Tag: Opinión

  • Claudia Sheinbaum saldará una deuda histórica con las mujeres

    Claudia Sheinbaum saldará una deuda histórica con las mujeres

    El triunfo de Claudia Sheinbaum es un hito para el feminismo, una batalla ganada, no solo porque será la primera mujer presidenta de México, sino porque, entre muchas otras luchas, saldará una deuda histórica que este país tiene con las mujeres de 60 a 65 años.

    Por: Viridiana Loaiza @viriloaiza

    Según el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), el trabajo de cuidados fue equivalente en 2022 a 1.8 billones de pesos y la limpieza y mantenimiento del hogar a 1.7 billones de pesos. Esto sumado significa un aporte anual al Producto Interno Bruto de México de 3.5 billones de pesos.

    Los trabajos de cuidados y limpieza, debido a los roles de género que siguen siendo imperantes en nuestro país y aún más para las generaciones nacidas a principios de 1960, son realizados en su mayoría por mujeres. Según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) de 2022, nueve de cada diez personas que dejan el mercado laboral por realizar un trabajo de cuidados son mujeres, y tres de cada cuatro personas que se dedican al cuidado de una persona menor de 15 años también son mujeres.

    Lamentablemente, estos trabajos no eran valorados en el pasado. El neoliberalismo los daba por sentados y eran vistos como un gasto y no una inversión. Según OXFAM, son invisibilizados, minan la salud de las mujeres y su capacidad para prosperar económicamente. Todo esto genera una gran desigualdad y brecha de género, dejando a las mujeres en estados de vulnerabilidad preocupantes.

    Con estos datos se logra entender la trascendencia de los apoyos a mujeres de 60 a 65 años que son parte importante de las políticas del gobierno de la Doctora Claudia Sheinbaum. La presidenta electa continúa con una política de transformación social en donde se busca erradicar las desigualdades que han lacerado al pueblo mexicano por décadas, una política de bienestar para todas, todxs y todos.

    Las adultas de 60 a 65 años han aportado al país billones de pesos al Producto Interno Bruto. La visión y sensibilidad social con la que la Doctora Claudia Sheinbaum ha abordado el tema nos augura un sexenio que continúa el proyecto de humanismo mexicano, un país en donde vivamos felices y libres de miserias y temores.

  • Los riesgos de carecer de una oposición real

    Los riesgos de carecer de una oposición real

    Por Francisco Lemus

    Críticas banales y sobre todo muy superficiales han sido el signo de la oposición al gobierno de López Obrador, por ello a nadie debería extrañarle que en las últimas elecciones haya sido arrasada y en el caso del PRD, prácticamente aniquilada. Sin embargo, esto más que mostrar fortaleza, es una señal de la debilidad de la cultura política imperante.

    Hasta hace unos meses las “Mañaneras” eran consideradas sino pérdida de tiempo, un producto de baja calidad que carecía de cualquier incidencia en la opinión pública nacional. Pero durante y posterior al proceso electoral resultaron ser todo lo contrario, ahora la oposición las acusa de haber convertido la elección en una elección de Estado.

    Y así es prácticamente todo lo que el presidente hace, o es totalmente inútil y acrece de todo sentido, o es la más grave de las acciones que se puedan llevar a cabo en contra de la democracia, la economía, o cualquier indicador que deseen utilizar.

    A pesar de su banalidad, esta oposición tiene a los medios de comunicación amplificando cada una de sus diatribas. Lejos de que tal situación preocupe al presidente y a su partido, esto es una oportunidad como pocas para mantener al público entretenido entre chismes de lavadero y pleitos de cantina, con el respeto que merecen los lavaderos y las cantinas.

    Si bien las mañaneras han sido un novedoso fenómeno para la comunicación política nacional, es notable que su principal función es romper con la hegemonía de la comentócracia de las empresas privadas de medios. Desde que López Obrador era jefe de gobierno de la actual CDMX, esta estrategia le ha funcionado de maravilla.

    Desafortunadamente para la democracia y la calidad del discurso político a nivel nacional, este pleito entre la comunicación gubernamental y la agenda de los medios privados oculta muchos de los problemas sustanciales de la política nacional, o los frivoliza, como cuando la oposición critica acciones que ellos mismos llevaron a cabo.

    La militarización del país, y el creciente poder que se le da al ejército, son un claro ejemplo de las críticas banales. Banales se ven ahora esas críticas cuando provenían del actual presidente desde la oposición, y banales son cuando las hacen los partidos que le dieron facultades extraordinarias al ejército en el pasado.

    Lo mismo se puede decir que prácticamente cualquier otro tema que sea de interés público, como es el caso de los desaparecidos, la desatención a madres buscadoras, la violencia desatada a nivel nacional pero que se recrudece en muchas zonas rurales; así como los problemas climáticos y la falta de restricciones a empresas que afectan el medio ambiente.

    Contrario a quienes caen en la crítica fácil de que Morena y su actual líder buscan instaurar una dictadura de un único partido, la realidad es que Morena necesita de estos críticos banales para mantener viva la pantomima de una falsa lucha entre un pueblo y una oligarquía que existen solo en abstracciones maniqueas.

    La lucha de clases sigue ahí

    La realidad de la lucha de clases sigue tan vigente como en cualquier episodio de la historia de la humanidad, y los verdaderos problemas que afectan a las clases trabajadoras siguen estando ahí: trabajos precarios y super explotadores, constante reducción del bienestar a través del aumento en los precios de la vivienda y la falta de seguridad social.

    Estados Unidos y Europa ya nos muestran un claro ejemplo de cómo las clases trabajadoras se han hartado de sus supuestos aliados, quienes viven en mansiones y consumen productos orgánicos y saludables que para la dieta de cualquier trabajador son simplemente inalcanzables.

    Y engañados ahora se lanzan a los brazos de millonarios que se disfrazan de paladines del pueblo y además aseguran comer cosas grasosas y poco saludables igual que ellos.

    En México aún no hay ese hartazgo, porque la derecha ha sido la que ha administrado la agenda neoliberal hasta ahora. Pero no pasará mucho tiempo antes de que la izquierda electoral, con sus funcionarios que ya desde ahora son parte de una nueva élite, acaben por hartar a los votantes y estos giren sus cabezas hacia nuevos sofistas de la derecha populista.

    @PacoJLemus

  • Tercera edad y Estado de bienestar

    Tercera edad y Estado de bienestar

    Por Miguel Ángel Ferrer

    Lenta pero sostenidamente México se está convirtiendo en un país de ancianos. Nada nuevo bajo el sol. Así ha pasado y está sucediendo en todo el planeta. Japón, Europa y Norteamérica son claros ejemplos. Cada día que pasa crece la esperanza de vida al nacer. 

    Ya es más o menos común saber de personas que rebasan los 80 años. Y no son pocos los que rondan los 90. En México, según sabemos, existen algo más de 12 millones de ancianos, también llamadas personas de la tercera edad, es decir, de más de 65 años.

    ¿Y cómo sabemos esto? Entre otras fuentes socio-demográficas, que suelen ser materia de especialistas, lo sabemos porque a 12 millones de individuos asciende el padrón de beneficiarios del programa de apoyos económicos  en efectivo conocido como programa de bienestar para los adultos mayores.

    En este tema no cabe la cifra negra. Cualquier persona del campo o la ciudad que haya cumplido 65 años tiene derecho a recibir y recibe físicamente, sin contraprestación alguna, ese apoyo que en estos momentos asciende a 3 mil pesos mensuales. 

    Y esto, independientemente de que el anciano disfrute de cualquier otro tipo de pensión por retiro, edad avanzada o invalidez. Y también independientemente de que esa persona tenga ahorros o propiedades.

    Estos datos son de la mayor importancia económica y social, porque la ancianidad es una etapa existencial muy frágil, muy vulnerable. Esa edad hace a la persona susceptible de maltrato, abusos y engaños. En casa y fuera de ella.

    El anciano lleva en las canas, las arrugas, el andar lento, la confusión mental, las manos temblorosas, las insuficiencias o deficiencias visuales y auditivas, la desmemoria y la frecuente desorientación, las señales de su condición de alta vulnerabilidad, de potencial víctima del agandalle de los otros.

    Y es bastante claro que el anciano que cuenta con cierta independencia económica, como la que le da el aludido programa de bienestar de la Cuarta Transformación en curso, es menos susceptible al agandalle. 

    Una isla de paz y tranquilidad en medio de un mar de incertidumbre. Con la salud y la educación universales y gratuitas, el programa de bienestar para los adultos mayores (más otros programas vigentes de parecida índole), en México va creciendo y consolidándose el célebre, pero casi siempre distante Estado de Bienestar, obra cumbre del pensamiento y del desarrollo humano.

  • “Alito”: El escurridizo rufián

    “Alito”: El escurridizo rufián

    Por Álvaro Delgado

    Prototipo del político corrupto y vil, pero astuto y audaz en beneficio de sí mismo, Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito, está por anotarse otra victoria: Garantizarse otros cuatro años como presidente del PRI, un cargo que es sinónimo de riqueza e impunidad, como paso previo a cuatro más.

    “Alito”, el taimado político que como porro lanzó huevos al muro de honor del Congreso de Campeche, en 1997, ya habilitó como patiños a Lorena Piñón y Cuauhtémoc Betanzos para darle un cariz democrático a la elección interna en la que él y Carolina Viggiano, la esposa del exgobernador Rubén Moreira que integral la triada que domina la dirigencia nacional, serán los ganadores.

    Porque nadie, ni el senador Manlio Fabio Beltrones, quiere arriesgarse a ser aplastado por la maquinaria de Moreno Cárdenas en el PRI, cuyas estructuras, incluido el Consejo Político Nacional, están integradas por sus incondicionales y cuyas reformas tampoco se prevé que sean revertidas por las autoridades.

    En unos días, “Alito” será reelecto por otros cuatro años, hasta el 2028, y a él corresponderá definir a los candidatos a la Cámara de Diputados un año antes, y podrá tener también el control en 2030 —incluida la candidatura presidencial— si decide, como es su proyecto, quedarse como dirigente nacional hasta 2032.

    Se convertirá, así, en el Dante Delgado del PRI, en el Alberto Anaya del PRI: Caciques que sólo administran las prerrogativas millonarias desde la marginalidad electoral.

    Crítico del autoritarismo que le atribuye al presidente Andrés Manuel López Obrador, Moreno Cárdenas es lo que dice repudiar. El 2017, al referirse a Nicolás Maduro, escribió lo que ahora lo retrata: “Un dictador es la versión más cobarde de un criminal, aunque vista la ropa del héroe”.

    Desde que llegó a la presidencia del PRI, en 2019, todas sus jugadas le han salido al interior de su partido y ante Morena: Ha ido purgando a sus enemigos internos y ha neutralizado el desafuero que la Fiscalía de Campeche promovió hace exactamente dos años por delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

    ¿Por qué Morena en la Cámara de Diputados no ha procesado el desafuero de Moreno Cárdenas, si cuenta con la mayoría para ese propósito? Porque, pese a la impunidad, es políticamente más funcional dejarlo hacer lo que hace como oposición desprestigiada, junto con el PAN y sus propios corruptos.

    Llegado el momento, el propio Moreno Cárdenas puede dar los votos en el Congreso para reformas que impulsa Morena, sobre todo si el PAN decide ya no volverse a aliar con el PRI. Para el oficialismo, obviamente, es ganar-ganar.

    El PRI de Moreno Cárdenas no representa ningún riesgo para la hegemonía de Morena. Pese a su derrumbe electoral, que en seis años implicó perder 13 gubernaturas y obtener la menor votación de su historia en 2024 —que ya está al nivel del partido Movimiento Ciudadano—, la prioridad de “Alito” es seguir administrando las millonarias prerrogativas que recibe anualmente con plena discrecionalidad.

    Sólo este año de 2024, el PRI de Moreno Cárdenas recibió casi mil 900 millones de pesos de recursos públicos para sus actividades ordinarias y gastos de campaña. Tal millonada es una fuente de riqueza para los dirigentes.

    Un ejemplo de esto es que el PRI recibió el año pasado 32 millones de pesos para aplicarlos en programas de liderazgo políticos de las mujeres, pero, como acreditó Daniela Barragán en SinEmbargoMX, en realidad se simularon cursos en línea por esa cantidad, cuyo contratista, el Instituto de Investigación, Análisis y Formación Política S.C., devolvió la mitad del recursos, 16 millones de pesos, a Moreno Cárdenas.

    Así, en el corto plazo, no veo que el PRI desaparezca. Seguirá siendo, por lo menos en el periodo de Moreno Cárdenas, una franquicia redituable para un puñado de políticos y muy cómoda para el oficialismo.

    Con “Alito” Moreno como presidente, el priismo de México está muy bien representado. Ahí tienen a su PRI.

  • Dominio de la derecha en la UNAM

    Dominio de la derecha en la UNAM

    Miguel Ángel Ferrer

    Como un microcosmos que es de la sociedad mexicana, desde sus orígenes, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han coexistido con diferentes nombres las dos corrientes básicas del espectro político: derecha e izquierda, conservadores y liberales, revolucionarios y contrarrevolucionarios, nacionalistas y polkos, idealistas y materialistas.

    Así más o menos estuvieron las cosas hasta 1982. Pero con la llegada del neoliberalismo a México y a la UNAM el relativo equilibrio en ésta se rompió en favor de la derecha, del conservadurismo.

    Desde luego, la derechización comenzó en las cúpulas. Las rectorías de Jorge Carpizo, Francisco Barnés de Castro, José Sarukhán, José Narro Robles y Enrique Graue son la prueba palpable del dominio de la ideología y la práctica neoliberales en la UNAM.

    Pero poco a poco y con el paso del tiempo el conservadurismo se fue extendiendo a una gran parte de la comunidad universitaria: maestros, trabajadores y estudiantes.

    Un ejemplo notorio de este proceso de extensión del derechismo se encuentra en la Facultad de Economía. Hasta antes de la llegada de los neoliberales, en ésta predominaba aquel equilibrio, pero con una muy fuerte presencia e influencia de la izquierda: marxistas, comunistas, lombardistas y keynesianos.

    Hoy todo eso es cosa del pasado. Lo mismo en aquella facultad que en el resto de la UNAM. El actual rector y jefe de la mafia universitaria, Leonardo Lomelí Vanegas, es un conservador de cuerpo entero, un decidido defensor de los privilegios de la cúpula, en tanto que mantiene una permanente política de hostigamiento de los trabajadores, la que se expresa fundamentalmente en el castigo a los salarios.

    Para la cúpula, altos salarios, premios, becas, vehículos, viajes, restaurantes de lujo y jugosos gastos de representación. 

    Por lo pronto, y aparentemente, no se ve fácil que cambie esta situación. Son escasos y esporádicos los movimientos insurgentes. Y hasta el momento no  han llegado los vientos renovadores del obradorismo y de la Cuarta Transformación.

    Ahora, con la inminente llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República renacen las esperanzas de un cambio progresista en la UNAM. De un amplio y profundo barrido de la corrupción de la cúpula universitaria y de un renacimiento de las ideas de izquierda, hoy latentes pero opacadas por la ideología neoliberal. 

  • Trump: un atentado perturbador

    Trump: un atentado perturbador

    El atentado sufrido ayer en Butler, Pensilvania, por el ex presidente y candidato presidencial republicano Donald Trump, es mucho más que una repudiable expresión de violencia que pudo acabar con la vida del controvertido magnate –quien sufrió sólo una herida menor en la oreja– y que se cobró dos más: la del propio atacante más la de un asistente al mitin en el que ocurrió la agresión. Por el contexto en el que sucedió, el hecho tendrá de manera inevitable una importante repercusión en el enrarecido panorama político de la nación vecina.

    El acto en el que fue perpetrado el ataque fue uno de los últimos de precampaña de Trump, previos a la convención republicana que habrá de realizarse mañana en Milwaukee, Wisconsin, y en la que se da por segura su postulación a la presidencia. Otro elemento de contexto insoslayable es la extremada polarización en la que ha desembocado el proceso electoral y la del propio Trump ha sido catalizador y beneficiario. Con ese telón de fondo, desde los primeros minutos posteriores al atentado los partidarios del republicano señalaron a la izquierda y al comunismo como puntos de origen de la agresión, en lo que constituye un reflejo del discurso trumpiano, que en forma machacona y sin fundamento acusa al presidente Joe Biden y al campo demócrata en general de ser marxistas y ultraizquierdistas.

    Con estos antecedentes, es de temer que el ataque de ayer exacerbe los ánimos de muchos seguidores del ex presidente, de por sí exaltados y fanáticos. Este efecto podría, por desgracia, debilitar aun más el de por sí precario dique de contención que les ha impedido recurrir a una violencia como la que ya se manifestó en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando una turba de trumpistas armados intentó evitar que Biden asumiera el cargo presidencial.

    Más allá de la coyuntura política y electoral presente, no debe dejarse de lado la epidemia de violencia armada que afecta a Estados Unidos desde hace décadas y que tiene uno de sus motores principales en la industria armamentista y en la descontrolada e ilimitada venta de artefactos de muerte en armerías, ferias y hasta supermercados. Una de las más recientes expresiones de este fenómeno fue la instalación en algunos centros comerciales de máquinas expendedoras de municiones de todos los calibres, tan fáciles de utilizar como un cajero automático, según reza la publicidad de la empresa propietaria de tales expendios automatizados.

    Pese a los esfuerzos de sectores políticos y sociales por introducir una mínima sensatez en ese libertinaje armamentista, en el país vecino se expande el culto a las armas de fuego y, lo más grave, se afianza la creencia de que éstas tienen una utilidad real para resolver conflictos sociales o personales, que son un medio eficaz para defenderse de cualquier peligro y que debe generalizarse –como ha venido ocurriendo– su posesión y portación. En suma, que matar es una manera razonable, o cuando menos inevitable, para hacer frente a diversas circunstancias de la vida.

    El universo de los partidarios de ese armamentismo ciudadano se intersecta con el de los seguidores más exaltados de Donald Trump, quienes son también los más convencidos creyentes de la teoría conspiratoria que atribuye la derrota de su líder en los comicios de 2020 a un supuesto fraude electoral en su contra.

    A lo que puede verse, pues, el condenable atentado de Butler puede acelerar el curso de la sociedad estadounidense hacia un abismo de violencia descontrolada y generalizada. Ojalá que no sea el caso.

    Fuente: https://www.jornada.com.mx/2024/07/14/opinion/002a1edi

  • ¿Qué es el petrodólar? ¿Se acerca el fin de la hegemonia económica de EEUU?

    ¿Qué es el petrodólar? ¿Se acerca el fin de la hegemonia económica de EEUU?

    Por Editor.

    Hasta 1970, Estados Unidos era el principal exportador de petróleo. Sin embargo, ese año, los pozos de petróleo estadounidenses agotaron su capacidad de producción mediante presión natural, lo que puso fin a la exportación de petróleo, su principal producto de exportación. Desde entonces, la balanza comercial de Estados Unidos ha sido desfavorable. En 1971, Estados Unidos se vio obligado a abandonar el patrón oro que respaldaba al dólar, una promesa hecha en los acuerdos de Bretton Woods, que establecieron el orden económico mundial tras la Segunda Guerra Mundial y aceptaron el dólar estadounidense como referencia internacional de valor.

    El abandono del patrón oro del dólar ($35/oz. de oro) equivalía técnicamente a una cesación de pagos. En respuesta, el Gobierno de Nixon ideó una estrategia innovadora. En 1974, firmó un acuerdo con los países de la OPEP para que estos cotizaran y vendieran su petróleo exclusivamente en dólares. Así nacieron los petrodólares, dólares respaldados por el petróleo en lugar de por el oro, manteniendo su valor debido a que el petróleo era la fuente de energía básica del mundo durante todo el siglo XX y principios del XXI.

    Desde 1971, Arabia Saudita se convirtió en el principal exportador de petróleo, y la alianza entre esta monarquía teocrática y Estados Unidos se mantuvo firme. Sin embargo, esta alianza comenzó a debilitarse cuando China se convirtió en el principal cliente del petróleo saudita, lo que llevó a Arabia Saudita a aceptar yuanes chinos como pago por el petróleo, marcando un alejamiento gradual del dólar. Posteriormente, la Bolsa de Shanghái comenzó a cotizar el petróleo en yuanes (renminbis).

    Cuando el precio del petróleo subió a $80 por barril en 1974, algunos países petroleros, como Venezuela, duplicaron sus presupuestos y pusieron esos ingresos extraordinarios en circulación, lo que resultó en una inflación galopante y desestabilización económica. En contraste, los productores del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, invirtieron sus ingresos en el extranjero, adquiriendo poder e influencia en empresas europeas de prestigio como Mercedes Benz.

    Arabia Saudita, bajo el liderazgo de Mohamed bin Salman, ha demostrado una visión de futuro en su política exterior. En enero de 2024, Arabia Saudita ingresó al grupo BRICS y a su Banco Internacional de Desarrollo, aportando 10.000 millones de dólares. Recientemente, bin Salman desairó al Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, al retrasar una reunión en Riad. Arabia Saudita y Rusia suelen coincidir en sus políticas petroleras y exteriores. Recientemente, Arabia Saudita se negó a renovar el acuerdo que sostenía la circulación del petrodólar, lo cual sugiere una posible depreciación del dólar.

    Venezuela debería considerar cambiar sus reservas a otra moneda. En la próxima reunión de los BRICS en Rusia en agosto, se podría acordar la circulación de una moneda común entre los países miembros del grupo, que ya representa el 50% de la economía mundial. Se rumorea que la nueva moneda se llamará R-5, porque las monedas de los cinco países fundadores comienzan todas con la letra R (renminbi, rublo, rupia, real y rand). Este desarrollo podría ser una razón por la que la OTAN parece impaciente por intervenir en Rusia, aunque Rusia está bien preparada para defenderse, lo que es un signo de fortaleza y seguridad en su eventual victoria.

    Datos económicos sobre el declive de la hegemonía económica de Estados Unidos:

    1. Balanza Comercial Desfavorable: Desde que Estados Unidos dejó de exportar petróleo en 1970, ha enfrentado una balanza comercial desfavorable. En 2022, el déficit comercial de Estados Unidos alcanzó los $948,1 mil millones.
    2. Deuda Nacional: La deuda nacional de Estados Unidos ha aumentado significativamente, alcanzando más de $31,4 billones en 2022, lo que equivale al 125% del PIB.
    3. Influencia del Petrodólar: La dependencia global del dólar para el comercio de petróleo ha disminuido con la aceptación del yuan por parte de Arabia Saudita y la cotización del petróleo en yuanes en la Bolsa de Shanghái.
    4. Participación en el PIB Global: La participación de Estados Unidos en el PIB global ha disminuido de alrededor del 40% en 1960 a aproximadamente el 24% en 2022, mientras que economías emergentes como China han aumentado su participación.
    5. Inversiones Extranjeras: Los países del Golfo, como Arabia Saudita, han diversificado sus inversiones en el extranjero, reduciendo su dependencia de Estados Unidos y aumentando su influencia en Europa y Asia.

    Estos factores reflejan el declive gradual de la hegemonía económica de Estados Unidos en el escenario global, marcado por una creciente influencia de economías emergentes y una diversificación de las reservas y transacciones internacionales.

    La Creciente Influencia de China

    En las últimas décadas, China ha emergido como una potencia económica global, desafiando el dominio económico de Estados Unidos. Como el mayor importador de petróleo del mundo, China ha buscado diversificar sus fuentes de energía y las monedas en las que paga por estos recursos. La introducción de futuros de petróleo denominados en yuanes en la Bolsa de Shanghái en 2018 fue un paso significativo en esta dirección.

    1. Motivaciones Estratégicas de China: La estrategia de China de promover el uso del yuan en el comercio internacional se alinea con sus objetivos de aumentar su influencia económica global y reducir su dependencia del dólar estadounidense. Al establecer los futuros de petróleo en yuanes, China ofrece a los exportadores de petróleo una alternativa al dólar, permitiendo a estos países comerciar directamente en la moneda china.
    2. Adopción por Parte de Países Exportadores de Petróleo: Países como Rusia, Irán y Venezuela, que han enfrentado sanciones económicas de Estados Unidos, han acogido con agrado la opción de comerciar en yuanes, lo que les permite evadir las restricciones impuestas por el sistema financiero basado en el dólar. Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, también ha comenzado a aceptar yuanes como pago, lo que marca un cambio significativo en la dinámica del comercio energético global.

    Impacto en el Petrodólar

    1. Disminución de la Demanda Global de Dólares: Si un número creciente de transacciones de petróleo se realiza en yuanes, la demanda global de dólares disminuirá. El sistema del petrodólar ha sido fundamental para mantener la demanda del dólar alta, ya que los países necesitaban dólares para comprar petróleo. Una reducción en esta demanda podría debilitar el valor del dólar y aumentar la inflación en Estados Unidos.
    2. Cambio en las Reservas Internacionales: Los países que compran petróleo en yuanes tenderán a aumentar sus reservas de yuanes en lugar de dólares. Esto disminuiría el papel del dólar como la principal moneda de reserva internacional. Actualmente, aproximadamente el 60% de las reservas de divisas del mundo están en dólares. Un cambio hacia el yuan podría reducir esta proporción y, con el tiempo, socavar la posición dominante del dólar en el sistema financiero internacional.
    3. Impacto en el Sistema Financiero Global: El dólar ha sido la moneda dominante en el comercio internacional y en las transacciones financieras. La transición hacia el yuan en el comercio de petróleo podría tener un efecto dominó en otros sectores de la economía global. Los bancos centrales y las instituciones financieras podrían comenzar a diversificar sus activos, incluyendo más yuanes en sus carteras. Esto podría llevar a una mayor estabilidad del yuan y a un mayor papel de China en la gobernanza económica global.

    Implicaciones Geopolíticas

    1. Redistribución del Poder Económico: La disminución de la hegemonía del dólar podría llevar a una redistribución del poder económico. Con un yuan más fuerte y más influyente, China podría ganar una mayor voz en las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Esto podría llevar a una reconfiguración de las políticas y reglas que rigen la economía global.
    2. Alianzas Geopolíticas: La aceptación del yuan en el comercio de petróleo podría fortalecer las alianzas entre China y los principales países exportadores de petróleo. Estas alianzas podrían desafiar la influencia de Estados Unidos y sus aliados en la política global. Por ejemplo, la creciente cooperación entre China y Arabia Saudita podría influir en las dinámicas del Medio Oriente, una región históricamente dominada por la influencia estadounidense.
    3. Desafíos para la Política Exterior de Estados Unidos: La capacidad de Estados Unidos para imponer sanciones económicas y ejercer presión diplomática podría verse limitada si más países adoptan el yuan para el comercio de petróleo. Las sanciones financieras son una herramienta clave en la política exterior de Estados Unidos, y la disminución de la dependencia global del dólar podría debilitar esta herramienta.

    Retos y Oportunidades para el Yuan

    1. Confianza en el Yuan: Para que los futuros de petróleo en yuanes desplacen significativamente al petrodólar, los exportadores e importadores de petróleo deben tener confianza en la estabilidad y convertibilidad del yuan. Aunque China ha tomado medidas para internacionalizar su moneda, todavía enfrenta desafíos en términos de transparencia y confianza en su sistema financiero.
    2. Estabilidad Económica de China: La capacidad de China para mantener una economía fuerte y estable será crucial para el éxito de los futuros de petróleo en yuanes. Cualquier desaceleración económica significativa en China podría socavar la confianza en el yuan y limitar su adopción en el comercio internacional de petróleo.
    3. Regulación y Gobernanza del Mercado: La transparencia y la regulación efectiva de los mercados financieros chinos serán esenciales para atraer a los comerciantes internacionales. La percepción de que los mercados chinos están sujetos a intervención gubernamental podría disuadir a los inversores y limitar la adopción del yuan.

    El surgimiento de los futuros de petróleo en yuanes representa una amenaza significativa para la hegemonía del petrodólar. A medida que más países adoptan el yuan para el comercio de petróleo, la demanda global de dólares podría disminuir, reduciendo la influencia económica de Estados Unidos. Este cambio también tiene implicaciones geopolíticas, potencialmente redistribuyendo el poder económico y fortaleciendo las alianzas entre China y los países exportadores de petróleo.

    Sin embargo, para que los futuros de petróleo en yuanes desplacen al petrodólar de manera significativa, será necesario superar varios desafíos, incluyendo la confianza en el yuan, la estabilidad económica de China y la gobernanza del mercado financiero chino. Si China logra abordar estos desafíos, el yuan podría emerger como una moneda global dominante, reconfigurando el sistema financiero internacional y alterando las dinámicas de poder global.

    La Evolución del Sistema Financiero Internacional

    La historia del sistema financiero internacional está marcada por la evolución de las monedas de reserva y los instrumentos financieros. Desde el patrón oro hasta el sistema del petrodólar, cada cambio ha sido impulsado por una combinación de factores económicos, políticos y estratégicos. La introducción de los futuros de petróleo en yuanes es el último capítulo de esta historia, y su impacto potencial es profundo.

  • Análisis: La crisis del 2008, el narcotráfico, la guerra contra el narco y la epidemia del fentanilo

    Análisis: La crisis del 2008, el narcotráfico, la guerra contra el narco y la epidemia del fentanilo

    Introducción

    La crisis financiera de 2008, también conocida como la Gran Recesión, dejó una huella indeleble en la economía global. Con la quiebra de Lehman Brothers y el colapso del mercado inmobiliario de los Estados Unidos, las economías de todo el mundo se vieron sumidas en una recesión profunda. En medio de este caos financiero, surgieron relatos de una fuente inesperada de estabilidad económica: el dinero del narcotráfico. Diversos informes y análisis sugieren que el capital procedente de actividades ilícitas, particularmente del tráfico de drogas, desempeñó un papel crucial en mantener a flote a instituciones financieras, economías nacionales e incluso empresas privadas durante este periodo turbulento.

    Este extenso artículo explorará cómo el dinero del narcotráfico ayudó a sobrellevar la crisis de 2008 desde múltiples perspectivas: políticas, económicas, de seguridad y sociales. Además, analizaremos cómo este fenómeno ha impactado la reciente crisis del fentanilo en Estados Unidos y la fallida guerra contra el narcotráfico del expresidente mexicano Felipe Calderón.

    Perspectiva Económica

    Lavado de Dinero en el Sistema Financiero

    Durante la crisis financiera, el flujo de dinero ilícito proporcionó una inyección inesperada de liquidez en un sistema financiero en apuros. Según un informe de 2009 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), aproximadamente 352 mil millones de dólares en ingresos procedentes de actividades ilícitas, incluido el narcotráfico, fueron lavados a través del sistema financiero global. Esta cifra representaba una porción significativa del PIB global y su impacto en la estabilidad económica durante la crisis no puede ser subestimado.

    Bancos Implicados:

    Varios bancos importantes fueron acusados de facilitar el lavado de dinero. Un informe del Senado de Estados Unidos en 2012 reveló que HSBC permitió que se lavaran miles de millones de dólares provenientes de cárteles mexicanos. El banco aceptó pagar una multa de 1,9 mil millones de dólares para resolver las acusaciones. La multa, aunque significativa, fue una fracción del impacto potencial en la economía global si estos flujos de capital no hubieran estado disponibles durante la crisis.

    Impacto en Bancos y Empresarios:

    Los bancos no fueron los únicos beneficiarios de este flujo de capital ilícito. Empresarios de diversos sectores también aprovecharon la disponibilidad de estos fondos para mantener sus operaciones a flote. En momentos en que los créditos legítimos eran escasos, la disponibilidad de capital del narcotráfico ofreció una alternativa para muchos negocios. Aunque este capital venía con riesgos significativos, incluidos vínculos con el crimen organizado y posibles sanciones legales, la necesidad imperiosa de mantener las empresas en funcionamiento llevó a algunos a aceptar estos fondos.

    Países Beneficiados

    Algunos países también se beneficiaron indirectamente del dinero del narcotráfico. En particular, economías en desarrollo, donde la infraestructura bancaria es menos robusta y la supervisión es más laxa, vieron flujos significativos de capital ilícito. Estos fondos a menudo se invertían en bienes raíces, negocios locales y otros activos, proporcionando una inyección de capital en momentos críticos. En México, por ejemplo, se estima que los ingresos del narcotráfico representaron entre el 3 y el 4% del PIB durante los años de la crisis, lo que ayudó a mitigar algunos de los efectos económicos negativos.

    Perspectiva Política

    Reacciones Gubernamentales

    Los gobiernos de varios países se enfrentaron a un dilema durante la crisis: aceptar la entrada de capital ilícito que podría estabilizar sus economías a corto plazo, o tomar medidas estrictas contra el lavado de dinero, con el riesgo de agravar la recesión. En muchos casos, la respuesta fue ambigua. Las autoridades financieras y reguladoras en algunos países adoptaron una postura más relajada frente a los controles de lavado de dinero, permitiendo que el flujo de capital continuara.

    Un ejemplo notable es el de los Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia y otros organismos reguladores enfrentaron críticas por no perseguir agresivamente a las instituciones financieras involucradas en el lavado de dinero. La decisión de permitir que bancos como HSBC resolvieran las acusaciones con multas, en lugar de llevar a cabo procesamientos penales, refleja la tensión entre la necesidad de estabilidad económica y el imperativo de hacer cumplir la ley.

    Implicaciones Geopolíticas

    La dependencia de algunos países en el capital ilícito tuvo implicaciones geopolíticas significativas. En América Latina, el fortalecimiento de los cárteles del narcotráfico, alimentado por sus ingresos, les permitió ampliar su influencia política y social. En México y Colombia, por ejemplo, los cárteles aumentaron su control sobre regiones enteras, afectando la gobernanza y el estado de derecho.

    En Europa, la crisis también reveló vulnerabilidades en la supervisión financiera. Países como España e Italia, que enfrentaron graves crisis bancarias, se convirtieron en destinos atractivos para el lavado de dinero. La entrada de estos fondos proporcionó una breve estabilización, pero a largo plazo, comprometió la integridad de sus sistemas financieros y exacerbó problemas de corrupción y crimen organizado.

    Perspectiva de Seguridad

    Incremento de la Violencia

    El fortalecimiento de los cárteles del narcotráfico, impulsado por la crisis financiera, tuvo un costo significativo en términos de seguridad. En México, por ejemplo, el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico alcanzó niveles sin precedentes durante y después de la crisis de 2008. La lucha por el control de rutas y territorios estratégicos se intensificó, resultando en decenas de miles de muertes.

    Seguridad Financiera

    El lavado de dinero a través de instituciones financieras también planteó riesgos significativos para la seguridad financiera global. La infiltración de capital ilícito en bancos y otros intermediarios financieros comprometió la integridad del sistema financiero y aumentó la vulnerabilidad a futuras crisis. Los bancos que aceptaron estos fondos se expusieron a sanciones y pérdidas reputacionales, mientras que los países con regulaciones laxas enfrentaron mayores riesgos de inestabilidad financiera.

    Perspectiva Social

    Impacto en Comunidades

    El flujo de dinero del narcotráfico durante la crisis tuvo efectos mixtos en las comunidades locales. En algunas regiones, la disponibilidad de estos fondos ayudó a mantener negocios y empleos, proporcionando una fuente de estabilidad económica. Sin embargo, el impacto negativo de la violencia y la corrupción asociada con el narcotráfico contrarrestó muchos de estos beneficios.

    Desigualdad y Desarrollo

    La dependencia en capital ilícito también exacerbó las desigualdades sociales y económicas. Las comunidades afectadas por la violencia del narcotráfico vieron un deterioro en la calidad de vida, mientras que aquellos que se beneficiaron de los flujos de capital ilícito a menudo eran los ya privilegiados. Esta desigualdad contribuyó a una mayor polarización social y dificultó los esfuerzos de desarrollo sostenible en muchas regiones.

    Crisis del Fentanilo en Estados Unidos

    La reciente crisis del fentanilo en Estados Unidos está intrínsecamente ligada a los flujos de capital del narcotráfico que ayudaron a sobrellevar la crisis de 2008. Con la estabilización y expansión de los cárteles del narcotráfico, estos grupos encontraron nuevas oportunidades en la producción y distribución de fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente y lucrativo.

    Orígenes y Expansión

    El fentanilo, desarrollado inicialmente para uso médico, ha sido producido ilícitamente en laboratorios clandestinos, principalmente en México y China. Los cárteles mexicanos, aprovechando sus redes de tráfico y distribución ya establecidas, comenzaron a inundar el mercado estadounidense con fentanilo a mediados de la década de 2010. La droga, a menudo mezclada con heroína o vendida como otros opioides, ha sido responsable de un aumento dramático en las sobredosis y muertes relacionadas con opioides en Estados Unidos.

    Impacto Económico y Social

    La crisis del fentanilo ha tenido un impacto devastador en comunidades de todo Estados Unidos. Las muertes por sobredosis de opioides se han disparado, alcanzando niveles récord en los últimos años. Esto ha tenido consecuencias económicas significativas, incluidos los costos de atención médica, pérdida de productividad y el impacto en las familias y comunidades afectadas.

    La Fallida Guerra contra el Narco de Felipe Calderón

    El expresidente mexicano Felipe Calderón lanzó una agresiva campaña militar contra los cárteles de la droga poco después de asumir el cargo en 2006. Su estrategia, conocida como la “guerra contra el narcotráfico”, tenía como objetivo desmantelar las organizaciones criminales y restaurar el estado de derecho. Sin embargo, esta estrategia ha sido ampliamente criticada por su ineficacia y por exacerbar la violencia en México.

    Escalada de Violencia

    La guerra contra el narcotráfico resultó en un aumento significativo de la violencia en México. Al enfrentar a los cárteles con fuerza militar, el gobierno provocó una respuesta violenta. Los cárteles se fragmentaron en grupos más pequeños y agresivos, luchando no solo contra las fuerzas del gobierno, sino también entre sí por el control de territorios y rutas de tráfico. Esto resultó en decenas de miles de muertes y una crisis humanitaria en muchas partes del país.

    Fracasos y Consecuencias

    A pesar de los esfuerzos y recursos invertidos, la estrategia de Calderón no logró desmantelar de manera efectiva a los cárteles ni reducir el tráfico de drogas. En lugar de ello, la violencia se intensificó y los cárteles se adaptaron, diversificándose en otras actividades criminales como el tráfico de personas, la extorsión y el secuestro. La falta de una estrategia integral que abordara las raíces socioeconómicas del narcotráfico y la corrupción dentro de las instituciones mexicanas contribuyó a la falla de esta política.

    Conclusión

    El papel del dinero del narcotráfico en la crisis financiera de 2008 es un tema complejo y multifacético. Desde la perspectiva económica, proporcionó una inyección crucial de liquidez en un momento de necesidad extrema. Sin embargo, desde las perspectivas política, de seguridad y social, los costos a largo plazo fueron significativos. La dependencia en capital ilícito comprometió la integridad del sistema financiero, exacerbó la violencia y la corrupción, y profundizó las desigualdades sociales. Además, la expansión del narcotráfico y su diversificación en el tráfico de fentanilo han tenido consecuencias devastadoras en Estados Unidos y México.

    Para abordar estos problemas de manera efectiva, es crucial fortalecer los mecanismos de supervisión financiera, mejorar la cooperación internacional en la lucha contra el lavado de dinero y abordar las raíces estructurales del narcotráfico y la economía ilícita. Solo mediante un enfoque integral que incluya reformas económicas, sociales y políticas, será posible mitigar los impactos negativos del narcotráfico y avanzar hacia una mayor estabilidad y seguridad global.

  • De la meritocracia al derecho a la existencia

    De la meritocracia al derecho a la existencia

    Fuentes: Catalunya plural

    La ideología meritocrática, además de invisibilizar el despojo y la dominación, erosiona nuestra capacidad para existir por fuera del mercado y para construir relaciones de libre interdependencia y cooperación. Este es el escenario en el que la renta básica puede ayudarnos a tejer nuevas concepciones sobre nuestra vida individual y colectiva.

    La idea de que la sociedad debe reconocer y retribuir a sus miembros en virtud de sus méritos es bastante sencilla, sugerente e intuitiva. Por eso se ha instalado tan fácilmente en nuestro sentido común. Pero también por eso se ha convertido en un instrumento ideológico muy útil para legitimar el statu quo. Hacer frente a esta injusta ideología a través de la reivindicación del derecho a la existencia es una de las grandes razones por las cuales la renta básica puede ser una pieza clave en la construcción de un mundo más justo. Veámoslo paso a paso.

    El principio meritocrático es muy simple: a cada quien según su esfuerzo y talento. De acuerdo con esta máxima, los recursos sociales, como la riqueza y el ingreso, deben repartirse entre la población en función de sus méritos. Esto significa que, por ejemplo, una persona tiene derecho a recibir un mejor salario si dedica mayor tiempo a su empleo, o si su trabajo es particularmente exigente o valioso. Por el contrario, según este mismo principio, es justo que se asigne una menor remuneración a una persona con una jornada laboral más corta o que realiza tareas menos demandantes o con menor eficiencia.

    Hasta aquí podríamos pensar que una sociedad regida por el mérito es justa y eficiente. Dado que se recompensa a los mejores, se estimula el esfuerzo y la productividad, lo que termina por beneficiar al resto de la población al recibir bienes y servicios de mejor calidad. ¿Cuál es, pues, el problema con una sociedad meritocrática? La respuesta, en realidad, es muy simple: el mundo es más complejo de lo que parece.

    Los problemas de la meritocracia

    En primer lugar, el discurso meritocrático no cuestiona la distribución inicial. Es decir, da por sentado que es justo el reparto de riqueza e ingresos con que las personas cuentan al momento de participar de la vida social. El problema es que esto invisibiliza diversos mecanismos de acumulación que acrecientan la desigualdad. Pensemos, por ejemplo, en dos personas que emprenden un negocio. La primera cuenta con los recursos, los contactos y los privilegios fiscales heredados por su familia, mientras que la segunda tiene que invertir los ahorros de su vida o solicitar un crédito que pone en riesgo su patrimonio. Es claro que la desigualdad en los recursos iniciales es el principal factor para determinar la estabilidad y los resultados de estos proyectos. La acumulación del capital es producto de la desposesión, no del mérito.

    En segundo lugar, y en consonancia con lo anterior, la meritocracia delega en cada individuo la absoluta responsabilidad por sus condiciones de vida. Esto es injusto dado que la libertad de una persona, es decir, el rango de opciones que tiene el poder para elegir, está delimitada por las instituciones, formales e informales, que estructuran el mundo del que participa. En otras palabras, nuestra libertad y, por tanto, nuestra responsabilidad, está condicionada por la manera en que se organiza la vida social. En consecuencia, no somos realmente libres mientras las reglas del juego estén diseñadas para beneficiar y empoderar a unos cuantos, a costa de la dominación y el sometimiento de la inmensa mayoría.

    Finalmente, la meritocracia impone una lógica de competencia que termina por reducir nuestras vidas a meros insumos para la producción. Pensémoslo por un momento. Si el acceso a los medios de subsistencia y al reconocimiento social está condicionado a la capacidad individual para producir más y mejor que el resto, entonces la posibilidad misma de vivir queda condicionada a las demandas del mercado. A qué dedicarse, qué estudiar, qué habilidades desarrollar, dónde vivir, con quiénes, etcétera. Todas estas preguntas ya no se responden en función de los proyectos de vida personales, sino del cómo y dónde producir más.

    En suma, la ideología meritocrática, además de invisibilizar el despojo y la dominación, erosiona nuestra capacidad para existir por fuera del mercado y para construir relaciones de libre interdependencia y cooperación. Este es el escenario en el que la renta básica puede ayudarnos a tejer nuevas concepciones sobre nuestra vida individual y colectiva.

    La renta básica y el derecho a la existencia

    Las primeras propuestas de una política de transferencia monetaria universal e incondicional datan de finales del siglo XVIII en Inglaterra. Thomas Paine (1737-1809) y Thomas Spence (1750-1814), destacados militantes del radicalismo inglés, idearon sus propuestas con la intención de defender el derecho a la existencia frente a la expansión del libre mercado. En ese entonces, la coyuntura política y social impidió que sus planes trascendieran. Sin embargo, no es casual que la idea de asignar un ingreso de subsistencia a todas las personas, sin distinción y sin imponer obligación alguna, siguiera apareciendo hasta nuestros días. El objetivo, en aquel tiempo como ahora, es el mismo: impedir que la vida se consuma al servicio del mercado.

    En este sentido, la garantía universal e incondicional de un ingreso que asegure el derecho a la existencia es una medida que se encuentra justo en las antípodas de la lógica meritocrática. En primer lugar, frente al silencio acrítico que no cuestiona el reparto inicial de los recursos, la renta básica contribuye radicalmente a una distribución más justa y equitativa de la riqueza socialmente producida. Es cierto que se trata de una asignación que también sería percibida por las personas ricas como un derecho ciudadano, pero no por eso recibirían un beneficio neto. Después de los impuestos, la renta básica es un mecanismo claramente progresivo que transfiere el ingreso de arriba hacia abajo, sin tropezar con los graves problemas técnicos y normativos de las políticas focalizadas en la pobreza.

    En segundo lugar, la seguridad de un ingreso que garantice la existencia material no solo ofrece bienestar a las personas más vulnerables, sino que les dota de poder para ejercer su libertad. A diferencia de la ideología meritocrática que responsabiliza de manera absoluta a los individuos invisibilizando las estructuras sociales que les dominan, la renta básica democratiza el poder para decir no a los empleos indeseables, a los maridos abusivos y, en general, a toda aquella relación social que atente contra su dignidad. Esto permite que las personas realmente puedan tomar su vida en sus propias manos, haciéndose responsables de sus decisiones sin que ello implique poner en riesgo su existencia o su libertad.

    Por último, al ofrecer un ingreso suficiente para satisfacer las necesidades básicas, pero que no está subordinado a la competencia en el mercado, la renta básica hace posible que las personas se reapropien de la capacidad para co-determinar individual y colectivamente el tipo de vida que quieren llevar. Si la subsistencia ya no depende única e irremediablemente del primer empleo precario que se pueda encontrar, entonces se puede luchar por mejores condiciones laborales. También se puede optar por emprender (con un mayor margen de libertad y seguridad), iniciar una cooperativa autogestiva o simplemente reducir la jornada laboral y tener tiempo para el descanso, el ocio, el arte, la educación, la familia y la amistad.

    En conclusión, en una sociedad profundamente desigual la meritocracia no es más que un instrumento ideológico para reproducir y legitimar esa misma desigualdad y dominación. La renta básica, al ser un pilar para garantizar el derecho a la existencia, nos ofrece el poder para salir de ese círculo vicioso y construir un mundo más justo en el que las personas puedan establecer acuerdos de cooperación y beneficio mutuo en condiciones de libertad e igualdad.

    Jesús Roberto Gutiérrez Carmelu es filósofo por la Universidad Autónoma de Nayarit (México). Maestrante en Filosofía Política por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y estudiante asociado del Instituto de Investigaciones Filosóficas de esta universidad. Temas de investigación: justicia distributiva, pobreza, desigualdad y renta básica universal.

    Fuente: https://catalunyaplural.cat/es/de-la-meritocracia-al-derecho-a-la-existencia/

  • Los jueces también se tocan

    Los jueces también se tocan

    “Se cambiará la forma de acceso al poder de los que deciden la justicia. Se hará por votación y no, como ahora, por lealtad partidista o, peor aún, por compadrazgos o, de plano, nepotismo”.

    Un 75% de los encuestados por Enkoll está a favor de que los ministros de la Suprema Corte sean elegidos por el pueblo. Un 85% aprueban que exista una vigilancia y castigo a los jueces que incurren en actos de corrupción. Un 83% se pronunció por una reforma al Poder Judicial. Estos altísimos porcentajes son apenas un indicio de lo que fue el enorme consenso social en torno a la elección como Presidenta de la República de Claudia Sheinbaum, la mayoría calificada en el Congreso, y en 27 legislaturas estatales. Sin distinción geográfica, de ingreso, escolaridad, género, ni profesión, el consenso que expresaron 36 millones de votos contiene el mandato de que se conduzca, desde las Cámaras, un cambio de régimen.

    ¿Qué quiere decir esto? El régimen es el modo en que se ejerce el poder. La Constitución es la expresión jurídica de ese modo. Lo que los electores y el movimiento obradorista están ordenando y encargándole a los legisladores de la mayoría calificada es que cambien la forma en que se reparte el poder en la República. Que sean sus representantes para que los ministros del Poder Judicial sean, también, representantes de la justicia y no de las élites. Que las funciones de los institutos autónomos vuelvan al Estado y no estén coptadas por agencias norteamericanas y europeas o, peor, por sus corporativos de empresas. Eso es el poder que viene de la elección del 2 de junio: la ciudadanía ha manifestado con claridad la intención de cambiar el peso del poder republicano: de sus actores no electos ni sancionables a otros que sí lo sean. Aquí la responsabilidad política está en los legisladores a los que se les entregó una mayoría calificada. El cambio de régimen es democratizar los espacios que el neoliberalismo mantuvo alejados del escrutinio público. Implica más que la elección de ministros y magistrados. Pero a eso llegaré más tarde.

    Quiero empezar por definirme qué entiendo por cambio del modo en que se ejerce el poder. El poder no es una cosa. Es una relación. Unas acciones que se inducen en otros y determinan otras acciones. Es decir, quién obedece a quién. Esto implica cómo se divide el trabajo, los recursos naturales y tecnológicos, pero también cómo se fragua el sentido de la nación, el futuro colectivo, y la forma de comportarse en política, además de las jerarquías y las formas de coerción. Estas relaciones producen cosas, comunican sentidos, y instauran disciplinas. El poder no es ni sólo violencia ni sólo consenso, no es sólo inducir ni tampoco sólo obligar o prohibir. Es conducir. Este término implica guiar a los demás en una terreno de probables acciones y conductas. Como escribió el gran téorico de esto, Michel Foucault, el poder no es lo contrario a la libertad sino su condición de posibilidad. No hay gente que se someta por pura voluntad ni personas que antagonicen al poder. Eso no sería una relación sino un control absoluto sólo de un lado o sólo un antagonismo, una separación, del otro. Para que haya poder tienen que existir tanto la libertad como la conducción. Una de las muchas cosas en que la oposición mexicana está errada es en ver el poder sólo al Presidente, por ejemplo, y no los múltiples circuitos de relaciones de poder económico, mediático, académico, jurisdiccional, fáctico. Otro error es ver al poder como ”polos” o “contrapesos” cuando lo que vivimos en estos seis años de 4T fue un cambio en la conducción que abarcó una transformación desde las condiciones de existencia de millones de mexicanos hasta el sentido común de otros tantos, sobre la idea misma de la nación y el Estado. Ese 60% que votó a Claudia y ese 80% que está por una reforma judicial no son ni “polos” en espera de su “reconciliación” ni “pesos” en espera de sus “contrapesos”. Son la expresión de una forma de poder que abarca producción de bienes, sentido común, y una forma de ejercicio del poder que tiene prohibida la discrecionalidad, la corrupción, la mentira, y la traición. Es un cambio de relación en el interior, no del gobierno, sino de la trama social. No entenderlo y seguir insistiendo en polarizar y contrapesar es seguir perdiendo. Es no atinar a ver el nuevo terreno en el que estás ya actuando y determinado por el nuevo país.

    Pero la forma principal de ese poder es, por supuesto, el gobierno. En el de la 4T hay cuatro cambios de su forma de ejercerlo: se ha cambiado la diferencia entre muy ricos y muy pobres y un poco entre apariencias y capacidad, como en el caso del color de piel o la ropa y su asociación con la delincuencia; se ha cambiado el propósito de la política, de la conservación de privilegios hacia una sociedad menos desigual; se ha cambiado la racionalización con la entrega directa de apoyos y programas sociales a sus beneficiarios, con la entrega directa de información y ciertamente ideología directamente a los ciudadanos y, sin duda, queda pendiente —y de ahí la reforma judicial— la entrega de sanciones directas a los corruptos y delincuentes de cuello blanco; se han cambiado las instituciones, sobre todo las que tienen que ver directamente con las personas: la educación pública, la salud, la vigilancia policiaca. Pero todo esto no es suficiente, nos dicen los votantes del 2 de junio. Hay desterrar la desigualdades de la riqueza, el raciclasisimo, los privlegios, la burocracia delincuente, las instituciones que sólo le sirven a la casta de la blaquitud, colonizada con los de arriba y prepotente con los de abajo. Estructura el campo posible de la acción de todos. Eso es la 4T hasta donde vamos.

    Ahora volvamos a la reforma del Poder Judicial. He querido poner sobre la mesa la amplitud de la 4T para volver a darle dimensión a lo que, por las noticias, parece la batalla final contra la corrupción, que sería desplazar a las Normas Piña de sus posiciones. Estamos enbarcados en un cambio mucho más amplio y con profundidades históricas. Pero, a veces, se nos nubla la vista con lo inmediato. Una de las cosas que perdemos de vista es que ese 60% y 80% a favor de la nueva Presidenta y su reforma del poder de justicia, proviene de un entendimiento del saber popular: que las leyes, los jueces, los abogados, no son más que el resultado de una lucha política. Ese entendimiento de millones hace que las discusiones de procedmientos, reglas de elegibilidad, si los abogados son buenos o ladrones desalmados, si las leyes son las sagradas Tablas de Moisés o pueden modificarse a voluntad del pueblo, todo eso, es un debate secundario. Lo que entendemos todos los demás es que es un asunto de quién pierde poder y quién lo gana. Lo ganan los ciudadanos. Lo pierden las instituciones discrecionales, opacas, y a últimas fechas, podridas. Ahí está el meollo del asunto y no se necesita citar ningún artículo de la ley reglamentaria de quién sabe qué para demostrarlo. En realidad, foros o no foros, parlamento abierto o lo que se quiera, la lucha está ganada de antemano a la oposición refugiada en el gremio abogángster, en sus academias universitarias o de la “libre” de Derecho, a sus barras mafiosas, sus medios alquilados, que tienen muy dificil el emprender una defensa contra la mayoría y su mandato. Finalmente la estrategia de lucha del pueblo fue nada más ni nada menos que la electoral con una suficiencia incontrovertible. Fue el voto masivo. Los ministros pueden aspirar a atenuar el cambio o, simplemente, a capitular. Están perdidos. Han usado el petate de la depreciación del peso diciendo que es, en realidad, una devaluación, pero los días le han restado capacidad de infringir daño. Dicen que se irán las inversiones cuando aumentaron y, además, se redujo el peso de la deuda. Dicen que la UNAM está en contra y la UNAM se deslinda de un grupúsculo de malandros con plazas de tiempo completo. Dicen que se podrá elegir a cualquier pelagatos y no a los corruptazos que, con sus doctorados y tesis ininteligibles han pasado a amparar a cuanto hampón les ha pagado o servir a oscuros ministerios como los que permitieron que se desbarrancara la investigación de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa. Está perdida su batalla, política y noralmente. La estrategia de la 4T debe ser cortar los lazos de estos abogados y sus agrupaciones con el viejo régimen.

    Se cambiará la forma de acceso al poder de los que deciden la justicia. Se hará por votación y no, como ahora, por lealtad partidista o, peor aún, por compadrazgos o, de plano, nepotismo. El Poder Judicial en México es de familias. El Poder Judicial en México responde a intereses de presidentes, gobernadores, líderes de partidos políticos. El Poder Judicial es totalmente discrecional. Se habla en estos días de que los jueces concursan para tener los puestos y que estos se entregan a los mejor evaluados en unos examenes. Pero lo cierto es que no existen concursos abiertos. El 87% de los concursos son cerrados, es decir, solo pueden inscribirse al concurso personas que ya laboran en el Poder Judicial de la Federación. Se dejan fuera a universitarios e investigadores, miembros de barras de abogados o de los Colegios, o a cualquier abogado postulante. Eso quiere decir que el propio Poder Judicial se alimenta de sí mismo, de sus complicidades, y de sus disfunciones. Esto ha provocado que no se contrate a los más capaces o con mayor motivación y vocación para ser juzgadores, sino que se cierra sobre los ya conocidos, sin importar si son o no capaces. Así tenemos gente como Norma Piña que fue la peor evaluada por el Senado por cientos de expedientes pendientes en su haber, pero aun así, es la Presidenta de la Suprema Corte. Luego, está el tema de que los criterios para evaluar los tres examenes que se requieren van variando de acuerdo a quien quiera el jefe que quede. Hasta un abogado como Héctor Fix-Fierro, que en paz descanse, y que no era para nada pro-elección de jueces, llegó a decir que el sistema de concursos estaba tan desgastado que “no hay un examen igual al anterior”.

    En cuanto al nepotismo, es decir, que el Poder Judicial está compuesto de unas cuantas familias, baste un dato: en 2016, de un total de 28 mil 065 funcionarios laborando en el Poder 4mil 467 tienen al menos un familiar laborando en el mismo Poder Judicial Federal (el 16%). De un total de 27 mil 034 servidores 3 mil 942 tienen al menos un familiar (el 15%), y de un total de mil 31 titulares, 525 tienen al menos un familiar (el 51%). Hay circuitos de la república donde esto está totalmente fuera de control como Jalisco, en el que el 80% tienen familiares en el mismo circuito. Nuevo león, Talxcala, San Luis Potosí, Guanajuato, Michoacán, Estado de México, Coahuila, Morelos, todos están por arriba del 60% de parientes en el mismo lugar de trabajo. Primos, hijos, yernos, mamás, cuñados, todos en el Poder Judicial. Los puestos más socorridos por los parientes son de base e intervienen en la producción de las decisiones judiciales: Oficial Administrativo y Secretario de Juzgado o Tribunal. En Durango, por ejemplo, hay un funcionario que tiene 17 parientes en la nómina, casi siempre de base y con poder de decisión. Según un estudio de Julio Ríos, del total de relaciones donde los individuos tienen puestos de Juez, Magistrado, Secretarios u Oficiales Administrativos, es decir, unos 3 mil 217, el 20% se pueden considerar parte de una red de al menos 4 personas de una red familiar jurisdiccional. Así que ese argumento de que al Poder Judicial llegan los más capaces es falso. Llegan los parientes.

    En una entrevista en Chamuco TV, el abogado Andrés Repper ejemplificó la vía de acceso discrecional de carácter política. Lo hizo con el caso de quien hace muy poco presidió el Tribunal Electoral Federal: Reyes Rodríguez Mondragón. Era el compañero de banca de Gil Zuarth que fue haciendo carrera junto con Felipe Calderón. Ahí donde estuvo Gil, estuvo Reyes Rodríguez. Y llegó a ser el presidente de quienes deciden la suerte de las elecciones. ¿Qué mérito tenía Reyes? Haber sido amigo. No llegan los más capaces. Llegan los buenos amigos.

    Me gustaría terminar esta videocolumna atendiendo a mi intención inicial que era dar un panorama de cómo se inserta la reforma al Poder Judicial en todo lo que resta como proyecto de nación de la 4T. Sin duda impacta que el acceso a ser ministro o juez o, incluso, trabajador de base con poder de decisión, sea cambiado por una votación que destruya los vínculos políticos, partidistas, familiares y dentro del mismo circuito viciado del poder de la justicia. Pero quiero hacer énfasis en que esto debe tener un propósito de cambiar el poder de ese sistema para que no haya expendientes durmiendo décadas sin ser resueltos, que ser pobre no signifique jamás tener sentencia, que los corruptos de cuello blanco ya no puedan obtener siempre su amparo y la liberación a sus casas. Ese es el propósito y con ello todos deberíamos estar de acuerdo.