Category: Opinión

  • La 4T y el estado de bienestar

    La 4T y el estado de bienestar

    Por Miguel Ángel Ferrer

    esde las primeras décadas del siglo veinte empezaron a tomar cuerpo una teoría y una práctica económicas que recibieron el nombre de Estado de Bienestar. Históricamente los primeros y máximos exponentes de estas dos nuevas ideas fueron los llamados países nórdicos.

    Curiosamente, el nacimiento de esta novedosa forma de mirar la economía coincidió con los aires socialistas y revolucionarios que empezaron a soplar en el mundo, y sobre todo en Europa, a raíz del triunfo de la revolución bolchevique.

    Se trató de un enfoque destinado a evitar el contagio de las ideas colectivistas entre las masas populares. Y también de mostrar que el capitalismo podía ser menos feroz, menos inequitativo, menos inhumano.

    Las bases del desarrollo de esa original idea fueron la salud y la educación públicas, es decir, gratuitas. Un poco más tarde se adicionó el llamado seguro de desempleo, que protegía a los trabajadores del mayor flagelo del capitalismo que es la desocupación.

    El ejemplo escandinavo se propagó velozmente. Y tuvo su mayor auge en la segunda posguerra mundial, hasta los años ochenta en que surgió la llamada contrarrevolución monetarista, igualmente denominada neoliberalismo.

    Desde luego, la nueva doctrina que prometía mayor prosperidad e igualitarismo sólo consiguió lo contrario, sobre todo en materia de empleo, situación que dio lugar a una nueva idea que proponía y propone una política económica para paliar los renacidos infernales efectos del capitalismo en la inmensa mayoría de la población humana.

     Esta teoría económica, también renacida, es el antiguo Estado de Bienestar nórdico o escandinavo, con un nuevo componente: la renta básica universal: una asignación monetaria directa, sin contraprestación alguna, para todos los habitantes de un país.

    A partir de la victoria electoral de López Obrador en diciembre de 2018, el gobierno mexicano abandonó la política económica neoliberal y adoptó la teoría y la práctica del Estado de Bienestar. 

    Se reforzaron la salud y la educación públicas y otras modalidades de intervención estatal y beneficio popular. Entre estas últimas se encuentra la pensión básica universal para los adultos mayores de 65 años y las becas a estudiantes, discapacitados y madres solas.

    Estas asignaciones son crecientes en monto y en número de beneficiarios, por lo que puede afirmarse que el obradorismo y la Cuarta Transformación (4T) mexicana es el inicio de la cristalización de la práctica de la Renta Básica Universal, y con ello, de un avance descomunal del Estado de Bienestar.

  • Nueva Guerra Fría: El rastro sangriento del imperialismo estadounidense

    Nueva Guerra Fría: El rastro sangriento del imperialismo estadounidense

    Escrito por Keely Mullen y Grace Fors, Socialist Alternative (ASI en Estados Unidos)

    Los intereses del imperialismo estadounidense pueden medirse por su número de muertos. Las guerras estadounidenses lanzadas en Oriente Próximo y Asia Central desde el 11-S han matado a 4.5 millones de personas y creado 50 millones de refugiados.

    La brutalidad del ataque del régimen israelí contra Gaza ha conmocionado y devastado a millones de trabajadores de todo el mundo. Las redes sociales se han inundado de imágenes de hospitales bombardeados y montones de escombros donde antes había casas, tiendas y familias. Cientos de miles de personas han salido a las calles de todo el mundo para declarar su profunda solidaridad con el pueblo palestino, que lucha contra horrores inimaginables.

    Con la guerra en Ucrania a punto de cumplir dos años y el estallido de la sangrienta escalada militar en Gaza, que amenaza con desembocar en un conflicto regional total, millones de personas se preguntan cuándo y cómo el mundo se ha vuelto tan violento.

    Nuevo orden mundial

    El 9 de octubre, dos días después del catastrófico ataque de Hamás en Israel, y cuando el Estado israelí comenzaba su arremetida de castigo colectivo contra la población de Gaza, el boletín del lunes del New York Times abría con la advertencia de “un nuevo orden mundial”.

    Rusia ha iniciado la mayor guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. China se ha vuelto más belicosa con Taiwán. India ha abrazado un nacionalismo virulento. Israel ha formado el gobierno más extremista de su historia. Todos estos acontecimientos son signos de que el mundo puede haber entrado en un nuevo periodo de desorden.Leonhardt, David, El contexto mundial de la guerra entre Hamás e Israel

    Eso está claro desde hace tiempo. Pero el Times continúa lamentando “la larga era del poder estadounidense” y regaña a quienes alguna vez lo criticaron. “Enhorabuena, ahora tenemos ese mundo [multipolar]. A ver si os gusta más”.

    Mientras millones de personas de a pie contemplan con horror y rabia el asalto a la población de Gaza, que el gobierno estadounidense debe seguir financiando para mantener su alianza con su aliado histórico clave en la región, Israel, contra Irán, que a su vez está aliado con China, esta es una declaración increíblemente insensible. Esto no es algo que la gente corriente haya pedido o consentido. Sólo queremos que dejen de matar gente.

    Guerra e imperialismo

    Aunque el conflicto en Israel y Palestina se remonta a décadas atrás, ahora no puede separarse de la lucha global de los dos bloques imperialistas liderados por Estados Unidos y China. La base de nuestro análisis de esta Nueva Guerra Fría es la comprensión del imperialismo. Lenin, líder central de la Revolución Rusa, describió cómo “una característica esencial del imperialismo es la rivalidad entre varias grandes potencias en la lucha por la hegemonía”. Todas las potencias imperialistas, mundiales o regionales, buscan dominar los mercados y mantener el control de su “esfera”. El imperialismo significa también el sometimiento de la inmensa mayoría de la población mundial a los dictados del capital financiero. Aunque se presenta a sí mismo como más o menos “ilustrado”, significa opresión masiva. Los intereses de los pueblos oprimidos quedan totalmente relegados a un segundo plano. Son peones en un juego mucho mayor.

    La brutalidad que se está produciendo en Gaza debe verse desde esta perspectiva. Durante décadas, Estados Unidos ha confiado en el Estado israelí para que sirviera de avanzada a sus intereses en Oriente Medio. Ha inyectado decenas de miles de millones de dólares en el Estado israelí. El propio Joe Biden explicó sucintamente la relación en 2013 cuando dijo: “No es sólo un compromiso moral de larga data; es un compromiso estratégico”.

    Los intereses del imperialismo estadounidense pueden medirse por su número de muertos. Las guerras estadounidenses lanzadas en Oriente Medio y Asia Central desde el 11-S han matado a 4,5 millones de personas y creado 50 millones de refugiados. Otra medida puede hacerse en dólares. En 2022, el gasto militar estadounidense representó el 40% de todo el gasto militar mundial. Dicho de otro modo, Estados Unidos gasta más en defensa que China, Rusia, India, Arabia Saudí, Reino Unido, Alemania, Francia, Corea del Sur, Japón y Ucrania juntos.

    ¿Y para qué? Hoy es para competir con el bloque imperialista liderado por China por el dominio. En la guerra contra Gaza, una preocupación clave del imperialismo estadounidense es contrarrestar los crecientes esfuerzos chinos por aumentar su influencia en Oriente Medio. El valor de la vida humana sólo se calcula en proporción al afán de poder del imperialismo.

    El principal enemigo está en casa

    El 29 de octubre, Hillary Clinton salió del anonimato para asistir al panel de aniversario de un think tank multimillonario junto a su colega, el ex secretario de Estado Henry Kissinger. “La gente que pide un alto el fuego no entiende a Hamás”, dijo. A continuación, proporcionó una interesante visión de la fría y calculada mentalidad de un verdadero imperialista, al exponer su evaluación de por qué Israel debe seguir adelante con su ataque, como si estuviera discutiendo una partida de Risk.

    Su actitud no podría estar más alejada de la de los cientos de miles de manifestantes de todo el mundo que se han echado a la calle contra la masacre de civiles.

    Todos aquellos que en Estados Unidos están horrorizados por los acontecimientos que se están produciendo en Gaza tienen la obligación de apuntar directamente contra nuestra propia élite gobernante, cuyo juego de ajedrez en Oriente Próximo durante décadas nos ha llevado a las puertas del desastre humanitario que se está produciendo hoy.

    Tenemos que oponernos sin ambigüedades a toda ayuda militar estadounidense a Israel y apoyar firmemente a las masas palestinas que luchan por liberarse de la opresión.

    “Trabajadores y oprimidos del mundo uníos”

    Al tiempo que defendemos firmemente el derecho de las masas palestinas a formar su propio Estado, libre del espectro de la ocupación, también debemos tener claro que los verdaderos aliados de la clase obrera palestina no se encontrarán en Hamás, ni en ninguna otra fuerza reaccionaria.

    Como escribió Lenin en 1913, “El proletariado no puede proseguir su lucha por el socialismo y defender sus intereses económicos cotidianos sin la más estrecha y completa alianza de los trabajadores de todas las naciones en todas las organizaciones de la clase obrera sin excepción.”

    Como socialistas, nos negamos a desdibujar la distinción entre los generales de un país y sus maestros ordinarios, trabajadores de la construcción, estudiantes, conductores de autobús y enfermeras. Los trabajadores de a pie tienen mucho más en común entre sí, a pesar de todas nuestras distinciones nacionales, que cualquiera de nosotros con nuestra propia clase dominante en casa.

    La reciente oleada de protestas en todo el mundo muestra el potencial de una lucha de masas muy necesaria en la región y a escala internacional para detener el deterioro y acabar con el asedio, la ocupación y la pobreza, para poner fin a los interminables ciclos de conflicto, sobre la base de la garantía de la igualdad de derechos a la existencia, la autodeterminación, la dignidad y el bienestar. Se trata de una lucha socialista para abolir el capitalismo y el imperialismo.

  • Sin salud pública la vida no es vida

    Sin salud pública la vida no es vida

    Miguel Ángel Ferrer

    Para el mayor del Ejército Mexicano Miguel Ángel Ferrer de Paz

    En el mercado de la salud de México, una operación de cataratas cuesta entre seis mil y cincuenta mil pesos por cada ojo. Una intervención de glaucoma tiene precios semejantes. Como ambos padecimientos son bastante comunes, sobre todo en ancianos, para la medicina privada se trata de un muy buen negocio.

    Pero resulta una verdadera catástrofe para las personas que carecen de recursos económicos suficientes para tratarse. En este último caso, el destino ineluctable del enfermo (joven o de la tercera edad) es quedarse ciego.

    Afortunadamente, en México existe la medicina pública o social, que sin costo alguno y con notable eficiencia realiza, ambas cirugías. Es el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del ISSSTE, de la Secretaría de Salud y del Hospital Central Militar, entre otras instituciones del Estado.
    Y así como pasa en los casos de cataratas y glaucoma, ocurre una cosa semejante con muchas otras patologías. A título de ejemplo ahí está el cáncer de mama o el de próstata o el cérvico uterino.

    En el caso del cáncer de mama, entiendo que entre estudios radiológicos y de laboratorio, cirugías, quimioterapia y radioterapia, el costo del tratamiento puede alcanzar los 300 mil pesos. De modo que el ineludible destino de quien no posee tales recursos monetarios es la muerte temprana. 

    Habrá quien diga, desde luego, que existen los seguros médicos (privados) de gastos mayores. Pero éstos resultan enormemente onerosos. Entre la póliza, el coaseguro y los deducibles, el costo total del servicio se encuentra fuera del alcance de la inmensa mayoría de la población.

    Frente a estos hechos puede decirse con plena convicción que sin salud  pública, la vida no es vida. O que, como diría José Alfredo Jiménez en su célebre composición Caminos de Guanajuato, la vida no vale nada.
    Por ello es tan encomiable el propósito del gobierno del presidente López Obrador de dotar a todos los mexicanos de un servicio médico universal absolutamente gratuito y de alta calidad.

    El pie de arranque de esta meta gubernamental se encuentra en las instituciones de salud pública ya mencionadas. El camino ya está muy avanzado y, sin duda, cuenta con el apoyo de la inmensa mayoría de la población.

    “No se tomó Zamora en una hora”, reza el refrán español. Pero indudablemente Zamora será tomada, más temprano que tarde, por los pacíficos y numerosos adeptos de la Cuarta Transformación.

  • Palestina será libre

    Palestina será libre

    Por Sai Englert

    La magnitud de la muerte y de la destrucción perpetradas en Gaza desde el pasado 7 de octubre es imposible de expresar adecuadamente por escrito y, sin embargo, no se puede escribir sobre Gaza sin repetir los hechos terroríficos allí acaecidos durante estas semanas.

    Más de 11.000 personas han muerto. Familias enteras han sido aniquiladas. Escuelas, universidades y hospitales, iglesias y mezquitas, carreteras supuestamente seguras, el paso a Egipto y al menos el 42 por 100 de las viviendas de la franja han sido bombardeados. 1,4 millones de personas han sido desplazadas. El castigo colectivo impuesto por Israel a los palestinos de Gaza es calculado, metódico y repetidamente declarado como política oficial por las autoridades israelíes. Cientos de especialistas han advertido de que las acciones de Israel equivalen a un genocidio.

    El actual despliegue de violencia tampoco se limita a Gaza. Los palestinos de Jerusalén y Cisjordania son el blanco de una creciente ola de violencia perpetrada por el ejército israelí y por los colonos. El campo de refugiados de Nur Shams, ubicado en Tulkarem, ha sido bombardeado en repetidas ocasiones, mientras que los colonos efectúan ataques a lo largo de Cisjordania. Y todo ello en el tramo final de un año en el que se ha registrado el mayor número de muertes de palestinos en Cisjordania en mucho tiempo. Estos ataques son alentados, además, por el gobierno israelí, que ha distribuido más de 10.000 armas de fuego entre sus colonos. Más de 100.000 israelíes han presentado solicitudes de licencia de armas. La semana pasada, un funcionario de Hamás en Cisjordania fue torturado hasta la muerte por sus carceleros israelíes.

    En medio del horror, el tono de los principales medios de comunicación tanto en Europa como en Norteamérica resulta realmente increíble. Los periodistas de los principales medios de comunicación y las autoridades de los distintos Estados continúan reproduciendo y multiplicando la cobertura de todas y cada una de las afirmaciones israelíes no verificada en un intento (infructuoso) de ganarse el apoyo popular para sus crímenes. Todos los días, los locutores informan del creciente número de muertos con la misma empatía o detalle que si se tratase un parte meteorológico y sin poner de relieve que la población palestina está siendo asesinada y que no muere sin más.

    Estados Unidos ha enviado municiones, tropas y dos portaaviones. Gran Bretaña ha enviado buques de guerra y aviones de vigilancia. Los Países Bajos y Alemania han estacionado tropas en Chipre. El mensaje es claro: nuestros gobernantes no sólo están dispuestos a permitir que Israel siga adelante, sino que lo protegerán mientras lo hace. La lista de personas que deberían ser arrastradas al Tribunal Penal Internacional de La Haya crece día a día.

    El apoyo de nuestros gobiernos es de esperar. El sionismo, y después el Estado israelí, han sido apoyados y financiados durante más de un siglo por las potencias europeas y por Estados Unidos. El «pequeño Ulster judío leal en un mar de arabismo hostil», dicho con las palabras de Sir Ronald Storss, gobernador militar británico de Palestina entre 1920 y 1926, desempeñó un papel crucial a la hora de doblegar a los movimientos anticoloniales de toda la región, al tiempo que defendía las rutas comerciales clave entre Asia, África y Europa. A día de hoy, el canal de Suez sigue siendo una de las vías más importantes del comercio mundial y los intereses occidentales en la región continúan imponiéndose en contra de la voluntad de sus poblaciones. Un aliado militar leal en la zona es un bien de incalculable valor con independencia de cuales sean las consecuencias de todo ello pare el pueblo palestino.


    Los gobiernos occidentales no sólo han expresado su apoyo inquebrantable a Israel en medio del actual despliegue de violencia genocida, sino que han emprendido una agresiva campaña contra cualquier expresión de solidaridad con el pueblo palestino. Su aliado debe ser protegido, si quieren que sus intereses lo sean. Esto se ha traducido en un ataque en toda regla contra el movimiento de solidaridad con Palestina. El ministro holandés de Justicia y Seguridad, Dilan Yeşilgöz-Zegerius, ha afirmado que exponer el contexto histórico del ataque del 7 de octubre perpetrado contra Israel es «moralmente reprobable», mientras que el primer ministro Rutte calificó de «falta de respeto» tomarse al pie de la letra los anuncios de Israel de que procedía a cortar el suministro de alimentos y de agua a Gaza. Francia prohibió todas las manifestaciones de solidaridad con Palestina, pero el gobierno francés se ha visto obligado a dar marcha atrás ante las movilizaciones masivas registradas en todo el país. Berlín siguió su ejemplo y el Estado alemán ha llegado a criminalizar los kufiyas en las escuelas y a prohibir las banderas palestinas. En Gran Bretaña se han planteado ideas similares, que han sido desafiadas eficazmente, sin embargo, por las enormes manifestaciones celebradas semana tras semana tanto en Londres como en el resto del país.

    Antes de esta última oleada, Francia, Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos ya se habían movilizado para equiparar el antisionismo y la solidaridad con Palestina con el antisemitismo, al tiempo que intentaban ilegalizar el movimiento palestino Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). El gobierno británico sigue intentando prohibir a los gobiernos locales que apliquen su propias políticas de boicot, a pesar de varios intentos fallidos anteriores. Al mismo tiempo, los defensores de Israel han presionado para que se equipare la enunciación de hechos básicos de cualquier tipo relativos a determinados comportamientos de Israel con el antisemitismo gracias a la puesta en circulación e imposición de la definición operativa de este acuñada por la International Holocaust Remembrance Alliance (IHRA). La IHRA acusa de antisemitas a quienes definen la creación de Israel como una empresa racista o rechazan la idea de que Israel sea una democracia liberal. Sin embargo, es difícil saber de qué otro modo podría describirse a un Estado que se fundó mediante la limpieza étnica de más de 700.000 palestinos y palestinas, que sigue negando el derecho de aproximadamente 7 millones de refugiados a regresar a sus hogares, que tiene en vigor más de sesenta y cinco leyes dirigidas específicamente contra la población palestina, que mantiene a 3 millones de palestinos en Cisjordania bajo dominio militar y enjaulados a otros 2,3 millones en Gaza, al tiempo que limita sus suministros de alimentos, medicinas y materiales de construcción y los somete regularmente a devastadores ataques militares. Se trata de un régimen racista, antidemocrático y que practica el apartheid.

    En medio del ruido general de la represión, ha surgido un estribillo particular. El canto, tan omnipresente en las manifestaciones de solidaridad, «Del río hasta el mar, Palestina será libre» [En español se canta: “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”] está siendo objeto de criminalización. En opinión de Suella Braverman (entre otros muchos políticos de derecha), el canto es antisemita y pide la aniquilación de los israelíes y en consecuencia debería ser perseguido por la policía e incluso prohibido por el Estado. Braverman y el Reino Unido no están solos. En los Países Bajos, el Parlamento votó a favor de condenar el canto, tras un debate en el que se cortó el micrófono a la diputada de izquierda Sylvana Simmons por repetir el eslogan que se estaba debatiendo. El argumento es extraordinario. Mientras Israel, que de hecho gobierna sobre Palestina y los palestinos desde el río hasta el mar, bombardea masiva e indiscriminadamente a más de dos millones de personas atrapadas tras las alambradas de un campo de reclusión, mientras les corta el suministro de agua, alimentos y combustible, son los cantos de libertad de sus víctimas los que son considerados como un llamamiento al asesinato en masa.

    La realidad, por supuesto, es diferente. El canto se hace eco de un eslogan de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que se remonta a la década de 1960, a veces también traducido como “del agua al agua”. Expresa la exigencia palestina de la liberación de toda la Palestina histórica, que se extiende desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo. La OLP luchó por el derecho al retorno de los refugiados palestinos y por el fin del dominio colonial israelí sobre la totalidad de Palestina. El canto abogaba por la creación de un Estado único y democrático, construido no sobre la dominación étnica, religiosa o racial, sino sobre la igualdad de todos sus habitantes.

    El lema perdió su centralidad en la política oficial palestina cuando la OLP aceptó la idea de crear un Estado palestino en Cisjordania y Gaza durante el proceso de Oslo verificado a principios de la década de 1990. Los movimientos políticos palestinos, que consideraron los Acuerdos de Oslo como lo que eran, esto es, una nueva etapa en la colonización de Palestina pivotada en la subcontratación de la ocupación a la Autoridad Palestina y en la facilitación de la normalización de la existencia de Israel en la región, siguieron exigiendo la liberación desde el río hasta el mar. Cuánta razón tenían. Treinta años después, no ha surgido ni está en proceso de surgir ningún Estado palestino en parte alguna de la Palestina histórica. La población de colonos en Cisjordania y Jerusalén ha superado los 600.000 habitantes. Israel sigue gobernando la totalidad de Palestina e imponiendo su dominio colonial mediante la fuerza brutal.

    La idea de la independencia palestina, en cualquier parte de su territorio, es hoy más ilusoria que antes de los Acuerdos de Oslo. La paradoja es, por supuesto, que mientras nuestros gobiernos condenan la demanda popular de una Palestina libre desde el río hasta el mar, siguen armando, apoyando y comerciando con el Estado de Israel, que impone su dominio, desde el mar hasta el río. Hoy sólo hay una salida progresista: democratizar la totalidad del territorio, conceder a la totalidad de sus habitantes la igualdad de derechos políticos, sociales y económicos, permitir el regreso de los refugiados y tomar las decisiones sobre el futuro en función del principio básico de una persona, un voto.

    Debería ser obvio para todos aquellos dispuestos a escuchar que es a este tipo de concepción de la liberación a la que se refiere el canto, dado que su segunda mitad del verso dice «Palestina será libre». Todo ello nos dice más sobre nuestros gobernantes y sus aliados sionistas que sobre el movimiento nacional palestino, ya que los primeros sólo pueden imaginar a un palestino libre si ha nacido del asesinato de en masa y de la expulsión. Se trata de un ejemplo extraordinario de proyección por parte de un movimiento político que siempre ha impuesto y sigue imponiendo su proyecto de construcción del Estado mediante el desplazamiento forzoso y la desposesión de la población palestina indígena. Nuestros gobiernos saben, por supuesto, que una Palestina democrática y descolonizada no cumpliría su voluntad en la región. La lógica del apoyo al sionismo es la misma que lleva a nuestros gobiernos a apoyar a la totalidad de los regímenes más represivos y autoritarios de la misma. Permitir que los pueblos de Oriente Próximo y del Norte de África determinen su futuro, es permitir el colapso de la hegemonía occidental sobre los flujos comerciales, monetarios y de recursos que transitan a través de este nudo crucial de la economía mundial.

    De hecho, la iniciativa de solidaridad más importante que ha surgido en Palestina en la historia reciente deja clara la visión alternativa palestina. El movimiento BDS, lanzado por ciento setenta organizaciones de la sociedad civil palestina y que nuestros gobiernos se han afanado tanto por criminalizar, defiende el cumplimiento de tres sencillas exigencias, que constituyen las condiciones previas para un futuro democrático para todos los habitantes del país. El movimiento BDS exige que Israel:

    [Ponga fin] a su ocupación y colonización de todas las tierras árabes y desmantele el Muro.

    [Reconozca] los derechos fundamentales de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel en condiciones de plena igualdad.

    [Respete, proteja y promueva] los derechos de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y propiedades, tal y como estipula la Resolución 194 de la ONU.

    Que estas demandas aterroricen a nuestros gobernantes nos dice todo lo que necesitamos saber. Una Palestina libre, desde el río hasta el mar –sin refugiados, sin ocupación militar, sin desigualdad racial­– significaría el fin de su dominio en la región. El mundo está recibiendo actualmente otra horrenda ilustración de cuál es el precio que los palestinos tienen que pagar por el mantenimiento del statu quo actual.

    Es cierto, por supuesto, como Hil Aked nos recuerda en su excelente libro, que la ferocidad de la represión de la solidaridad con Palestina sólo es proporcional a la fuerza de los movimientos que aquella pretende reprimir. Nuestros gobernantes huyen despavoridos. Millones de personas están tomando las calles de todo el mundo para rechazar la complicidad de sus gobiernos con el asesinato y la opresión de los palestinos y para exigir el fin del sometimiento de Palestina. Saben que la única salida es la libertad. Para todos. Desde el río hasta el mar.

    Artículo publicado originalmente en Verso Blog, «Palestine Will Be Free» y traducido con permiso explícito del editor. Véase Omar Barghouti, «Por qué creo que el movimiento BDS nunca ha sido más importante que ahora», El Salto.

    Fuente: https://www.elsaltodiario.com/opinion/palestina-sera-libre

  • Milei, un loco que ya es presidente

    Milei, un loco que ya es presidente

    Por: Miguel Alejandro Rivera

    Por fin se celebró una de las elecciones más esperadas de este 2023: Argentina decidió entre el oficialismo de izquierda, representado por Sergio Massa, ministro de Economía distanciado del kirchnerismo, y Javier Milei, la ultraderecha y el neoliberalismo encarnados en persona.

    Para la sorpresa de muchos, el líder de La Libertad Avanza, partido fundado apenas en 2021, resultó ganador, el país sudamericano optó por un tipo inestable que, hasta hoy, les informó a sus votantes que el proyecto de nación que enarbola tardará 35 años en convertir a Argentina en una potencia mundial.

    Economista de profesión, Milei era prácticamente un desconocido hasta que el 28 de abril del 2015, a las 23:32 de la noche, pronunció sus primeras palabras en televisión, las que serían el preludio de innumerables peleas, debates y rabietas de un personaje que llegó al partido final en la contienda por la presidencia de Argentina.

    Tuve la oportunidad de charlar hace algunos días con el periodista argentino Juan Luis González, autor del libro El loco: la vida desconocida de Javier Milei y su irrupción en la política argentina (Planeta, 2023), quien realizó una investigación a profundidad sobre el ultraderechista, en la cual explica situaciones tan aberrantes como que Milei clonó a su perro Conan, un mastín que murió en 2017, pero con el que sigue hablando como si estuviera vivo.

    Y se entiende, la gente suele comunicarse con sus mascotas, pero Javier Milei cree que los seis clones de Conan tienen ciertos poderes y conocimientos, por lo que una especie de ministerio de economía para él, así que, habremos de estar conscientes de que muchas de las decisiones que a partir del 10 de diciembre en el gobierno argentino las tomarán un montón de perros clonados. Incluso, Milei llamó a esos pobres animales como sus economistas liberales favoritos, por ejemplo Milton, por Friedman, o Adam, por Smith, entre otros.

    Algo que el autor del libro compartió, y lo cual es estremecedor pensando en un sujeto que ahora gobierna un país, es que “Milei no distingue la realidad de lo que sucede en su cerebro”, pues incluso en su investigación supo que, según el nuevo presidente electo, “fue Dios quien le dijo que sería presidente en 2023”, algo que ahora es una realidad.
    “Moisés era un gran líder, pero no sabía divulgar, entonces Dios le mandó a Aarón para que divulgara. Kari es Moisés y yo soy el que divulga”, escribe Juan Luis González en El Loco sobre una declaración que dio Milei para luego romper en llanto a propósito de su papel en la política de Argentina y el de su hermana, Karina.

    Asimismo, en dicho libro, el autor expone a un sujeto que fue transformando amistades en enemistades a diestra y siniestra, un sujeto inestable que fue declarado persona non grata en San José de Metán, Argentina, porque se sulfuró en una conferencia y, luego de hacerle una evaluación psicológica, la ciudad prefirió no permitirle volver
    Está a favor de la venta de órganos, la dolarización de Argentina, la reducción de las facultades del Estado y un apoyo total al libre mercado. Se dice libertario, en un exceso conceptual que contradice las bases de lo que significa el libertarismo y en ese intento de las derechas modernas por suavizar lo que en realidad son: neoliberales.

    Javier Milei es un sujeto que empoderará a la empresa, si cumple sus promesas desaparecerá al banco central y endeudará de nuevo al pueblo argentino a través del Fondo Monetario Internacional, un lastre con el que la nación sudamericana ha cargado durante décadas y que agravó en su periodo uno de los aliados más recientes del ultraderechista: Mauricio Macri, quien pidió el crédito más grande en la historia del organismo internacional, uno de 57 mil millones de dólares.

    Lo dijo en el último debate presidencial: “Estoy con Estados Unidos, Israel y el mundo libre”, y me pregunto si tras esa afirmación habría que explicar lo que se le viene a Argentina los próximos cuatro años.

    Diferentes mandatarios y personalidades del mundo ya dieron su opinión: Lula da Silva, presidente de Brasil, fue cauto, pero tendió la mano; Gabriel Boric, de Chile, enalteció la templanza de Massa para reconocer la derrota; Gustavo Petro, mandatario colombiano, de plano se lamentó por la elección que realizó el pueblo argentino; pero en México, la primera en decir: “¡En Latinoamérica soplan vientos para mejorar nuestros países!”, fue Xóchitl Gálvez, así que si la representante del PRI, el PAN y el PRD que va por la presidencia en 2024 ve eso en la victoria de un loco mesiánico como el nuevo presidente electo de Argentina, pues que el jurado delibere.

  • El desastre Xóchitl Gálvez

    El desastre Xóchitl Gálvez

    “El desastre de Xóchitl Gálvez encubre otro desastre: el del PRIAN”.

    Por Álvaro Delgado

    En contraste con el oficialismo que lidera el presidente Andrés Manuel López Obrador, que procesó sin revueltas mayores las candidaturas a nueve gobiernos estatales y se desvaneció la ruptura de Marcelo Ebrard por un acuerdo político con Claudia Sheinbaum que no será fácil sobrellevar, el proyecto opositor es un desastre: Xóchitl Gálvez en la indigencia plena, un caso que va de lo ridículo hasta lo triste, y atrapada en los cruentos pleitos por las migajas entre los dirigentes del PRIAN.

    Faltan seis meses para la elección del 2 de junio de 2024, pero la disputa entre los dos proyectos de nación que está en curso también tiene en las formas muy claros contrastes, hasta en las dos opciones del polo de derecha —Xóchitl Gálvez y Samuel García– que aspiran desde ahora sólo al segundo lugar.

    Xóchitl Gálvez por fin se destetó del Senado, pero en su despedida, este domingo en el Monumento a la Revolución, exhibió otra vez sus límites: El fallo en el prónter que reproducía su discurso la pasmó y se echó a reír nerviosa, extraviada, inerme, desamparada. Fueron dos minutos penosos para la mujer que ya no logró consumar el “fenómeno” con el que se vendió.

    Quiso emular a Luis Donaldo Colosio y lo citó mal: “Millones de mexicanos siguen teniendo hambre de sed y de justicia”. Se equivocó una vez y, descolocada, lo reiteró: “…tienen hambre de sed y de justicia”.

    Se trata de la misma política exhibida como traficante de influencias y plagiaria confesa la que, es una misma semana, antes y después de asistir a la sede nacional del PRI para registrarse como su candidata presidencial, el jueves 9, escupió dos veces a su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, con tal mal tino que lo hizo ante auditorios priistas.

    “Yo no invitaría a Manuel Bartlett jamás a mi gobierno, nunca. Ni a Alit…”, expresó la política que al pronunciar el apodo del presidente del PRI, el lunes 6, en Hermosillo, apenas logró contenerse, pero el viernes 10, en Chiapas, consumó su desprecio con todas sus letras:

    “Hay muy malos priistas (con los) que yo no trabajaría, como Bartlett, como Alito o como ahora el exgobernador de Hidalgo, Fayad”, dijo Gálvez, el viernes, junto a la secretaria general del CEN del PRI, Carolina Viggiano, tan visiblemente molesta que la hizo desdecirse ahí mismo.

    Compungida, seria, trató de componer lo que no fue una gracejara: “Yo quiero aclarar, porque ha habido malos entendidos: tengo un enorme respeto por el presidente del PRI, estoy contenta de ir con el PRI, con Alejandro Moreno, hemos coincidido en sacar adelante al país”.

    Y al día siguiente, en su visita a Monterrey, dio a conocer la humillación ante el presidente del PRI: “Hablé con Alito, el día de ayer ofrecí una disculpa. Me encanta, yo sí quiero decirlo, estoy orgullosa de caminar con el PRI”.

    Incapaz de improvisar nada y obligada a corregirse a ella misma, Xóchitl Gálvez cometió un error todavía peor: Decirse “orgullosa de caminar con el PRI”, el partido más desprestigiado de México, por el que no votarían jamás la mayoría de la población.

    Y ese es el principal problema de la coalición que lidera el junior salinista Claudio X. González, un conjunto de partidos desprestigiados, sobre todo el PRI, dirigidos por personajes que sólo ambicionan garantizarse seis años de presupuesto público.

    Es decir, el desastre de Xóchitl Gálvez encubre otro desastre: El del PRIAN. Se trata de dirigentes incapaces de procesar, oportuna y democráticamente, las candidaturas a nueve gobiernos estatales, porque no han sido capaces tampoco ni de echar a andar la presidencial.

    Morena y sus aliados, con sus muy controvertidas decisiones de sus candidaturas, les lleva una delantera que, como en la presidencial, impone agenda nacional ahora también en cada uno de los estados.

    De los nueve estados, el PRIAN sólo gobierna Guanajuato y Yucatán, con expectativas de derrota en el segundo, con lo que Morena y aliados sumarían su gubernatura 24 y con ella dominará todo el sur-suerte de México, con el PAN sólo en tres estados del Bajío, Querétaro y Aguascalientes.

    Y hermanado al PRI en Chihuahua, Coahuila y Durango en el norte, en lo que es el más disminuido poder territorial en la historia de ambos partidos y con un PRD agónico.

    En medio año, en un escenario inédito en México, habrá muchos imponderables, pero no se ve cómo se recomponga el tablero sobre el que se mueven las piezas políticas del poder que en nada favorecen a la mediocre y envilecida oposición.

  • Las Estrategias de la Oposición: ¿Aliados o Alimañas Políticas?

    Las Estrategias de la Oposición: ¿Aliados o Alimañas Políticas?

    Por Serafín Morón para Sin Línea MX.
    @elcriticopol

    Iniciaré con una frase que vociferó uno de los palurdos habladores de un medio corporativo: ¿Vale la pena la reconstrucción de Acapulco?

    Esta pregunta esconde, entre líneas, un análisis profundo del pensamiento e ideas de toda una clase que está en oposición al gobierno actual.

    En el siglo XX, nace una corriente filosófica llamada objetivismo que, en el tema que nos compete, es clave para entender el pensamiento de Leo Zuckerman. En el objetivismo, se puede encontrar una idea: individualismo (cada persona puede llegar a su máximo sin necesidad de los demás). Zuckerman, al hacer esa pregunta sobre Acapulco, deja entrever ese individualismo, que, dicho sea de paso, se puede deformar en egoísmo. El egoísmo de Zuckerman es enfermizo; pareciera que vive con un velo, el cual le impide ver más allá de lo poco que conoce. Tal como en el mito de la caverna de Platón, Zuckerman no observa más allá de su limitada comprensión y no alcanza a despegarse de su pequeña burbuja. Solo alguien que no dimensiona el problema de Acapulco podría expresar algo como lo que él dijo. Es preocupante que una persona tan limitada e ignorante tenga voz en un medio de comunicación, pero al ser un medio de comunicación corporativo, no sorprende.

    Uno pensaría que este fenómeno está aislado y que solo Zuckerman cree eso, pero basta con ver las redes sociales para enterarnos de que existe una minoría resentida que prefiere crear hashtags de odio, y además, hacerlos tendencia. He aquí un ejemplo: #NODONEN.

    Los desastres naturales que ocurren, en la mayoría de los casos, no es posible detenerlos. La destrucción causada por el huracán Otis no es culpa de nadie. Son fenómenos naturales que, cuando suceden, pueden destruir ciudades enteras y arrasar con toda la infraestructura. Estos fenómenos se han presentado alrededor del mundo, y cada país ha enfrentado situaciones de emergencia, y su población se ha unido para salir de ella y reconstruir las ciudades. Incluso en Estados Unidos, uno de los países más individualistas y carentes de empatía y humanismo, cuando ha llegado a presentarse una situación de crisis en su población, todos los ciudadanos se unen con el propósito de salir adelante. Pero lo que pasó en México le causaría náuseas al peor ejemplo de patriota; unos cuantos resentidos se unieron, pero para estorbar a los que sí querían ayudar. La oposición se mostró de cuerpo completo y nos dio a conocer su nulo interés por la ciudadanía; sus únicos intereses residen en obtener dinero fácil y disfrutar de privilegios. Toda la maquinaria propagandística comenzó a operar noche y día para tratar de desprestigiar el trabajo del gobierno. Debemos recordar que la propaganda oscura se dedica a desinformar y crear noticias falsas, cambiando así la opinión pública. En países desarrollados está penado mentirle a la población, pero aquí en México, las noticias falsas rondan por todos los medios corporativos, escudándose en la “libertad de expresión”. La cual deja de ser libre cuando lo que expresas es falso y perjudica a la población.

    Las alimañas se consideran plagas y perjudiciales para un ecosistema, hablando en el sentido estricto de la animalidad, y, en un sentido humano, la oposición es más una alimaña política que un movimiento que ayude en casos de emergencia. No están para ayudar a nadie, solo están para estorbar y perjudicar a todos los que sí trabajamos por este país.

  • El huracán del odio

    El huracán del odio

    Pero lo que me interesa aquí es pensar cómo es posible que un chat de vecinos de un condominio de clase media alta en Acapulco se viralizó de tal forma que yo mismo recibí ese audio, con distintos cortes, de cuatro personas distintas.

    Tengo que empezar esta columna diciendo dos cosas. Una, es que cuando decimos que nadie previó que “Otis” pasaría de tormenta tropical a huracán categoría 5, es porque 12 rondas de predicciones así lo dijeron: es una tormenta, pronosticaron lunes y martes. Para las 12 de la tarde del martes 24 de octubre, el fenómeno estaba entre la frontera de las categorías dos y tres, aunque seis horas antes nadie había imaginado que llegaría a categoría dos. Las rondas de predicciones se hacen cada seis horas, no son, como lo supone mal nuestra oposición, monitoreados por minuto. Son cada seis horas. El pronóstico dio un giro el martes, luego de que el avión caza-huracanes sobrevoló la tormenta y mostró que la intensidad era mayor de la que se veía en estimaciones por satélite. Es hasta la noche del martes, desde el Centro Nacional de Huracanes, que se pintó a “Otis” como un “escenario de pesadilla”. Finalmente el meteoro entró a Acapulco, Guerrero con la categoría más alta.

    Al mediodía del martes 24 de octubre, “Otis” era una tormenta tropical. En tan sólo nueve horas su intensidad alcanzara el punto máximo y se convirtió en un huracán categoría 5. Para la medianoche, el centro del huracán tocó tierra en la costa central de Acapulco, en el estado de Guerrero, y sus vientos de 270 kilómetros por hora y rachas de hasta 330 que arrasaron. Sólo dos huracanes en la historia del Pacífico mexicano habían tenido un nivel parecido: en 1976, con categoría 4 y en 2015 con 1. Nunca había existido ese tipo de huracanes como el “Otis” en Acapulco. Nunca y nadie lo predijo. 

    La otra información es esta: el Fondo de Desastres nunca desapareció. Hay 18 mil millones de pesos directos y un seguro por 400 millones de dólares del Gobierno mexicano para estos casos. Lo que desapareció fue el fideicomiso, es decir, la forma de administrarlo pero no el dinero. Durante los gobiernos de Felipe Caldeón y Enrique Peña se robaron 200 mil millones de pesos de ese fondo que es para los damnificados. Lo hacían especulando con la “declaratoria de emergencia” y, luego, contrataban a sus compadres que cobraban sobreprecios porque era de urgencia, y los bienes jam´ñas llegaban a las víctimas. 

    Digo estas dos cosas, que nadie pudo prever el huracán y que existe el dinero para atender sus consecuencias terribles, porque la oposición de Claudio X. González quiso, en un primer momento, argumentar que el Gobierno obradorista había sido negligente y que se había gastado el dinero en otra cosa. Ya desde el mismo día del desastre natural, las senadoras de siempre vociferaban en la Cámara de Senadores, tratando de aprovechar el huracán para golpear.

    Xóchitl Gálvez dijo el miércoles 25 de octubre: “El Gobierno federal sabía con anticipación que esto ocurriría y no se preparó lo suficiente, que no haya comunicación comercial es entendible, pero es inaceptable que el Gobierno federal no tenga la capacidad para establecer comunicación de emergencia de manera inmediata, en un lugar que está a menos de cinco horas de la Ciudad de México. Eso, no sé ustedes, pero es dejar a los guerrerenses a la buena de Dios”. 

    Lilly Téllez, con su habitual cordura, se desgañitó: “La llegó la hora al Presidente de la República de pagar por haber desaparecido el Fonden, aquí está la naturaleza, la vida misma cobrándole al Presidente de la República el haberse robado el Fonden. Y se lo cobra en la forma más triste, lo pagan los ciudadanos perdiendo todo lo que tenían, perdiendo la salud ante la indiferencia y la insensibilidad de todos ustedes que se robaron el Fonden para meter ese dinero al Tren Maya. Claro que son culpables los de Morena, no solo se robaron el Fonden, también en lugar de haber seguido los protocolos para evacuar a la población, se quedaron sentados en Palacio Nacional como si nada pasara. ¿por qué hasta hoy van corriendo a ayudar? ¿Por qué no lo hicieron desde ayer, desde antier? Que ya se sabía que se avecinaba esto”.

    Todo parecía normal. A las senadoras le siguió el otro poder sometido por Claudio X. González y el PRI: el poder judicial. Aquí el tema no era el dinero ni las predicciones matemáticas, sino que no estaban dejando pasar la ayuda espontánea de los ciudadanos hacia Acapulco. Eso lo inventó José Ramón Cosío, el del litigio estratégico de la organización de Claudio, y se preguntó abismado en su cuenta de X: “¿Qué autoridad y mediante qué norma jurídica ha establecido alguna limitación constitucionalmente válida para que la ayuda social no pueda ser llevada a Guerrero?” Su comentario y el amparo que presentó su grupo en el Juzgado 17 de Amparo de la ciudad de México para que, cito, “La Sociedad Civil”, así con mayúsculas, como la que preside la diputada panista Ana Lucía Medina, “pueda entregar comida, víveres y ayuda a Acapulco y no puedan ser detenidos”. ¿Por qué asumía el abogado que necesitaban un amparo? Porque habían generado unas horas antes un comunicado falso de la Cruz Roja Mexicana en el que acusaban al Gobierno de detener toda la ayuda en Chilpancingo. La Cruz Roja lo desmintió, pero igual salieron los amparos protegiendo a una inexistente Sociedad Civil que era detenida arbitrariamente rumbo a Acapulco. Ahí estaban los opositores de siempre, usando falsificaciones y mentiras burdas: Xóchitl, Lilly, Ramón Cosío.

    Faltaba el poder mediático entregado a tratar de doblar a quien será la próxima Presidenta de México con sus campañas contra Hugo López Gatell, los libros de texto gratuitos de la educación pública, y la evasión de impuestos. No dejo de pensar en lo siguiente: justo lo que tiene el Fondo de desastres, 18 mil millones, es tan sólo una parte de los 21 mil millones Ricardo Salinas Pliego nos debe en impuestos atrasados. Mientras, veíamos a los dos Méxicos: el de las víctimas del huracán en las serranías de la bahía de Acapulco, los pobres en el supuesto Paraíso, a quienes tan bien retrató Ricardo Garibay; y el de los ricos que asistían a la Fórmula Uno de la ciudad de México con precios de 120 mil pesos por entrada. Entre ellos, el Ministro Pérez Dayán. Los medios comenzaron con Loret de Mola, conductor  del canal de Roberto Madrazo. Aseguró, igual que sus contrapartes en el Senado que el Presidente —porque, para Loret, el universo es el Presidente— no avisó lo que se avecinaba para Guerrero. Como sabemos, no había manera de que eso ocurriera, pero Loret vociferó como siempre: que si el Presidente debió tomar un helicòptero y no hacer show en la autopista desgajada, cuando todos los demás sabemos que fue a organizar el destrabe de esa carretera, sin la cual la ayuda no podría llegar. 

    López Dóriga, por su parte, publicó una foto de 2019 en el municipio de Ecatepec, donde se ve a unas personas sacando agua con cubetas, asegurando que se trataba de Acapulco y de la tecnología de punta del Plan DN-III. Luego, el director de Excélsior reeditó una grabación en un retén diciendo que era un militar asaltando solidarios automovilistas en la autopista del sol. La secretaría de seguridad le desmintió: “Este video no es Chilpancingo. Es Aguascalientes de septiembre pasado. Por ese hecho se impuso la sanción correspondiente a los elementos participantes”. Javier Alatorre en TV Azteca: “Hay mucha confusión ante la falta de una autoridad que pueda contener la rapiña, que pueda darle seguimiento a los lesionados. Guerrero es un estado de una fragilidad absoluta, presa de grupos del crimen organizado y ahora golpeado por un potente huracán”. León Krauze saliendo de California se dio cuenta de lo mismo: “Desde el día de ayer que llegamos a  Acapulco… miles de personas en distintos tipos de saqueos, la minoría saqueando tiendas de electrodomésticos, una concesionaria de camionetas”. Las televisoras estaban en lo suyo: castigar a los necesitados llamándoles “rapiña” y, en la versión de TV Azteca, ya “crimen organizado”. Como si nunca hubieran vivido un huracán, se sorprendían de que no hubiera luz o señal de celulares. Estaban anonadados por cómo se puede robar cuando no se tiene lo básico. El mensaje era el mismo de siempre: no hay orden, falta autoridad, el estado es fallido. 

    Hasta ahí, los tres poderes de siempre, en el Congreso, el Judicial, y el mediático estaban actuando como se esperaba: con amarillismo para resaltar la negligencia del Gobierno que, en este caso, tenía representantes de Morena en los tres niveles, municipal, estatal, y federal.

    Pero hubo esta vez un cuarto elemento que se puso en juego: el WhatsApp. Por ahí, empezó una operación masiva para viralizar un audio de un señor, Omar Flores Juárez, que se presenta como inquilino del 401. El lugar es Torre Cronos en Pichingue, Acapulco. Está hecho para sus vecinos y comienza con una declaración inicial: “Es la tarde más horrible de mi vida”. Lo que a continuación cuenta a sus vecinos es que iba entres camionetas con sus cuatro hijos para llevar víveres a los empleados de su condominio. Pero lo detiene un retén de militares. En este momento del audio, Omar Flores hace una pausa para explicarle a un mesero que ya no quiere más hielo. Lo dice porque sabe que más adelante contará que lo golpearon en la boca y que una parte de su audiencia se preguntará cómo es que puede hablar para hacer esta grabación. Lo tiene todo calculado. Al menos eso sí, porque lo demás es como una acumulación de tragedias propias de una telenovela: los militares lo golpean, lo esposan, a sus hijos también, a otro le bajan los pantalones, abusan de tres señoras al lado, le roban su reloj y el anillo de bodas, las llantas de refacción el gato y la llave de cruz, las tarjetas y 11 mil pesos en efectivo. En algún momento los soldados le disparan a un coche que pasa y todo es aterrador. Según él, había detenidos más de ochenta coches que iban a ser robados por los soldados. Ochenta. Eso dice Omar Flores. Al final, fingiendo que su hijo le está pidiendo el teléfono para hablar, él deja su mensaje claro: “Es Guardia Nacional y el Ejçército Mexicano. Pinche Gobierno de mierda”.

    El mensaje es enviado al chat de vecinos a las ocho de la noche del sábado 28. Algunos vecinos le ofrecen darle dinero o le piden fotografías del incidente. Omar Flores ya no contesta. Hablando con sus vecinos, me dicen que es un médico cirujano que dirige una clínica en Tlanepantla, en el estado de México, que presume haber trabajado para el Gobernador Alfredo del Mazo y de ser cercano del exgobernador de Guerrero, el priista Héctor Astudillo Flores.Que es rabiosamente anti-obradorista y que, por ello, la mayoría de quienes recibieron el mensaje no le hicieron caso. 

    Pero lo que me interesa aquí es pensar cómo es posible que un chat de vecinos de un condominio de clase media alta en Acapulco se viralizó de tal forma que yo mismo recibí ese audio, con distintos cortes, de cuatro personas distintas. Me parece que en su divulgación hubo una estrategia mediática nueva que utiliza el WhatsApp para viralizar un testimonio falso, aunque lleno de detalles que podrían pasar por reales. Me parece que se puso a trabajar una maquinaria de viralización que no habíamos conocido ni cuando Peniley Ramírez de Univisión aseguró que la vacuna china era agua. Fue inédito el despliegue que se le dio a este audio y ahí es donde ubico al nuevo jugador de las campañas de desinformación. 

    El audio tiene todos los elementos de una campaña política de desinformación: apela al miedo como emoción principal; la narración se da en el contexto de un hecho real, es decir, el huracán; contiene detalles como el del hielo o el calor de la cajuela del auto cuando lo esposan, que hace que no nos fijemos en otros detalles que faltan: los nombres que todo uniformado lleva escrito en el uniforme, placas de los supuestos jeeps, y un error: nadie dice “mi cabrón”. Fluye con fuerza por las plataformas y consigue su objetivo que no es que creamos que es verdad, sino que dudemos de si es mentira. Eso genera en el público una sensación de desorden, de que todo es posible, de que no hay quien ponga orden. Ese es el mensaje del audio del doctor Flores, que México es un país sin gobernantes a las expensas de criminales uniformados como militares. Y, al menos por unas horas, esa campaña de desinformación prosperó. Luego fue desmentida porque no existe una sola denuncia levantada por ninguno de los ochenta automovlistas que fueron robados y vejados; no hay fotografías, ni otros testimonios que, alentados por este primero, se atrevieran a seguirlo. Es una falsificación alimentada por un huracán de odio que ve en cualquier desastre natural la posibilidad de imputárselo al obradorismo. Pero lo preocupante fue quiénes lo hicieron llegar a millones en unas cuantas horas. Esa es una incógnita que no tardaremos hasta el 2024 para despejar.

  • Los Fake News de Acapulco

    Los Fake News de Acapulco

    Por Luis Sampayo

    La relación entre política y manipulación de la información es tan vieja como la política misma, pero empresas como Cambridge Analytica han llevado esto a niveles que ni Orwell podría haber imaginado. Ahora bien, ¿qué tiene que ver esta joya del capitalismo sin escrúpulos con la desgracia en Acapulco? Todo y nada. Resulta que los poderes fácticos, esa oligarquía que nunca termina de irse, han encontrado un socio perfecto en Cambridge Analytica y compañía para echar leña al fuego de la desinformación. Hagámoslo simple: detrás de cada fake news que denigra al gobierno de AMLO por la situación en Acapulco, hay una sofisticada maquinaria de análisis de datos, medios complacientes, influencers vendidos y políticos con hambre de poder. Todo engranado para crear un cóctel de aparente realidad que haga dudar incluso al más fiel de los seguidores de la 4T. Estamos en una guerra de percepciones y en eso, la derecha siempre ha sido experta. ¿Y qué papel juegan los medios como

    @AztecaNoticias en todo esto? ¿Todavía te lo preguntas? Los grandes medios son la caja de resonancia de estos oligarcas, son sus altavoces personalizados. No te engañes pensando que hay objetividad. El periodismo de investigación ha sido reemplazado por titulares diseñados para hacer clic, para generar reacciones viscerales. La seriedad y el análisis se han ido al garete. ¿Y los influencers? Ah, esos soldados del siglo XXI armados con smartphones y seguidores. Aunque algunos lo hacen por convicción, muchos simplemente siguen el rastro del dinero, perpetuando la desinformación sin el más mínimo análisis crítico. Son el anzuelo perfecto para la generación que no lee más allá de 280 caracteres. Pero aquí está el truco: a la oligarquía no le interesa realmente Acapulco o su gente; lo que les importa es el poder y el control. Y para eso están dispuestos a jugar sucio, a ensuciar a quien sea necesario, incluso si eso implica hacer leña del árbol caído que es Acapulco en este momento. Si piensas que la desgracia en Acapulco es solo un fallo del gobierno, te invito a mirar más allá del horizonte mediático. Lo que está en juego es mucho más grande, y es la percepción de un país y la manipulación de su democracia.

  • Los nazis de nuestro tiempo no usan bigote

    Los nazis de nuestro tiempo no usan bigote

    Fuentes: Rebelión

    Por Jorge Majfud

    No deja de ser una trágica ironía de la historia que aquellos que desde el principio condenaron las acciones bélicas de Hamás y del Gobierno de Israel sean acusados de estar a favor del  terrorismo por aquellos que solo condenan a Hamás y justifican el terrorismo masivo, histórico y sistemático del Gobierno de Israel.

    Afortunadamente, cientos de miles de judíos (sobre todo en el hemisferio norte) han tenido el coraje que no han tenido evangélicos o laicos políticamente correctos y previsibles de salir a las calles y a los centros del poder mundial a aclarar que el Estado de Israel y el judaísmo no son la misma cosa, confusión básica, estratégica y funcional que radica en el centro del conflicto y beneficia solo a unos pocos con la complicidad fanática e ignorante de muchos otros.

    De hecho, decenas de miles de judíos estudiosos de libros sagrados del judaísmo como la Torá han afirmado que el judaísmo es anti sionista. Muchos dirán que es materia de opiniones, pero no veo por qué su opinión deba ser menos importante que la del resto de charlatanes belicosos.

    Ha sido este pueblo judío, que sabe que su convivencia con los musulmanes ha sido, por siglos, mucho mejor que esta tragedia moderna, quienes han gritado en Washington y Nueva York “No en nuestro nombre”, “Paren el genocidio del Apartheid” y no en pocos casos han sido arrestados por ejercer su libertad de expresión, que en las democracias imperiales siempre fue la libertad de aquellos que no eran tan importantes como para desafiar el poder político, como lo demuestra, por ejemplo, la libertad de expresión en tiempos de la esclavitud. Pero a estos pertenecerá la dignidad otorgada por la historia.

    Cuando vuelva la luz a Gaza y el mundo se entere qué ha hecho uno de los ejércitos nucleares más poderosos del mundo, con la complicidad de Europa y Estados Unidos, sobre un gueto sin ejército y un pueblo sin derecho a nada más que respirar, cuando puede, se enterará de que no son miles sino decenas de miles de vidas tan valiosas como las nuestras, aplastadas por el odio racista y mecánico de gente enferma, unas pocas de ellas con mucho poder político, geopolítico, mediático y financiero, que es, en definitiva, lo que gobierna el mundo. Naturalmente, la propaganda comercial tratará de negarlo. La Historia no podrá. Será implacable, como suele serlo cuando las víctimas ya no molestan más.

    Muchos callarán, temblorosos de las consecuencias, de las listas negras (periodistas sin trabajo, estudiantes sin becas, políticos sin donaciones, como lo han informado hasta medios como el New York Times), del estigma social que sufren y sufrirán aquellos que se atreven a decir que no hay ni pueblos ni individuos elegidos por Dios ni por el Diablo, sino meras injusticias del poder desatado.

    Que una vida vale tanto y lo mismo que cualquier otra.

    Que el pueblo palestino (con una población ocho veces la de Alaska, cuatro o cinco veces la de otros estados de Estados Unidos) arrinconado en un área invivible, tiene los mismos derechos que cualquier otro pueblo sobre la superficie de la esfera planetaria.

    Que los palestinos, hombres, mujeres y niños aplastados por las bombas indicriminadas, no son “animales sobre dos patas”, como afirma el Primer Ministro Netanyahu (si fueran perros al menos serían tratados mejor). Ni los israelíes son “el pueblo de la luz” luchando contra “el pueblo de las tinieblas”.

    Que los palestinos no son terroristas por nacer palestinos, sino uno de los pueblos que más ha sufrido la deshumanización y el constante asedio, robo, humillación y asesinato impune por ya casi un siglo.

    Pero éstos, quienes se atreven a protestar por una masacre histórica, una de las tantas, son, vaya casualidad, los acusados de apoyar el terrorismo. Nada nuevo. Así han procedido siempre los terroristas de Estado en todas partes del mundo, a lo largo de toda la historia y bajo banderas de todos los colores.