El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador respondió a las acusaciones hechas por el fundador del PRD, Porfirio Muñoz Ledo. Quien aseguró quien acusó al gobierno federal de estar vinculado con el narcotráfico y que pretende heredarlo en el próximo sexenio.
Por lo que señaló que “es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto. Lo lamento porque el licenciado Muñoz Ledo me conoce muy bien y se atreve a sostener de que el gobierno tiene vínculos con el narcotráfico, es un juicio sin fundamento, temerario”, lamentó el mandatario federal en conferencia de prensa desde Palacio Nacional.
“Quiero responder a un señalamiento que están usando nuestros adversarios con mucha frecuencia, sobre todo en estos días, también por las elecciones, queriendo confundir, engañar, de que nosotros, yo, tengo vinculación con el narcotráfico o con grupos de narcotraficantes.
“Es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto, lo lamento, porque por ejemplo el licenciado Muñoz Ledo me conoce muy bien y se atreve a sostener que el Gobierno tiene vínculos con el narcotráfico, es un juicio sin fundamento, temerario, el señor (Francisco) Labastida, lo mismo, pero además sin ninguna prueba y creo que es un asunto de nostalgia y con todo respeto, pues de la edad”.
El día de ayer Porfirio Muñoz Ledo, fundador de Morena, y quién participó en la reelección de Alejandro Moreno al frente de la Comisión Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), señaló que al gobierno de López Obrador de“contubernio con el narco”, pues dijo que este tipo de organizaciones se “entiende” con quien llega.
Es más, aseguró hay una intervención “despiadada” del narcotráfico en las elecciones en México.
Ante estas calumnias, el tabasqueño pidió que si tiene pruebas de sus nexos con la delincuencia organizada las presente ante las autoridades, pero dijo tener su conciencia tranquila ya que no establece relaciones de complicidad con nadie, hecho por el que puede combatir a los criminales de cuello blanco.
“Si tienen pruebas que las presenten, que dejen de calumniar. Es muy lamentable, vulgar, bajo, pero tampoco crean que me preocupa mucho, en primerísimo lugar porque estoy tranquilo con mi conciencia y porque es completamente falso, no establezco relaciones de complicidad con nadie, por eso puedo enfrentar a la mafia del poder, a los delincuentes dedicados a la violencia, a la delincuencia organizada y de cuello blanco”, dijo.
El mandatario sentenció que los dichos de Muñoz Ledo se deben a la edad y porque con el tiempo la gente se encariña con el poder por lo que terminando su sexenio dejará la vida pública para no cometer más errores.
“Es un asunto de nostalgia y, con todo respeto, de la edad, por eso no puedo seguir una vez que se concluya mi periodo, porque lo peor que puede pasar en la política es que haga uno el ridículo y si uno se encariña con el poder, puede cometer muchos errores”, refutó López Obrador.
El Instituto Nacional Electoral (INE) avaló la transmisión de un comercial del PRIANRDen contra de Morena.
En el promocional del PAN se señala que las entidades más peligrosas son donde hay gobiernos emanados del Movimiento de Regeneración Nacional.
Sin embargo, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE desecho la queja para evitar que el promocional continuara siendo transmitido.
De acuerdo con los tres integrantes que conforman esta comisión, en el promocional del PAN solamente existe una crítica.
“Se considera que se está ante una crítica posiblemente dura y que pudiera incomodar al partido político denunciante, pero ante la apariencia del buen derecho, no (se está) ante la imputación de hechos o delitos falsos”.
Por lo que, se declaró improcedente la medida cautelar solicitada por Morena en contra del comercial que se transmite en Tamaulipas.
Morena señaló que el comercial es calumnioso y genera desinformación entre la ciudadanía, previo a las votaciones.
“Pon mucha atención: los estados que gobierna Morena son los más peligrosos del país y donde los homicidios están a la alza en Colima, Baja California, Michoacán, Sonora, la cosa está que arde”, señala el promocional.
Asimismo, señala que la situación de seguridad en Tamaulipas va por un buen camino con los gobiernos del PAN.
“Todos perdieron la tranquilidad y la paz. La estrategia de abrazos, no balazos, de Morena, fracasó. Tamaulipas va por el camino seguro, no destruyamos su futuro”.
Por lo que, los tres miembros de la Comisión de Quejas del INE, Adriana Favela, Claudia Zavala y Ciro Murayama acordaron desechar la queja.
La guerra sucia fue un episodio de la historia de México, ligado al PRI, que manchó para siempre a ese partido político y a sus gobernantes. Rubén Luengas analiza junto con invitados especiales qué representó ese momento de la historia para México y las consecuencias que en la actualidad tuvo el sangriento episodio.
El documental sobre populismo, cuyo financiamiento se encuentra en la mira de la FGR, no se trata del único recurso al que recurrieron, de acuerdo con las denuncias, empresarios e intelectuales con la intención de interferir en el proceso presidencial de 2018, como se ha documentado a lo largo de los tres años que sucedieron al triunfo de López Obrador. Los frentes empleados van desde el portal Pejeleaks hasta la denominada Operación Berlín, según los mismos señalamientos.
Ciudad de México, 18 de febrero (SinEmbargo).– El documental “Populismo en América Latina”, uno de los engranajes de la trama de la guerra sucia durante la campaña presidencial de 2018 en contra del ahora Presidente Andrés Manuel López Obrador, se encuentra en la mira de la Fiscalía General de la República (FGR) por el presunto financiamiento ilegal en el que habrían incurrido empresas, entre ellas la española OHL, así como ejecutivos y empresarios, algunos de ellos ligados al priismo.
La serie documental nunca vio la luz en México, pero representó uno de los frentes que se abrieron al entonces candidato de Juntos Haremos Historia, en los cuales empresarios e intelectuales opositores a López Obrador fueron señalados por maquinar una guerra de desprestigio para impedir su llegada a la Presidencia en su tercera campaña, en la cual se acusó la presencia de la llamada Operación Berlín, la consultora Cambridge Analytica y una serie de spots en los que se denunció la mano del sector empresarial.
El financiamiento de uno de estos frentes ya es investigado por la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción, que ha enviado oficios a numerosas instituciones para acreditar todos los movimientos financieros de las empresas y personas involucradas en presuntas conductas ilícitas para el financiamiento de “Populismo en América Latina”, como reportó para SinEmbargo el periodista Álvaro Delgado.
Los oficios girados a las instituciones.
“Me parece muy importante en primer lugar que se persigan estos delitos electorales, yo sí creo que hay que detener estas campañas, estas formas de guerra sucia son claramente una forma de fraude electoral, tienen claramente la intención de impactar al electorado, a mí de entrada me parece muy sano que se investiguen estas estrategias de guerra sucia y me parece muy sano que se castigue a los culpables”, comentó en entrevista el monero Rafael Barajas, mejor conocido como “El Fisgón”, quien dirige el Instituto Nacional de Formación Política de Morena.
Mencionó que es impresionante que uno de los patrocinadores de la campaña de guerra sucia en el pasado proceso presidencial de 2018 fuera OHL, una empresa constructora española que dio sobornos y que, ahora se sabe, se metió en asuntos internos del país.
“Debe estar muy castigado el hecho de que se acepte patrocinio en campañas electorales por parte de consorcios extranjeros”, comentó.
Rafael Barajas dijo que es un hecho que en México desde 2006 se utilizan estas estrategias de guerra sucia por parte de la derecha para golpear a los candidatos de izquierda, como, señaló, ocurrió en 2006, 2012 y 2018 cuando López Obrador fue el abanderado.
Sin embargo, no se trata del único recurso al que recurrieron, de acuerdo con las denuncias, empresarios e intelectuales con la intención de interferir en el proceso presidencial de 2018, como se ha documentado a lo largo de los tres años que sucedieron al triunfo de López Obrador. Uno de los testimonios más precisos lo hizo la ahora Secretaría de Economía, Tatiana Clouthier, quien fue la coordinadora de la campaña de Andrés Manuel, en su libro Juntos hicimos historia (Grijalbo, 2019).
“El temor a que Andrés Manuel obtuviera la victoria en las urnas desencadenó una inimaginable guerra sucia en su contra. El principal objetivo de esta brutal ofensiva era contener, de cualquier forma, la intención de voto a favor del candidato de la coalición Juntos Haremos Historia. Hombres de negocios muy poderosos e intelectuales influyentes, contratados y sufragados por los primeros, elaboraron una feroz campaña en redes sociales y medios de comunicación con el fin de desinflar a nuestro candidato”, escribió Clouthier en el capítulo “El manejo de la Crisis”.
Tatiana Clouthier fue la coordinadora de la campaña en 2018 de Andrés Manuel López Obrador. Foto: Cuartoscuro.
LOS FRENTES DE LA GUERRA SUCIA
A mediados de abril de 2018, se desplegó una campaña publicitaria de la serie documental “Populismo en América Latina” en unidades de transporte de la Ciudad de México. Las imágenes del cartel promocional mostraban al entonces candidato Andrés Manuel López Obrador frente a los retratos de Hugo Chávez, expresidente de Venezuela; Juan Domingo Perón, expresidente de Argentina y Luiz Inácio Lula da Silva, exmandatario de Brasil.
En ese entonces, López Obrador acusó que la serie tuvo un costo de 100 millones de pesos y acusó de estar detrás a Alejandro Jesús Quintero Iñiguez, exejecutivo de Televisa y asesor del entonces Presidente Enrique Peña Nieto.
La investigación realizada por Álvaro Delgado refiere, precisamente, que una de las personas investigadas por la FGR es Sergio Hidalgo Monroy Portillo, el exdirector general de OHL en México señalado de transferir 186 millones de pesos al Bufete de Proyectos de Información y Análisis S.A. de C.V., propiedad de Federico Berrueto Pruneda, quien a su vez pasó 47 millones 900 mil pesos a Grupo TV Promo S.A de C.V y TV Promo S.A de C.V, propiedad de Alejandro Jesús Quintero Iñiguez.
López Obrador denunció en ese entonces que el documental que finalmente no se proyectó era parte de una campaña sucia en su contra, al igual que el portal Pejeleaks. Como parte de esta campaña negra, se generaron materiales apócritos con allegados al historiador Enrique Krauze y con el financiamiento del magnate Agustín Coppel, como denunció también la coordinadora de la campaña, Tatiana Clouthier.
La serie de televisión que se promocionó fuertemente en autobuses de transporte público de la Ciudad de México, entre abril y mayo de 2018. Foto: Especial.
CAMBRIDGE ANALYTICA
En ese contexto, por ejemplo, se dio la irrupción en la campaña de Cambridge Analytica. El 30 de marzo de 2018, al inicio de las campañas, la televisora británica Channel 4 señaló que la consultora trabajó hasta enero con el PRI a la par que se reunió con integrantes de otros partidos.
Dos años después, en el libro La dictadura de los datos, Brittany Kaiser, quien entonces fungía como asesora especial de la compañía, confirmó que directivos de la empresa Cambridge Analytica se reunieron con integrantes del Partido Revolucionario Institucional, con el entonces Presidente Enrique Peña Nieto, en Los Pinos, y con el empresario Carlos Slim Helú, en su despacho de la Ciudad de México, para buscar un contrato para las elecciones presidenciales de 2018 en México.
Las reuniones se dieron entre julio y septiembre de 2017, en vísperas de las elecciones presidenciales en México, Alexander Nix, entonces director ejecutivo y creador de Cambridge Analytica, según la misma información. En el marco de la campaña, en junio de 2018, fue el diario The New York Times que dio a conocer que la propuesta de Cambridge Analytica al PRI comenzó a circular en 2017.
“El PRI revisó esa propuesta durante meses, y al final decidió que no necesitaba pagar millones de dólares a alguien externo para una campaña sucia. El partido podía hacer eso por sí mismo. Sin embargo, como una muestra de las medidas extremas a las que el priismo está dispuesto para afianzar su posición en el poder, le pagó de cualquier manera a Cambridge Analytica… para que no colaborara con ningún otro partido, de acuerdo con dos personas con conocimiento directo de las negociaciones”, publicó en ese entonces el Times.
Cambridge Analytica, hoy quebrada, era una empresa con sede en Londres que usaba el análisis de datos para desarrollar campañas para marcas y políticos que buscaban “cambiar el comportamiento de la audiencia”. Lo que se descubrió después es que manipulaba elecciones había robado 50 millones de perfiles de Facebook. El escándalo, que llegó al Senado de Estados Unidos, llevó a la compañía a la quiebra.
Clouthier denunció en su libro cómo se maquinó toda una estrategia de guerra sucia en el proceso electoral de 2018. Foto: Especial.
Al respecto, Clouthier consignó en su libro Juntos hicimos historia que Cambridge Analytica fue otro factor “que nos hizo inquietarnos, pues pensamos que el escándalo sobre la presunta utilización de las bases de datos de Facebook para incidir en las elecciones de Estados Unidos —ya sea desprestigiando a un candidato, empoderando a otro o difundiendo información que pudiera incidir en la forma de pensar de los electores— podría trasminarse a México”.
“Con todo lo que había sucedido a nivel internacional pensábamos que podían alterar los resultados de los comicios en el país. Lo que no entendíamos era si lo había pagado el PRI o el PAN o si estaba ligado a Pejeleaks, el sitio de internet que intentó ‘revelar’ o inventar el lado oscuro de Andrés Manuel, pero que en realidad resultó ser una burda estrategia electoral para desacreditar a nuestro candidato. Mi incertidumbre era, con esto de que nosotros no pactábamos ni con PAN ni con PRI, que pudieran enviarle información a los indecisos para inclinar la balanza”, escribió.
LA OPERACIÓN BERLÍN
“Esta Operación Berlín forma parte claramente de las estrategias de guerra psicológica, de guerra mediática y claro que son operativos que lo que buscan es influir en el electorado”, comentó Rafael Barajas en relación a la estrategia en la que fue involucrado el historiador Enrique Krauze, quien negó su participación en esta trama, la cual consistió en una estrategia de desprestigió que se maquinó en una casa ubicada en el número 245 de la calle Berlín en la alcaldía Coyoacán.
La existencia de esta operación los dio a conocer el sitio Eje Central, y el mecanismo lo detalló Tatiana Clouthier en su libro sobre la campaña, ahí mencionó cómo a partir de la información que recabó y partir de distintos testimonios supo que a mediados de 2016 el empresario Agustín Coppel le encargó al exdiputado panista Jesús Ramón Rojo Mancillas habilitar una oficina de “inteligencia” como parte de un esfuerzo contra la campaña de López Obrador.
Precisó que Rojo Mancillas contrató a su vez a Ricardo Rojo quien puso al servicio de esta campaña a su empresa, Expertaria que, explicó Clouthier, “dio seguimiento a todos los movimientos de López Obrador”. Y explicó: “El objetivo era urgente y riguroso: menoscabar la imagen pública de Andrés y, si las circunstancias lo exigían, y así lo exigirían, a todo su círculo de colaboradores y familiares”.
Enrique Krauze durante el foro denominado “Ciudadanos Opinan”, de octubre de 2017, en el que también estuvieron presentes dirigentes del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro.
La firma, según lo relatado en el libro, empleó una granja de trolls cibernéticos que tenía su principal centro de operaciones en la calle de Berlín 245, col. Del Carmen, en la delegación Coyoacán, en la Ciudad de México.
“Después se ordenó ir más allá de la parodia. Si la estrategia, en verdad aspiraba a ser eficiente, no podía quedarse en el terreno de los memes. Necesitaban contenidos más elaborados que fueran capaces de lesionar a nuestro candidato. Agustín Coppel se reunió con Enrique Krauze para encargarle que prepararan contenidos intelectuales más refinados. La encomienda le fue asignada a Fernando García Ramírez, columnista de El Financiero y miembro del consejo editorial de Letras Libres, publicación dirigida por Enrique Krauze”, escribió Tatiana Clouthier.
No obstante, Krauze siempre ha negado su participación en esta trama.
EL ORO RUSO
A raíz de la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 y una serie de sospechas sobre una presunta intervención del Kremlin en otros procesos democráticos, en el pasado proceso electoral se buscó deslizar la posibilidad de un respaldo del Gobierno de Vladimir Putin a López Obrador.
Clouthier indicó en su libro que esta narrativa se enmarcó en la misma guerra sucia que denunciaron en contra de López Obrador, la cual, escribió, “no sólo fracasó, sino que se les revirtió. Las versiones periodísticas que se referían a la supuesta simpatía del Kremlin por el precandidato de Morena, al carecer de sustento, incluso fueron negadas por el propio Eduardo Sánchez Hernández, vocero de Enrique Peña Nieto”.
Por su parte, López Obrador capitalizó las acusaciones de su supuesto vínculo con Moscú con un video publicado en enero de 2018 en el que se mofó de los señalamientos: “Soy AndresManuelovich, AndresManuelovich, hoy estuve ahí en el muelle, ahí en Veracruz, esperando que emergiera el submarino con el oro de Moscú, no llegó”.
La burla del entonces candidato de Morena provocó una ola por todo el país que apuntaló su campaña. Muchos cambiaron hasta sus avatares con nombres rusos. Lo que fue una acusación, al final, se volvió una tendencia a favor de AMLO, como reconoció la propia Clouthier.
EL FINANCIAMIENTO EMPRESARIAL
“En el 2006 es cuando en México se echó a andar por primera vez una campaña de guerra sucia contra un candidato, esta campaña la organizó el PAN y posiblemente también con vínculos del PRI en contra de Andrés Manuel López Obrador, era la campaña que decía que López Obrador era un peligro para México”, recordó Rafael Barajas sobre lo ocurrido en 2006, una estrategia que, señaló, la derecha replicó contra el candidato de la izquierda en 2012 y 2018.
En ese sentido, Clouthier describió en su libro cómo tuvo conocimiento de que Germán Larrea había pretendido “destruir la campaña de AMLO por atreverse a nombrar como Senador a Napoleón Gómez Urrutia”, mientras que “en Monterrey otro grupo que hizo campaña dentro de su empresa promoviendo que no se votara por Andrés Manuel fue Femsa”, presida por José Antonio “El Diablo” Fernández Carbajal, un empresario que tenido diferencias con López Obrador desde tiempo atrás y con quien actualmente sostiene un diferendo por la Reforma Eléctrica que ha propuesto el mandatario federal.
Clouthier también habló sobre cómo Enrique Coppel, presidente y director general de Grupo Coppel, encabezó en 2018 un movimiento a favor del entonces candidato del PRI, José Antonio Meade. “Yo me pregunté en ese momento: ¿Y por qué deseaban hacerlo? ¿Qué los animaba? La respuesta, al final, se me fue revelando sencilla: conservar los privilegios que les habían dispensado los gobiernos priistas y panistas, como a otros grupos”, refirió.
“Es un hecho que en México desde 2006 se utilizan estas estrategias de guerra sucia por parte de la derecha para golpear a los candidatos de izquierda, que en 2006, 2012 y 2018 curiosamente el candidato presidencial fue López Obrador en las tres campañas”, expresó a su vez Rafael Barajas.
“…muchas preguntas lanzó el movimiento de 1968. Interrogantes que, en su inmensa mayoría, quedaron sin contestación por parte de la izquierda revolucionaria: el colmo sin embargo fue ignorar la existencia de tales preguntas (debe subrayarse que, esencialmente, esas fueron las mismas preguntas que lanzaron las masas obreras en el periodo 1956/59, y las campesinas en 1960/62) y la necesidad de resolverlas. En otros términos, había que plantearse el clásico ‘que hacer’ de la acción política.” Raúl Ramos Zavala
Monterrey.- En el parque México (colonia Condesa, CDMX), hace medio siglo, para ser precisos a las 9:30 horas del día 6 de febrero de 1972 (por cierto, domingo, como hoy), cae abatido Raúl Ramos Zavala.
Raúl contaba apenas con 24 años y ya era una pieza importante del movimiento revolucionario socialista mexicano. Creo que el proemio a la “Crítica del Programa de Nuestro Partido”, que escribe en octubre de 1970, nos da la clave para aquilatarlo y entenderlo; anota: “La verdadera actitud de un revolucionario consiste en aprender a elaborar la teoría, extraer la experiencia de las masas”.
La familia de Raúl Ramos Zavala, proveniente de Torreón, llega a Monterrey, a final de la década del cincuenta, como miles de familias más, a un polo de desarrollo económico que absorbía grandes cantidades de población.
El gran desarrollo de las fuerzas productivas, después de la Segunda Guerra Mundial, debido de la incorporación de los grandes avances científicos a la tecnología en la producción de mercancías y servicios, trae como consecuencia que grandes capas de la población emigren del campo a las ciudades: algodón, ixtle, candelilla son desplazados por la petroquímica. Atrás queda el fogón, la familia numerosa como unidad económica, la fragua, etcétera. El capitalismo subsume todas las actividades económicas y las concentra en la ciudad.
La gente concentrada en la ciudad necesita y reclama trabajo, vivienda, servicios de agua, trasporte, energía eléctrica, educación, etcétera; a su vez, la gran oferta de fuerza de trabajo abarata el salario; los especuladores de terrenos y comercio se multiplican; florece el comercio callejero: los mismos problemas fomentan el descontento, la movilización social, la represión ante la incapacidad de darles soluciones y dan pie al fortalecimiento de la organización política
Raúl se integra a la Juventud del Partido Comunista de México, a la JCM, en el mes de mayo del año 1963, siendo delegado por la Preparatoria Número Uno de la Universidad de Nuevo León, a la Primera Conferencia Nacional de Estudiantes Democráticos, que se celebra en Morelia, Michoacán; se identifica plenamente con el contenido de “la Declaración de Morelia”, que hace hincapié en la constitución de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos y se pronuncia a favor de consolidar y ampliar las movilizaciones estudiantiles al lado de las luchas del pueblo mexicano, para reivindicar la unidad y la democracia, adoptando como lema: “Luchar Mientras se Estudia”
Con entusiasmo se incorpora a esa dualidad de actividades de los jóvenes comunistas: los círculos de estudio marxistas y el activismo político.
Con todas las limitaciones de los círculos de estudio de la JCM, le sirven para acercarse a los textos de Marx, Engel y Lenin; y ya por su cuenta profundiza su estudio, le apasiona la historia tanta universal como la de México, todo ello lo forjan como un materialista dialéctico.
Por ello, con toda razón anotaba en la Críticas al Programa del Partido Comunista: “los materialistas partimos del estudio de las características específicas de una época para buscar las leyes generales que la determinan; y no a la inversa, es decir, de la caracterización general de la época para luego explicar los fenómenos que en ella suceda. Lo primero es materialismo. Lo segundo, idealismo”.
Y, añadía: “Lo mismo que la Conquista, la Colonia, la Independencia, la Reforma, la Revolución de 1910, los periodos 1910-1917, 1917-1939, 1930-1940, 1940-1960 que señala el programa, revisten gran importancia en nuestra historia. Pero no es posible ver en él, cómo uno surge del otro; cómo el otro contiene al uno; cómo se efectúa el tránsito y por qué. Tampoco es posible ver cómo el pase de uno a otro periodo es producto de las contradicciones entre clases; ni cómo estas contradicciones se agudizan como consecuencia del desarrollo social y de la acumulación de capital.”
En el documento, originalmente titulado “Debate”, que elaboro Raúl en el marco del Tercer Congreso de la JCM, y que después publicamos como folleto, bajo el título: “El Tiempo que nos Tocó Vivir”, anota que las organizaciones comunistas mexicanas carecían de “metodología marxista para la investigación nacional, es decir, no es un marxismo aplicado, sino ritualizado; y cuando se ejercita un análisis, hay que dotarlo de una buena dosis de calificativos usados por los clásicos… es una ideología de frase y de sensacionalismo.”
A su vez, afirma que en la acción del movimiento de masas, pero especialmente los combates del 68, todas las organizaciones de izquierda en México actuamos en la gran convulsión sin tener un sentido realista del destino de esa insurgencia, esencialmente estudiantil; y después de la represión, hubo un argumento muy socorrido para cobijar la incapacidad política para definir los lineamientos para la acción y las perspectivas a seguir: se culpó de todo a la represión y al reflujo del movimiento.
Añadía: “muchas preguntas lanzó el movimiento de 1968. Interrogantes que, en su inmensa mayoría, quedaron sin contestación por parte de la Izquierda Revolucionaria; el colmo sin embargo fue ignorar la existencia de tales preguntas, esencialmente, esas fueron las mismas que lanzaron las masas obreras en el periodo 1956/59, y las campesinas en 1960/62. En otros términos, había que plantearse el clásico “que hacer” de la acción política ante la represión. Por otro lado, la acción del 68 generó y afirmó una experiencia valiosa, y a través de este proceso estimuló profundamente la sensibilidad política de los cuadros y los militantes medios de todas las agrupaciones políticas de izquierda. De aquí que, en la actualidad, sea un fenómeno común la presencia, en todos los núcleos tradicionales de izquierda (PCM, LCE, PORT, etcétera), una efervescente discusión sobre precisiones programáticas, el problema de la vía y el carácter de la revolución”.
En ese contexto, y precisamente por el desarrollo de las fuerzas productivas que impactan fuertemente en las relaciones sociales, va surgiendo en todo el país, tanto en las ciudades, como en el campo, un vasto movimiento armado de carácter socialista espontáneo y explosivo; disperso en lo orgánico; disperso en lo ideológico; disperso en lo programático; disperso en sus acciones tácticas políticas y militares. Ante ese panorama, Raúl Ramos Zavala plantea la necesidad de la auto defensa armada, como pivote básico para conservar a los líderes naturales y de inmediato tender puentes partiendo de lo que es común, que permitan ir creando una organización partidaria revolucionaria, capaz de dar contenido y orientación al movimiento revolucionario.
Estando en ese proceso le arrebatan la vida. Sus planteamientos al respecto son recogidos en el documento Madera Uno.
Hemos sido parte de esa generación de mexicanos que nos tocó vivir una grave crisis del sistema burgués mexicano en sus distintos “frentes” de ocupación de clase: el gobierno pierde la legitimidad con Díaz Ordaz; el aparato económico con el desarrollo tecnológico lleva a la ruina a millones de pequeños productores de ramas tradicionales; y las organizaciones sociales institucionales (sindicatos, partidos, medios de comunicación, iglesias, etcétera) han perdido credibilidad. Se abre, pues, un espacio de discusión de la reconstrucción del país.
La coyuntura política nos llevó a plantearnos la toma del poder. No elegimos los tiempos que vivimos, elegimos cómo responder. Raúl Ramos Zavala es un referente obligado para quien quiera entender el periodo y con más razón ahora, que ha surgido una tendencia que trata de reconstruir esa etapa a base del relato de hechos concretos, muchas veces distorsionándolos o de plano inventándolos, creando leyendas, cultivando protagonismos, muchos relatos a lo Bernal Díaz del Castillo.
Las etapas históricas no se cancelan, ni se cierran con reconocimientos y pagos de daños, sino con el rescate de sus aportaciones y la continuidad de la búsqueda de una sociedad democrática, en donde haya bienestar, justicia y libertad.
Ahora, la insurgencia social expresada en las urnas en 2018, sigue lanzando las mismas preguntas que lanzaron las masas obreras en el periodo 1956/59, las campesinas en 1960/62, el movimiento de 1968. Aún sin contestación.
* Texto preparado para su lectura en el Homenaje a Raúl Ramos Zavala, Ciudad de México, 6 de febrero de 2022.
El periodista Juan Becerra Acosta habla de las guerras mediáticas que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y otros mandatarios enfrentan, cómo algunos comunicadores se ‘disfrazan’ de periodistas, y varios medios de comunicación y organizaciones con intereses políticos de ‘prensa libre’.
La lucha armada y clandestina provocó, sin proponérselo, que se originara un movimiento humanista nunca antes visto en México: se trata del surgimiento del primer comité en defensa de los derechos de los detenidos y presos políticos que hubo en el país, cuyos principales promotores fueron los familiares de los militantes, apoyados por los abogados que simpatizaban con la causa, quienes hicieron públicos muchos de los abusos por parte de la autoridad, en una época donde nadie más se atrevía.
El movimiento crece y logra que el presidente López Portillo firme un par de amnistías con las cuales se liberan 150 presos, se anulan más de 2,000 órdenes de aprehensión y regresaron más de 50 exiliados. Sin embargo, los muchachos desaparecidos durante este proceso, jamás volvieron a casa.
Inician formalmente trabajos de comisión por violaciones graves a derechos humanos durante Guerra Sucia.
Fueron presentados planes de los distintos instrumentos que integran dicho grupo de trabajo especial. Se nombró al director general de Estrategias y Atención de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Félix Santana Ángeles, como secretario ejecutivo.
En la primera reunión de trabajo de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, refrendó el compromiso del Gobierno de México, de garantizar el acceso a todos los archivos e inmuebles que sean necesarios para que la Comisión cumpla con su mandato.
La sesión ordinaria fue conducida por el subsecretario en su calidad de presidente de dicha comisión y se nombró al director general de Estrategias y Atención de los Derechos Humanos de Gobernación, Félix Santana Ángeles, como secretario ejecutivo.
Asimismo, se presentaron los planes de trabajo de los siguientes cinco instrumentos que integran la comisión:
1) El Programa Especial de Reparación Integral y Compensación a cargo de la titular de la titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), Martha Yuriria Rodríguez Estrada.
2) El Programa Especial de Búsqueda de Personas Desaparecidas a cargo de la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Karla Quintana Osuna.
3) El Mecanismo para el Acceso a la Verdad y el Esclarecimiento Histórico integrado por las cinco personas expertas comisionadas: Abel Barrera Hernández, Aleida García Aguirre, Carlos Pérez Ricart, David de Jesús Fernández Dávalos y Eugenia Allier Montaño.
4) El Comité para el Impulso a la Justicia, coordinado por tres personas expertas: Ángela Buitrago Ruíz, Carlos Pérez Vázquez y Fabián Sánchez Matus.
5) El Comité para el Impulso a la Memoria y la No Repetición, coordinado por la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración e integrado por el coordinador general de Comunicación Social y vocero del Gobierno de la República, Jesús Ramírez Cuevas; el director del Archivo General de la Nación (AGN), Carlos Enrique Ruiz Abreu; el director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Felipe Ávila Espinosa; la directora general de la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, Gabriela Pulido Llano; el director de Educal, Fritz Glockner; y de la organización Memoria Abierta de Argentina, Verónica Torres.
Bajo este contexto, se refrenda que la comisión tiene por objetivo realizar las acciones necesarias para el esclarecimiento de la verdad, el impulso a la justicia, la reparación integral y el derecho a la memoria dentro de la competencia de la Administración Pública Federal (APF), y en su caso, dar vista a las autoridades ministeriales, judiciales, de atención a víctimas o aquellas que resulten competentes para su atención.
Los “Vikingos” finalmente se consolidan como el Frente Estudiantil Revolucionario, dotando al movimiento de una fuerza territorial única y teniendo el apoyo de la familia Zuno, lo cual les permite acceder a otro tipo de espacios universitarios para así poder participar en las elecciones. En un arriesgado movimiento político, el FER decide tomar por sorpresa la Casa del Estudiante, conocida también como el FESO, desterrando a los miembros de la FEG que la tenían bajo su control desde hace décadas. Esto significa un duro golpe para la universidad, y aviva la descarnada rivalidad que sostendrían ambos grupos estudiantiles en su lucha por el poder.
En este primer episodio se habla sobre los orígenes de la guerrilla en México y el caso especial que se da en Guadalajara, Jalisco, con “Los vikingos”: una pandilla que surge sin mayores pretensiones que reunir socialmente a los jóvenes del barrio de San Andrés, y que poco a poco va tomando poder en las colonias aledañas, identificándose por ser un sólido grupo de combate que se protegían entre sí y se mantenían unidos siguiendo las normas morales dictadas los valores familiares de la gente de campo. Esta aguerrida lealtad los llevaría a ser el perfecto aliado para aquellos movimientos estudiantiles que estaban fraguándose en la ciudad, y que pretendían competir por el poder universitario que estaba controlado por la FEG.