Reconocimiento internacional: la OCDE avala la estabilidad económica de México y reconoce solidez financiera

Ciudad de México.— La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) respaldó el rumbo económico de México y destacó la estabilidad macroeconómica del país, así como la fortaleza de su sistema financiero, en un contexto global marcado por la incertidumbre comercial, tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados.
El reconocimiento se dio durante la presentación del Estudio Económico de México 2026, encabezada por autoridades hacendarias y por el secretario general del organismo, Mathias Cormann, quien subrayó la resiliencia de la economía mexicana frente a los choques externos.
De acuerdo con el análisis, México mantiene fundamentos sólidos gracias a una política fiscal prudente, instituciones financieras robustas y un manejo macroeconómico que ha permitido sortear turbulencias internacionales sin episodios de inestabilidad severa.
Estabilidad pese a la incertidumbre global
El informe resalta que la economía mexicana ha demostrado capacidad de resistencia ante factores adversos como la desaceleración mundial, las tensiones comerciales y los cambios en las cadenas de suministro.
La OCDE subrayó que el país conserva estabilidad financiera y credibilidad internacional, elementos clave para mantener el acceso a financiamiento y la confianza de inversionistas.
Además, reconoció la gestión responsable de las finanzas públicas y la solidez del sistema bancario, que ha permanecido estable incluso en escenarios de volatilidad externa.
Crecimiento moderado pero sostenido
Aunque el organismo prevé un crecimiento moderado, considera que México mantiene una trayectoria positiva en comparación con el complejo entorno internacional.
Las proyecciones apuntan a un crecimiento cercano al 1.4% para 2026 y alrededor de 1.7% para 2027, impulsado principalmente por el consumo interno, el empleo y la desaceleración de la inflación.
El consumo privado se perfila como el principal motor económico, favorecido por niveles de desempleo relativamente bajos y condiciones monetarias más estables.
Asimismo, la OCDE elevó ligeramente sus estimaciones respecto a pronósticos previos, señal de que la economía mexicana ha mostrado mayor resiliencia de la esperada.
Inflación bajo control y política monetaria prudente
Otro elemento destacado es la tendencia descendente de la inflación, que se acerca al rango objetivo del Banco de México. Este comportamiento ha sido atribuido a políticas monetarias prudentes y a la normalización gradual de los precios tras episodios inflacionarios globales.
La estabilidad de precios es considerada por el organismo como una condición esencial para la recuperación del poder adquisitivo y la consolidación del crecimiento económico.
Reconocimiento con recomendaciones
El respaldo de la OCDE no excluye advertencias. El organismo señaló que México debe continuar fortaleciendo su base fiscal, reducir la informalidad y elevar la productividad para sostener un crecimiento más robusto en el largo plazo.
Entre las recomendaciones se encuentran:
- Consolidar las finanzas públicas mediante mayor eficiencia en ingresos y gasto
- Impulsar la inversión en infraestructura y energía
- Reducir cuellos de botella productivos
- Combatir la informalidad laboral
Estas medidas buscan evitar que el crecimiento se estanque en niveles modestos y permitir una expansión económica más dinámica.
Un mensaje de confianza internacional
El aval de la OCDE tiene peso político y financiero, pues se trata de uno de los organismos económicos más influyentes a nivel mundial. Sus evaluaciones suelen incidir en la percepción de riesgo país, las decisiones de inversión y la credibilidad de las políticas públicas.
En un escenario global incierto, el diagnóstico del organismo apunta a que México cuenta con bases macroeconómicas suficientes para enfrentar choques externos sin comprometer su estabilidad.
Más allá de las cifras, el mensaje central es que el país mantiene equilibrio financiero, disciplina fiscal y resiliencia económica, condiciones indispensables para sostener el desarrollo y atraer capital productivo.
En términos prácticos, el informe coloca a México como una economía estable dentro del conjunto de países emergentes, aunque con el reto pendiente de acelerar el crecimiento y mejorar la productividad para elevar el bienestar de la población.








