Existe una confusión profunda en relación con el concepto de corrupción, se encuentra en todas partes y es prácticamente imposible lograr que desaparezca, porque corruptos siempre han habido y seguirán existiendo en todas partes del mundo.
El hecho de que al presidente López Obrador se le critique porque diga que va a acabar con la corrupción, es porque no se entienden dos puntos muy importantes:
El primero es que uno de los objetivos de su proyecto de comunicación, implica la promoción de los valores universales del desarrollo humano, es por eso que mantiene un discurso orientado a repudiar la corrupción en todas sus formas, así como lograr que la gente comprenda que esto no es una de las características de nuestra cultura, como lo terminó diciendo alguna vez el subnormal de Peña Nieto.
Eso es lo que los neoliberales necesitaban que asumiéramos, que la corrupción es inerente al mexicano, porque la realidad es que todo su sistema económico y de gobierno, estaba estructurado alrededor de la corrupción como columna vertebral. Es lo que lo mantenía de pie, así es que si somos corruptos entonces todos le entramos al juego y el sistema continúa funcionando.
Por esa razón es indispensable que todos entendamos que la corrupción es una forma de vida que nos perjudica por igual, incluso a quienes la promueven y la aprovechan en su beneficio económico, porque a la larga de alguna forma terminan ellos o sus familias pagando las consecuencias de vivir en un sistema corrupto.
La segunda cosa que no se entiende bien, es que el presidente se refiere a desterrar la corrupción institucional, la que se diseña desde el poder a fin de convertir a las instituciones en instrumentos de saqueo y que fue la que el sistema neoliberal infiltró en todas las instancias del gobierno, al grado de hacerlas funcionar como parte del crimen organizado, coludiéndose con narcotraficantes, secuestradores, extorsionadores, ladrones comunes y de cuello blanco, evasores de impuestos, rateros de gasolina, de agua, de energía eléctrica, acaparadores y tramposos que operaban fuera y dentro de las leyes que ellos modificaron para favorecer este contexto.
Un buen ejemplo es cómo cambiaron la ley en el sexenio de Salinas para que la corrupción dejara de ser un delito grave, porque antes de ello sí lo era y a partir de ahí configuraron una red de complicidades en las que imperaría la impunidad. Por otro lado, a fin de simular ante la ciudadanía que esto no era así, crearon una pantalla conformada por organismos cuya función aparente era combatirla, como el Instituto de la Transparencia que se dedicaba a reservar información para que el público no la conociera, o el INE que se dedica a avalar fraudes electorales y a entorpecer el desarrollo de la democracia, así como otras más que les daban apariencia de honestidad a los corruptos.
Durante más de 30 años se escudaron en todas estas escenografías de la mentira para cubrir de legalidad sus actos aberrantes y hacerse los decentes ante la sociedad, mientras trabajaban para saquearla y corromperla.
Por eso ahora que entendemos cómo funcionaba el sistema, el cuento de que “yo no sabía lo que hacía mi secretario de seguridad” preso por narcotraficante en Estados Unidos, no se lo traga nadie. En este asunto Calderón solo podría haber jugado alguno de éstos papeles: el de cómplice o el de inepto, pero tal parece que con su actitud y con sus respuestas abyectas, está escogiendo ser calificado como lo segundo, porque prefiere pasar por imbécil que por ladrón y asesino, que es su verdadera cara, para intentar librar la cárcel, aunque esta tenga que ser su destino irremediablemente.
Eso es lo que hoy estamos haciendo todos; unos desde el gobierno, combatiendo la corrupción institucional y evitando la impunidad en la medida en la que el marco legal lo permite, otros desde nuestras trincheras, repudiando la corrupción en nuestros trabajos, en nuestras casas y en nuestro terreno de acción, para que nadie se confunda con que así es sin cuestionarlo. Que quede bien claro que así no es y estamos trabajando para lograrlo.
Como dice el magnate estadounidense Warren Buffet: “La honestidad es un regalo muy caro; no la esperes de gente barata”.
El presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a tundir a el exmandatario Felipe Calderón, pues aseguró que éste debe una explicación sobre su cercanía con su exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, preso en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
El mandatario dijo en su conferencia mañanera, que tras la detención del ex secretario de seguridad, ninguno, a excepción de Carlos Marín, salió en defensa, de quien fuese conocido como el “Súper policía”, y señalado de beneficiar al Cártel de Sinaloa.
“Ahora están callados, por eso repito que le reconozco a Marín que salió a la defensa, porque otros no dicen ni pío, como si no lo conocieran. Entre ellos el presidente Calderón debe dar una explicación, no es nada más decir que no sabía o no han presentado pruebas”, reprochó.
En ese sentido, dijo que Felipe Calderón debe responder el siguiente cuestionario sobre García Luna.
¿Cómo conociste a García Luna? ¿Qué opinión tenías de él? ¿Cuántas veces hablabas con él a la semana? ¿Quién te informaba sobre el funcionamiento de los grupos de narcotraficantes? ¿Le tenías confianza?
Cabe recordar que tras la detención de García Luna en diciembre de 2019, Calderón se deslindó del caso y dijo desconocer de los presuntos nexos del funcionario con el narcotráfico:
“Es falso que yo tuviera información de vínculos de García luna con el narcotráfico. Cómo la emb. Jacobson dice, lo que había eran rumores no corroborados”, dijo el expresidente en su defensa.
En el sexenio de Calderón, el Cártel de Sinaloa expandió sus negocios criminales a más de 50 países de los cinco continentes y lavó miles de millones de pesos en los circuitos financieros de México y Estados Unidos (incluso en grandes bancos como Citibank y HSBC) en total impunidad, gracias –entre otras cosas– a la cobertura que le brindó el entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Quien fuera el brazo derecho del calderonismo en la supuesta “guerra” contra el narcotráfico espera su juicio en una cárcel de Nueva York donde se le acusa de traficar drogas ilícitas a Estados Unidos y cooperar con la delincuencia organizada. Actualmente, el también llamado Cártel del Pacífico sigue siendo uno de los nueve grupos más importantes del país y mantiene una lucha encarnizada con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
El Cártel de Sinaloa vivió uno de sus mejores momentos en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Bajo el cobijo de Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, el grupo criminal que por años comandó Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo, expandió sus negocios criminales a más de 50 países de los cinco continentes –entre ellos Italia, Australia, Argentina, Perú, Japón, China–, de acuerdo con informes de las autoridades estadunidenses y de la Unión Europea.
Además, lavó miles de millones de pesos en los circuitos financieros de México y Estados Unidos (incluso en grandes bancos como Citibank y HSBC) en total impunidad. De acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, los cárteles del narcotráfico mexicanos lavan entre 29 mil millones y 39 mil millones de dólares anuales.
Al éxito de la organización criminal contribuyó García Luna, quien fuera el brazo derecho del calderonismo en la supuesta “guerra” contra el narcotráfico –con información privilegiada de los aparatos de inteligencia del país y del extranjero y con tecnología, como la Plataforma México–. Ahora el exsecretario de Seguridad espera su juicio en una cárcel de Estados Unidos, donde se le acusa de traficar drogas ilícitas y cooperar con la delincuencia organizada.
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De acuerdo con el análisis Mexico: organized crime and drug trafficking organizations (México: organizaciones del crimen organizado y el narcotráfico) –publicado por el Servicio de Investigación del Congreso estadunidense el pasado 7 de junio– recuerda que en diciembre de 2019, las autoridades estadunidenses arrestaron a García Luna en Texas por una acusación formal de recibir sobornos multimillonarios del Cártel de Sinaloa mientras ocupaba altos cargos policiales.
En el gobierno de Ernesto Zedillo, García Luna estuvo adscrito al Centro de Investigación y Seguridad Nacional; luego dirigió la Agencia Federal de Investigación de México de 2001 a 2005 (bajo la Presidencia del panista Vicente Fox). Más tarde, en el gobierno del panista Felipe Calderón, García Luna se convirtió en secretario de Seguridad Pública. Desde esos cargos, estuvo al servicio del Cártel de Sinaloa. Al término del gobierno calderonista, García Luna se mudó al vecino país del norte donde buscó convertirse en ciudadano estadunidense naturalizado.
Cártel de Sinaloa
El Cártel de Sinaloa es considerado una de las nueve grandes organizaciones criminales del narcotráfico. El análisis Mexico: organized crime and drug trafficking organizations indica que los grupos tradicionales son: Sinaloa, Los Zetas, Tijuana (Arellano Félix), Juárez (Carrillo Fuentes), Los Beltrán Leyva, Golfo y La Familia Michoacana. Y a éstos se suma el Cártel Jalisco Nueva Generación
Respecto del Cártel de Sinaloa, apunta que se le considera la organización criminal más duradera de México, y que comprende una red de organizaciones más pequeñas. “El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos designó a cada uno de los principales líderes de Sinaloa como capos a principios de la década de 2000. En la parte superior de la jerarquía estaba el Chapo Guzmán, listado en 2001; Ismael el Mayo Zambada García, fichado en 2002; y Juan José el Azul Esparragoza Moreno, listado en 2003”.
Además, se le señala como el grupo de narcotraficantes más poderoso del hemisferio occidental: “según algunas estimaciones, Sinaloa había crecido hasta controlar entre el 40 y el 60 por ciento del tráfico de drogas de México en 2012 [último año del gobierno de Calderón] y tenía ganancias anuales estimadas en hasta 3 mil millones de dólares”.
Para 2020, la DEA estimó que el Cártel de Sinaloa estaba activo en 15 de los 32 estados de la República Mexicana, y seguía siendo la organización criminal mexicana con la mayor presencia internacional, gracias a que sus líderes corrompieron con éxito a funcionarios públicos desde el nivel local hasta el nacional dentro de México. Asimismo, señala que las operaciones del Cártel abarcan más de 50 países.
Respecto de la corrupción, el análisis refiere que no sólo corrompió altos funcionarios de México, sino también de América Central y Colombia, pues ese es el modus operandi del Cártel de Sinaloa, que inicialmente no estaba inclinado hacia la violencia sino que prefería la vía del soborno para evadir la represión estatal.
El informe indica que desde el encarcelamiento más reciente y posterior extradición del Chapo Guzmán, el Cártel de Sinaloa se habría dividido en cuatro facciones claves: una dirigida por el Mayo; otra, por el hermano del Chapo, Aurelio el Guano Guzmán Loera; una tercera por un cofundador del Cártel de Guadalajara; y un cuarto por los cuatro hijos del Chapo, conocidos colectivamente como Los Chapitos. Como se recordará, en enero de 2017, el gobierno de Enrique Peña Nieto extraditó a Joaquín Guzmán a Estados Unidos, quien en febrero de 2019 fue condenado por 26 cargos relacionados con drogas, incluida la conspiración para asesinar.
Antes de la extradición del Chapo, el grupo criminal era el principal traficante de cocaína sudamericana, metanfetamina, marihuana, fentanilo y heroína a Estados Unidos. En 2020, la DEA estimó que el Cártel de Sinaloa poseía la mayor capacidad para fabricar fentanilo en laboratorios ocultos. Ese negocio de las metanfetaminas y el fentanilo es el que se disputa con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
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El lavado de dinero del Cártel de Sinaloa
El Cártel de Sinaloa ha aprovechado los circuitos financieros para blanquearlos recursos que obtiene de sus negocios criminales. Citigroup –a través de diversas filiales– ha servido en varias ocasiones para lavar el dinero de ese grupo criminal. En 2019, la UIF abrió una investigación sobre una red internacional de tráfico de fentanilo ligada al también llamado Cártel del Pacífico y descubrió que las operaciones financieras que tenían origen o destino en Culiacán (Sinaloa), Tijuana (Baja California), Taiwán (China), Hong Kong y Estados Unidos se vinculaban a estas operaciones criminales.
De acuerdo con el seguimiento financiero, el cártel realizó operaciones de blanqueo de capitales a través de siete bancos: Citibank (la matriz estadunidense), Banamex Citibank y Citibank Taiwan Limited, Hongkong and Shanghai Banking Corporation (HSBC), HSBC Bank USA, HSBC Bank Taiwan Limited, China Merchants Bank Hong Kong Branch.
Las indagatorias arrojaron evidencias en torno a 26 transferencias internacionales en moneda nacional (por 4 millones 120 mil 567 pesos) y 30 en moneda extranjera (por 99 mil 17 dólares), realizadas por 11 personas físicas y morales vinculadas al Cártel de Sinaloa, y cuyas actividades siguen siendo monitoreadas por las autoridades federales.
La UIF identificó también que en el epicentro de este entramado criminal –que involucra a 10 personas y seis empresas– está una sociedad dedicada a la fabricación de productos farmacéuticos y medicamentos, domiciliada tanto en Culiacán como en Tijuana.
En ambas ciudades inicia la cadena financiera que conecta toda la ruta del fentanilo que el Cártel trasiega a Estados Unidos: de acuerdo con la UIF, siete de las 10 personas identificadas depositan dólares en efectivo en las cuentas abiertas por esa farmacéutica en sucursales de Citibanamex. Luego este dinero se dispersa en tres vías: 1) se retira en efectivo vía cheques, 2) se transfiere a cuentas de las otras cinco empresas, y 3) se traslada a las cuentas en el extranjero.
Respecto de las operaciones internacionales, la Unidad de Inteligencia Financiera documentó que la empresa epicentro transfirió 4 millones 120 mil 567 pesos a las cuentas bancarias radicadas en Taiwán, entre 2013 y 2019. De dicha farmacéutica, el expediente de investigación apunta que “de 2018 a 2019, envió transferencias internacionales por 1.1 millones de pesos, principalmente a Hong Kong, China y Taiwán, siendo diversas personas físicas los beneficiarios de recursos. Y que de 2016 a 2019, recibió cheques interbancarios por 5 millones de pesos, y emitió cheques por 31.2 millones de pesos”.
Otro ejemplo de este actuar presuntamente delincuencial es el reporte que emitió el Departamento de Justicia del país vecino el 22 de mayo de 2017, en el que anunció que Banamex USA, una institución financiera con sede en Los Ángeles (California) y subsidiaria de Citigroup Inc., acordó pagar 97.44 millones de dólares a cambio de celebrar un acuerdo de no enjuiciamiento y con ello resolver una investigación sobre violaciones a la Ley de Secreto Bancario y a las normas antilavado.
En su acuerdo con el Departamento de Justicia, la subsidiaria admitió haber cometido infracciones penales al incumplir deliberadamente un programa eficaz contra el lavado de dinero con políticas, procedimientos y controles apropiados para protegerse contra ese delito. Asimismo, reconoció que omitió deliberadamente presentar informes de actividades sospechosas ante las autoridades competentes. Estas operaciones de blanqueo de capitales se relacionaron con el Cártel de Sinaloa y sus ganancias obtenidas en el vecino país por el tráfico ilegal de drogas.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, esos delitos se habrían cometido desde 2007 hasta 2012, periodo en el que Banamex USA procesó más de 30 millones de transacciones de remesas a México con un valor total de más de 8 mil 800 millones de dólares.
Durante el mismo periodo, el sistema de monitoreo de Banamex USA emitió más de 18 mil alertas que involucraron más de 142 millones de dólares en transacciones de remesas potencialmente sospechosas. Sin embargo, realizó menos de 10 investigaciones y presentó sólo nueve informes de actividades sospechosas en relación con estas más de 18 mil alertas, sin presentar ningún reporte sobre transacciones de remesas sospechosas entre 2010 y 2012.
Esta mañana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmo que Genaro García Luna no es el responsable de la violencia y las tragedias que inundaron México tras la guerra contra el crimen organizado, sino que está “arriba” de él.
La referencia fue claramente al ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, de quien García Luna fue secretario de Seguridad federal, considerado el segundo hombre de importancia dentro de su administración, por incluso encima de los mandos militares.
Este miércoles se dio a conocer que García Luna compró a periodistas y medios de comunicación mexicanos para evitar que se exhibieran notas negativas sobre él.
Fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos aseguraron que planeaba ejercer violencia y manipular a testigos que hablaran en contra suya.
Las autoridades grabaron la conversación y presentaron documentos en el sistema electrónico de las cortes federales.
Incluso, los fiscales revelaron que funcionarios estadounidenses llegaron a entregar a otro preso el número de teléfono de un agente encubierto de la mafia rusa para que se lo entregara al exfuncionario mexicano.
Al ser cuestionado sobre el tema esta mañana, AMLO respondió que se trata de “un asunto muy delicado”, pues “ayer se dio a conocer esta información de la Fiscalía de Estados Unidos sobre unas supuestas grabaciones. Ya una vez detenido García Luna, lo grabaron”.
“No se sabe si esto son pruebas, si se va a aceptar. Lo que sí yo pediría desde ahora es que independientemente de si tienen valor jurídico o no las grabaciones, ojalá y se busque la forma de que se den a conocer porque yo siempre he sostenido que la justicia tiene que ver mucho con lo preventivo, el que se conozcan todos los hechos y se reprueben, se estigmaticen hechos de abuso de autoridad, de represión, de corrupción, que no se quede nada más en juzgados, en expedientes, porque esto ayuda mucho a mejorar la vida pública, a purificar la vida pública, la transparencia”, explicó.
El mandatario agregó que estará pendiente del caso para saber si se aceptan o no las pruebas y que puedan revelarse.
“Que se dé a conocer toda la información, que no se oculte nada, que sepamos todo porque también hay países en donde se hacen investigaciones, resuelven ellos lo que les importa y cierran los casos”, manifestó.
Aseguró que su intención es que todo se ventile, “que la vida pública sea cada vez más pública, y más en estos asuntos que dañan tanto porque estamos hablando de la seguridad de los ciudadanos y de la seguridad nacional”.
Asimismo, aprovechó para hacer un llamado a no excusarse en que es un asunto de abogados, jueces o del Poder Judicial. “No. Es un asunto de interés público en cualquier país y se tiene que dar a conocer”.
Agregó que dará seguimiento para ver si se va a presentar una denuncia en nuestro país.
“Yo creo que ya hay denuncias en general. No sé si en lo particular, a partir de estos nuevos hallazgos, la Fiscalía vaya a abrir expedientes. Eso corresponde a la Fiscalía. Ellos podrían informar si consideran que es conveniente el indagar sobre estos hechos”, dijo.
Al Presidente también llamó a la Fiscalía y al Estado Mexicano a proteger a los testigos, “de todas las personas, cualquier persona que corra riesgo, que su vida corra riesgo tiene que ser protegida”.
Luego se refirió a García Luna, considerando que “era un personaje importante en el Gobierno, muy importante, la responsabilidad se tiene arriba, en la decisión equivocada de enfrentar el problema de la delincuencia con medidas coercitivas, declarando la guerra”.
“Creo que ese fue el error principal, además de manera improvisada. Yo no conozco, antes de que se declarara la guerra al narcotráfico, un documento oficial que hablara de la problemática, que hiciera un diagnóstico de lo que estaba sucediendo y qué opciones o qué alternativas había para enfrentar el tema de la delincuencia”, mencionó.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió que se revelen las grabaciones donde el exsecretario mexicano de Seguridad Pública, Genaro García Luna, pide sobornar a periodistas y dañar a testigos de su presunta complicidad con el Cártel de Sinaloa.
Lo anterior, luego de que la Fiscalía de Nueva York solicitara presentar documentos relacionados con audios de García Luna en los que daría instrucciones para silenciar a personas que pudieron haberlo denunciado, entre ellos, Jesús Zambada, quien fungió como testigo de EEUU contra el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán.
Al respecto, López Obrador consideró que, más allá de si se toman como pruebas del juicio, este material debería darse a conocer porque “ayuda a purificar la vida pública”.
“Yo pediría desde ahora es que, independistamente de si tienen valor jurídico o no las grabaciones, ojalá y se busque la forma de que se den a conocer. Porque yo siempre he sostenido que la justicia tiene que ver mucho con lo preventivo, con el que se conozcan todos los hechos y se repruebe y se estigmaticen hechos de abuso de autoridad”, declaró el mandatario mexicano en la conferencia matutina del 16 de junio.
El material que busca presentar la Fiscalía de Nueva York fue obtenido gracias a un agente que se hizo pasar como miembro de la mafia rusa.
García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, fue detenido en diciembre de 2019 acusado de traficar y conspirar en favor del Cártel de Sinaloa, por lo cual enfrentará un juicio programado para finales de 2022.
García Luna fue amigo, asesor, confidente, mano derecha y arquitecto de la lucha militarizada contra el narcotráfico del expresidente Felipe Calderón.
Fiscales de Estados Unidos presentaron pruebas contra el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, en las que amenazó e intentó sobornar a periodistas que sabían de sus nexos con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con los documentos presentados por los fiscales estadounidenses, el ex funcionario en la administración de Felipe Calderón buscó la forma de asesinar a un posible testigo y habría ordenado asesinar al exlíder del Cártel de Sinaloa, Jesús “El Rey” Zambada.
El documento de 20 páginas fue entregado a la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, también se presentaron grabaciones como prueba, en las que el exfuncionario ejerció presión sobre periodistas para silenciarlos.
¿Qué dicen las evidencias con García Luna?
“Específicamente evidencia de que el acusado intentó silenciar a los periodistas por medio de acoso y sobornos y sus intenciones de manipular el caso con testigos, como pruebas directas de los delitos que se le imputan”, se lee en el documento.
Los fiscales expusieron al juez Brian Cogan, a cargo del caso contra García Luna, que durante 2001 a 2005, empezó a trabajar y colaborar con el Cártel de Sinaloa.
Cabe señalar que en esta fecha García Luna era titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en la presidencia de Vicente Fox.
“Utilizó su puesto en el gobierno para apoyar al Cártel de Sinaloa a cambio de sobornosmultimillonarios”, resaltan los fiscales.
García Luna también “hostigó y amenazó” a periodistas que investigaban sus nexos con el narcotráfico mexicano, según el documento.
“Aproximadamente entre 2008 y 2013 el acusado sometió a periodistas a una campaña de acoso y amenazas como resultado de las investigaciones periodísticas sobre sus actividades. El gobierno (estadounidense) busca también presentar evidencia de que aproximadamente en 2009 y 2010 el acusado utilizó dinero que ganó con los sobornos para pagar como cohecho a organizaciones de periodistas con el objetivo de evitar que periodistas publicaran información negativa sobre él”, subrayan los fiscales federales de Estados Unidos.
En otra de las grabaciones, fechada en noviembre de 2020, García Luna aseguró que tendría la posibilidad de hacer uso de la mafia rusa para mandar matar a los testigos que lo acusan.
New filing in the cartel bribery case of Genaro Garcia Luna, the ex-Mexican security official:
B/t 2008-2013, prosecutors say, GGL subjected a journalist to a "campaign of harassment & threats." In 2009 or 2010, he bribed a news org to prevent "negative stories about him." pic.twitter.com/97zrnhHxe2
García Luna fue detenido en Estados Unidos en 2019 y fue recluido en una prisión federal en Nueva York.
El exsecretario de Seguridad Pública enfrenta cargos por asociación delictiva para distribuir cocaína, participación en una empresa criminal continua y mentir a las autoridades.
Además, durante el juicio de Joaquín El Chapo Guzmán fue mencionado por los testigos, quienes señalaron que recibió fuertes cantidades de dinero, en sobornos, para que dejara operar libremente al Cártel de Sinaloa.
La Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton junto a Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública (2009).
El proceso jurídico que se sigue contra el extitular de seguridad de Felipe Calderón, Genaro García Luna, acumula ya años, una situación que contrasta con los seis meses en que se resolvió el diferendo entre Amber Heard y Johnny Depp, acusó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
García Luna presidió la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) durante el gobierno del panista Felipe Calderón y hoy enfrenta acusaciones de establecer redes de complicidad con el Cártel de Sinaloa desde su cargo público.
El mandatario mexicano señaló que el juicio entre la pareja de actores de Hollywood alcanzó ya un resolutivo de los jueces, mientras que con el exfuncionario mexicano no se ha logrado una respuesta de parte de la justicia de Estados Unidos, donde está preso García Luna.
“Acaban de resolver, me llamó la atención, lo de una denuncia muy publicitada de unos esposos divorciados que acusaban, la señora acusaba de maltrato, y bueno, ya resolvieron los jueces, pero todo el proceso creo que tardó seis meses, o sea, el proceso judicial, y lo de García Luna ya lleva años”, comparó el presidente en su conferencia matutina de este 2 de junio.
“Está rarísimo, ¿qué no tienen información, por qué tanto tiempo? Entonces esa es de las diferencias con Felipe Calderón, estoy en contra de él por haber desatado esa guerra y por haber autorizado que se llevaran a cabo masacres, como se demuestra con los altos niveles, índices de letalidad en enfrentamientos”, lamentó.
López Obrador llamó a la justicia estadounidense a resolver el caso de García Luna y dijo que, pese a sus diferencias políticas, no es enemigo de los expresidentes de México, sino un opositor de sus criterios para ejercer la administración pública.
En el caso de Enrique Peña Nieto, por ejemplo, lo acusó de ejercer en el desparpajo y la corrupción.
“Pero de ahí a que yo les tenga odio, no; si me encontrara yo a Calderón, me encontrara yo a Salinas, ¿sí?, a lo mejor los saludaría”, estimó.
Genaro García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública del sexenio de Felipe Calderón, se quiso amparar para impedir que le sean aseguradas sus cuentas bancarias e inmuebles, sin embargo el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito le negó a otorgar la medida, pues consideró que los amparos que promovió el exfuncionario se presentaron de forma extemporánea.
La jueza resolvió tomando en consideración la cantidad de dinero que le habría sido entregada de forma ilícita al ex funcionario calderonista.
Además de eso, el Magistrado Jorge Isaac Lagunes Leano propuso negarle protección a García Luna y solicitó el aseguramiento de las tres propiedades ubicadas en la colonia Paseos del Sur, de la Alcaldía Xochimilco; otro en Jardines en la Montaña, en Tlalpan; y el tercero en el Fraccionamiento Pedregal de las Fuentes, del municipio de Jiutepec, en el estado de Morelos.
De acuerdo con información de la Fiscalía General de la República (FGR)el ex secretario acumuló ingresos superiores a los 27 millones de pesos que no corresponden a sus servicios como funcionario público, pero fueron utilizados para depósitos no identificados de cuentas bancarias.
Interior de la residencia donde vivió García Luna. Foto: Realtor.com
Entre el 2001 y 2005, García Luna dirigió la extinta Agencia Federal de Investigación de México, encargada de luchar contra la corrupción y el crimen organizado, y entre 2006 y 2012 fue secretario de Seguridad Pública, durante el oscuro sexenio de Felipe Calderón.
La Fiscalía ha dicho que, “el acusado utilizó sus cargos como servidor público para ayudar al cártel de Sinaloa, un famoso cartel de la droga mexicano, a cambio de sobornos multimillonarios”.
Agregó que tiene previsto llamar a testificar a “numerosos testigos” que han sido partícipes de la violencia ejercida por este cartel, para “protegerse de rivales, luchar por su territorio y silenciar a aquellos que cooperaran con las fuerzas de seguridad”.
Genaro García Luna. Foto: Especial.
De acuerdo con el escrito, estos testigos podrían incriminar a García Luna, además podrían probar que recibió pagos a cambio de ayudar al grupo criminal.
García Luna enfrenta también cargos de conspiración en la importación y distribución de droga, especialmente cocaína, de participar en una empresa criminal continua, y mentir a las autoridades.
El extitular de la Secretaría de Seguridad Pública se encuentra recluido en una prisión de máxima seguridad de Nueva York a la espera de una sentencia.
El Gobierno de Estados Unidos posee miles de documentos como pruebas y comunicaciones interceptadas que utilizará en su contra.
García Luna fue la cabeza visible del operativo “Rápido y Furioso”, con el que Estados Unidos introdujo armas a México en 2010 para rastrear a delincuentes, durante el sexenio de Calderón, pero nunca arrojó resultados y, en cambio, dejó muertos en ambos países.
El ex secretario de seguridad Pública federal, Genaro García Luna. Foto María Luisa Severiano / Archivo
Nueva York. El proceso judicial contra el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, procedió con otra audiencia preliminar para preparar su eventual juicio programado para iniciar el 24 de octubre de 2022 donde solo se acordaron fechas para compartir documentos y listas de testigos y para definir si el jurado será anónimo y protegido.
En la audiencia virtual ante el juez Brian Cogan en el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York el pasado viernes (este lunes se publicó la minuta), se estableció que las partes entregarán sus listas de testigos que convocarán para el juicio como tambien materiales de evidencia al tribunal el 23 de septiembre – un mes antes del juicio.
A la vez, continúa la negociación sobre si el jurado debe ser anónimo y parcialmente protegido durante el juicio, mientras que se citó la próxima audiencia preliminar para el 25 de mayo.
Los fiscales federales informaron por escrito antes de la audiencia que proceden con la recaudación y evaluación de pruebas. Informaron que están en espera de respuestas a solicitudes legales para mas documentos enviadas por el gobierno estadunidense tanto al acusado y sus empresas como a varios gobiernos para incorporar a la evidencia para el juicio. Los fiscales informaron que ya han recaudado más de un millón de páginas de documentos y comunicaciones interceptadas para el caso.
García Luna está acusado en Estados Unidos de que entre 2001 y 2005, cuando encabezaba la Agencia Federal de Investigaciones, y de 2006 a 2012, como secretario de Seguridad Publica de México, aceptó “millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa a cambio de otorgar protección para sus actividades de tráfico de drogas”. Los cargos incluyen participación en un negocio criminal, varios de conspiración para distribuir cocaína, y hacer declaraciones falsas.
El acusado fue arrestado en Dallas por agentes federales el 9 de diciembre de 2019 y está encarcelado en Nueva York en espera de su juicio. El caso incluye la acusación a dos de sus ex-subordinados, Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, quienes son calificados como prófugos de la justicia de Estados Unidos.
Otro caso relacionado es el de Iván Reyes Arzate, ex comandante de la Unidad de Investigaciones Sensibles y subordinado de Genaro García Luna, quien se presentó en este mismo tribunal ante el juez Cogan en febrero y fue sentenciado a 10 años de prisión por delitos de narcotráfico y corrupción. Se especula que él está cooperando con los fiscales en este y otros casos.