todos modos iban a estar contra las únicas dos propuestas constitucionales que iba a mandar el Ejecutivo.
¿Por qué es un acto desesperado la moratoria constitucional? Principalmente, porque en la primera mitad de su sexenio López Obrador realizó la mayoría de las reformas constitucionales que más le interesaban. Las pensiones para adultos mayores y otros programas sociales están garantizados ahora por la Carta Magna; un sistema universal de salud gratuito; la revocación de mandato; la prohibición de condonación de impuestos; la corrupción como delito grave; la creación de la Guardia Nacional. En total, en la primera mitad del sexenio hubo 18 reformas constitucionales y 55 artículos modificados.
Para la segunda mitad de la administración, López Obrador consideraba proponer solamente tres reformas constitucionales: la eléctrica, la electoral y otra de seguridad. Por distintas razones, era imposible que la oposición accediera a la electoral y a la de seguridad. Por lo que la única que tenía alguna probabilidad y que fue discutida por casi un año fue la reforma eléctrica, que además era la que más le interesaba a López Obrador. La negativa de la oposición a aprobarla en abril pasado, a pesar de que se incluyeron varias modificaciones que habían demandado, dejó en claro que desde ese momento se había llegado a un impasse en el terreno legislativo.
Es decir, la llamada moratoria constitucional de la que habla la oposición es solamente tratar de posicionar en la narrativa algo que ya se estaba dando en los hechos para que sirva de distractor ante las derrotas electorales. Pero la propuesta es totalmente vacía y hueca en la vida real, dado que de todos modos iban a estar contra las únicas dos propuestas constitucionales (la electoral y la de seguridad) que iba a mandar el Ejecutivo. Nada cambia.
Por otra parte, los votos de la oposición sólo se necesitan para las reformas constitucionales, que son las que requieren una mayoría calificada (dos terceras partes) para ser aprobadas. Sin embargo, para todos los demás cambios sólo se precisa una mayoría simple (la mitad más uno) que es algo que tiene Morena sobradamente. Toda la oposición podría faltar al Congreso o podría votar completamente en contra y no pasaría nada, todo se aprobaría sin contratiempo alguno.
Por si esto fuera poco, la moratoria constitucional impulsada por el bloque opositor en la Cámara de Diputados fue boicoteada en el Senado por legisladoras y legisladores de esa misma coalición. Varios senadores de oposición, que suelen tener mucha más trayectoria y entendimiento político, se dieron cuenta del sinsentido y el ridículo que están haciendo en la Cámara de Diputados sus compañeras y compañeros de partido.
Sin propuesta y carente de argumentos, la derecha y los conservadores rehúyen el debate y esconden la cabeza cual avestruces. Piensan que si cierran los ojos la realidad desaparecerá por arte de magia cuando los vuelvan a abrir. Niegan los hechos, como si eso fuera suficiente para que se cambiaran a su capricho. No entienden que no entienden.
Lo que debería hacer la oposición es no cobrar salarios si no trabajan en lo absoluto y se contraponen por decreto a cualquier iniciativa (sin que esto cambie nada) con la única finalidad de nutrir una narrativa que ni siquiera las y los senadores de coalición avalan. ¿O acaso la gente común cobra cuando no trabaja o se cruza de brazos?
La oposición se sigue dando un tiro en el pie porque no conoce el país ni a la gente que pretenden gobernar. Viven en su mundo, en una burbuja que no representa la vida cotidiana de millones de personas. Los legisladores que promueven la moratoria constitucional verdaderamente piensan que si la realidad no se adapta a sus creencias, peor para la realidad.
Es la necedad del loco que va en sentido contrario y cree que son todos los demás los que están equivocados y él es el único que tiene la razón.
Morena tiene tres candidatos muy fuertes y mientras Morena está en eso, el PRI está en si quitan o no quitan al presidente de su partido”, dijo el periodista Ciro Gómez Leyva en su programa de análisis Por las mañanas de Radio Fórmula, donde tuvo como invitado al productor de televisión Epigmenio Ibarra.
Por eso, Ciro Gómez Leyva le confesó a Epigmenio Ibarra que, aunque todavía pudiera suceder lo contrario, él ve muy difícil que la oposición pueda ganarle a Morena en 2024.
“Creo que se les fue el tren, me puedo equivocar y puede surgir un personaje magnético impresionante, siempre cabe la posibilidad del milagro en la historia electoral mexicana, pero yo creo y mira que no le gustó ese comentario a muchos de nuestros seguidores de radio y televisión, ya se le fue la elección presidencial a la oposición”.
Ambos discutieron el entorno que enfrenta la alianza Va por México que surgió a iniciativa del empresario Claudio X. González para enfrentar a Morena en la elección del 2024 sumando a todos los partidos de oposición en uno: PRI, PAN y PRD, conocido ahora como el PRIANRD.
“Lo que estamos viendo es el fin de una época, de una era, yo al PRI y al PRD los veo francamente sin futuro y veo al PAN confinado en una minoría refractaria que resiste desde hace décadas a los cambios en general, pero veo que se entiende poco las circunstancias que estamos viviendo”, remató por su parte el cineasta.
En sus últimas apariciones, Gómez Leyva y Epigmenio Ibarra se han confrontado de manera dura en el análisis político. El primero, como es sabido, defensor de los gobiernos neoliberales, dejando a relucir cierta admiración por los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Sin embargo en esta ocasión, el conductor de noticias tuvo que admitir que la oposición está desinflada y no tiene una figura que le pueda competir a Morena.
Gómez Leyva reconoció que Morena tiene tres aspirantes fuertes a la candidatura del partido por la Presidencia:Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López.
Foto: Especial: Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Augusto López.
El periodista resaltó la reunión que sostuvieron ex dirigentes del PRI en la Ciudad de México para decidir la permanencia de Alejandro Moreno Cárdenas (Alito) al frente de la dirigencia del partido, mientras que en Toluca, Estado de México, los integrantes de la Cuarta Transformación se reunieron en su primera Asamblea Informativa de Unidad y Movilización de cara al 2024.
El evento causó numerosas críticas por parte de miembros de la oposición, senadores, diputados, periodistas y analistas políticos, quienes lo consideraron un acto adelantado de campaña, por lo tanto, una ilegalidad.
Pero más allá de eso, recalcó la fortaleza de Morena.
“Los hechos son los hechos y guste o no, Morena tiene 3 candidatos fuertes, muy fuertes, a la presidencia de la República. La oposición no tiene ahora a nadie de este tamaño y ya no falta tanto”, aseguró.
Dijo que los priístas ni siquiera se pudieron tomar una fotografía para demostrar su presunta unidad en torno a Alito, quien fue exhibido otra vez por la gobernadora de Campeche Layda Sansores en un nuevo audio que revela presunto tráfico de influencia en medicinas.
“No se pudo tener una fotografía de unidad, no se pudo tener un boletín que hablara de unidad entre los ex presidentes del partido y la actual dirigencia”, refirió.
También recordó que hace seis años la oposición se jactaba de que tendrían a un candidato fuerte para hacerle frente a López Obrador, mientras éste seguía ascendiendo su popularidad en las encuestas y cuando llegó el momento de la elección, ese contendiente fuerte nunca apareció.
“Ya habrá tiempo, decían (…) El tiempo siguió corriendo y ese rival poderoso no apareció jamás. El resto de la historia es bien conocido. López Obrador ganó por 30 puntos de diferencia”, rememoró el periodista.
El resultado final de la elección del 2018 fue la siguiente: AMLO obtuvo la mayoría con el 53.19% de la votación, mientras que su rival más cercano, Ricardo Anaya del PAN, obtuvo 22.27% del total, y José Antonio Mead del PRI únicamente obtuvo el 16.40% de los sufragios. En tanto, Jaime Rodríguez Calderón, —actualmente preso por presuntos actos de corrupción— de manera independiente, llegó a los 5.23 puntos.
El periodista analizó la situación y dijo que la única diferencia que se puede encontrar en ambos escenarios, es que el Movimiento Regeneración “es mucho más poderoso que hace 6 años”.
Por todo esto, aseguró que nadie debería sorprenderse si cualquiera de los tres “destapados” que ha presentado el Movimiento Regeneración Nacional “arrasa el primer domingo de julio de 2024″, pues al día de hoy, no hay nadie por parte de la oposición que pueda “ponerles un alto”.
“Esos candidatos milagro no surgen de la nada, súbita y milagrosamente. No en México, al menos”, remató.
Al final de la mesa de debate, Gómez Leyva le preguntó al cineasta si el senador Ricardo Monreal también tiene posibilidades. Ibarra le respondió que el morenista se adelantó a los tiempos del partido y él mismo provocó su marginación.
La pregunta parece simple: ¿Qué sigue? La respuesta honesta sería: reconocer derrotas y errores, y a partir de allí plantearse una ruta a futuro. Pero no, no lo harán. Son demasiado arrogantes para aceptarse vencidos. Dios no tiene un plan B: ¿por qué ellos (intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial), que se le parecen tanto, tendrían un plan B?
El ritmo con el que se dieron las cosas reveló su planeación. Primero vino el manifiesto en distintos medios; una inserción que pocos o ningún medio impreso cobró. Luego se dieron las reuniones en la mansión del multimillonario. En el primer momento, el llamado de la élite intelectual y académica a formar un bloque opositor frente a “la deriva autoritaria”; y en el segundo, las citas para afinar los detalles de una alianza para entonces ya avanzada.
Todos los involucrados tenían (tienen) un denominador común: despreciaban (desprecian) a Andrés Manuel López Obrador. Además de, pues sí, haber sido afectados de alguna manera por él. El odio es demasiado personal como para venir de la nada: perdieron contratos, control, concesiones; perdieron un lugar, prestigio; un futuro o poder o privilegios. O creyeron que iban a perderlo en el futuro inmediato. Me refiero, por supuesto, a casi todos los que firmaron el desplegado aquél: intelectuales y académicos; a políticos opositores convocados y a la élite empresarial que apuesta por Claudio X. González.
Apenas los reunió en su mansión, el hijo de empresario ya tenía un primer diseño: el de Sí por México, con una equis tan llamativa que –a propósito o no– evocaba su propio nombre. Sí X México, como Claudio X. González. Quizás en algún momento habrá pensado que ese logo le serviría para ambiciones aún más personales. Para lanzarse él, pues. No lo sé. El guiño fue demasiado evidente.
Y allí van PRI-PAN-PRD, felices de tener propósito, contentos de hallarse un futuro después del mazazo de 2018. Allí van PRI-PAN-PRD y sus líderes, unidos en torno a la equis de Claudio Equis, de Sí Equis México, de Va Equis México.
Y por un tiempo soñaron que habían dado en el clavo porque eso les hicieron creer, primero la élite intelectual y luego los empresarios. Se fusionaron pensando que no podían fallar porque detrás de ellos, de Alejandro Moreno, Marko Cortés y Jesús Zambrano, había intelectuales “de renombre” y una élite muy activa de empresarios. Y zúmbale: ya tenían logo. Y zúmbale: ya tenían fecha para estrenarlo. Y lo estrenaron.
En 2021 iban por la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y a defender 15 gubernaturas. No ganaron mayoría absoluta y perdieron Baja California, Baja California Sur, Colima, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas sólo con Morena, y San Luis Potosí y Nuevo León con el Partido Verde y con Movimiento Ciudadano, respectivamente. ¿Qué falló? Se tomaron varios días recapacitando. Silencio. ¿Qué falló? ¿Cómo explicarlo a los demás? Optaron por el autoengaño. Mentirse y mentirle a todos. Decir que la alianza era un éxito y que unidos llegarían a 2022. “Le quitamos a Morena la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados”, dijeron. Pero Morena nunca la tuvo antes; la construyó. No podían quitarle algo que no tuvo.
En bloque llegaron a 2022. Su objetivo: defender seis gubernaturas que eran suyas. Perdieron cuatro. ¿Qué falló? Se tomaron varios días para recapacitar. ¿Cómo explicarlo a los otros? Optaron por mentirse y mentirle a los demás. Dijeron que la alianza era un éxito y que unidos llegarían a 2023 y a 2024. Armaron una explicación para conformistas: tuvimos “dos victorias contundentes”, dijo uno; el otro afirmó: “ganamos casi la mitad”. Perdieron cuatro de seis posiciones que eran suyas. Esa era la realidad.
Pero allí van PRI-PAN-PRD, contentos después del mazazo de 2018, del balde de agua fría de 2021 y del fiasco de 2022. Y allí van PRI-PAN-PRD y sus líderes, muy menores para competir solos, unidos en torno a la equis de Claudio Equis, unidos en torno al deseo de los intelectuales pero en el fondo, sin nada.
Sin proyecto de Nación, sin propuesta de futuro: una ensalada de partidos y ya. Sin algo que los una, realmente, más allá del menosprecio al lópezobradorismo.
Y como no ofrecen nada para el futuro; como todavía no se les ocurre un proyecto que los justifique; como lo único que los une es el odio y un pasado ominoso, entonces la ensalada de nada se convierte fácilmente en una ensalada de todo lo que arrastran juntos: su pasado que da vergüenza, la podredumbre; el saqueo y la desigualdad; la violencia, la mentira y la codicia. Sin nada qué ofrecer hacia el futuro, se aferran a ser una ensalada de lo peor que le ha sucedido a México en el pasado. Y eso es lo que realmente venden.
Por eso huelen tanto a pasado. Por eso ofrecen pasado. Es eso, o es nada porque, de fondo, son una ensalada de nada: ni siquiera han plasmado un proyecto de Nación. Nada. Son la nada, o una ensalada de su propio (y terrible) pasado.
La pregunta parece simple: ¿qué sigue? La respuesta honesta sería reconocer las derrotas, asumir los errores y plantearse una ruta de futuro. La respuesta deshonesta es la que ya oímos, que ha sido coreada por intelectuales, académicos, medios, periodistas, una élite empresarial y, claro, por Marko Cortés, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano: que la alianza va bien; que en 2021 frenaron a Morena y que en 2022 tuvieron dos triunfos contundentes en Durango y Aguascalientes. Que si Movimiento Ciudadano se les suma retendrán Edomex y Coahuila en 2023 y que en 2024 volverán a Palacio Nacional.
Piensan que pueden seguir así, sin ofrecer un proyecto de Nación, sin responder con honestidad para qué quieren el poder. Son una ensalada de nada con pasado tenebroso, que busca convencer a los mexicanos que volver a 2017 es volver al paraíso.
Como si se hubieran creído sus propias mentiras, su único plan es presionar a Movimiento Ciudadano y a sus líderes para que se les unan. Periodicazos, artículos muy sesudos de intelectuales renombrados diciendo que MC no es nadie si no se une a Sí Equis México. Presión, presión. Y quieren doblar a Movimiento Ciudadano porque no tienen otra estrategia más que arrastrarlo a la ensalada de nada.
Entonces la pregunta más simple (¿qué sigue?) se pierde en un triunfalismo que ya no es absurdo: es idiota. ¿Por qué aferrarse a que van bien? La respuesta no debería ser tan rebuscada. Volvamos al principio y ya: porque los intelectuales, los académicos, los periodistas, los medios y esa élite empresarial no se equivocan. Como Dios, nunca se equivocan. Y como Dios, tampoco tienen un plan B, un plan de contingencia por si las cosas no salen como pensaban.
Porque siguen pensando que todo fue planeado con precisión de reloj. Primero vino el manifiesto y luego las reuniones en la mansión del magnate. Y pensaron: a partir de allí, ¡a triunfar! Y no triunfaron. Pero son demasiado arrogantes como para aceptar que fallaron porque por eso son intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial y juntos han gobernado México: ¿cómo iban a fallar?
Pues fallaron. Y no saben cómo recomponerse. No saben cómo superarse de su actual estado: el de ensalada de nada.
La pregunta parece simple: ¿qué sigue? La respuesta honesta sería: reconocer derrotas y errores, y a partir de allí plantearse una ruta a futuro. Pero no, no lo harán. Son demasiado arrogantes para aceptarse vencidos. Dios no tiene un plan B: ¿por qué ellos (intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial), que se le parecen tanto, tendrían un plan B?
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Alguien se pregunta qué hubiera pasado si todo amarra. Si después del desplegado viene el bloque, y con el bloque, el triunfo de las equis: de Va X México, de Sí X México, de Claudio X. González. Alguien se responde que ya habría candidato presidencial y que no habría necesidad de presionar a Movimiento Ciudadano.
Las cosas no salieron como querían y no aceptarán que se equivocaron. Entonces su plan se reduce a nada. Como su proyecto de futuro: nada o, peor aún: regresarse al pasado y ya. Porque aquí no pasa nada.
Y bueno, pues a seguir como van, faltaba más. A presionar a Movimiento Ciudadano y ya. A seguirse rumbo al barranco, adonde ni los perros van y, por lo tanto, adonde nadie les ladra.
Pasaron las recientes elecciones de gobernadores y los resultados revelan un nuevo mapa político del país, que comienza a ubicar a cada quien en el sitio que le corresponde, a pesar de que todavía falta un proceso electoral más para llegar al momento que definirá la sucesión presidencial, que servirá como un balance final del gobierno actual en materia política.
Por lo pronto podríamos comenzar consultando el mapa político de los gobiernos estatales como se veía en 2017 y ahí veremos que en ese año Morena no gobernaba ningún estado de la república, aunque ya contaba con 35 diputados federales cuyas curules había ganado en 2015.
En 2018 no solamente ganó la presidencia de la república con el 52% de los votos emitidos por los ciudadanos, sino que consiguió llevarse 5 estados con Chiapas, Tabasco, Veracruz y la Ciudad de México, además de Morelos en coalición con el Partido Encuentro Social que a estas fechas ya perdió su registro.
En 2019 consiguió ganar las elecciones en Baja California y en Puebla, pero en 2021 vino la debacle absoluta de la oposición, ya con dos años y medio del trabajo desarrollado por el gobierno federal, viéndose resultados concretos en cumplimiento de las promesas de campaña realizadas por el presidente López Obrador.
Después de un manejo pulcro y eficiente de la pandemia, así como del proceso de vacunación en un entorno de lo más complicado, la ciudadanía reconoció el avance de la tan prometida transformación y a pesar de las feroces resistencias que desataron una guerra mediática y jurídica contra todas las acciones emprendidas por el gobierno federal, votó para que el partido Morena ganara 11 de los 15 estados que se disputaban y uno más que ganó el Partido Verde como aliado de Morena.
En ese año Morena fue elegido en Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Baja California Sur, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Baja California que renovó gobernador a los 2 años de haber elegido al anterior. El Partido Verde aliado con Morena ganó la gubernatura de San Luis Potosí. En este proceso el PAN logró conservar Querétaro y Chihuahua, por otro lado Movimiento Ciudadano le arrebató Nuevo León, no habiendo ganado nada como alianza con el PRI y el PRD.
Este año el PRIANRD parecen haber ganado Aguascalientes y Durango para el PAN, y digo “parecen” porque fueron procesos llenos de delitos electorales, que todavía se verá si pueden conservar por lo desaseado de su participación, que generó 442 demandas ante el Tribunal Electoral.
Sin embargo fue muy distinto en los otros 4 estados; Quintana Roo que era gobernado por el PRD lo ganó Morena, por el triple de votos recibidos a favor de la coalición del PRIANRD; Oaxaca e Hidalgo que gobernaba el PRI, los perdió recibiendo la mitad de los votos emitidos a favor de Morena; finalmente Tamaulipas que es gobernado por un delincuente panista coludido con el narcotráfico y el crimen organizado, se les fue de las manos por más de 10 puntos, a pesar de todo el esfuerzo que hizo el gobierno local por evitarlo.
En resumen, en 2017 los partidos que forman la alianza del PRIANRD gobernaban 32 estados; hoy gobiernan 8 y dos los gobierna Movimiento Ciudadano. Morena gobierna 21 y el Partido Verde como su aliado, lo hace en uno más. Cuatro años después del momento en que no gobernaba a nadie, Morena hoy administrará los territorios donde vive el 56% de los mexicanos y controla el 57% del presupuesto destinado a los Estados. A la oposición le quedan 2 estados con límites fronterizos y dos con salida al mar. En pocas palabras, con la ola guinda la oposición está rodeada y su alianza no va a resistir las derrotas.
Como dijo el filósofo nacido en la India, Rabindranath Tagore: “El bien puede resistir derrotas; el mal no”.
Este domingo se dio un evento significativo en la capital del estado de México. Toluca fue sede de un acto partidista importante, organizado por Morena. La plana mayor de esta fuerza política se dio cita en ese espacio, para dejar constancia de un hecho que deberá tenerse presente, desde este momento y hasta el día en que resulte electo el candidato que representará al partido, en la contienda electoral del 2024, de donde saldrá el nuevo presidente de la república. El mensaje es éste.
La Cuarta Transformación va en UNIDAD rumbo a ese compromiso electoral, sin dejar de entender que hay una batalla previa muy importante, que se verificará el año próximo, al elegir al nuevo gobernador del estado de México.
Epigmenio Ibarra califica a esa elección, como “la madre de todas las batallas”. Ganando la gubernatura en ese Estado, se abre en automático la puerta al triunfo en la elección federal del año siguiente.
El estado de México es el baluarte más poderoso de la clase política priista. Sin él, pierden su columna vertebral, pues esa entidad concentra el mayor número de votantes en el país. En las elecciones del 2017, mantuvieron el gobierno del estado, gracias a un fraude monumental que, para variar, las autoridades electorales no vieron. En el evento que señalamos, vimos a la dirigencia de Morena, acompañada de todos los presidenciables importantes.
Debemos señalar que vemos a unos incansables Mario Delgado y Citlalli Hernández, organizar campañas y eventos importantes para el partido, obteniendo resultados significativos, a la hora de hacer el balance. A algunos no les gustará la forma en que trabaja la dirigencia. Sobre todo a las corrientes que han resultado derrotadas al interior de Morena. Pero los números están ahí. A la vista de todos. Es una dirigencia ganadora. Con ellos, la aplanadora de Morena marcha bien aceitada.
Este acto en Toluca, tiene una finalidad especial. Mostrar que una contienda interna, por la candidatura del partido rumbo a la presidencia de la república, no es de manera alguna, un enfrentamiento similar al que se da cuando se encara a los políticos de los partidos opositores. No se está luchando contra un enemigo. No hay ataques directos a los compañeros de partido y mucho menos el deseo de destruir al contrincante.
Los discursos de Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López, apuntaron hacia ese principio básico.
Vamos unidos y el partido respaldará en conjunto, al candidato de Morena, sea quien sea éste.
Ir juntos, tiene un motivo importante. La Cuarta Transformación es un movimiento social que pertenece a todo el pueblo de México. Es el movimiento que creó e impulsó el presidente López Obrador y quienes hoy compiten por dar continuidad al cambio, reconocen que no es concebible dividir al movimiento, por intereses personales.
Fue elocuente el discurso de Claudia Sheinbaum, señalando que todos estamos involucrados en la transformación del país. Hablar de la fortaleza del partido y de la necesidad de mantener el espíritu de unión que impulsa el presidente.
Marcelo Ebrard por su parte, hizo notar que todos sus compañeros de partido (señalando a quienes estaban presentes), habían luchado incansablemente en favor de la democracia y el cambio. Y que con toda seguridad lo seguirían haciendo en el futuro.
Adán Augusto López habló sobre el tamaño histórico del presidente López Obrador y de que no era posible traicionar o atentar contra un movimiento que había costado trabajo, voluntad y lucha permanente, por parte del primer mandatario y del pueblo mexicano.
Fue un acto de UNIDAD, donde se dejó en claro que una cosa es un ENFRENTAMIENTO con los oponentes conservadores y otra muy distinta la COMPETENCIA leal, entre militantes del partido formado por el presidente López Obrador.
Para los políticos de Morena, la situación está del todo clara. Se trata de una competencia abierta. Pero no de un enfrentamiento.
Habrá Unidad ante todo y el ganador, recibirá el respaldo de los demás contendientes.
Ese mensaje debe permear ampliamente en todos los sectores sociales que respaldan a la Cuarta Transformación.
Se vale tener preferencias. Se vale apoyar decididamente al precandidato que nos guste. Se vale hacer campaña a su favor.
Pero lo que considero no se vale, es atacar, o intentar manchar al resto de los competidores, con la finalidad de que nuestro “gallo” gane.
Esa actitud no está en la mentalidad de los mismos precandidatos. No es opción, ni la vía para alcanzar la meta.
En redes sociales, hay una inclinación por parte de algunos usuarios, para atacar con igual fuerza, a políticos opositores y a precandidatos que compiten en Morena. Es decir, no pueden apreciar la diferencia entre enfrentamiento y competencia sana.
Así como se enfrenta a Claudio X González y su gente, se descalifica sin elementos válidos, a los precandidatos de Morena que no son de la preferencia de nuestro agrado. Como si fueran oponentes.
La reunión de ayer en Toluca tuvo esa finalidad. Dejar establecido claramente ante amigos y enemigos, que la Cuarta Transformación es un bloque sólido. No se va a fracturar con motivo de la selección de candidato a la presidencia. No va a haber ruptura, si es lo que esperaban.
Es por eso que los ciudadanos afinen al proyecto de Cuarta Transformación, debemos entender con claridad que en este momento, el país vive una etapa de cambio, donde muchas actitudes del pasado, dejan de aplicar.
Vimos dentro del PRI y del PAN, como los enfrentamientos para elegir candidato, se daban de la manera más sucia. A Roberto Madrazo, atacando miserablemente a Arturo Montiel, para llegar a la meta con actitudes viles.
A Calderonistas y Anayistas, lanzarse suciedad unos a otros.
Eso no puede repetirse en Morena. No se puede atacar a Marcelo, para que suba Claudia, o viceversa. No se puede lanzar suciedad, para conseguir respaldo hacia nuestro favorito. Vivimos tiempos de cambio y todo esto debe ser entendido y aplicado, porque es parte de la Transformación. Un cambio sano. Competencia sí. Enfrentamiento, no.
Salvo Ricardo Monreal, que ha demostrado ser un elemento poco confiable y con una actitud de engaño permanente, los demás competidores rumbo al 2024, son cartas de validez comprobada, cercanos al presidente López Obrador y con un bono especial a su favor:
“Todos son mis amigos”, dijo el presidente esta mañana en su conferencia. Unidad es la palabra mágica, de aquí y hasta el 2024.
Otra vez Mitofsky quiere hacer de las suyas, pues acaba de presentar el Ranking de Gobernadores de mayo 2022 en el que ubica a Miguel Ángel Riquelme Solís en primer lugar, con 65.2% de aprobación, lo que contrasta mucho con la realidad que vivimos los coahuilenses todos los días.
En cambio la revista Campaigns & Elections México (C&E), en el número de mayo lo ubica en la posición 22, con una aprobación de 37.83%. De manera desglosada la revista le da los siguientes valores: capacidad: 37%, lugar 31; corrupción: 37%, lugar 31; Covid-19: 70%, lugar 11; combate pobreza: 30%, lugar 28; popularidad: 52%, lugar 20; honestidad: 30%, lugar 21; felicidad: 81%, lugar 5; seguridad: 39%, lugar 10; empleo: 28%, lugar 10; finanzas: 23%, lugar 27.
Por cierto, C&E le da una popularidad de 64% a AMLO en Coahuila, ocupando el 8o. lugar de los 32 estados. Entonces, juzguen ustedes.
Pueden consultar el ranking de gobernadores completo en el siguiente enlace 👇
En días pasados volvimos a ver a los mariachis alquilados, actuando en nado sincronizado para emitir protestas delirantes sobre la contratación de 500 médicos especialistas cubanos que hará el gobierno, para apoyar la cobertura de salud pública en todo el país, con énfasis en las zonas más apartadas y marginadas de México.
En su puesta en escena, varios médicos inconformes publicaron de todo, acompañados de los opinadores de siempre que en esta ocasión se volvieron especialistas en salud pública y en derechos laborales, alegando que no era necesario contratar a nadie en el extranjero, porque vendrían a ocupar puestos que podrían ser cubiertos por mexicanos.
Hicieron escándalo durante días en las redes y en los medios de propaganda, esgrimiendo sus derechos laborales como argumentos, victimizándose en lamentos plañideros. Como respuesta, el gobierno federal publicó 13,725 plazas vacantes a disposición de los médicos especialistas mexicanos que quisieran ocuparlas, ofreciéndoles prestaciones y un sueldo mensual de 45 mil pesos, estableciendo un plazo para que lo hicieran que venció el 3 de junio.
A unas horas de que se cerrara la convocatoria, todavía quedaban más de 5 mil plazas, para las que no se había recibido ni una sola solicitud de parte de los médicos mexicanos. Con esto se demostró que, efectivamente no hay suficientes médicos especialistas mexicanos en el país, que estén dispuestos a ocupar las plazas vacantes que se requieren para optimizar el sistema de salud pública.
Como es de esperarse, los medios afines al conservadurismo montan un nuevo espectáculo para utilizarlo como ariete, a fin de denostar cualquier decisión del gobierno federal, sin considerar que tan relevante pueda ser para beneficiar a los habitantes o para continuar el avance del país, apenas se publicaron las plazas vacantes los mariachis callaron.
No se volvió a saber de la doctora Ana Cecy, tan preocupada por el asunto y tan histriónica en sus redes sociales, ni volvimos a leer alguna columna de los matraqueros que opinan en los medios comentando el tema. Como sucede con los diferentes temas, las críticas cesaron en cuanto el gobierno tomó las medidas adecuadas, dejándolos además en el más absoluto ridículo. Como que esto se está volviendo cotidiano.
Hoy ya todos sabemos que a lo mejor en algo tenían razón; no deberíamos traer a 500 médicos cubanos, sino a 5 mil para que nos ayuden a cubrir las plazas vacantes de especialistas en los lugares más aparatados, porque a pesar de los que puedan pensar los desorientados de la derecha, en esas zonas también viven personas que tienen las mismas necesidades que ellos y es obligación del gobierno darles servicios de salud entre otras muchas cosas, que las empresas de sus ídolos jamás van a llevar a cabo, porque su interés no es el bienestar de los demás, sino el dnero.
Así, como si nada, desmontaron la escenografía anterior para atacar ahora a los médicos cubanos y volvieron a echar a andar la tramoya con la que atacan cíclicamente la falta del FONDEN ante algún desastre natural, aprovechando la presencia del huracán Agatha que azotó a Oaxaca.
En este mismo tenor, con sus acostumbradas falacias y tergiversaciones, vuelven a defender la existencia de un fideicomiso que solamente sería para repartir dinero entre los funcionarios corruptos, que este gobierno extinguió porque hoy todas las necesidades de la población afectada se atienden oportuna y eficientemente, con todo el dinero del presupuesto que haga falta, sin que los dueños del teatrito se queden con nada. Estos montajes responden a ese dinero que ya no van a poderse robar, cuyo escenario desmontarán en cuanto los pobladores afectados terminen de ser atendidos.
Como ya es cotidiano que estos actorcillos sin talento ni inteligencia, realicen producciones patéticas, acostumbrados a las puestas en escena baratonas, iremos viendo como van desapareciendo de la vida pública y de la memoria colectiva.
Como dice el refrán: Son más mentirosos que un epitafio.