Tag: Agua

  • Sin derecho al agua. Los saltillenses marginados que ahora son más visibles

    Sin derecho al agua. Los saltillenses marginados que ahora son más visibles

    Saltillo fue la primera ciudad en México donde la gestión del agua cayó en manos privadas, hace dos décadas. Contrario a lo que afirma, la empresa podría sumar 100 mil cortes del servicio solo en 2021, pese a que la SCJN ha sentenciado que la recuperación de costos no debe ser un obstáculo brindar el acceso al agua, un derecho constitucional

    Texto y fotos: Jesús Peña

    Arte: Edgardo Barrera

    SALTILLO.- Hace un cuarto de siglo era común reseñar en Saltillo manifestaciones de madres de familia que, cubetas en mano, cerraban calles para hacer visible la falta de agua y forzar a las autoridades a darles una respuesta. Esas estampas son hoy un recuerdo solamente.

    Y es así porque en 2001, cuando en la capital de Coahuila vivían unas 580 mil personas y apenas el 10 por ciento de ellas recibía agua todos los días -y solo durante unas cuatro horas en promedio- se decidió experimentar una solución de fondo: invitar a una empresa privada para que administrara el sistema.

    Así se conformó una sociedad entre el gobierno municipal -encabezado entonces por Óscar Pimentel González- y la empresa Aguas de Barcelona, dando paso al surgimiento de la empresa mixta Aguas de Saltillo (Agsal), de la que el gobierno municipal es accionista mayoritario.

    Dos décadas después, los indicadores de desempeño de Agsal muestran una realidad muy distinta: con cerca de 900 mil personas viviendo en la mancha urbana, el sistema entrega el agua, por más de 20 horas al día, a más del 90 por ciento de los usuarios.

    Además de la mejoría en la disponibilidad de agua en los hogares saltillenses, Agsal tiene una amplia aceptación por parte de los usuarios: 90.2 por ciento de ellos aprueba el desempeño de la empresa, según un estudio de percepción realizado a principios de 2021.

    Por otra parte, la Secretaría de Salud de Coahuila le ha extendido el certificado de calidad al agua que llega a las vivienda de más de 270 mil familias. Este certificado también es avalado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

    El gerente de Agsal, Jordi Bosch, afirma también que el esquema tarifario de la empresa garantiza que ninguna familia destine más del tres por ciento de sus ingresos al pago del agua y que el 80 por ciento de los usuarios eroga entre 90 y 110 pesos al mes por este concepto.

    Sin embargo, frente a las cifras gruesas persisten casos de individuos y familias que obligan a poner comillas al término “éxito” si se pretende utilizarlo como síntesis de la historia de este modelo. Son los marginados que, por razones fundamentalmente económicas, siguen esperando que su derecho humano al agua se materialice.

    Sobre este derecho, la Organización de las Naciones Unidas sostiene que “ningún individuo o grupo debería verse privado del acceso a agua potable por no poder pagar”.

    La Constitución mexicana, por su parte, establece que “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”.

    La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sentenciado que “la recuperación de los costos (que implica prestar el servicio) no debe erigirse en un obstáculo al acceso al agua potable y el saneamiento, especialmente para los pobres”.

    Las historias que se presentan en esta investigación evidencian que en Saltillo aún hay personas para quienes tales postulados siguen siendo solo teoría y que el éxito de un modelo como el de la empresa Aguas de Saltillo no puede medirse solamente a partir de las cifras macro que convierten en “estadística marginal” las historias de seres humanos para quienes el agua constituye un lujo inalcanzable.

    Agua sólo por excepción

    Una noche que Sujey se recostó a descansar con Juanito, su hijo de 13 años, le palpó repentinamente una bola en la espalda.

    Que le dolía mucho, le dijo Juan a Sujey y ella, preocupada, comenzó a darle masaje y le preguntó que qué tenía, que qué era eso.

    El niño le confesó que andaba estresado porque ya nadie en el barrio les quería pasar el agua y cada vez que él se aparecía por el vecindario con los botes desocupados le hacían mala cara.

    “Le digo: hijo, espérame tantito, ya este fin de mes, ahora sí, pongo el agua. Pero la verdad no pude juntar, no puedo  pagarla sola”, narra Sujey en la sala de su casa de la colonia Saltillo 2000, al poniente de la ciudad. Frente a ella, una fila de garrafones, botes y cubetas vacías aguardan a que algún vecino condolido les permita llenarlos.

    Sujey dice que, en su domicilio, el agua ha salido del grifo solo por excepción desde que llegó a vivir ahí hace casi 15 años. El papá de sus hijos, que ganaba 600 pesos a la semana como operario en una empresa de productos higiénicos, jamás pudo cumplir con el pago del contrato ni el consumo de agua.

    Juanito, el hijo de Sujey, comienza ya a sufrir en su cuerpo los estragos que le causa el estrés por la falta de agua.

    “Venían, nos la ponían, no la pagábamos y la cortaban”, sintetiza. 

    La imposibilidad para pagar el contrato, cumplir con los convenios que firmó para “reestructurar” su adeudo, los intereses y el consumo mensual, han generado a la fecha un adeudo de entre 10 mil y 13 mil pesos, según las cuentas de Sujey.

    “La primera vez que fuimos a hacer el convenio íbamos a pagar como siete mil pesos, con mensualidades de 600… algo así, más 60 pesos del consumo, no se quisieron bajar más. No pudimos pagar, se nos fue juntando y nos cortaron el servicio”, relata.

    La de Sujey es una entre las más de seis mil historias de familias saltillenses que, según datos de la propia Agsal, no cuentan actualmente con el servicio de agua potable.

    Sin embargo, desde la perspectiva de la empresa, esta cifra corresponde a tomas originalmente instaladas en terrenos desocupados, casas en ruinas o deshabitadas. Tomas con el servicio suspendido incluso desde hace varios años.

    Se trata, afirma Anahí Medina, jefa de Atención a Clientes de la empresa, de usuarios que no se han acercado a las oficinas de Agsal para regularizar el servicio, “porque no han tenido la necesidad”.

    Isidro Jaramillo, trabajador de limpieza del municipio, cuenta una historia diferente. Tras acumular un adeudo de 34 mil 150 pesos por diversos conceptos, le fue cortado el suministro de agua y tuvo que dejar su casa en la colonia 26 de Marzo, al sur de la mancha urbana, y renta otra donde sí pudiera tener agua.

    “Les digo a los de Aguas de Saltillo: ¿de dónde vamos a sacar los treinta y tantos mil pesos que quieren?”, al exponer su historia, que es un embrollo.

    Hace 10 años, cuenta, contrató los servicios de drenaje y agua potable para su casa de la calle Francisco H. García. El presupuesto que le plantearon en Agsal implicaba pagar 31 mil 555 pesos, porque a las redes de drenaje y agua potable les faltaban 19 metros para llegar hasta su domicilio.

    Isidro aceptó y comenzaron los trabajos. Al final, asegura, Agsal incumplió el trato pues sólo le conectó a la red de agua potable pero lo dejó sin drenaje.

    Que no había línea, le dijeron, pero en su factura con número de contrato 472386, apareció puntualmente el adeudo por 31 mil 555 pesos. Y luego por 34 mil 150. Un adeudo que, según el recibo, debía ser liquidado “de inmediato”.

    El tinaco de don Juan Cerecero está sin gota de agua desde que Agsal le negó el servicio por un adeudo impagable para él.

    Isidro acudió entonces a las oficinas de Agsal para reclamar. “¿Cómo voy a pagar un servicio que no me hicieron?, les digo”. Sin haber obtenido respuesta satisfactoria a su reclamo dejó de pagar el adeudo y por ende el consumo mensual de agua. Y cuando fueron a cortarle el suministro,Isidro optó por mudarse a una casa de renta con su familia.

    Juan Antonio Cerecero, vecino de la colonia Valle Escondido Sur, al surponiente de Saltillo lleva casi ocho meses sin agua. De 68 años, ex empleado del servicio de limpieza municipal, hace 14 años fue atropellado por un auto y desde entonces quedó impedido para trabajar.

    El corte del servicio se registró, afirma, luego de acumular un adeudo de seis mil 500 pesos que no puede pagar porque no tiene ingresos fijos. Don Juan padece de convulsiones, a veces no tiene qué comer, tampoco luz y lo que es peor: ni gota de agua.

    80 mil suspensiones en 2021

    “A la gente que no puede pagar nunca se le va a cortar el agua. Nunca se le va a suspender el servicio, eh”, asegura Jordi Bosh, gerente de Agsal, quien sostiene que la empresa que encabeza cumple con todos los parámetros del derecho humano al agua.

    No obstante, y según información pública de la propia empresa, entre enero y abril de este año, Aguas de Saltillo efectuó un total de 39 mil 368 cortes por adeudo. De acuerdo con el promedio de este período, en los primeros 10 meses de 2021 el organismo operador habría efectuado cerca de 80 mil suspensiones del servicio y al concluir el año podrían sumar superar los 100 mil casos.

    De hecho, de acuerdo con el documento “Memoria Anual  2018” de Agsal, durante ese año el organismo operador efectuó 112 mil cortes del servicio.

    También de acuerdo con cifras de la empresa, para garantizar el pago de los adeudos cada mes suscribe entre 500 y 800 convenios con usuarios que no pudieron realizar el pago de su recibo de agua.

    Bosh informó que actualmente la empresa tiene celebrados seis mil 300 convenios con familias de Saltillo que por diversas causas, como fugas dentro de su vivienda, o la pérdida de su empleo, han acumulado adeudos que no pudieron pagar a tiempo.

    En la aplicación de esta política, el titular de la empresa mixta no está solo. Eglantina Canales Gutiérrez, secretaria del Medio Ambiente de Coahuila, e integrante del Consejo de Administración de Aguas de Saltillo, opina que el servicio de agua potable se tiene que pagar. 

    “Pero entonces ¿quién lo va a pagar?, los terminamos pagando los ciudadanos. Más vale que cada quien pague lo que le toca. Hay gente que considera que debería de ser gratis, esa es una cuestión muy discutible porque cuesta, tiene un costo el llevar el agua a tu casa”, afirma la funcionaria que representa los intereses de la población saltillense.

    Es necesario tomar en cuenta, agrega, los gastos que representa extraer el agua, conducirla, almacenarla y distribuirla. “Tenemos que pagar por el servicio porque al no ser gratis, si usted prende un pozo que está a 500 metros de hondo, imagínese la energía que necesita. Entonces todo eso obviamente tiene un costo ¿Quién tiene que pagar por ese costo?, los que la usan”.

    Isidro Jaramillo no puede pagar los más de 34 mil pesos que le cobra Agsal por el contrato de agua, drenaje y consumos atrasados. Por eso debe surtirse con garrafones de agua que trae de otra colonia.

    Gloria Tobón Echéverri, integrante de la organización civil Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo y una de las principales activistas locales en el tema, tiene una posición crítica no solamente del desempeño de Agsal, sino de los integrantes del Consejo de Administración que representan los intereses del municipio.

    “En primer lugar, los consejeros ni saben ni les interesa. Tú lees las actas, todo aprobado por unanimidad, a todo lo que dice el gerente le dicen que sí.

    “Te aseguro que ni idea tienen del derecho humano al agua ni de que está en la Constitución ni de qué implica, mucho menos. Las autoridades municipales tienen obligación de cumplir, garantizar y respetar el derecho humano al agua y no lo están haciendo, porque permiten que Aguas de Saltillo viole el derecho para todos los saltillenses que no pueden pagar y tienen el servicio cortado”, sentencia.

    Desde su perspectiva, tal circunstancia es particularmente relevante en el momento actual, cuando la pandemia del Coronavirus SARS-CoV-2 ha provocado afectaciones a la economía que se traducen en la pérdida del empleo, o de parte de sus ingresos, para muchas familias.

    ‘La empresa cumple’

    El Artículo 4, párrafo sexto de la Constitución Mexicana dice que “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible (…)”.

    El gerente de Aguas de Saltillo, Jordi Bosch, asegura que este organismo operador cumple a cabalidad con todos y cada uno de estos rubros.

    En lo que se refiere al principio de salubridad, detalla, Agsal cuenta con un certificado de la calidad del agua que otorga el sector salud. 

    Respecto de la accesibilidad, el 99 por ciento de la ciudad está conectada al servicio municipal de aguas, que son las tuberías del municipio, 

    La asequibilidad se traduce en que el costo del agua de Agsal no supone más del tres por ciento de los ingresos familiares, toda vez que el 80 por ciento de la ciudad paga entre 90 y 110 pesos por el consumo al mes. 

    “Tenemos el subsidio cruzado, el precio del agua cambia en función de la zona donde vives en Saltillo”, precisa.

    Y es suficiente porque se garantizan más de los 50 litros diarios por persona que, como mínimo, recomienda la OMS. “Nosotros tenemos una media de 97 litros por habitante/día, depende del verano y el invierno”, afirma.

    Con tales datos, Bosch concluye que Agsal satisface el derecho humano al agua.

    Cuatro años sin conexión

    Doña Juana María Vázquez padece una realidad que contrasta con el diagnóstico institucional. Hace ya cuatro años que ella y su familia llegaron a vivir en una casa sin número en la calle Quinta de la colonia Valle Escondido Sur y es fecha que Agsal no les conecta el agua.

    La explicación que le dan, relata, es que su comadre, que tiene doble puerta, una por la calle quinta, que es donde vive Juanita, y la otra por la calle Cuarta, puso su toma de agua por esta última y dejó a Juanita sin posibilidad de conectarse.   

    “Ya vinieron a ver los de Aguas de Saltillo, pero como dicen que se salta una casa no pueden hacer el contrato, Que no pueden, dijeron que no y yo batallo demasiado de agua”, señala.

    Cada vez que Juanita necesita agua, o sea siempre, tiene que contratar una pipa que le cuesta 200 pesos por llenar sus tinacos, ir a verle la jeta a sus vecinas para que le den un poco de agua o cosechar el agua de lluvia, cuando llueve, para los diferentes quehaceres y necesidades de la casa: trapear, lavar los trastes.

    Doña Juana María Vázquez tiene que acarrear agua todos los días en estas tinas para satisfacer las necesidades de alimentación e higiene en su domicilio.

    “Ninguna solución, ninguna, que yo buscara la manera, que pidiera pipas. Yo estoy en la mejor disposición de que me hagan mi contrato porque batallo mucho, demasiado de agua”, dice.

    Para Magda Yadira Robles Garza, doctora en derechos humanos y titular de la Defensoría de los Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Coahuila, los casos incluidos en este reportaje encajan en el rubro de accesibilidad, incluido en la Observación General Número Quince del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas.

    Dicho rubro, explica, comprende la accesibilidad física, es decir que el agua se halle en el domicilio de la gente o en un lugar cercano a donde puedan ir las personas a tomar el agua; además comprende la accesibilidad económica.

    “La parte que él  (Jordi Bosch) no está viendo es la de igualdad y no discriminación… Se les está discriminando por su situación de pobreza… Decirles ‘tú pagas’ es bien fácil, pero a las personas que no tienen trabajo o que no tienen un ingreso fijo, los estás discriminando, no puedes poner a todos en el mismo cajón. Si eres taxista, se vino la pandemia y nadie sale a la calle, cómo….”. detalla la especialista.

    Robles Garza agrega que es necesaria  una política pública que obligue a las empresas privadas, a través de los contratos que se celebran con ellas, a respetar los derechos humanos, en este caso el derecho al agua.

    En casa de Humberto no había fugas, sin embargo, sus recibos eran muy altos. Hoy sabe lo que es no tener agua en casa.

    “Tenemos el problema en dos frentes: uno, de que no hay una política pública que dentro de estos convenios, de esta normativa, impida a las empresas (violar los derechos humanos).

    “Y por el otro lado, en nuestros juicios de amparo no hay un caso que diga ‘ya es ley para todo el país’. Quienes promueven los litigios son quienes se ven beneficiados y entonces las empresas dicen ‘me espero a que se ampare’, y mientras ellos siguen aplicando su normativa hasta que no venga un asunto y que un juez federal les diga ‘ábrele la llave’”.

    Magda Robles recomienda rescatar en este texto los llamados Principio Rectores sobre las empresas y los derechos humanos  de la ONU y que en sustancia hablan de:

    a) Las actuales obligaciones de los Estados de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos y las libertades fundamentales y;

    b) El papel de las empresas como órganos especializados de la sociedad que desempeñan funciones especializadas y que deben cumplir todas las leyes aplicables y respetar los derechos humanos.

    Tales principios, contenidos en la declaratoria que salió a luz en 2011: “(…) se aplican a todos los Estados y a todas las empresas, tanto transnacionales como de otro tipo, con independencia de su tamaño, sector, ubicación, propietarios y estructura”.

    Por ello, “que no se hagan locos, que no se hagan de la vista gorda de que no los obligan porque sí se les obliga. La responsabilidad de las empresas es, tú prestas un servicio público al estado, le inviertes, claro, pero el estado mexicano tiene la responsabilidad de vigilar que tú no estés violentando ningún derecho humano. Ahí va el mensaje para el estado y para las empresas. Aquí en México no le han dado mucha publicidad a esto, tú sabes, por qué: manda el dinero”, sentencia.

    ¿Cuál regla es la ‘buena’?

    Los tratados internacionales en materia de derecho al agua establecen con claridad que la falta de capacidad para pagar por el servicio no puede servir de argumento para la suspensión de éste y la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha confirmado tal criterio.

    Una jurisprudencia emitida por dicho Tribunal el 26 de febrero de 2021 dice a la letra: “los costos directos e indirectos del agua y el saneamiento no deberían privar a nadie del acceso a estos servicios y no deberían comprometer la capacidad de disfrutar de otros derechos humanos, como el derecho a la alimentación, a la educación, a una vivienda adecuada o a la salud. El requisito de la asequibilidad también pone de relieve que la recuperación de los costos no debe erigirse en un obstáculo al acceso al agua potable y el saneamiento, especialmente para los pobres”.

    Y ordena: “No se suspenda el servicio público de agua potable sino para que se siga prestando aquel pero, de manera restringida, esto es, que se otorgue el mínimo vital que, de conformidad con lo determinado por la Organización Mundial de la Salud, corresponde a 50 litros de agua por persona al día en el supuesto de uso personal y doméstico”.

    Sin embargo, la Ley de Aguas para los Municipios del Estado de Coahuila de Zaragoza, expedida por el Congreso del Estado en diciembre de 2008 y publicada en el Periódico Oficial del Estado en febrero de 2009, faculta a los organismos operadores a suspender el servicio.

    “En caso de mora por parte de los usuarios en el pago de dos meses de cuota o tarifa establecida para los servicios de agua potable, podrá limitárseles el suministro a la cantidad de agua equivalente a la cuota mínima establecida en la tarifa respectiva”, establece como primera hipótesis el artículo 86 de dicha norma.

    Pero enseguida señala: “si la mora en el pago es de tres meses, se suspenderá totalmente el suministro de agua, sin perjuicio de que el organismo operador efectúe el cobro de los adeudos, a través del procedimiento administrativo de ejecución”.

    Una adición realizada a dicho artículo, apenas en marzo de este año, contempla excepciones a la posibilidad de suspender totalmente el servicio pero no incluye a quienes, por encontrarse en situación de precariedad, no puedan pagarlo, sino solamente para los casos de edificios “destinados a la prestación de servicios asistenciales o médicos… escuelas públicas de nivel básico; inmuebles destinados a la asistencia de personas migrantes, desplazadas o cualquier otra en condición de movilidad vulnerable; así como en los inmuebles donde, por razones de salud pública o por tratarse de centros de reinserción social o para detención preventiva, no sea conveniente proceder a la suspensión”.

    Casi siempre los tambos de doña Juanita están vacíos y para llenarlos tiene que contratar una pipa de agua que le cuesta 200 pesos.

    En todo caso, la Ley es clara al precisar que la imposibilidad de suspender por completo el servicio de agua potable no implica “que la obligación de realizar el pago del servicio de agua no sea exigible”.

    Al respecto, Magda Robles señala: “puedes meter un reductor de flujo, pero nunca cerrar la llave, eso es lo que la Corte Mexicana ha aceptado, disminuir el flujo del agua, pero no cerrarlo, no se puede negar o cortar el suministro de un básico como es el agua por falta de pago”.

    Por su parte, Gloria Tobón, de la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo (AUAS), plantea que “lo que deberían hacer los organismos operadores es dejar, por lo menos, lo que se llama el mínimo vital hídrico, la cantidad de agua necesaria para satisfacer las necesidades básicas, pero no lo hacen”.

    *Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.

  • Agua saludable para La Laguna bloqueada por políticos de administraciones anteriores

    Agua saludable para La Laguna bloqueada por políticos de administraciones anteriores

    Foto: OnceNoticias.

    Señalado por diversos actores políticos de La Laguna como el líder que se encuentra detrás de las acciones de boicot al proyecto que dotaría de agua saludable a millón y medio de habitantes de esta región, el priísta Ismael Hernández Deras rechaza las acusaciones y sostiene que él está al mil con este proyecto anunciado por el Presidente López Obrador.

    Y cuando se le indica que hasta ahora su posición ha sido decir en público que apoya el proyecto, mientras en privado lo boicotea.

    Hernández Deras rechaza que tenga dos caras y se compromete a que si algún integrante de la Confederación Nacional Campesina (CNC) que él dirige está boicoteando el proyecto será expulsado de esa organización.

    El ex gobernador de Durango pide hablar con El Once luego de la serie de reportajes publicados en torno a los conflictos que han frenado la puesta en marcha del proyecto agua saludable para la Laguna.

    ¿Desmiente estas versiones, que usted está detrás haciendo tratos en lo oscurito?

    No es mi forma, quienes me han conocido en mi vida política, jamás tengo dos caras ni dos discursos. Siempre lo he dicho con toda transparencia y claridad, yo estoy al mil por ciento con este proyecto.

    Ismael Hernández Deras, diputado federal y líder nacional de la CNC

    Ante las acusaciones de que movilizó a los ejidatarios, afirma que solo acudió a reuniones a donde fue invitado por autoridades federales.

    ¿Usted se reunió con los ejidatarios antes del proyecto, tuvo reuniones a título personal?

    No, nunca me reuní, nunca me reuní con ningún núcleo agrario si no iba acompañado de la Secretaría de Gobernación, por CONAGUA o el alcalde y una persona del gobernador, funcionario estatal o el propio gobernador. Son las únicas reuniones a las que he asistido.

    Ismael Hernández Deras, diputado federal y líder nacional de la CNC

    Pero ¿cuáles son los señalamientos? recapitulemos; primero, se le vinculó con Homero Martínez, actual alcalde de Lerdo, Durango.

    Edil que, en un primer momento, se oponía al mega proyecto pues aseguraba que se cometería un ecocidio. Al respecto Hernández Deras respondió.

    Pudiera él tener una percepción inadecuada por falta de información, yo creo que la información que ha ido llegando cada vez más a los niveles y a todos los segmentos de la población, ha permitido disipar cualquier duda.

    Ismael Hernández Deras, diputado federal y líder nacional de la CNC

    Al exgobernador de Durango también se le señaló de mover liderazgos locales de la CNC.

    El señor Ismael Hernández Deras, que es el presidente nacional de esta confederación, creo que aprovecha el tema político o politiquero para sacar alguna ventaja o adeptos”, Cristian Chávez, regidor electo por Morena en Torreón, Coahuila

    Foto: OnceNoticias.

    Pero él se defiende.

    ¿Estaría participando la CNC de alguna manera en estos amparos, en promover estos amparos?

    El 100% de los consensos no existe en ninguna organización y en nuestro caso, en mi manera de comunicarme con cualquier estructura de la CNC es a través de mis dirigentes estatales, el dirigente estatal hasta donde yo tengo el dato siempre ha manifestado frente a los comités municipales el apoyo y el respaldo total a Agua Saludable para La Laguna”, Cristian Chávez, regidor electo por Morena en Torreón, Coahuila.

    Ante las cámaras de El Once, el ex diputado local panista, Fernando Izaguirre, aseguró que fue el líder municipal de la CNC, Raúl Vargas, quien acudió hasta sus oficinas a pedir apoyo para promover los amparos.

    Él fue el que se presentó como presidente de la CNC de ese área y vino, lógicamente muy preocupado”, Fernando Izaguirre, exdiputado del PAN en Coahuila.

    -¿Vino hasta acá?

    Aquí, estuvo sentado en donde tú estás muy preocupado por lo que está sucediendo”, Fernando Izaguirre, exdiputado del PAN en Coahuila.

    Ismael Hernández asegura que de comprobarse esto, habrá consecuencias en contra del cenecista.

    Si se demostrara que él pidió apoyos, ¿qué pasaría?

    “Lo tendremos que destituir de la dirigencia municipal, y él no puede hablar a nombre de la CNC, él no representa a la estructura de la CNC en el estado de Durango ni en La Laguna”, Fernando Izaguirre, exdiputado del PAN en Coahuila.

    Y es que es un grupo de panistas, que aseguran que la CNC les pidió realizar los amparos, que incluso, promoverán más.

    La autoridad si está se ha detenido ciertas obras, entonces los amparos si tienen cierto proceso, cierto peso, porque he tenido contacto con los ejidatarios y es lo que ellos me comentan, entonces los amparos siguen y van a seguir.

    Juan Zavala, excandidato del PAN y promovente de amparos
    Foto: OnceNoticias.

    El líder nacional de la CNC se pronuncia por observar el financiamiento detrás de las argucias legales que impiden el arranque del proyecto que dará justicia a una población que muere por el desarrollo de enfermedades al beber agua contaminada.

    Que han recurrido a alguien o algún comisariado o algún campesino que haya recurrido a las personas que les han dispuesto abogados para asesorarlos y recursos sin duda, yo creo que ese tema también se tiene que identificar, dónde, quién ha ofrecido asesoría legal para interponer o presentar amparos”, Ismael Hernández Deras, diputado federal y líder nacional de la CNC.

    Fuente OnceNoticias

  • Impulsará plan de agua de La Laguna, pese a opositores, dice AMLO

    Impulsará plan de agua de La Laguna, pese a opositores, dice AMLO

    El mandatario luego de una sesión de trabajo en Palacio Nacional a la que asistió Adán Augusto López, secretario de Gobernación; Germán Martínez, director Conagua; Carlos Torres, del área técnica de la Presidencia, Gabriel García e Isauro Martínez. Foto tomada del Twitter de @lopezobrador_

    Ciudad de México. El presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que el proyecto de agua saludable para la región lagunera (Coahuila-Durango) se debe llevar a cabo y, para tal fin, se hará frente a los intereses “viles y politiqueros” de la oposición a la que calificó de irracional.

    “Son acciones viles de gente que no tiene conciencia y que no le tiene amor al prójimo. Entonces, vamos a enfrentar esta oposición irracional y vamos a salir adelante. Tiene que aplicarse este programa porque es fundamental para la salud”, dijo.

    Al dar a conocer proyectos para el abastecimiento de agua en el país, confirmó el nombramiento de Gabriel García – ex responsable de la operación de los programas sociales y hoy senador morenista- para hacerse cargo del proyecto para garantizar el abasto de agua limpia en la región lagunera.

    El mandatario divulgó esta tarde parte de la sesión de trabajo en su despacho en Palacio Nacional, a la que asistió Adán Augusto López Hernández, secretario de Gobernación; Germán Martínez, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua); Carlos Torres, del área técnica de la Presidencia de la República y el propio Gabriel García, quien – expresó el Presidente- “va a tener una nueva encomienda, no cargos en el cargo”, e Isauro Martínez, quien también va a tener una responsabilidad en Sinaloa.

    Ocho proyectos

    López Obrador explicó que se encuentra con su equipo “redondeando sobre las prioridades en materia de agua y hay cuando menos ocho proyectos que son fundamentales”.

    El primero es avanzar en la construcción de los canales de riego de la presa Picacho y el Acueducto hacia Concordia, Sinaloa.

    “Ahí le estamos pidiendo a Isauro que se haga cargo de que saquemos adelante este proyecto. No es posible que se tenga una presa en el municipio de Concordia y en la población no haya agua. Ya hicimos el compromiso de que haya agua. “Te tienes que ir allá a hacerte cargo, con la coordinación de Germán Martínez)”, le instruyó.

    El otro proyecto es el de la Presa de Santa María, también en Sinaloa, que se construye actualmente.

    Esto también incluye un sistema de riego, añadió, a cargo el ingeniero Cedrik Escalante, “que está haciendo muy buen trabajo. Vamos a poder abastecer de agua al sur de Sinaloa y también utilizar agua para el riego, alrededor de 30 mil hectáreas que se van a regar. Esto lo tenemos que tener concluido a finales de 2023, al igual que el caso de Picacho, en diciembre del 2023”.

    Objetivo, riego en 100 mil hectáreas

    El Presidente López Obrador se refirió enseguida al abastecimiento de agua en los pueblos yaquis, en Sonora, según el compromiso hecho hace unas semanas, tanto para uso doméstico como para riego. Aarón Mastache es el responsable.

    También se deben concluir todos los canales de riego de el llamado Canal Centenario en Nayarit, en el norte de esta entidad. La obra está a cargo de los ingenieros de la secretaría de la Defensa Nacional, para regar alrededor de 30 mil héctareas.

    “Yo quiero que en el gobierno nuestro, en el sexenio, podamos ampliar la capacidad de riego en más de 100 mil hectáreas, ese es el objetivo, el propósito”.

    Convencimiento en El Zapotillo

    En cuanto a la Presa El Zapotillo dijo que ya se ha avanzado mucho en la solución; la gente “ya se ha convencido que no se van a inundar con el nuevo proyecto, no se van a inundar los pueblos. Germán Martínez está trabajando en esto, ya hicimos el compromiso incluso que vamos a hacer obras adicionales para garantizar que bajo ninguna circunstancia se inunden los pueblos, pero además, vamos a llevar a cabo un programa de desarrollo integral en las barrancas de Obregón, en Los Altos de Jalisco”.

    En unos días más vamos, anticipó, va ir todo el gabinete del gobierno federal se hará una reunión en Temacapulín, vamos a ponernos completamente de acuerdo.

    10 mil millones de pesos, inversión en La Laguna

    Al referirse al proyecto “importantísimo” en la región lagunera, dijo que tanto en Coahuila como en Durango hay una sobreexplotación de los mantos acuíferos y ya se extrae agua contaminada con arsénico, al grado que se deben operar plantas para el tratamiento de esa sustancia, “imagínense, y es urgente, es una cuestión de salud, de derechos humanos, el que puedan tener agua limpia, agua saludable y es una inversión de más de 10 mil millones de pesos para llevar el agua de la presa Francisco Zarco, en Durango, en la Laguna, es un acueducto de alrededor de 50 kilómetros con todas sus instalaciones necesarias para dar agua a toda la población y resolver el problema de salud.

    “En esto nos va a ayudar Gabriel García y le pedí a Gabriel que es senador de la República que pida licencia para ayudarnos en este programa porque es fundamental y además porque no dejan de haber intereses creados que se oponen a estas obras aunque parezca increíble son obras buenas en beneficio de la gente, pero hay opositores, hay politiqueros que quieren sacar raja siempre”.

    Entonces, Gabriel va con la encomienda de hablar con todos los protagonistas, sean campesinos, agricultures, los de Lala, con las autoridades municipales, ejidales, con los gobernadores, para llegar a un acuerdo y que por ningún motivo se detenga esta obra porque algunos están amparándose con fines politiqueros. Son acciones viles de gente que no tiene conciencia y que no le tiene amor al prójimo. Entonces, vamos a enfrentar esta oposición irracional y vamos a salir adelante. Tiene que aplicarse este programa porque es fundamental para la salud.

    Agua en Calakmul

    Además hay otros proyectos, para llevar más agua a Espugil, la cabecera municipal de Calakmul; también es un acueducto. “Además, como también por ahí va a pasar el Tren Maya queremos promocionar ese sitio arqueológico espléndido y no hay agua”. También este propósito está a cargo de los ingenieros militares.

    En este panorama nacional relacionado con el agua fue incluido el lago de Texcoco, donde el sexenio pasado se pretendía hacer un aeropuerto, zona que ya está inundada en esta temporada de lluvias, dijo el Presidente.

    “Era un absurdo, por no decir otra cosa, querer hacer un aeropuerto en el Lago de Texcoco; el agua tiene memoria y, desde luego se puede hacer un aeropouerto incluso en medio de un océano, nada más que imagínense los costos. Ibamos a estar constantemente dándole mantenimiento al aeropuerto porque se iba a hundir año con año, es la parte más baja, de mayores hundimientos en todo el Valle de México”.

    Entonces, añadió, vamos a darle la vocación de siempre a esa zona; ya se está rescatando el lago para que de nuevo regresen los pájaros y la flora que caracteriza al Valle de México y vamos a crear veredas y sitios para la recreación y para el esparcimiento y también canchas deportivas y tiene que ver con un proyecto hidráulico.

    Sin obras inconclusas

    Estos son los programas básicos que tiene que ver con Conagua y se los comparto y estamos aquí conversando y afinando detalles. Afortunadamente ya está por aprobarse el presupuesto del año próximo y vamos a tener recursos suficientes con la idea de seguir trabajando, aplicarnos a fondo para terminar en diciembre del 2023 porque no queremos que nos gane el tiempo ni queremos, eso sería lamentable, dejar obras en proceso, tal como nosotros recibimos obras inconclusas. Eso no, todas las obras las vamos a dejar completamente entregadas en beneficio de la gente

    López Obrador

    Fuente La Jornada

  • Gabriel García Hernández coordinará el Programa de Agua Saludable para La Laguna

    Gabriel García Hernández coordinará el Programa de Agua Saludable para La Laguna

    Gabriel García Hernández. Foto: Benjamin Flores

    Ciudad de México, La Razón Online – El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que el senador Gabriel García Hernández, quien se desempeñó como coordinador de los delegados del bienestar, volverá a la administración pública.

    Ayer tomé la decisión de nombrar a Gabriel García, senador que va a pedir licencia, para hacerse cargo del Programa de Agua Saludable para La Laguna. Habíamos acordado que no iba a haber problema, pero son muy mañosos, están acostumbrados a tirar la piedra y esconder la mano. Informó

    Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, indicó que no se han cumplido los compromisos del programa, pues hay opositores “retrógradas” que han interpuesto amparos para detener su implementación.

    Foto de Revista Espejo

    Y ahora hay dos amparos y están promoviendo otro más, entonces aquí vamos en su momento a decir quienes están poniendo, ojalá y cambien de parecer, porque hasta las piedras cambian de parecer

    López Obrador indicó que, con el Programa de Agua Saludable para la Laguna, algunas empresas van a aportar de sus cuotas autorizadas un volumen de agua, por lo que hay políticos que se oponen a ese programa por sus intereses.

    Fuente La Razón