El investigador Julián Atilano explicó en entrevista con SinEmbargo Al Aire que esta “narrativa orquestada” está en distintos espacios como medios de comunicación, incluso, extranjeros, pero también involucra a senadores de Estados Unidos, como el republicano Marco Rubio, y a periodistas mexicanos.
Ciudad de México, 21 de junio (SinEmbargo).– Antes, durante y después de la jornada electoral del pasado 5 de junio hubo en redes sociales, particularmente en Twitter, una “estrategia coordinada” para ligar al Presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, con el crimen organizado, explicó el investigador Julián Atilano, quien participó en un análisis realizado por el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que reportó estos hallazgos.
“El objetivo que se busca con esta narrativa básicamente es desprestigiar a Morena y López Obrador. ¿En qué sentido? Desde el principio López Obrador ha creado, ha construido esta idea de alguien incorruptible, alguien que no negocia con el crimen organizado. Sabemos que la legitimidad que ha construido es su mayor valor agregado, es lo que lo hace, al menos narrativamente, políticamente, distinto a los demás. Entonces, empezar a construir la idea de que, uno, ‘es igual a todos’, y dos, ‘además de ser igual a todos, está vinculado a lo peor de la sociedad que es el crimen organizado’, atenta al centro de la legitimidad del Presidente López Obrador”, comentó el investigador en entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado para el programa Los Periodistas que se transmite en el canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire.
Julián Atilano explicó que esta “narrativa orquestada” está en distintos espacios como medios de comunicación, incluso, extranjeros, pero también involucra a senadores de Estados Unidos, como el republicano Marco Rubio, y a periodistas mexicanos. “Ya está rebasando fronteras y parece que de aquí a 2024 va a ser la forma en la que se va a golpear a López Obrador y a su partido”.
“No hay pruebas para sostener lo que están diciendo. Sabemos que el tema del narcotráfico es estructural, sabemos que evidentemente hay políticos, a nivel municipal, nivel local, que están vinculados, pero decir que Morena y López Obrador están vinculados a ese nivel estructural sin mostrar ninguna prueba, pues no es otra cosa que difamación”, abundó.
La narrativa que asocia a Morena y al Presidente López Obrador con el narco, explicó Julián Atilano, ha estado desde hace varios años, pero en el pasado proceso electoral se hizo más notoria cuando se posicionaron distintos hashtag en Twitter como #NarcoPresidente o #MorenaNarcoPartido.
“Nos damos cuenta que (los hashtags) están articulados y entonces empezamos a ver que hay una orquestación, hay un nado sincronizado y vemos que entre estos hashtag hay articulación, nosotros los llamamos concurrencia de hashtags, es decir son hashtags que están ocurriendo al mismo tiempo y vemos tres grandes comunidades” que los difunden, comentó el investigador.
En las recientes elecciones Morena y sus aliados sumaron 22 gubernaturas en sólo 7 años. Algunos periodistas y políticos de oposición señalaron que este resultado responde a una presunta alianza con el narco.
Al mismo tiempo, refirió, se puso en marcha una campaña, “en donde viene el meme, en donde viene el GIF, es decir ya no sólo son estas granjas de bots que están inflando, sino también campañas de comunicación. La pregunta es: ¿quién está impulsando, quién está pagando para hacer esto?”
Julián Atilano precisó que a la par de esta narrativa que se impulsó en Twitter, y de la campaña de comunicación, también detectaron una serie de medios que impulsaron esta “narconarrativa” a través de entrevistas con políticos y artículos de opinión.
En ese sentido, indicó que no necesariamente están relacionados con los bots de Twitter, pero detalló que quienes están pagando la campaña en redes se han montado a esta narrativa difundida en los medios de comunicación.
Dichas cuentas y hashtags también acompañaron sus tweets con memes, caricaturas o imágenes editadas que buscaban vincular al actual gobierno y a Morena con el narco y el crimen organizado. pic.twitter.com/L90yMbekpO
El estudio identificó una serie de argumentos y tesis que se han posicionado, entre ellas: que hay un narcoestado fortalecido por López Obrador a raíz del lema “abrazos, no balazos”, que hay un supuesto pacto entre el Gobierno federal y el Cartel de Sinaloa por las visitas del Presidente a Badiraguato, en Sinaloa, o que “sin ayuda del narco, Morena no hubiera ganado las elecciones”, en otras otras.
“¿Qué hay de fondo? De fondo está la idea de construir la narrativa, de construir la sospecha, de que la gente diga, ¿será cierto?. Y algo fundamental, es que no han presentado ninguna evidencia, ninguna de estas columnas, editoriales, ninguna presenta evidencia, presenta pruebas y eso hace que esto sea una campaña orquestada”, abundó.
audio X. González, magnate y fundador de la alianza Va X México conformada por el PRI, PAN y PRD, afirmó que ni aunque Movimiento Ciudadano (MC) se una a la coalición, podrían vencer a Morena en las elecciones de 2024.
En un mensaje vía Twitter, el “filántropo” admitió que aún con la hipotética unión de MC a la coalición opositora, esta sería “insuficiente” para derrotar a Morena en las elecciones presidenciales de 2024. Aunque continuo afirmado que la integración del partido naranja a Va X México es algo “indispensable“.
VXM+MC indispensable para echar a Morena en el ‘24, pero insuficiente. El elemento activo para el triunfo y para construir un país+parejo y próspero es una soc. civil y una ciudadanía +activa, propositiva y perseverante. El cambio está en nosotros. Hay que crear la ola ciudadana.
— Claudio X. González G. (@ClaudioXGG) June 21, 2022
El empresario en cuya mansión se formó la alianza opositora al gobierno de Andrés Manuel López Obrador sentenció diciendo que la clave para “echar” a Morena del poder está el la llamada Sociedad Civil. Asimismo, pidió que se creara una ola ciudadana, pues “el cambio está en uno“.
Cabe destacar que todas las encuestas serias ponen a Morena, con cualquiera de sus posibles candidatos, encabezando las preferencias. Ayer, una encuesta realizada por Enkoll colocó al candidato guinda, que podría ser Claudia Sheinbaum o Marcelo Ebrard, con el 53% de la intención de voto. Mientras que el PAN finalizó con el 21% y el PRI con solo el 12%.
Otra encuesta realizada por CE Research ubicó en primer lugar al Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard con el 39% de la aprobación. El canciller es seguido de cerca por la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum con el 35% de la popularidad.
Por su parte, según la misma encuesta, la oposición tiene sus cartas más fuertes en Ricardo Anaya, pese a ser un prófugo y estar fuera del país, y Miguel Ángel Osorio Chong, ex secretario de gobernación de Enrique Peña Nieto. En cuanto a MC, Luis Donaldo Colosio Riojas es quien mayor popularidad obtuvo entre los encuestados, sin embargo es el candidato con menos experiencia y últimamente se ha visto envuelto en algunos escándalos de corrupción.
Movimiento Ciudadano ha rechazado reiteradamente unirse a la alianza opositora de Va X México. Y su líder, Dante Delgado ha afirmado que su partido se constituye como la oposición que ganará en 2024 pues, MC está “construyendo un proyecto de país.” por lo que no irá en coalición para 2024.
El pasado domingo 5 de junio, se efectuaron elecciones para gobernador y gobernadora en seis estados de la república, el resultado fue el esperado, la victoria de morena y aliados en 4 de 6 estados no causo ninguna sorpresa, mas allá del enorme gusto que significa el avance de esta cuarta transformación, ahora materializada en cuatro estados más en los que una compañera y tres compañeros habrán de representar en sus respectivos estados, al movimiento que, gracias al liderazgo indiscutido del presidente López Obrador gobierna hoy por hoy 22 estados de la republica, en población, mas el 65 por ciento de la misma, en influencia política, se ganan estados claves para la consolidación del movimiento.
Tamaulipas, estado que por años ha sido gobernado por políticos de muy baja estofa, la mayoría de los cuales, una vez terminada su gestión, terminan presos o prófugos, el que abandonara la gubernatura en los próximos meses, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, le espera la misma suerte, la prisión y el repudio, que ya le fue manifestado en la urnas, pero ahora será patente cuando la justicia le haga comparecer y pagar por los innumerables delitos, que, al amparo del poder público cometió en ese estado.
Morena y aliados lograron terminar con 93 años de priismo en el estado de Hidalgo, victoria emblemática por este solo hecho, si además se le gana a una candidata que ostentaba el cargo de secretaria general el PRI, esposa del ex gobernador Rubén Moreira, el triunfo adquiere una relevancia mayor, se demuestra que ya no hay pueblo que se deje engañar, las mañas y trampas electorales que, desde Coahuila se pretendían exportar al estado de Hidalgo, se toparon con una voluntad firme, de un pueblo que ha decido ejercer a plenitud su voluntad popular y decirle no a los soberbios y vanidosos que se creían dueños de voluntades, tal como lo han sido, hasta hoy, en Coahuila y el estado de México, últimos bastiones del priismo y que serán eso, los últimos precisamente.
Mapa electoral rumbo a las elecciones de 2024.
Quintana Roo, estado que será clave en el desarrollo del sureste, puerta de México a la entrada de turistas y que por años fue mal gobernada por el PRI que en los ex gobernadores, Mario Villanueva Madrid y Roberto Borgue Angulo, tuvieron fieles representantes de lo que ese partido corrupto y corruptor ha significado no solo para el estado de Quintana Roo sino para todo el país, el primero preso por nexos con el narcotráfico, el segundo por ejercicio indebido de la función publica para beneficio propio, hoy en Quintan Roo la esperanza lleva nombre de mujer y con la dinámica de crecimiento proyectada para ese estado, habrá de consolidar la transformación en beneficio de la población y no de vivales como los antes mencionados, cabe resaltar que el ex gobernador Roberto Borgue Angulo es sobrino de Kamel Nacif Borgue, así que como diría el clásico, QUE BONITA FAMILIA.
Oaxaca, Oaxaca de Juárez, estado que acompaño tumultuoso y esperanzado, las dos primeras candidaturas presidenciales del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy por hoy el estado más visitado por el presidente, no es gratuito, desde la campaña se propuso una presidencia itinerante y una vocación responsable por los más necesitados, sin duda Oaxaca lo es, además de la natural empatía del presidente por el estado que vio nacer a su prócer, al más grande presidente de todos los tempos, el benemérito, Benito Pablo Juárez García, patricio que habiendo salido de carne y hueso de su natal Guelatao, en fino mármol es recordado a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Hoy Oaxaca por fin ha convertido en mayorías políticas, las mayorías sociales que desde hace años se manifestaban por la necesidad de un cambio, de un cambio verdadero y no la falaz gubernatura del decepcionante Gabino Cue, hoy en Oaxaca se construye la esperanza en caminos artesanales, en trenes, en desarrollo comunitario y vale la pena resaltar, en un gobernador priista que entendió la coyuntura política y lejos de ser un obstáculo, se convirtió en un aliado, no del presidente, un aliado de su estado, la relación de respeto y fraternidad que le dispensa el presidente se ha reflejado en obras, proyectos y futuro para tan bello estado.
No se pudo ganar en Durango y Aguascalientes, merecen un análisis especial, en Aguascalientes ha predominado una idea falaz del progreso, las maquiladoras con sueldos miserables pero con lavado de cerebro han logrado un apoyo o base social más o menos importante para mantenerse en el poder mediante el partido acción nacional, el partido de los privilegios y la corrupción, sin embargo como veremos en los números, esto no será así por mucho tiempo.
Por supuestos delitos electorales fueron detenidos una funcionaria pública y militantes del PRI en Aguascalientes. Foto Luis Castillo.
En Durango, una operación priista, compra, coacción, guerra sucia y todas las mañas del viejo régimen, lamentablemente se presentaron problemas de divisionismo al interior de morena, los que en el partido han visto una ventana y oportunidad de negocio, los que consideran que hay cotos y feudos auto asignados por una histórica militancia que muchas veces es mas falsa que ellos mismos, ver y escuchar a un diputado federal de morena pidiendo que no se vote por morena es, valga la expresión, asqueroso, por vergüenza debería renunciar, no al partido, al escaño que consiguió gracias al esfuerzo de millones, pero en fin, esos esquemas se han repetido en otras partes del país, afortunadamente son los menos y con escasa o nula representatividad, ya no digamos autoridad moral, de la cual carecen en lo absoluto, temerarios han violentado sedes y trastocado el orden institucional del partido, hoy se dicen convencionistas y bajo el ala del prístino John Akerman, pretenden erigirse en rescatadores, vulgares ambiciosos y oportunistas, no son más que eso.
En términos de narrativa, la simpática ocurrencia del bloque opositor, el PRI, PAN y el percudido amarillo del PRD,” hay tiro”, es decir, después de perder 4 de 6 gubernaturas, se engallan y se dicen listos para la contienda del 24, como dijo Lorenzo Mayer, esto no es para un analista político, esto es tema de siquiatría, así mismo el nado sincronizado de los merolicos ha pretendido hacer menos esta gran victoria del movimiento, como si tergiversando, mintiendo, ligar a morena con el crimen o decir que es el nuevo PRI, tendrían alguna credibilidad, estrategias desesperadas que no tienen ningún efecto en un pueblo, cada día más avispado, informado y con enormes deseos de cambio, los números no mienten.
Aun en los estados en los que no se obtuvo la victoria, el crecimiento de morena y sus aliados fue muy impresionante, esto cobra una especial relevancia si entendemos que, este fenómeno, el salto cuantitativo en las cifras o resultados electorales, se atribuía casi siempre a la presencia o no de Andrés Manuel López Obrador en la boleta, en esta ocasión aunque fue factor determinante, no estuvo en las boletas, sin embargo la inercia hacia el crecimiento es ya, imparable, veamos si no.
En Durango, MORENA pasó de gobernar en 2 municipios a gobernar en 20.
En Durango, en la pasada elección para gobernador, en junio del 2016, morena y su candidato Guillermo Favela apenas obtuvo 8,092 votos, el PT con Alejandro González Yáñez obtuvo 26,336 votos, si los sumamos tenemos que la hoy coalición obtuvo la cantidad de 34,428 votos, en las pasadas elecciones del 5 de junio, esta misma coalición, con la adición del partido verde obtiene 240, 255 votos, es decir 205,827 votos más que en el 2016, un incremento en porcentaje de casi el 76 por ciento, sin Andrés Manuel en la boleta, por su parte el bloque opositor que en el 2016 contendió por separado, obtuvo para el pan, 286,360 votos, para el PRI, 264,034 votos, entre ambos partidos obtuvieron la cantidad de 550,394 votos, en la pasada elección se presentaron en alianza y entre ambos, mas el PRD obtuvieron 332,311 votos, es decir, 218, 083 votos menos, una pérdida del 40 por ciento de los votos, si vemos el aumento de votos obtenidos por la candidata de morena y aliados, podemos concluir que los votos que pierde el PRIAN son ganados casi en su totalidad por morena, esta tendencia se mantendrá en los próximos años, no hay nada en la oposición que nos haga suponer lo contario.
En Aguascalientes no fue muy diferente, veamos, en el 2016 la candidata de morena, la maestra Nora Rubalcaba, obtuvo 14, 809 votos, apenas poco mas del 3 por ciento del padrón, con 203,417 votos, el PAN con Martin Orozco obtuvo la victoria, esto represento un 43.80 por ciento del padrón, el PRI por su parte obtuvo 189, 852 votos, el 40.89 por ciento del padrón, el PRD en alianza con MC obtuvo, 23,853 votos, el 5.13 por ciento, los números en el 2022 nos muestran el mismo patrón de morena y aliados en ascenso y los opositores en franco descenso. La maestra Nora Rubalcaba obtuvo en el 2022, 155,531 votos, 140,722 votos más que en el 2016, un incremento cercano al 90 por ciento, mientras el bloque opositor muestra la siguiente caída, de 417,558 votos es decir el 89.83 por ciento del padrón a 255,592 votos obtenidos por la candidata del PRI, PAN y PRD, el 53.8 por ciento del padrón, una pérdida del 36 por ciento del padrón, mismo comportamiento que en el estado de Durango.
Siendo comprensivos con el amable lector, a pesar del deleite que significa ir atestiguando documentalmente, el derrumbe irrefrenable del PRI y el PAN, agruparemos en un solo conjunto de cifras, las acontecidos en los estados en los que se obtuvo la victoria, quizá valga la pena analizar por separado cada uno, sin embargo el comportamiento ha sido muy similar, ya se ha dejado constancia de las peculiaridades de cada estado en los que se obtuvo la victoria, ahora pasemos a los números, números que por sí mismos prefiguran una ruta en ascenso permanente del movimiento de transformación y el descenso inevitable de los aspirantes al siquiátrico.
Gobernadores de Morena celebraron el triunfo de este partido, que en la alianza “Juntos Hacemos Historia en Tamaulipas”, logró la gubernatura de este estado.
En las elecciones del 2016, en los estados de Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas, los partidos que hoy conforman el bloque opositor que a titulo de padre grande, para no utilizar el término que a estos sujetos se les da en el penoso mundo de la prostitución, regentea Claudio X González, obtuvieron 3,702.087 votos, contra 781,179 de los partidos que hoy conforman la coalición JUNTOS HAREMOS HISTORIA, una diferencia de 2,920,908 votos, en la elección del 2022 los números presentan un comportamiento muy diferente, la coalición JUNTOS HAREMOS HISTORIA obtiene 2,361,409 votos, 1,580,230 votos más que los alcanzados en la pasada elección, por su parte el bloque conservador paso de 3,702,087 votos a 1,401, 524 votos, es decir 2,300,563 votos menos que los que obtuvieron en el 2016,
Así, mientras morena y aliados incrementa en un 67 por ciento la votación obtenida, el bloque conservador pierde el 62 por ciento, la relación es muy simétrica, el electorado ha abandonado a los partidos que se creyeron eternos, que soberbios y prepotentes hicieron de la corrupción y el autoritarismo un modo de gobernar y ha decidido apoyar un proyecto profundamente humanitario, fraterno y solidario con los mas desfavorecidos, los marginados de siempre, hoy por hoy morena es un partido cercano a la gente, hoy por hoy el pueblo tiene en la titularidad del ejecutivo, un compañero, un compañero presidente y el domingo 5 de junio se lo hicieron saber a los que se creían dueños, a los nunca vuelvas.
La pregunta parece simple: ¿Qué sigue? La respuesta honesta sería: reconocer derrotas y errores, y a partir de allí plantearse una ruta a futuro. Pero no, no lo harán. Son demasiado arrogantes para aceptarse vencidos. Dios no tiene un plan B: ¿por qué ellos (intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial), que se le parecen tanto, tendrían un plan B?
El ritmo con el que se dieron las cosas reveló su planeación. Primero vino el manifiesto en distintos medios; una inserción que pocos o ningún medio impreso cobró. Luego se dieron las reuniones en la mansión del multimillonario. En el primer momento, el llamado de la élite intelectual y académica a formar un bloque opositor frente a “la deriva autoritaria”; y en el segundo, las citas para afinar los detalles de una alianza para entonces ya avanzada.
Todos los involucrados tenían (tienen) un denominador común: despreciaban (desprecian) a Andrés Manuel López Obrador. Además de, pues sí, haber sido afectados de alguna manera por él. El odio es demasiado personal como para venir de la nada: perdieron contratos, control, concesiones; perdieron un lugar, prestigio; un futuro o poder o privilegios. O creyeron que iban a perderlo en el futuro inmediato. Me refiero, por supuesto, a casi todos los que firmaron el desplegado aquél: intelectuales y académicos; a políticos opositores convocados y a la élite empresarial que apuesta por Claudio X. González.
Apenas los reunió en su mansión, el hijo de empresario ya tenía un primer diseño: el de Sí por México, con una equis tan llamativa que –a propósito o no– evocaba su propio nombre. Sí X México, como Claudio X. González. Quizás en algún momento habrá pensado que ese logo le serviría para ambiciones aún más personales. Para lanzarse él, pues. No lo sé. El guiño fue demasiado evidente.
Y allí van PRI-PAN-PRD, felices de tener propósito, contentos de hallarse un futuro después del mazazo de 2018. Allí van PRI-PAN-PRD y sus líderes, unidos en torno a la equis de Claudio Equis, de Sí Equis México, de Va Equis México.
Y por un tiempo soñaron que habían dado en el clavo porque eso les hicieron creer, primero la élite intelectual y luego los empresarios. Se fusionaron pensando que no podían fallar porque detrás de ellos, de Alejandro Moreno, Marko Cortés y Jesús Zambrano, había intelectuales “de renombre” y una élite muy activa de empresarios. Y zúmbale: ya tenían logo. Y zúmbale: ya tenían fecha para estrenarlo. Y lo estrenaron.
En 2021 iban por la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y a defender 15 gubernaturas. No ganaron mayoría absoluta y perdieron Baja California, Baja California Sur, Colima, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas sólo con Morena, y San Luis Potosí y Nuevo León con el Partido Verde y con Movimiento Ciudadano, respectivamente. ¿Qué falló? Se tomaron varios días recapacitando. Silencio. ¿Qué falló? ¿Cómo explicarlo a los demás? Optaron por el autoengaño. Mentirse y mentirle a todos. Decir que la alianza era un éxito y que unidos llegarían a 2022. “Le quitamos a Morena la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados”, dijeron. Pero Morena nunca la tuvo antes; la construyó. No podían quitarle algo que no tuvo.
En bloque llegaron a 2022. Su objetivo: defender seis gubernaturas que eran suyas. Perdieron cuatro. ¿Qué falló? Se tomaron varios días para recapacitar. ¿Cómo explicarlo a los otros? Optaron por mentirse y mentirle a los demás. Dijeron que la alianza era un éxito y que unidos llegarían a 2023 y a 2024. Armaron una explicación para conformistas: tuvimos “dos victorias contundentes”, dijo uno; el otro afirmó: “ganamos casi la mitad”. Perdieron cuatro de seis posiciones que eran suyas. Esa era la realidad.
Pero allí van PRI-PAN-PRD, contentos después del mazazo de 2018, del balde de agua fría de 2021 y del fiasco de 2022. Y allí van PRI-PAN-PRD y sus líderes, muy menores para competir solos, unidos en torno a la equis de Claudio Equis, unidos en torno al deseo de los intelectuales pero en el fondo, sin nada.
Sin proyecto de Nación, sin propuesta de futuro: una ensalada de partidos y ya. Sin algo que los una, realmente, más allá del menosprecio al lópezobradorismo.
Y como no ofrecen nada para el futuro; como todavía no se les ocurre un proyecto que los justifique; como lo único que los une es el odio y un pasado ominoso, entonces la ensalada de nada se convierte fácilmente en una ensalada de todo lo que arrastran juntos: su pasado que da vergüenza, la podredumbre; el saqueo y la desigualdad; la violencia, la mentira y la codicia. Sin nada qué ofrecer hacia el futuro, se aferran a ser una ensalada de lo peor que le ha sucedido a México en el pasado. Y eso es lo que realmente venden.
Por eso huelen tanto a pasado. Por eso ofrecen pasado. Es eso, o es nada porque, de fondo, son una ensalada de nada: ni siquiera han plasmado un proyecto de Nación. Nada. Son la nada, o una ensalada de su propio (y terrible) pasado.
La pregunta parece simple: ¿qué sigue? La respuesta honesta sería reconocer las derrotas, asumir los errores y plantearse una ruta de futuro. La respuesta deshonesta es la que ya oímos, que ha sido coreada por intelectuales, académicos, medios, periodistas, una élite empresarial y, claro, por Marko Cortés, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano: que la alianza va bien; que en 2021 frenaron a Morena y que en 2022 tuvieron dos triunfos contundentes en Durango y Aguascalientes. Que si Movimiento Ciudadano se les suma retendrán Edomex y Coahuila en 2023 y que en 2024 volverán a Palacio Nacional.
Piensan que pueden seguir así, sin ofrecer un proyecto de Nación, sin responder con honestidad para qué quieren el poder. Son una ensalada de nada con pasado tenebroso, que busca convencer a los mexicanos que volver a 2017 es volver al paraíso.
Como si se hubieran creído sus propias mentiras, su único plan es presionar a Movimiento Ciudadano y a sus líderes para que se les unan. Periodicazos, artículos muy sesudos de intelectuales renombrados diciendo que MC no es nadie si no se une a Sí Equis México. Presión, presión. Y quieren doblar a Movimiento Ciudadano porque no tienen otra estrategia más que arrastrarlo a la ensalada de nada.
Entonces la pregunta más simple (¿qué sigue?) se pierde en un triunfalismo que ya no es absurdo: es idiota. ¿Por qué aferrarse a que van bien? La respuesta no debería ser tan rebuscada. Volvamos al principio y ya: porque los intelectuales, los académicos, los periodistas, los medios y esa élite empresarial no se equivocan. Como Dios, nunca se equivocan. Y como Dios, tampoco tienen un plan B, un plan de contingencia por si las cosas no salen como pensaban.
Porque siguen pensando que todo fue planeado con precisión de reloj. Primero vino el manifiesto y luego las reuniones en la mansión del magnate. Y pensaron: a partir de allí, ¡a triunfar! Y no triunfaron. Pero son demasiado arrogantes como para aceptar que fallaron porque por eso son intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial y juntos han gobernado México: ¿cómo iban a fallar?
Pues fallaron. Y no saben cómo recomponerse. No saben cómo superarse de su actual estado: el de ensalada de nada.
La pregunta parece simple: ¿qué sigue? La respuesta honesta sería: reconocer derrotas y errores, y a partir de allí plantearse una ruta a futuro. Pero no, no lo harán. Son demasiado arrogantes para aceptarse vencidos. Dios no tiene un plan B: ¿por qué ellos (intelectuales, académicos, periodistas, medios y una élite empresarial), que se le parecen tanto, tendrían un plan B?
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Alguien se pregunta qué hubiera pasado si todo amarra. Si después del desplegado viene el bloque, y con el bloque, el triunfo de las equis: de Va X México, de Sí X México, de Claudio X. González. Alguien se responde que ya habría candidato presidencial y que no habría necesidad de presionar a Movimiento Ciudadano.
Las cosas no salieron como querían y no aceptarán que se equivocaron. Entonces su plan se reduce a nada. Como su proyecto de futuro: nada o, peor aún: regresarse al pasado y ya. Porque aquí no pasa nada.
Y bueno, pues a seguir como van, faltaba más. A presionar a Movimiento Ciudadano y ya. A seguirse rumbo al barranco, adonde ni los perros van y, por lo tanto, adonde nadie les ladra.
Pasaron las recientes elecciones de gobernadores y los resultados revelan un nuevo mapa político del país, que comienza a ubicar a cada quien en el sitio que le corresponde, a pesar de que todavía falta un proceso electoral más para llegar al momento que definirá la sucesión presidencial, que servirá como un balance final del gobierno actual en materia política.
Por lo pronto podríamos comenzar consultando el mapa político de los gobiernos estatales como se veía en 2017 y ahí veremos que en ese año Morena no gobernaba ningún estado de la república, aunque ya contaba con 35 diputados federales cuyas curules había ganado en 2015.
En 2018 no solamente ganó la presidencia de la república con el 52% de los votos emitidos por los ciudadanos, sino que consiguió llevarse 5 estados con Chiapas, Tabasco, Veracruz y la Ciudad de México, además de Morelos en coalición con el Partido Encuentro Social que a estas fechas ya perdió su registro.
En 2019 consiguió ganar las elecciones en Baja California y en Puebla, pero en 2021 vino la debacle absoluta de la oposición, ya con dos años y medio del trabajo desarrollado por el gobierno federal, viéndose resultados concretos en cumplimiento de las promesas de campaña realizadas por el presidente López Obrador.
Después de un manejo pulcro y eficiente de la pandemia, así como del proceso de vacunación en un entorno de lo más complicado, la ciudadanía reconoció el avance de la tan prometida transformación y a pesar de las feroces resistencias que desataron una guerra mediática y jurídica contra todas las acciones emprendidas por el gobierno federal, votó para que el partido Morena ganara 11 de los 15 estados que se disputaban y uno más que ganó el Partido Verde como aliado de Morena.
En ese año Morena fue elegido en Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Baja California Sur, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Baja California que renovó gobernador a los 2 años de haber elegido al anterior. El Partido Verde aliado con Morena ganó la gubernatura de San Luis Potosí. En este proceso el PAN logró conservar Querétaro y Chihuahua, por otro lado Movimiento Ciudadano le arrebató Nuevo León, no habiendo ganado nada como alianza con el PRI y el PRD.
Este año el PRIANRD parecen haber ganado Aguascalientes y Durango para el PAN, y digo “parecen” porque fueron procesos llenos de delitos electorales, que todavía se verá si pueden conservar por lo desaseado de su participación, que generó 442 demandas ante el Tribunal Electoral.
Sin embargo fue muy distinto en los otros 4 estados; Quintana Roo que era gobernado por el PRD lo ganó Morena, por el triple de votos recibidos a favor de la coalición del PRIANRD; Oaxaca e Hidalgo que gobernaba el PRI, los perdió recibiendo la mitad de los votos emitidos a favor de Morena; finalmente Tamaulipas que es gobernado por un delincuente panista coludido con el narcotráfico y el crimen organizado, se les fue de las manos por más de 10 puntos, a pesar de todo el esfuerzo que hizo el gobierno local por evitarlo.
En resumen, en 2017 los partidos que forman la alianza del PRIANRD gobernaban 32 estados; hoy gobiernan 8 y dos los gobierna Movimiento Ciudadano. Morena gobierna 21 y el Partido Verde como su aliado, lo hace en uno más. Cuatro años después del momento en que no gobernaba a nadie, Morena hoy administrará los territorios donde vive el 56% de los mexicanos y controla el 57% del presupuesto destinado a los Estados. A la oposición le quedan 2 estados con límites fronterizos y dos con salida al mar. En pocas palabras, con la ola guinda la oposición está rodeada y su alianza no va a resistir las derrotas.
Como dijo el filósofo nacido en la India, Rabindranath Tagore: “El bien puede resistir derrotas; el mal no”.
Marko Cortés salió a las 18:00 hrs. en punto a tratar de salvar la debacle. Al menos en lo mediático.
Dijo que la alianza PRI-PAN-PRD había ganado “contundentemente” en Aguascalientes, en Durango y en Tamaulipas, y que en Oaxaca, en Quintana Roo y en Hidalgo no habían ganado porque extrañamente “la gente casi no había votado”.
La realidad fue muy distinta a la que dijo el dirigente del PAN.
Después afirmó que Andrés Manuel López Obrador era lo peor, que Morena era un partido dictatorial, y que la alianza Va Por México lo que quería era salvar al país. Su rollo de siempre, pues.
Este 5 de junio, Morena se llevó, según los conteos rápidos del INE, 4 entidades: Tamaulipas, Oaxaca, Quintana Roo e Hidalgo.
La alianza PRI-PAN-PRD, 2: Aguascalientes y Durango.
Antes de esta elección, Morena no gobernaba ninguna entidad de las 6 en disputa. Es decir, de 2016 a la fecha, el PRI y el PAN perdieron 4 de 6 estados, y los dos que ganaron, ahora la gobernarán en coalición, y no solos, como antes (ambos estaban en manos del PAN).
Esta es una derrota más de la actual oposición. Pero, para poner ésta en perspectiva, veamos un dato: en 2017, el PAN, PRI y PRD, de forma individual, gobernaba en 32 entidades. En 2022, gobernarán máximo 8 estados, la mayoría “en coalición”.
Es decir, aunque se hayan unido, no han podido retener las entidades que se han disputado en estos últimos dos años.
Sí, la alianza PRI, PAN y PRD perdió este 5 de junio, y es el inicio de su derrota en 2024.
La alianza Va Por México es un invento de Claudio X. González. Él les planteó a los dirigentes del PRI, del PAN y del PRD, que si se unían, podían derrotar a Morena. Y ellos, aceptaron.
La Alianza que se pensaba victoriosa desde 2021, sólo ha tenido un logro: conquistar dos o tres alcaldías de la Ciudad de México. Lo demás ha sido derrota. No lograron tener el control en la Cámara de Diputados; perdieron en 2021 13 gubernaturas de 15; y, en este 2022, 4 de 6.
Pero ello, los del PRIAN, están empecinados en seguir unidos. Y dicen que ganarán, y que si se les une Movimiento Ciudadano, serán realmente fuertes y nadie podrá vencerlos. No han entendido que la gente no los quiere, y que durante 4 años, no han sabido ser una oposición inteligente, que sepa pensar en los mexicanos y no en sus intereses.
Por eso, la derrota de hoy, es en realidad el inicio de la derrota de 2024. Ya comenzaron a perder. Y parece ser que no han comprendido eso. Allá ellos.
La derrota conservadora está más que cantada en las elecciones de este 5 de junio. Así ha pasado a últimas fechas, en todo proceso electoral. Antes de llegar al momento de la votación y al del posterior conteo de votos, se sabe quién saldrá triunfador, en la mayor parte de los enfrentamientos por puestos de representación popular.
Los partidos políticos de la derecha, ganan en cada ocasión, un poco menos. Morena, por el contrario, afianza su poder territorial en el país.
Somos testigos de un cambio histórico a nivel nacional. Hace unos años, el país estaba dominado enteramente por los colores priistas y panistas, con ligeros toques del amarillo PRD. Hoy, esas fuerzas políticas apenas tienen presencia en nuestro territorio y al menos dos de ellas, están a punto de desaparecer, al no tener el respaldo ciudadano que les permita mantener el registro ante el INE.
Los políticos y empresarios que defienden actualmente la camiseta conservadora, han demostrado una incompetencia alarmante. No cuentan con un proyecto nacional elemental, para atraer el voto de la gente. Hablan de su regreso al poder, sin haber demostrado que sus intenciones y políticas han cambiado.
Son los mismos corruptos a quienes dimos las gracias y una patada en el 2018, para sacarlos del gobierno federal. Las mismas caras. La misma corrupción. El mismo deseo de vender todo recurso nacional.
Afirman haber cambiado, pero su conducta como clase privilegiada, sigue siendo la misma. Desprecio al pueblo. Defensa de intereses extranjeros. Corrupción como forma de gobierno.
El conservadurismo vive una crisis severa y no hay manera de que recuperen algo del terreno perdido, mientras no cuenten con un proyecto sólido, que llene el vacío que deja un neoliberalismo derrotado, que no puede ser atractivo para el grueso de los mexicanos.
Ese es el problema central en la derecha nacional. Carecen de oferta política. Y a falta de ese documento básico, intentan engañar a la sociedad, con globos de aire, pintados de colores atractivos, para hacerlos pasar como la respuesta mágica que revitaliza, limpia y regenera a la clase política reaccionaria.
Cuando uno escucha los audios que presenta la gobernadora Layda Sansores, en los que se oye la voz de Alejandro Moreno, usando el peor lenguaje que se recuerde de un presidente de partido, se siente pena y asco. Ahí no se ha dado cambio alguno. Y estamos hablando del presidente de lo que fue un poderoso partido político.
¿Qué se puede esperar del priismo actual? Lo mismo que hemos visto en él durante las últimas décadas. Corrupción y la peor de las conductas.
Ricardo Anaya, se encuentra fuera del país, huyendo de la justicia nacional, que lo solicita para que responda a las acusaciones que pesan sobre él, por el uso de dinero de procedencia ilícita. Y es precisamente este prófugo, quien da periódicamente consejos para gobernar y descalifica permanentemente las políticas de honestidad y austeridad del gobierno del presidente López Obrador.
Se dice aspirante a la presidencia de la república en 2024 y uno se pregunta: ¿Qué diferencia hay del Ricardo Anaya del 2018, cuando tuvo que aparecer con un pizarrón, para tratar de desmentir las acusaciones que lo involucraban en la venta millonaria de unas naves comerciales de su propiedad, con el Ricardo Anaya actual, que vive a salto de mata? Ninguna en realidad y hablamos también de alguien que fue presidente de un partido político opositor. El PAN no ha cambiado nada en los últimos años.
Junto a ellos, está Jesús Zambrano, presidente de lo poco que queda del PRD. Ya no hay poder real tras esas siglas partidistas. El partido del Sol Azteca, es comparsa de los otros dos. No ofrece algo, por pequeño que sea. Zambrano fue en su juventud, militante en la Liga Comunista 23 de Septiembre y sufrió represión por parte de las autoridades de ese entonces. Hoy es crítico de tiempo completo, en contra del gobierno de la Transformación. Su trabajo es destructivo y nada queda del antiguo luchador social. No hay alternativas en un PRD, dirigido por un personaje que perdió el camino hace mucho.
Todos los señalados, gravitan en torno a la figura de Claudio X González. Un empresario señalado de ser el principal traficante de influencias, durante los últimos años del neoliberalismo. Claudio tiene dinero y ambición desmedidas. Es millonario, al igual que gran parte de las cabezas principales del grupo opositor. Pero al mismo tiempo, es muy limitado. No ha podido construir la plataforma política que pueda competir al proyecto de cambio del presidente López Obrador.
No tiene capacidad para hacerlo, ni encuentra gente con la inteligencia suficiente para elaborarlo. El último intento para pasar de los “buenos deseos” a un proyecto serio, lo intenta la dirigencia de la COPARMEX, de la mano de su expresidente, Gustavo de Hoyos Walther.
Estos personajes poco calificados para dar vida a una estructura de alcance nacional, presentarán sin duda alguna, un nuevo “decálogo” que se nutra de las buenas intenciones de siempre, pero sin especificar los pasos a seguir para alcanzar la meta.
Las elecciones del 5 de junio darán un golpe más al rostro ya bastante lastimado de la oposición mexicana. Y para enfrentar los siguientes desafíos en 2023 y principalmente en 2024, lo único que se les ocurre, es la palabra UNIDAD.
Como si la suma de fuerzas perdedoras, pudiera dar a luz una opción ganadora, que pueda competirle a los candidatos emanados de Morena.
Unidad del PRI, PAN y PRD, con la opción de incluir en esa frágil alianza a Movimiento Ciudadano, dirigido por el también dinosaurio Dante Delgado.
¿Qué diferencia hay entre los tres primeros partidos señalados y el último que se agregaría? Ninguna.
En el partido naranja militan Enrique Alfaro, Colosio Jr., y el gobernador “Tik Tok”, aparte de Dante. ¿Qué pueden ofrecer para atraer al votante? Nada.
La UNIDAD, o más bien, la UNIÓN es palabra que los habitantes de la Ciudad de México, relacionan de inmediato con el legendario cártel de Tepito. La UNIÓN opositora, no se diferencia mucho de ellos.
Los primeros son asociados con la delincuencia de cuello blanco y los otros con la delincuencia organizada.
Sin plan, sin figuras relevantes, sin estructuras sólida y en manos de los peores dirigentes, la clase opositora se apresta a enfrentar contundentes derrotas este 5 de junio, en 2023 y en la importante contienda presidencial del 2024.
Ante los procesos electorales próximos a celebrarse, el 5 de junio de 2022, en Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas, el presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a la población a que participe, que salgan a votar, “porque los que no quieren la democracia siempre buscan atemorizar, meter miedo, eso lo hemos padecido durante mucho tiempo, o sea, que la gente no salga”.
Durante su conferencia de prensa matutina, el primer mandatario dijo que con los votos de las clientelas, los que compran o los que tienen que ver con la delincuencia, “con esos votos les alcanza para triunfar. No es lo mismo que vote el 40 por ciento de los ciudadanos a que vote el 70 por ciento, cuando pasa del 50 por ciento ya es muy difícil el fraude”.
López Obrador dijo que entre más participación, menos fraude. “Porque pueden controlar a ciertos sectores, y cada vez es más difícil porque la gente ya está muy consciente, ya no es el tiempo del reparto de las despensas, del frijol con gorgojo o de la amenaza o ‘te voy a apuntar en la lista porque te va a tocar tu vivienda o te va a llegar tu material de construcción’”, expresó.
Recordó que en los pueblos más pobres mataban una res y había carne el día de la elección, para obtener el voto. “Me acuerdo en Yucatán que había una elección y un gobernador compró no sé si uno o varios contenedores de bicicletas de Asia, de China, antes de la elección, y a repartir bicicletas porque necesitan los votos”, comentó.
Después de que la senadora panista, Lilly Téllez llamara al Presidente Andrés Manuel López Obrador “un enano entre gigantes”, el mandatario respondió que “los que insultan y no tienen argumentos quedan muy mal”.
En su conferencia matutina, el presidente López Obrador respondió a un insulto lanzado por la senadora Lilly Téllez vía Twitter. En este, la legisladora llama al tabasqueño “un enano entre gigantes” y “enorme entre tiranos”.
El Presidente AMLO no quiere ir a la Cumbre de las Américas porque se siente enano entre gigantes y enorme entre tiranos.
Que ya deje de hacer el ridículo en sus conferencias matutinas; solo complica las relaciones de México con los países democráticos.
López Obrador respondió a la calumnia diciendo que “los que insultan y no tienen argumentos quedan muy mal”. Además, resaltó que para él, que lo llamen “enano” es un cumplido. Explicó que cuando José Clemente Orozco se desempeñaba como caricaturista dibujo al expresidente Porfirio Díaz como gigante y a Francisco I. Madero como pigmeo.
“Ahorita que hablas de ‘enano’, pues es hasta un timbre de orgullo que me llamen así” indicó el mandatario.
De igual manera, reafirmó que tanto la senadora, como cualquier persona, tiene derecho a disentir.
El mandatario sentenció que no es posible que todos piensen de la misma manera.
“No todos podemos pensar de la misma manera y hay que garantizar el derecho a disentir. Y esa es la diferencia entre la dictadura y la democracia, que en la dictadura es pensamiento único y en la democracia es pluralidad, aunque haya excesos de libertad. A mí me insultan y lo más significativo, patético a veces, es que los que insultan supuestamente eran los más educados”, puntualizó AMLO.
La confrontación entre el mandatario federal y la senadora blanquiazul se da dentro del contexto en qué López Obrador manifestó su posición con respecto a la Cumbre de las Américas a realizarse en Los Ángeles. El mandatario mexicano advirtió que no asistiría a la Cumbre si no se invitaba a todos los países del continente.
La senadora al final de su tuit afirmó que AMLO solo complicaba la relación de México con otros países. No obstante, a la protesta del mandatario mexicano se han unido otros países latinoamericanos, como Argentina, Bolivia y Honduras.
Respaldó que el candidato presidencial de Morena sea electo a través de una encuesta formal, luego de que López Obrador mencionó que apoyará a quien resulte ganador de la consulta.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que la oposición “está moralmente derrotada“, pues afirmó que lo único que une a los partidos opositores es la crítica al presidente Andrés Manuel López Obrador, además de que no tienen un candidato para las elecciones del 2024. En conferencia de prensa, la mandataria capitalina respaldó que el candidato presidencial de Morena sea electo a través de una encuesta formal, luego de que López Obrador mencionó que apoyará a quien resulte ganador de la consulta.
En sus palabras. “Hoy la oposición está moralmente derrotada, ya no solo lo dice el presidente, lo dice los propios intelectuales del conservadurismo de la oposición, que no encuentran un candidato o candidata porque finalmente lo que los une en este momento es su crítica al Presidente de la República y a la cuarta transformación; no tiene nada que ofrecerle al pueblo de México, y aquí hay un proyecto para la consolidación de la Cuarta Transformación”, dijo.
Proceso de selección. Indicó que la gente será la encargada de seleccionarel candidato de Morena para el 2024, y a pesar de que dice no pensar a futuro, ya que está concentrada en gobernar la Ciudad de México, no descarta hablar de ello en algún momento.
“No es que haya una elección de una persona, sino finalmente quien está elogiando quien es el candidato o candidata de Morena es la ciudadanía, a partir de este método de encuesta, entonces para cualquier puesto de elección popular es el método que está escogido y tiene pues esa gran virtud”, agregó Claudia Sheinbaum.
Continúa el Plan Nacional de Vacunación en la Ciudad de México para que todas y todos los capitalinos estén protegidos contra #COVID19. 💉