Opinión

A la mitad del camino

Foto aérea del Zócalo capitalino el 1ero de diciembre durante el aniversario de los tres años de gobierno de AMLO.

Por Arturo del Bosque – Transcurría el sangriento sexenio de Felipe Calderón, con el país teñido en rojo y convertido en una gran fosa común, el obispo Raúl Vera pronunció unas palabras que resultaron proféticas, “La esperanza está, en que se restablezca la justicia, pero, con un pueblo en movimiento”, ese pueblo que el miércoles primero de diciembre acompañó a quien encabeza este esfuerzo de transformación y restablecimiento de la justicia, en movimiento se alcanzara la igualdad ante la ley, el acceso a la salud, la educación y el bienestar como derechos, no como privilegios, en movimiento la esperanza, el futuro, inmovilizados, el retroceso, la vuelta de los canallas.

A tres años de haber rendido protesta, el presidente vuelve al zócalo de la capital de la república, lugar de partida y al parecer de llegada, crisol de voluntades, cuantas, cuantas mañanas de sol, tardes de lluvia y viento, la voz del hoy presidente, la arenga, el convencimiento.

Por primera vez un pueblo se presenta a escuchar la voz de uno de los suyos, uno que ocupa ese lugar por voluntad mayoritaria, no por la voluntad de las minorías rapaces que, como gerentillos de turno, fueron invistiendo al Fox, Calderón y Peña, hoy está en ese lugar un compañero presidente, hoy el pueblo tiene un digno representante.
Sin duda el país va en una ruta de transformación, a decir del presidente, el rasgo más positivo y el que más le alienta y nos alienta a todos es el que resume con las siguientes palabras:

Podría dejar ahora la presidencia sin sentirme mal con mi conciencia. Reitero que ha sido mucho lo que se ha realizado. Sería difícil dar marcha atrás a decisiones en beneficio de la nación.

AMLO durante el tercer informa de gobierno.

Lo más importante es que ya sentamos las bases para la transformación del país, entre todos.
En tres años ha cambiado como nunca la mentalidad del pueblo, que eso es lo más importante de todo: la revolución de las conciencias, el cambio de mentalidad, eso es lo más cercano a lo esencial, a lo mero principal y eso es lo más cercano a lo irreversible
.

Pueden darle marcha atrás a lo material, pero no van a poder cambiar la conciencia que ha tomado el pueblo de México. “

Es esta la fortaleza del movimiento, el cambio de conciencia, la toma de partido o posición en la historia, además y apelando a la ortodoxia del pensamiento marxista, la segunda ley de la dialéctica que habla del cambio de lo cuantitativo a lo cualitativo, aplica para este movimiento, no somos los mismos que hace diez, quince ni veinte años, ha operado un cambio en la sociedad, estos fenómenos sociales son incomprensibles para los seguidores del mercado y las finanzas, para los politiqueros de academia extranjera y extranjerizante, este cambio ha sido más notorio en nuestras gloriosas fuerzas armadas, la altísima aprobación que la ciudadanía les reporta lo constata, hoy nuestros soldados y marinos, construyen aeropuertos, trenes, hospitales, vigilan aduanas, carreteras, se encargan de auxiliar a la población en caso de desastre, son responsables de buena parte de la logística del plan nacional de vacunación, construyen bancos del bienestar, serán ahora responsables de la distribución de los medicamentos al sector de salud pública, en fin, a los soldados todo el reconocimiento, les será concedido su lugar preponderante en la historia, hacerle honor al origen, ser pueblo uniformado.

AMLO da las gracias al ejército por dar la espalda a la traición y golpismo promovida por la derecha.

El cambio de paradigma en el tema de la seguridad es a todas luces diferente al hasta hace tres años aplicado en nuestro  país, desde la denominación de la estrategia, si se le podía llamar a la de Calderón,  GUERRA CONTRA EL NARCO, adoptada también  por Peña Nieto con los funestos resultados que aún se padecen, hasta la estrategia para LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ, honrar las palabras, honrar las voluntades y los esfuerzos, no más la política absurda de los balazos y acciones espectaculares, hoy la estrategia se centra en la recuperación  de los espacios educativos y laborales para los jóvenes, en disminuir la deserción escolar con becas y apoyos, se construyen y están operando en su mayoría 145 universidades públicas gratuitas y con beca para los estudiantes, 40 de las cuales están en el área de salud, en palabras del presidente se desmiente la narrativa de los falsos redentores y paladines de las libertades que acusan de militarización del país, nada más lejos de lo que acontece, así lo dijo el presidente:

“Las acusaciones de que estamos militarizando al país carecen de toda lógica y de la más elemental buena fe. No se ha ordenado a las Fuerzas Armadas que hagan la guerra a nadie; no se les ha pedido que vigilen u opriman a la sociedad, que violen las leyes, que coarten las libertades y, mucho menos, que se involucren en acciones represivas.

El vasto esfuerzo para construir la paz se ha llevado a cabo sin violaciones a los derechos humanos, sin el involucramiento de las fuerzas federales en masacres, sin cometer torturas, sin desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales como ocurría antes. Ya no aplica el “mátalos en caliente”. Por el contrario, en esta nueva etapa, la generosa y decisiva participación de nuestros soldados y marinos en auxilio a la población ante desastres, inundaciones, temblores; en acciones de desarrollo, bienestar y paz es refrendo de su lealtad al pueblo y a las instituciones civiles.

Esa participación de las Fuerzas Armadas, además, contribuye a dejar atrás la distancia y hasta la desconfianza entre civiles y militares que se generó por las decisiones erróneas y perversas de los anteriores gobiernos. Por eso reitero: las Fuerzas Armadas, no lo olvidemos, nacieron con la Revolución Mexicana, no es un ejército de élite, no pertenece a la oligarquía, no es igual a otros ejércitos del mundo, las Fuerzas Armadas surgen del pueblo, los soldados son pueblo uniformado. Por eso, mi reconocimiento a la Secretaría de Marina y a la Secretaría de la Defensa Nacional por su entrega y por su respaldo.”

Justo a la mitad del camino parece que se han sorteado los más graves riesgos, sin embargo el enemigo no duerme y esta al acecho, lo peor que puede hacer este gran movimiento transformador es detener su marcha, es inmovilizarnos, por tal esta ceremonia multitudinaria nos llame a la acción, la marcha constante de los pueblos ha derivado siempre en honrosas victorias, nos quedan retos muy importantes, la ratificación del compañero presidente, la recuperación para la patria del dominio en tratándose de la electricidad, pero sobre todo, mostrarnos como iguales, en la solidaridad, la fraternidad y el amor entre los mexicanos, sortearemos las barreras que se atraviesen en esta marcha gloriosa de un pueblo que, como dijo el cura Hidalgo ha decidido ser libre, internalizar que nada es más satisfactorio que luchar por la felicidad de los demás, agregaríamos quizá, en tanto el espíritu se encuentra exultante y feliz, que PARA UN OBRADORISTA, NO HAY NADIE MEJOR, QUE OTRO OBRADORISTA.

Editor

Medio independiente de noticias relacionadas con la Cuarta Transformación de México.

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