Durante su encuentro con el mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó un plan de cooperación entre ambas naciones que consta de cinco puntos.
En la iniciativa del titular del ejecutivo de México se pretende que las dos naciones trabajen para combatir la inflación provocada por la pandemia de COVID-19 y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
“Sin un programa atrevido y de bienestar, no será posible resolver los problemas (…) Frente a la crisis, la salida no está en el conservadurismo, si no en la transformación”, señaló.
México garantizaría el abasto de gasolina en la frontera norte para que estadounidenses puedan llenar los tanques de sus vehículos. AMLO dijo que “podemos incrementar nuestros inventarios de manera inmediata. Nos comprometemos a garantizar al doble el abasto de este combustible”.
México ofrece a EE.UU. más de mil kilómetros de gasoductos para transportar gas de Texas a Nuevo México, Arizona y California.
Nuestro país suspendería más aranceles y relajaría las medidas reglamentarias en el comercio de alimentos y otros bienes, a fin de disminuir los precios a los consumidores de ambos países.
Incentivos a la autoproducción: se implementará un plan de inversión privada y pública para producir bienes que fortalezcan los mercados de México y EE.UU. Esto con el objetivo de evitar en la medida de lo posible la importación de productos de otras regiones y continentes. Bajo este contexto, el presidente López Obrador aseguró que continuará el impulso a la creación de parques solares en estados fronterizos para producir energía que beneficie a ambas naciones.
Ordenar el flujo migratorio para permitir la llegada a Estados Unidos de obreros, técnicos y profesionales de distintas disciplinas -mexicanos y centroamericanos-. A quienes se les otorgarían visas temporales de trabajo para asegurar que no se paralice la economía por falta de mano de obra.
“La realidad actual nos hace ver que es indispensable producir lo que consumimos en nuestros países y regiones. Sin llegar al extremo de nuestras economías, debemos pensar que el desarrollo de las naciones depende de su capacidad productiva”, destacó AMLO.
La secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, anunció que el tratado comercial con Reino Unido comenzará a negociarse. (Twitter @tatclouthier)
La Secretaría de Economía informó que inició la primera ronda de negociaciones para formalizar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México y el Reino Unido.
Comunicado ⎮ México y el Reino Unido llevarán a cabo la Primera Ronda de Negociaciones para un Tratado de Libre Comercio entre ambos países.🇲🇽🤝🇬🇧 pic.twitter.com/B5A3E0e9tE
A través de un comunicado, la dependencia federal explicó que la primera ronda se celebrará del 11 al 15 de julio, presidida por Ismael Ortiz, jefe negociador de México, y Charlotte Heyes, jefa negociadora del Reino Unido.
“La primera ronda atenderá los compromisos establecidos en el Acuerdo de Continuidad Comercial entre México y el Reino Unido, el cual establece que durante el primer año de vigencia, se iniciarán negociaciones para lograr un TLC”, detalla el comunicado.
Asimismo, añadió que las discusiones de las más de 30 mesas de negociación, se enfocarán en definir el alcance para el acceso a los mercados de bienes y servicios de ambos países, así como para las disciplinas que serán acordadas en cada uno de los temas.
“Se contará con la participación de distintas dependencias de la administración pública federal en temas como acceso a mercados de bienes, reglas de origen, cooperación aduanera y facilitación de comercio, compras públicas, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio, servicios, inversión, entre otras”, se lee.
El pasado 20 de mayo del 2022, la Secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, anunció que inició las negociaciones para llevar la relación comercial entre Reino Unido y México, a “otro nivel”, esto mediante un Tratado de Libre Comercio.
#Video | @tatclouthier, titular de la Secretaría de Economía, informó vía remota, que han comenzado las negociaciones entre Reino Unido y México para crear un Tratado de Libre Comercio pic.twitter.com/rh3bSofCYY
Igualmente, Tatiana Clouthier explicó que Gran Bretaña es el dieciseisavo socio comercial de México. Y que tan solo el año pasado se logró un intercambio comercial de 5 mil millones de dólares entre ambos países.
Entre enero y julio de este año se obtuvieron 2 billones 63 mil pesos por ingresos tributarios.
El presidente López Obrador celebró esta mañana la buena calificación crediticiaque México recibió esta semana. En ese sentido, señaló que el cambio en la opinión de las calificadoras obedece a varios motivos.
No obstante, rescató que la razón principal es que las finanzas de México se encuentran estables. Prueba de ello es que entre enero y julio de este año ingresaron a las arcas un total de 2 billones 568 mil pesos.
De manera específica, por ingresos tributarios se obtuvieron 2 billones 63 mil pesos. Esto significa que la recaudación ha crecido, en términos reales, un 2% por arriba de lo que se observó en los primeros meses de 2021.
AMLO apuntó que la calificación crediticia de México también se debe a otros factores, tales como las exportaciones. En ese sentido, el mandatario recordó que ayer la Oficina del Censo reveló datos que posicionan a nuestro país como segundo socio comercial de Estados Unidos.
“Las calificadoras consideran que están bien manejadas las finanzas públicas en el país, pues está también demostrando con la estabilidad cambiaria, la llegada de la inversión extranjera”.
Aplicaciones de asignación de créditos exprés están siendo utilizadas en México para extorsionar a usuarios.
A cambio de otorgar préstamos desde 500 pesos (unos 25 dólares) las apps demandan a los usuarios acceso a sus redes sociales, contactos, fotos y videos alojados en sus dispositivos móviles.
Las aplicaciones identificadas son Jose Cash, Cash Cash, Okrédito, FusMoney, Inscash, Cashbox y GoPeso, de acuerdo con una investigación de Publimetro.
Mediante Twitter, Facebook y WhatsApp, los extorsionadores amenazan y amedrentan a los beneficiarios del préstamo, además de familiares y contactos, mediante mensajes violentos.
“Tienes 20 minutos para efectuar el pago si no quieres que violemos y descuarticemos a toda tu familia”, es una de las amenazas vertidas.
Al mes se registran más de 180 víctimas de estos esquemas de extorsión, es decir, seis al día, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) del Gobierno mexicano.
Entre las violencias digitales que se ejercen se cuenta la difamación en redes sociales, el acoso, la publicación de datos, contactos e imágenes sustraídas de los celulares afectados, entre otras, para forzar el pago de las deudas.
Publimetro calificó a los responsables de esta violencia como montadeudas.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), por cada persona denunciante hay 90 casos de víctimas de estas agresiones digitales que no acuden a las autoridades ministeriales.
En estos esquemas de fraude están involucradas unas 130 aplicaciones de crédito exprés, que orillan a los usuarios a entregar información personal, bancaria y laboral en cuestión de segundos, además de datos de clientes, imágenes personales o videos íntimos.
Esta vulnerabilidad se genera por la promesa de obtener dinero rápido sin comprobantes de ingresos o investigaciones en el buró de crédito.
S&P Global Ratings revisó la perspectiva de las calificaciones soberanas de México a estable de negativa, ya que prevé que continúe la ejecución de políticas fiscales y monetarias más cautelosas en lo que resta del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Además, la calificadora internacional de riesgo crediticio confirmamos las notas de México en moneda extranjera de largo plazo de ‘BBB’ y en moneda local de ‘BBB+’.
“La perspectiva estable refleja nuestra expectativa de que prevalecerá un manejo macroeconómico cauteloso durante los próximos dos años, a pesar de un contexto mundial más complejo. Esperamos que la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador siga políticas económicas que deriven en una dinámica fiscal y de deuda estable”.
S&P Global Ratings
En un reporte, abundó que a pesar de las presiones sobre la inflación y el crecimiento, en medio de shocks de precios internacionales y el creciente riesgo de recesión en Estados Unidos, espera que continúe la ejecución cautelosa de las políticas fiscales y monetarias de México durante lo que resta del Gobierno del Presidente López Obrador y que el índice de deuda neta del gobierno general del país se mantenga estable.
Me envía una nota Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda. Se las comparto:
Presidente: el secretario Ramírez de la O me ha pedido que le envíe esta nota informando que Standard & Poor's ha ratificado la calificación crediticia del país 1/5
Dada la etapa en que se encuentra el ciclo político y la polarización en el Congreso, S&P precisó que no espera que se aprueben iniciativas constitucionales que presionen el entorno de negocios.
“Por consiguiente, revisamos la perspectiva de las calificaciones soberanas de México a estable de negativa, y confirmamos nuestras calificaciones en moneda extranjera de largo plazo de ‘BBB’ y en moneda local de ‘BBB+’”, anunció.
Señaló que la perspectiva estable incorpora los complejos desafíos fiscales en Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cautelosa ejecución fiscal del soberano, la menor incertidumbre sobre la política energética y los avances en la inversión del sector privado relacionada con el comercio.
Precisó que retrocesos inesperados en la gestión macroeconómica o en el diálogo entre los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sobre el fortalecimiento de la resiliencia de la cadena de suministro y los vínculos transfronterizos, podrían debilitar la inversión y la confianza de los inversionistas, lo cual llevaría a una baja de las calificaciones en los siguientes dos años.
Además, niveles más altos de deuda del Gobierno general y de déficits aumentarían los riesgos fiscales asociados con cualquier apoyo extraordinario necesario para las empresas estatales, Pemex y CFE, y también podrían derivar en una baja de las calificaciones soberanas.
En tanto, una gestión política y económica eficaz que impulse la trayectoria de débil crecimiento de México, por ejemplo, con un panorama de inversión más dinámica, podría traducirse en un alza de la calificación.
De manera similar, añadió, las iniciativas que impulsen la flexibilidad presupuestal, los espacios fiscales, y que amplíen la base tributaria no petrolera para mitigar los potenciales pasivos contingentes provenientes de las empresas propiedad del gobierno en el sector de energía, podrían mejorar la calidad crediticia.
Ciudad de México. La erradicación de injusticias fiscales como la evasión y condonaciones fuera de la ley a favor de los grandes potentados, empresas y bancos, ha permitido sostener la recaudación y mantener una hacienda pública sana y fuerte, que financie el desarrollo, destacó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Una de las estrategias centrales para elevar los ingresos es auditar y fiscalizar a los grandes contribuyentes, medida que en los poco más de tres años y medio que van del actual gobierno ha dejado recursos que equivalen a 86 por ciento de lo que se cobró por este mismo concepto en todo el sexenio de Enrique Peña Nieto, sostuvo Raquel Buenrosto, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Tan sólo en el primer semestre de 2022 aumentaron 20.7 por ciento los pagos al fisco de empresas y personas con ingresos de más de mil 200 millones de pesos, esto respecto al mismo periodo del año pasado; avance que además de reflejar la reactivación económica, revela que “la recaudación de grandes contribuyentes nos da para otro rato más”, dijo la funcionaria ayer en la conferencia matutina de Palacio Nacional.
Con cifras a la primera mitad del año, Buenrostro reportó que en medio de la crisis detonada por la pandemia de coronavirus, y acentuada con la guerra en Ucrania, los ingresos públicos no han caído respecto a lo registrado antes de la emergencia sanitaria.
Son 8.6 por ciento mayores en términos reales que en 2018 y también se encuentran 2.7 por arriba del año pasado.
La jefa del SAT reconoció que hay un retraso en las devoluciones, lo cual se debe en parte a que durante el último año de la administración de Peña Nieto no se regresaron a los contribuyentes hasta 90 mil millones de pesos. El objetivo era inflar los ingresos y reducir el déficit –los gastos por encima de la recaudación– con el que se iba a entregar la hacienda pública al nuevo gobierno, explicó.
Durante la celebración por los 25 años del SAT, al que asistieron funcionarios del organismo, López Obrador les agradeció porque “contribuyen a que yo pueda dormir tranquilo”, pues uno de los datos que revisa diariamente es la recaudación y ésta no se ha desplomado pese a la cadena de crisis que se viven a nivel internacional.
Recalcó que el manejo tributario ha permitido asegurar fondos suficientes para financiar el desarrollo del país sin deuda, sin concesionar obras y sin problemas de déficit. “¿Qué hacían antes? Endeudaban al país o aumentaban los impuestos. Ahora, a pesar de la pandemia y de la guerra en Ucrania, tenemos finanzas públicas sanas”.
Subsidios a gasolinas “no son ocurrencias”
Como parte de la estrategia para contener la inflación, los subsidios y estímulos a gasolinas sumaron 168 mil 817 millones de pesos en el primer semestre del año, 458 por ciento más que en el mismo periodo de 2021, informó la jefa del SAT.
Esta cifra, que de acuerdo con Buenrostro bien podría escalar a 400 mil millones de pesos al cierre del año, hasta ahora se compone de 114 mil 771 millones de pesos por la renuncia en el impuesto especial sobre producción y servicios, mientras los subsidios adicionales que entraron en marzo suman 44 mil 46 millones de pesos. Este último monto “esperamos que el siguiente mes sea mucho más alto”, adelantó la funcionaria.
El Presidente enfatizó que los subsidios a gasolinas “no son ocurrencias, no es un gobierno de ocurrencias. Hicimos las cuentas de cuánto íbamos a obtener por el incremento en el precio del petróleo crudo y cuánto podíamos procesar de materia prima en nuestro país (…) vamos a tener estos ingresos”.
El envío de divisas en mayo de 2022 reportó un incremento del 14.3 por ciento respecto al mismo mes del año pasado. Foto Afp / Archivo.
Ciudad de México. En mayo el país captó cinco mil 172 millones de dólares por concepto de remesas, el mayor monto para un periodo similar y el más alto desde que comenzó el registro, por lo que el envío de divisas al país continuó rompiendo marcas, de acuerdo con el Banco de México (BdeM).
La institución también resaltó que la cantidad acumulada de remesas en los últimos 12 meses fue de 54 mil 162 millones de dólares, el dato más alto para igual lapso de años anteriores.
El banco central mexicano señaló que el monto de envíos de divisas al país en el quinto mes observó un crecimiento de 14.3 por ciento respecto a igual mes del año pasado.
De acuerdo con los datos de la institución, la cantidad de remesas reportadas en mayo es la más alta desde que se tiene registros, pues habría superado los cuatro mil 822 millones de dólares que reportó el BdeM en octubre pasado y que se ostentaba como el monto más grande desde que se tenían registros.
En los primeros cinco meses del año, el valor de los ingresos por los envíos de divisas al país ascendió a 22 mil 413 millones de dólares, cantidad superior a los 19 mil 190 millones de dólares reportado en el mismo lapso del año pasado.
El BdeM resaltó que la cifra reportada en enero-mayo fue 16.8 por ciento superior respecto a igual periodo de 2021.
En los primeros cinco meses del año, el 98.8 por ciento del total de los ingresos por remesas se realizó a través de transferencias electrónicas, operaciones que sumaron un monto de 22 mil 150 millones de dólares.
Anotó que las remesas efectuadas en efectivo y especie y las money orders representaron el 0.9 y 0.3 por ciento, respectivamente, del monto total.
Jannet Quiroz Zamora, analista de Grupo Monex, señaló a través de su cuenta en Twitter que el crecimiento de este indicador no se atribuye a una recuperación económica local, si no al esfuerzo de los migrantes que envían recursos principalmente desde Estados Unidos.
Solo los más asiduos lectores de las secciones económicas de los periódicos suelen conocer el nombre de Blackrock. Pero en los últimos años, la corresponsal financiera Heike Buchter comenzó a topárselo con frecuencia al reportear. Ahora escribió el primer libro publicado en el mundo sobre esta “Roca Negra” de Nueva York.
“El nombre no me era familiar antes de la crisis financiera pero tras ella apareció de pronto por todos lados”, cuenta la periodista, que describe a BlackRock como “el consorcio más poderoso, que nadie conoce”. La empresa administra 4,7 billones de dólares en sus fondos. Por sus plataformas de análisis y comercio pasan más de 14 billones de dólares, lo que equivale a un cinco por ciento de los valores financieros a nivel mundial. Pero la influencia de BlackRock se extiende aún más allá.
Influencia onmipresente
“Blackrock asesora a bancos centrales y Ministerios de Hacienda, a grandes inversionistas y fondos estatales, e igualmente a fondos de pensiones de Estados Unidos o aseguradoras y fundaciones”, dice Buchter. Además financia empresas a través de empréstitos y acciones. “En buena cuenta no hay casi nada en el mercado financiero en lo que BlackRock no esté involucrado de una u otra forma”, afirma.
Desde una torre de oficinas de Manhattan, el jefe del consorcio, LarryFink, y sus ejecutivos, manejan los hilos del imperio, que posee acciones de grandes bancos estadounidenses, consorcios armamentísticos y petroleros. En conjunto, los fondos de BlackRock son también los mayores propietarios de acciones de las principales empresas alemanas.
Buchter reconoce que eso no es algo peligroso, pero sí significativo. “En los tiempos actuales, si uno tiene el cuatro, cinco o seis por ciento de las acciones de una empresa, ya es alguien con poder. Uno puede llamar y hablar con el jefe”, dice la autora. Las inversiones del consorcio abarcan múltiples campos, desde la minería en Sudamérica y África hasta la investigación farmacéutica en Estados Unidos. Heicke Buchter considera que, como actúa en tantos campos, siempre pueden surgir conflictos de intereses.
Meteórico ascenso
Todo comenzó a fines de la década del 80. Larry Fink fue cofundador de la empresa BlackRock, que pasó a liderar en 1998. “Cimentó su propio imperio de Wall Street en menos de tres décadas”, subraya la periodista, acotando que “para lograr eso hay que tener un fuerte ego y muchísima ambición”.
Fue precisamente la crisis financiera, con el derrumbe de Lehman Brothers, lo que aceleró el ascenso de BlackRock. La empresa era conocida como experta en desmembrar los portafolios de documentos hipotecarios para reducir las pérdidas. Su influencia creció. Comenzó a recibir llamados del banco emisor y el entonces ministro de Hacienda estadounidense, Tim Geithner, trataba a Fink por su nombre de pila.
En las 280 páginas de su libro, Heicke Buchter arma el complejo mosaico de los negocios de BlackRock, desde su participación en empresas alemanas hasta su asesoría en los planes de rescate de Grecia. La intención de la autora no es levantar un dedo acusador contra el consorcio, sino informar y atraer la atención de la opinión pública sobre este coloso de las finanzas.
Las exportaciones no petroleras crecieron 20% y petroleras incrementaron en un 63%, de acuerdo con el INEGI.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en mayo de este año la exportación de mercancías sumó 50 mil 005 millones de dólares. Lo que demuestra un alza anual de 22.4%.
Esa cifra se compone de 46 mil 196 millones de dólares de exportaciones no petroleras y por 3 mil 809 millones de dólares de petroleras. Eso significa que en comparación con mayo de 2021, las exportaciones no petroleras crecieron 20% y petroleras incrementaron en un 63%.
“Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos crecieron a una tasa anual de 21.2 % y las canalizadas al resto del mundo, 15%”.
El primer año de la pandemia no fue el mejor momento para refinar petróleo. La baja histórica en la demanda llevó a las compañías refinadoras a reportar márgenes que estuvieron a punto de tocar terreno negativo y a disminuir su capacidad de producción para aminorar las pérdidas. Ninguna empresa estaba dispuesta a perder dinero. Pero ahora, a dos años del inicio de la pandemia y en medio de una crisis en el precio de los energéticos, la historia es diferente y los refinadores de petróleo viven su mejor momento en años.
El negocio de refinación de petróleo es de márgenes bajos, pero ahora los refinadores –al menos los de la costa sur de Estados Unidos, el hub de refinerías más importante a nivel mundial– están reportando sus ganancias más altas en años, pese a los altos precios internacionales del crudo y se están recuperando de los estragos financieros que les dejó 2020.
Los márgenes brutos de algunas refinerías en Estados Unidos han roto el récord de 60 dólares por barril. Durante el inicio de la pandemia, en 2020, estos márgenes se mantuvieron entre los 0 y los 10 dólares por barril, según un reporte de la firma de análisis Energy Intelligence.
“En los viejos tiempos (pre-Covid-19), los márgenes de refinación de más de 10 dólares por barril se veían como positivos y más de 20 dólares por barril como una bonanza. Bueno, ahora las refinerías estadounidenses están viendo grietas en el nivel de entre 50 y 60 dólares por barril, mientras que incluso las contrapartes europeas están muy por encima del umbral de 20 dólares por barril”, dice el reporte firmado por Abhi Rajendran, un analista con sede en Nueva York.
En promedio, los márgenes brutos de las refinerías a nivel internacional se han mantenido entre 20 y 30 dólares por barril durante el segundo trimestre del año. Los complejos estadounidenses son los que registran las ganancias más altas. Antes de la pandemia –al menos entre 2017 y 2019– el promedio era entre 5 y 10 dólares por barril.
Reactivación económica y guerra
Los márgenes de ganancia de las refinerías son reflejo de un fuerte aumento en la demanda de combustibles como parte del proceso de recuperación económica tras los momentos más álgidos de la pandemia y una industria de refinación que redujo su capacidad de oferta durante 2020 y que ahora no puede cumplir con toda la demanda internacional. Desde 2020 se han perdido alrededor de 3 millones de barriles de capacidad de procesamiento de crudo, principalmente en Estados Unidos.
Las compañías refinadoras están produciendo menos de lo que el mercado internacional está demandando. Y ahora una baja en la producción china y la prohibición a la importación de productos rusos ha presionado aún más la oferta. Los mercados europeos están buscando satisfacer su demanda con combustibles de otras partes del mundo que usualmente no consumían.
Antes del inicio de la pandemia, el exceso de capacidad presionaba los márgenes de los refinadores, pero ahora ocurre lo contrario. Y, pese a los altos precios de las gasolinas, los subsidios implementados por algunos gobiernos –como el mexicano– continúan incentivando el consumo de combustibles, lo que desbalancea el equilibrio en el mercado y alienta a que se mantengan los altos precios.
El precio de la gasolina superó los 5 dólares por barril hace unos días en Estados Unidos y en México el precio de los combustibles también ha roto récord en las últimas semanas, pese a los esfuerzos gubernamentales por aumentar los subsidios.
Todo esto se ha conjuntado con el inicio del verano, cuando usualmente aumenta el consumo de combustibles. “Con el inicio del verano, los aumentos en los precios de los productos petroleros y las grietas han sido aún más fuertes, ya que la producción de las refinerías no ha podido mantenerse al día con la demanda de productos clave”, dice un análisis de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés).
La baja en la capacidad de producción derivada de los problemas generados por la pandemia se ha conjuntado con el proceso de transición energética, que se aceleró con la emergencia sanitaria. Los refinadores no quieren aumentar su cantidad de producción por temores a nuevos cierres y tampoco están dispuestos a hacer grandes inversiones cuyo retorno no podrá ser garantizado en el largo plazo, cuando se prevé una baja en el consumo de los combustibles.
“Llevamos muchos meses en los que nadie se ha querido volver loco produciendo de más, y llevamos un buen rato sin inversiones fuertes para repotenciar refinerías. Lo que nos está gritando el mundo, o al menos eso intenta hacer la administración de Joe Biden y varios otros participantes del mercado es decirnos que invertir en una refinería no es lo ideal porque eso eventualmente se te va acabar. Y las empresas dicen: ‘no significa que vayamos a cerrar las actuales, pero no hay que meter más dinero ahí’”, explica David Rosales, un analista del sector.
El aumento en las tasas de interés también está dificultando el acceso al financiamiento para estos negocios que cada vez se enfrentan ante más presiones de sus inversores derivados de las preocupaciones por el cambio climático.
El análisis de Energy Intelligence dice que los altos márgenes en el negocio de refinación se mantendrán en ese nivel al menos hasta finales de este año, pero no volverán a los vistos previos a la pandemia y podrían situarse entre 20 y 25 dólares por barril en los siguientes años. Eso podría traducirse en el mediano plazo como precios altos en los combustibles.
“En tal ambiente (de altos márgenes), las refinerías correrán tan duro como sea posible, a su vez comprando tanto petróleo como puedan. Esto persistirá mientras dure el robusto telón de fondo del margen. Seguimos viendo la expansión de las condiciones recesivas en todo el mundo, pero estamos empujando ligeramente nuestra caída cíclica de los precios. Aun así, las grietas de refinación más altas por más tiempo también contribuirán a precios del petróleo más altos por un tiempo más largo”, dice el texto.
Los altos precios podrían irse reduciendo a medida que algunas refinerías recuperen capacidad de producción y entren en operaciones, principalmente en Asia y Medio Oriente. La Agencia Internacional de Energía estima que la capacidad de refinación mundial se expandirá en 1 millón de barriles durante 2022 y en 1.6 millones de barriles el año próximo, lo que aliviará la presión en la oferta mundial de combustibles.