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  • Desde 2009, testigos protegidos revelaron nexo de García Luna con Cártel de Sinaloa

    Desde 2009, testigos protegidos revelaron nexo de García Luna con Cártel de Sinaloa

    FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

    En el sexenio de Felipe Calderón, testigos protegidos de la PGR declararon ante el Poder Judicial que desde las instituciones de prevención y procuración de justicia se benefició al Cártel de Sinaloa, pero también al de los Beltrán Leyva, Arellano Félix y Zetas. Desde 2009, señalaron a Genaro García Luna –entonces secretario de Seguridad Pública– como el funcionario que brindaba protección a los narcotraficantes a los que supuestamente combatía. Además, en las declaraciones surgió también el nombre del entonces procurador Medina Mora.

    Desde 2009, testigos protegidos revelaron el nexo del entonces secretario de Seguridad Pública y mano derecha de Felipe Calderón, Genaro García Luna, con el Cártel de Sinaloa. El expediente ARRAIGO 159/2009-IV, al que Contralínea tuvo acceso, da cuenta de los testimonios rendidos ante el Juzgado Quinto Penal Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones de José Salvador Puga Quintanilla –con nombre clave El Pitufo–, de Angélica –quien fuera agente federal de investigación– y deCarlos Alberto Ortiz Fuentes Pez (señalado como víctima colateral), en los que daban cuenta de filtración de información, alertas al crimen y sobornos millonarios en dólares.

    Además de señalar a García Luna, los testigos protegidos de la Procuraduría General de la República (PGR) identificaron a quien estaba en ese momento al frente de dicha institución: Eduardo Medina Mora. Ambos se habían formado en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

    Los testigos aseguraron que desde el Centro de Investigaciones Federales (CIF) o Casa de Arraigos –colonia Doctores, Ciudad de México– se daba protección a narcotraficantes de los cárteles de Sinaloa, Tijuana, Beltrán Leyva y Zetas a cambio de sobornos millonarios en dólares.

    El 21 de abril de 2009, el exintegrante del Cártel de Golfo –grupo criminal que encumbró Osiel Cárdenas Guillén tras la extradición de Juan García Abrego– Salvador Puga aseguró que directivos del CIF se comprometieron a reportar fechas de traslados, estancia de detenidos y operaciones contra Los Beltrán Leyva y Los Zetas. Exmiembros de dichas organizaciones ahora imputan que García Luna recibió sobornos millonarios en dólares, durante el juicio que se le sigue en una corte federal en Brooklyn, Distrito de Nueva York.

    Puga indicó que en mayo de 2008 se trasladó de Tamaulipas a la Ciudad de México –entonces Distrito Federal– en camionetas de Los Zetas para entregar 40 mil dólares al encargado del CIF, Arturo Negrete López, Comandante Negrete, para que no le faltara nada a Rogelio Díaz Cuellar, el Rojo, integrante de la organización detenido ese mismo año y quien desde su encierro siguió dando órdenes vía radio-Nextel.

    Ya en la capital del país se comunicó con su jefe Jaime González Durán, el Hummer. Según sus dichos, éste le ordenó acudir al parque que se encuentra frente al Centro Médico Siglo XXI (Jardín Ramón López Velarde) para entrevistarse con Negrete López a quien le entregó la maleta con el dinero y un radio-Nextel. El funcionario de la PGR le dijo a Salvador Puga que “gente de él, que trabajaban también en el CIF estaban dispuestos todos a trabajar para organización de los Zetas”.

    Agregó “que podría proporcionarle información de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), avisar cuando trasladaban a los arraigados y arreglar la estancia de los detenidos en los centros de reclusión”.

    Según las declaraciones de los testigos protegidos , transmitido el mensaje, dos días después el Hummer pidió se celebrara un nuevo encuentro para confirmar que sí querían información de Los Zetas y la organización Beltrán Leyva. A cambio, declararon los testigos, se le envió una primera remesa de 200 mil dólares.

    Para mantener el contacto con la PGR, el Hummer designó a un sujeto con el sobrenombre Tachavo, quien recibía periódicamente información de operativos contra las dos organizaciones para adelantarse y evadir a la autoridad, señala en su testimonial.

    Pese a que el narcotráfico periódicamente entregaba fuertes sumas en varias subprocuradurías de la PGR, en el CIF les cobraban hasta por la comida. Cita que “… por dos kilos de barbacoa, un kilo de tortillas y cuatro refresco de lata cobraba[(Negrete López] 10 mil pesos. Por una hamburguesa y refresco mil pesos; por meter una mujer vestida de agente federal de investigación (AFI) y tener relaciones sexuales con ella durante media hora, cobraba cinco mil dólares.

    “Por tener los privilegios de meter cigarros al cuarto, hacer llamadas más de la cuenta en el teléfono instalado fuera de los dormitorios, robar yougurts (sic) a la hora del desayuno y llevarlos al cuarto cobraba diez mil dólares por cada cuarenta días que durara el arraigo; por meter un celularmil dólares diarios o sea cuarenta mil dólares por cuarenta días de arraigo”, reveló.

    La forma en que se cobraba el dinero era de manera directa y en una cuenta de Bancomer a nombre de una mujer. Todo lo que ingresaba en forma ilegal, llegaba a los cuartos en botes de basura. De esa misma forma se sacaba la basura y las botellas de vino, expresa.

    “…Un día me mandaron a amenazar por medio de un Agente Federal de Investigación del que no se su nombre, pero si lo veo lo reconocería de inmediato”, acotó Puga Quintanilla, quien falleció más tarde al interior de una cárcel en Texas, Estados Unidos.

    En otra ocasión, coincidió con Negrete López al interior de la SIEDO, el jefe policial, “se me acercó para intimidarme y recomendó: “no digas nada porque te tengo bien ubicado”.

    Todo este dinero, como el que se pagaba en diferentes áreas ministeriales escalaba y llegaba a los altos mandos que ahora son investigados por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, imputaron.

    El testigo protegido declaró ante el juez especializado que en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, Los Zetas ya habían diversificado sus formas ilícitas de operar y no sólo se conformaron con el tráfico de drogas, sino que ampliaron sus redes al trasiego a las armas de fuego, indocumentados, contrabando de mercancías, levantones y ejecuciones.

    Ahora, los fiscales federales de Estados Unidos que llevan el jucio contra García Luna en una corte federal de Brooklyn indagan hasta dónde llegaron los dólares y qué mandos fueron los que dispusieron del dinero y cuantos brindaron protección para que el negocio de la droga se potencializara y cruzara hacia su país. En el mismo sentido declararon los testigos protegidos con nombre clave Angélica y otra persona identificada como Carlos Alberto Ortiz Fuentes, el Pez.

    Venta de traslados y emboscadas por traición

    El testigo protegido Angélica –quien fuera agente federal de investigación– en su testimonial deja ver como existía corrupción total en los traslados e ingresos a penales federales, al grado de permitir ataques, emboscadas y rescates violentos, sin tomar en cuenta que la vida de policías federales y de custodia estaba de por medio. Todo por la corrupción y el dinero.

    De acuerdo con los expedientes se asienta que el 25 de agosto de 2008 –plena guerra decretada por Felipe Calderón Hinojosa a una parte del narcotráfico– se hizo el traslado de personas pertenecientes al Cártel Arellano Félix, organización dedicada al tráfico de cocaína, marihuana, dinero en moneda americana, armas de fuego, indocumentados, contrabando de mercancías, levantones y ejecuciones.

    En ese sexenio se negociaba e imponía cuotas a todos el narcotráfico sin distinguir organizaciones. El dinero escalaba a todos los niveles y no se tomaba en cuenta la vida de las personas y el baño de sangre, infería.

    El testigo, agregó: “tengo aproximadamente dos años y medio realizando traslados como agente federal de investigación (AFI) desde el Centro de Investigaciones Federales, razón por la cual conozco todos los procedimientos, aprendidos incluso en instalaciones del Buró Federal de Investigación (FBI por su sigla en inglés)”.

    En esa ocasión, dijo, revise toda la documentación y la coteje. Por la tarde, ya con los certificados médicos, sin alguna justificación cambiaron las instrucciones. Se trataba un levantamiento de arraigo de nueve personas del sexo masculino que tendrían que llegar a Nayarit (prisión de máxima seguridad conocida como El Rincón).

    A diferencia de todos los traslados, los detenidos, no llevaban artículos personales, ni pertenencia alguna. Ante ello, “ordené se les esposara y se les subieraa las camionetas. Ya se había solicitado apoyo y llegó de la Base Toreo de Cuatro Caminos (entonces delegación Miguel Hidalgo-CDMX).

    Los integrantes del Cártel Arellano Félix fueron subidos a dos aviones que despegaron con destino al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) ubicado en el estado de Nayarit.

    “Hasta tocar tierra todo transcurría sin novedad. A la primera persona que vi fue al Director Técnico del Cefereso y le entregué el gafete de Oliver Lucio García, quien sería el encargado del ingreso de los detenidos. Después, verifiqué que estuviera el apoyo de la plaza (delegación PGR-Nayarit) y nada más había dos camionetas solicitadas por Arturo Negrete López. Pedí instrucciones y me dijeron que continuara con la entrega.”

    El testimonio agregaba que a los imputados se le retiró esposas y grilletes para evitar que se cayeran o lastimaran en su entrega al personal del Cefereso. Ellos, colocaron sus esposas y grilletes. Apretujados en una camioneta ExpressVan y una Chevrolet, Suburban, así como un número de vehículos locales inició el traslado.

    “Apenas dos kilómetros después de haber salido del Aeropuerto de Tepic, Nayarit, fuimos atacados. La velocidad de los vehículos que iban a la vanguardia del convoy era de entre 70 y 80 kilómetros por hora cuando lo ideal es 90.

    “¡Nos están disparando…, nos están disparando! Yo, casi simultáneamente grité: ‘nos están disparando 21, 21, que es la clave de alerta’. En ese momento empecé a sentir los pedazos del tablero en la cara o que algo me pegaba en el cuerpo. El vehículo lentamente se detuvo –tal vez se poncharon las llantas–y no pudimos continuar”.

    La declaración continuó: “Pedro Villagómez, uno de mis compañeros gritó: ‘¡me dieron!’ y sangraba de una mano. Mauricio Arzola, repuso “¡a mí también! Yo lo único que decía: ‘respiren, no se duerman’. A Pedro le pedía: ‘agacha la cabeza’, mientras Mauricio se desangraba. Vía telefónica pedí apoyo… 5, 5, 5, que es la clave de emergencia, como respuesta de Julio César Rodríguez López escuché: los emboscaron y, en segundos empezaron a volar las granadas.”

    Según el testigo protegido, después se aproximó una camioneta de color azul claro, se puso frente a la Express Van y vaciaron su fusil de asalto AK-47 o cuerno de chivo. Consumado el rescate se fueron. En vehículos privados que pasaron por el lugar se puedo llevar a los heridos al hospital, después de que el traslado había sido vendido.

    A lo largo del sexenio de Felipe Calderón fueron las escenas que se vivieron periódicamente. Traiciones, choques, masacres y una guerra fallida al interior de las instituciones, lo mismo que frente a la delincuencia organizada que compró todas las plazas, afirman las víctimas de régimen suicida.

    Contralínea

  • Genaro García Luna contactó a los Beltrán Leyva con un proveedor Israelí para la compra de equipo de espionaje

    Genaro García Luna contactó a los Beltrán Leyva con un proveedor Israelí para la compra de equipo de espionaje

    En el segundo día de testimonios de testigos y quinto desde la integración del jurado en el juicio que le sigue el gobierno de Estados Unidos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública (SSP) durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), por conspirar para traficar droga a su país, Sergio Enrique Villarreal Barragán ‘El Grande’ continuó dando su testimonio que involucra al cercano de Calderón en diversas acciones de colusión y sobornos por parte del Cártel de Sinaloa.

    De acuerdo con el primero de los testigos de la Fiscalía con el que busca evidenciar el estrecho lazo que existía entre el funcionario en los dos gobiernos panistas con los líderes del cártel que en su momento fue encabezado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ‘El Mayo’ Zambada y Arturo Beltrán Leyva.

    Otro de los episodios que relató el colaborador del gobierno de Joe Biden fue que algún momento Genaro García Luna fungió como “contacto” entre un proveedor de origen israelí con sede en la Ciudad de México y el Cártel de los Beltrán Leyva para que adquirieran equipo de intervención de comunicaciones, espionaje, de contrainteligencia, inhibidores de llamadas, grabadoras, entre otros.

    “Teníamos de todo”, sostuvo Sergio Villarreal al recordar que a Arturo Beltrán Leyva le gustaba renovar sus equipos y estos eran “muy avanzados”.

    Asimismo, habló sobre el arsenal que tenía el cártel cuando él era parte, reveló que tenían armas largas incluidas decenas de AK-47, algunas de ellas chapadas en oro, así como AR-15 y lanzagranadas. Algunas de estas armas, afirmó, estaban grabadas con la leyenda de “propiedad del gobierno de los Estados Unidos”, pero además de estas tenían en su poder bazucas, algunos misiles que dijo eran de fabricación rusa o de otros países.

    Indicó que también llegaron a comprar rifles calibre .50 en Estados Unidos, a la que llamó “es un arma muy poderosa”, pues dijo que tiene un largo alcance y penetración poderosa debido a que lograban atravesar los vehículos blindados que usaban sus enemigos.

    De hecho, recordó que él mismo usaba una Colt .38 súper, hecha especialmente para él porque tenía grabado su apodo en el mango del arma en la que tenía incrustaciones de diamantes. Precisó que era una edición especial de “Día de Muertos” con un mapa de América Latina también grabado.

    Otro de las revelaciones que hizo ‘El Grande’ fue que en una ocasión las Fuerzas Federales incautaron en el Puerto de Manzanillo, Colima, 20 toneladas de cocaína que pertenecía a Arturo Beltrán Leyva y que no querían liberar, por lo que el líder narcotraficante tuvo que negociar el intercambio de la droga “buena” por una “falsa”.

    “En un rancho donde entrenábamos sicarios también preparábamos cocaína falsa”, subrayó, misma droga que intercambian por cargamentos cuando estos eran decomisados. Describió que la manera de fabricarla consistía en mezclar azúcar, harina, acetona, éter y barniz “para que brillara” una vez seca, después hacían los ladrillo que más tarde fueron llevados al puerto para que los propios funcionaros corruptos de las aduanas intercambiaran la verdadera por la falsa. Tras realizarse el cambio, “Arturo estaba muy contento porque había recuperado casi sin pérdida su cargamento”, aseguró.

    Por otro lado, también dio a conocer que en 2006 los líderes del Cártel de Sinaloa, excepto ‘El Chapo’, se reunieron en un encuentro con los jefes del Cártel de Los Zetas para repartirse el territorio y de esa forma pactar una tregua. Pese a reconocer que “redujeron el crimen” durante ese periodo de acuerdo, éste duró menos de un año.

    En el segundo día de testimonios de testigos y quinto desde la integración del jurado en el juicio que le sigue el gobierno de Estados Unidos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública (SSP) durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), por conspirar para traficar droga a su país, Sergio Enrique Villarreal Barragán ‘El Grande’ continuó dando su testimonio que involucra al cercano de Calderón en diversas acciones de colusión y sobornos por parte del Cártel de Sinaloa.

    De acuerdo con el primero de los testigos de la Fiscalía con el que busca evidenciar el estrecho lazo que existía entre el funcionario en los dos gobiernos panistas con los líderes del cártel que en su momento fue encabezado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ‘El Mayo’ Zambada y Arturo Beltrán Leyva.

    Otro de los episodios que relató el colaborador del gobierno de Joe Biden fue que algún momento Genaro García Luna fungió como “contacto” entre un proveedor de origen israelí con sede en la Ciudad de México y el Cártel de los Beltrán Leyva para que adquirieran equipo de intervención de comunicaciones, espionaje, de contrainteligencia, inhibidores de llamadas, grabadoras, entre otros.

    “Teníamos de todo”, sostuvo Sergio Villarreal al recordar que a Arturo Beltrán Leyva le gustaba renovar sus equipos y estos eran “muy avanzados”.

    Asimismo, habló sobre el arsenal que tenía el cártel cuando él era parte, reveló que tenían armas largas incluidas decenas de AK-47, algunas de ellas chapadas en oro, así como AR-15 y lanzagranadas. Algunas de estas armas, afirmó, estaban grabadas con la leyenda de “propiedad del gobierno de los Estados Unidos”, pero además de estas tenían en su poder bazucas, algunos misiles que dijo eran de fabricación rusa o de otros países.

    Indicó que también llegaron a comprar rifles calibre .50 en Estados Unidos, a la que llamó “es un arma muy poderosa”, pues dijo que tiene un largo alcance y penetración poderosa debido a que lograban atravesar los vehículos blindados que usaban sus enemigos.

    De hecho, recordó que él mismo usaba una Colt .38 súper, hecha especialmente para él porque tenía grabado su apodo en el mango del arma en la que tenía incrustaciones de diamantes. Precisó que era una edición especial de “Día de Muertos” con un mapa de América Latina también grabado.

    Otro de las revelaciones que hizo ‘El Grande’ fue que en una ocasión las Fuerzas Federales incautaron en el Puerto de Manzanillo, Colima, 20 toneladas de cocaína que pertenecía a Arturo Beltrán Leyva y que no querían liberar, por lo que el líder narcotraficante tuvo que negociar el intercambio de la droga “buena” por una “falsa”.

    “En un rancho donde entrenábamos sicarios también preparábamos cocaína falsa”, subrayó, misma droga que intercambian por cargamentos cuando estos eran decomisados. Describió que la manera de fabricarla consistía en mezclar azúcar, harina, acetona, éter y barniz “para que brillara” una vez seca, después hacían los ladrillo que más tarde fueron llevados al puerto para que los propios funcionaros corruptos de las aduanas intercambiaran la verdadera por la falsa. Tras realizarse el cambio, “Arturo estaba muy contento porque había recuperado casi sin pérdida su cargamento”, aseguró.

    Por otro lado, también dio a conocer que en 2006 los líderes del Cártel de Sinaloa, excepto ‘El Chapo’, se reunieron en un encuentro con los jefes del Cártel de Los Zetas para repartirse el territorio y de esa forma pactar una tregua. Pese a reconocer que “redujeron el crimen” durante ese periodo de acuerdo, éste duró menos de un año.

    La Hoguera

  • Arturo Beltrán Leyva secuestró a Genaro García Luna durante el gobierno de Felipe Calderón, confirma El Grande

    Arturo Beltrán Leyva secuestró a Genaro García Luna durante el gobierno de Felipe Calderón, confirma El Grande

    Arturo Beltrán Leyva secuestró a Genaro García Luna durante el gobierno de Felipe Calderón, confirmó El Grande durante el juicio del extitular de la SSP.

    Arturo Beltrán Leyva secuestró a Genaro García Luna durante el gobierno de Felipe Calderón, confirmó Sergio Villarreal Barragán, El Grande, en el juicio del exfuncionario mexicano en Estados Unidos.

    Durante la segunda audiencia del juicio de Genaro García Luna de hoy 24 de enero, Sergio Villarreal Barragán, El Grande, señaló que el Cártel de los Beltrán Leyva secuestró al exsecretario de Seguridad Pública ya cuando se desempeñaba como titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

    Ello derivado del apoyo que García Luna estaba otorgando al Mayo Zambada y el Chapo Guzmán en el Cártel de Sinaloa. Arturo Beltrán Leyva quería demostrar al entonces titular de la SSP que nada le era imposible debido a la influencia y poder de su grupo criminal.

    El secuestro ocurrió en Morelos y García Luna fue liberado varias horas después. Pese a ese episodio, la relación entre el ahora imputado y “El Barbas” se mantuvo por vario tiempo mediante sobornos.

    Genaro García Luna fue secuestrado durante guerra entre las facciones del Cártel de Sinaloa

    De acuerdo con los testimonios de El Grande, la corrupción que caracterizó a Genaro García Luna como titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) se trasladó a la SSP, donde se desempeñó como secretario.

    Según señaló, García Luna continuaba apoyado al Cártel de Sinaloa en su llegada a la SSP en México, y cuando comenzó la guerra interna entre las facciones que conformaban la célula criminal, el exfuncionario también se vio afectado.

    Dijo que fue en 2008 cuando comenzó el conflicto entre los Beltrán Leyva y la facción Chapo Guzmán/Mayo Zambada.

    Posterior a ello, debido al apoyo que García Luna estaba otorgando apoyo a los narcotraficantes, Arturo Betrán Leyva decidió secuestrar al secretario de Seguridad para demostrar que para él “nada es imposible”.

    Luego del secuestro, ocurrido en Morelos, Genaro García Luna fue liberado, sin embargo, para dejarlo en libertad los Beltrán Leyva habrían desarmado a los escoltas del funcionario.

    “En México todo es posible”, señala El Grande al relatar hazañas que el Cártel de Sinaloa realizó con García Luna

    De igual forma, El Grande relató algunas de las historias en las que Genaro García Luna tuvo participación con el Cártel de Sinaloa, entre las que destaca un operativo para atrapar a Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”.

    Según dijo, García Luna filtró información sobre un operativo a realizar en la boda de La Barbie, en donde se planeaba la captura de miembros del Cártel de Sinaloa.

    Gracias a la información filtrada por Luna, ninguno de los narcotraficantes acudió al evento, aunque sí se realizó la fiesta, pero ni La Barbie asistió.

    “Se hizo la fiesta pero ninguno fue, ni siquiera Barbie. El gobierno allanó pero no encontraron nada”.EL GRANDE

    Otra de sus declaraciones apunta a la captura de Jesús Reinaldo Zambada, “El Rey Zambada”, pues asegura que se disfrazó de agente de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) para detener al hermano del Mayo Zambada.

    Después de su captura, lo entregó a la SSP, a cargo de Genaro García Luna, luego de ello elementos de la dependencia lo entregaron a agentes reales de la Seido, y tomaron fotografías para asegurar que no cambiaran a los detenidos.

    “En México todo es posible”, apuntó.

    SDPNoticias

  • Iniciamos proceso legal en Florida contra García Luna para recuperar 700 mdd: AMLO

    Iniciamos proceso legal en Florida contra García Luna para recuperar 700 mdd: AMLO

    Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, esta vez dedicada para contestar preguntas sobre el inicio del juicio de García Luna. Foto Cuartoscuro

    El gobierno de México ha iniciado un proceso legal, en Florida en contra del ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna para la recuperación de 700 millones de dólares que se considera, pertenecen a Mexico, informó el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador.

    Durante su conferencia mencionó que la defensa de García Luna ha objetado la facultad legal para que México litigue este recurso en una corte de Florida. A pregunta expresa sobre presuntas complicidades de los ex presidentes Vicente fFox y Felipe Calderón, dijo que se mantenía en la línea de que hay tres escenarios posibles: que García Luna sea inocente y que entonces el juicio resulte un fiasco. Una posibilidad es que García Luna los haya engañado a ambos ex presidentes.

    –¿Es creíble que no supieran?

    –Hay condiciones especiales que se tienen que tomar en consideración. Tiene que ver con el pensamiento, aunque parezca obsesivo de mi parte, sobre el pensamiento conservador del politica. Si a un gobernante le gusta la mano dura se fascina y obnubila frente a un torturador, ejecutor, un desalmado. Y se vuelve su ídolo. Si le gusta que lo alaben y en este caso el servidor es lambiscón, se meten hasta adentro…”

    Hay que recordar, dijo el Presidente, que la formación de García Luna viene del desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional, él mismo dice que sabe solo de cuestiones técnicas. Se meten y van adquiriendo poder y los vuelve locos.

    Sí hay la posibilidad que no supiera, o que supieran y no le dieran importancia. Lo otro es que actuaba así porque tenía cuando menos la licencia del Presidente”.

    La Jornada

  • La causa contra García Luna podría destapar una alcantarilla en México y EU. O no…

    La causa contra García Luna podría destapar una alcantarilla en México y EU. O no…

    El juicio más esperado este año en México y Estados Unidos está por arrancar en la práctica el próximo martes. Sin embargo, nada está totalmente escrito hasta ahora. Genaro García Luna, el hombre de la seguridad del expresidente Felipe Calderón tiene hasta mañana para aceptar la negociación que le ofrecen los fiscales estadounidenses, aceptar la culpabilidad para tener una pena menor y con ello evitar que en el juicio se revele todo lo que la Fiscalía de Brooklyn ha recopilado en su contra y que podría destapar una cloaca de corrupción no sólo en México sino también en Estados Unidos.

    Ciudad de México, 16 de enero (SinEmbargo).- Genaro García Luna, llamado en su momento el “Súper Policía”, el brazo derecho de la seguridad del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, por encargarse de instrumentar la mal llamada guerra contra el crimen organizado de mano con las agencias de inteligencia estadounidense, cumple mil 133 días en una prisión de Estados Unidos por sus ligas con el crimen organizado y está a unas horas de que inicien las audiencias que definirán su futuro; a menos que, de último momento, decida finalmente negociar con la Fiscalía de Brooklyn.

    El juicio más esperado de este año en México y Estados Unidos está por arrancar en la práctica el próximo martes. Aunque el 9 de enero inició el proceso de selección del jurado, con la distribución de cuestionarios a unos 400 candidatos —lista que será depurada a 60 aspirantes—, el 17 de enero es la fecha fijada por la Corte federal de Brooklyn, Estados Unidos, para la selección final.

    En punto de las 09:00 horas, las personas que aparecen en la lista con los nombres propuestos para ser jurados deberán comparecer en la Corte para ser interrogados personalmente, acción conocida como voir dire en las leyes estadounidenses. Ese día, en el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York, los fiscales, la defensa y el juez deberán seleccionar a las 12 personas que definirán el destino judicial de García Luna y una vez que el jurado quede conformado iniciarán las audiencias del juicio.

    El hombre poderoso en materia de seguridad durante el sexenio panista de Calderón es acusado de mantener nexos con el narcotráfico. Los fiscales estadounidenses lo señalan de haber colaborado con el Cártel de Sinaloa durante casi 20 años, incluso después de que fue detenido en Estados Unidos en 2019.

    García Luna era uno de los hombres más cercanos a Calderón. Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.

    Su juicio es trascendental porque podría ser el único personaje que reciba un castigo a pesar de las oscuras redes que envuelven a otras figuras políticas en México. Además, se trata de un juicio que ha levantado altas expectativas, pues se esperan las declaraciones de al menos 19 testigos claves, entre ellos Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, y Reynaldo, “El Rey Zambada”.

    Lo que ellos puedan decir daría luz al nivel de corrupción que existió durante la administración del expresidente Felipe Calderón. Además, analistas en seguridad esperan que los testimonios alcancen a funcionarios de las agencias estadounidenses así como omisiones de aquel país ante la falta de alertas.

    Sin embargo, nada está totalmente escrito hasta ahora.

    El hombre de todas las confianzas de Calderón tiene la posibilidad de aceptar la negociación que le ofrecen los fiscales y, a más de tres años de estar encarcelado, aceptar la culpabilidad para tener una pena menor, que se estima pueda ser de siete años de prisión, y con ello, evitar que en el juicio se revele todo lo que la Fiscalía de Brooklyn ha recopilado en su contra, al menos un millón de pruebas y evidencias.

    “El juicio empezó el 9 porque formalmente se empieza a seleccionar el jurado, o sea, es un proceso largo y dependiendo cómo lo quieras ver, si estás considerando todo el proceso, pues empezó el 9 de este de este mes, pero si quieres ver cuando ya realmente él (García Luna) ya no tenga para donde hacerse, en ese en ese caso empieza el 17. Entonces, hasta esa fecha, él todavía tiene capacidad, la posibilidad de declararse culpable”, explicó en entrevista con SinEmbargo, Guadalupe Correa Cabrera, especialista en temas de seguridad, estudios fronterizos y relaciones México-Estados Unidos.

    “Si García Luna acepta negociar, ya no tendríamos mucho conocimiento de lo que esperamos, no tendríamos ningún conocimiento de lo que negociaron. No sabríamos la información que está proporcionando y evidentemente que ellos (Estados Unidos) la utilizarían exclusivamente en su beneficio”, señaló a su vez el abogado José Antonio Ortega Sánchez, quien en su momento denunció y fue de los pocos en enfrentar a García Luna.

    Genaro García Luna inició desde abajo, destaca la profesora Guadalupe Correa Foto: EFE.

    EL SUPER POLICÍA QUE ODIABA SER LLAMADO POLICÍA

    “Yo no me identifico como policía; soy técnico. Soy gente de inteligencia”, respondió tajante Genaro García Luna a Guadalupe Correa Cabrera y Tony Payán, cuando ambos académicos y expertos en seguridad lo entrevistaron para el libro “Las Cinco Vidas de Genaro García Luna”.

    Desde que Genaro García Luna inició su carrera en las corporaciones de seguridad mexicanas dentro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y como analista, en el año 1993, su trayectoria sólo conoció el ascenso; hasta que concluyó su cargo y, años después, fue detenido en Estados Unidos el 9 de diciembre de 2019.

    Los resultados que brindó desde el Gobierno de Vicente Fox le permitieron ir escalando hasta llegar a ser el Secretario de Seguridad Pública de Calderón por recomendación.

    “Calderón no conocía a García Luna, antes de la SSP, lo recomendaron”, contó Guadalupe Correa.

    Y en su libro también lo destaca: “García Luna salió airoso y mantuvo una buena reputación en su medio que lo haría llegar al estrellato en la administración de Felipe Calderón”.

    El sexenio calderonista marcó un parteaguas en materia de inseguridad en México, al dispararse la violencia luego de la guerra contra las drogas. García Luna fue llamado en ese periodo como ‘Súper policía’ debido al gran poder que tuvo, sin embargo, él nunca se identificó como policía y, una vez que concluyó su cargo, su aspiración era ser un “académico en materia de seguridad”, platicó Guadalupe Correa Cabrera.

    García Luna, durante su etapa como Secretario de Seguridad Pública de Calderón. Foto: SSP vía Cuartoscuro

    El hombre de la seguridad de Calderón parecía odiar ser llamado policía, como se deja entrever las páginas del libro escrito por la analista:

    “Miren, ya les dije. Yo no me defino como policía. Antes, si me decían policía, lo hubiera visto como una ofensa. Yo me eduqué en inteligencia; en esa área me preparé, sobre eso estudié. Yo le decía a mi mamá que yo no iba a ser dos cosas; yo le decía que no quería ser ni basurero, ni policía. Yo quería hacer análisis estratégico y ¿por qué no?, académico también. No me interesa exaltar el morbo social. Ahora también me dedico a mis libros. Y ya escribí o coordiné varios. Desafortunadamente, la gente no valora mucho los libros; escribir libros no es lucrativo, pero es una tarea muy importante”, contestó García Luna a Correa Cabrera y Payán, cuando lo cuestionaron cómo pasó de ser un agente de inteligencia a ser policía.

    Los deseos de García Luna por ser un espía se remontan desde su niñez, según lo retratan los escritores y periodistas Francisco Cruz Jiménez y Olga Wornat, en sus libros El señor de la Muerte y Felipe, el oscuro, respectivamente, en donde revelan que el exsecretario cuando era pequeño y vivía en la colonia Romero Rubio de la Ciudad de México lo apodaban “El Maldito” o “El Chango” (“El Gorila”). En estos libros, los autores lo describen como un hombre vengativo y “sin escrúpulos” para deshacerse de quien le estorbara, cuyos nexos con la delincuencia se remontan desde su adolescencia.

    Francisco Cruz señala en su libro cuenta que exagentes de inteligencia le contaron que García Luna quería ser el “símil” en México de John Edgar Hoover, el director del FBI que chantajeó a presidentes estadounidenses para permanecer en el cargo.

    De acuerdo con el periodista, el exfuncionario nació oficialmente en la Ciudad de México en 1968, según refleja el acta de nacimiento, pero algunos testimonios sostienen que nació en Michoacán y fue registrado en la capital. También relata que a los 11 o 12 años, un grupo de exagentes del Servicio Secreto lo reclutó y lo hicieron “informante, oreja y/o madrina”. Él iba a las colonias e identificaba a víctimas que serían asaltadas.

    Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, fue arrestado en la localidad de Grapevine, en Dallas, Texas.
    Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.

    SU TRAYECTORIA

    Genaro García empezó a subir los escaños en el poder debido a sus habilidades de manipulación para el espionaje y porque sabía cómo esparcir rumores, así como utilizar la información que obtenía para su beneficio, según concluye el libro El señor de la muerte.

    Estudió Ingeniería Mecánica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y se graduó como parte de la generación 1986-1993. Sus inicios se remontan al Cisen donde trabajó entre los años 1993 y 1998; ahí se desempeñó como investigador de la Subdirección de Asuntos Extranjeros, jefe del Departamento de Investigación Técnica de la Dirección de Servicios Técnicos, Secretario Técnico del Subcomité para la Prevención del Tráfico de Armas, Explosivos y Municiones; coordinador de la Unidad de Investigación de Terrorismo y subdirector de la Dirección de Protección, bajo las órdenes del Almirante Wilfrido Robledo Madrid, a quien señalan como el padrino y protector de García Luna.

    “Inició como analista, después de haber cursado la carrera de Ingeniería Mecánica en la Universidad Autónoma Metropolitana. Entró a trabajar en la Dirección de Protección bajo el mando del entonces capitán de navío Wilfrido Robledo. Pronto ascendió a subdirector de contrainteligencia y luego ocupó el cargo de subdirector en el área de antiterrorismo”, narra el libro de Correa Cabrera y Payán.

    El periodista Francisco Cruz expone que al estar en el Cisen, García Luna tuvo acceso a todas las fichas de criminales: “Tenía guerrilleros, líderes sociales, periodistas. Hizo una hermandad con Luis Cárdenas Palomino, buscado en Estados Unidos, con Ramón Pequeño. No es casualidad que tuviera acercamientos con el narco, ahí tenía los expedientes secretos”, relató el escritor a Alejandro Páez Varela y a Álvaro Delgado Gómez en una entrevista realizada en el programa Los Periodistas.

    Genaro comenzó a destacar en el Cisen por su uso de la teoría de redes para darle seguimiento al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y como profesional de inteligencia formó parte de lo que se denominó el grupo antiterrorista del Cisen, de acuerdo con Guadalupe Correa y Antonio Payán.

    Entre los años 1998 a 2000 fue Coordinador General de Inteligencia para la Prevención de la extinta Policía Federal Preventiva.

    “En mi paso por los servicios de inteligencia aprendí que es necesario leer bien el pasado y saber leer el presente, para pronosticar lo que va a pasar en el futuro. El desarrollo de las labores de inteligencia requiere de un proceso en cuatro pasos: planeación, captación o compilación, análisis y explotación. Todos los pasos son igualmente importantes. Hay que planear bien y meter buenos insumos (buenos datos en el proceso de captación). Pero esto no basta; hay que procesar bien esos datos y saber emplear bien el análisis. El secreto está en la instrumentación de estos conceptos. El último paso, la explotación, se trata de transformar los conceptos en políticas públicas”, expuso García Luna a Cabrera y Payán, de acuerdo con su libro.

    Cruz Jiménez ha descrito al exmando policial como un hombre cínico, frío, calculador, pero también como alguien muy metódico “como suelen ser los que tienen varias personalidades”.

    García Luna era uno de los hombres más cercanos a Calderón. Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.

    DE LA AFI A SECRETARIO DE SEGURIDAD

    El 1 de septiembre de 2001, el entonces Presidente Vicente Fox anunció la creación de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y le confió la dirección de esa corporación a Genaro García Luna.

    “A García Luna le encargaron varias encomiendas, entre ellas, la creación de la AFI y el desmantelamiento de la Policía Judicial Federal, de la Policía de Caminos y él hablaba de toda la corrupción y de toda la vinculación que tenían agentes de esas agencias con el narcotráfico. Él nos platicó cómo estaba la Policía Judicial federal vinculada al narcotráfico y una de sus encomiendas fue recrearla a partir de la desintegración de estas agencias, entonces finalmente él se hace de una reputación porque era muy bueno (como él se percibe) en la parte de antisecuestros”, narró Guadalupe Correa.

    “A partir de entonces comienza a desarrollar un poder que ejerció con absoluta impunidad durante 12 años de panismo”, destacó la periodista y escritora argentina Olga Wornat en el libro Felipe, el oscuro.

    El abogado José Antonio Ortega explicó en entrevista que cuando García Luna fue director de la AFI protegía a secuestradores, a quienes incluso extorsionaba.

    “Fue la manera cómo él se empieza a vincular con negocios ilícitos. Él tenía un grupo personas con las que trabajaba y que eran las que utilizaba para irse vinculando, específicamente con secuestradores a los que, extorsionada, a los que utilizaba y cuando ya no les servían evidentemente los acusaba y los procesaba y de eso hay evidencias”, expresó Ortega Sánchez.

    El abogado explicó que el exsecretario daba resultados porque “evidentemente iba deteniendo secuestradores y bandas, pero no detenía a todas, sino que iba protegiendo a algunas donde recibía dinero hasta que ya no le daban dinero entonces decidía reventar a parte de la banda o reventar a toda la banda”.

    Ortega Sánchez recordó que él fue de los primeros en denunciar a García Luna, lo que le trajo consecuencias, amenazas y persecución.

    En el año 2001, el entonces Secretario de Seguridad Pública, Alejandro Gertz Manero, quien es hoy titular de la Fiscalía General de la República (FGR), denunció a García Luna por un presunto desvío de más de 42 millones de pesos cuando éste estaba en la PFP.

    Marcos Castillejos Escobar, polémico abogado penalista, conocido por defender a personajes como Mario Bezares y a los hijos de Marta Sahagún de Fox, fue el defensor de García Luna. La denuncia en su contra no prosperó. En tanto, el abogado y allegado a García Luna, fue asesinado en julio del año 2008.

    En su libro, la periodista Olga Wornat detalla que García Luna, protegido por Vicente Fox y Felipe Calderón, se convirtió en amo y señor. “Para lograrlo se rodeó de sus primigenios compinches del viejo Cisen, los tipos pesados con los que aprendió y ejerció sus primeras tropelías. […]A García Luna, como a algunos protagonistas de historias decimonónicas, lo condenaba su pasado. Tenía las manos manchadas y el gerenciamiento del delito estaba en su naturaleza. Sin embargo, continuó 12 años sin que los nubarrones que flotaban sobre su cabeza y los de su tropa se transformaran en un viento negro”.

    En el año 2006, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa lo designó como titular de la Secretaría de Seguridad Pública, que controlaba la fuerza Policial Federal.

    “García Luna se fue haciendo de supuestos buenos resultados que parecía haber dado en las diferentes administraciones, particularmente en la administración de Vicente Fox y después, Felipe Calderón o lo conocía, pero pues tenía buenas referencias de él, no se conocían en realidad por qué porque no habían trabajado juntos, no se conocían hasta que Calderón entra como Presidente”, comentó Correa Cabrera en entrevista.

    El periodista Francisco Cruz describe en su libro que García Luna “es un personaje que supo esconder una meteórica y corrupta carrera: de soplón de la policía a espía de Carlos Salinas de Gortari, de funcionario estrella de Fox a titiritero de la guerra de Calderón”,.

    Varios políticos, de acuerdo con el periodista, le tenían miedo a García Luna porque tenía archivos de más de medio millón de policías, con sus perfiles psicológicos.

    Por su parte, un jefe de la DEA relató a la escritora Wornat que el extitular de la SSP era una persona prepotente y violenta; el agente estadounidense estaba convencido que García Luna fue el responsable de las filtraciones de varios operativos.

    “Durante el tiempo que trabajé en México tuvimos fugas de información de operaciones importantes. Cuando llegábamos al lugar, alguien había dado el ‘pitazo’, y era García Luna, porque estaba al tanto de nuestras operaciones, intervenía nuestros teléfonos y los que trabajaban con él eran delincuentes. Una noche casi sucede un desastre. Estábamos en Cancún, detrás de un pesado del PRI que estaba prófugo y trabajaba para Amado Carrillo. Desconfiábamos de los mexicanos y, para evitar un fracaso, decidimos no entregarles toda la información. Cuando llegamos a la casa donde estaba, el tipo se había escapado; comenzó una balacera, y de pronto aparece desde la oscuridad García Luna. Nunca pudo explicar qué hacía ahí. En ese momento estaba en el Cisen y tenía su gente en Cancún, que nos seguía todo el tiempo. García Luna le avisó al personaje que escapara, estoy seguro. Fue muy difícil trabajar con él, sentíamos que teníamos el enemigo adentro permanentemente”, relató el agente, según consigna la periodista en su texto.

    Al terminar su periodo como extitular de la Secretaría de Seguridad Pública, García Luna continuó en el ramo de la seguridad, pero en la iniciativa privada, al establecer consultorios de asesoría. Casi de manera inmediata, se trasladó a Miami, donde se hizo residente permanente de Estados Unidos y en 2018 solicitó la ciudadanía estadounidense.

    El 9 de diciembre de 2019 fue detenido bajo los cargos de asociación delictiva para distribuir cocaína, participación en una empresa criminal continua y mentir a las autoridades. La acusación en su contra señala que recibió millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa a cambio de permitir que la organización criminal pudiera operar a sus anchas.

    García Luna se ha declarado inocente y se ha negado, hasta el momento en declararse culpable y con ello cooperar con las autoridades estadounidenses para brindar información sobre la red de corrupción.

    Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública en el Gobierno de Felipe Calderón.
    Genaro García Luna lleva más de tres años detenido. Foto: Iván Stephens, Cuartoscuro

    LA “CLOACA” ESTA POR ABRIRSE

    El abogado José Antonio Ortega destacó que el juicio es muy importante para México debido a que muy pocas veces un personaje con un alto perfil político y con unas conexiones con muchos funcionarios del extranjero ha sido sometido a un jurado.

    “Cuando estuvo en la política mexicana pues tuvo vínculos con el crimen organizado, que se estuvieron denunciando, vínculos no solamente con el narcotráfico sino desde antes, cuando fue Director de la AFI nosotros lo denunciamos por sus vínculos con los secuestros”, recordó

    El polémico exfuncionario se rodeó a lo largo de su trayectoria de diversas figuras en los sectores policíaco, político y empresarial que, igual que él, también han sido blanco de acusaciones y señalamientos.

    Una buena parte del primer círculo que acompañó a Genaro García Luna en su carrera –desde que él era titular de la AFI hasta que se convirtió en Secretario de Seguridad Pública federal– fueron incluso detenidos y abatidos en hechos presuntamente vinculados al crimen organizado.

    “Interesa muchísimo el juicio que se está iniciando en Estados Unidos y ver las pruebas que tienen de su vinculación con el narcotráfico o con el grupo del Chapo Guzmán, la protección que le daba cuando era secretario de Seguridad Pública a ese grupo y cómo iban operando: él haciendo la guerra hacia otros grupos criminales para que el grupo del Chapo fuera creciendo y se impusiera la idea que ellos tenían, de tener un solo conducto y a través de ese canal bajar la violencia y tener evidentemente unas ganancias exorbitantes del crimen organizado, pero eso hay que ver cómo lo prueba Estados Unidos”, precisó el abogado José Ortega sobre el juicio que encabezará el Juez Brian Cohan, el mismo que encabezó el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán.

    No obstante, el abogado reiteró que “hay que esperar a ver si realmente el juicio sigue adelante o Genaro García Luna decide llegar a una negociación con la Fiscalía y empezar a dar información”.

    El abogado también destacó que habrá que esperar a las audiencias del juicio para saber si los testigos y la información que se revele alcance hasta Felipe Calderón, quien en todo momento ha negado que tenía conocimiento de las presuntas actividades y nexos de García Luna.

    “Yo esperaría que realmente se lleve a cabo el juicio y que las pruebas que tanto estuvimos denunciando muchas personas, cuando Gerardo García luna fue director de la AFI y cuando fue secretario de Seguridad pública, se logre acreditar ante el juez Brian Cohan”, afirmó Ortega Sánchez.

    Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, acudió a la ceremonia de reconocimientos al valor y al mérito de la Policía Federal en el Centro de Mando, en 2010.
    Genaro García Luna no se definía como policía Foto: Iván Stephens, Cuartoscuro

    De acuerdo con el periódico RíoDoce, entre los 19 testigos claves que serían careados con García Luna se encuentran, entre ellos Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, y Reynaldo, “El Rey Zambada”, según confirmaron fuentes cercanas al juicio.

    Los señalamientos contra García Luna y su equipo datan al menos desde el 28 de noviembre de 2012, ya en la recta final del sexenio de Felipe Calderón, cuando precisamente Édgar Valdez Villareal, alias “La Barbie”, acusó a varios de ellos de recibir dinero del narcotráfico.

    “Me consta que ha recibido dinero de mí, del narcotráfico y la delincuencia organizada, al igual que un grupo selecto integrado por Armando Espinosa de Benito, quien trabajaba con la DEA y me pasaba información, Luis Cárdenas Palomino, Édgar Eusebio Millán Gómez, Francisco Javier Garza Palacios, Igor Labastida Calderón, Facundo Rosas Rosas, Ramón Eduardo Pequeño García y Gerardo Garay Cadena reciben dinero de la delincuencia organizada y de mí”, declaró el capo en ese entonces.

    Sergio Villarreal Barragán, “el Grande”, Dámaso López Núñez, “el Licenciado” e Iván Reyes Arzate, excolaborador de García Luna, son otros de los nombres que señalan como posibles testigos.

    El periodista Jesús Lemus consignó en su libro El Licenciado, en el capítulo titulado “La reunión entre el Grande y Calderón Hinojosa”, que “El Grande” entregó dinero a un teniente del Ejército que lo recibía en la entrada de la residencia oficial de Los Pinos, para posteriormente pasar a saludar al Presidente Calderón, que ya lo estaba esperando en su despacho.

    Para especialistas es muy difícil considerar que el expresidente Felipe Calderón no tenía conocimiento de los vínculos de García Luna con el crimen organizado.

    “No sabemos qué es lo que se vaya a desahogar o qué tipo de prueba tenga la defensa de García Luna o qué tipo de pruebas tenga la Fiscalía o que vayan a decir los testigos protegidos, pero parece difícil que el entonces Presidente no supiera nada, a cuando se le dijeron tantas veces de los vínculos de García Luna y que este tenía mala fama”, expresó la académica Guadalupe Correa.

    El expresidente francés Nicolas Sarkozy, quien participó en la serie documental del Netflix sobre el Caso Cassez, aseguró en la que su Gobierno tenía información de que Genaro García Luna era “más poderoso que el Presidente” y que “no era una persona muy buena”.

    “Teníamos suficiente información para establecer que el señor Luna, del que no hablaré porque está en la cárcel en los Estados Unidos, así que no necesito decir más, pero sabíamos que no era una persona muy buena. Sabíamos que, en este caso en particular, el Presidente no podía tomar decisiones sin su Ministro. Y que su Ministro era, en este caso particular, más poderoso que el Presidente”, señaló el exmandatario francés en uno de los capitulos de la serie.

    Correa Cabrera, profesora asociada en la Universidad de George Mason, recordó que García Luna no solo cooperó con las autoridades mexicanas, sino también con las autoridades estadounidenses.

    “Durante el periodo de Felipe Calderón hubo dos instancias que estuvieron más cercanas a las agencias estadounidenses como ninguna otra: La Marina y la Secretaría de Seguridad Pública. García Luna tenía una gran cercanía con la DEA, una gran cooperación y buena relación con los Estados Unidos”, añadió.

    Los señalamientos la relación que sostuvo García Luna con las agencias internacionales incluso son un aspecto que la defensa del acusado tratará de usar a su favor en el juicio. El pasado 11 de enero, César de Castro, abogado de García Luna, envió una carta al Juez Brian Cogan donde solicita que les permitan pruebas de reuniones entre el acusado y altos funcionarios de Estados Unidos, en forma de fotografías y declaraciones escritas, de acuerdo con el periÓdico La Opinion.

    El periódico estadounidense reportó que el abogado señaló que, durante su paso como funcionario de seguridad en México, su cliente sostuvo innumerables reuniones con legisladores, miembros de la Ley y responsables políticos de alto rango de Estados Unidos en el poder Ejecutivo, incluido un expresidente y exfiscales generales.

  • En juicio de García Luna exhibirán a los periodistas que sobornó

    En juicio de García Luna exhibirán a los periodistas que sobornó

    Durante el juicio en contra de Genaro García Luna, quien fuera secretario de Seguridad con Felipe Calderón, serán expuestos los periodistas que recibieron dinero a cambio de no revelar los vínculos del poder con el crimen organizado, según reveló el periodista Jesús Esquivel.

    “Lo que prometieron los fiscales es que en el juicio darán a conocer el nombre de periodistas mexicanos que en el sexenio de Felipe Calderón recibían dinero de García Luna para que no se reportara lo que se mencionaba, la presunta colusión de él y otros funcionarios con el Cártel de Sinaloa”, indicó.

    Esquivel agregó que le “gustaría escuchar” el nombre de dichos reporteros, según las investigaciones que ha realizado el Departamento de Justicia estadounidense.

    “Me gustaría escuchar qué reporteros, de acuerdo a lo que sabe el Departamento de Justicia, recibían dinero de García Luna. Porque ya sabes, todo mundo investiga, todo mundo es especialista, todo mundo denunció, y a la mera hora como Felipe Calderón: se les olvida todo”, dijo.

    Fue durante una entrevista con Julio Astillero que Esquivel reveló dicha información y, agregó que “no es improbable la posibilidad de que pueda existir algún tipo de arreglo” porque los fiscales del Departamento de Justicia mantienen la propuesta para que García Luna se declare culpable.

    “No es improbable, porque los fiscales del Departamento de Justicia mantienen sobre la mesa la propuesta que le hicieron desde que fue detenido Genaro García Luna, que se declare culpable, con lo cual se anula el juicio y que se convierta en testigo cooperante”, aseguró.

    También explicó que seguramente el Departamento de Justicia “quiere información que sólo puede tener García Luna” por sus años como secretario de Seguridad Pública y como titular de la Agencia Federal de Investigaciones en el Gobierno de Vicente Fox.

    “Me parece que García Luna está tratando de llegar al máximo, presionando de alguna manera, desafiando al Departamento de Justicia para que le den la categoría de testigo protegido y no cooperante”, declaró.

    Según el periodista, si García Luna recibe la “categoría de testigo protegido”, se anularía el proceso de extradición que solicitó México y sería “asignado” a un “punto desconocido” de Estados Unidos, bajo una “nueva identidad”.

    Polemón

  • Gobierno de AMLO ha definido una política de cero corrupción e impunidad; “en época de Calderón, García Luna tenía el compromiso de proteger a una organización criminal, así qué esperanzas”

    Gobierno de AMLO ha definido una política de cero corrupción e impunidad; “en época de Calderón, García Luna tenía el compromiso de proteger a una organización criminal, así qué esperanzas”

    Foto: Revolución TRESPUNTOCERO.

    Desde Baja California Sur, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que su gobierno ha definido una política de cero corrupción y cero impunidad. 

    En conferencia de prensa matutina destacó que no hay ningún acuerdo, ni pacto con la delincuencia:

    “Definir una política de cero corrupción y cero impunidad, y en el caso de el combate a la delincuencia, tanto a la llamada delincuencia organizada como a la de cuello blanco, no hay ningún acuerdo ni pacto, está bien pintada la raya, la frontera”.

    Señaló que en la época de Felipe Calderón el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, era el encargado de proteger al Cártel de Sinaloa:

    “Una cosa es la aurtotidad y otra la delincuencia, cuando ya no hay frontera como sucedía antes, es caos, imagínese en el tiempo de Calderón, que el secretario de Seguridad Pública, García Luna, tenía el comproimiso de proteger a una organización de la delincuencia”.

    Destacó que con este actuar, no hay esperanza porque la delicuencia estaba metida en el gobierno:

    “QUÉ ESPERANZAS, LA DELINCUENCIA ESTABA METIDA EN EL GOBIERNO, CUANDO NO EXISTE ESA SEPARACIÓN, NO HAY NINGUNA POSIBILIDAD DE QUE LAS COAS MEJOREN”, CONCLUYÓ.

    Revolución 3.0

  • AMLO exhibe declaración de Sarkozy sobre Calderón y García Luna

    AMLO exhibe declaración de Sarkozy sobre Calderón y García Luna

    FOTO: IVÁN STEPHENS /CUARTOSCURO.COM

    Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador exhibió en su conferencia matutina un breve fragmento de la entrevista hecha al expresidente de Francia, Nicolás Sarkozy, para el documental El caso Cassez-Vallarta, de la plataforma Netflix. “El presidente [Felipe] Calderón no podía tomar decisiones sin su ministro del Interior”, indica el político francés en referencia a quien fuera secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, actualmente procesado en Estados Unidos por presuntamente haberse amafiado con el Cártel de Sinaloa.

    “Imagínense, un expresidente, la vergüenza para los mexicanos: ‘el presidente Calderón no podía tomar decisiones sin su ministro de Seguridad’, García Luna”, indicó López Obrador. Y agregó que esto es reflejo de la crisis de los políticos del antiguo régimen, al tiempo que consideró que “no está mal que todo esto se esté ventilando para que se conozca”.

    Recordó que el documental de Netflix versa sobre la historia de la aprehensión de la francesa Florence Cassez, en 2009, bajo acusaciones de ser cómplice de secuestro. Al respecto, dijo, el montaje que orquestaron García Luna, como secretario de Seguridad, y Televisa a través de Carlos Loret de Mola “no se conocía: la mayoría del pueblo no sabía que era un montaje. Estos temas se ocultaban, como se siguen ocultando muchas cosas que tienen que ver con el antiguo régimen”.

    El primer mandatario criticó a los medios de comunicación por ocultar estos temas a la sociedad: “cuando se trata de un personaje del antiguo régimen, los medios convencionales guardan silencio, no abordan el tema.

    Consultado por Contralínea acerca de la censura que busca imponer el INE a 200 personas, en violación de la Constitución Mexicana, el presidente dijo que en ambos temas los medios convencionales guardan silencio. “Bueno, así como este asunto [de Calderón] debería ser un escándalo, [también lo debería de ser] el que estén queriendo desde el INE castigar a periodistas o a quienes opinan en las redes sociales. Bueno, ni Face[book] hizo eso o el Twitter lo ha hecho. Bueno, lo hicieron con Trump. Pero nadie dice nada. Esto ayuda mucho porque se ocultaban las cosas”.

    López Obrador agregó que no quiere hacerle publicidad al documental de Cassez, “pero ojalá y la gente lo viera. Vean esa documental [El caso Cassez-Vallarta] sobre este asunto”.

    Y tras consultar cuánto cobra la plataforma de streaming por la suscripción, indicó: “a lo mejor Netflix aquí lo pone gratuito, porque sí es interesante que se conozca. No se puede transformar una realidad que no se conoce y sobre todo debemos de luchar por la no repetición. Puede ser que los partidos políticos paguen a Netflix para que se difunda, es parte de la concientización a los ciudadanos. Es que entre más información hay, sobre todo de ese tipo, mejor, porque antes se cometían esas atrocidades y nadie se enteraba porque no se informaba, o eran muy poquitos los medios de información que hacían reportajes sobre estas cosas, lo estamos viendo”.

    El jefe del Ejecutivo consideró que esta falta de información no es asunto nada más de México, sino que pasa en todo el mundo. “¿Ustedes creen que el New York Times, que el Washington Post, que el Wall Street Journal, que el Financial Times se meten al análisis de fondo de los grandes y graves problemas del mundo?”, a lo que negó con su dedo. 

    También señaló que es muy vergonzoso lo que dice Sarkozy de Felipe Calderón. “Y si lo estoy tratando ahora es porque ojalá y entre en razón. Porque eso es lo que caracteriza a los conservadores: la doble moral, el doble lenguaje, la hipocresía”.

    Asimismo, aprovechó para hablar del expresidente Vicente Fox: “el otro día no sé quién me dijo de que decía Fox que yo era un viejito que ya estaba ‘chocheando’. Pues sí, ya soy mayor, ya estoy chocheando, como dice Fox. Y entonces, ¿él qué?, ¿está jovencito o qué? Pero no debe de ya de exponerse. Además, una gente que despertó tantas ilusiones, que habló de cambio, imagínense la decepción”.

    Más adelante, el presidente dijo que “para los que votaron por Calderón, imagínense, si se es humanista, voy a ir más lejos, si se es cristiano, ¿cómo se va a aceptar la tortura? Digo, es muy interesante lo que está pasando. Y estamos hablando de tortura con Calderón y estamos hablando de tortura con Peña Nieto, porque lo de Ayotzinapa fue tortura. Entonces, si logramos entre todos de que no haya tortura en México, es decir, en México no hay tortura, eso es algo histórico, importantísimo, el que entre todos nos comprometamos a no permitir la tortura a nadie bajo ninguna circunstancia, no eso que dijo Loret de Mola, de que estaba la gente tan molesta con los secuestros que veía bien que les dieran sus zapes, así dijo o algo así, sus coscorrones. No, bajo ninguna circunstancia”.

    ContraLínea

  • El show de Genaro García Luna: Producción Loret de Mola

    El show de Genaro García Luna: Producción Loret de Mola

    En la opinión de Elí González
    @calacuayoMX @eligonzalezhz

    El show de Genaro García Luna, producido y rodado por Carlos Loret de Mola, (El caso Cassez-Vallarta), es un caso de extrema vergüenza para el periodismo y para la gobernanza nacional. El periodismo y la seguridad nacional fueron violentados y humillados por los indignos personajes antes mencionados, bajo el visto bueno de Felipe Calderón. Otro pestilente personaje de la política mexicana.

    La mañana del 9 de diciembre de 2005, los medios de comunicación se dieron vuelo, transmitieron desde el rancho “Las Chinitas” el show preparado por García Luna y Loret de Mola. El show era simular el arresto de una banda de secuestradores y la liberación de víctimas. Un capitulo telenovelesco al muy estilo de Televisa. La intención criminal de los directores del show, era posicionar a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), aparato criminal de García Luna, Vicente Fox y Felipe Calderón.

    La misma estrategia de Felipe Calderón quien desató una guerra para legitimarse después del fraude electoral. La misma estrategia siguieron para legitimar a la extinta AFI. Un aparato de la Policía Federal que en realidad era un cartel dirigido por un narcotraficante. El sexenio de Felipe Calderón fue el más vergonzoso de la historia. La misma corrupción acostumbrada del PRIAN, pero con el plus de la guerra y el descaro de colocar a los narcos al frente de las instituciones.

    El show de Loret de Mola y García Luna, empezó ese día con la “detención” del mexicano Israel Vallarta y su novia, la francesa Florence Cassez. Dos personas que involuntariamente fueron plantados como protagonistas del capítulo criminal representando a una banda denominada “Los Zodiaco”. Protagonistas que cual juguete, empezaron ese día, un calvario, que al día de hoy a casi 17 años, lo siguen padeciendo. Uno de ellos, Israel Vallarta, sigue preso en una cárcel de máxima seguridad.

    La presión social y de algunos periodistas honestos, llevó a Gerardo García Luna, secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, a reconocer que lo transmitido ese día, había sido producto de un montaje. Un montaje para que los medios pudieran ver cómo habría acontecido “la detención” de “los delincuentes”. Este simple hecho debió llevar a Garcia Luna a la renuncia, pero no lo hizo, porque la encomienda del PRIAN, era mantenerlo para representar a los carteles en el gobierno.

    El escritor Jorge Luis Volpi Escalante, conocido como Jorge Volpi, publicó en 2018 un libro llamado “Una novela criminal”, ganadora del XXI premio Alfaguara de novela. El libro dio lugar al documental reciente de Netflix, que para las nuevas generaciones, ha servido para despertar conciencias, para ver una pequeña parte de la putrefacción del sexenio de Felipe Calderón. Sí, es solo una pruebita, de la porquería que envolvió a ese sexenio de la guerra y la muerte.

    Un sexenio marcado por la corrupción y el crimen; un sexenio que manipulaba y dominaba al poder judicial a su antojo mediante amenazas a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si, el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

    La serie nos expone las profundas fallas, vicios, corruptelas y abuso de poder de nuestro sistema de impartición de justicia. Un sistema que anula la más mínima posibilidad de lograr justicia para las víctimas y que se castigue a los verdaderos culpables.

    Afortunadamente Luis Cárdenas Palomino, el mismo que torturó a los hermanos y sobrinos Vallarta, el mismo que dirigía el montaje en el rancho “Las Chinitas”, ya fue detenido en julio del 2021. Esperemos que se haga justicia y que no salga libre. Recordemos que uno de los principales directores de la trama de crímenes, Felipe Calderón anda suelto y puede intervenir junto con los cuates que le quedan en el poder judicial para que no se haga justicia.

    Florence Cassez fue puesta en total y absoluta libertad por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en enero del 2013, pero Israel Vallarta con dos de sus familiares, siguen presos y sin sentencia, mientras que el poder judicial en México avanza un centímetro y retrocede dos. Seguimos esperando justicia para miles de víctimas de ese sexenio, los anteriores y el de Enrique Peña Nieto. Es lamentable que nuestro sistema judicial siga viciado, entorpecido, ciego, con los ojos tapados con billetes.

    Yo no puedo asegurar si Israel Vallarta es culpable o inocente, lo que si puedo ver es, qué hay delincuentes probados, que por haberle violado sus derechos aunque sean culpables salen libres. ¿Entonces por qué Israel Vallarta sigue preso? Si existen elementos más que suficientes para probar que fue torturado, y que lo detuvieron en fecha distinta a la presentada en el montaje. ¿Qué espera el poder judicial o la fiscalía para liberarlo?

  • En el caso contra García Luna, Felipe Calderón está más que involucrado: declaraciones apuntan que dinero obtenido del crimen organizado, habría entrado a Los Pinos

    En el caso contra García Luna, Felipe Calderón está más que involucrado: declaraciones apuntan que dinero obtenido del crimen organizado, habría entrado a Los Pinos

    El presidente López Obrador señaló que hay testimonios que apuntan que el dinero obtenido por García Luna habría llegado a Los Pinos, por lo que las autoridades de Estados Unidos deberán establecer hasta dónde llegará el juicio contra el exsecretario de Seguridad.

    El presidente López Obrador recordó esta mañana que Felipe Calderón está más que involucrado en el caso de Genaro García Luna, su exsecretario de Seguridad Ciudadana acusado de nexos con el narco.

    Además, mencionó: “he estado pensando porque últimamente han estado saliendo testimonios de gente que ha declarado contra García Luna pero involucran a Calderón, entonces ¿cómo le van a hacer en ese juicio en Estados Unidos?”

    AL RESPECTO, AMLO SEÑALÓ: “AHORA TODAS LAS DECLARACIONES EN SU CONTRA, MUY FUERTES… RECIBIENDO DINERO, PERO SEÑALANDO QUE PARTE DE ESE DINERO IBA A LOS PINOS”.

    En ese sentido, el titular del ejecutivo cuestionó cómo es que será el juicio en contra de García Luna en Estados Unidos. También señaló que “hay muchas interrogantes”, por lo que las autoridades de ese país deben cerciorarse de que todas las acusaciones son reales.

    En caso de que así fuera, lo siguiente que habría que preguntarse es: “si sí hay pruebas, ¿hasta dónde va a llegar? ¿Se va a quedar ahí con García Luna? ¿Fue sólo él o se va a ampliar?”

    Cabe señalar que en México también existe una investigación contra García Luna; sin embargo, “se tiene que esperar a que resuelvan en Estados Unidos”, en un juicio que iniciará en octubre.

    Revolución 3.0