La nueva aerolínea Mexicana de Aviación iniciará operaciones este 2023, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador. Con ello, dijo, habrá más competencia y se podría evitar la liberación de la llegada de vuelos extranjeros. “Si vemos que con eso equilibramos para que no cueste tanto el boleto de avión, si se equilibra, entonces a lo mejor ya no haría falta abrir para que haya competencia y bajen los precios”.
El primer mandatario confió en que todavía hay tiempo para tomar esa decisión, “porque este año yo ya espero que empiece a volar de nuevo Mexicana, y tenemos tiempo para resolver sobre lo otro, lo estamos analizando”.
Asimismo, el presidente López Obrador confirmó que el próximo 27 de febrero llegará el primer vuelo de carga de DHL al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Sobre este tema, en la conferencia presidencial el general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, comentó que el AIFA tiene la capacidad de operaciones para recibir los vuelos de carga de todas las empresas de paquetería que antes llegaban al Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM).
El general secretario presentó un video sobre la capacidad de operaciones del AIFA y reiteró que hay garantía de crecimiento. En 2022, el AICM recibió 259 mil toneladas, mientras que el aeropuerto Felipe Ángeles puede recibir más de 400 mil toneladas y cuenta con cámara de refrigeración y congelación.
“El AIFA es de clase mundial y tiene capacidad suficiente para mover pasajeros y carga, el diseño y tecnología lo convierten el único en su género en toda Latinoamérica”, se señaló en el video. También, se apuntó que puede recibir cualquier mercancía, pues cuenta con un sistema de refrigeración y a partir del 13 de febrero próximo, el AIFA continuará con operaciones de carga.
En el video también se destacó que la aerolínea Viva Aerobús realizará seis frecuencias semanales internacionales, el 28 de febrero próximo. “De igual forma, la empresa Cargojet Airways a partir del 28 de febrero operará con seis frecuencias a la semana procedentes de Estados Unidos de América y el 26 de marzo la empresa Ethiopian Airlines Cargo realizará dos frecuencias a la semana procedentes de España”.
Los señalamientos hechos el día de ayer por el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, son los primeros en el juicio contra Genaro García Luna en los que se involucra y acusa directamente al expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien durante su administración declaró la guerra al crimen organizado y encargó gran parte de la estrategia a su Secretario de Seguridad, a quien criminales, expolicías y hasta agentes de la DEA han ligado con esas mismas organizaciones que decía combatir.
Ciudad de México, 8 de febrero (SinEmbargo).– El nombre de Felipe Calderón Hinojosa salió a relucir durante el juicio que enfrenta su Secretario de Seguridad y mano derecha, Genaro García Luna, cuando ayer el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, aseguró que el exgobernador priista Ney González habría recibido la orden del entonces Presidente de proteger a Joaquín “El Chapo” Guzmán y al Cártel de Sinaloa.
Edgar Veytia se declaró culpable en enero de 2019 de cargos de distribución internacional de drogas en la misma Corte de Brooklyn donde es enjuiciado García Luna. En ese mismo lugar, dos meses antes, en noviembre de 2018, Jeffrey Lichtman, el abogado del “Chapo” Guzmán había asegurado al jurado que Felipe Calderón habría recibido sobornos millonarios por parte del Cártel de Sinaloa, una afirmación que el exmandatario calificó de “falsa y temeraria”.
Los señalamientos hechos el martes por Veytia son los primeros en los que se involucra directamente a Calderón Hinojosa, quien durante su administración declaró la guerra al crimen organizado y encargó gran parte de la estrategia a García Luna, a quien criminales, expolicías y hasta agentes de la DEA han ligado con esas mismas organizaciones que decía combatir. A lo largo del juicio han acusado al exsecretario de Seguridad de haber recibido sobornos y de reunirse con capos como Arturo Beltrán Leyva.
En la Corte de Brooklyn también ha sido mencionado el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de esa administración, el General Guillermo Galván, de presuntamente haber recibido sobornos del narco. Un señalamiento que hizo la propia defensa de García Luna durante un interrogatorio a Óscar Nava Valencia, alias “El Lobo”, un viejo líder del Cártel del Milenio, sobre el cual no se han dado más detalles hasta el momento.
En el caso del expresidente Calderón, el exfiscal Edgar Veytia, conocido como ”El Diablo” o “La Bestia”, afirmó que su entonces jefe, el exgobernador Ney González y su sobrino se habían reunido en la Ciudad de México con el expresidente Calderón y el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quienes le habrían indicado que se debía proteger a “El Chapo” y a sus socios del Cártel de Sinaloa.
Genaro García Luna fue considerado como Felipe Calderón como un “súper policía”. Foto: Iván Stephens, Cuartoscuro
“Que la línea era El Chapo”, afirmó escuetamente Veytia sobre el resultado de esa reunión a la que él no ingresó, ya que estuvo en un recorrido con Luis Cárdenas Palominos, exalto funcionario policiaco involucrado con el narco. Ante una objeción de la defensa, liderada por César de Castro, la asistente del Fiscal Saritha Komatireddy replanteó la pregunta y Veytia confirmó. “La orden era proteger a Los Chapos, no a los Beltrán Leyva”.
Ayer, también se contó con el testimonio del agente del FBI, José Moreno, quien habló de una redada llevada a cabo en 2012 contra “El Chapo” Guzmán a partir de una intervención a su teléfono, pero los agentes llegaron tarde al operativo y el líder del Cártel de Sinaloa escapó. La información, relató, se compartió con el excomandante de la Policía Federal, Iván Reyes Arzate, quien en octubre de 2021 se declaró culpable de haber colaborado con el narco mientras simulaba un combate al crimen organizado con la DEA.
Pese a los señalamientos que han pesado desde el pasado contra García Luna y su círculo cercano, el expresidente Felipe Calderón siempre ha negado haber sido consciente de ello. Ahora, el expresidente ha sido involucrado directamente.
“Me he reservado opinar sobre el juicio al ing. García Luna hasta que concluya. Por ahora niego categóricamente las absurdas declaraciones que reporta la prensa que hizo hoy el testigo Veytia. Lo que señala sobre mí es una absoluta mentira. “Nunca negocié ni pacté con criminales”, respondió el expresidente un par de horas después de que se diera a conocer el testimonio del exfiscal de Nayarit.
Me he reservado opinar sobre el juicio al ing. García Luna hasta que concluya. Por ahora niego categóricamente las absurdas declaraciones que reporta la prensa que hizo hoy el testigo Veytia. Lo que señala sobre mí es una absoluta mentira. Nunca negocié ni pacté con criminales
En diciembre de 2009, Arturo Beltrán Leyva fue abatido durante un enfrentamiento con la Marina mexicana en Cuernavaca, Morelos. El cuerpo del capo fue exhibido con billetes colocados encima, algo que en su momento fue cuestionado. A inicio de ese mismo año, “El Chapo” Guzmán apareció entre los hombres más ricos del mundo Forbes, un puesto que repetiría en 2010.
Meses después sería detenido Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, un hombre que espera que testifique en la Corte, y quien en noviembre de 2012 acusó a través de una carta a Genaro García Luna, aún titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, de recibir dinero de los grupos criminales, y al Presidente Felipe Calderón, quien estaba a dos días de terminar su sexenio, de pactar con los capos de los cárteles del narcotráfico.
Otros testimonios de militares, policías y hasta de la Iglesia señalan que Calderón Hinojosa fue advertido sobre los supuestos vínculos de su Secretario de Seguridad. Dos de quienes expusieron esto, el General Tomás Ángeles Dauahare y Javier Herrera Valles, quien fuera Coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, fueron arrestados con cargos inventados, como ellos mismos han denunciado. García Luna continuó hasta el final de ese sexenio al frente de la estrategia de seguridad.
“Señor Presidente, lo más preocupante para la Seguridad Pública de nuestro país es que el Ing. García Luna continúa sin dirección en la Policía, mintiéndole a usted y a la sociedad haciéndole creer en una coordinación entre PFP y AFI que no existe, siendo ampliamente comentado por los diferentes medios de comunicación”, escribió Javier Herrera en una carta enviada a Felipe Calderón el 15 de febrero de 2008.
En tanto que el General en retiro Tomás Ángeles Dauahare narró durante el documental Guerra Híbrida, producido y dirigido por Daniel Marmolejo, que en una reunión con Calderón, el 9 de mayo de 2007, le alertó de García Luna, luego de que el entonces mandatario panista le hizo preguntas sobre el Secretario de Seguridad.
“Le dije: ‘Señor Presidente, le voy a decir mi verdad, es mi verdad, no lo voy a engañar a usted ni a mis jefes […] porque mi comentario puede generar decisiones dañinas para el país’. Le di mi versión, me lo pidió por escrito. Días más tarde se lo hice llegar. ¿Qué le dije? El involucramiento de García Luna en el narcotráfico y en otras cosas. El tema importante es el del narcotráfico. Estaba enterado. Ese mismo día, ya después de eso, platicando él y yo solos, de pie a un lado de su escritorio —me refiero al licenciado Calderón—, ahí le dije que su estrategia estaba mal y por qué estaba mal”, contó el General Tomás Ángeles.
Los dos pasarían años en prisión luego de sus denuncias.
García Luna era uno de los hombres más cercanos a Calderón. Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.
DEL “DIABLO” A “MOREIRA”
El juicio contra Genaro García Luna ha generado expectativas por lo que puedan declarar los testigos cooperantes en relación a la administración del expresidente Felipe Calderón. Sobre todo por las diversas alertas que existieron sobre la colusión de su mano derecha con el crimen. En la semana número tres del juicio, el testimonio del exfiscal Edgar Veytia dio un giro cuando ligó directamente al exmandatario.
El “Diablo” también narró que Luis Cárdenas Palomino —otro de los super policías de Calderón y también acusado en Estados Unidos— le habría dicho que él estaba “del lado equivocado y con el bando contrario por proteger a los Beltran Leyva”. “Nos dijo que era a El Chapo a quien debíamos apoyar”, sostuvo Veytia.
El pasado 30 de enero, se dio a conocer que la Fiscalía de Brooklyn le pidió al Juez Brian Cogan que impidiera que la defensa cuestionara sobre “ciertos hechos” a Édgar Veytia. “El Gobierno [la Fiscalía] se mueve para evitar que la defensa le pregunte a Veytia sobre los hallazgos adversos de credibilidad de varios brazos del Gobierno federal y la decisión relacionada de no ofrecerle un acuerdo de cooperación”, indica un documento judicial.
Los detalles de la petición se mantuvieron bajo sello, pero se tuvo conocimiento que los fiscales estadounidenses buscaban bloquear acciones de la defensa de García Luna contra el testigo cooperante, quien fue defendido en su momento por Jeffrey Lichtman, el mismo abogado de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y su esposa, Emma Coronel.
Edgar Veytia, extitular de la Fiscalía General de Justicia de Nayarit, testificó la mañana de este martes en el juicio que enfrenta Genaro García Luna, quien fue Secretario de Seguridad Pública federal en el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, en Estados Unidos por sus presuntos nexos con el narcotráfico. Foto: Facebook Fiscalía General de Nayarit
Esta semana también revivió la polémica relación y enfrentamientos que sostuvieron el expresidente Felipe Calderón y el exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira. El exmandatario estatal fue nombrado y acusado por su extesorero: Héctor Villareal Fernández, quien habló de un saqueo de 200 millones en el que implicó a su jefe.
Humberto Moreira, exonerado del delito de enriquecimiento ilícito por la Procuraduría General de la República de Felipe Calderón y por la Procuraduría de Justicia estatal de Coahuila de su hermano, Rubén Moreira Valdés, en 2015, respondió a las acusaciones de Héctor Villareal utilizando las discrepancias y enfrentamientos mediáticos que ha sostenido con Calderón.
“Por todos es conocida las discrepancias que mantuve, mientras ejercí como Gobernador, con Felipe Calderón. Junto al fallecido Gobernador de Colima, fuimos los únicos responsables políticos que no firmamos el desplegado de gobernadores que reconocía su triunfo en la Presidencia de la República por lo que se hace del todo impensable que sostuviera una relación cercana con su principal colaborador, el señor García Luna”, escribió Humberto Moreira en una carta enviada este lunes al periódico Vanguardia.
La enemistad de Humberto Moreira contra el expresidente Felipe Calderón —e incluso contra su propio hermano, el también exgobernador y actual legislador, Rubén Moreira— se exacerbó, luego del asesinato de su hijo José Eduardo, de 25 años, el 3 de octubre de 2012 en Ciudad Acuña.
“Mi hijo viene a ser uno de los muertos de esta guerra”, dijo el exgobernador en ese momento. Humberto Moreira también ha acusado que el crimen fue por una venganza de los Zetas contra su hermano, debido a que la policía estatal asesinó al Z-40, uno de los presuntos líderes de los Zetas.
En noviembre de 2012, poco tiempo antes de concluir el sexenio de Calderón, Humberto Moreira llevó a la Corte Penal Internacional de La Haya, una serie de periódicos y documentos que presentó como comunicaciones donde acusa al expresidente de México por los más de 100 mil muertos que hasta ese momento había dejado la guerra contra el narcotráfico.
La evidente rivalidad y hostilidades entre ambos tuvieron su punto más álgido en el año 2017, periodo electoral en que varios medios de comunicación confirmaban que la PGR de Calderón sí había investigado a Moreira.
Héctor Villarreal Fernández, quien fue tesorero de Coahuila durante el Gobierno de Humberto Moreira Valdez, acudió la mañana de este lunes a testificar en el juicio contra Genaro García Luna, extitular de la entonces Secretaría de Seguridad Pública federal, en Estados Unidos. Foto: Moisés Pablo Nava, Cuartoscuro
En marzo de 2017, Calderón Hinojosa acusó a Moreira de permitir la presencia de Los Zetas en Coahuila.”Me consta, porque yo sé que quizá el grupo delincuencial más peligroso y más cruel que haya azotado a Coahuila y a México es el grupo de Los Zetas y, cuando estaba el Gobernador Humberto Moreira, todos los cabecillas de Los Zetas vivían cómodamente en el estado de Coahuila, aquí vivía Lazcano, aquí vivía Miguel Treviño ‘el Z40’, aquí vivía el ‘Z42’, todos cómodamente”, dijo Calderón en un evento público el 27 de marzo de 2017.
Moreira Valdés, por su parte, publicó el 9 de abril de 2017, un spot de campaña en el que llamó “borracho” a Felipe Calderón Hinojosa. “Salió el borracho, Calderón como siempre. Este hombre aparece en todos lados, siempre ebrio y cometiendo errores. Su estado de ebriedad actual obedece a que su conciencia no lo deja tranquilo de todas las muertes y desapariciones de mexicanos que tuvo (durante su sexenio)”, dijo en ese entonces.
En ese mismo mes, se confirmó que la PGR de Felipe Calderón había investigado a Humberto Moreira por enriquecimiento ilícito, pero la indagatoria no prosperó porque la misma corporación lo exoneró, un mes antes de que concluyera el sexenio calderonista.
El 22 de abril de 2017, siendo aún candidato a la presidencia por Morena, Andrés Manuel López Obrador, reveló una copia certificada del documento de la Procuraduría General de la República (PGR), en el cual se comprobó la exoneración de Moreira, la cual, dijo López Obrador mostraba “la falsedad y simulación que impera en la cúpula del poder, que prueba que PRI y PAN son lo mismo”.
Frente a las acusaciones de Héctor Villarreal de esta semana, Calderón —que por años no desaprovechaba una oportunidad para acusar a Moreira de estar vinculado con los Zetas— no emitió ninguna opinión, como lo venía haciendo sobre el juicio de su mano derecha de García Luna, hasta que ayer no pudo alargar ese silencio cuando fue involucrado directamente con uno de los cárteles que su Gobierno decía combatir.
El exfiscal de Nayarit señaló que la petición fue hecha en una reunión con el expresidente Calderón y García Luna porque el Chapo mantenía una disputa con los Beltrán Leyva.
El exfiscal de Nayarit, Édgar Veytia, declaró que en 2011 el expresidente Felipe Calderón y el exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, le pidieron proteger al grupo del Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien mantenía una disputa con los Beltrán Leyva.
Señala que eso generó conflicto en Nayarit, pues había un acuerdo con el exalcalde de Tepic, Roberto Sandoval Castañeda, de aportar dinero a su campaña.
#JuicioGarcíaLuna. El ex fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, afirma ante el jurado que hubo una instrucción en 2011 del ex presidente Felipe Calderón y de Genaro García Luna de proteger al cártel de Sinaloa. Esto ocurrió en una reunión con el ex gobernador Ney González. pic.twitter.com/rgbUJ7jvJQ
Al testificar en el juicio que se le sigue a García Luna en EU, Veytia señaló que en una reunión que tuvo con el entonces gobernador de Nayarit, Ney González, le comentó de una reunión de alta seguridad en la Ciudad de México donde el expresidente Calderón y el secretario de Seguridad pública le informaron “que la línea era Chapo”.
Al ser cuestionado sobre qué significaba eso, el exfiscal indicó que “debíamos proteger a esa facción del cartel de Sinaloa que peleaba con los Beltrán Leyva”.
Declaró que, en otra reunión con un representante de “El Chapo» Guzmán en Nayarit, éste prometió liberar a dos policías del estado que tenían secuestrados, a cambio de que él, en ese entonces secretario de Seguridad Pública de Tepic, los protegiera además a ellos.
“La orden era proteger a Los Chapos, no a los Beltrán Leyva”. ‼️ Detalles 👇🏽 Édgar Veytia implica a Felipe Calderón sobre protección a “El Chapo” en juicio a Genaro García Luna – La Opinión https://t.co/3eI7F6xCrJ
Recordó que en ese momento Tepic era la “segunda ciudad más violenta del país” por la lucha entre los Beltrán Leyva, el grupo de Mayo Zambada y el del Chapo Guzmán.
Indicó que ya siendo fiscal llegó a recibir hasta 2 millones de pesos al mes, los cuales usaba “en los gastos diarios”.
En septiembre de 2019, un tribunal de Estados Unidos sentenció al exfiscal de Nayarit a 20 años de cárcel después de que se declarara culpable de participar en una red internacional de narcotráfico.
Edgar Veytia, un ciudadano con doble nacionalidad de Estados Unidos y México, fue arrestado en marzo de 2017 bajo sospecha de estar involucrado en la producción y tráfico de drogas ilegales, incluidas la heroína y la cocaína, a Estados Unidos a partir de 2013.
Héctor Villarreal, exsecretario de Finanzas de Coahuila, testificó que Genaro García Luna pagó 25 millones de pesos al mes en sobornos a El Universal, para limpiar la imagen del ex secretario de seguridad pública.
Villarreal, quien trabajó para Humberto Moreira cuando era gobernador de Coahuila, le presentó al entonces secretario de Seguridad de Felipe Calderón.
En una reunión García Luna le ofreció al gobierno de Chihuahua la compra del programa Pegasus, pero supuestamente Moreira se negó por temor a que el programa fuera utilizado por el propio García Luna para espiar a sus funcionarios.
También se detalló que García Luna le pidió ayuda a Moreira para tener acercamientos con El Universal, para tener una cobertura favorable ante los rumores de que había sido secuestrado por integrantes del crimen organizado.
El acercamiento funcionó, pero a cambio de una mensualidad de 25 millones de pesos. El exsecretario de Finanzas testificó que estuvo presente cuando se realizó el arreglo, en el que participó el dueño del periódico Juan Francisco Ealy Ortiz.
El ex tesorero de #Coahuila, Hector Villarreal, hoy dijo que se puso de concepto en las facturas que se pagaron a El Universal una campaña que nunca existió, esto para hablar bien de #GenaroGarciaLuna. pic.twitter.com/AuKK01Pn8o
A lo largo del interrogatorio el exfuncionario confirmó que él mismo operó el esquema financiero para obtener los recursos para estos sobornos.
El testigo presentó una factura de la Secretaría de Finanzas y El Universal por una campaña para rescatar al turismo, por 11 millones de pesos, la cual presuntamente nunca existió.
Nueva York. Genaro García Luna acordó pagar 25 millones de pesos mensuales al dueño del periódico El Universal para contrarrestar “rumores” sobre los vínculos del entonces secretario de Seguridad Pública con integrantes del cártel de Sinaloa, declaró un testigo cooperante, quien dijo haber participado en el arreglo, así como en un esquema de corrupción encabezado por el entonces gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdez, que generó 200 millones de dólares en fondos ilícitos.
Héctor Villarreal Hernández, ex secretario de Finanzas de Coahuila, se presentó ayer en el juicio de García Luna. Contó que, junto con Moreira, en un viaje oficial a la Ciudad de México en 2009, vieron por segunda ocasión al titular de Seguridad Pública.
Según la declaración, en ese encuentro García Luna preguntó al gobernador si conocía a personas en El Universal, ya que le preocupaba que circularan en algunos medios “rumores de que había sido secuestrado” y que “estaba relacionado con algunas gentes del cártel”.
Moreira, afirmó el testigo, le respondió a García Luna que “era muy buen amigo del dueño” del rotativo y que “lo acercaría” con él “sin ningún problema”.
El dueño de El Universal, Juan Francisco Ealy Ortiz, era “compadre” de Moreira, declaró Villarreal. Añadió que él y su jefe lo habían visto varias veces, tanto en la capital como en Saltillo.
El testigo aseguró que llegaron a un acuerdo por el que se le pagarían 25 millones de pesos mensuales al diario, para contrarrestar las versiones de otros medios de que García Luna estaba relacionado con el narcotráfico y para reportar que “la Secretaría de Seguridad Pública hacía un buen trabajo para el gobierno y para la ciudadanía”.
Dinero en maletas
El testigo indicó que fue enviado a México por Moreira para ayudar en la entrega de uno de los pagos. Contó cómo acompañó a Sergio Montaño, un asistente de García Luna, a las oficinas de El Universal, para cerrar el trato. Montaño llegó con una pequeña maleta llena de efectivo e informó que el resto del pago estaba en la camioneta en la que iban.
Villarreal, bajo la guía de interrogatorio por la fiscal Erin Reid, informó que en una ocasión se usaron fondos del estado de Coahuila para completar un pago al rotativo a nombre de García Luna, después de que el secretario les solicitó ayuda en el trámite.
“Yo di las instrucciones” para pagar 10 millones de pesos y para que se elaborara una factura que no se registrara en las cuentas oficiales, relató el declarante.
Expuso que él mismo había guardado en una caja facturas “inconsistentes” como ésa, un documento que fue mostrado al jurado en la corte.
La factura dice que el destinatario es “El Universal Compañía Periodística Nacional”. El concepto es “publicidad de campaña de rescate del turismo 2009” y está fechada el 24 de junio de 2009 por el monto de 11 millones 500 mil pesos.
Preguntado por qué el total era más alto que los 10 millones que se solicitaron, explicó: “Los 1.5 millones es de impuestos que se aplican en México”.
Otras reuniones
La fiscal le preguntó si había visto a García Luna en otras ocasiones y Villarreal contestó que él y su jefe fueron a un departamento “de lujo en el penthouse” de un edificio en Santa Fe, en la capital, donde se reunieron varios hasta la madrugada. Ahí (el ex funcionario) le agradeció a Moreira “porque todo estaba funcionando bien”.
En otra ocasión, sostuvo Villarreal, llevó a su jefe a una casa de García Luna en Cuernavaca, “porque le iba dar un ride por helicóptero” al gobernador.
La primera vez que Moreira y Villarreal se vieron con García Luna, contó el testigo, fue en 2008, cuando fueron a México a solicitar fondos para programas de seguridad pública en Coahuila.
La segunda ocasión fue cuando García Luna los invitó a recorrer un edificio de alta seguridad, conocido como El Búnker, donde les mostraron la recolección de inteligencia de todos los estados en tiempo real y el monitoreo e intervención de comunicaciones celulares con el programa Pegasus.
Interrogado si compraron el programa, Villarreal señaló que no. “No queríamos que nos estuvieran escuchando a todos los que estábamos en el gobierno”. Aseveró que fue al concluir esa segunda visita que García Luna les pidió ayuda en la relación con El Universal.
Trama en Coahuila
Villarreal comenzó su declaración identificándose primero como ex subsecretario de Presupuesto y después secretario de Finanzas de Coahuila a partir de 2005, por nombramientos del gobernador Moreira.
Agregó que ahora es un testigo cooperante, que espera sentencia en Texas. Se entregó a las autoridades estadunidenses en 2014, llevando sólo su caja de facturas y un servidor lleno de datos. Se declaró culpable de conspiración para el lavado de dinero ese mismo año. Quedó libre bajo fianza y llegó a un acuerdo de cooperación con los fiscales estadunidenses.
Describió los delitos financieros que cometió junto con su jefe, el gobernador Moreira, a través de comisiones ilícitas y sobrefacturación de obras públicas en el estado, y que el esquema de corrupción generó unos 200 millones de dólares entre 2006 y 2011.
Moreira se quedó con unos 40 millones y Villarreal y otros siete colaboradores ganaron 2.5 millones cada uno, indicó el testigo. Añadió que los beneficiados gastaron sus ganancias en la compra de propiedades, como casas en Cuernavaca o en la playa. Confesó que tenía pequeños centros comerciales, inmuebles y un Mercedes McLaren, entre otras inversiones.
El testigo informó que también compraron medios e “hicimos pagos a muchos medios”, tanto del estado como a nivel nacional, con el propósito de “tener una mejor imagen”, hacer favores a quienes apoyaban y “perjudicar” a otros.
Interrogado sobre qué hizo después de la conclusión del periodo del gobernador, Villarreal recordó que fue asesor de Moreira cuando era presidente del PRI.
Casi al final, Villarreal fue preguntado si conocía a Édgar Veytia, ex procurador de Nayarit. Respondió que conoció al jefe del mencionado, el gobernador Roberto Sandoval, en 2011.
Veytia ha sido señalado como posible testigo en este juicio.
Embajador en el banquillo
En este octavo día de audiencias con testigos y presentación de evidencias en el juicio de García Luna, el último declarante fue Earl Anthony Wayne, embajador de Estados Unidos en México entre 2011 y 2015.
El diplomático testificó que conocía al acusado y que había participado en entre 10 y 20 reuniones con él, incluso varias con delegaciones de funcionarios y políticos estadunidenses que visitaban México, interesados en los avances en la cooperación sobre seguridad.
Fue preguntado sobre la peculiar manera de hablar del acusado, aparentemente para demostrar que las reuniones con altos funcionarios estadunidenses con el entonces secretario de Seguridad Pública eran rutinarias.
Tras calificar la presunta complicidad de Genaro García Luna –exsecretario de Seguridad Pública– con el crimen organizado como un hecho muy vergonzoso para México que no debe repetirse, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que el juicio que se lleva en Estados Unidos podría revelar “ajustes de cuentas” contra algunos narcotraficantes ejecutados desde la administración de Felipe Calderón.
“Imagínense, de ser cierto, que eran ajustes de cuenta. ¿Cómo queda el gobierno de entonces? No el pueblo, ¿eh?, porque no hay que confundir pueblo con gobierno, el pueblo de México es pueblo honesto y bueno, aunque los intelectuales orgánicos digan que no es así”, expuso en su conferencia matutina.
El primer mandatario sugirió que se podría realizar una investigación de cómo destacaban la actuación de las autoridades respecto de las detenciones o ejecuciones de algunos líderes del narcotráfico en la prensa, la radio y la televisión en ese entonces. “Sin duda eran las ocho columnas, ¿no? Todo esto por parte del gobierno”. Al respecto, pidió que se proyectaran dos spots del gobierno calderonista sobre la ejecución de Arturo Beltrán Leyva, alias el Jefe de Jefes, por parte de la Marina; y la detención de Jesús Zambada, alias el Rey.
En ese contexto, el presidente López Obrador también se refirió a la carta que presentó la defensa de García Luna para que el juez Brian Cogan impidiera el testimonio de Héctor Villarreal Hernández sobre los presuntos sobornos que habría pagado el exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón al diario El Universal. “Ayer salió de que no quieren los abogados que se dé a conocer la versión de un testigo que habla de que entregó García Luna o la Secretaría de Seguridad que manejaba recursos a un periódico de México, también los mismos abogados dicen: ‘eso no’. Yo digo como mexicano: ‘eso sí, claro, todo’”.
El jefe del Ejecutivo federal indicó que en ese juicio contra García Luna no sólo rinden declaración testigos que ya fueron juzgados por sus nexos con cárteles del narcotráfico, sino que también están dando su versión agentes de la DEA, y autoridades. Por ello, consideró que las series de Netflix quedan superadas con todo lo que está saliendo por este caso.
Para el presidente López Obrador, “independientemente de las pruebas y las responsabilidades, las culpas, lo que se está ventilando en esa corte, en ese juzgado, pues habla de una descomposición política, de un contubernio entre autoridades y delincuencia, y estamos también constatando de cómo se tomaron decisiones que llevaron a mayor violencia. Y hay que esperar a que se desahoguen todas las pruebas”.
Por ello, consideró que es muy importante que no se guarde nada y que se difunda todo, “teniéndole confianza a nuestro pueblo, que va a saber al final, va a tener con todo esto que está dándose a conocer un criterio, se va a dar cuenta. Ya tienen, pues, una idea, pero va a esclarecerse, ¿no?”
Asimismo, recordó que el gobierno mexicano presentó en Estados Unidos una denuncia de carácter civil por un presunto desfalco de 700 millones de dólares. “Por eso llama mucho la atención que los abogados de García Luna digan que no se investigue lo que pudo obtener en sus negocios privados después de que dejó el cargo. No sé si lo concedieron, pero de una u otra forma en la investigación que hizo Hacienda sí se encontraron recursos que se enviaron a Florida, y se usaron para comprar departamentos y yates y muchos bienes. Entonces, eso está ahí. Ahora hay una pausa porque, como está el juicio, están esperando los abogados de Florida”.
Foto: YouTube/ La Verdad noticias/ Wikimedia/ Gaceta
La Sala Superior del TFJA confirmó hoy la validez de la resolución determinada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en un oficio de diciembre de 2017, el cual refrendó el crédito fiscal por el cual Elektra, de Ricardo Salinas Pliego, deberá pagar mil 431 millones 466 mil pesos.
Y es que Grupo Elektra del multimillonario había intentado eludir dicho adeudo fiscal que data del año 2008. Ello a través de un amparo directo, con el cual consiguió que un tribunal colegiado emitiera nueve observaciones.
No obstante, el TFJA las analizó y las dejó sin efecto, por lo que determinó que «se ha de reconocer de nueva cuenta la resolución», y por ende el crédito fiscal de mil 431 millones de pesos.
Se trata de una pequeña porción de lo que Salinas Pliego adeuda al fisco, pues sus empresas aún deben 38 mil millones de pesos al SAT, de operaciones fiscales irregulares llevadas a cabo hasta el año 2013.
El Tribunal Federal de Justicia Administrativa asestó un nuevo golpe a los intentos de Grupo Elektra, del multimillonario Ricardo Salinas Pliego, por utilizar el sistema judicial para eludir el pago de un crédito fiscal de mil 431 millones 466 mil pesos.https://t.co/apMaL3CPH8
Omar García Harfuch, secretario de seguridad ciudadana de la Ciudad de México, explicó que de diciembre de 2022 a enero de 2023, se han realizado varias detenciones de células dedicadas al robo de cables dentro y fuera del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la capital.
García Harfuch aclaró que en ninguna de las detenciones, algunos de los implicados se trató de algún trabajador del Metro y agregó que próximamente se darán a conocer las etapas procesales de los detenidos, aunque no especificó cuántos arrestos van hasta el momento respecto a estos ilícitos.
Puntualizó que en algunos de los casos se tratan de robos comunes mientras que otros son más organizados, sin embargo, evitó abundar en más detalles.
Finalmente detalló que las mencionadas detenciones se han logrado gracias a la ayuda de la Guardia Nacional y reiteró que desde la entrada de las fuerzas federales al Metro, los elementos de la policía capitalina asignados en el sistema de transporte, no han dejado de cumplir con sus actividades asignadas.
“No tenemos registrado que haya sido por parte de trabajadores del Metro, los detenidos no han sido trabajadores”, explicó el encargado de la seguridad en la capital mexicana.
Expolicía del sexenio calderonista, señaló en el juicio contra García Luna la corrupción en el aeropuerto de la CDMX.
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) en tiempos de Genaro García Luna, era catalogado como categoría 1 por una agencia internacional de evaluación a pesar de que había “hasta balaceras” y transporte de drogas.
«Ya muchos saben de cómo metían droga por el Aeropuerto. Una vez hasta hubo una balacera ahí en el aeropuerto. En ese tiempo el AICM, tenía categoría 1 (…) Ahora con el juicio de García Luna dice el enviado que había un operativo para dejar sin vigilancia el aeropuerto cuando se les ordenaba, para que pasaran la droga».
“Muchos saben de cómo metían droga por el Aeropuerto”, @lopezobrador_ señaló que una organización internacional en EUA que califica la calidad y seguridad de los aeropuertos mantuvo el AICM en categoría 1 durante el gobierno de @FelipeCalderon, pese a que "hubo hasta balaceras". pic.twitter.com/sb1ou8GAU3
En su conferencia mañanera desde Palacio Nacional señaló la forma en que estaba corrompido el sistema de vigilancia en la terminal aérea cuando García Luna, quien es juzgado actualmente en Nueva York, se desempeñaba como Secretario de Seguridad en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
«Tenía una clave 35-40, 35-45, y el Aeropuerto de la Ciudad de México se quedaba sin vigilancia para pasar droga, manejado por la Policía Federal que tanto defienden los conservadores, que no apoyaron a la Guardia Nacional (…) Es interesante todo lo que está sucediendo, independientemente de lo que vaya a concluirse, eso del aeropuerto no hay duda de que lo manejaban«, comentó el mandatario federal.
La periodista @penileyramirez, quien ha investigado el caso de García Luna varios años, reveló que el 'chisme' fue un aspecto crucial en la cercanía entre Genaro y @FelipeCalderon; mantenían reuniones semanales para hablar de la vida personal del gabinete. https://t.co/GGUjzP9jA1
Las críticas del Ejecutivo Federal se dan tras las declaraciones del cuarto personaje que testificó este martes en contra del llamado “Súper Policía”, acusado por las autoridades estadounidenses de colaborar con varias organizaciones delictivas al mismo tiempo que ejercía como funcionario federal de 2006 a 2012.
Durante la sesión en la Corte de Brooklyn, Raúl Arellano Aguilera, exagente de la extinta Policía Federal, describió la forma en que comandantes de la dependencia asignados al AICM, operaban en 2007 para presuntamente dejar pasar cargamentos con droga, dinero y armas, todo ello bajo el mando de García Luna.
En el sexenio de Felipe Calderón, testigos protegidos de la PGR declararon ante el Poder Judicial que desde las instituciones de prevención y procuración de justicia se benefició al Cártel de Sinaloa, pero también al de los Beltrán Leyva, Arellano Félix y Zetas. Desde 2009, señalaron a Genaro García Luna –entonces secretario de Seguridad Pública– como el funcionario que brindaba protección a los narcotraficantes a los que supuestamente combatía. Además, en las declaraciones surgió también el nombre del entonces procurador Medina Mora.
Desde 2009, testigos protegidos revelaron el nexo del entonces secretario de Seguridad Pública y mano derecha de Felipe Calderón, Genaro García Luna, con el Cártel de Sinaloa. El expediente ARRAIGO 159/2009-IV, al que Contralínea tuvo acceso, da cuenta de los testimonios rendidos ante el Juzgado Quinto Penal Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones de José Salvador Puga Quintanilla –con nombre clave El Pitufo–, de Angélica –quien fuera agente federal de investigación– y deCarlos Alberto Ortiz Fuentes Pez (señalado como víctima colateral), en los que daban cuenta de filtración de información, alertas al crimen y sobornos millonarios en dólares.
Además de señalar a García Luna, los testigos protegidos de la Procuraduría General de la República (PGR) identificaron a quien estaba en ese momento al frente de dicha institución: Eduardo Medina Mora. Ambos se habían formado en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
Los testigos aseguraron que desde el Centro de Investigaciones Federales (CIF) o Casa de Arraigos –colonia Doctores, Ciudad de México– se daba protección a narcotraficantes de los cárteles de Sinaloa, Tijuana, Beltrán Leyva y Zetas a cambio de sobornos millonarios en dólares.
El 21 de abril de 2009, el exintegrante del Cártel de Golfo –grupo criminal que encumbró Osiel Cárdenas Guillén tras la extradición de Juan García Abrego– Salvador Puga aseguró que directivos del CIF se comprometieron a reportar fechas de traslados, estancia de detenidos y operaciones contra Los Beltrán Leyva y Los Zetas. Exmiembros de dichas organizaciones ahora imputan que García Luna recibió sobornos millonarios en dólares, durante el juicio que se le sigue en una corte federal en Brooklyn, Distrito de Nueva York.
Puga indicó que en mayo de 2008 se trasladó de Tamaulipas a la Ciudad de México –entonces Distrito Federal– en camionetas de Los Zetas para entregar 40 mil dólares al encargado del CIF, Arturo Negrete López, Comandante Negrete, para que no le faltara nada a Rogelio Díaz Cuellar, el Rojo, integrante de la organización detenido ese mismo año y quien desde su encierro siguió dando órdenes vía radio-Nextel.
Ya en la capital del país se comunicó con su jefe Jaime González Durán, el Hummer. Según sus dichos, éste le ordenó acudir al parque que se encuentra frente al Centro Médico Siglo XXI (Jardín Ramón López Velarde) para entrevistarse con Negrete López a quien le entregó la maleta con el dinero y un radio-Nextel. El funcionario de la PGR le dijo a Salvador Puga que “gente de él, que trabajaban también en el CIF estaban dispuestos todos a trabajar para organización de los Zetas”.
Agregó “que podría proporcionarle información de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), avisar cuando trasladaban a los arraigados y arreglar la estancia de los detenidos en los centros de reclusión”.
Según las declaraciones de los testigos protegidos , transmitido el mensaje, dos días después el Hummer pidió se celebrara un nuevo encuentro para confirmar que sí querían información de Los Zetas y la organización Beltrán Leyva. A cambio, declararon los testigos, se le envió una primera remesa de 200 mil dólares.
Para mantener el contacto con la PGR, el Hummer designó a un sujeto con el sobrenombre Tachavo, quien recibía periódicamente información de operativos contra las dos organizaciones para adelantarse y evadir a la autoridad, señala en su testimonial.
Pese a que el narcotráfico periódicamente entregaba fuertes sumas en varias subprocuradurías de la PGR, en el CIF les cobraban hasta por la comida. Cita que “… por dos kilos de barbacoa, un kilo de tortillas y cuatro refresco de lata cobraba[(Negrete López] 10 mil pesos. Por una hamburguesa y refresco mil pesos; por meter una mujer vestida de agente federal de investigación (AFI) y tener relaciones sexuales con ella durante media hora, cobraba cinco mil dólares.
“Por tener los privilegios de meter cigarros al cuarto, hacer llamadas más de la cuenta en el teléfono instalado fuera de los dormitorios, robar yougurts (sic) a la hora del desayuno y llevarlos al cuarto cobraba diez mil dólares por cada cuarenta días que durara el arraigo; por meter un celularmil dólares diarios o sea cuarenta mil dólares por cuarenta días de arraigo”, reveló.
La forma en que se cobraba el dinero era de manera directa y en una cuenta de Bancomer a nombre de una mujer. Todo lo que ingresaba en forma ilegal, llegaba a los cuartos en botes de basura. De esa misma forma se sacaba la basura y las botellas de vino, expresa.
“…Un día me mandaron a amenazar por medio de un Agente Federal de Investigación del que no se su nombre, pero si lo veo lo reconocería de inmediato”, acotó Puga Quintanilla, quien falleció más tarde al interior de una cárcel en Texas, Estados Unidos.
En otra ocasión, coincidió con Negrete López al interior de la SIEDO, el jefe policial, “se me acercó para intimidarme y recomendó: “no digas nada porque te tengo bien ubicado”.
Todo este dinero, como el que se pagaba en diferentes áreas ministeriales escalaba y llegaba a los altos mandos que ahora son investigados por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, imputaron.
El testigo protegido declaró ante el juez especializado que en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, Los Zetas ya habían diversificado sus formas ilícitas de operar y no sólo se conformaron con el tráfico de drogas, sino que ampliaron sus redes al trasiego a las armas de fuego, indocumentados, contrabando de mercancías, levantones y ejecuciones.
Ahora, los fiscales federales de Estados Unidos que llevan el jucio contra García Luna en una corte federal de Brooklyn indagan hasta dónde llegaron los dólares y qué mandos fueron los que dispusieron del dinero y cuantos brindaron protección para que el negocio de la droga se potencializara y cruzara hacia su país. En el mismo sentido declararon los testigos protegidos con nombre clave Angélica y otra persona identificada como Carlos Alberto Ortiz Fuentes, el Pez.
Venta de traslados y emboscadas por traición
El testigo protegido Angélica –quien fuera agente federal de investigación– en su testimonial deja ver como existía corrupción total en los traslados e ingresos a penales federales, al grado de permitir ataques, emboscadas y rescates violentos, sin tomar en cuenta que la vida de policías federales y de custodia estaba de por medio. Todo por la corrupción y el dinero.
De acuerdo con los expedientes se asienta que el 25 de agosto de 2008 –plena guerra decretada por Felipe Calderón Hinojosa a una parte del narcotráfico– se hizo el traslado de personas pertenecientes al Cártel Arellano Félix, organización dedicada al tráfico de cocaína, marihuana, dinero en moneda americana, armas de fuego, indocumentados, contrabando de mercancías, levantones y ejecuciones.
En ese sexenio se negociaba e imponía cuotas a todos el narcotráfico sin distinguir organizaciones. El dinero escalaba a todos los niveles y no se tomaba en cuenta la vida de las personas y el baño de sangre, infería.
El testigo, agregó: “tengo aproximadamente dos años y medio realizando traslados como agente federal de investigación (AFI) desde el Centro de Investigaciones Federales, razón por la cual conozco todos los procedimientos, aprendidos incluso en instalaciones del Buró Federal de Investigación (FBI por su sigla en inglés)”.
En esa ocasión, dijo, revise toda la documentación y la coteje. Por la tarde, ya con los certificados médicos, sin alguna justificación cambiaron las instrucciones. Se trataba un levantamiento de arraigo de nueve personas del sexo masculino que tendrían que llegar a Nayarit (prisión de máxima seguridad conocida como El Rincón).
A diferencia de todos los traslados, los detenidos, no llevaban artículos personales, ni pertenencia alguna. Ante ello, “ordené se les esposara y se les subieraa las camionetas. Ya se había solicitado apoyo y llegó de la Base Toreo de Cuatro Caminos (entonces delegación Miguel Hidalgo-CDMX).
Los integrantes del Cártel Arellano Félix fueron subidos a dos aviones que despegaron con destino al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) ubicado en el estado de Nayarit.
“Hasta tocar tierra todo transcurría sin novedad. A la primera persona que vi fue al Director Técnico del Cefereso y le entregué el gafete de Oliver Lucio García, quien sería el encargado del ingreso de los detenidos. Después, verifiqué que estuviera el apoyo de la plaza (delegación PGR-Nayarit) y nada más había dos camionetas solicitadas por Arturo Negrete López. Pedí instrucciones y me dijeron que continuara con la entrega.”
El testimonio agregaba que a los imputados se le retiró esposas y grilletes para evitar que se cayeran o lastimaran en su entrega al personal del Cefereso. Ellos, colocaron sus esposas y grilletes. Apretujados en una camioneta ExpressVan y una Chevrolet, Suburban, así como un número de vehículos locales inició el traslado.
“Apenas dos kilómetros después de haber salido del Aeropuerto de Tepic, Nayarit, fuimos atacados. La velocidad de los vehículos que iban a la vanguardia del convoy era de entre 70 y 80 kilómetros por hora cuando lo ideal es 90.
“¡Nos están disparando…, nos están disparando! Yo, casi simultáneamente grité: ‘nos están disparando 21, 21, que es la clave de alerta’. En ese momento empecé a sentir los pedazos del tablero en la cara o que algo me pegaba en el cuerpo. El vehículo lentamente se detuvo –tal vez se poncharon las llantas–y no pudimos continuar”.
La declaración continuó: “Pedro Villagómez, uno de mis compañeros gritó: ‘¡me dieron!’ y sangraba de una mano. Mauricio Arzola, repuso “¡a mí también! Yo lo único que decía: ‘respiren, no se duerman’. A Pedro le pedía: ‘agacha la cabeza’, mientras Mauricio se desangraba. Vía telefónica pedí apoyo… 5, 5, 5, que es la clave de emergencia, como respuesta de Julio César Rodríguez López escuché: los emboscaron y, en segundos empezaron a volar las granadas.”
Según el testigo protegido, después se aproximó una camioneta de color azul claro, se puso frente a la Express Van y vaciaron su fusil de asalto AK-47 o cuerno de chivo. Consumado el rescate se fueron. En vehículos privados que pasaron por el lugar se puedo llevar a los heridos al hospital, después de que el traslado había sido vendido.
A lo largo del sexenio de Felipe Calderón fueron las escenas que se vivieron periódicamente. Traiciones, choques, masacres y una guerra fallida al interior de las instituciones, lo mismo que frente a la delincuencia organizada que compró todas las plazas, afirman las víctimas de régimen suicida.
ElAeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) tendrá su primera ruta a los Estados Unidos, esto a partir de mayo cuando Aeroméxico inicie sus operaciones a Houston, Texas desde Santa Lucía.
Este martes, Aeroméxico anunció que ya cuenta con autorizaciones para volar a Houston, Texas saliendo desde el AIFA a partir del próximo 1 de mayo.
“Aeroméxico obtuvo de las autoridades competentes de México y de los Estados Unidos las autorizaciones necesarias para iniciar vuelos directos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) hacia el Aeropuerto Intercontinental George Bush en Houston, Texas”, informó la aerolínea en un comunicado.
Desde el Felipe Ángeles saldrá un avión diario con dirección a Houston. Esto será constante sin importar si México recupera o no la categoría 1 de seguridad para las autoridades aeronáuticas norteamericanas.
“Tras una valoración normativa y de las condiciones actuales, las autoridades estadounidenses y de México aprobaron esta ruta considerando que el AIFA también da servicio a la zona metropolitana del Valle de México”, se explicó.
Los boletos para viajar a Houston desde Santa Lucía estarán disponibles en los próximos días. Cabe destacar que la aerolínea aclaró que la apertura de esta nueva ruta no cancela sus operaciones con el mismo destino desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por lo que de ambas centrales aéreas se podrá partir con dirección a la ciudad texana.
Con la apertura de este nuevo destino, Estados Unidos se convierte en el quinto país al que se puede viajar desde el AIFA. Desde su inauguración el pasado 21 de marzo de 2022, el AIFA ofrece conexión con Venezuela cada dos semanas con la aerolínea Conviasa; mientras que en septiembre pasado comenzó operaciones hacia República Dominicana con Arajet. Además se puede volar a Panamá en Copa Airlines y a Cuba con Viva Aérobus. Asimismo se espera que más rutas internacionales se aperturen a lo largo del 2023.