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    El grupo especial C-047: los espías consentidos de Nazar Haro

    Medios Aliados

    Por décadas, sólo se supo su nombre en clave, aunque sus huellas se encuentran perdidas entre millones de reportes y documentos de la Dirección Federal de Seguridad, la temible policía encargada del espionaje político en el México de los años setenta y ochenta.

    Su mano está presente en la infiltración y exterminio de grupos guerrilleros, o en el espionaje y vigilancia de periodistas, académicos e intelectuales como Julio Cortázar, Julio Scherer o Gabriel García Márquez, así como en el seguimiento puntual a los asilados que llegaron huyendo de las dictaduras latinoamericanas.

    Prácticamente desconocido hasta ahora, una investigación de Quinto Elemento Lab revela que el C-047 era según la versión oficial el grupo mejor preparado para realizar inteligencia y contrainteligencia; para otros, sólo un equipo construido sobre mitos y leyendas. En cualquier caso, una sola coincidencia: fue el grupo consentido de espías de su creador, Miguel Nazar Haro.

    Por Jacinto Rodríguez Munguía y Susana Zavala / Quinto Elemento Lab

    Ilustraciones: José Quintero

    El sonido de las pesadas teclas de la máquina de escribir se pierde en el murmullo de una gris oficina. Es el 29 de agosto de 1980, cerca de las nueve de la noche. Un hombre escribe, dejando caer, una a una, las maltrechas letras: “El señor Julio Scherer García, director de la revista Proceso, en convinación con la editorial Nueva Imagen, se han hechado a cuestas la labor de organizar un concurso de historia narrativa sobre el militarismo en Latinoamerica”.

    A esa hora no le importa mucho cuidar la ortografía. Este agente comienza a escribir sobre una hoja donde se lee: “Reporte”. Dirigido a sus superiores, les pone al tanto de sus pesquisas de los últimos días.

    Les informa que desde hacía cuatro días (el 25 de agosto), en el hotel Hacienda de Cocoyoc, se reunían Gabriel García Márquez, Teotonio Dosantos, Julio Cortázar, Jean Casimir, Rafael Pérez Gavilán, Carlos Quijano, Ariel Dorfman y Julio Scherer. ¿La razón del encuentro? Definir los lineamientos para el concurso sobre militarismo.

    Sin decir quién se lo dijo o cómo obtuvo la información, sabe que los escritores reunidos han analizado, “desde su propio enfoque ideológico”, los acontecimientos recientes en El Salvador, Bolivia y Guatemala, y, además, valoran la posibilidad de elaborar una declaración pública.

    En su escrito de apenas cinco párrafos, el agente-espía agrega detalles de interés: comenta que a las reuniones también ha asistido Sergio Méndez Arceo, el obispo de Cuernavaca. No dice cuánto tiempo estuvo ni lo que éste dijo, pero el dato es importante. Méndez Arceo, conocido como el “obispo rojo”, siempre ha sido un hombre crítico de los poderes y cercano a movimientos sociales y populares.

    Agrega, además, algunos datos generales de los personajes: que García Márquez es escritor; Dosantos, periodista y catedrático brasileño; Quijano, periodista y escritor uruguayo; Cortázar, escritor argentino…

    Sigue el protocolo y llena el formato para identificar su reporte:

    Dirección Federal de Seguridad.
    Departamento: C-047.
    Sector: Especial
    Localidad: DF

    Cerca de las nueve de la noche (20:45) ha terminado y, sin detenerse a revisar nada, concluye con la firma clásica del burócrata mexicano, esa palabra mágica que reafirma sumisión a los superiores e indica, a la vez, la satisfacción del deber cumplido: “Respetuosamente”.

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    “Todas las actividades que realiza el Departamento de Operaciones Clandestinas son confidenciales y secretas”, presumía la propaganda oficial.

    Clandestinas, confidenciales y secretas

    Minuto 4:47. Capítulo IV de Así era la DFS. La voz en off del narrador hace una pausa para imprimir un énfasis dramático:

    “Todas las actividades que realiza el Departamento de Operaciones Clandestinas son confidenciales y secretas. Su misma ubicación en el mismo edificio está aislada de todos los departamentos y el nombre que se utiliza es en clave… Esta, si llegara a trascender, no sería clasificada”.

    El narrador, que no es un profesional, sino un agente de la DFS de nombre Pedro García Bello, sigue con la descripción, tan puntual y precisa que resulta en realidad una lectura ensayada que ha perdido intención. Los matices de voz suenan tan forzados como inverosímiles: “Los agentes de esta área han sido seleccionados por su valor y su inteligencia. El propio director de la Federal de Seguridad se ha hecho responsable de su formación y desarrollo de sus actividades”.

    La narración convencería a cualquiera si no fuera por algunos detalles: mientras se transmite el mensaje de secrecía y misterio, la cámara se posa, primero, en el organigrama de la DFS y, cuando menciona al “director”, enfoca el nombre: Miguel Nazar Haro.

    Y luego, cuando el locutor dice que el nombre del departamento secreto está en clave, aunque no lo menciona, la lente se mueve hacia una puerta café con un letrero en el que, a pesar de la imagen desenfocada a propósito, se alcanza a leer con facilidad: Departamento C-047.

    Según el locutor-agente, las actividades que realizaba el Departamento de Operaciones Clandestinas –se refiere al C-047–, eran “confidenciales y secretas”.

    En primer plano, las tareas de “inteligencia”, a cargo de una sección especializada en recabar información política, económica, social y militar que pudiera afectar los intereses nacionales. Esta información, se explica, se obtenía a través de la vigilancia de la conducta de gobiernos y la población de países cuyas tendencias ideológicas “no eran acordes” con las de México. Por razones de ubicación, Latinoamérica era una de las áreas de constante observación y seguimiento.

    A partir de la inteligencia de muchos años, según el narrador, se habían conocido los problemas de Chile, Nicaragua, Cuba, El Salvador, Guatemala, República Dominicana, Colombia, Uruguay o Argentina, por lo que la información que se obtenía era utilizada para prevenir al gobierno mexicano sobre sus repercusiones en nuestro país.

    La otra pieza clave del C-047 era la sección de “contrainteligencia”, que se nutría de datos de la inteligencia y se dedicaba a identificar y seguir a personas de otras nacionalidades que hacían labores de espionaje en México al servicio de sus países, y también a aquellos extranjeros que utilizaban suelo mexicano para hacerlas en otros países. “Es preciso, para que los agentes no sean descubiertos, cambiar su fisonomía cuando asisten a eventos de sujetos investigados o de aquellos elementos que ya tienen un contacto personal con éstos”.

    Además de coordinar las secciones de inteligencia y contrainteligencia, el jefe de este departamento tenía bajo su mando el control de asilados políticos y de extranjeros, por lo que su vigilancia era clave para evitar que violaran las leyes mexicanas.

    Así que el C-047 se encargaba, por tanto, de detectarlos y por medio de la Brigada Especial (un grupo paramilitar antiguerrilla), eran conducidos a las procuradurías o a la Dirección de Asuntos Migratorios de la Secretaría de Gobernación.

    La sección de “contrainteligencia” se dedicaba a identificar a personas extranjeras que hacían espionaje en México.

    El eje DFS-Nazar-C-047

    La historia del Grupo Especial C-047 no se puede contar sin la de su creador: Miguel Nazar Haro; y la de ambos, sin la de la Dirección Federal de Seguridad.

    Primero, la DFS. Su origen se remonta a 1947. Un par de años antes había acabado la Segunda Guerra Mundial. El entonces presidente mexicano Miguel Alemán Valdés, con la guía del gobierno de Estados Unidos, promueve la creación de una versión a la mexicana de la Agencia Central de la Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).

    Aunque en su origen la DFS tenía como prioridad atender la seguridad física y personal del presidente y su familia, un video rescatado hace un par de años de los archivos cinematográficos establece una primera versión oficial de la función de la DFS: se trataría de una “institución policiaca moderna que, con los elementos materiales y humanos de que está dotada”, estaría capacitada para “figurar entre las primeras organizaciones de su género en el mundo”.

    Pero la visión romántica expresada en el video, producido en 1948, tomaría otro rumbo; la DFS adquirió un perfil más ambicioso, a partir del cual buscaba sentar las bases de un sistema de vigilancia y control de personas y grupos sociales en beneficio del gobierno en turno.

    Hacia los años sesenta, la DFS había incorporado ya a su misión una agenda política-policiaca con la mirada puesta en el control de los movimientos sociales. Las masivas protestas estudiantiles de 1968 se convertirían en unas de las prácticas de campo, en las que el C-047 consolidó sus tareas de espionaje.

    Incluso, uno de los reportes casi míticos lo elaboró el mismo Nazar Haro en una de sus incursiones a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    El reporte del 20 de septiembre de 1968, un par de semanas antes de la matanza de Tlatelolco, indicaba en esencia que en las gavetas donde se acostumbraban guardar los cadáveres se había localizado lo que para ellos era un “arsenal”. Y hace una descripción de las armas de fuego presuntamente localizadas: cinco pistolas, un rifle calibre 22, cuatro decenas de cartuchos útiles…

    A ese, seguirían miles de reportes que dan cuenta de las labores de espionaje de todos los departamentos y grupos de la DFS, entre ellos el C-047, cuyas tareas estaban guiadas por un “espíritu de servicio a la patria” y de lealtad al gobierno legalmente constituido y a sus instituciones, “ya que la fatigas y los peligros por los que atraviesa no son fáciles de superar”, según el discurso del documental.

    La DFS tenía 13 departamentos, entre los que se encontraba el más secreto de todos, conocido como C-047

    Concepción y creación del C-047

    La historia de la DFS no puede entenderse sin el papel de Miguel Nazar Haro, quien, junto con Fernando Gutiérrez Barrios, fue el director que imprimió las huellas más distintivas de esa corporación.

    Célebre desde años antes, después de haber detenido y luego liberado a Fidel Castro y a Ernesto El Che Guevara, quienes partirían entonces a liderar la Revolución Cubana de 1959, Gutiérrez Barrios dirigió la DFS entre 1964 y 1970 cuando Luis Echeverría era titular de la Secretaría de Gobernación.

    Gutiérrez Barrios ya había visto para entonces a Nazar Haro como uno de sus alumnos más destacados, alguien a quien habría que pulir y perfeccionar en la práctica de campo y las clases en la academia.

    Una de las habilidades de Nazar Haro, fundamental para acercarse a Gutiérrez Barrios, es que supo detectar una de las carencias de la DFS: la falta de trabajo sistemático, de clasificación y análisis de la información que proporcionaban los agentes e informantes.

    Por ello es que fue enviado a instituciones del extranjero a prepararse en materias de contrainsurgencia y temas afines. En la oficina de sus hijos cuelgan, enmarcados, los diplomas y reconocimientos que las academias militares y policiacas de Estados Unidos le otorgaron.

    A su retorno de uno de esos viajes de “formación”, después de tomar durante seis meses un curso de contrainsurgencia en Washington, Nazar Haro pudo conformar en noviembre de 1965 el Grupo de Investigaciones Especiales, conocido como C-047.

    Las tareas centrales del Grupo Especial C-047, en palabras de Nazar Haro, eran el espionaje y contraespionaje: recabar información y crear un “ejército inconsciente” de información política mediante redes de informantes .

    “Partí de cómo lograr datos e información para establecer un principio de investigación. Les señalé (a los agentes) que la base fundamental eran las relaciones públicas; hacer amigos en los diferentes sectores de la población para obtener información”, según le contó al periodista Jorge Torres, quien lo cita en su libro Nazar, la historia secreta.

    Aún más: en una de las raras entrevistas que concedió a medios de comunicación, Nazar Haro comentó a El Universalque un equipo especializado en la utilización de disfraces en operaciones encubiertas vino a capacitarlos desde Nueva York y que las agencias de Israel transfirieron tecnología en decodificación de mensajes cifrados.

    En esa entrevista dio algunos datos más, en específico uno: que la DFS tenía 13 departamentos, entre los que se encontraba el más secreto de todos, separado incluso de otras áreas, conocido como C-047.

    Justo de esos años, cuando se reclutaban a los primeros agentes de ese grupo, existe un testimonio personal:

    “En un principio éramos seis agentes y Miguel. No dependíamos operativamente de Control de Agentes. Teníamos una relación directa con el director. Éramos chaparritos y pasábamos desapercibidos porque nuestra función era investigar y juntar información. Teníamos infiltrados en muchos grupos subversivos ”, le comentó un ex agente al académico Sergio Aguayo, quien lo cita en el libro La charola, quizá el trabajo de mayor alcance y profundidad sobre la DFS.

    La última frase del testimonio resultaría clave para los años que vendrían.

    Dos meses antes de haberse creado el C-047, el 23 de septiembre de ese mismo 1965, un grupo guerrillero intentaba asaltar el cuartel militar de Ciudad Madera, en Chihuahua. La acción insurgente terminó en un rotundo fracaso, pero sembró la semilla de la lucha armada.

    Cerca de una década después, en marzo de 1973, un grupo de organizaciones guerrilleras formaron la Liga Comunista 23 de Septiembre, sobre cuyos integrantes se desataría después una cacería sin cuartel: cientos de ellos fueron torturados, asesinados o desaparecidos.

    En ese contexto de incipientes acciones guerrilleras, Nazar Haro tejía y lanzaba su red de espías y agentes al mar de los movimientos sociales existentes. El C-047 sería la primera fase.

    La segunda fase se desplegaría, tiempo después, con el surgimiento de la Brigada Blanca, cuyo diseño y creación en junio de 1976 se le atribuye a Nazar Haro.

    La Brigada Blanca, cuyo nombre oficial era “Brigada Especial”, fue un grupo integrado por agentes de la DFS, militares y elementos de diversas corporaciones policiacas que serían responsables de miles de detenciones ilegales, torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas cometidas en contra de campesinos, sindicalistas, estudiantes, opositores y militantes de organizaciones guerrilleras.

    La creación de ese grupo surge en respuesta a la formación de la Brigada Roja, el cuerpo encargado de la dirección nacional y coordinación política y militar de La Liga Comunista 23 de Septiembre.

    La propia DFS dejó constancia de ello en sus archivos. Un documento fechado en junio de 1976 sostiene que la Brigada Blanca, o “Brigada Especial”, está “destinada a investigar y localizar, por todos los medios, a los miembros de la llamada Liga Comunista 23 de Septiembre, con el propósito de limitar sus actividades y detenerlos”.

    Pero, a todo esto, ¿por qué el nombre de C-047?

    “El nombre es en honor a la fecha de creación de la DFS”, responde José Luis Nassar, hijo de Miguel Nazar Haro, al equipo que realizó esta investigación.

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    El primer éxito del C-047

    La primera acción “exitosa” del C-047 consistió en desmantelar los intentos del periodista español Víctor Rico Galán por organizar un grupo armado, algo que detectaron desde finales de 1965. Sus agentes se ganaron con cierta facilidad una estrella en el pecho.

    Si bien hicieron un primer ejercicio de investigación e infiltración, al revisar con detenimiento el expediente del caso resulta obvio que la organización de Rico Galán no había alcanzado el nivel de una estructura guerrillera. Demasiada pública su intención de enfrentar al gobierno con las armas; demasiadas explícitas y abiertas sus pretensiones.

    En una de las miles de cajas de documentos administrativos, oficiales y reportes policiacos resguardados en el Archivo General de la Nación, se puede localizar el informe completo sobre el caso de Víctor Rico Galán y el plan para detener al grupo.

    El nivel de la infiltración era tal que los agentes del C-047 conocían las claves para tener acceso a las casas de seguridad. En una de ellas, la que tenían en la calle Golfo de Tehuantepec, en Tacuba, la clave de acceso estaba cifrada en morse: largo, largo, corto, largo, largo.

    Sabían además que en la azotea se localizaba un cuarto habitado por uno de los integrantes y que en la casa solía haber 30 personas; que un tal Rold Mainer Hufner, alto, rubio, era el profesor de guerrillas, que cargaba una pistola calibre 45 en su maletín y que era “sumamente peligroso”.

    El objetivo marcado con el número 3 era la casa de Rico Galán. La información que había provisto el C-047 es que funcionaba como una especie de escuela de adoctrinamiento; que ahí habitaba “el objetivo, la Sra. Madre y la hermana”, además de tres niños. “No se considera que haya resistencia”. Incorporaron un apunte casual: “Hay discos con canciones revolucionarias de Judith Reyes”.

    El documento incluye una lista de nombres vinculados a la organización Movimiento Revolucionario, con sus respectivos datos: dirección, teléfonos y señas generales.

    Con esa información de las personas, los croquis de las zonas y de las casas (habitaciones, recámaras, estancias), se tomó una decisión: “Los asaltos a los objetivos, las aprehensiones de personas en ellos y las detenciones, se efectuarán a las 13 horas del 12 de agosto de 1966”.

    Esta acción había tomado en cuenta al menos tres elementos:

    1. La presencia dentro de los objetivos de las personas más importantes del movimiento.
    2. La hora más crítica en la preparación de los miembros del movimiento.
    3. La hora menos vulnerable para personas ajenas al movimiento en las calles.

    Para orgullo de su creador, quien probaba sus teorías, la primera acción del C-047 había sido un “éxito”.

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    La primera acción “exitosa” del C-047 consistió en desmantelar el intento del periodista Víctor Rico Galán por organizar un grupo armado.

    Los papeles del C-047

    Los años dorados de la DFS se ubican en momentos muy identificables: los años sesenta, setenta y principios de los ochenta. El surgimiento de movimientos guerrilleros luego de la matanza de Tlatelolco 68 le permitió a la CIA nacional desplegarse a sus anchas en un territorio nacional marcado por la oscuridad y la ilegalidad.

    La preservación de la “Patria” y la necesidad de afrontar supuestas conjuras comunistas que colocaban en riesgo al sistema político mexicano fueron los pretextos para que la DFS ejecutara el exterminio de quienes desafiaron con las armas al régimen del PRI.

    Las operaciones clandestinas de la agencia encontraron un punto de quiebre a principios de los años ochenta con dos asesinatos de alto impacto en los que estuvo implicada la estructura de la DFS, como ya lo estaba en el incipiente negocio del narcotráfico: la ejecución del influyente columnista Manuel Buendía (30 de mayo de 1984) y la tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena (9 de febrero de 1985).

    Un documento de esa época final, hasta ahora inédito y obtenido por Quinto Elemento Lab, revela en 29 páginas una radiografía muy detallada de la DFS de esos años y de toda la infraestructura y el aparato logístico con que contaba.

    Ahí, de manera inesperada, aparece en un lugar prominente el grupo de muchachos consentidos de Nazar Haro. El C-047 se ubica jerárquicamente apenas abajo del director de la DFS y de sus asesores.

    Elaborado en junio de 1984, el documento muestra las entrañas operativas de ese aparato de espionaje. El grupo especial C-047 había sobrevivido a su creador, quien dejó de formar parte de la DFS en 1982.

    José Antonio Zorrilla Pérez, el entonces director de la policía política, avalaba el reporte, cuyo fin era solicitar un mayor presupuesto para 1985, sin saber que poco después sufriría el coletazo del impacto causado por la tortura y homicidio de Enrique Camarena, en el que sus agentes tendrían un papel destacado.

    La descomposición se aceleró el 30 de mayo de 1984, cuando Rafael Moro Ávila, sobrino nieto de un expresidente y uno de los elementos destacados de la DFS, se acercó por la espalda a Buendía, el columnista más influyente de la época, le levantó la gabardina negra y ahí, en plena avenida Insurgentes Centro, lo ejecutó.

    Las plantillas de personal incluyen columnas con datos específicos: los nombres de los departamentos, el número de elementos que los conformaban; el nombre, función, categoría de cada uno de los integrantes de la nómina (director, jefe de departamento, agente); clave del Registro Federal de Causantes, sueldo que percibían y compensaciones económicas.

    Por ejemplo, el director Zorrilla Pérez, quien después sería encontrado culpable de haber participado en la planeación del asesinato de Manuel Buendía, percibía como sueldo directo anual poco más de 685 mil pesos y se pedía una compensación adicional de 470 mil pesos, lo que daba un aproximado de más de un millón de pesos de esos años.

    Entre los cuadros estadísticos, se encuentra uno que aporta pistas para ubicar el contexto del documento. En un diagrama de barras se describe cuál había sido el incremento en recursos humanos (personal) entre 1977 y 1983. De acuerdo con este esquema, se habría multiplicado rápidamente: de 459 a 3 mil 008 integrantes. Poco más de 3 mil agentes de la DFS repartidos en todo el territorio.

    En la primera hoja del documento, aparece la columna de agentes del C-047. A la cabeza, con el cargo de comandante se lee el nombre de Félix Martín Lozano Rangel, seguido de Fernando de la Sota Rodallaguez. Luego, decenas más hasta llegar a 35 elementos. Entre todo el equipo, una sola mujer: Amalia Jaimes Corona.

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    El C-047 había sobrevivido hasta el último día de la DFS. A partir de los documentos, además del testimonio de dos ex agentes de esa policía que pidieron resguardar su nombre, se puede elaborar un perfil del tipo de trabajo que realizaban los agentes del grupo.

    Entre muchos de los papeles rubricados con la clave del C-047 se encuentra el registro minucioso de las salidas e ingresos de extranjeros a través del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

    La vigilancia de extranjeros era una de las tareas más comunes que realizaba la DFS. De acuerdo con el libro Nuestro hombre en México. Winston Scott y la historia oculta de la CIA, estas actividades formaban parte de una colaboración entre la DFS y la CIA conocida en la nomenclatura de las operaciones de la agencia estadunidense como “LIFIRE” para vigilar a quienes volaban a Cuba:

    “En el aeropuerto de la Ciudad de México, Anne Goodpasture regularmente recogía el producto de un programa conjunto con las fuerzas de seguridad mexicanas conocido como LIFIRE, manifiestos de pasajeros y fotografías de los pasaportes de los simpatizantes que viajaban a la isla”.

    Decenas de miles de reportes se generaron sobre pasajeros que entraban y salían del aeropuerto. Observar y seguir a los extranjeros era una de las principales funciones del C-047.

    Sergio Aguayo confirma el interés particular que la DFS tenía por la información relacionada sobre los grupos guerrilleros de América Latina y, en particular, por los temas relacionados con Cuba.

    “Los teléfonos de ciudadanos rusos, cubanos y polacos, estaban permanentemente intervenidos; se fotografiaba a toda persona que entraba y salía de la representación diplomática. Lo mismo se hacía en el aeropuerto internacional con los viajeros entre México y La Habana… En una casa ubicada en la calle de Shakespeare, en Polanco, los agentes de la DFS entregaban a la CIA los informes de dichos seguimientos e, incluso, en esa casa estaba una base de seguridad integrada por entre 10 y 20 agentes de la DFS al servicio de la CIA”, escribió el especialista en su libro La charola.

    Un ex agente de la DFS consultado para este trabajo recuerda que una de sus tareas era vigilar el ingreso de extranjeros en el aeropuerto internacional y luego darles seguimiento. “Me tocó ir al hotel Versalles, que ya no existe, cerca de la Secretaría de Gobernación, a apoyarles para vigilar a un grupo de visitantes bajo el control de Gobernación. Era un grupo árabe-palestino, muy importante; nosotros hacíamos labor de vigilancia, incluso con los asilados”.

    La salida de mexicanos al exterior también era monitoreada de manera cercana. Hacia fines de 1969 el equipo del C-047 detectó a un grupo de estudiantes que viajaba a la Universidad Patricio Lumumba, en la entonces Unión Soviética.

    En ese momento, no lograron saber mucho de los 60 estudiantes que volaban a Moscú; sólo que viajaban becados con el respaldo del Instituto Cultural Mexicano-Ruso.

    Una vez detectado el grupo, los agentes hicieron su reporte correspondiente. Otras áreas de la DFS daban seguimiento y armaban un mapa más amplio de información sobre lo que consideraban la radiografía de la subversión.

    Los archivos de la DFS consultados muestran cómo operaba el mecanismo de espionaje y vigilancia. Un reporte sin fecha localizado en el Archivo General de la Nación puntualiza sobre los viajeros a Moscú:

    “A finales de 1969 y principios de 1970, los mexicanos que se encontraban estudiando en la Universidad Patricio Lumumba, de Moscú, Rusia, Fabricio Gómez Sousa, Alejandro López Murillo, Candelario Pacheco Gómez, Camilo Estrada Luviano, asesorados por sus consejeros de Clase, buscaron la forma de hacer contacto con la Embajada de Corea del Norte en Moscú, en la que consiguieron una oferta para 50 estudiantes mexicanos, los que recibirían entrenamiento de guerra de guerrillas, con duración de seis meses, pagando el gobierno de Norcorea los gastos…”.

    El documento incluye cuando menos 36 nombres, con un registro que seguía las normas de clasificación de la DFS y que indicaba que cada uno de ellos ya tenía su respectivo expediente.

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    Un equipo especializado en el uso de disfraces en operaciones encubiertas vino de Nueva York a capacitar a agentes.

    El #1: Félix El Güero Lozano

    Minuto 6:16. Capítulo IV. Toma en plano general de Así era la DFS: el hombre, de unos 50 años, camina hacia la cámara. Camisa azul, sin barba y con una pequeña bolsa en las manos. Un corte abrupto de edición: el mismo hombre batalla al tratar de colocarse bigote, barba y peluca postizas; lentes y corbata. En unos segundos, se ha transformado.

    Voz en off del narrador:

    “Es preciso, para que los agentes no sean descubiertos, cambiar su fisonomía cuando asisten a eventos de los sujetos investigados, aquellos elementos que ya tiene un contacto personal con estos… Antes de esa etapa, se ha realizado todo tipo de vigilancia, y se tienen perfectamente conocidas las actividades de los elementos y de sus contactos, sus aficiones y defectos”.

    El personaje que transforma su imagen, lo que era una práctica común en los espías de esa época, es Félix Martín Lozano Rangel, mejor conocido como El Güero Lozano.

    Las huellas de El Güero Lozano fueron diluyéndose en los laberintos de la desmemoria. Para quienes lo conocieron de manera cercana, fue el hombre de todas las cercanías de Nazar Haro, quien le tenía confianza plena y encargó la dirección del C-047.

    En los archivos de la DFS existe una colección de fotografías de sus agentes. Son fichas de nómina y tarjetas administrativas del personal adscrito. Corresponden a los años 1971-1972.

    Entre las imágenes, se encuentra la que corresponde a Félix Lozano Rangel. El copete le hace un ligera curva sobre la frente; ningún cabello se encuentra fuera de lugar. Bajo sus tupidas cejas, los ojos se ven más pequeños de lo que quizá eran.

    Los músculos de la cara y la quijada inclinada ligeramente hacia delante reafirman la dureza del rostro y el resultado de la disciplina del ejercicio. Podría ser la imagen típica de un burócrata con altos ingresos económicos antes que la de un agente de la DFS desaliñado que usualmente viste trajes baratos.

    “Él es Félix Martín Lozano”, confirman dos ex agentes cuando miran la foto y la imagen del video.

    Los testimonios escritos y personales dejan ver con claridad que el jefe de los agentes consentidos de Nazar Haro llevaba la compleja responsabilidad de la comunicación con las agencias estadunidenses de espionaje.

    Esa relación “se gestionaba por medio de un cómico y fantasioso departamento crípticamente llamado C-47, contraparte de la CIA y de la embajada en general. El departamento estaba constituido por una sola persona: El Güero Lozano”, escribe Jorge Carrillo Olea, ex director del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen), el organismo creado luego de la extinción de la DFS, en su libro Torpezas de la inteligencia.

    Y es todo lo que comenta sobre el C-47. Posteriormente, vía correo electrónico dirigido a los autores de esta investigación, un brevísimo apunte, casi anecdótico, sobre El Güero Lozano: “Lo único adicional sería que fue jefe de la escolta de (Mario) Moya Palencia cuando éste fue secretario (de Gobernación); hombre amable, de buenos modales, que era apreciado”.

    De la historia de Félix Martín Lozano no existía ningún rastro público, nada que lo vinculara con la DFS y menos con el C-047. Hasta ahora, que se han localizado los documentos que se publican junto con este texto.

    De su vida pública posterior, sólo hay un documento fechado muchos años después: 1999. Es un reporte oficial de la Organización de Estados Americanos (OEA) que ha sido subido a internet.

    Lozano Rangel, en su calidad de subdirector para Asuntos Nacionales del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), formó parte de la comitiva mexicana que asistió al Encuentro Interamericano contra el Terrorismo convocado por la OEA. A la cabeza de la delegación, aparece el contraalmirante Wilfrido Robledo Madrid, entonces comisionado de la Policía Federal Preventiva.

    Para muchos de quienes integraron la DFS, sumarse y ser absorbidos en las filas del Cisen fue el camino natural en su vida, en la ruta del espionaje y la clandestinidad .

    Luego de su asistencia al encuentro interamericano, la presencia pública de Lozano Rangel se esconde en una capa imposible de superar.

    Veintitrés años después, una de las personas más cercanas a Nazar Haro confirma que Lozano Rangel, el consentido del antiguo director de la DFS, vive, pero lo hace en tan precario estado de salud que resulta imposible tener contacto con alguien que no pertenezca a su familia.

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    Es 1969 y el C-047 apenas va por su cuarto año de existencia. De manera inusual, quizá por la curva de aprendizaje, Félix Lozano firma un reporte de sus actividades con su nombre, algo que difícilmente volverá a ocurrir en los años posteriores.

    El informe muestra el marcaje casi obsesivo que se hacía a los visitantes, en este caso a quienes llegaban al país en el vuelo 464 de la aerolínea Cubana de Aviación.

    El documento describe lo que sería todo un estilo del espionaje mexicano: subrayados especiales en los casos “sospechosos” ya fuera por su cargo diplomático, por su país de origen o, simplemente, por su apellido.

    Hacía una distinción entre los pasaportes ordinarios, especiales y oficiales. Entre estos últimos, se anotó el de Michel Nicolas Greg Demidof, ciudadano belga y funcionario de la ONU. También quedó registro de diplomáticos de Canadá, Japón e Italia que habían salido de La Habana.

    Ninguno de los viajeros quedaba sin anotar. Y sobre algunos, se hacían apuntes. Les llamó la atención, por ejemplo, Rose Marie Davis, estudiante norteamericana, “persona que no recordó el hotel (donde se hospedaría). Andaba con Mirabal de la embajada de Cuba”.

    Ahí quedaron también anotados los nombres de otros pasajeros: periodistas franceses, religiosos, amas de casa, profesores, comerciantes, médicos y editores.

    Tres cuartillas que remataban, como pocas veces ocurría, con los nombres de los agentes asignados al aeropuerto: Esteban Guzmán Salgado, Alejandro Mogueira y Félix M. Lozano Rangel.

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    En la DFS existía un área de tortura llamada “La disco”. Dependía del C-047 y la operaba un personaje apodado El Ayatola.

    El Ayatola, torturador de alta escuela

    Uno de los ex agentes de la DFS que accedió a hablar con el equipo de periodistas recuerda que en una de las sedes de la DFS existía un área a la que llamaban La disco. Dependía del C-047 y la operaba un personaje apodado El Ayatola, un árabe alto, muy delgado y muy culto, que hablaba varios idiomas.

    “El creó esa área, La disco. Era un lugar de tortura profesional. Cuando torturaba a alguien, lo único que se escuchaba era la música de esos años, música disco, y la que se conoce todavía como sicodélica. Una de sus torturas preferidas era la falanga. Consistía en aplicar golpes muy bien calculados e intermitentes con una tabla sobre la planta del pie; despacio, ni fuertes ni violentos; tan suaves que el torturado apenas lo percibe, pero termina fracturándote las rodillas”.

    Esa práctica era una de las empleadas recurrentemente por el ejército y los agentes de la DFS en su lucha contrainsurgente. De hecho, un informe de Amnistía Internacional de 1980 denunciaba que la falanga o falka se seguía aplicando como método de tortura.

    José Luis Moreno Borbolla, miembro de la Brigada Roja de la Liga Comunista 23 de Septiembre, describe cómo se la aplicaron. “Me amarraron a una tabla para meterme en un abrevadero para caballos, el famoso pocito, combinado con toques eléctricos en todo el cuerpo, además de golpearme con una tabla las plantas de los pies”, recuerda en su libro Testimonios de la guerra sucia.

    Edward Peter, autor de La historia de la tortura , describe así este método: “El azote continuo de las plantas de los pies (…): cada golpe se siente no sólo en las plantas, que se arquean dolorosamente cuando el palo aplasta los delicados nervios de las plantas de los pies; el dolor se dispara a lo largo de los músculos de la pierna y explota a través de la parte posterior del cráneo . Todo el cuerpo sufre y la víctima se retuerce como una oruga. Se reduce el movimiento de los tobillos, pies y dedos de los pies. En la mitad de los casos examinados, las secuelas crónicas de la falanga permanecieron entre dos y siete años después de su aplicación”.

    En una ocasión, uno de los jefes de la Brigada Blanca escuchó los aullidos que salían de La disco y le dijo a uno de los ex agentes:

    –Diles que se dejen de mamadas, que nos den a ese güey.

    –No, jefe, venga, le explico lo que les hace.

    –¿Y para qué le hacen tanto a la mamada? –Pues para obtener lo que quieren saber…

    –Dile que te lo den, nosotros le sacamos la información.

    El ex agente explica a los reporteros que El Ayatola hacia cosas más sofisticadas, de alta escuela. Era seguro que quien cayera en La disco la iba a pasar mal. “Hablaban porque hablaban. Metían y sacaban detenidos, estaba en la planta baja, apartado, restringido el acceso”.

    Un día, cuenta, le pregunté a El Ayatola qué sentía cuando atormentaba a sus víctimas. “¿Qué sientes cuando aplicas esas torturas? ‘Deja de preguntar mamadas’. Esa fue su respuesta”.

    –¿Qué pasó con El Ayatola?

    –Tomaba café como loco y fumaba muchísimo. Y luego se comenzó a hacer bolas porque se hizo adicto a la cocaína. Se acababa todo su dinero en drogas e incluso un día, urgido de dinero, le robó un reloj al comandante Juventino Prado Hurtado, el jefe de la Brigada Blanca. Le ha dado una madriza.

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    El día en que asesinaron a Colosio, De la Sota lideraba el grupo de seguridad cuya tarea era proteger la vida del candidato presidencial.

    El #2: Fernando de la Sota

    Los documentos de la DFS confirman que el comandante Félix Lozano Rangel era el número 1 del C-047 y el también comandante Fernando de la Sota Rodalleguez, el número 2.

    De él existe un rastro que hoy se encuentra en un lugar destacado: en una vitrina montada en el edificio de la calle Circuito Morelia, colonia Roma. En el lugar en el que se ubicaba una de las sedes de la DFS hoy se resguarda una charola, una credencial con la que la Secretaría de Gobernación acredita a De la Sota como jefe de Servicios Federales adscrito a la DFS.

    De su paso por esa corporación no existía ninguna huella. Su “reaparición” pública ocurrió en uno de los momentos trágicos que marcaron los últimos años del régimen priista.

    El 23 de marzo de 1994, el día en que asesinaron al sonorense Luis Donaldo Colosio, De la Sota lideraba el grupo de seguridad privada Omega, cuya tarea central era proteger y garantizar la vida del entonces candidato presidencial del PRI.

    El papel del ex agente de la DFS en los hechos ocurridos en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, quedó envuelto, como el crimen mismo, en una maraña de contradicciones e hipótesis que nunca pudieron o quisieron ser aclaradas.

    Las fotografías de la época lo ubican a menos de un metro de distancia de Colosio en el momento del atentado y en sus declaraciones insistió desde el primer momento en que hubo sólo un autor material y que el aún preso Mario Aburto hizo los dos disparos que abatieron al candidato del PRI, y que vio el cuerpo de Colosio boca arriba, sangrando del abdomen.

    La investigación pericial, sin embargo, concluyó que el cuerpo estaba boca abajo. Por esas y otras contradicciones, De la Sota fue detenido en febrero de 1995, pero la sospecha de su participación en un complot para acabar con Colosio se diluyó y un juez lo dejó en libertad poco tiempo después.

    Un reporte de The New York Times publicado en agosto de 1995 reveló que De la Sota había sido un informante pagado de la estación de la CIA en México de 1990 a 1992.

    Como otros, el número 2 del C-047 sobrevivió a la desaparición de la DFS y al crimen de Colosio. Y aunque después de eso ya no se supo mucho de él, mantuvo siempre el orgullo de haber pertenecido a la policía política.

    Fundó un despacho de detectives privados y mantuvo una cierta presencia en redes sociales, particularmente en Facebook, en la que abrió al menos tres perfiles, uno con su nombre, otro con el alias de El Conde de Montecristo y uno más a nombre de la Dirección Federal de Seguridad.

    Entre una abigarrada colección de fotos familiares, de tigres de Bengala (el emblema de la DFS) y muchas charolas de esa y otras corporaciones policiacas, aparecen algunas imágenes que aportan información de su paso por el C-047 y algunos momentos de los que poco o nada se sabía.

    El 6 de septiembre de 2011, por ejemplo, subió una fotografíaen la que aparece, de traje y con la corbata aflojada, en su oficina del C-047, revisando documentos. Acompañó la imagen con este texto: “Trabajando, que recuerdos de ese tiempo!!! Ahí aprendí a ser hombre, amar a mi patria y esto: Morir es fácil… Difícil es vivir, con hombría, vivir con libertad y vivir con dignidad!!! Así pensábamos en mi añorada DFS” (sic).

    En otra fotografía, de acuerdo con lo que el mismo De la Sota escribió, se encuentra acompañado de Félix Martín Lozano. Ambos flanquean a Edén Pastora, el famoso “Comandante Cero”, uno de los dirigentes de la guerrilla nicaragüense que luego se levantaría en armas contra el régimen sandinista.

    Existen dos fotos del mismo momento. En una de ellas, De la Sota escribe: “Que diferente se ve el Cmdte. Edén Pastora (a) El Comandante Cero, vestido como persona decente y yo entrevistándolo, claro después de detenerlo, hace un buen rato. Edén Pastora libero a Nicaragua del dictador Anastacio Somoza. Murió de un bazucazo a su automovil. Son recuerdos. Por cierto me cayó muy bien el Comandante Cero, diríamos es hombre de palabra y muy cabr……! Héroe de Nicaragua!!”. (sic)

    En la otra, que sube al perfil de la DFS, aporta otros detalles: “Esta fotografía es histórica para mí. Estamos el Cmdte. Félix Lozano Rangel, quien nunca entendió la lealtad del colaborador o de cualquier personal a sus órdenes. También está el Cmdte. Edén Pastora y yo, subjefe del depto. C-047. Vamos en una sala móvil del Aeropuerto Internacional de la Cd. de México”.

    En ese mismo perfil, De la Sota presume sus cursos en la CIA, el FBI y el adiestramiento que recibió del Mossad o en Alemania, por ejemplo.

    El 27 de enero del 2012, un día después de la muerte de Miguel Nazar Haro, De la Sota subió a su perfil de Facebook una foto del ex director de la DFS con dos frases: “Descanse en paz jefe”, “Bengala era su nombre en clave”.

    El número 2 del C-047 también compartía fotos de las reuniones que aún realiza la hermandad de ex agentes de la DFS, en donde recuerdan sus experiencias y a Nazar Haro, a quien consideran el mejor director de la DFS.

    A través de esa misma página de Facebook el 27 de agosto de 2017 llegó la noticia de la muerte de Fernando de la Sota. “Desgraciadamente, recibimos una mala noticia… Se va un gran comandante de entre nosotros, ícono de la DFS y PJF”.

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    “Grupos Clandestinos Contrainsurgentes. C-047. Su misión fue infiltrar y aniquilar a grupos armados que operaron en el país”.

    El C-047 operó desde dos oficinas. Una, en el edificio de Circular de Morelia No. 8, en la colonia Roma Norte de la Ciudad de México. Hoy ese lugar ha sido rehabilitado como uno de los llamados sitios de memoria. En el sótano se ha montado un pequeño museo.

    Como parte de la museografía se han colocado unos acrílicos sobre la pared. En uno de ellos se lee: “Grupos Clandestinos Contrainsurgentes. C-047. Creado en 1965 por Miguel Nazar Haro (…), su misión fue la de infiltrar y aniquilar a grupos armados que operaron en el país.

    Posteriormente, el gobierno decidió crear más grupos clandestinos que se enfocaran a exterminar a cada organización que se les asignara, quedando el C-047 como un grupo permanente de la Dirección Federal de Seguridad encargado de tareas de contrainsurgencia”.

    José Reveles, director de este sitio de memoria, cuenta que un detalle que aparece en la fotografía de un detenido fue la clave para demostrar que esa persona había sido retenida en ese edificio, pues coincide exactamente con la huella que quedó en el zoclo de uno de los muros de ese lugar.

    En uno de los lienzos que cuelgan en el sótano del edificio, se lee que el Grupo C-047 tuvo ahí su sede principal. La DFS operó ahí entre 1972 y 1978. Efectivamente, el C-047 tenía ahí oficinas. Pero no fue el único lugar.

    Muy pocas cosas permanecen como en los tiempos de auge de este centro de operaciones de espionaje y tortura. Una de ellas es el diminuto elevador gris, individual, de apenas un metro cuadrado. Ese elevador era de uso casi exclusivo para Nazar Haro. Sólo conducía a su oficina del cuarto piso.

    La otra sede del grupo especial estaba localizada en Plaza de la República número 20. La puerta con el letrero C-047 que aparece en el documental Así era la DFS corresponde a ese edificio.

    Según el testimonio de uno de los ex agentes, el acceso del personal se hacía por la puerta ubicada en la calle de Ignacio Ramírez. Ahí, previa identificación y clave, el vigilante autorizaba la entrada. Las credenciales no eran igual para todos los departamentos. Las del C-047 eran rojas, mientras que las de la Brigada Especial eran blancas con azul.

    Apenas cruzaban la puerta, los caminos se bifurcaban. En el centro, comenzaba un pasillo que terminaba en una rampa de cerca de un metro de alto. Aparentemente, topaba con un muro.

    Sin embargo, a su lado izquierdo había una puerta secreta. “Tenías que presionar de cierta manera para activar un mecanismo y que esa pared cediera. Atrás de ella, se localizaba el C-047. Así como entrabas, a un lado, una bajada llevaba a un sótano y ahí estaba la discoteca. Nadie tenía acceso a ese lugar más que El Ayatola”.

    En esa época, el C-047 ya no aporta mucho, se apodera de espacios clave, como el control de las aduanas en el aeropuerto de la Ciudad de México, sólo para obtener recursos económicos para sus integrantes, aprovechando la red de corrupción que había tejido durante más de una década y con la sensación de que se acercaban sus días finales.

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    La escena ocurre el 1 de febrero de 1980. Son las 17:30 de la tarde en la Ciudad de México.

    El agente-espía, de quien no se consigna ningún dato en el reporte que hoy se encuentra en el Archivo General de la Nación, informa que Gabriele Heisler, miembro del Comité Latinoamericano de Bremen, Alemania, se ha puesto en contacto con la Fundación para los Derechos Humanos que dirige Gabriel García Márquez.

    Reporta además que tiene la dirección del domicilio de ambos personajes, mismos que incluye, aunque lo más importante era que tenía conocimiento de que el Comité de Bremen pretendía obtener de la fundación encabezada por el escritor información sobre los desaparecidos en México, Guatemala, El Salvador, Argentina, Uruguay, Chile y otros países de la región. El propósito era elaborar un libro sobre las desapariciones en América Latina.

    García Márquez había anunciado en diciembre de 1978 la creación de Habeas, una fundación para los derechos humanos. Más que la denuncia de las atrocidades, el propósito de la organización era lograr la liberación efectiva de las víctimas de la violencia de los Estados latinoamericanos. “Más que poner en evidencia a los verdugos, procurará, hasta donde le sea posible, clarificar la suerte de los desaparecidos y allanar a los exiliados los caminos de regreso a su tierra”.

    La fundación operaba desde México; de eso tomó nota el C-047 y dejó registro en un reporte que incluye la dirección donde se ubicaba, la cuenta bancaria en la que García Márquez recibía las donaciones; con qué organizaciones internacionales intercambiaba información y una larga lista de personajes que la apoyaban: Amalia Solórzano de Cárdenas, Nicolás Guillén, Julio Cortázar, Ernesto Cardenal, Michael Manley y Matilde Urrutia, la viuda de Pablo Neruda, entre muchos más.

    Según las fichas de la DFS, Habeas se había creado bajo la dirección y patrocinio conjunto de la Unión Soviética y Cuba y tenía como objetivo proteger, apoyar económicamente, proporcionar asesoría legal y medios a guerrilleros con ideología marxista-leninista, en realidad “terroristas e ideólogos”, que se escudaban bajo el concepto general de perseguidos políticos.

    Nazar Haro siempre estuvo convencido de que su papel era salvar a la nación, al gobierno y a los buenos ciudadanos de sus enemigos.

    “Éramos los ‘malos’ de la sociedad que tanto nos necesita y tan mal nos paga, pero créanme hijos, da gusto servir a los demás y nos sentíamos importantes cuando salvábamos una vida, protegíamos a un inocente o deteníamos a un criminal”, escribió de su puño y letra en una carta dirigida a sus hijos, que hoy cuelga de las paredes del despacho de su hijo José Luis, quien autorizó a este equipo a citarla.

    En un par de párrafos les cuenta por qué estaba convencido de su misión y los inconvenientes que traía consigo:

    “A veces tenemos que morir defendiendo la vida y propiedad ajena. Me gustó ser policía y luché con mis compañeros para que ustedes y otros niños, jóvenes y adultos pudieran desarrollarse con seguridad y pudieran caminar por las calles y llegar a la escuela libres de sobresaltos y de miedo por las calles.

    “No importa que ahora me ataquen y que la gente me acuse…”.

    Y se despide de ellos, apelando a su perdón:

    “Hijos, quiero que me comprendan y que sepan que porque fui policía no pude atenderlos como se merecen ni darles todo lo que necesitaban, solo puedo darles como herencia, mi honor, mi orgullo y mi dignidad de hombre. Perdónenme hijos míos por haber sido policía”.

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    El siguiente es un reporte con fecha de 20 de enero de 1984. El asunto: dar cuenta de lo expuesto en el “Seminario sobre semántica y contrainsurgencia norteamericana, el terrorismo, propaganda y de hecho” (sic).

    La disertación había estado a cargo de Heinz Dieterich, egresado de la Universidad de Bremen y profesor-investigador de la UAM-Xochimilco y de la UNAM.

    El agente del C-047 anotó lo que consideraba puntos de interés para sus superiores. “Que la CIA, antes de apoyar un golpe de Estado en algún país latinoamericano, creaba una atmósfera a partir de tres elementos”:

    • Recaba información sobre los militares que estarían dispuestos a dar el golpe.
    • Crea un clima de golpe a través de la propaganda, desinformación y actos terroristas.
    • Convence a los oficiales militares de que contarán con todo el apoyo del gobierno de Estados Unidos.

    Además, consignó que en opinión del académico el esquema de dominación imperialista contaba con una batería de métodos a su alcance:

    1. Derrocamientos.
    2. Tortura.
    3. Escuadrones de la muerte.
    4. Desapariciones.
    5. Refugiados internos.
    6. Represión en general.

    Y que la operación de la CIA incluía dos modos: “1) Visible o formal, operando las policías y fuerzas armadas. 2) Invisible, secreta o clandestina, con sectores específicos y sectores clandestinos de los aparatos terroristas, ejemplos las Brigadas Blancas”.

    El reporte se concluyó a las 21:45 y lo firmó el agente con la misma palabra final de siempre: “Respetuosamente”.

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    INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA
    Jacinto Rodríguez Munguía y Susana Zavala

    COORDINACIÓN Y EDICIÓN
    Ignacio Rodríguez Reyna

    ILUSTRACIONES
    José Quintero

    DISEÑO WEB
    Isaac Ávila Ramón Arceo

    ANIMACIONES
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    POSTPRODUCCIÓN DE VIDEO
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  • En memoria de Ignacio Salas Obregón, dirigente de la Liga Comunista 23 de Septiembre

    En memoria de Ignacio Salas Obregón, dirigente de la Liga Comunista 23 de Septiembre

    En marzo de 2023 conmemoramos los 50 años de la fundación de la Liga Comunista 23 de septiembre. La LC23s fue una de las organizaciones armadas socialistas mexicanas más grande que operó a escala nacional, desafío al sistema económico y político capitalista y se enfrentó abiertamente al aparato estatal autoritario y represivo de la burguesía. La LC23s reivindicó la revolución socialista para construir un México más justo, libre y democrático.

    Formada principalmente por jóvenes la LC23s se conformó como una organización armada y clandestina porque el gobierno cerró las vías para los cambios pacíficos para la transformación social. El 68 y el 71 fueron verdaderas masacres y crímenes de lesa humanidad, fueron los actos sanguinarios de un régimen político y económico caduco y en crisis que aceleraron la formación de la LC23s, pero la historia de México después de la Revolución de 1910-17 ha sido la historia de un régimen corrupto, antidemocrático y al servicio de los grandes capitalistas de dentro y fuera del país. La LC23s levantó la bandera del comunismo porque se declaró anticapitalista y antiimperialista para luchar por crear una nueva sociedad sin explotados ni explotadores, una sociedad verdaderamente democrática y libre.

    El México de fines de la década de los 60´s era un país capitalista dependiente, con enorme desigualdad social y pobreza y con un régimen político represivo que ante las justas luchas del pueblo respondía con represiones y masacras escudándose en una verborrea pseudorevolucionaria. No existían elecciones libres, el gobierno priista las controlaba, las elecciones eran una farsa con partidos paleros, los partidos socialistas estaban impedidos de participar y vivían en la ilegalidad y las organizaciones sindicales, campesinas y populares estaban bajo el control estatal por medio de lideres corruptos y antidemocráticos.

    La LC23s al conformarse identificó a la oligarquía financiera como el principal obstáculo al progreso de México porque representaba, y lo sigue haciendo, al capital monopolista que oprime a los trabajadores del campo y la ciudad y desplaza y arruina a los pequeños y medianos productores. Hace 50 años México era ya un país dominado por los monopolios capitalistas y la Liga Comunista al definirlo de ese modo extraía la conclusión de que el socialismo era necesario y sería obra de los mismos trabajadores. 12 La LC23s no puede entenderse sin el papel desempeñado por Ignacio Salas Obregón (a) “Vicente” y luego “Oseas”, sus nombres de lucha en la clandestinidad. Conocí a Nacho Salas en el Movimiento Estudiantil Profesional (MEP), una organización de jóvenes católicos cuando él era su presidente nacional. Asistí con él a muchos encuentros y seminarios del MEP en varias ciudades del país, me apoyó cuando me tocó acudir a encuentros de jóvenes cristianos del área de México y Centroamérica, lo acompañé cuando hacia labor política, social y popular en Nezahualcóyotl, Estado de México, y sobre todo durante 1972, cuando pasa a la clandestinidad después de los asaltos bancarios de enero en Monterrey, NL, fui el contacto de nuestro grupo de Monterrey con él y posteriormente participamos en la fundación de la Liga Comunista en Guadalajara.

    Nacho Salas se involucra en la lucha social, como muchos jóvenes estudiantes de la época, con el movimiento del ´68. Siendo estudiante de ingeniería en el Tecnológico de Monterrey, en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, participa en las marchas de solidaridad y en contra de la represión militar, fue participe activo de la organización de la primera e insólita marcha de estudiantes del Tec de Monterrey y de la Universidad de Nuevo León, le toca afrontar la expulsión de los jesuitas. Nacho, junto con otros estudiantes del Tec y de la U de NL, era miembro del Movimiento Estudiantil Profesional (MEP) y ocupó la presidencia. El MEP pertenecía al Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos y a la Juventud Estudiantil Católica Internacional, MIEC-JECI, cuyo Secretariado estaba en Uruguay y luego en Perú.

    El ejercer la presidencia del MEP significó para Nacho dejar de estudiar en el Tec para dedicarse de tiempo completo para su nueva labor. Ya e n 1968 el MIEC-JECI en su sede latinoamericana difunde las primeros documentos de la Te o l o g í a de la Liberación elaborado por uno de sus asesores, el sacerdote Gustavo Gutiérrez, su creador. Básicamente la Teología de la Liberación se preguntaba: ¿hay relación entre la liberación económica, política, social y cultural de nuestros pueblos con la liberación que plantea el mensaje cristiano? El MEP intenta ejercer una militancia nueva del ser cristiano; no se puede ser cristiano sin luchar por la liberación integral de nuestros pueblos oprimidos y explotados.

    Esto llevaba a sumarse con todos los que luchaban por liberarse de la explotación y de la opresión. De ahí que estos jóvenes cristianos revolucionarios se sumaron a las luchas estudiantiles, obreras, campesinas y populares y se aliaron en la acción con militantes de otras organizaciones de izquierda y algunos avanzaron a asumirse como marxistas, como Nacho Salas y su grupo. La transformación-liberación de la sociedad implicaba estudiarla con seriedad y con un método científico, el método marxista.

    En varios países de América Latina grupos de cristianos se involucran en las luchas revolucionarias militando en organizaciones armadas como en Colombia, Brasil, Uruguay, Chile, Argentina, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Uruguay.Nacho Salas deja la presidencia del MEP y se compromete aún más en la lucha social, se dedica estudiar el marxismo y a hacer trabajo obrero y popular en Ciudad Nezahualcóyotl junto con otros compañeros y sacerdotes jesuitas y al mismo tiempo mantenía comunicación y vínculos con integrantes del MEP y de la Juventud Obrera Católica (JOC) de varias ciudades.

    En el trabajo político Nacho entabla contacto con Raúl Ramos Zavala miembro de la Juventud Comunista y dirigente del grupo de los Procesos y comienzan a realizar labor conjunta. Posteriormente Nacho y su grupo se integran a los Procesos. Estando en la ciudad de México Nacho y Raúl están pendientes y en contacto directo con el curso de la huelga de la Universidad de Nuevo León en su lucha por la autonomía, y el 10 de junio de 1971 participan activamente en la marcha de apoyo a los universitarios de NL la cual es reprimida brutalmente por “los halcones”, grupo paramilitar del Estado.

    A raíz de la represión del 10 de junio de 1971 el grupo de los Procesos analiza la nueva situación y reafirma el compromiso de prepararse para seguir la lucha revolucionaria. El grupo de los Procesos con otras organizaciones prepara tres asaltos bancarios, dos en Monterrey y uno en Chihuahua en enero de 1972, para obtener fondos para la organización de la lucha, pero estos fracasan con muertos, heridos y detenidos. Raúl, Nacho Salas y otros compañeros logran escapar de Monterrey con el apoyo de otros militantes y pasan a la clandestinidad. En febrero de 1972 cae Raúl asesinado por la policía en un enfrentamiento en la CDMX y el grupo de los Procesos entra en una nueva fase de reorganización conducida principalmente por Nacho Salas.

    Es el “invierno trágico” donde caen Raúl, Genaro Vásquez y Diego Lucero. Pese a las pérdidas y tener que vivir en la clandestinidad por la persecución de que era objeto Nacho, junto con otros compañeros, prosigue en su lucha por reconstruir a los Procesos y por avanzar en crear una organización superior. De febrero de 1972 a marzo de 1973 Nacho Salas elabora los documentos que serán la base para la línea política de la LC23s titulados “Madera viejos” y, al mismo tiempo, se establecen relaciones con diversas organizaciones revolucionarias, como el Movimiento MAR-23 de septiembre, los Lacandones, los Guajiros, el FER, la FEUS, los Macias, para conformar a la nueva organización y dar pasos firmes para acabar con la dispersión de los revolucionarios que se plantean construir el socialismo en México.

    Así Nacho Salas y el grupo de los Procesos continúan la obra iniciada por Raúl Ramos Zavala. A iniciativa de Nacho Salas el 15 de marzo de 1973 se reúnen en Guadalajara durante una semana un pequeño grupo de 13 compañeros que fundan a la Liga Comunista 23 de septiembre. La nacer la LC23 define su línea programática, táctica y organizativa sobre la base del marxismo y Nacho Salas plasma esta línea en el documento Cuestiones Fundamentales del Movimiento Revolucionario en México, llamado también 3Manifiesto al Proletariado, el cual retoma las ideas de los “Maderas viejos” discutidos durante todo el año anterior y principios del ´73. La Liga Comunista toma este nombre en honor a la organización en la que Marx y Engels militaron cuando editaron el Manifiesto Comunista en 1848, y, 23 de septiembre, para honrar el asalto al cuartel Madera, en Chihuahua, por parte del grupo guerrillero de Arturo Gámiz en 1965. La LC23s se conformó como una organización clandestina, armada y nacional, se propuso crear un Partido Revolucionario y un ejército del pueblo, nunca se planteó suplantar al pueblo.

    Las represiones a todas la luchas del pueblo (médicos, maestros, mineros, ferrocarrileros, copreros, campesinos, estudiantes) que terminaron en masacres cerraban la vía pacífica y democrática para la transformación social. Crear una gran organización revolucionaria nacional era el gran reto de la LC23s para enfrentar al estado burgués como aparato de poder de la clase capitalista. A pesar de sus debilidades políticas, ideológicas y militares la LC23s se conformó como la principal organización armada del país con presencia en diversas ciudades y regiones y nunca tuvo apoyo exterior.

    Pero tamaña pretensión era una afrenta para el Estado comandado por Luis Echevarría Álvarez quien ordena y desata la más vil y cobarde cacería contra los militantes de la LC23s, contra sus familiares y gente inocente así como también contra otras organizaciones democráticas y revolucionarias. Es la vil guerra sucia del Estado burgués contra las organizaciones del pueblo bajo la calumnia de que la LC23s era terrorista y con “intereses oscuros e inconfesables”. Cientos de muertos, presos, heridos, masacrados, torturados, acosados, violentados, perseguidos y desaparecidos es el saldo sangriento de esa guerra sucia en donde participaron policías, militares, funcionarios y aparatos de espionaje y represión del Estado y de los grandes grupos empresariales así como la prensa vendida y corrupta.

    Se crea un organismo especial de policías y militares con grandes recursos financieros y armamento para aniquilar a la LC23s, a la Brigada Blanca. Ignacio Salas Obregón pasa a ser uno de los objetivos del aparato represivo del Estado para así intentar desarticular a la LC23s. El 25 de abril de 1974 fue detenido y herido en un enfrentamiento en Tlanepantla, Estado de México, bajo circunstancias nada claras, posteriormente rindió declaración y fue llevado al Campo Militar Número 1, según consta en documentos del Archivo General de la Nación, aparecen además fotografías detenido y herido, algunos compañeros presos fueron llevados a identificarlo y sin embargo fue torturado y desaparecido a la edad de 25 años y 8 meses.

    Total inmunidad y una gran injusticia es cometida por el régimen, corrieron rumores de que fue arrojado al mar en los aviones militares de la muerte junto con otros camaradas. Justicia y verdad sigue siendo el reclamo para Nacho Salas y para todos los desaparecidos, torturados y asesinados como Ignacio Olivares Torres y Jesús Piedra Ibarra. La más grave violación de los derechos humanos fue perpetuada por los cuerpos represivos durante la guerra sucia contra luchadores sociales del campo y la ciudad. 45 Sin embargo, la obra de Ignacio Salas Obregón y de cientos de compañeras y compañeros, que fue la creación de la LC23s, no podrá nunca ser acallada ni olvidada. La LC23s fue una organización de comunistas mexicanos, jóvenes la gran mayoría de ellos, que se alzaron contra un régimen capitalista injusto, represivo, antidemocrático y autoritario, se levantaron para decir ¡ya basta!

    No temieron perder la vida y entregar su sangre por una causa justa. La LC23s con sus mártires y heroínas y héroes anónimos forma parte de la histórica lucha de nuestro pueblo por su liberación. La LC23s es la organización revolucionaria socialista armada que más ha sido atacada, vilipendiada y caricaturizada. Ciertos críticos la acusaban de poseer un discurso mesiánico y apocalíptico porque su principal dirigente provenía de los cristianos revolucionarios y porque adoptó un nombre bíblico, como si la mayoría de los nombres o alias no fuesen de ese origen. A esos críticos se les olvida que la LC23s fue una más de las innumerables organizaciones armadas que surgieron antes y después del ´68 y del ´71. Voces que se decían de izquierda la atacaron de terrorista como lo hacía el gobierno y lo peor llegaron a decir:” LEA o el fascismo”, para justificar alianzas inmorales con el gobierno burgués asesino.

    La LC23s tuvo errores, pero por su accionar el gobierno priista se vio obligado a impulsar una reforma política, permitir la legalización del Partido Comunista y reconocer a medias la violación de los derechos humanos. La LC23s contribuyó a la lucha por la democratización del país al abrir reformas político-electorales, por el respeto al voto y por combatir al autoritarismo. Quien ejerció el terror, la tortura y el asesinato, quien efectuó las masacres contra todo aquel que luchara por los derechos del pueblo fue el Estado. La LC23s se propuso combatir a ese Estado represor para que en México hubiera justicia, libertad, democracia y soberanía. Cuando surge la LC23s, a principios de la década de los 70´s, el régimen económico, político y social estaba ya en franca crisis, y el descubrimiento de yacimientos de petróleo con López Portillo le dieron vida artificial por pocos años con el señuelo de “administrar la abundancia”, pero en 1981-82 estalla la crisis de un modelo capitalista y comienza la larga noche del neoliberalismo, otro modelo capitalista, que hoy perdura porque el capital financiero domina en México.

    La lucha por el socialismo es más vigente que antes. Si se quiere encontrar cual fue la causa principal del surgimiento de la LC23s, la respuesta es: fue por una causa moral, fue por la dignidad y la vida humana, por impedir que se les pisotee de manera impune y sin consecuencias. Para la LC23s la emancipación de los trabajadores solo es obra de los mismos trabajadores y paso necesario para la liberación integral del ser humano. La derecha, los reaccionarios y los defensores del capitalismo difaman al socialismo, lo calumnian afirmando que con dicho sistema se acabarían las libertades; la verdad es todo lo contrario, con el socialismo habrá mayores libertades y justicia social porque se acabaría con todo tipo de explotación y opresión de una clase sobre otra.

    Héctor Torres González, Marzo de 2023.

  • De campesino a guerrillero: Florencio “El Güero” Medrano

    De campesino a guerrillero: Florencio “El Güero” Medrano

    Mural de Florencio Medrano. Autor desconocido.

    Una herida de arma de fuego segó la vida de Florencio Medrano el 26 de marzo de 1979. Figura importante de la guerrilla mexicana de los años 70 fue un tenaz organizador de invasiones de tierras, apasionado admirador de Mao Tse-Tung y estratega revolucionario. Los que lo conocieron aún evocan su sencillez, por su habla coloquial en la que no cabían recovecos; era directo, así como lo tuvo que ser en su vida.

    Florencio nació el 27 de octubre de 1945 en Limón Grande, Guerrero. Hijo de campesinos, se forjó en el trabajo duro y la privación de derechos básicos desde niño, como es el comer. Su papá se llamaba Ángel Medrano Núñez y su mamá Joaquina Mederos Ocampo. Tenía siete hermanos: Alfonso, Petra, Paula, Leonor, Juana, Primo y Pedro.

    Siendo un adolescente migró con su familia a Tlatlaya, estado de México, aquí se encontró con la violencia de los terratenientes que estaban coludidos con autoridades gubernamentales. Con sólo 15 años, Florencio se unió a un grupo de campesinos que demandaba la creación de ejidos. La represión lo obligó a separarse de su familia y fue así como llegó a vivir a la colonia Antonio Barona, en Cuernavaca, Morelos.

    Posteriormente migró al Distrito Federal, donde buscó trabajo sin saber leer. Por unos días empujó un carrito de frutas en el mercado de La Merced, luego regresó a Cuernavaca, donde trabajó como aprendiz de albañil. A la edad de 18 años, obligado por la necesidad de conseguir una mejor fuente de ingresos, se dio de alta en el Ejército. Fue en esta institución donde aprendió a leer y escribir. Meses después se dio de baja porque no estaba de acuerdo con los reglamentos militares. Entonces comenzó a trabajar como vendedor ambulante de artesanías, recorría las calles de Cuernavaca ofreciendo sus productos.

    En esa ciudad, Florencio estrechó lazos de amistad con el comunista Rafael Equihua Palomares. A través de él fue como Florencio se relacionó con una célula del Partido Revolucionario del Proletariado Mexicano (PRPM). De esta manera, comenzó su proceso de politización, que dio sentido a su radicalización producto de sus experiencias de vida –pobreza, despojo y represión–. Los elementos ideológicos que adquirió Florencio, fueron aprendidos en los círculos de estudio del PRPM. Así empezó su militancia formal, política e ideológica, reforzada por la formación política y militar que recibió en 1969 en la República Popular China.

    Cuando Florencio regresó a México, aplicó entre el campesinado los conocimientos que adquirió en el coloso asiático. Recorrió junto a sus camaradas del PRPM comunidades rurales de Morelos y Guerrero. Realmente se desempeñó como un protagonista que fue tomando cotidianamente el pulso del movimiento campesino, de sus circunstancias y posibilidades.

    En marzo de 1970 fueron detenidos los dirigentes del PRPM y por ello Florencio se la pasó huyendo de la policía política. Durante 1971 y 1972 se refugió con ejidatarios de Acatlipa, Morelos. En este lugar se dedicó a trabajar de albañil y a cortar rosas. A su vez, empujó un carrito para vender hot dogs en el centro histórico de Cuernavaca.

    Florencio traía en el bolsillo el Libro rojo, de Mao, y con él predicaba. Con un estilo bíblico llevaba la palabra del líder comunista chino a jóvenes y adultos de Cuernavaca y Acatlipa. En estos lugares se formaron grupos y se hicieron amistades. Al darse cuenta de la necesidad de terrenos para vivir, planearon la invasión de tierras en lo que estaba destinado a ser el fraccionamiento Villa de las Flores, en Temixco, Morelos.

    El 31 de marzo de 1973, Florencio dirigió a un grupo de campesinos para invadir los terrenos. Fue así como fundaron la colonia proletaria Rubén Jaramillo, fundamentada en ideas maoístas. Este proyecto autogestivo se caracterizó por la activa participación de los colonos en las asambleas, en las que se rindieron informes y se elaboraron una serie de normas que fueron consensadas por la mayoría.

    Sin embargo, este proyecto fue interrumpido el 28 de septiembre de 1973, cuando tropas de la XXIV Zona Militar y agentes de la Dirección de Seguridad Pública del estado de Morelos reprimieron y ocuparon la colonia Rubén Jaramillo. Fue así como Florencio y algunos de sus simpatizantes, orillados por la represión y persecución, no tuvieron otra opción que operar en la clandestinidad. Poco tiempo después decidieron formar el Partido Proletario Unido de América (PPUA), con el cual comenzaron la lucha armada para defenderse y enfrentar al gobierno mexicano.

    Florencio ya no volvería a pisar la colonia Rubén Jaramillo, partió a la sierra de Oaxaca a hacer la guerra popular. La gente que lo conoció le sigue recordando cariñosamente como El Güero.

    * Historiador de la UMSNH y autor del libro El poder viene del fusil

  • Rinden homenaje y entregan a la Comverdad la solicitud para que se investigue la muerte de Genaro Vázquez

    Rinden homenaje y entregan a la Comverdad la solicitud para que se investigue la muerte de Genaro Vázquez

    San Luis Acatlán, Guerrero, 2 de febrero de 2023. La Asociación Nacional Revolucionaria (ACNR), el Comité Sanluisteco y la Familia de Genaro Vázquez Rojas, entregaron esta mañana en el homenaje por el 51 aniversario de la muerte del guerrillero la solicitud para que se investiguen las circunstancias de su muerte.

    Recibió la solicitud el integrante de la Comisión para el Acceso a la Verdad de los crímenes de la llamada guerra sucia, Abel Barrera Hernández, durante el homenaje que se rindió esta mañana en la Plaza Cívica de esta ciudad, de donde fue originario.

    Se destacó que es la primera vez que se hace la petición y Barrera Hernandez prometió que “tomarán a pecho” la solicitud y que habló de la necesidad de reivindicar la lucha de Genaro y sus seguidores para que queden registrados en la historia, no como robavacas y maleantes, sino como transformadores.

    En la ceremonia se depositó una ofrenda floral y los asistentes montaron una guardia de honor.

    Estuvieron el lugarteniente de Vázquez Rojas, José Bracho, sus familiares encabezados por la viuda Consuelo Solís y Genaro Vázquez Solís. El ex gobernador, Rogelio Ortega Martínez, la magistrada y ex alcaldesa de Acapulco, Adela Roman Ocampo, así como el representante del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Manuel Vásquez Quintero.

    Después, los asistentes marcharon hacia el Panteón Municipal donde depositaron una ofrenda floral en la tumba del guerrillero.

    Texto: Zacarías Cervantes / Fotos: Lenin Ocampo

    Primera ocasión que una fuerza militar le rinde homenaje a un rebelde…

    Oficialmente es el primer año que se homenajea al luchador social y comandante guerrillero de la ACNR.

    Familiar directo.
  • Aniversario luctuoso de Genaro Vázquez Rojas

    Aniversario luctuoso de Genaro Vázquez Rojas

    Genaro Vázquez Rojas: cinco décadas de una muerte sin esclarecer.

    Por Héctor Escamilla Lira

    Para el movimiento revolucionario socialista mexicano, el invierno de 1972 resultó trágico, cayeron abatidos por las balas del gobierno tres de sus dirigentes (Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala) que se habían propuesto abatir la dispersión, priorizando el objetivo común, unificando acciones y tendiendo puentes para iniciar la elaboración de un programa de nación alternativo y socialista, que sustituyera al régimen burgués mexicano y su aparato de estado violento, autoritario, despótico y represor.

    La policía política detecta que se promueve la unificación, identifica a Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala como los principales promotores y decide asesinarlos. La semilla sembrada florecería un poco más tarde como Liga Comunista 23 de Septiembre

    La tarea quedo inconclusa, la línea tendida: ayer, como hoy “existe en el país una clara tendencia unificadora” de las expresiones políticas surgidas de los movimientos sociales, como apuntaba Raúl, en “El Tiempo que nos tocó Vivir”: definir programa político de nación; implementar la táctica adecuada para subvertir el orden que legaliza la explotación del hombre por el hombre, por lo tanto, “debemos luchar por cualquier demanda (incluso la lucha por las libertades políticas) y emplear todas las formas de lucha (incluso las pacificas), pero con el claro objetivo de hacer avanzar la conciencia y la organización del movimiento espontáneo de las masas” hacia la trasformación revolucionaria del país; y a la vez, fundir a los cuadros del movimiento en una organización solida que resista los embates de la violenta represión de los poseedores del capital y el poder.

    El único homenaje valido y real a nuestros camaradas caídos es continuar materializando sus tesis: definir objetivo estratégico (programa político de nación), diseñar línea tácticas y la organización

    Para el movimiento revolucionario socialista mexicano, el invierno de 1972 resultó trágico, cayeron abatidos por las balas del gobierno tres de sus dirigentes (Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala) que se habían propuesto abatir la dispersión, priorizando el objetivo común, unificando acciones y tendiendo puentes para iniciar la elaboración de un programa de nación alternativo y socialista, que sustituyera al régimen burgués mexicano y su aparato de estado violento, autoritario, despótico y represor.

    La policía política detecta que se promueve la unificación, identifica a Diego Lucero Martínez, Genaro Vázquez Rojas y Raúl Ramos Zavala como los principales promotores y decide asesinarlos. La semilla sembrada florecería un poco más tarde como Liga Comunista 23 de Septiembre

    La tarea quedo inconclusa, la línea tendida: ayer, como hoy “existe en el país una clara tendencia unificadora” de las expresiones políticas surgidas de los movimientos sociales, como apuntaba Raúl, en “El Tiempo que nos tocó Vivir”: definir programa político de nación; implementar la táctica adecuada para subvertir el orden que legaliza la explotación del hombre por el hombre, por lo tanto, “debemos luchar por cualquier demanda (incluso la lucha por las libertades políticas) y emplear todas las formas de lucha (incluso las pacificas), pero con el claro objetivo de hacer avanzar la conciencia y la organización del movimiento espontáneo de las masas” hacia la trasformación revolucionaria del país; y a la vez, fundir a los cuadros del movimiento en una organización solida que resista los embates de la violenta represión de los poseedores del capital y el poder.

    El único homenaje valido y real a nuestros camaradas caídos es continuar materializando sus tesis: definir objetivo estratégico (programa político de nación), diseñar línea tácticas y la organización.

  • Este 24 de diciembre se cumplen 49 años de la muerte de Pedro Orozco Guzmán

    Este 24 de diciembre se cumplen 49 años de la muerte de Pedro Orozco Guzmán

    Integrante del buró militar de la Liga Comunista 23 de septiembre, cae herido y es detenido el 24 de diciembre de 1973, finalmente asesinado y torturado por miembros de la DFS y militares. Él como muchos compañeros, fueron torturados, encarcelados y perseguidos por ejercer su derecho a rebelarse en contra de los gobiernos represores y por las injusticias prevalecientes en nuestro país. Este periodo conocido como el de la “guerra sucia”, llevó a la muerte y desaparición forzada de incontables jóvenes y no tan jóvenes, pero también a la persecución de familias enteras, a su desintegración y al mismo tiempo la mayoría de los militantes tuvieron que enfrentar la tortura practicada con tal grado de crueldad que sólo pudo ser producto de un estado y de una clase política envilecidas.

    El objetivo de esta lucha tenía como propósito fundamental una transformación social que le dieron una profunda razón de ser a estos movimientos de rebeldía, propósitos que nutrieron de energía a sus militantes y los impulsó en la búsqueda de una sociedad nueva, donde no se diera la explotación del hombre por el hombre. La vida, participación y lucha de Pedro “Camilo” se ha dado a conocer durante eventos en su distintos aniversarios, también sobre quién fue y cómo se integró a la lucha estudiantil y armada en varios escritos, sin embargo, es importante conocer el contexto y las motivaciones por las cuales muchos jóvenes a lo largo y ancho del país asumieron el compromiso de luchar por cambios de trascendencia histórica, y esa parte de la historia la relata Juan Antonio Castañeda en sus reflexiones que retratan el ambiente que nos tocó vivir y que lo tituló: Lugares de la memoria de la llamada “Guerra Sucia”.

    LUGARES DE LA MEMORIA DE LA LLAMADA GUERRA SUCIA

    Juan Antonio Castañeda Arellano

    Somos los vencidos temporales

    de un injusto destino.

    ¡Amanecerá!   March Bloch

    Guadalajara, Jalisco. Abril de 2004

    El relato presente no constituye una narración ordenada. Ofrezco unas cuantas reflexiones, no una declaración de principios, ni un catecismo. Se trata más bien de fragmentos, flechazos, ideas sueltas casualmente recordados. Forman parte de un todo existente en el pasado con los que no sé qué hacer. Destellos de reflexión, recuerdos truncados, deshilvanados, testimonio del tiempo pasado y pesado y que pesa en la conciencia, huellas de búsqueda, intentos humanos, como señales. Ya sabemos, tan importante como lo que se recuerda es lo que se olvida. A mí se me han olvidado muchas cosas.

    En fin, quiero trazar en estas cuatro o cinco páginas el rumbo de un viaje que tiene a la memoria como puerto. He mirado hacia atrás para seguir adelante. Comprender, recordar es una tarea ardua y angustiosa. Pero me hace sentir vivo. Algunos de nosotros ya tienen cerca de cincuenta años, y más de cincuenta otros; más otros hace mucho que no son más que un puñado de huesos… tal vez las palabras son nuestra única juventud.

    Vivimos el recuerdo y el recuerdo arrastra olvido, sobre todo en estos tiempos en que los grandes horizontes ya no existen o los hemos dejado atrás, los horizontes conocidos se han perdido de vista, Pero insistimos: Sólo una cosa no hay, el olvido, o no debería de haberlo… vivir eternamente en esa dolorosa memoria. Pero, tener memoria, eso no significa o quiere decir que uno tiene que andar todo el tiempo cargado de culpas, pero sí que uno tiene que estar consciente de su pasado… No podemos vivir obsesionados con el pasado. Tenemos que mirar hacia delante con la memoria y con la saludable incertidumbre. La vida nos va encerrando en un mundo que siempre será pequeño en comparación con nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestros deseos.

    Sentir nostalgia es una forma elegante de reconocer que los tiempos han cambiado y no han cambiado al mismo tiempo, y que la realidad nos derrota más allá del discurso optimista que mira casi como compasión (cuando no con desdén) que alguien sienta nostalgia. No se trata de conservar el pasado, sino de realizar sus esperanzas

    Recuerdo como termina magistralmente el libro pequeño, Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco: (me voy a permitir tomar algunas palabras, parafraseándolo) Qué antigua, que remota, que terrible esa historia, que imposible esa vida. Pero existió Paty Rodríguez, el hermano del Juanjo, existió Camilo, El Clark, el Ful, El niño, Héctor Eladio, Luis Alonso González, existieron cuanto me lo he repetido después de tanto tiempo de rehusarme a enfrentarlo. Nunca sabré si el suicidio de Luis fue cierto. Jamás volví a ver a ninguno de ellos ni a nadie de aquella época durante bastantes años. Demolieron sus vidas, demolieron sus proyectos, derrumbaron sus familias. Se acabo aquel tiempo. Terminó aquel país sin haber terminado. No hay memoria del México de aquellos años desesperados y esperanzados. Ilusiones rotas, deseos reprimidos. Y a casi nadie le importa: de ese horror quien puede tener nostalgia. A la mierda la nostalgia.

     Todo pasó como pasan los discos en la sinfonola. Nunca sabré, sabremos, si aún viven sus hijos si tuvieron hijos. Si vivieran tendrían aproximadamente unos 25 o 30 años.

    Las ideas se hallan transidas de naturaleza, su temblor y misterio proyectan con notable intensidad la representación de compañeros enteros sumidos en el torrente existencial, combatiendo en la contradictoria realidad de la vida. Sólo hay palabras sin retorno, todo es ahora nebuloso, vagando entre premoniciones. Avanzamos hacia donde nada acontece, ni te llaman ni te esperan. Ya no hay nada que soñar, tal vez ya no queda ni la esperanza póstuma del sueño. Y la palabra que era, al fin y al cabo, la memoria de las cosas, “pasa” como todo el mundo pasa: sin dejar rastro alguno. Salvo la cicatriz.

    En primer lugar, debemos tener muy claro que el pasado de las víctimas de la guerra sucia forma parte del presente. La realidad no es sólo lo que ha llegado a ser, lo presente. De la realidad forma parte toda una historia oculta, casi siempre dolorosa, que ha quedado en el camino. El filósofo Teodoro Adorno expresó con osadía esta valoración del pasado diciendo que “el sufrimiento es la condición de toda verdad”. Es decir, si queremos conocer la realidad de nuestro país y de nosotros mismos tenemos que escuchar esa historia oculta llena de pequeña y grande gente desaparecida, asesinada, ignorada o abandonada a su suerte, pero sobre cuyo sacrificio está construido el bienestar. En esos lugares de la memoria nos esperan muchas facturas pendientes. Recordar el pasado doloroso es reconocer la vigencia de la injusticia causada a los desaparecidos, torturados y asesinados, de ahí que la actitud de quien recuerda es la de quien escucha con atención al otro.

    Les confieso que yo nunca milité en el Partido Comunista, no compartía sus optimismos, la dictadura del proletariado, su visión mesiánica y la felicidad por decreto o algo así. Para muchos de esos tiempos era una izquierda decolorada, reformista y verbalista. Posiblemente no haya cambiado en nada o casi nada. Inicié por aquellos tiempos leyendo por curiosidad la revista Política y el semanario Siempre, me empezaron a gustar, a llamar la atención lo que decían algunos escritores, recuerdo a Rico Galán que lo calificaban como trotskista. Hablaba de la lucha heroica del Arturo Gámez y la muerte de casi todos los participantes en la fracasada toma del cuartel Madera el 23 de septiembre del 65 en Chihuahua, las luchas de los maestros, los médicos en la década del 60; movimientos reivindicatorios por los derechos del gremio políticos y sociales que se habían dado. Me dolía, me daba rabia lo ocurrido. Estuve al tanto con   lo que ocurría en relación al movimiento estudiantil popular del 68, entre otras luchas de esos tiempos… Así fue mi primera incursión en la lectura de esos acontecimientos, todos ellos reprimidos por los diferentes regímenes que asesinaron esos levantamientos. Un pequeño círculo de amigos comentábamos sobre ello, hacíamos nuestros análisis sobre las condiciones objetivas y subjetivas y encontrábamos que estaban dadas en nuestro país. Las conclusiones eran obvias, no había salida, la lucha armada era la alternativa única que teníamos.

    Yo había leído el libro Con las armas en la mano del sacerdote colombiano que había dejado la sotana y se incorporaba al Ejército de Liberación Nacional: Camilo Torres Restrepo. Los Tupamaros, Actas tupamaras del MLN del Uruguay, un documento de Marigella el brasileño; todas esas lecturas eran las herramientas con las que contaba. Las pasábamos de mano en mano en el pequeño círculo de lectores preocupados e inquietos por lo que ocurría. Con ese escaso bagaje teórico e informativo entramos en el movimiento estudiantil que posteriormente se constituyó como el F E R, un frente amplio, plural lleno de jóvenes fundamentalmente, entusiasmados honestos, alegres y esperanzados, sin teoría, sin una formación sólida, sólo con coraje. Sólo queríamos luchar por la democracia y la justicia a secas.

    Al calor de la lucha estudiantil se constituyeron brigadas contra la mafia fegista apoyada por el gobierno, y del 70 al 72 nos hicimos muchos, éramos casi invencibles, así nos sentíamos, pintábamos las consignas del Frente Estudiantil Revolucionario por todos los rumbos, amanecía la ciudad con sus colonias llenas de pintas en bardas y en el trasporte urbano. Algunos ya estaban armados y se preparaban para la lucha que enfrentábamos con el grupo que controlaba la U de G. Otros, en vías de hacerlo… Dispuestos a todo. Éramos de ese tiempo y (un poco al azar) en pláticas dispersas nos fuimos relacionando así se creó el FRAP que dirigían los hermanos Campaña López, con ellos realizamos algunas tareas conjuntas con la Unión del pueblo a través de Héctor Eladio Hernández Castillo y ya de repente pertenecimos a una organización nacional: la Liga Comunista 23 de septiembre.

    Teníamos en cuenta que no siempre lo legal es justo y no siempre lo justo es legal. Para nosotros estaba claro que mientras manden los de siempre y como siempre, cualquier oferta es engaño y toda promesa presagia traición… Queríamos construir una nación para el presente, no para otra época y otro tiempo. Sabíamos que la palabra en cualquier idioma más llena de esperanza es revolución y la más peligrosa también es Revolución. Hoy sabemos que de todas las mentiras que nos contó el comunismo había una que era verdad: el capitalismo es peor.

    En ese contexto, nunca uno sabe del todo de dónde llegan los madrazos que nos va poniendo la vida, nomás los íbamos sorteando como bien podíamos… arañando la gloria todo el tiempo, cargados y cagados muchas veces de miedo. Mi militancia en La liga fue corta, no realicé actos que podrían ser importantes, no estuve preso en el campo militar, ni salí en la página de ningún periódico, participé hasta mediados de 1975.

     Un buen día fui citado a las cinco de la tarde en el panteón nuevo. Ahí se me comunicó que la dirección política había decidido que yo era uno de tres compañeros de Guadalajara indicados y preparados para ir Guerrero a incorporarme con Lucio en el Partido de los Pobres. Les pedí unos días para pensarlo. Intuía que yo no tenía nada que hacer ahí, que mi espacio natural estaba en esta zona donde conocía y me movía con relativa facilidad y me parecía que las tareas, los contactos y las relaciones estaban creciendo y yo cumplía un papel más o menos importante. Así que, desobedecí ir a la sierra de Guerrero, se me marginó de las tareas y reuniones, de las citas y tareas, quedé sin amigos, sin compañeros y con una sensación de intranquilidad y de culpa por no haber aceptado.

    Es muy probable que el haberme negado a ir, me mantenga vivo o sobreviviendo. Ya sin contactos y desligado de la Liga, entrando el año 1976, a finales de enero un comando rescato a varios compañeros que se encontraban presos en el penal de oblatos, entre ellos recuerdo a el tenebras, al Villela y no se quien más. Dos días después, siendo un poco pasadas las 8:00 horas de la mañana, llego la brigada blanca a Gómez Farias y la 56, que es donde vivía. Me golpearon, me. secuestraron por unos días en una llamada casa de seguridad, me torturaron, amenazaron sólo unos días negros y oscuros, degradantes y humillantes, sin ver, sólo oír y sentir. Por unos minutos me quitaron la venda de los ojos, pero amarrado de las manos, tuve el horror de verle la cara, conocer al asesino Miguel Nazar Haro en persona e interrogándome y amenazándome me preguntó principalmente por el Ful, que era mi primo.  Desde entonces, guarde silencio, no quería saber nada, olvidar todo, con pesadillas y sobresaltos permanentes durante varios años, y hasta hace apenas aproximadamente un año que empiezo a contar mi corta estancia en la lucha armada.

     En lo que respecta a mí, yo coincido con el FZLN. Me parece que es un frente amplio en el que todos caben, un movimiento social que no busca el poder. En el cual coincidiríamos en mucho. ¿Quién sabe?

    También hay que señalar que algunos compañeros, lo que dicen, lo que escuchamos de ellos, son ideas sin evolución, creo que tienen mucha razón porque están equivocados, es decir, tienen la razón de hace más de treinta años, por ello están equivocados. Está claro que venimos del mismo campo y nos unen parecidas decepciones y esperanzas. Pero eso no significa que tengamos las mismas perspectivas. Las diferencias a veces son profundas y, en algunos casos, irreconciliables. Me agradan las coincidencias y me resigno a las divergencias. Unas y otras son inevitables.

    Ahora bien, si se trata de propuestas, yo percibo ante una situación así, tres posibles ““opciones” que coinciden con un pensamiento casi fúnebre:

    Una: vivir en el furor, la soledad y la amargura

    Dos: acostumbrarse, es decir, resignarse, conformarse a la situación actual.

    Tres: tirar madrazos a lo cabrón por todos lados.

    Las tres, son alternativas de muerte, ninguna sirve… ¿Qué hacer?

    La lucha continuo, en ese tiempo se inicia la  lucha legal para la defensa  de los compañeros presos  en el penal de oblatos que estaban recluidos en celdas de castigo en condiciones infra humanas, por tal motivo, se constituye el comité de defensa legal de los presos  políticos que lo conforman Don  Luciano Rentería y el Lic. José  Enrique Velázquez Martin con el apoyo decidido de las madres de los recluidos; es importante señalar que esta iniciativa tubo sus logros, se mejoraron las condiciones de los compañeros presos, así mismo, destacar que fue el primer comité  de defensa de presos y perseguidos políticos.

    Hoy continuamos exigiendo, ya no con las armas sino con la constitución en la mano, la puesta en práctica de varios postulados básicos, cuyo respeto es imprescindible para la transición a una democracia plena, Sin embargo, también consideramos que se han abierto los cauces para luchar por vías pacíficas para que estos postulados se cumplan y seguir impulsando las trasformaciones de las estructuraras económicas, políticas y sociales prevalecientes.

    EN LA ACTUALIDAD….

    Iniciativas para el esclarecimiento histórico

    Hoy a mas de 50 años se presenta una esperanza de que se haga justicia y se reconozca que nuestra rebeldía tenia y tiene hoy el derecho a reclamar su contribución a los cambios que están en curso en nuestro país. Por tal motivo recibimos con interés y beneplácito el decreto expedido por el ejecutivo federal que en su plan presidencial plantea la búsqueda de la verdad, la memoria y el impuso a la justicia que se expresa en los antecedentes y en exposición de motivos que trascribimos en este 49 aniversario de la muerte de Pedro Orozco Guzmán y honrar la memoria de todos y todas las víctimas de la “guerra sucia “y especialmente a los compañeros que se nos adelantaron sin que se les hiciera justicia.

    Antecedentes “Nuestra historia reciente está marcada por las luchas por la democracia y la justicia social. Pero también, por las violencias de Estado contra las exigencias y experiencias democráticas en distintas partes del país: el 2 de octubre de 1968 y el 10 de junio de 1971, quedaron en nuestra memoria para dar testimonio de esas violencias, y junto a ellas la represión al movimiento cívico en Guerrero, a los ayuntamientos populares y organizaciones campesinas en Oaxaca, la represión a las luchas por la tierra en Morelos y Chihuahua, a los movimientos estudiantiles en Michoacán, Nuevo León o Sinaloa, entre decenas más de experiencias de luchas por la transformación democrática.

    Ante la insurgencia social que se manifestó con especial fuerza durante las décadas de 1960 y 1980, el Estado desplegó una violencia contrainsurgente: estigmatización social de la protesta, detenciones arbitrarias, prisión política, tortura, desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales y masacres, fueron para muchos movimientos la respuesta del Estado a sus demandas. Como en otras partes de Latinoamérica, esa violencia allanó el camino al modelo neoliberal económico y de gobierno. Se pondrá especial énfasis en la desaparición forzada al ser una de las graves violaciones a derechos humanos que ha lacerado la historia de varios países sin que se hayan podido esclarecer el paradero y los hechos. Administraciones pasadas no quisieron ver de frente esta parte de nuestra historia reciente, ni asumieron públicamente la deuda social que la violencia dejó. Durante muchos años, las graves violaciones a derechos humanos cometidas entre las décadas de 1960 y 1980 en el marco de la política de contrainsurgencia, fueron sistemáticamente negadas. A las víctimas, sobrevivientes y familiares de víctimas no sólo les fue negado el acceso a la justicia por los crímenes cometidos en su contra, también les fue negado el reconocimiento de sus memorias y de sus historias, sometidas al olvido y la estigmatización institucional.

    Frente a ello, las agrupaciones de familiares de víctimas continuaron su reclamo de justicia y reconocimiento, por sus familiares desaparecidos y por la libertad de los procesos políticos, cuestionando las acciones gubernamentales que lejos de garantizar la memoria, la verdad y la justicia para las víctimas, pretendieron comprar silencios o abiertamente reprimirlos.

    Administraciones pasadas diseñaron iniciativas que, sin garantizar el acceso a la verdad ni construir memoria pública, quisieron apresurar el cierre del pasado reciente, sin integrarlo a nuestra historia, sólo clausurarlo como si nunca hubiera existido.

    Con el pasado reciente a cuestas, sumado al agravamiento de las desigualdades sociales por el modelo neoliberal, una nueva estrategia estatal desató mayor violencia a lo largo y ancho de nuestro país. La magnitud de la catástrofe creada por esa estrategia de la llamada “guerra contra el narcotráfico” obligó a crear instituciones que atendieran a sus víctimas, sin atender el pasado reciente y sin poner un alto a la catástrofe del presente.

    El gobierno de la Cuarta Transformación ha asumido, como la herencia más dolorosa, las consecuencias de violencia acumuladas y se ha abocado a mejorar y fortalecer los mecanismos institucionales de atención a las víctimas de la violencia de la última década. Pero no ha dejado la deuda histórica a un lado.

    Asumiendo nuestra historia reciente, la actual administración reconoce el largo camino de las familiares y sobrevivientes, y la necesidad de construir una política de reparación que tenga en su corazón las reivindicaciones de memoria, justicia y verdad, como un paso imprescindible en el proceso de construcción democrática.

    Las acciones que ha emprendido el gobierno no buscan comprar silencios ni construir olvidos, como sucedió en las administraciones anteriores. La política de memoria y verdad, con acciones de reparación y el impulso a la justicia, se construye con base en investigación social e histórica, con criterios integrales, su diseño e implementación se coordina con las organizaciones históricas de víctimas de la represión, y se acompaña de un equipo independiente de investigadoras e investigadores reconocidos nacional e internacionalmente.

    Asumida como una tarea del Estado mexicano, y de la administración pública federal en particular, la Subsecretaria de Derechos Humanos, Población y Migración, a través de su Dirección General de Estrategias para la Atención de Derechos Humanos, ha llevado a cabo diversas reuniones con colectivos de familiares de víctimas y sobrevivientes de la contrainsurgencia.

    En seguimiento a esas reuniones, el 10 de junio de 2021 se realizó un encuentro privado entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y representantes de los colectivos, en donde fueron asumidos diversos compromisos en materia de verdad, memoria y justicia.

    En cumplimiento a los compromisos alcanzados en dicho encuentro, se presentan a continuación las iniciativas para el esclarecimiento histórico, la búsqueda de personas desaparecidas de manera forzada, la reparación integral del daño, el impulso a la justicia y la no repetición de las violaciones graves a derechos humanos cometidas por el Estado mexicano entre los años de 1965 y 1990.

    Si bien han existido esfuerzos importantes por esclarecer los hechos ocurridos durante el periodo histórico de violencia política de Estado entras las décadas de 1960 y 1980, marcadas por la contrainsurgencia y las graves violaciones a derechos humanos, han sido insuficientes para establecer un relato oficial de los hechos. Desde el programa de presuntos desaparecidos de Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), los esfuerzos sólo se enfocaron en la documentación de las personas desaparecidas y posteriormente en la búsqueda. El esfuerzo de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) que es a la fecha el esfuerzo más ambicioso en busca de la verdad, propio de la política de ese momento, quedó como un esfuerzo trunco, sin reconocimiento del Estado, y sin avances reales en los procesos de judicialización.

    Estas experiencias insuficientes o truncadas no sólo evidencian la clara omisión del Estado Mexicano, sino que ha marcado la imposibilidad de todo el país de hacerse cargo de su historia reciente, que el pueblo mexicano conozca los hechos, para la reparación de las familias. Las condiciones de la violencia del Estado y sus consecuencias nunca fueron cuestionadas y fueron cubiertas por la impunidad y negación de los distintos gobiernos federales del periodo neoliberal”.

  • Segundo encuentro en la sierra “Heraclio Bernal”. Los orígenes del capitalismo

    Segundo encuentro en la sierra “Heraclio Bernal”. Los orígenes del capitalismo

    Un día como hoy, pero de 1965, 13 jóvenes —entre maestros, estudiantes y campesinos— murieron en su intento por tomar un cuartel militar en Ciudad Madera, Chihuahua. Se enfrentaron a 125 soldados con el objetivo de iniciar un movimiento insurgente que pusiera fin a los abusos de los caciques de la región y animara a la insurgencia social.

    A pesar de la derrota, su acción inspiró a otros jóvenes que ocho años después, en su honor, bautizaron a su movimiento como la Liga Comunista 23 de septiembre, una guerrilla urbana nacida en Guadalajara el 15 de marzo de 1973.

    ¿Qué motivo a un grupo de jóvenes a tomar las armas para cambiar el país? ¿Cuáles fueron las ideas que sustentaron la necesidad de cambios radicales para que tuviéramos un mejor país para vivir? ¿Cómo veían el mundo que les tocó vivir? A aquí en el segundo encuentro Arturo Gámez y su grupo dan sus razones.

    SEGUNDO ENCUENTRO EN LA SIERRA “HERACLIO BERNAL”

    LOS ORÍGENES DEL CAPITALISMO.

    PRIMER DICTAMEN

    ORÍGENES. ¿Por qué son así las cosas?   ¿Han sido así siempre?

    Este régimen de explotación de las mayorías por las minorías, que por doquier engendra miseria, ignorancia e injusticia, que empequeñece y frustra al hombre, que impide el florecimiento pleno de su personalidad, no siempre ha existido.

    En la Edad Media, antes de la moderna producción, existía la pequeña producción suficiente apenas para que subsistieran el productor y su familia y para mantener al Señor Feudal, casi no había excedentes destinados al intercambio comercial, los medios de producción eran muy simples y estaban adaptados uso individual y además eran propiedad de quien los trabajaba.

    Pero los señores feudales empezaron a exigir el pago de impuestos en dinero y, para obtenerlo, los siervos se veían obligados a malbaratar su producto. El comerciante les pagaba muy bajos precios y los fue desligando de la tierra para empujarlos al trabajo artesanal, sobre todo textil, y los fue encadenando con préstamos. Aumentó el comercio y la circulación del dinero. Los comerciantes entran en creciente y mortal pugna con los señores feudales pues exigían el paso de las mercancías y la anulación de las aduanas. Y chocan también con los grandes gremios porque se oponen a las nuevas técnicas y a la importación de mercaderías.  En esta época se realizan los grandes descubrimientos geográficos, surgen mercados nuevos, vírgenes e inmensos que demandan grandes volúmenes de mercancías, acelerando el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas. Cambiaron los instrumentos de la producción; la rueca, el telar, y el martillo del herrero fueron substituidos por la máquina de hilar, el telar mecánico, y el martillo de vapor, sobrevino toda una revolución en la industria, las ciencias se desarrollaron, la física y la química hicieron grandes aportaciones a la producción.

    El modo de producción en unas pocas décadas pasó de la cooperación simple a las manufacturas y a la moderna producción fabril. Este cambio en el modo de producción transformó todos los aspectos de la vida social. Los nuevos medios de producción ya no podían ser manejados por un sólo individuo o por una familia, ahora se necesitan cientos y miles de obreros. Al mismo tiempo los medios de producción dejaron de ser propiedad de quienes los trabajaba pues de hecho se hicieron sociales. Y por derecho se hicieron de unos cuantos capitalistas. Siguen así dos clases sociales antagónicas, enemigas a muerte desde el principio hasta el fin: el proletariado que trabaja los nuevos medios de producción, y la burguesía que es la propietaria de esos instrumentos que otros trabajan.

    La misión de la burguesía fue la de concentrar, ampliar, y perfeccionar las nuevas fuerzas productivas y aumentar en forma colosal el volumen de mercancías destinadas al intercambio, y es aquí donde la burguesía choca de frente con los señores feudales y con todo el orden feudal. Las ordenanzas de los gremios que reglamentan meticulosamente la producción y la venta, la servidumbre del pueblo, los privilegios y leyes de cada localidad, las dificultades para el tráfico, las aduanas, etc., impedían o estorbaban el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas, por eso la burguesía se rebeló contra el orden existente y proclamó como sagrados naturales e inviolables, la libre concurrencia, el libre comercio, la libertad absoluta para actuar conforme a sus intereses revolucionarios de entonces porque producen una serie de revoluciones anti feudales. Pero una vez logrado su propósito de aumentar la producción, saturar los mercados locales y lanzarse a la conquista de nuevos mercados, una vez que logró la hegemonía se hizo una clase reaccionaria, negó las libertades que con tanto ardor había defendido y se empeña, a partir de entonces, en detener la marcha de la historia e impedir el ascenso del proletariado. Surge así la burguesía feroz y sanguinaria, degenerada y mercenaria, corrupta y pestilente, hipócrita y meliflua contra la cual luchamos hoy.

    En el tiempo que la humanidad vivió bajo la hegemonía de la burguesía, pasó los más malos momentos de su historia. Hoy se bate en retirada, ha substituido el sable por el dólar y el grillete por el pagaré para encadenar a los pueblos.

    ORÍGENES DEL CAPITALISMO EN MÉXICO.

    En México la historia del capitalismo en lo esencial es la misma. Antes de la conquista, los pueblos aborígenes de América, vivían en el comunismo primitivo o en el esclavismo. A la llegada de los españoles el pueblo azteca tenía bajo su férula a un gran número de pueblos. El nivel de las fuerzas productivas era bajo si bien, dentro de ese marco, tenían una producción notable por su calidad y su cantidad. Los cronistas describen que los días de mercado en Tenochtitlán se veían miles y miles de compradores, que se hacían magníficos trabajos en obsidiana, jade, o en madera.

    Hacían tejidos de algodón, de pelo de conejo, de fibra de maguey con fino acabado y notable colorido. Trabajaban las pieles, la alfarería y como orfebres eran unos maestros que superaban a los joyeros europeos.

    Los colonialistas europeos trajeron nuevas técnicas y nuevos modos de producción que se pusieron en práctica sobre todo en la explotación de las minas.

    Pero la política de la corona española, que es la de todos los colonialistas, consistía en reducir a la nueva España a la condición de territorio proveedor de materias primas y consumidor de productos elaborados por las fábricas de la metrópoli por tal motivo dictó leyes que impedían el desarrollo de las industrias en la nueva España o que las estorbaban en grado considerable.

    Durante la larguísima etapa colonial, las industrias principales fueron la de los hilados y tejidos de lana y algodón, la del tabaco, la pólvora y la platería.

    Las principales ciudades industriales eran México, Guadalajara, Querétaro y Guanajuato.

    Mediante los ESTANCOS el Estado monopolizó las industrias de la pólvora, del tabaco, etc., Entre las disposiciones para proteger las industrias de la metrópoli y del estado figuraba la de prohibición estricta de aumentar los capitales y de introducir innovaciones técnicas.

    Todos los artesanos del mismo oficio, formaban los gremios que tenían ordenanzas muy detalladas sobre producción y venta. Tenían una jerarquía rigurosa encabezada por los maestros y que terminaba con los aprendices. De hecho, estas ordenanzas monopolizaban la producción, pues nadie podía dedicarse a ningún oficio al margen de los gremios o sin su autorización.

    Los OBRAJES pueden considerarse antecesores de las fábricas actuales, en su mayor parte se dedicaba a la producción textil. Las autoridades virreinales les imponían muchos obstáculos por temor a la competencia.

    En los obrajes la jornada era de 14 horas y los trabajadores no podían salir a sus casas, sólo los casados se les permitía salir una vez por semana. El salario era de dos o tres reales por día.

    Estas fuerzas productivas coexisten con el orden feudal, pero las contradicciones se agudizaban. La aparición del telar mecánico y la máquina de vapor, la expansión del tráfico, impulsan su desarrollo. La revolución de Ayutla, la guerra de reforma, la desamortización de los bienes del clero, las libertades conquistadas abren a fines del siglo XIX, el camino a las nuevas fuerzas productivas.

    Durante el porfiriato se desarrollan la industria textil, la de la alimentación y la minería, y empieza la industria petrolera, eléctrica, de los transportes, etc. Sin embargo, la dominación imperialista mantiene todavía aletargadas a las nuevas fuerzas productivas y a la nueva fuerza social.

    De todos modos, una prueba del desarrollo capitalista, de la formación del proletariado y la burguesía, la dan los movimientos obreros de Pinos Altos, Cananea, Río Blanco, etc. y la creación del Departamento del Trabajo en 1911.

    El Imperialismo

    No se escoge el mundo en que se nace, no se puede señalar al gusto personal las circunstancias para vivir. El mundo ya está hecho y la sociedad organizada de una manera determinada cuando se nace, nos guste o no, y en este caso no estamos conformes con el orden de las cosas que prevalece, queremos transformar la sociedad en que hemos nacido porque se basa en la injusticia, la desigualdad y la opresión.

    Donde quiera que ha conquistado el poder, la burguesía ha alterado todos los aspectos de la existencia; donde quiera ha contaminado, ha contagiado, ha adulterado, ha prostituido; nada escapa a su acción corrosiva y degenerada; ha ridiculizado y pisoteado todas las virtudes; ha invertido todos los valores espirituales, erigiendo en un pedestal y rindiendo culto al vicio y la depravación, despreciando y escarneciendo la honradez y la dignidad.

    Predominan la injusticia y la desigualdad, sabemos del esfuerzo que muchos compatriotas han hecho y hacen por remediar los males de la Patria, sabemos del sacrificio de generaciones pasadas que han ofrendado su vida en un afán noble por legarnos una Patria mejor: Hidalgo, Morelos, Ocampo, Juárez, Zapata y Villa son los representantes de generaciones que lucharon por transformar la sociedad de miseria y explotación que ellos conocieron en una sociedad de bienestar y felicidad. Su obra no se ha realizado. Continuarla, transformar nuestra Patria para no entregarla como la hemos recibido, ES MISIÓN DE NUESTRA GENERACIÓN.

    Miseria significa un cuartucho en el que se cocina, es sala y dormitorio para una docena de personas de diferentes edades, ocupaciones y sexos; significa buscar trabajo con hambre, acostarse con hambre y levantarse con hambre, significa pleitos familiares, desnutrición, raquitismo y lombrices, ignorancia y prejuicios; significa vicios y desajustes en la personalidad, significa promiscuidad, madres de 14 años, violación, robo, violencia y cárcel.

    La agonía del imperialismo, acontecimiento magnífico que mucho nos alegra, entra a graves peligros y es una etapa amarga y difícil, porque indudablemente tratará de salvarse a expensas de nuestros pueblos; en la medida que se hunda en el pantano de sus contradicciones, jaloneará con más fuerza a los pueblos que sojuzga, intensificará su expoliación. Para México será particularmente difícil esta etapa por estar al pie del coloso imperialista; es indudable que no escapará a algunos zarpazos que lance en sus estertores de agonía.

    Resoluciones 2

    El mundo colonial y semi colonial

    Para los saqueadores imperialistas las colonias no son naciones con personalidad jurídica y soberanía ni son pueblos integrados por seres humanos que sufren y luchan por una vida mejor, simplemente son regiones abastecedoras de materias primas y de carne de cañón y mercados para chácharas.

    Para poder seguir explotando tuvo el imperialismo que darles una barnizada a sus viejas tretas y poner una envoltura a sus eternos con propósitos de expoliación y saqueo. Ahora prefiere mandar misiones diplomáticas armadas de dólares y comisiones de la ONU o de la OEA a someter a los pueblos. Ahora prefiere aplastar y encadenar a los pueblos con tratados leoninos, con empréstitos y otras artimañas diplomáticas en lugar de con ejércitos, porque son cadenas muy efectivas y además invisibles, los pueblos tardan a veces mucho tiempo en verlas.

    El neocolonialismo se caracteriza porque los medios principales para efectuar el saqueo y la opresión son el control de la economía, el control del comercio exterior de la víctima, y hasta de su comercio interior, el intercambio desigual, acompañado siempre del soborno y la corrupción de los gobiernos nacionales y la acción de sus agentes quintacolumnistas y de los traidores.

    En su esencia, el contenido del neocolonialismo es el mismo del colonialismo revestido de una capa de hipocresía y disimulo. La misma explotación feroz y descarada se realiza ahora mediante el intercambio comercial aparentemente igual, voluntario y equitativo. Mediante el neocolonialismo, el imperialismo conserva intacto su control sobre naciones aparentemente soberanas, estables y en pleno desarrollo independiente.

    Aquí contamos a la India cuya población es diezmada por el hambre, en fin, aquí se incluyen los pueblos que por sus riquezas potenciales podrían ser completamente felices y son sin embargo los más desdichados de la Tierra porque sobre ellos se abate la plaga más terrible y voraz de todos los tiempos: los imperialistas.

    Ciertamente los sacrificios que implica la revolución son muy grandes, por ello no todos son revolucionarios, pero la sangre que se derramará para liberar a las masas no se derrama hoy estérilmente, y cuanto más rápido se haga la revolución mejor porque serán grandes sufrimientos estériles los que se ahorrarán en los pueblos.

    Resoluciones 3

    Breve resumen histórico

    Los momentos en que el pueblo mexicano ha respirado libremente y ha hecho valer su soberanía y su voluntad han sido pocos y efímeros, sólo han durado mientras el pueblo ha tenido rifles en la mano, pero cada vez que lo han desarmado le han quitado también derechos y su libertad.

    El pueblo mexicano ha comprobado por su propia experiencia que el poder, que la soberanía, los derechos y la libertad residen en el fusil.

    Resoluciones 4.

    Medio siglo de dictadura burguesa. La burguesía ha fracasado, es incapaz de resolver los problemas fundamentales del pueblo

    El de la tierra, el del desempleo y los bajos salarios, el educacional, el de la vivienda y el de la insalubridad son los problemas fundamentales del pueblo. Resolverlos real y cabalmente significa vivir con bienestar, salud y cultura, anhelo secular y aspiración suprema de todos los pueblos de la Tierra cualesquiera que sean su color o sus creencias. La obligación de los revolucionarios es sintetizar y racionalizar la experiencia que las masas obtienen en sus luchas e integrarla con la del movimiento revolucionario universal, y señalar la conclusión de que solamente cambiando el sistema las masas populares podrán emanciparse y el único camino que conduce a su liberación definitiva es el de la acción revolucionaria para derribar a la burguesía.

    El revolucionario no es la persona que posee un cúmulo de conocimiento teórico y maneja con soltura el lenguaje dialéctico sino el que, además de esto, tiene una serie de cualidades, actitudes, capacidades y hábitos revolucionarios que no pueden aprenderse en ningún libro porque se adquieran y desarrollan únicamente en la acción revolucionaria junto a las masas.

    han desaparecido casi todas las escuelas rurales, no se piensa ya en llevar la educación a los rincones apartados de la Patria, buscan la manera de liquidar las normales rurales, han cerrado varias normales urbanas y la educación se está entregando nuevamente al clero. Se ha perdido la beca estudiantil, el internado y llegará, quien lo dude, el día que se pierda la libertad y la vida. Ese es el precio que pagan los pueblos por su libertad y felicidad.

    Resoluciones 5.

    El único camino a seguir

    Concebimos la reconstrucción del movimiento obrero, la unificación de la izquierda y la unificación del frente democrático o frente nacional patriótico como frutos del proceso revolucionario armado, no como sus antecedentes o requisitos previos.

    Está demostrado que no hay que esperar a que estén dadas todas las condiciones porque las que faltan surgen en el curso de la insurrección armada.

    No se trata de soñar grandes operaciones tácticas sino de contestar como sea uno de los múltiples golpes que el gobierno prodiga a las masas. En el curso de las operaciones militares las guerrillas se foguearán, se consolidarán, aumentarán sus filas y se multiplicarán; la organización se irá estructurando poco a poco en la medida que surjan las condiciones que los permitan, las llamas de la revolución se irán extendiendo poco a poco a más rincones de la República.

    El camino que nosotros hemos escogido está perfectamente claro, consideramos que ya es la hora de iniciar la revolución. Sabemos que no han madurado todas las condiciones ni vamos a sentarnos a esperarlas, madurarán al calor de las acciones revolucionarias.

    La lucha será terriblemente prolongada y hay que empezar jóvenes. Por nuestra cuenta no daremos ya marcha atrás en el camino de la revolución.

    La sexta.

    Y última de las resoluciones trata sobre la participación consiente que los estudiantes. Algunos dicen que hay que estar agradecidos al gobierno porque es quien sostiene la educación. Esto es falso.

    Todos los adelantos de la civilización, todas las mercancías que circulan lo mismo que todas las instituciones que hay en el seno de la sociedad, como las escuelas y el propio gobierno, existen y se sostienen a expensas del pueblo trabajador con el sudor de los que extraen las riquezas del subsuelo, con el sudor de quienes las transforman en artículos de uso y consumo y las ponen a nuestro alcance, con el sudor de quienes hacen producir la tierra; con el esfuerzo de millones de seres que en una u otra forma contribuyen a crear todo lo que comemos, usamos y vestimos.

    Un nuevo Encuentro en la Sierra será una esperanza más para que realmente haya en México una transformación revolucionaria… más allá de la corrupción, las mentiras y las traiciones de los cuatreros…Mientras tanto, insisto en la influencia ideológica y actualidad de Las Resoluciones de 1965, en la trascendencia de la Historia y la Memoria, así como la importancia social del testimonio de las distintas luchas que el pueblo ha impulsado. VENCER O MORIR por el intento.

    Ediciones Línea Revolucionaria. Chihuahua, México, 1965.

    www.madera1965.com.mx

  • Instruye AMLO a Semar abrir sus archivos para indagar sobre ‘guerra sucia’

    Instruye AMLO a Semar abrir sus archivos para indagar sobre ‘guerra sucia’

    Durante una protesta de familiares de víctimas de la guerra sucia. Foto ‘La Jornada’ / Archivo

    El presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó que, además de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina también abra sus expedientes para indagar sobre la desaparición de personas durante el periodo conocido como guerra sucia.

    Recordó que ya fue creada la “Comisión por el Acceso a la Verdad y el Esclarecimiento Histórico y Justicia a las Violaciones graves a los Derechos Humanos cometidos entre los años 1965-1990”, como parte de la cual “hay instrucciones para que se permita la entrada a archivos militares, desde luego de todas las instituciones del gobierno, y creo que no habría ningún problema en hacerlo en el caso de la Secretaría de Marina”.

    Además, insistió: “Desde ahora puedo informar que se autoriza que se abran también, como se está haciendo en la Secretaría de la Defensa, los archivos de la Secretaría de Marina”.

    Subrayó que se trata de un caso que “a todos nos importa, nos interesa”, para conocer lo que pasó así como el paradero de las personas desaparecidas, tanto para castigar a los responsables como para que no se repitan los actos de “autoritarismo”.

    En su conferencia de prensa de este miércoles, el presidente López Obrador también fue consultado sobre la resolución que deberá emitir la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el caso de la desaparición, desde 2007, de Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, miembros del grupo Ejército Popular Revolucionario (EPR) y cuyos familiares señalan a la administración del ex gobernador oaxaqueño Ulises Ruiz, así como al gobierno federal, en ese momento encabezado por el ex presidente Felipe Calderón.

    El mandatario recalcó que se cumplirá lo que resuelva la Corte, y refrendó que “nosotros estamos en una postura de completa transparencia, no ocultar absolutamente nada, no caer en impunidad. Que se sepa todo, que se finquen responsabilidades de acuerdo con los procedimientos legales, y no hay obstáculos de ninguna institución del Estado”.

    Confió en que las instituciones federales estén colaborando para esclarecer éste caso, de lo contrario “vamos a intervenir”.

    “No nos callamos ante la tortura, ante masacres, no hay impunidad, por eso tenemos autoridad moral, y las veces que sea lo vamos a estar recordando”, agregó.

    Tras reiterar que “no somos iguales, nuestro gobierno no reprime”, apuntó que no hay ninguna persecución en contra de ningún periodista u opositor, pero sus adversarios “están enojados… y los entiendo, los comprendo, porque sacaban provecho de un régimen corrupto. Ellos se beneficiaban, eran los privilegiados de un régimen de corrupción que imperaba en el país, todo una red, una mafia, como son los gobiernos autoritarios, conservadores”.

    Dichas redes, estaban conformadas, dijo, por “la oligarquía llamada hombres de negocios -porque en sentido estricto ni siquiera son empresarios, son traficantes de influencia-, los medios de información, los intelectuales alcahuetes, y la fuerza”, con la intención de sostener a una minoría de saqueadores, pero “eso ya no se permite en el país y los tiene desconcertados”.

    En tanto, consideró que de igual forma, los medios de información en Estados Unidos “están al servicio del poder económico, no de los ciudadanos, no de los lectores, y muchos menos de los pobres”, mientras que antes eran considerados como un sinónimo de independencia.

    La Jornada

  • Movimientos armados y Guerra Sucia: los archivos de la Marina

    Movimientos armados y Guerra Sucia: los archivos de la Marina

    CHILPANCINGO, GUERRERO, 19 FEBRERO2022.- Dentro del marco conmemorativo del Día Nacional del Ejercito mexicano, familiares directos y sobrevivientes de la Guerra Sucia de la década de los 70, marcharon por Chilpancingo para exigir al gobierno federal y a los altos mandos del ejército se abran los archivos de esa década para poder saber que paso con las personas que el ejército desapareció en el municipio de Atoyac de Álvarez. Recordando que estos hechos, catalogados como hechos de ‘lesa humanidad’, dejaron a cientos de familias con desaparecidos y/o asesinados. Cerca de cien personas, que integran 3 organizaciones de víctimas, marcharon por las calles de la capital del estado de Guerrero, para protestar y entregar una solicitud de apertura de archivos en las instalaciones de la 35va Zona Militar, en este lugar quemaron monigotes que representaban a los soldados que participaron en estos hechos y al presidente Luis Echeverría Álvarez. Señalando que este 19 de febrero, fecha en que se conmemora al ejército mexicano, las familias afectadas por los hechos de la guerra sucia en Guerrero no tienen nada que festejar, ya que siguen luchando por la exigencia de justicia y castigo a los mandos militares que participaron en la desaparición de sus familiares en los años 70. Por lo que hicieron un llamado al presidente, Andrés Manuel López Obrador, a escuchar a este sector de víctimas y deje de premiar a los militares, hasta no esclarecer los crímenes donde han participado.

    Entre delincuentes “rabiosos” e idealistas equívocos calificaron analistas de inteligencia naval a quienes participaron en los movimientos armados de 1960 a 1996. Ante la insurrección del EZLN, la Semar ordenó a su Unidad de Inteligencia Naval una serie de informes. Contralínea tuvo acceso a los archivos secretos que por primera vez dan cuenta de la información y la visión de la Armada de México sobre las guerrillas y la Guerra Sucia. Refieren más grupos armados de los que históricamente se ha informado, sus alianzas, rompimientos y penetración en partidos políticos con registro, universidades, normales rurales y organizaciones sociales. Y se enfocan en las alianzas internacionales de los guerrilleros mexicanos, que supuestamente llegan a Latinoamérica, España, Italia, Alemania y Japón. En los papeles de la Semar, se reconoce que el Estado mexicano cometió “errores políticos” que abonaron las insurrecciones: represión, cerrazón y abuso de poder.

    Primera parte. Los movimientos armados mexicanos se encuentran en las 32 entidades federativas y desde la clandestinidad influyen en los movimientos sociales abiertos. Tres docenas de grupos constituyen la genealogía del movimiento guerrillero, con alianzas a largo plazo o coyunturales y rompimientos y reencuentros constantes. Se nutren del marxismo, el leninismo, el maoísmo, el estalinismo, el trostkismo y la teología de la liberación. Casi todos fueron derrotados militarmente, pero no de manera definitiva: tienen base social y apoyo intelectual; muchos acumulan fuerzas: reclutan, entrenan, se preparan ideológicamente para resurgir.

    Además, sí cuentan con un vínculo social que se justifica en la pobreza, las injusticias y los abusos que amplias capas populares padecen a manos de autoridades, empresarios y latifundistas. Los movimientos armados fueron desmantelados porque no lograron que los apoyos se volvieran masivos, pero en muchos casos estuvieron a punto de lograrlo.

    Ésas son algunas de las conclusiones que se pueden leer en los informes sobre las guerrillas que preparó una de las tres Fuerzas Armadas permanentes que hasta hoy ha mantenido un bajo perfil sobre su participación en la Guerra Sucia: la Armada de México.

    Inteligencia naval veía en 1994 una inminente insurrección masiva en varios estados de la República; además de Chiapas: Guerrero, Oaxaca, Chihuahua y acciones guerrilleras en toda la República. Advertía, además, de acuerdos de los guerrilleros mexicanos con organizaciones armadas de Latinoamérica y otras partes del mundo, auspiciadas por la Libia de Muamar el Gadafi.

    Las insurrecciones de los movimientos armados de 1960 a 1994, y su persistencia, fueron producto de “errores políticos” del gobierno federal y de los estatales, señala un analista de la Unidad de Inteligencia Naval de la Secretaría de Marina (Semar). Su informe buscaba explicar a sus jefes lo que realmente había detrás de un desafío que en 1994 –año en que fue elaborado el documento– sacudió al sistema político mexicano: la insurrección del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

    Contralínea tuvo acceso a documentos preparados por expertos en inteligencia y seguridad nacional de la Armada de México. Los informes no están exentos de calificativos despectivos y burlas hacia quienes optaron por la vía armada para transformar las condiciones sociales, económicas y políticas injustas del país. Pero se puede leer que la represión del Estado mexicano y los abusos de latifundistas y grandes empresarios fueron previas a la aparición de grupos guerrilleros.

    Más que justificar las acciones del gobierno mexicano –criminales muchas de ellas–, los documentos buscan explicar lo que anima históricamente a los guerrilleros. Ello, para hacer mejor frente a la emergencia de ese momento: el EZLN. A diferencia de lo que hasta ahora se ha conocido de los archivos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), los archivos de la Semar buscan hacer un análisis de cada movimiento armado, señalar cómo fue derrotado militarmente y advertir de los que estaban vigentes a la mitad de la década de 1990.

    Algunos informes fueron preparados en 1994 y otros en 1996. Éstos se basaron en las fichas y partes informativos elaborados por elementos de inteligencia que recogieron información en campo desde 1960.

    Acusan a instituciones de educación superior –como universidades públicas y normales rurales– de ser campos de reclutamiento y reproducción de cuadros guerrilleros. Y señala a organizaciones sociales de estar infiltradas por los movimientos armados.

    Asimismo, los informes desarrollan un perfil del guerrillero con 48 características, las cuales son tomadas –incluso de manera textual– de documentos asegurados a los rebeldes detenidos.

    En el archivo de la Semar también figura el seguimiento a un movimiento armado derechista auspiciado clandestinamente por el Partido Acción Nacional (PAN). No alcanza a ser considerado una guerrilla, pero reporta acciones “terroristas” de este grupo, como la colocación de bombas y la realización de ataques armados. Advierte que está integrado por hijos de “prominentes” panistas y que tienen una ideología anticomunista y antiindígena.

    Entre los documentos elaborados por analistas de la Semar se encuentran cuadros sinópticos que explican la composición de los movimientos armados vigentes en ese momento y cómo llegaron hasta ahí. Se trata de una genealogía que inicia en los primeros años de 1960 y concluye en la primera mitad de la década de 1990. El primero divide el “Movimiento Guerrillero en México” en “Guerrilla Urbana” y “Guerrilla Rural”. En todos hay un componente de jóvenes decepcionados del Partido Comunista Mexicano.

    De la urbana se refiere fundamentalmente a dos grupos originarios: el MAR (Movimiento de Acción Revolucionaria) y la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S). Esta última, señala uno de los reportes, se compuso de “grupos estudiantiles del movimiento del 68”, el grupo Guajiros de Chihuahua, el grupo Lacandones, el Frente Estudiantil Universitario de Sinaloa, el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), de Jalisco, y el Grupo de Los Procesos y los Macías, a quien identifica como el “Movimiento Espartaquista”.

    Explica que el MAR y un grupo de la Liga se unen luego del desmantelamiento que sufren por separado. Los presos de estos movimientos son amnistiados por los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo y algunos se afilian al PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores). Una vez que este organismo político pierde su registro, un grupo se integra entonces al Partido de la Revolución Democrática (PRD).

    El FER, por su parte, continuó como tal y algunos de sus cuadros crearon las Fuerzas Revolucionarias del Pueblo (FRAP). Mientras, algunos de los espartaquistas se integraron al Partido del Trabajo (PT).

    En lo que respecta a la guerrilla rural, el documento identifica tres grandes grupos, según los estados donde mayormente operaban en 1994. En Chihuahua señala a un grupo de Los Guajiros que no se integró a la LC23S, y el “Grupo Guerrillero David Alfaro Siqueiros”, del que a la fecha no se ha tenido noticia ni aparece en documentos de otras agencias.

    En Oaxaca, se refiere al PROCUP (Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo) y a la que identifica como su entonces organización de masas: el Frente Revolucionario Campesino Obrero Mexicano del Sureste. Da cuenta de su formación como resultado de la fusión de la Unión del Pueblo y la Vanguardia Armada Revolucionaria, principalmente.

    El más numeroso es el de Guerrero. Señala el documento que, para 1994, “grupos guerrilleros realizan trabajo político en organizaciones abiertas de masas”. Identifica cuatro grupos actuantes: el de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo); el Grupo Revolucionario 8 de Octubre (GR8); la alianza de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) con el PROCUP-PLDP (Partido de los Pobres), y el de la Cuadri que a las últimas tres sumaba a exintegrantes del MAR.

    El documento acusa al entonces rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Rosalío Wences Reza, de cobijar a los guerrilleros del GR8 y de fundar a la Izquierda de la Izquierda Independiente (triple I), con presencia también en las universidades Autónoma de Puebla (UAP) y Nacional Autónoma de México (UNAM) y en organizaciones de Sonora, el Distrito Federal, Sinaloa, Guerrero y Puebla.

    Señala que la Triple I, la Cuadri y el movimiento de la Teología de la Liberación dieron origen al Grupo Guerrillero Cora Manuel Lozada. Ubica como dirigente de esta guerrilla conformada por indígenas de Nayarit, Durango y Sinaloa a Mariano Gerónimo. Y concluye que integrantes de esta alianza son parte del EZLN.

    De acuerdo con los documentos asegurados a los rebeldes, los analistas de la Semar aseguran que a principios de la década de 1980 militantes sobrevivientes de la LC23S, el PDLP, el MAR, el GR8 y la ACNR acusaban el embate del Estado en su contra y se replanteaban la lucha. Llegaron a los siguientes acuerdos:

    “1. Que junto a la lucha armada debería desarrollarse la movilización política de masas.

    “2. Que toda lucha a emprender debe contar con el apoyo de la población, por lo que no se deberá emprender acciones carentes de fuerza.

    “3. Nunca desarrollar la lucha revolucionaria con concepciones regionalistas, pues sería aniquilada fácilmente.

    “4. Estudiar la teoría revolucionaria para adquirir las armas político-ideológicas.

    “5. Constituir una organización nacional (UP) el Partido Proletario Unido de América (PPUA) dirigido por Florencio Medrano y la Vanguardia Armada Revolucionaria.

    “6. Constituir una organización nacional de masas o de partidos políticos que permitiera organizar y movilizar a la población bajo una táctica revolucionaria.

    “7. Crear una coordinadora revolucionaria clandestina para ser la Dirección Política Militar Nacional.”

    En ese sentido, señala el documento, varios grupos guerrilleros se habían incrustado en partidos del sistema político mexicano. Para 1994 se encontraban en el PRD, el PT y el propio gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI). No es que estos cuadros del movimiento armado comulgaran con las ideologías de estos partidos, sino que desde ahí obtenían información y preparaban trabajo político clandestino.

    Y sobre todo –se asegura en los documentos–, actuaban en organizaciones como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el Frente Independiente de Pueblos Indígenas, el Consejo Indio Permanente, al Unión de Obreros y Campesinos Emiliano Zapata, el Frente Único de Organizaciones Populares de Acapulco, el Movimiento Popular y Estudiantil de la Montaña, el Movimiento Urbano Popular Independiente, entre otros. Además, en instituciones educativas como la UNAM y las Escuelas Normales Rurales, particularmente la de Ayotzinapa, Guerrero.

    En los informes de la Marina se advierte de un levantamiento masivo en 1994. “Estas organizaciones tienen actualmente campamentos de preparación militar en la sierra; no se han declarado abiertamente como alzados, aunque ya están preparados para ello. Sólo esperan los resultados de Chiapas. Maestros y estudiantes se han incorporado a los campamentos; el acto del 5 de febrero en Iguala en homenaje a Genaro Vázquez fue programado por ellas”.

    Y sigue: “La marcha de los maestros del día 4 de febrero en Chilpancingo se realizó como un ensayo de lo que se piensa hacer cuando se declare la guerra la gobierno y se levanten en armas. Presumiblemente están elaborando comunicados que mandarán a la prensa, determinando sus exigencias”.

    El espionaje realizado por la inteligencia naval a las organizaciones le confirmaba a la Marina que, supuestamente: “Se piensa tomar palacios municipales y dependencias públicas con las masas y acciones militares como secuestros y escaramuzas de enfrentamiento con el Ejército, con ajusticiamiento de judiciales.

    “Al pueblo lo están preparando psicológicamente para la guerra, piden vendan sus pertenencias y compren armas y parque. En la actualidad algunos comisionados de este grupo están formando el corredor de Guerrero a la frontera  para la compra y transportación de parque de distintos calibres” (sic).

    FOTO: CUARTOSCURO.COM

    Nada de esto ocurriría en 1994, aunque sí habría escaramuzas en Guerrero a lo largo de 1995 y una represión del Estado mexicano contra los campesinos organizados, como la ocurrida contra la Organización Campesina de la Sierra de Sur (OCSS) el 28 de junio de ese año. Diecisiete personas fueron asesinadas a mansalva. En ese lugar, un año después, aparecería públicamente el Ejército Popular Revolucionario (EPR).

    En los documentos de la Semar, fechados en 1994,  se señala: “En su proyecto original de buscar relaciones con otras organizaciones del mundo y teniendo como antecedente el Festival de la Juventud que se desarrolla en Cuba, acuden militantes de estas organizaciones ACNR, MAR, GR8 disfrazados de estudiantes de la Universidad de Guerrero, donde establecen contacto con organizaciones guerrilleras de Latinoamérica y acuerdan trasladarse a Libia, a invitación de Kadafi, para realizar allá su reunión ya que el gobierno de Cuba se opone a que se desarrolle en su país” (sic).

    Según los archivos de a Semar, tal reunión sí se concretó. Participaron, además de las organizaciones mexicanas citadas: el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), de Chile; Tupamaros, de Uruguay; M-19, de Bolivia; Senderistas, de Perú; Senderistas de Nicaragua; Cinchoneros, de Honduras, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), de El Salvador, y la Coordinadora Guerrillera de Guatemala.

    Alcanzaron seis acuerdos principales: 1) formar una coordinadora guerrillera latinoamericana para apoyos mutuos; 2) intercambiar guerrilleros para buscar afinidades entre las distintas nacionalidades; 3) desintegrar al grupo Tupamaros y que sus miembros se distribuyan en toda Latinoamérica como asesores militares; 4) intensificar la lucha revolucionaria en Nicaragua para que éste sea el primer país liberado y así continuar con los demás países; 5) proyectar a futuro la conformación de un solo ejército revolucionario para toda Latinoamérica; 6) aprovechar la “disposición del gobierno de México para la cobertura diplomática”.

    Según los documentos de la Marina, “a la fecha [1994], estas relaciones existen y se han consolidado, inclusive se puede decir que están preparadas para la insurrección latinoamericana en contra de las oligarquías nacionales y el imperialismo yanqui.

    “Las relaciones de estas organizaciones guerrilleras latinoamericanas se han extendido hasta Europa, teniendo como puente de relación a Libia con Kadafi, tienden apoyos logísticos de infraestructura militar por parte de la ETA [Euzkadi Ta Azkatasuna] española [País Vasco España-Francia], los palestinos, Brigadas Rojas de Italia, Ejército Rojo de Japón [sic]”.

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    Otro foco de atención de los analistas de inteligencia naval se encuentra en los teólogos de la liberación. Advierte que sacerdotes mexicanos de esta corriente entablan relaciones con curas peruanos, españoles, nicaragüenses y alemanes.

    “La Teología de la Liberación conserva sus relaciones con teólogos de todo el mundo, principalmente con latinoamericanos, creando para su expresión Comités Eclesiales de Base, Comités de Defensa de los Derechos Humanos, Comités de Defensa de los Grupos Indígenas. Realizan su trabajo de concientización en los estados de Chiapas. Hidalgo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Durango y Chihuahua.”

    Al interior del país siguen de cerca a cooperativistas y empresas ejidales exitosas y altamente politizadas. Son sospechosas de ser asesoradas por las corrientes maoístas del PROCUP.

    Los grupos armados que identifican los documentos de la Semar, vigentes en 1994, son: EZLN, PROCUP-PDLP, Frente mexicano contra la Corrupción Gubernamental, Izquierda de la Izquierda Independiente, Grupo Guerrillero Manuel Lozada; Grupo Guerrillero David Alfaro Siqueiros (Chihuahua), Comandos de Acción Rápida, Grupo Comas y Comando Francisco Villa (Nuevo León).

    Entre los documentos también se encuentran los perfiles que los movimientos armados buscaban y generaban entre sus integrantes. Se trata de 48 características que “todo militante revolucionario debe ser”.

    Destaca el primer rasgo: “La expresión más completa de los hombres limpios, honrados, honestos para que mediante su acción construya el porvenir.

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    Ante la cerrazón política, la guerrilla como forma de lucha revolucionariaEn México los reclamos de trabajadores, jornaleros, campesinos, estudiantes, fueron acallados con muerte, desaparición, tortura. No había posibilidad ni espacio y el pensamiento revolucionario pasó a la acción y búsqueda de transformación revolucionaria con tácticas de guerra de guerrillas. Entonces, la experiencia revolucionaria se había demostrado en Cuba, Vietnam, mediante la guerrilla como el modelo a seguir, para imponerse al Estado por la vía armada como propuesta de gobierno, advierte Adrián Ramírez López, presidente de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh). Explica la efervescencia de movimientos armados en las décadas de 1960, 1970 y 1980, que fueron objeto de Terrorismo de Estado, más que de Guerra Sucia. Las teorías revolucionarias que privaban en ese periodo, planteaban la vía armada para el cambio de gobierno. Todos elementos se conjuntaron en la década de 1960, afirma el autor del libro Reglas Mandela. “Se fusionó la tradición de lucha, sobre todo los agravios hechos a los trabajadores y poblaciones; así fue como parte de la sociedad decidió tomar las armas durante el periodo de la Guerra Sucia en México”, subraya. Ramírez López, maestro en atención integral de salud social, y con experiencia de 23 años en atención a víctimas de la tortura y violaciones a los derechos humanos, señala que en esa época los modelos de transformación social y democrática por la vía pacífica en México no habían logrado demostrar la posibilidad de un cambio verdadero. De hecho, todas las posibilidades estaban cerradas. Expone que si bien el ejemplo de Gandhi y de Mandela, y otros más en el mundo, que proclamaban las acciones pacíficas y de resistencia civil lograron transformar sus sociedades; en México estas vías no lograron ni pequeños beneficios, por lo que los modelos de insurgencia era la posibilidad. Además, emergía un proceso de luchas armadas de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, apunta en entrevista con Contralínea. Todo se reducía a ensayos de lucha armada y gobierno en varios países, a través de vías de guerra popular prolongada, integrales planteadas por otros teóricos; pero casi todos los procesos revolucionarios eran armados. La conformación del sistema político en México era incipiente. El Partido Comunista estaba proscrito. Había sólo cuatro partidos políticos,  hegemonizados por el PRI, y todo el espectro se cargó a la izquierda, hasta la derecha, ahí estaba [Vicente] Lombardo Toledano con sus planteamientos progresistas. “El jalón que hizo la Revolución Soviética fue muy grande, llevó a enormes conquistas, incluso a aceptar si bien no un pacto internacional de derechos humanos, sí el de derechos políticos y económicos y culturales”, indica. “El pensamiento revolucionario tenía todavía un fuerte componente del marxismo-leninismo, del proceso chino con Mao [Tse Tung], de Ho Chi Ming en Vietnam, todo eso animaba a los proceso a ese modelo de lucha” en México, refiere. Incluso, el secuestro era una estrategia de recuperar de recursos económicos, de propaganda, de acción contra oligarcas y una forma de justicia para el pueblo, no un delito como en el presente que pasó a ser componente del terrorismo de Estado, el inicio del “narco-Estado policial”. En esa etapa, a lo largo y ancho de México, había grandes pensadores, un movimiento cultural muy fuerte, con cantantes, poetas, filósofos. Todos participaban a la teoría revolucionaria, y ante ella había acciones revolucionarias. Sin embargo, reconoce que hay algo que no se podía contrarrestar con toda la eficacia y certeza: “la mano durísima, no sólo del gobierno de México, sino del imperio, sus aliados, quienes dirigían las labores de inteligencia para actuar en esa Guerra Sucia”. Ese fue el elemento más grave, porque así como había teoría y acción revolucionaria, también estaba la Agencia Central de Inteligencia  (CIA), que  en México puso en marcha métodos deleznables: adelantaban y conducían los conflictos, para frenar a los luchadores sociales, asegura Ramírez López integrante también de la Organización Mundial contra la Tortura. No obstante, sostiene que, todos los movimientos que lucharon fueron exitosos. “Son movimientos no vencidos, aunque les hayan derrotado militarmente, en las detenciones, en la tortura… gracias a ellos hubo grandes procesos de cambio y transformación. “No fue la derrota militar sino el gran logro de esos constructores de democracia, son derechos conquistados con sangre y esfuerzo, que tenemos que cuidar. Derecho que no se conoce, no se defiende, y se puede perder en cualquier momento”, advierte Ramírez López exvicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH). Nuestra obligación, dice, es conservar y acrecentar esos derechos. “Hoy tienen que retomar la bandera de conservar y defender los derechos, hoy tenemos nuevas vías de defensa, pero que hay que ejercerlas. El pueblo tiene que seguir siendo el garante de sus derechos”, postula. Así, plantea, los gobiernos, de alguna manera, tienen que responder al empuje de los pueblos. Sí fue un movimiento exitoso, costó mucha sangre, fue muy doloroso, pero también se dieron capítulos de dignidad, fortalecimiento del sentimiento de necesidad de lucha, de no derrotarse ni conformarse, acota. Adrián Ramírez pide no comparar lo que se vivió en Argentina con el horror de las dictaduras, el golpe de Estado en Chile, Uruguay, pero aquí se vivió una situación muy grave. “Lo peor es que hubo un hilo de continuidad entre los que ejercieron la Guerra Sucia, el Terrorismo de Estado en los años 50, 60, 70, hasta la actualidad. Apenas se empiezan a morir los perpetradores de esa política.” La mayoría murieron impunes, otros como Miguel Nazar Haro que dijeron ser víctimas de la incomprensión del pueblo, y que volverían a hacerlo porque lo hicieron en defensa de la familia y la moral de las buenas costumbres. En realidad, todos ellos no fueron castigados, indica al señalar que por ahí andan  caciques como Rubén Figueroa en el estado de Guerrero. En la actualidad, argumenta, el proceso de revolución ya cambio, pero tomando en cuenta que los sobrevivientes y las teorías de esos procesos son los pilares de lo que hoy permiten la confrontación contra el poder hegemónico. Debe quedar claro que la lucha no es contra la burguesía de cada país, ni contra los líderes o dirigentes que se difuminan, sino contra aparatos más potentes como el Ejército, los medios de comunicación dominantes y la “democracia del marketing”, acota. “Antes los volantes repartidos en la movilización de los 60 de los estudiantes que tomaban camiones y repartían las octavillas de la Revolución Soviética, los comunicados que pegaban con engrudo, hoy son memes, tuits, una modificación de la comunicación que logró alternativas de cambio.” Ahora, a la vista de estos cambios, considera que en América viene un retorno del pensamiento progresista. Aún no con la capacidad de romper con el modelo: son gobiernos de un capitalismo redistributivo, ya se dieron cuenta que ya no alcanza, por lo que ahora van a redistribuir, para atenuar las contradicciones y poder sobre existir. “Por eso, los pueblos tienen que tomar para sí esa responsabilidad y seguir participando. Además, los procesos ya no parten de las cúpulas, sino de la lucha de los pueblos, es ahí donde tenemos que empujar”, plantea. Insiste: “Todas las luchas armadas en México son movimientos no vencidos, y exitosos y el legado para cimentar el proceso de cambio y la transformación de hoy. El pensamiento filosófico, la teoría, la concepción y la acción no fueron derrotas por la ‘democracia de marketing’ y sus ejércitos de la sinrazón, afirma  Ramírez López. Y, agrega: las ideas del marxismo, leninismo, el proceso socio-cultural de Mao, de Ho Chi Ming y de luchadores como Gandhi, Mandela y de la insurgencia de Latinoamérica están vivas, con nuevas tecnologías, pero encarnadas en el pueblo. Por ello, los gobiernos democráticos deben responder a la exigencia de la sociedad, al desprecio del autoritarismo, la represión, la fuerza, para privilegiar e impulsar el despertar de la mayoría, las garantías y el respeto a los derechos humanos. Estudioso de los procesos revolucionarios y las luchas armadas en el mundo, explica las diferentes etapas que hubo que transitar para poder llegar a la conquista de los derechos por la vía pacífica. La voz del pueblo hoy tiene poder y valor, porque atrás existe un contexto económico, político y social. “Deben retomarse dos puntos centrales, las constituciones políticas emanada de la lucha revolucionaria de 1917 en nuestro país y la realizada en la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS)”. Esos dos elementos fueron los que empujaron para que se reconociera los derechos económicos y culturales cómo fundamentales; sin embargo, del otro lado del poder a nivel mundial se concentró en el modelo liberal, que buscaba generar condiciones para el desarrollo de la exploración capitalista. “Ellos pensando que la producción y riqueza que se generaba podría producir ganancia para el pueblo, no era así. Debido a que, mientras la producción es fruto de la fuerza de trabajo de los trabajadores, el usufructo cae en manos de los capitalistas y los medios de producción.”
  • III ENCUENTRO DE REFLEXIÓN RAÚL RAMOS ZAVALA. Apertura del Encuentro Patricia González Rodríguez

    III ENCUENTRO DE REFLEXIÓN RAÚL RAMOS ZAVALA. Apertura del Encuentro Patricia González Rodríguez

    Culiacán.- Buenos días, demos la BIENVENIDA al Tercer Encuentro: Proceso de Reflexión Raúl Ramos Zavala.

    Primero, agradecer el apoyo para la realización de la reunión en este emblemático lugar que fue la Casa del Estudiante (Rafael Buelna Tenorio), la cual albergó a jóvenes, protagonistas y constructores del movimiento estudiantil-popular y guerrillero en Sinaloa de los años setentas y ochentas.
    Fue hacer posible este acto en lo que es hoy el Centro Sinaloa de las Artes Centenario, gracias al apoyo de los siguientes funcionarios estatales:
    El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el director del Instituto de Cultura de Sinaloa, Juan Avilés Ochoa; los colaboradores del mismo Instituto de Cultura: César Ibarra y Alán Franco.

    Todos ellos nos facilitaron las condiciones para que este acto se lleve a cabo hoy sábado 18 de junio de 2022, en un horarios de 10:00 a 16:00 horas.

    Introducción
    A 50 años del asesinato de Raúl Ramos Zavala (RRZ), un joven mexicano revolucionario, quien fue dirigente de la Juventud Comunista, líder de la Organización “Los Procesos”, dirigente teórico y práctico del movimiento armando socialista y precursor de la Liga Comunista 23 de Septiembre.
    El 6 de febrero de 2022 se rindió un Homenaje a RRZ en el Parque México de la CDMX (lugar en donde fue emboscado y acribillado). Un colectivo de familiares amigos y compañeros de lucha se reunieron para reflexionar y recordar a Raúl, marcando el inicio de un proceso de reflexión para recuperar las contribuciones a la lucha revolucionaria, sobre el papel de la lucha armada socialista en la historia y esencialmente reflexionar el momento presente para determinar las tareas que reclama el pueblo mexicano.

    El Estado mexicano fue responsable de las masacres del 2 de octubre de 1968 y el 10 de junio de 1971; ambos sucesos deja una huella indeleble en generaciones que vivimos la embestida de un gobierno represor, autoritario, defensor del modelo capitalista que impedía las libertades democráticas; es en ese contexto donde se ubica el surgimiento de grupos revolucionarios armados en México.

    Después de los asesinatos los dirigentes revolucionarios: Raúl Ramos Zavala, Diego Lucero y Genaro Vázquez Rojas, prosiguieron su lucha por un mejor país con Libertad, Justicia y Democracia: Ignacio Salas, Ignacio Olivares, Salvador Corral, Jesús Piedra Ibarra, Miguel Domínguez Rodríguez, Pedro Morón, José Manuel Báez, José García Wenceslao, David Jiménez, Fernando Salinas Mora, Tomás Lizárrga, Arturo Gamiz; hombres y mujeres de la LC 23 de septiembre, precursores de la labor emprendida por RRZ.

    El 16 de junio de 1976 fueron también asesinados tres compañeros: Enrique Guillermo Pérez Mora (el Tenebras), Froylán Rendón Estrada (el Cubano) y Antonio Rodríguez Armenta (el Yaqui).

    En honor a ellos, recordando esa fatídica fecha, estamos aquí hoy 18 de junio de 2022 en Culiacán, Sinaloa, con los propósitos fundamentales de: 1) Recuperar la memoria histórica de las víctimas de lo que denominamos la “Guerra Sucia”y sus consecuencias (persecución, asesinatos, desapariciones); 2) Dimensionar las repercusiones de la lucha armada en nuestro país; y 3) Ubicar las contribuciones de sus protagonistas de la lucha política y social en el tiempo que les tocó vivir.

    Vamos a hacer una recapitulación de los hechos; escuchar testimonios, reconstruir la memoria, extraer enseñanzas y plantearnos tareas a realizar, para dar continuidad al Proceso de Reflexión, inspirado en compañeras y compañeros que dieron su propia vida por un cambio revolucionario en México.

    Recordando lo dicho por Carlos Marx hacia 1852, en el 18 Brumario de Luis Bonaparte: “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su voluntad, bajo condiciones elegida por ellos mismos, sino bajo condiciones directamente existentes, dadas y heredadas”.

    Hablando de la recuperación de la memoria, permítanme leer un pensamiento de Eduardo Galeano, que dice: “En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.” (Eduardo Galeano. El derecho al delirio.)

    Enseguida presento a ustedes al Presídium: Victoria Montes, María de la Paz Quintanilla, Rosario Flores Navidad, Martha Camacho, Camilo Valenzuela, Graciela Zamora, Francisco Javier Loza, Juan Aguado Franco, Víctor Joel Armenta

    Muchas gracias.

    * Culiacán, Sinaloa, 18 de junio de 2022.