
Category: Archivo Histórico
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De campesino a guerrillero: Florencio “El Güero” Medrano

Mural de Florencio Medrano. Autor desconocido. Una herida de arma de fuego segó la vida de Florencio Medrano el 26 de marzo de 1979. Figura importante de la guerrilla mexicana de los años 70 fue un tenaz organizador de invasiones de tierras, apasionado admirador de Mao Tse-Tung y estratega revolucionario. Los que lo conocieron aún evocan su sencillez, por su habla coloquial en la que no cabían recovecos; era directo, así como lo tuvo que ser en su vida.
Florencio nació el 27 de octubre de 1945 en Limón Grande, Guerrero. Hijo de campesinos, se forjó en el trabajo duro y la privación de derechos básicos desde niño, como es el comer. Su papá se llamaba Ángel Medrano Núñez y su mamá Joaquina Mederos Ocampo. Tenía siete hermanos: Alfonso, Petra, Paula, Leonor, Juana, Primo y Pedro.
Siendo un adolescente migró con su familia a Tlatlaya, estado de México, aquí se encontró con la violencia de los terratenientes que estaban coludidos con autoridades gubernamentales. Con sólo 15 años, Florencio se unió a un grupo de campesinos que demandaba la creación de ejidos. La represión lo obligó a separarse de su familia y fue así como llegó a vivir a la colonia Antonio Barona, en Cuernavaca, Morelos.
Posteriormente migró al Distrito Federal, donde buscó trabajo sin saber leer. Por unos días empujó un carrito de frutas en el mercado de La Merced, luego regresó a Cuernavaca, donde trabajó como aprendiz de albañil. A la edad de 18 años, obligado por la necesidad de conseguir una mejor fuente de ingresos, se dio de alta en el Ejército. Fue en esta institución donde aprendió a leer y escribir. Meses después se dio de baja porque no estaba de acuerdo con los reglamentos militares. Entonces comenzó a trabajar como vendedor ambulante de artesanías, recorría las calles de Cuernavaca ofreciendo sus productos.
En esa ciudad, Florencio estrechó lazos de amistad con el comunista Rafael Equihua Palomares. A través de él fue como Florencio se relacionó con una célula del Partido Revolucionario del Proletariado Mexicano (PRPM). De esta manera, comenzó su proceso de politización, que dio sentido a su radicalización producto de sus experiencias de vida –pobreza, despojo y represión–. Los elementos ideológicos que adquirió Florencio, fueron aprendidos en los círculos de estudio del PRPM. Así empezó su militancia formal, política e ideológica, reforzada por la formación política y militar que recibió en 1969 en la República Popular China.
Cuando Florencio regresó a México, aplicó entre el campesinado los conocimientos que adquirió en el coloso asiático. Recorrió junto a sus camaradas del PRPM comunidades rurales de Morelos y Guerrero. Realmente se desempeñó como un protagonista que fue tomando cotidianamente el pulso del movimiento campesino, de sus circunstancias y posibilidades.
En marzo de 1970 fueron detenidos los dirigentes del PRPM y por ello Florencio se la pasó huyendo de la policía política. Durante 1971 y 1972 se refugió con ejidatarios de Acatlipa, Morelos. En este lugar se dedicó a trabajar de albañil y a cortar rosas. A su vez, empujó un carrito para vender hot dogs en el centro histórico de Cuernavaca.
Florencio traía en el bolsillo el Libro rojo, de Mao, y con él predicaba. Con un estilo bíblico llevaba la palabra del líder comunista chino a jóvenes y adultos de Cuernavaca y Acatlipa. En estos lugares se formaron grupos y se hicieron amistades. Al darse cuenta de la necesidad de terrenos para vivir, planearon la invasión de tierras en lo que estaba destinado a ser el fraccionamiento Villa de las Flores, en Temixco, Morelos.
El 31 de marzo de 1973, Florencio dirigió a un grupo de campesinos para invadir los terrenos. Fue así como fundaron la colonia proletaria Rubén Jaramillo, fundamentada en ideas maoístas. Este proyecto autogestivo se caracterizó por la activa participación de los colonos en las asambleas, en las que se rindieron informes y se elaboraron una serie de normas que fueron consensadas por la mayoría.
Sin embargo, este proyecto fue interrumpido el 28 de septiembre de 1973, cuando tropas de la XXIV Zona Militar y agentes de la Dirección de Seguridad Pública del estado de Morelos reprimieron y ocuparon la colonia Rubén Jaramillo. Fue así como Florencio y algunos de sus simpatizantes, orillados por la represión y persecución, no tuvieron otra opción que operar en la clandestinidad. Poco tiempo después decidieron formar el Partido Proletario Unido de América (PPUA), con el cual comenzaron la lucha armada para defenderse y enfrentar al gobierno mexicano.
Florencio ya no volvería a pisar la colonia Rubén Jaramillo, partió a la sierra de Oaxaca a hacer la guerra popular. La gente que lo conoció le sigue recordando cariñosamente como El Güero.
* Historiador de la UMSNH y autor del libro El poder viene del fusil
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Liga Comunista 23 de Septiembre: 50 Años

Rosalio Morales Vargas
Los días 17, 18 y 19 de marzo del 2023 se conmemorará en Guadalajara, Jalisco, la fundación de la
Liga Comunista 23 de septiembre. En un afán de rescate de la memoria se propone realizar un
evento al cual se invita a ex militantes de grupos armados, familiares y luchadores y luchadoras
sociales, trabajadores y trabajadoras, académicos, intelectuales, con el fin de hurgar en ese trozo
de la historia, pero fundamentalmente esclarecerse cuáles son las tareas del futuro inmediato y las
de largo plazo para la izquierda socialista en México.La LC23S fue una organización político-militar que se dispuso a luchar con las armas en la mano,
para derrocar por la vía de la violencia revolucionaria la opresión de las clases dominantes en el país,
abolir las relaciones capitalistas de producción e instaurar el socialismo en nuestra patria. No se
constriñó a impulsar el activismo sin teoría, sino que reflexionó sobre el carácter del estado, las
fuerzas motrices, los actores principales, los aliados, el enemigo de la revolución; a la vez profundizó
en la cavilación sobre el daño infligido al movimiento por las desviaciones oportunistas pequeñoburguesas y militaristas en el seno de la lucha política.Desde los albores de la década de los 70’s y tomando en cuenta las condiciones materiales
engendradas por el capitalismo, los incipientes grupos armados que después conformarían la Liga
llegaron a la conclusión de que una revolución de carácter socialista en el país no sólo era necesaria
sino urgente y posible; toda vez que las contradicciones de clase se exacerbaban y de frente al
autoritarismo despótico reinante, los resquicios por la lucha legal estaban cerrados; y recordando
la represión del 68’ y 71’ a los estudiantes en Tlatelolco y Ribera de San Cosme se hacía necesario
bajo esa visión, que junto a la movilización política era menester que se realizara el hostigamiento
y desgaste del aparato policiaco y militar del régimen.La tarea inmediata, se decía, era la liquidación de la dispersión política, orgánica y teórica del
movimiento y la elevación del proletariado como sujeto político de avanzada, o clase para sí,
creando sus propios instrumentos de lucha: el partido y el ejército revolucionario, a fin de destruir
las fuerzas armadas de la burguesía, apareciendo esta como una de las principales tareas
estratégicas, solo subordinada a la necesidad de transitar de una política dominada a una política
propia, de vanguardia, y pasar de una táctica de colaboracionismo de clase a desatar una ofensiva
histórica para deshacerse en el movimiento de una dirección pequeño burguesa, modificando así
radicalmente la táctica.Los principales signos de identidad de la Liga acerca de su praxis revolucionaria los encontramos en
dos ensayos llamados “CUESTIONES FUNDAMENTALES DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO” o
“LLAMAMIENTO DE LA LC23S AL PROLETARIADO” y “TESIS UNIVERSIDAD-FÁBRICA”, en los cuales,
principalmente el primero, se repiensa sobre la experiencia práctica de la lucha proletaria desde
1956 con las movilizaciones ferrocarrileros, magisteriales, estudiantiles y campesinos, reflexión
donde no son ajenas las profundas ideas de José Revueltas y Raúl Ramos Zavala en torno a la
inexistencia del partido de la clase obrera en México y la enajenación histórica y falta de
independencia del proletariado mexicano, producto del reformismo y del oportunismo y del
charrismo sindical.La Liga oteó las condiciones objetivas de su tiempo: desarrollo a gran escala de la industria,
concentración de los medios de producción, proletarización acelerada con las oleadas migratorias
del campo a la ciudad, crecientes socialización de la producción, pero apropiación privada de sus
frutos, monopolio del capital financiero, despojo de las condiciones de vida de las y lostrabajadores,
creciente injerencismo en el imperialismo yanqui en la política mexicana. Todo esto, llevaba a la
LC23S a concluir que el proletariado era la fuerza motora principal de la revolución y su dirigente
indiscutido, la convicción de que las contradicciones entre burguesía y proletariado tardarían largo
tiempo en resolverse y serían dirimidas a través de la fuerza, lo que implicaba la aniquilación del
aparato represivo de la burguesía.Muchas franjas de la población se incorporaron a la Liga: obreros, campesinos, indígenas,
estudiantes, profesores y maestras, normalistas; entre este ultimo segmento podemos mencionar,
aunque no son los únicos, a Miguel Angel Barraza de la Normal de Aguilera, Adolfo Lozano Pérez de
Santa Teresa y Tamatán, Carlos Ceballos de Baja California, Carmen Vargas de Atequiza; pero en
otras organizaciones armadas hubo una gran cantidad de maestros y estudiantes normalistas; lo
que demuestra a las claras, que en diferentes épocas actuaron sectores del magisterio en los
procesos de cambio radical y su involucramiento en las luchas populares, al influjo de su cercanía
con las capas oprimidas de la población.A pesar de errores y excesos, la memoria de la LC23S debe recobrarse de entre los escombros, los
desatinos y desaciertos, no obscurecen la voluntad y entrega de cientos de mujeres y hombres
dispuestos a luchar y a brindar su vida por una patria emancipada, el despliegue de un torrente
enorme de energía revolucionaria, la actitud combativa con todo y lo desfavorable de la correlación
de fuerzas, las altas dosis de heroísmo desplegadas para cumplir con los acuerdos y tareas asumidas,
los valores individuales y colectivos para encarar militarmente el sojuzgamiento de los opresores.
Todo esto ha de ser sometido a deliberación en el encuentro de Guadalajara de marzo próximo.La compleja y cambiante realidad obliga a las y los revolucionarios, a quienes aspiramos a cambiar
de raíz este sistema injusto y expoliador a cuestionarnos a fondo con preguntas como las siguientes:
¿Cuáles son los puntos medulares que debe contener nuestra identidad liberadora? ¿De qué
manera potenciamos las posibilidades para construir un escenario favorable para las fuerzas
democráticas del país? ¿Qué hacer para superar los obstáculos que impiden concretar mayores
niveles de unidad y contundencia en la lucha por una nueva sociedad? ¿Cuáles métodos de trabajo
se deben ejercitar para que las masas populares no sean simples objetos, sino sujetos de
transformación? ¿Qué pasos damos para que los liderazgos no adquieran las características del
opresor? ¿Cómo instrumentamos una verdadera pedagogía del oprimido? ¿Cómo hacerle para
pasar del sectarismo reaccionario al radicalismo revolucionario? ¿Qué elementos debemos rescatar
del pasado y cuales superar para la lucha emancipadora?Estamos ciertos que no podemos quedarnos en la contemplación pasiva del pasado, las grandes
encomiendas políticas y sociales contraídas hace media centuria siguen vigentes; el desarrollo del
capital agudiza el saqueo y el despojo, los mega proyectos depredan los territorios de los pueblos,
los ricos se hacen cada vez más ricos, la propaganda del éxito individual por encima de la
solidaridades comunitarias se recrudece en una ofensiva cultural sin precedentes, la destrucción de
la naturaleza avanza a pasos agigantados, persiste la crisis de feminicidios mientras crecen
exponencialmente. El dominio de la oligarquía financiera debe terminar, so pena de poner en riesgo
a la vida misma y la convivencia civilizada en el planeta.No hay duda de que para el pensamiento crítico y la práctica emancipatoria hay que reformular con
elementos viejos y nuevos la identidad anticapitalista, antipatriarcal, decolonizadora, democrática,
comunitarista, internacionalista y ecosocialista. La tarea no es nada fácil, pero no queda otra
alternativa a la barbarie.¡Para que se dispersen las densas sombras de la noche, hay que encender mil auroras libertarias!
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Citan a sobrevivientes de ‘guerra sucia’ para discutir ley de memoria

Sobrevivientes, académicos, colectivos y víctimas de la Guerra Sucia discuten la Ley de las Memorias. Foto La Jornada En el marco de las consultas para la elaboración de una ley general de memoria, que se llevan a cabo desde la Comisión para la Verdad sobre la llamada guerra sucia, el comité encargado de este tema se reunió ayer con sobrevivientes, académicos, colectivos y víctimas de violaciones graves a derechos humanos durante este periodo, señaló el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas.
En el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), en Guadalajara, Jalisco, en mesas de trabajo se abordaron los temas relacionados con archivos históricos, sitios de memoria y política pública en la materia.
También participaron representantes de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que a través de redes sociales manifestó que “el olvido no es opción cuando se trata de ataques manifiestos a la dignidad del ser humano”.
El Comité de Impulso a la Memoria también se ha reunido con sobrevivientes, víctimas y académicos en Chihuahua y Puebla, y continuará sus trabajos en Sinaloa, Ciudad de México, Guerrero y Oaxaca.
Félix Santana, secretario técnico de la Comisión para la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de violaciones graves a derechos humanos cometidas de 1965 a 1990, señaló que la ley pretende garantizar el derecho humano a la memoria para que esto no vuelva a suceder.
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Rinden homenaje y entregan a la Comverdad la solicitud para que se investigue la muerte de Genaro Vázquez

San Luis Acatlán, Guerrero, 2 de febrero de 2023. La Asociación Nacional Revolucionaria (ACNR), el Comité Sanluisteco y la Familia de Genaro Vázquez Rojas, entregaron esta mañana en el homenaje por el 51 aniversario de la muerte del guerrillero la solicitud para que se investiguen las circunstancias de su muerte.
Recibió la solicitud el integrante de la Comisión para el Acceso a la Verdad de los crímenes de la llamada guerra sucia, Abel Barrera Hernández, durante el homenaje que se rindió esta mañana en la Plaza Cívica de esta ciudad, de donde fue originario.
Se destacó que es la primera vez que se hace la petición y Barrera Hernandez prometió que “tomarán a pecho” la solicitud y que habló de la necesidad de reivindicar la lucha de Genaro y sus seguidores para que queden registrados en la historia, no como robavacas y maleantes, sino como transformadores.
En la ceremonia se depositó una ofrenda floral y los asistentes montaron una guardia de honor.
Estuvieron el lugarteniente de Vázquez Rojas, José Bracho, sus familiares encabezados por la viuda Consuelo Solís y Genaro Vázquez Solís. El ex gobernador, Rogelio Ortega Martínez, la magistrada y ex alcaldesa de Acapulco, Adela Roman Ocampo, así como el representante del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Manuel Vásquez Quintero.
Después, los asistentes marcharon hacia el Panteón Municipal donde depositaron una ofrenda floral en la tumba del guerrillero.

Texto: Zacarías Cervantes / Fotos: Lenin Ocampo
Primera ocasión que una fuerza militar le rinde homenaje a un rebelde…



Oficialmente es el primer año que se homenajea al luchador social y comandante guerrillero de la ACNR.
Familiar directo. -

Aniversario luctuoso de Genaro Vázquez Rojas

Genaro Vázquez Rojas: cinco décadas de una muerte sin esclarecer. Por Héctor Escamilla Lira
Para el movimiento revolucionario socialista mexicano, el invierno de 1972 resultó trágico, cayeron abatidos por las balas del gobierno tres de sus dirigentes (Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala) que se habían propuesto abatir la dispersión, priorizando el objetivo común, unificando acciones y tendiendo puentes para iniciar la elaboración de un programa de nación alternativo y socialista, que sustituyera al régimen burgués mexicano y su aparato de estado violento, autoritario, despótico y represor.
La policía política detecta que se promueve la unificación, identifica a Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala como los principales promotores y decide asesinarlos. La semilla sembrada florecería un poco más tarde como Liga Comunista 23 de Septiembre
La tarea quedo inconclusa, la línea tendida: ayer, como hoy “existe en el país una clara tendencia unificadora” de las expresiones políticas surgidas de los movimientos sociales, como apuntaba Raúl, en “El Tiempo que nos tocó Vivir”: definir programa político de nación; implementar la táctica adecuada para subvertir el orden que legaliza la explotación del hombre por el hombre, por lo tanto, “debemos luchar por cualquier demanda (incluso la lucha por las libertades políticas) y emplear todas las formas de lucha (incluso las pacificas), pero con el claro objetivo de hacer avanzar la conciencia y la organización del movimiento espontáneo de las masas” hacia la trasformación revolucionaria del país; y a la vez, fundir a los cuadros del movimiento en una organización solida que resista los embates de la violenta represión de los poseedores del capital y el poder.
El único homenaje valido y real a nuestros camaradas caídos es continuar materializando sus tesis: definir objetivo estratégico (programa político de nación), diseñar línea tácticas y la organización
Para el movimiento revolucionario socialista mexicano, el invierno de 1972 resultó trágico, cayeron abatidos por las balas del gobierno tres de sus dirigentes (Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala) que se habían propuesto abatir la dispersión, priorizando el objetivo común, unificando acciones y tendiendo puentes para iniciar la elaboración de un programa de nación alternativo y socialista, que sustituyera al régimen burgués mexicano y su aparato de estado violento, autoritario, despótico y represor.

Diego Lucero Martínez 
Raúl Ramos Zavala La policía política detecta que se promueve la unificación, identifica a Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala como los principales promotores y decide asesinarlos. La semilla sembrada florecería un poco más tarde como Liga Comunista 23 de Septiembre
La tarea quedo inconclusa, la línea tendida: ayer, como hoy “existe en el país una clara tendencia unificadora” de las expresiones políticas surgidas de los movimientos sociales, como apuntaba Raúl, en “El Tiempo que nos tocó Vivir”: definir programa político de nación; implementar la táctica adecuada para subvertir el orden que legaliza la explotación del hombre por el hombre, por lo tanto, “debemos luchar por cualquier demanda (incluso la lucha por las libertades políticas) y emplear todas las formas de lucha (incluso las pacificas), pero con el claro objetivo de hacer avanzar la conciencia y la organización del movimiento espontáneo de las masas” hacia la trasformación revolucionaria del país; y a la vez, fundir a los cuadros del movimiento en una organización solida que resista los embates de la violenta represión de los poseedores del capital y el poder.
El único homenaje valido y real a nuestros camaradas caídos es continuar materializando sus tesis: definir objetivo estratégico (programa político de nación), diseñar línea tácticas y la organización.
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Este 24 de diciembre se cumplen 49 años de la muerte de Pedro Orozco Guzmán

Integrante del buró militar de la Liga Comunista 23 de septiembre, cae herido y es detenido el 24 de diciembre de 1973, finalmente asesinado y torturado por miembros de la DFS y militares. Él como muchos compañeros, fueron torturados, encarcelados y perseguidos por ejercer su derecho a rebelarse en contra de los gobiernos represores y por las injusticias prevalecientes en nuestro país. Este periodo conocido como el de la “guerra sucia”, llevó a la muerte y desaparición forzada de incontables jóvenes y no tan jóvenes, pero también a la persecución de familias enteras, a su desintegración y al mismo tiempo la mayoría de los militantes tuvieron que enfrentar la tortura practicada con tal grado de crueldad que sólo pudo ser producto de un estado y de una clase política envilecidas.
El objetivo de esta lucha tenía como propósito fundamental una transformación social que le dieron una profunda razón de ser a estos movimientos de rebeldía, propósitos que nutrieron de energía a sus militantes y los impulsó en la búsqueda de una sociedad nueva, donde no se diera la explotación del hombre por el hombre. La vida, participación y lucha de Pedro “Camilo” se ha dado a conocer durante eventos en su distintos aniversarios, también sobre quién fue y cómo se integró a la lucha estudiantil y armada en varios escritos, sin embargo, es importante conocer el contexto y las motivaciones por las cuales muchos jóvenes a lo largo y ancho del país asumieron el compromiso de luchar por cambios de trascendencia histórica, y esa parte de la historia la relata Juan Antonio Castañeda en sus reflexiones que retratan el ambiente que nos tocó vivir y que lo tituló: Lugares de la memoria de la llamada “Guerra Sucia”.
LUGARES DE LA MEMORIA DE LA LLAMADA GUERRA SUCIA

Juan Antonio Castañeda Arellano
Somos los vencidos temporales
de un injusto destino.
¡Amanecerá! March Bloch
Guadalajara, Jalisco. Abril de 2004
El relato presente no constituye una narración ordenada. Ofrezco unas cuantas reflexiones, no una declaración de principios, ni un catecismo. Se trata más bien de fragmentos, flechazos, ideas sueltas casualmente recordados. Forman parte de un todo existente en el pasado con los que no sé qué hacer. Destellos de reflexión, recuerdos truncados, deshilvanados, testimonio del tiempo pasado y pesado y que pesa en la conciencia, huellas de búsqueda, intentos humanos, como señales. Ya sabemos, tan importante como lo que se recuerda es lo que se olvida. A mí se me han olvidado muchas cosas.
En fin, quiero trazar en estas cuatro o cinco páginas el rumbo de un viaje que tiene a la memoria como puerto. He mirado hacia atrás para seguir adelante. Comprender, recordar es una tarea ardua y angustiosa. Pero me hace sentir vivo. Algunos de nosotros ya tienen cerca de cincuenta años, y más de cincuenta otros; más otros hace mucho que no son más que un puñado de huesos… tal vez las palabras son nuestra única juventud.
Vivimos el recuerdo y el recuerdo arrastra olvido, sobre todo en estos tiempos en que los grandes horizontes ya no existen o los hemos dejado atrás, los horizontes conocidos se han perdido de vista, Pero insistimos: Sólo una cosa no hay, el olvido, o no debería de haberlo… vivir eternamente en esa dolorosa memoria. Pero, tener memoria, eso no significa o quiere decir que uno tiene que andar todo el tiempo cargado de culpas, pero sí que uno tiene que estar consciente de su pasado… No podemos vivir obsesionados con el pasado. Tenemos que mirar hacia delante con la memoria y con la saludable incertidumbre. La vida nos va encerrando en un mundo que siempre será pequeño en comparación con nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestros deseos.
Sentir nostalgia es una forma elegante de reconocer que los tiempos han cambiado y no han cambiado al mismo tiempo, y que la realidad nos derrota más allá del discurso optimista que mira casi como compasión (cuando no con desdén) que alguien sienta nostalgia. No se trata de conservar el pasado, sino de realizar sus esperanzas
Recuerdo como termina magistralmente el libro pequeño, Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco: (me voy a permitir tomar algunas palabras, parafraseándolo) Qué antigua, que remota, que terrible esa historia, que imposible esa vida. Pero existió Paty Rodríguez, el hermano del Juanjo, existió Camilo, El Clark, el Ful, El niño, Héctor Eladio, Luis Alonso González, existieron cuanto me lo he repetido después de tanto tiempo de rehusarme a enfrentarlo. Nunca sabré si el suicidio de Luis fue cierto. Jamás volví a ver a ninguno de ellos ni a nadie de aquella época durante bastantes años. Demolieron sus vidas, demolieron sus proyectos, derrumbaron sus familias. Se acabo aquel tiempo. Terminó aquel país sin haber terminado. No hay memoria del México de aquellos años desesperados y esperanzados. Ilusiones rotas, deseos reprimidos. Y a casi nadie le importa: de ese horror quien puede tener nostalgia. A la mierda la nostalgia.
Todo pasó como pasan los discos en la sinfonola. Nunca sabré, sabremos, si aún viven sus hijos si tuvieron hijos. Si vivieran tendrían aproximadamente unos 25 o 30 años.
Las ideas se hallan transidas de naturaleza, su temblor y misterio proyectan con notable intensidad la representación de compañeros enteros sumidos en el torrente existencial, combatiendo en la contradictoria realidad de la vida. Sólo hay palabras sin retorno, todo es ahora nebuloso, vagando entre premoniciones. Avanzamos hacia donde nada acontece, ni te llaman ni te esperan. Ya no hay nada que soñar, tal vez ya no queda ni la esperanza póstuma del sueño. Y la palabra que era, al fin y al cabo, la memoria de las cosas, “pasa” como todo el mundo pasa: sin dejar rastro alguno. Salvo la cicatriz.
En primer lugar, debemos tener muy claro que el pasado de las víctimas de la guerra sucia forma parte del presente. La realidad no es sólo lo que ha llegado a ser, lo presente. De la realidad forma parte toda una historia oculta, casi siempre dolorosa, que ha quedado en el camino. El filósofo Teodoro Adorno expresó con osadía esta valoración del pasado diciendo que “el sufrimiento es la condición de toda verdad”. Es decir, si queremos conocer la realidad de nuestro país y de nosotros mismos tenemos que escuchar esa historia oculta llena de pequeña y grande gente desaparecida, asesinada, ignorada o abandonada a su suerte, pero sobre cuyo sacrificio está construido el bienestar. En esos lugares de la memoria nos esperan muchas facturas pendientes. Recordar el pasado doloroso es reconocer la vigencia de la injusticia causada a los desaparecidos, torturados y asesinados, de ahí que la actitud de quien recuerda es la de quien escucha con atención al otro.
Les confieso que yo nunca milité en el Partido Comunista, no compartía sus optimismos, la dictadura del proletariado, su visión mesiánica y la felicidad por decreto o algo así. Para muchos de esos tiempos era una izquierda decolorada, reformista y verbalista. Posiblemente no haya cambiado en nada o casi nada. Inicié por aquellos tiempos leyendo por curiosidad la revista Política y el semanario Siempre, me empezaron a gustar, a llamar la atención lo que decían algunos escritores, recuerdo a Rico Galán que lo calificaban como trotskista. Hablaba de la lucha heroica del Arturo Gámez y la muerte de casi todos los participantes en la fracasada toma del cuartel Madera el 23 de septiembre del 65 en Chihuahua, las luchas de los maestros, los médicos en la década del 60; movimientos reivindicatorios por los derechos del gremio políticos y sociales que se habían dado. Me dolía, me daba rabia lo ocurrido. Estuve al tanto con lo que ocurría en relación al movimiento estudiantil popular del 68, entre otras luchas de esos tiempos… Así fue mi primera incursión en la lectura de esos acontecimientos, todos ellos reprimidos por los diferentes regímenes que asesinaron esos levantamientos. Un pequeño círculo de amigos comentábamos sobre ello, hacíamos nuestros análisis sobre las condiciones objetivas y subjetivas y encontrábamos que estaban dadas en nuestro país. Las conclusiones eran obvias, no había salida, la lucha armada era la alternativa única que teníamos.
Yo había leído el libro Con las armas en la mano del sacerdote colombiano que había dejado la sotana y se incorporaba al Ejército de Liberación Nacional: Camilo Torres Restrepo. Los Tupamaros, Actas tupamaras del MLN del Uruguay, un documento de Marigella el brasileño; todas esas lecturas eran las herramientas con las que contaba. Las pasábamos de mano en mano en el pequeño círculo de lectores preocupados e inquietos por lo que ocurría. Con ese escaso bagaje teórico e informativo entramos en el movimiento estudiantil que posteriormente se constituyó como el F E R, un frente amplio, plural lleno de jóvenes fundamentalmente, entusiasmados honestos, alegres y esperanzados, sin teoría, sin una formación sólida, sólo con coraje. Sólo queríamos luchar por la democracia y la justicia a secas.
Al calor de la lucha estudiantil se constituyeron brigadas contra la mafia fegista apoyada por el gobierno, y del 70 al 72 nos hicimos muchos, éramos casi invencibles, así nos sentíamos, pintábamos las consignas del Frente Estudiantil Revolucionario por todos los rumbos, amanecía la ciudad con sus colonias llenas de pintas en bardas y en el trasporte urbano. Algunos ya estaban armados y se preparaban para la lucha que enfrentábamos con el grupo que controlaba la U de G. Otros, en vías de hacerlo… Dispuestos a todo. Éramos de ese tiempo y (un poco al azar) en pláticas dispersas nos fuimos relacionando así se creó el FRAP que dirigían los hermanos Campaña López, con ellos realizamos algunas tareas conjuntas con la Unión del pueblo a través de Héctor Eladio Hernández Castillo y ya de repente pertenecimos a una organización nacional: la Liga Comunista 23 de septiembre.
Teníamos en cuenta que no siempre lo legal es justo y no siempre lo justo es legal. Para nosotros estaba claro que mientras manden los de siempre y como siempre, cualquier oferta es engaño y toda promesa presagia traición… Queríamos construir una nación para el presente, no para otra época y otro tiempo. Sabíamos que la palabra en cualquier idioma más llena de esperanza es revolución y la más peligrosa también es Revolución. Hoy sabemos que de todas las mentiras que nos contó el comunismo había una que era verdad: el capitalismo es peor.
En ese contexto, nunca uno sabe del todo de dónde llegan los madrazos que nos va poniendo la vida, nomás los íbamos sorteando como bien podíamos… arañando la gloria todo el tiempo, cargados y cagados muchas veces de miedo. Mi militancia en La liga fue corta, no realicé actos que podrían ser importantes, no estuve preso en el campo militar, ni salí en la página de ningún periódico, participé hasta mediados de 1975.
Un buen día fui citado a las cinco de la tarde en el panteón nuevo. Ahí se me comunicó que la dirección política había decidido que yo era uno de tres compañeros de Guadalajara indicados y preparados para ir Guerrero a incorporarme con Lucio en el Partido de los Pobres. Les pedí unos días para pensarlo. Intuía que yo no tenía nada que hacer ahí, que mi espacio natural estaba en esta zona donde conocía y me movía con relativa facilidad y me parecía que las tareas, los contactos y las relaciones estaban creciendo y yo cumplía un papel más o menos importante. Así que, desobedecí ir a la sierra de Guerrero, se me marginó de las tareas y reuniones, de las citas y tareas, quedé sin amigos, sin compañeros y con una sensación de intranquilidad y de culpa por no haber aceptado.
Es muy probable que el haberme negado a ir, me mantenga vivo o sobreviviendo. Ya sin contactos y desligado de la Liga, entrando el año 1976, a finales de enero un comando rescato a varios compañeros que se encontraban presos en el penal de oblatos, entre ellos recuerdo a el tenebras, al Villela y no se quien más. Dos días después, siendo un poco pasadas las 8:00 horas de la mañana, llego la brigada blanca a Gómez Farias y la 56, que es donde vivía. Me golpearon, me. secuestraron por unos días en una llamada casa de seguridad, me torturaron, amenazaron sólo unos días negros y oscuros, degradantes y humillantes, sin ver, sólo oír y sentir. Por unos minutos me quitaron la venda de los ojos, pero amarrado de las manos, tuve el horror de verle la cara, conocer al asesino Miguel Nazar Haro en persona e interrogándome y amenazándome me preguntó principalmente por el Ful, que era mi primo. Desde entonces, guarde silencio, no quería saber nada, olvidar todo, con pesadillas y sobresaltos permanentes durante varios años, y hasta hace apenas aproximadamente un año que empiezo a contar mi corta estancia en la lucha armada.
En lo que respecta a mí, yo coincido con el FZLN. Me parece que es un frente amplio en el que todos caben, un movimiento social que no busca el poder. En el cual coincidiríamos en mucho. ¿Quién sabe?
También hay que señalar que algunos compañeros, lo que dicen, lo que escuchamos de ellos, son ideas sin evolución, creo que tienen mucha razón porque están equivocados, es decir, tienen la razón de hace más de treinta años, por ello están equivocados. Está claro que venimos del mismo campo y nos unen parecidas decepciones y esperanzas. Pero eso no significa que tengamos las mismas perspectivas. Las diferencias a veces son profundas y, en algunos casos, irreconciliables. Me agradan las coincidencias y me resigno a las divergencias. Unas y otras son inevitables.
Ahora bien, si se trata de propuestas, yo percibo ante una situación así, tres posibles ““opciones” que coinciden con un pensamiento casi fúnebre:
Una: vivir en el furor, la soledad y la amargura
Dos: acostumbrarse, es decir, resignarse, conformarse a la situación actual.
Tres: tirar madrazos a lo cabrón por todos lados.
Las tres, son alternativas de muerte, ninguna sirve… ¿Qué hacer?
La lucha continuo, en ese tiempo se inicia la lucha legal para la defensa de los compañeros presos en el penal de oblatos que estaban recluidos en celdas de castigo en condiciones infra humanas, por tal motivo, se constituye el comité de defensa legal de los presos políticos que lo conforman Don Luciano Rentería y el Lic. José Enrique Velázquez Martin con el apoyo decidido de las madres de los recluidos; es importante señalar que esta iniciativa tubo sus logros, se mejoraron las condiciones de los compañeros presos, así mismo, destacar que fue el primer comité de defensa de presos y perseguidos políticos.
Hoy continuamos exigiendo, ya no con las armas sino con la constitución en la mano, la puesta en práctica de varios postulados básicos, cuyo respeto es imprescindible para la transición a una democracia plena, Sin embargo, también consideramos que se han abierto los cauces para luchar por vías pacíficas para que estos postulados se cumplan y seguir impulsando las trasformaciones de las estructuraras económicas, políticas y sociales prevalecientes.
EN LA ACTUALIDAD….

Iniciativas para el esclarecimiento histórico
Hoy a mas de 50 años se presenta una esperanza de que se haga justicia y se reconozca que nuestra rebeldía tenia y tiene hoy el derecho a reclamar su contribución a los cambios que están en curso en nuestro país. Por tal motivo recibimos con interés y beneplácito el decreto expedido por el ejecutivo federal que en su plan presidencial plantea la búsqueda de la verdad, la memoria y el impuso a la justicia que se expresa en los antecedentes y en exposición de motivos que trascribimos en este 49 aniversario de la muerte de Pedro Orozco Guzmán y honrar la memoria de todos y todas las víctimas de la “guerra sucia “y especialmente a los compañeros que se nos adelantaron sin que se les hiciera justicia.
Antecedentes “Nuestra historia reciente está marcada por las luchas por la democracia y la justicia social. Pero también, por las violencias de Estado contra las exigencias y experiencias democráticas en distintas partes del país: el 2 de octubre de 1968 y el 10 de junio de 1971, quedaron en nuestra memoria para dar testimonio de esas violencias, y junto a ellas la represión al movimiento cívico en Guerrero, a los ayuntamientos populares y organizaciones campesinas en Oaxaca, la represión a las luchas por la tierra en Morelos y Chihuahua, a los movimientos estudiantiles en Michoacán, Nuevo León o Sinaloa, entre decenas más de experiencias de luchas por la transformación democrática.
Ante la insurgencia social que se manifestó con especial fuerza durante las décadas de 1960 y 1980, el Estado desplegó una violencia contrainsurgente: estigmatización social de la protesta, detenciones arbitrarias, prisión política, tortura, desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales y masacres, fueron para muchos movimientos la respuesta del Estado a sus demandas. Como en otras partes de Latinoamérica, esa violencia allanó el camino al modelo neoliberal económico y de gobierno. Se pondrá especial énfasis en la desaparición forzada al ser una de las graves violaciones a derechos humanos que ha lacerado la historia de varios países sin que se hayan podido esclarecer el paradero y los hechos. Administraciones pasadas no quisieron ver de frente esta parte de nuestra historia reciente, ni asumieron públicamente la deuda social que la violencia dejó. Durante muchos años, las graves violaciones a derechos humanos cometidas entre las décadas de 1960 y 1980 en el marco de la política de contrainsurgencia, fueron sistemáticamente negadas. A las víctimas, sobrevivientes y familiares de víctimas no sólo les fue negado el acceso a la justicia por los crímenes cometidos en su contra, también les fue negado el reconocimiento de sus memorias y de sus historias, sometidas al olvido y la estigmatización institucional.
Frente a ello, las agrupaciones de familiares de víctimas continuaron su reclamo de justicia y reconocimiento, por sus familiares desaparecidos y por la libertad de los procesos políticos, cuestionando las acciones gubernamentales que lejos de garantizar la memoria, la verdad y la justicia para las víctimas, pretendieron comprar silencios o abiertamente reprimirlos.
Administraciones pasadas diseñaron iniciativas que, sin garantizar el acceso a la verdad ni construir memoria pública, quisieron apresurar el cierre del pasado reciente, sin integrarlo a nuestra historia, sólo clausurarlo como si nunca hubiera existido.
Con el pasado reciente a cuestas, sumado al agravamiento de las desigualdades sociales por el modelo neoliberal, una nueva estrategia estatal desató mayor violencia a lo largo y ancho de nuestro país. La magnitud de la catástrofe creada por esa estrategia de la llamada “guerra contra el narcotráfico” obligó a crear instituciones que atendieran a sus víctimas, sin atender el pasado reciente y sin poner un alto a la catástrofe del presente.
El gobierno de la Cuarta Transformación ha asumido, como la herencia más dolorosa, las consecuencias de violencia acumuladas y se ha abocado a mejorar y fortalecer los mecanismos institucionales de atención a las víctimas de la violencia de la última década. Pero no ha dejado la deuda histórica a un lado.
Asumiendo nuestra historia reciente, la actual administración reconoce el largo camino de las familiares y sobrevivientes, y la necesidad de construir una política de reparación que tenga en su corazón las reivindicaciones de memoria, justicia y verdad, como un paso imprescindible en el proceso de construcción democrática.
Las acciones que ha emprendido el gobierno no buscan comprar silencios ni construir olvidos, como sucedió en las administraciones anteriores. La política de memoria y verdad, con acciones de reparación y el impulso a la justicia, se construye con base en investigación social e histórica, con criterios integrales, su diseño e implementación se coordina con las organizaciones históricas de víctimas de la represión, y se acompaña de un equipo independiente de investigadoras e investigadores reconocidos nacional e internacionalmente.
Asumida como una tarea del Estado mexicano, y de la administración pública federal en particular, la Subsecretaria de Derechos Humanos, Población y Migración, a través de su Dirección General de Estrategias para la Atención de Derechos Humanos, ha llevado a cabo diversas reuniones con colectivos de familiares de víctimas y sobrevivientes de la contrainsurgencia.
En seguimiento a esas reuniones, el 10 de junio de 2021 se realizó un encuentro privado entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y representantes de los colectivos, en donde fueron asumidos diversos compromisos en materia de verdad, memoria y justicia.
En cumplimiento a los compromisos alcanzados en dicho encuentro, se presentan a continuación las iniciativas para el esclarecimiento histórico, la búsqueda de personas desaparecidas de manera forzada, la reparación integral del daño, el impulso a la justicia y la no repetición de las violaciones graves a derechos humanos cometidas por el Estado mexicano entre los años de 1965 y 1990.
Si bien han existido esfuerzos importantes por esclarecer los hechos ocurridos durante el periodo histórico de violencia política de Estado entras las décadas de 1960 y 1980, marcadas por la contrainsurgencia y las graves violaciones a derechos humanos, han sido insuficientes para establecer un relato oficial de los hechos. Desde el programa de presuntos desaparecidos de Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), los esfuerzos sólo se enfocaron en la documentación de las personas desaparecidas y posteriormente en la búsqueda. El esfuerzo de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) que es a la fecha el esfuerzo más ambicioso en busca de la verdad, propio de la política de ese momento, quedó como un esfuerzo trunco, sin reconocimiento del Estado, y sin avances reales en los procesos de judicialización.
Estas experiencias insuficientes o truncadas no sólo evidencian la clara omisión del Estado Mexicano, sino que ha marcado la imposibilidad de todo el país de hacerse cargo de su historia reciente, que el pueblo mexicano conozca los hechos, para la reparación de las familias. Las condiciones de la violencia del Estado y sus consecuencias nunca fueron cuestionadas y fueron cubiertas por la impunidad y negación de los distintos gobiernos federales del periodo neoliberal”.
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El PAN y su ejército azul, una organización clandestina y violenta

En la década de los setenta, el Partido Acción Nacional (PAN) patrocinó a un grupo clandestino de ultraderecha que, aún en 1996, seguía operando de manera violenta.
Según dio a conocer el portal Contralínea, documentos secretos de inteligencia naval demuestran por primera vez la existencia del Ejército Azul, una organización terrorista con vínculos con el narcotráfico, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y con entrenamiento en Estados Unidos, Alemania e Israel.
Los documentos en poder de Contralínea señalan que la organización fue aliada informal del Estado mexicano, y que habría tenido participación “para frenar el avance revolucionario en Latinoamérica”.
Incluso, habría colaborado con dinero y combatientes, con la contrarrevolución de Nicaragua y en entramado Irán-Contras.

El Ejército Azul habría colaborado con dinero y combatientes, con la contrarrevolución de Nicaragua. En ninguno de los documentos se revela que se le persiguió, e incluso, de todas las personas desaparecidas, ejecutadas extraoficialmente, encarceladas o torturadas por el Estado durante la Guerra Sucia y el Terrorismo de Estado, ninguna perteneció a las organizaciones clandestinas de derecha.
Los documentos mencionan que este Ejército Azul habría reclutado sus bases de organizaciones estudiantiles de ultraderecha como:
- El Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO)
- Los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)
- El Instituto Frances de la Laguna (Durango y Coahuila)
- Instituto Tecnológico de Chihuahua
El objetivo de el Ejército Azul era formar columnas armadas con campesinos pobres y disputar comunidades agrarias e indígenas a las guerrillas.

El Ejército Azul habría reclutado sus bases de organizaciones estudiantiles de ultraderecha como el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación. Contralínea indica que, en 1996, el Ejército Azul, con “preparación militar antiguerrilla”, aún realizaba “prácticas de entrenamiento y supervivencia en la Sierra Tarahumara, en Los Ángeles y en Miami”.
Asimismo, seguía reclutando entre las “clases marginadas y de pobreza extrema” en Chihuahua.
Nombres y responsables
Los documentos señalan a “Rodrigo Rivas” como dirigente del Ejército Azul, un panista chihuahuense involucrado con el narcotráfico que, según los elementos de Inteligencia Naval que elaboraron las fichas:
“Uno de los responsables a nivel nacional es Rodrigo Rivas, persona de la ciudad de Chihuahua, preparado en Israel, Alemania y Estados Unidos en contraguerrillas, es un gran tirador con todas las armas de fuego y tiene fuertes compromisos con narcotraficantes. Posee gran capacidad de convencimiento, es bien preparado y de trato agradable. Su personalidad ilegal la oculta tras la imagen de representante de empresas forestales, para de esa manera, poder actuar y dejarse ver en toda la Sierra de Durango y Oaxaca”.

Imagen ilustrativa de Contralínea. Aún así, los documentos identifican al “señor Ballian de Chihuahua” como quien mandaba realmente, pero en el expediente, incompleto, no hay manera de identificar ni a este personaje ni a Rodrigo Rivas.
El Ejército Azul se dividía en Comandos: los de Acción Rápida (CAR) y el “Grupo ‘COMAS’”, pero tampoco fue identificado el significado de dicha agrupación.
Participación de este grupo
Los archivos revisados por Contralínea indican que la CIA habría avisado al gobierno de México de la conformación de grupos armados en el seno de la derecha mexicana y que, ante el surgimiento de guerrillas revolucionarias, el PAN decidió conformar también una organización armada con estructura de ejército, a quienes preparaba militarmente.
Los grupos eran “asesorados por ex combatientes de Vietnam y realizan prácticas de entrenamiento y sobrevivencia en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, en Los Ángeles y en Miami” y la CIA participaría en la capacitación de los líderes, por su filiación anticomunista.

Así, el Ejército Azul habría participado con financiamiento, equipo y jóvenes en la lucha contra las guerrillas comunistas en varios países latinoamericanos y en el problema Irán-Contras (sic), que ocurrió entre 1985 y 1986.
En este caso, altos cargos del gobierno estadounidense de Ronald Reagan operaron una venta clandestina de armas a Irán y se apoyaron en el narcotráfico para crear y financiar la contrarrevolución nicaragüense.
Varias investigaciones han revelado que la venta ilegal de armas a Irán redundó en más de 47 millones de dólares, y con esos fondos se financió la Contra que buscaba derrocar al gobierno nicaragüense surgido de la Revolución Sandinista.

Altos cargos del gobierno estadounidense de Ronald Reagan operaron una venta clandestina de armas a Irán. Informantes de Inteligencia Naval declararon que, para 1996, los panistas del Ejército Azul reclutaban jóvenes de los municipios donde se habían hecho con el poder estatal, como Guanajuato, Baja California y Chihuahua.
“(…) mandan a los mejores a especializarse en contraguerrillas a Israel y Alemania, con la apariencia de becados a las Universidades de esos países. Ante los últimos acontecimientos [se refiere el documento a las irrupciones del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en 1994, y del Ejército Popular Revolucionario, en 1996] han intensificado su preparación sobre todo en la Sierra de Chihuahua, como una forma de apoyar a las clases marginadas y de pobreza extrema, chocando indudablemente contra los políticos tradicionales y dogmáticos del PRI”, indica el documento.
Violencia y terrorismo
Pero este ejército no se quedó solo en el reclutamiento y entrenamiento. Los documentos señalan que, sobre todo en el estado de Chihuahua, se efectuaron acciones contra maestros rurales y activistas sociales.

Se describe, por ejemplo, un atentado cuyo año exacto se desconoce, pero ocurrido un 28 de enero cuando tres jóvenes, exalumnos de la Escuela Secundaria Técnica 5 en Ciudad Cuauhtémoc hicieron estallar explosivos en un edificio recién deshabitado pero con valor simbólico, por ser la casa del maestro.
“El joven Edgar Castillo Hernández, autor del atentado, participa como brigadista en el Ejército Azul del PAN”, menciona el documento.
“El joven Edgar Castillo, según peritaje del Ejército Nacional es un gran conocedor de manejo de armas y explosivos, encontrándose en su casa componentes y sustancias para elaborarlos, así como libros y apuntes relacionados con ellos”, se lee.
También se menciona un caso en el que “un grupo de jóvenes plenamente identificados como hijos de reconocidos militantes del PAN colocaron bombas en la casa y vehículos de funcionarios de la presidencia municipal de Cd. Cuauhtémoc, Chih., así como en la casa del agente de Seguridad Nacional”.
El joven autor del atentado, según peritaje del Ejército Nacional, es un gran conocedor de manejo de armas y explosivos
Los ataques estaban dirigidos contra los profesores Enrique Saucedo Rodríguez y Ramón Montana Ferro, director y subdirector de la Escuela Secundaria Técnica 5, respectivamente, y dirigentes locales del partido socialista Comité de Defensa Popular y fundadores de la colonia Lucha Campesina.

El joven autor del atentado, según peritaje del Ejército Nacional, es un gran conocedor de manejo de armas y explosivos. Los Tecos y la Guerra Sucia
Durante el periodo del Terrorismo de Estado, refiere Contralínea, organizaciones de izquierda enfrentaron en Jalisco un doble enemigo hasta su extinción: los aparatos de represión del estado y de la Federación, así como la pandilla de Los Tecos de la UAG.
Esta organización, considerada de corte nazi, ha sido vinculada incluso con el Ku Klux Klan y cuenta entre sus simpatizantes con destacados panistas, como Francisco Ramírez Acuña, exgobernador de la entidad y ex secretario de Gobernación de Felipe Calderón.

Francisco Ramírez Acuña, relacionado con la pandilla de los Tecos de la UAG. En Baja California, esta agrupación fue cooptando parte de la estructura del PAN y de los distintos grupos del poder.
En el Estado de México, Óscar Sánchez Juárez fue seleccionado y luego rechazado en 2013 como dirigente del blanquiazul. Sánchez Juárez se declaró públicamente como simpatizante de Hitler, y dijo admirar su “liderazgo”.
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Sitio de matanzas y tortura ahora será Plaza de la Memoria

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, encabezó en la plaza Tlaxcoaque un homenaje a las víctimas de las masacres del 68 y del 71, así como de tortura por cuerpos policiacos. Foto Pablo Ramos El Gobierno de la Ciudad de México enviará al Congreso local la iniciativa de ley Memoria de la Ciudad de México, cuyo objetivo es la búsqueda de la verdad, la no repetición de violaciones graves a los derechos humanos y la participación de víctimas y familiares en la creación de políticas públicas de memoria.
En la inauguración de un monumento en la plaza Tlaxcoaque, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo que se declararán “sitios de memoria histórica” a la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y la calzada México-Tacuba, escenarios de dos masacres estudiantiles en 1968 y 1971, respectivamente, así como los sótanos de Tlaxcoaque, sede de los separos de la ex jefatura de policía donde se tienen registros de actos de tortura.
“Son sitios para repensar, recuperar, transmitir información y reconstruir la identidad sobre violaciones graves a los derechos humanos por el Estado. Espacios para que las víctimas, familiares, sobrevivientes y comunidades consideren que pueden rendir memoria a estos acontecimientos.”

Foto: Gabriela Esquivel / Entre los sitios considerados para la Comisión de la Memoria Histórica de la CDMX se encuentra la Plaza de las Tres Culturas . Abren investigación para esclarecer violencia
Con la presencia de una de las víctimas de tortura en los sótanos de Tlaxcoaque, la fiscal general de Justicia, Ernestina Godoy, informó que se inició una carpeta de investigación para esclarecer los hechos de violencia en los sótanos de aquel sitio, donde se detuvo a sindicalistas, campesinos y estudiantes disidentes.
Al momento ya se han hecho recorridos con tres personas de identidad reservada, quienes señalaron algunas coincidencias en el lugar con relación a su denuncia. Mientras la fiscalía mantiene clausurado el lugar, autoridades capitalinas prevén la emisión de una declaratoria de patrimonio material e inmaterial para asegurar su inalterabilidad y permanencia como sitio de memoria forense para las investigaciones.
Sobre el tema, el subsecretario Alejandro Encinas declaró que en los años 60 y 70 “transitaron gente como Luis Cueto Ramírez, como Arturo Durazo Moreno… Sin lugar a dudas muchos de los dirigentes, estudiantes que aspiraban a ejercer plenamente sus derechos y libertades, fueron privados de la libertad y de la vida”.
Durante su discurso, Consuelo Solís Morales, una de las detenidas en Tlaxcoaque, recordó haber visto personas violentadas, como Elvidio Ocampo, Fausto Dávila, familiar de Lucio Cabañas, que desaparecieron desde entonces, “y muchos que posiblemente no reconocí por estar desfigurados debido a la tortura física y sicológica. Nazar Haro se paseaba por los pasillos decidiendo quién seguía en el interrogatorio”.

Dr. Claudia Sheinbaum y la Profesora Consuelo Solías Morales (Viuda de Genaro Vázquez). Consuelo Solías Morales de Vázquez
Ciudad de México, 2 de octubre de 2022- Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y servidores públicos que integran este honorable presídium.
Respetable audiencia, Estimados todos:
Agradezco la distinción de ser invitada a participar en un evento tan significativo en la historia de esta Ciudad y del país entero.
También manifestar nuestro respaldo y reconocimiento a la Jefa de Gobierno por su congruencia en la promoción y defensa de los derechos humanos, ya que representan un reconocimiento para aquellos que han luchado por mejorar las condiciones de la vida política, económica y social de nuestro México.
Es un logro más de los esfuerzos por transformar a nuestra Patria haciendo la recuperación de la historia de los mejores hombres y mujeres en su larga trayectoria por lograr la paz social, el rescate de los derechos humanos y sobre todo la igualdad de todo sujeto frente a la justicia.Este momento tiene mucho significado para mí.
Significa recordar a todos los luchadores que han sacrificado sus vidas por una Patria Libre y soberana. No solo con la muerte, sino también dejando la comodidad y seguridad del hogar, para dedicar largas horas, días y años en la construcción de un proyecto de país independiente. No sujeto a decisiones externas.
Somos herederos de una larga tradición de lucha de transformación. Desde la época fundacional azteca, la lucha en contra de la conquista, hasta llegar al movimiento de Independencia y la Revolución, pasando por los movimientos de décadas recientes como las de los médicos, ferrocarrileros, maestros y campesinos. Debemos ser capaces de mirar de forma integral estos procesos históricos para entender el deseo del pueblo mexicano por logar un México para los mexicanos.
Aquí, vienen a la memoria entrañables compañeros que recorrieron esa larga lucha, algunos desde su tierna juventud, desde la trinchera de la lucha civil, hasta los que tomaron las armas en defensa de sus ideales y de su integridad física.
Este lugar en particular me trae recuerdos duros de la represión a quienes nos manifestamos en desacuerdo con la forma de gobernar de los priistas. El secuestro y desaparición, la tortura física y psicológica, la intimidación a través de la persecución, todo esto organizado desde las estructuras del Gobierno, lo que representa un crimen de Estado.
Aquí nos encontramos en las antiguas mazmorras de la policía, compañeros de lucha de diversas organizaciones radicalizadas, ACNR, MAR, FUZ, PP, etc. recuerdo haber visto ensangrentados, y con caras hinchadas, ropas húmedas y llenas de lodo a Jorge Mota, chofer de Genaro, a Elpidio Ocampo, desaparecido desde ese tiempo, Antonio Aranda, Fausto Ávila, a una hermana de Lucio Cabañas, y muchos que posiblemente no reconocí por estar desfigurados debido a la tortura física y psicológica.
Nazar Haro se paseaba por los pasillos, decidiendo quien seguía en “el interrogatorio”.Por toda esa historia de terror, considero que el momento actual exige conocer el pasado histórico, para la toma de decisiones del presente, con miras de futuro. Por la no repetición de actos tan atroces y por un verdadero compromiso de las fuerzas del orden, de impartición de justicia y del Gobierno.
Siendo profesora durante poco más de 45 años no dejo de pensar , la importancia que, desde la escuela inicial se eduque a la niñez en los más altos valores humanos, por el respeto a la vida, a las diferencias, la tolerancia y convivencia de credos. Todo ello con el objetivo de construir un pueblo y una nación, libres y soberanos, construyendo un país democrático , en donde todos seamos ciudadanos de primera.
Nuestras esperanzas, al igual que las suyas estoy segura son, que las nuevas generaciones no tengan que atravesar por el dolor de perder seres queridos, por atreverse a levantar la voz por señalar los errores o malas prácticas de gobierno como fue lo que sucedió. Quiero recordar que hubo muchos hombres que no solo dijeron que morirían por una Patria Nueva ,lo Hicieron.
“Lograr la Liberación de México y una Patria Nueva o Morir por ella” Genaro Vázquez Rojas”.
Gracias por su paciencia.
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El Frente Estudiantil Revolucionario

Por Ramón Gil Olivo
Uno de los acontecimientos más sorprendentes que se produjeron en la ciudad de Guadalajara durante la segunda mitad del siglo XX fue el surgimiento en la década de los 70’s de un movimiento guerrillero que se originó a partir de grupos de izquierda al interior de la Universidad de Guadalajara y de jóvenes provenientes de los barrios y de las colonias marginadas. Entre los primeros se encontraban los grupos de Clark, de René Delgado y de Alfredo Campaña, de las facultades de Química, Derecho, Contaduría y Filosofía y Letras. De entre los barrios, sobresalía una fuerte y activa “pandilla” conocida como Los vikingos, originaria de San Andrés, barrio situado al oriente de la ciudad y que mantenía una permanente lucha por ganar espacios dentro y fuera de las escuelas de la Universidad.
Esta combinación de fuerzas dio como resultado una organización denominada Frente Estudiantil Revolucionario (FER) cuyo proyecto de eliminar las viejas y corrompidas estructuras universitarias tuvo como respuesta una sangrienta represión, la que provocó su paso al clandestinaje y rápida evolución hacia formas de lucha guerrillera. Del FER surgieron las Fuerzas Revolucionarias Armadas del Pueblo (FRAP), reforzó con numerosos militantes a la Unión del Pueblo y fue el motor, al lado de otras organizaciones, de la fundación en marzo de 1973 y posterior accionar de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Todo esto provocó la represión a una escala pocas veces vista en la historia del país y particularmente de la capital jalisciense.
Aparte de los aparatos represivos conocidos, el Estado creó redes de cárceles clandestinas y grupos paramilitares que desataron el terror en Guadalajara durante el periodo conocido como el de la “guerra sucia”. Ello llevó a la muerte o desaparición forzada de incontables jóvenes y no jóvenes, pero también a la persecución de familias enteras, a su desintegración; al mismo tiempo, la mayoría de los militantes tuvieron que enfrentar la tortura, practicada con tal grado de crueldad que sólo pudo ser producto de un Estado y de una clase política envilecidas.
En contrapartida, se encuentra la conducta del Estado durante y posteriormente al conflicto, la cerrazón frente a la disidencia, la brutalidad de su proceder sustentado en la tortura y el asesinato, y luego el endurecimiento de sus políticas de control y seguridad interna, la profunda e irreversible descomposición de un sistema económico y social que alimentaría bandas de policías-delincuentes productos de la “guerra sucia”, dedicadas al robo y contrabando de autos, al secuestro y al narcotráfico.
Ya en otros escritos y ocasiones se ha hablado del origen y evolución del Frente Estudiantil Revolucionario, de cómo su confrontación contra las estructuras corrompidas de la Universidad de Guadalajara y los grupos paramilitares que las protegían dio lugar a su radicalización, a la toma del edificio de la Federación de Estudiantes Socialistas de Occidente, al enfrentamiento armado en la Escuela Politécnica con saldo de varios muertos y heridos, a la permanente represión policíaca, a la obligada clandestinidad de los principales cuadros del FER, a la preparación política y militar de los mismos como una acción de autodefensa.
Sin embargo, el accionar de la guerrilla en Guadalajara no fue sólo una forma de autodefensa; rápidamente surgieron proyectos de transformación social que le dieron una profunda razón de ser, que nutrieron de energía a sus militantes y los impulsó en la búsqueda de una sociedad nueva, donde no se diera la explotación del hombre por el hombre, quizás ideal, distante y mal meditados los pasos para llegar a ella, pero que a fin de cuentas llevaría a muchos al martirio, a la prisión y al exilio. Hoy, a aquella etapa, con la burguesía criolla enquistada en el poder y con los aparatos de Estado en plena descomposición, continuamos exigiendo, ya no con las armas sino con la constitución en la mano, la puesta en práctica de varios postulados básicos, cuyo respeto es imprescindible para la transición a una democracia plena:
PRIMERO: Derecho a la educación y la cultura. Todo mexicano debe de tener garantizado el acceso a la educación desde la primaria hasta la universitaria, e igualmente a todas las manifestaciones del arte y de la cultura. Una nación débil sin un pueblo educado y culto es una nación débil. Al faltar el Estado mexicano a esa responsabilidad nos ha convertido en un pueblo desprotegido, dependiente económica y tecnológicamente de potencias más desarrolladas. Su proyecto de nación se sustenta en la ignorancia del pueblo: ello permite al grupo dominante mantenerse en el poder a la vez que ofrecernos como la mano más barata del mundo. Nuestra ignorancia nos ha convertido en esclavos.
SEGUNDO: Derecho a la alimentación. El grupo dominante nos ha llevado al absurdo de ser un país rico con un pueblo hambriento. La riqueza alimenticia que poseemos, tanto en productos agrícolas como marítimos, sería más que suficiente para alimentar a todos los mexicanos. Sin embargo, esa riqueza es objeto de un saqueo despiadado por parte de potencias extranjeras con el beneplácito del grupo en el poder. Por derecho natural, la riqueza alimenticia de que dispone nuestro país debe satisfacer de manera prioritaria las necesidades alimenticias de los mexicanos.
TERCERO: Derecho a vivienda digna. Es responsabilidad del Estado garantizar a todos los mexicanos un espacio adecuado en donde vivir. Con el actual grupo en el poder ha ocurrido too lo contrario: La lucha por la vivienda se ha convertido en un sufrimiento cotidiano para gran parte de nuestros compatriotas. Caciques rurales y cacique urbanos se ha apoderado del suelo convirtiéndolo en un gran negocio.
CUARTO: Derecho al trabajo. El derecho al trabajo es innato a la condición humana. El tener un ingreso que le permita al trabajador y su familia satisfacer todas sus necesidades es una ley estipulados por la Constitución y que debe ser garantizada por el Estado y sus instituciones correspondientes. Sin embargo, los grupos dominantes se han empeñado en pisotear los derechos de los trabajadores. El desempleo ha alcanzado la cifra record de diez millones, habiendo otros tantos dedicados a la economía informal.
QUINTO: Derecho de los grupos indígenas a su autonomía. Una de las mayores injusticias que se han cometido en la historia de la humanidad ha sido el de masacrar a los habitantes originarios de este continente y arrebatarles sus tierras a los sobrevivientes. Despojados de todos sus derechos se les obligó a aprender una lengua que no era la suya y a someterse a una religión y a instituciones jurídicas extrañas. Se les impuso una explotación de bestias y se les condenó a la miseria y a la muerte por hambre. Es por ello que en estos grupos han surgido organizaciones combativas que han iniciado movilizaciones a nivel nacional en defensa de sus derechos. Apoyamos sus luchas y es preciso crear conciencia social acerca de su importancia, pues es la lucha por recuperar las raíces que nos han querido cercenar.
SEXTO: Derecho a la libertad de expresión. El intercambio de ideas entre los miembros de la sociedad es uno de los componentes que le dan vida. En su evolución, el hombre nació como tal con ese intercambio de ideas y no podría existir sin el mismo. Es por ello que éste es un derecho inalienable al hombre y a la sociedad entera. Cualquier alteración al mismo repercutirá profundamente en ella y en cada uno de sus componentes, deformándola y corrompiéndola. Sin embargo, en nuestro país la hegemonía en los medios de comunicación colectiva en manos de los grupos dominantes ha traído consigo una dictadura de la comunicación: ellos son los que deciden qué y cómo informar al pueblo. La televisión es el caso más dramático: no se utiliza para informar a la sociedad sino para manipularla. De ahí que sea imprescindible revisar las concesiones otorgadas a los grupos que explotan la radio desde 1922 y la TV desde 1950.
SEPTIMO: Derecho a la salud. El Estado tiene la obligación de ofrecer a los mexicanos servicio médico gratuito a través de instituciones altamente capacitadas y con personal eficiente y calificado. Ninguna sociedad puede funcionar correctamente con individuos enfermos en lo físico y lo psicológico. Las instituciones que actualmente posee el Estado para este tipo de servicio. Seguro Social e ISSSTE, son un engaño más para la sociedad, pues el impuesto con que grava a los sectores que supuestamente atiende convierte un servicio gratuito en un servicio equiparable al privado. ¿Qué ocurre con los enormes ingresos económicos por la venta de nuestros recursos naturales al extranjero y con la gran variedad de impuestos con que se grava a la sociedad?
OCTAVO: Derecho al deporte y la recreación. No cabe duda de que un pueblo sano es aquel que dispone –además de los derechos mencionados- de instalaciones adecuadas para ejercitarse y practicar los deportes de su predilección. El no hacerlo nos dispone al vicio, la violencia y la deformación de los lazos familiares. Es una obligación del Estado poner a disposición de los ciudadanos todos los medios posibles para que se mantengan en actividad sana y frecuente. Y es un derecho de los ciudadanos que así sea. Sin embargo, vemos cómo el deporte, cualquiera que sea, se ha convertido en una mercancía que provee de enormes ganancias a los grupos que lo controlan.
NOVENO: Derecho a pensión de ancianidad e invalidez. La sociedad no puede olvidar a quienes dieron todo su esfuerzo y vida por la sociedad misma, así como tampoco puede hacer a un lado a quienes tuvieron la desgracia de padecer algún impedimento físico. Es obligación del Estado dar protección a unos y a otros. Sin embargo, bajo la actual estructura social se les desecha como seres inservibles.
DECIMO: Derecho a la democracia. Ninguno de los derechos mencionados anteriormente puede ser puesto en marcha sin un sistema que garantice prácticas democráticas sanas e irreprochables. Esto sólo puede darse en el momento en que sean respetadas las decisiones de los individuos para elegir a sus auténticos representantes. La antidemocracia que ha prevalecido en el país es el obstáculo que impide que nuestra patria marche por sendas más prósperas que beneficien a todos los mexicanos. La democracia efectiva es el único instrumento que impedirá que un grupo minoritario de individuos se enriquezca con el esfuerzo de todos los mexicanos.
Es evidente que estos derechos no se han cumplido, sino que por el contrario se han agravado, por lo que las condiciones que propiciaron la lucha armada en los años 70 no han dejado de existir. Sin embargo, también consideramos que se han abierto los cauces para luchar por vías pacíficas para que estos postulados se cumplan.
