Luego de que Morena sumó Quintana Roo, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas en los comicios del domingo, la Cuarta Transformación (4T) acumula ya el mando político en 22 estados del país.
En 2018, con el triunfo del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Morena ganó los gobiernos de cinco entidades: Ciudad de México, Chiapas, Tabasco, Veracruz y Morelos, este último en alianza con el Partido Encuentro Social (PES). Además de Puebla.
Mientras que en 2021, Morena arrasó en 12 entidades: Sonora, Sinaloa, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Nayarit, Michoacán, Tlaxcala, Zacatecas y el de San Luis Potosí, este último en alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
¿Qué estados gobiernan la oposición?
El PAN conserva seis gobiernos estatales: Aguascalientes, Durango, Chihuahua, Guanajuato, Querétaro y Yucatán.
Movimiento Ciudadano (MC) gobierna también en dos estados: Jalisco y Nuevo León.
Mientras que el PRI defiende sus últimos bastiones en Coahuila y el Estado de México, el padrón electoral más grande del país
¿Cuándo habrá elecciones en esos estados?
El presidente de Morena, Mario Delgado, adelantó que el próximo domingo 12 de junio comenzará la organización para las elecciones de 2023, cuando se renovarán las gubernaturas del Estado de México y de Coahuila.
Las elecciones en ambas entidades están pactadas para el próximo 4 de junio de 2023, en la que suele considerarse como el último ensayo previo a la elección presidencial que será en 2024.
“Vamos a iniciar ya el próximo domingo. Convoco a todos los simpatizantes de nuestro movimiento, a que el próximo domingo 12 de junio arranquemos ya las tareas de organización rumbo al 2024”, dijo el morenista.
En conferencia, Delgado mencionó que arrancarán en Toluca, Estado de México, porque la intención es eliminar al PRI.
“Vamos a arrancar el próximo domingo en Toluca, en el Estado de México; porque es la cita electoral que tenemos más próxima junto con Coahuila, dos elecciones que no terminarán por borrar al PRI, pero la convocatoria es ya para todo el movimiento, que no perdamos la inercia, que no perdamos el paso, que no perdamos la unidad, la movilización que hemos logrado y arranquemos ya la organización rumbo al 2024. declaró.
Con la victoria de @PartidoMorenaMx en 2018 comenzamos gobernar a nivel estatal al 26.8% de las y los mexicanos. Para 2021 crecimos a más del 48% y este 2022 sumamos 12 millones para llegar a casi el 60% de la población. ¡Serán 22 de 32 entidades en transformación! ¡#MorenaCrece! pic.twitter.com/bAn5KbdceI
En junio del año pasado, después del proceso electoral, el presidente de Morena, Mario Delgado lanzó una advertencia: “Nos va a tocar desaparecer al PRI del mapa político de México”.
En esa elección Morena arrasó en ocho estados de la república que habían sido bastiones históricos del tricolor durante décadas, y como si hubiese sido una profecía, este domingo volvió a suceder lo mismo: Morena se llevó cuatro de las seis gubernaturas que estaban en disputa.
Hace media hora, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral (INE) presentó un avance de los resultados. En Aguascalientes, la candidata Tere Jiménez, panista abanderada por la alianza Va por Aguascalientes (del PAN, PRI y PRD) lleva un porcentaje de preferencia de 52.2971%, frente a 34.50%, de la candidata morenista, Nora Ruvalcaba.
En Durango, con el 12.60% de las actas capturadas y con corte a las 21:15 horas, el candidato priista Esteban Villegas, de la alianza PAN, PRI y PRD, acumula el 55.10% de las preferencias electorales, mientras que la abanderada de Morena, Marina Vitela, tiene una preferencia del 37.50% de votos.
Pero en donde sí hay clara tendencia a favor de Morena es en los estados de Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas.
En Hidalgo, la atención se centra en el candidato de Morena, Julio Menchaca. En Tamaulipas, gobernado actualmente por el PAN, el abanderado de Morena, el senador con licencia Américo Villarreal, tiene 51.90% de las preferencias, seguido de César ‘Truko’ Verástegui, de la coalición Va por Tamaulipas, conformada por el PRI, PAN y PRD, con el 42.61%
En Oaxaca, con el 23.37% de las actas computadas, el candidato de Morena, Salomón Jara, lleva la delantera con 60.17%, mientras que Alejandro Avilés Álvarez, de la alianza (PRI y PRD), cuenta con 65,708 votos, lo que representa 24.115%.
Y en Quintana Roo, con el 5.2% de las actas computadas, el PREP confirma la ventaja de Mara Lezama, candidata de Morena al gobierno de Quintana Roo, quien estaría obteniendo el 55% de los votos.
De esta manera, el partido que fundó el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) apenas hace doce años para sacar al PRI y al PAN de Los Pinos, vuelve a demostrar su contundencia en procesos electorales.
De confirmarse los triunfos, Morena pasará a engrosar la lista de estados que gobierna, de 17 a 22 gubernaturas; es decir, casi el 70 por ciento del total de las entidades federativas.
Ante los resultados adversos de salida, los dirigentes del PRI y PAN, Alejandro Moreno Cárdenas (Alito) y Marko Cortés respectivamente, han mostrado su descontento, acusando a Morena de erigir una elección de Estado.
“El llamado es a que saquen las manos, han hecho una elección de Estado en todas las elecciones del país, lo hemos denunciado, lo están haciendo en todo el país, porque están desesperados, porque ven que el país se le cae a pedazos”, dijo Moreno Cárdenas en Pachuca, Hidalgo.
El dirigente priísta ha estado inmerso en escándalos en los últimos días, luego de que la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, difundiera grabaciones en las que se escucha a Alito en presuntos actos de corrupción que explicarían un enriquecimiento ilícito.
No obstante el severo golpe que ha recibido, el priísta advirtió que acudiría a los tribunales para impugnar los resultados porque Morena intervino con la compra de votos, amenazas y otras irregularidades.
“No quiero ser pitoniso, pero yo creo que van a mandar las seis a tribunales porque creo que abiertamente ha habido una intromisión del Estado mexicano, es una elección de Estado, y luego dicen que somos nosotros los del partido de oposición”, recalcó.
Por su parte, el dirigente panista dijo en un tono triunfalista que Morena quedó muy lejos de su anunciado seis de seis, y según él, esta elección marca el comienzo para recuperar la Presidencia de México en el 2024.
“Es una gran derrota para Morena y para López Obrador. Queda claro que de manera sostenida estamos recuperando muchos de los votos que perdimos en el 2018, vamos en el camino correcto para dejar atrás el populismo, destrucción, la demagogia y la visión del siglo pasado”.
Lo que sí queda claro, es que el resultado de los comicios deja a un PRI cada vez más debilitado y pone en entredicho la fortaleza de la Coalición Va por Méxicoque surgió a iniciativa de los empresarios Gustavo de Hoyos y Claudio X. González, tras la aplastante victoria de AMLO en el 2018.
Hasta antes de estas elecciones, Va Por México aún no ganaba ninguna gubernatura, si bien es cierto que en la elección del año pasado, el PAN triunfó en Querétaro y Chihuahua, lo hizo sin aliarse con el PRI y el PRD.
Antes de este domingo, el PRI sólo conservaba cuatro estados y es probable que después de esta elección su presencia quede reducida a únicamente dos: Durango, donde la elección ha sido reñida, y el Estado de México, cuya gubernatura se renovará el próximo año.
Seis estados de México renovarán gubernaturas este domingo 5 de junio: Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas, Aguascalientes, Durango y Quintana Roo, y dos de ellos son de los bastiones históricos más importantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Surgido desde el poder presidencial, el Partido Nacional Revolucionario (PNR), luego Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y derivado más adelante en PRI, consolidó una hegemonía política que durante décadas resultó inapelable y que no alcanzó su primera transición a otra fuerza partidista en los estados sino hasta 1989, con la victoria del Partido Acción Nacional (PAN) en la gubernatura de Baja California en 1989.
A 33 años de ese episodio, el panorama territorial del PRI es completamente distinto: no sólo perdió la presidencia de la república en 2018, cuando Enrique Peña Nieto encabezó la transición en Palacio Nacional frente a Andrés Manuel López Obrador, sino que este 5 de junio podría perder dos estados usualmente bajo su mando, Oaxaca e Hidalgo.
De ser derrotado, el tricolor únicamente gobernará Coahuila y el Estado de México, sin garantías de que conserve este último, también territorio tradicionalmente suyo, en la elección local de 2023.
Es decir, el partido que, a decir de Mario Vargas Llosa, consolidó una dictadura perfecta en México podría verse reducido a su mínimo histórico en este proceso electoral, un fenómeno que motivó a Sputnik a analizar las implicaciones del escenario con el historiador y profesor universitario Harim Gutiérrez.
Matices de la transición: la alternativa de Morena y los orígenes priistas
Por un lado, Hidalgo es un estado bajo dominio hasta ahora imbatible del PRI, de donde surgieron figuras centrales del partido como Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob) en el sexenio de Enrique Peña Nieto; y Jesús Murillo Karam, titular de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) durante la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
En Oaxaca, hubo una breve transición partidista durante el gobierno de Gabino Cué, dimanado de la alianza PAN-PRD, pero también ha sido principalmente dominado por el PRI.
Sin embargo, el historiador Gutiérrez, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Xochimilco (UAM-X), recuerda que el actual aspirante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a la gubernatura hidalguense, Julio Menchaca, comenzó su carrera política en movimientos priistas.
“Es decir, gran parte de la fuerza que ha tenido Morena en Hidalgo, por ejemplo, proviene de miembros fundadores del partido pero también de muchos priistas que se pasaron a Morena porque no encontraban oportunidades dentro del PRI, no conseguían los puestos que querían”, señala en conversación telefónica el académico.
“Ahora que Morena por primera vez parece que va a ganar la gubernatura de Hidalgo lo hace de la mano de expriistas, empezando por el candidato que tiene, eso yo diría que es una muestra, así como ha pasado en otros estados de la república, de que ya muchos priistas no ven futuro en su partido, que hace 30 años prácticamente tenía todas las gubernaturas del país”, matiza el estudioso.
Alejandro Moreno, Alfredo Del Mazo y la pérdida de influencia
De perder Hidalgo y Oaxaca, el actual dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Alito vería disminuida su aspiración de convertirse en el abanderado del partido en las elecciones presidenciales de 2024, valora Gutiérrez.
Así, el otro liderazgo visible en el tricolor sería el actual gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo, quien tampoco tiene garantías de futuro político toda vez que no está claro, recuerda el historiador, que el PRI pueda conservar la entidad en los comicios locales de 2023.
“Se vuelve un desastre enorme para el PRI porque si algo tenía, que le permitió sobrevivir durante los 12 años de gobiernos panistas, es que tuvo gobernadores que le permitieron sobrevivir pasándole fondos, pasándole gente, como fue el caso de Enrique Peña Nieto (quien gobernó el Estado de México)”, indica el académico.
“Al quedarse sin gobiernos de los estados, que habían sido su principal fuente de ingresos e influencia, entonces creo que el PRI se está convirtiendo cada vez en un partido más chico”, añade
Además de este debilitamiento, resulta difícil de imaginar que el tricolor recomponga una hegemonía como la que alcanzó en el siglo XX, principalmente porque las causas históricas que se la otorgaron ya no existen, señala el especialista.
“El PRI fue producto de ciertas épocas en la historia de México que no se están repitiendo; incluso, bueno, es muy fácil decir que Morena es como la cuarta encarnación del PRI, después del PNR, PRM, el PRI y ahora es Morena. No, el PRI no surgió de la oposición, sino que surgió del poder, fue establecido desde el poder para conservar el poder”, recuerda el historiador.
“No es como el caso de Morena, que surgió desde la oposición para conquistar al poder, y en este caso como además el PRI no va a tener en el futuro próximo una figura que pueda erigirse como líder o como jefe indiscutible, como lo fue el general Plutarco Elías Calles en 1928, 29, no veo entonces un liderazgo fuerte que pueda conducir o refutar al partido, volverlo a convertir en el corto plazo en una fuerza significativa o poderosa”, critica.
Aunque, evalúa, probablemente Del Mazo ha sido mejor gobernador del Estado de México que Moreno líder nacional del PRI, la base social del primero es muy acotada como para permitirle una conducción nacional de los destinos del partido.
“Levantando lo que queda de las cenizas del PRI, o sea, para mí el PRI se está encaminando a un desastre”, sintetiza.
En su momento, la dirigencia nacional de Alejandro Moreno fue rechazada por José Murat, priista de cepa y padre del actual gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, por lo que los malos resultados electorales del tricolor agudizarían esta ruptura interna.
Dificultades de la diversa Oaxaca
Oaxaca es uno de los estados más complejos de gobernar de todo México no sólo por su tradición de la rebeldía, expresada en la disidencia magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), entre otras fuerzas, sino también por su diversidad étnica, recuerda Gutiérrez.
En todo México hay 2.471 municipios, mientras que sólo Oaxaca cuenta con 570, es decir, el 23% del total nacional.
Así, para resolver las necesidades de esa entidad no basta con echar al PRI en las urnas, reconoce Gutiérrez, y de ganar Morena tendrá un desafío enorme.
“Hay una diversidad tremenda de fuerzas políticas regionales que están en Oaxaca y eso es algo que va mucho más allá de qué persona o qué partido tenga la gubernatura del estado… Aunque cambie la titularidad del partido, van a seguir habiendo muchos movimientos y problemas sociales que van a seguir luchando por sus propias reivindicaciones y sus propios derechos”, reconoce el historiador.
“Es un estado bastante difícil para gobernar y pues ya veremos si una vez, después de ganada la elección, hay alguna diferencia muy significativa entre un posible gobierno de Morena y lo que fueron antes los gobiernos de Alejandro Murat y de Gabino Cué”, apunta.
La revuelta popular más importante que experimentó México en el siglo XXI, destaca Gutiérrez, después de las acciones del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, fue la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), un alzamiento social que en 2006 se opuso al mandato de Ulises Ruiz, gobernador del estado por el PRI.
Gutiérrez hizo énfasis en que actualmente el Gobierno federal deja desatendidos los problemas de este estado. Un ejemplo de ello es el desalojo que el gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, operó en días recientes en contra del campamento que indígenas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) sostenían en el Centro Histórico de la capital del país para dar visibilidad a sus demandas en Oaxaca.
“Solamente empiezan a hacerles caso por parte del Gobierno federal ahora que se avecinan las elecciones en Oaxaca”, subraya.
Más que un partido, ¿una forma de hacer política?
En sus mejores épocas, los priistas encontraron un estilo, una manera de gobernar a México sin justicia para muchísimos sectores, pero al menos con estabilidades políticas relativas y eficiencia, reconoce Gutiérrez.
“Hay cosas en la estructura de este país que hacen que un partido en el poder pueda repetir o conservar prácticas priistas aunque sea formalmente otra institución, podemos decirlo en esto: en un país donde la mayoría de la población es pobre, un partido para ganar elecciones no puede evitar ser populista”, ejemplifica.
También el reacomodo de fuerzas políticas en México, dice Gutiérrez, explicaría que figuras del PRI como Manuel Bartlett, Gerardo Sosa Castelán o Ignacio Ovalle encuentren oportunidades en la llamada Cuarta Transformación a pesar de tratarse de proyectos políticos distintos.
“Morena podría estar en el camino de ser un partido hegemónico en el sentido de que ahora va a tener la mayoría de las gubernaturas, pero aun así Morena todavía no tiene la organización territorial y el nivel de disciplina y control interno que llegó a tener el PRI en sus mejores épocas”, matiza el historiador.
“El PRI a mediados del siglo XX, por ejemplo, tenía representación formal, tenía comités en todos los municipios del país, ningún partido político ha logrado tener una organización nacional de esa magnitud y no la tiene ahora Morena, por eso diría que aunque Morena ha heredado y ha adoptado prácticas priistas le falta mucho de la vieja cultura vertical disciplinaria y que tenía el PRI como organización”, añade.
Desafíos de la izquierda de Morena
Si bien Morena ha conquistado territorios históricos en poquísimo tiempo, empezando por la presidencia de México, enarbolando un discurso de izquierda, son muchos los movimientos sociales que podrían ubicarse aún más a la izquierda del partido, como tal vez las madres en búsqueda de desaparecidos, los familiares de periodistas asesinados, los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los movimientos indígenas.
Morena, recuerda el docente, tiene la oportunidad de atender estas exigencias, por ejemplo, con innovación y tolerancia en escenarios como el Corredor Interoceánico, que plantea fortalecer la conexión transportista y comercial de los puertos de Salina Cruz, en Oaxaca, y Coatzacoalcos, en Veracruz, enlace de facto entre los océanos Pacífico y Atlántico.
“Una región bastante compleja que comparten Oaxaca, Veracruz y Chiapas, y pues creo que ahí va a ser una prueba bastante grande para un nuevo gobierno de Morena para que demuestre si está con, por ejemplo, los grandes intereses capitalistas, que esperan beneficiarse con los proyectos del Istmo de Tehuantepec, o si hace caso a las demandas de grupos populares y de pueblos originarios de la región que no han estado de acuerdo con la manera como se ha manejado ese megaproyecto”, ilustra.
El domingo 5 de junio se realizarán las elecciones en 6 estados del país y sus respectivas cámaras. Esta elección es decisiva para la oposición moralmente derrotada, pues de acuerdo a todas las casas encuestadoras, estarían perdiendo por lo menos 4 de 6 gubernaturas en el país.
De esta manera, en la arena electoral se enfrentan dos fuerzas muy bien delineadas: por un Este proceso electoral será definitorio para el proyecto de lado, el gran frente antineoliberal la Cuarta Transformación obradorista, que defiende los intereses del pueblo; y, por otro, el bloque de la derecha entreguista y neoliberal, que defiende a los capitales corruptos, saqueadores de la nación y delincuentes de cuello blanco. encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que busca la mayoría calificada por parte de las fuerzas obradoristas en la Cámara de Diputados federal y en los congresos de los estados, para lograr los cambios necesarios que el pueblo y la nación mexicana reclaman por soberanía, democracia y bienestar social; así como impedir el regreso de la dictadura neoliberal derrotada electoralmente en el 2018, que tanto daño hizo al país durante casi 40 años.
Claudio X. González y sus chalanes. Foto: El Chamuco.
Este escenario político está en el contexto de una situación global marcada por la injerencia del imperialismo en los asuntos internos de los países, a quien sojuzga para asegurar el saqueo de sus recursos económicos y naturales mediante la imposición de tratados, convenios y políticas elaboradas en los centros En oposición al propósito obradorista se ha articulado el bloque de la derecha neoliberal integrado por el PAN, PRI, PRD, MC y otros partidos menores, contando con el apoyo de cámaras patronales y grupos conservadores; la vieja mafia del poder, empeñada en recuperar sus mezquinos privilegios a costa de los dineros públicos, el remate del patrimonio nacional y la pobreza del pueblo mexicano. hegemónicos del capital monopolista financiero internacional o con el uso de la fuerza militar, el bloqueo económico, la desestabilización golpista y el chantaje político; México ha sido víctima permanente de esta política intervencionista que hace intromisión en la disputa electoral que hoy ocurre.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador respondió a las acusaciones hechas por el fundador del PRD, Porfirio Muñoz Ledo. Quien aseguró quien acusó al gobierno federal de estar vinculado con el narcotráfico y que pretende heredarlo en el próximo sexenio.
Por lo que señaló que “es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto. Lo lamento porque el licenciado Muñoz Ledo me conoce muy bien y se atreve a sostener de que el gobierno tiene vínculos con el narcotráfico, es un juicio sin fundamento, temerario”, lamentó el mandatario federal en conferencia de prensa desde Palacio Nacional.
“Quiero responder a un señalamiento que están usando nuestros adversarios con mucha frecuencia, sobre todo en estos días, también por las elecciones, queriendo confundir, engañar, de que nosotros, yo, tengo vinculación con el narcotráfico o con grupos de narcotraficantes.
“Es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto, lo lamento, porque por ejemplo el licenciado Muñoz Ledo me conoce muy bien y se atreve a sostener que el Gobierno tiene vínculos con el narcotráfico, es un juicio sin fundamento, temerario, el señor (Francisco) Labastida, lo mismo, pero además sin ninguna prueba y creo que es un asunto de nostalgia y con todo respeto, pues de la edad”.
El día de ayer Porfirio Muñoz Ledo, fundador de Morena, y quién participó en la reelección de Alejandro Moreno al frente de la Comisión Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), señaló que al gobierno de López Obrador de“contubernio con el narco”, pues dijo que este tipo de organizaciones se “entiende” con quien llega.
Es más, aseguró hay una intervención “despiadada” del narcotráfico en las elecciones en México.
Ante estas calumnias, el tabasqueño pidió que si tiene pruebas de sus nexos con la delincuencia organizada las presente ante las autoridades, pero dijo tener su conciencia tranquila ya que no establece relaciones de complicidad con nadie, hecho por el que puede combatir a los criminales de cuello blanco.
“Si tienen pruebas que las presenten, que dejen de calumniar. Es muy lamentable, vulgar, bajo, pero tampoco crean que me preocupa mucho, en primerísimo lugar porque estoy tranquilo con mi conciencia y porque es completamente falso, no establezco relaciones de complicidad con nadie, por eso puedo enfrentar a la mafia del poder, a los delincuentes dedicados a la violencia, a la delincuencia organizada y de cuello blanco”, dijo.
El mandatario sentenció que los dichos de Muñoz Ledo se deben a la edad y porque con el tiempo la gente se encariña con el poder por lo que terminando su sexenio dejará la vida pública para no cometer más errores.
“Es un asunto de nostalgia y, con todo respeto, de la edad, por eso no puedo seguir una vez que se concluya mi periodo, porque lo peor que puede pasar en la política es que haga uno el ridículo y si uno se encariña con el poder, puede cometer muchos errores”, refutó López Obrador.
e acerca la sucesión presidencial del 2024 y el magnate Claudio X. González, creador de la Alianza “Va por México” que integra al PRI, PAN, y PRD, aún no completa su estrategia.
Esperaba que también Movimiento Ciudadano (MC) se sumara a su propuesta, pero este lunes recibió un batazo monumental de parte del gobernador de Jalisco,Enrique AlfaroRamírez, quien denunció públicamente haber sido presionado por el también fundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
El jalisciense minimizó la coalición de partidos e incluso la calificó como una plataforma para repartirse el botín de cargos públicos.
“Una alianza seria o un frente opositor serio no puede ser entendido como el reparto de botín de diputaciones, senadurías, eso no le sirve a México. Lo que creo es que en el futuro próximo pueda haber un esfuerzo para construir una alternativa seria de país y si eso se hace, entorno a esa idea se podrían sumar voluntades, yo creo que sí”, expresó el gobernador de Jalisco.
Enrique Alfaro Ramírez, gobernador de Jalisco. Foto: Especial.
“Vengo a reclutar la ayuda de todos ustedes para presionar a Movimiento Ciudadano donde más se puede presionar a Movimiento Ciudadano, que es en Jalisco, a que se sumen, a que pongan a México primero”, dijo.
Ante la negativa del mandatario, el empresario reaccionó con enfado y advirtió que las consecuencias para MC serán de números rojos si persiste en su negativa a coaligarse.
Claudio X. González advirtió que seguirá presionando al partido para que se una a la coalición PAN-PRI-PRD, pues de negarse “habrá consecuencias”.
La insistencia del propietario de Kimberly-Clark para que MC se integre al proyecto, es porque él considera que los emecistas aportarían un elemento “innovador”, “juventud”, y “novedoso” “que no está tan visto como el PAN, PRI y PRD”. Dijo que la coalición entre los cuatro partidos aseguraría la derrota de Morena en la contienda presidencial.
En Jalisco es sabido que Alfaro Ramírez busca ser candidato a la Presidencia de la República y no aceptaría menos en una posible alianza.
Proponen auditar y aclarar los ejercicios de los 6 estados que tendrán elecciones; en el caso de Aguascalientes, Morena exige que el gobernador rinda cuentas de los recursos federalizados.
Por: MAGALI JUÁREZ
De cara a la jornada electoral del próximo 5 de junio, en el Congreso se presentaron cerca de 40 puntos de acuerdo con la intención de investigar o “presionar” a los gobernadores de los seis estados en los que habrá procesos comiciales.
Las propuestas, en su mayoría presentadas por legisladores de Morena, contemplan indagatorias, auditorías y aclaraciones en torno a diversos ejercicios de los gobiernos de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas.
Los puntos de acuerdo —que fueron turnados a comisiones y que se procesarán después de las elecciones, por lo que no tendrán efecto directo en la jornada— forman parte de las acciones que implementó la mayoría legislativa desde el Congreso de la Unión, en una nueva modalidad para incidir en los mandatarios de las seis entidades.
Entre lo acordado se contempla la exigencia para que mandatarios como Alejandro Murat, de Oaxaca, y José Rosas Aispuro, de Durango, aclaren presuntas irregularidades detectadas en la Cuenta Pública del 2020. En el caso del gobernador de Oaxaca, señalan que hubo anomalías hasta por mil 964 millones de pesos de los que debe rendir cuentas.
Al gobernador emanado del PRI le reclaman, en otros puntos de acuerdo, que acabe con la violencia feminicida en el estado y que, de paso, garantice el regreso seguro de las familias triquis desplazadas de la comunidad de Tierra Blanca Copala.
Los reclamos presentados por Morena hacia los gobernadores opositores incluyen, en el caso de Tamaulipas, la exigencia para que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) investiguen al gobierno de Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Gráfico
El partido guinda exhorta a aclarar irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el ejercicio del gasto federalizado, correspondiente al acuerdo para garantizar la prestación gratuita para los servicios de salud, medicamentos e insumos para personas sin seguridad social.
Además, hace otras peticiones, como la suspensión de la libre circulación de indocumentados en la entidad y atender el problema de la desaparición de mujeres.
La oposición también planteó, por su cuenta, que se investigue en contra de la campaña de su grupo adversario.
En el caso de Aguascalientes, Morena promovió aproximadamente seis puntos de acuerdo, en los que el principal reclamo es que el gobernador Martín Orozco Sandoval supuestamente no ha hecho un uso adecuado de los recursos federalizados, por lo que exigen que rinda cuentas.
De Omar Fayad, en Hidalgo, advierten que el mandatario estatal tiene aclaraciones pendientes ante la Auditoria Superior de la Federación y le hacen reclamos que van, desde la falta de seguridad en el estado, hasta la ausencia de acciones contra los feminicidios y la necesidad de que formalice el establecimiento del Comité Estatal del Manejo de Fuego.
En Quintana Roo, los legisladores del partido guinda han reclamado que el gobierno de Carlos Joaquín González no ha dado seguimiento a las carpetas de investigación sobre las desapariciones en el estado; señalan que tampoco ha actuado para abatir la violencia y tiene pendientes acciones por denuncias de tipo electoral.
Por medio de una “carta abierta al priísmo nacional”, la Corriente Crítica del Partido Revolucionario Inistitucional (PRI), acusó a Alejandro Moreno, CArolina Viggiano y Rubén Moreira, de haber secuestrado el partido para perseguir sus intereses personales, obligándolos a una alianza que ha perdido todas las elecciones en que ha competido.
Señalan que Moreno y Viggiano, en persecución de sus propios intereses, obligaron al PRI a aliarse con el Partido Acción Nacional (PAN), “instituto político que encarna todo lo contrario a los ideales revolucionarios y de justicia social que nos han dado identidad”, asegurando además que “no solo se trata de una alianza antinatural, además es una alianza perdedora”.
La Corriente Crítica, conformada por ex legisladores y ex líderes priístas y encabezada por Fernando Lerdo de Tejada, se fundó en 2021, a raíz de la debacle electoral de ese año, donde su partido quedó relegado como tercera fuerza política y no ganó ninguna de las 15 elecciones a gobernador del país, a pesar de haber sido el partido hegemónico durante siete décadas.
Declaran en su carta abierta que Alejandro Moreno secuestró el partido, destgruyendo una gran institución, acusan a Rubén Moreira de prostituir la política anteponiendo su bolsillo y hacer del PRI un narco partido y a Carolina Viggiano de traicionar los ideales partidistas y pervertir las causas sociales.
Por todo lo anterior, hacen un llamado a “no ser comparsa de quienes han traicionado las bases del partido” y aseguran que “es imperativo que el PRI pierda las próximas elecciones para que desde la oposición al ejecutivo federal refundemos nuestro partido”.
Layda Sansores, gobernadora de Campeche, reveló un nuevo audio del dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, en el cual habla con su contador sobre una serie de presuntas operaciones para triangular y lavar dinero.
En el Martes del Jaguar, como se ha hecho costumbre, Layda Sansores reveló un nuevo audio de “Alito” Moreno.
Durante el primer audio, el priísta habla con una persona quien parece lleva sus finanzas y propiedades. En dicha grabación se discuten los detalles de una operación para “prestar” un terreno a través de un comodato y así no declararlo y evadir impuestos.
“¿Qué es lo que a mi se me ocurrió? Hoy tenemos números. Yo te voy a dar un comodato, a través del cual, yo Alejandro, a tu empresa; porque su empresa es de 2013. Yo a tu empresa en 2014, yo le digo: ‘A ver güey, yo te voy a prestar mi terreno por 10 años, 8 años, yo te lo voy a prestar, lo que tú le hagas es tu pedo, estacionamiento público, kínder’. Entonces no estamos obligados a reportarlo en la declaración patrimonial.” Le plantea la otra persona a Moreno.
Y continuó:
“Entonces decimos: ‘No güey, yo te puse un terreno porque yo alquilo un terreno. Y ahora, vamos acá, ya se le acabó el contrato ¿y qué crees papá? Me pagas’.”
El dirigente del partido tricolor añadió que con dicha operación “necesitaba que le dieran 12 millones mínimo“.
“Al final del día yo necesito que de dé 12 mínimo, para poder pagar por lo menos. Lo único que necesito es que deposite 12, de 12 millones es la operación y a la verga. Está bien güey, ya que me haga la transferencia
-Ya le decimos que me lo chingué; o sea, que te lo chingaste.”
Posteriormente, Alejandro Moreno explica para qué necesita los 12 millones de la operación de triangulación de dinero.
“Si, a ver que me haga la transferencia de esos 12 y con esos 12 le voy a gar el terreno a Salazar, el “Panqué”. Catastral para tener ese, ese es mío, y voy a pagar el edificio de Tomás y ese edificio ya lo ponemos en renta, van a quedar dos, pero ya voy a vender la otra propiedad de mi mamá.”
Cabe destacar que durante la transmisión del primer audio pareciera que intentaron “tumbar” la transmisión, pues el audio se cortó durante aproximadamente un minuto. No obstante, volvieron a transmitir el vídeo y se pudo escuchar completo. En el último lapso de la grabación, Alito Moreno habla sobre un terreno de su madre y dice que lo va a vender en 15 millones, pero nuevamente hace triangulación de los recursos.
“Por eso, esa ya, me lo pones en 15, ya preparado y todo. Y esa se la van a pagar a mi mamá y mi mamá me lo pasa a mi cuenta”
En un segundo audio se expone que Alejandro Moreno no sabe ni siquiera cuantos terrenos tiene. No obstante, confirma que con la operación anterior terminarían por tener al menos 11 millones en la cuenta.
“Son 10. Y con el otro putazo pago el “Panqué”, pago el terreno y a la verga. Y ya todas las cosas están bien, vamos a tener unos 10,12 millones en cuenta para que Chris esté tranquila.”
Después de su comentario, el interlocutor de Moreno le pregunta si quiere vender algún otro terreno. A lo que el dirigente tricolor pregunta “¿Qué otro terreno tengo?“. El acompañante le responde que “no tiene la lista pero igual podrían vender un terreno o una casa”.
Finalmente, cuando hablan del terreno llamado “El Panqué”, le notifican a Alejandro Moreno que en ese terreno hay “un pedacito que no es tuyo, son 200 metros”. A lo que el priísta responde tranquilamente “Yo me los chingué“.
“Si vale verga, agárralos yo se los chingué a Gladys” finalizó.
Esta no sería la primera vez que Alito Moreno se ve envuelto en un escandalo de corrupción. Cabe recordar que apenas el año pasado, el dirigente del PRI fue acusado por Nallely Gutiérrez, exsecretaria general del tricolor ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Gutiérrez señalaba a su copartidario de haber tenido múltiples irregularidades durante su gestión en Campeche. Dichos señalamientos fueron documentados por ciudadanos quienes precisaron las irregularidades.
La demandante el líder del PRI es responsable de “delitos fiscales como lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, evasión fiscal y daño fiscal en perjuicio del patrimonio público”.