Después del desencuentro que sufrió la alianza Va Por México derivando en una ruptura con el repudio de Alito Moreno de parte de sus homólogos que habían jurado defenderlo hasta la muerte, se configuró algo así como una versión recargada del PAN, que considera en sus filas a lo que queda del PRD y que confía en que algunos priistas, que no comulgan con Alito se les unan.
La ruptura se dio principalmente porque una diputada del PRI se atrevió a presentar una propuesta que le conviene al país en el proceso de consolidación de la Guardia Nacional; de hecho, es la primer propuesta coherente que sale de la oposición, que pretendía extender la permanencia del Ejército y la Marina en las calles hasta el 2028, tiempo suficiente para que la estructura de la Guardia Nacional se encuentre operando en forma optimizada en todo el territorio nacional.
Pero no nada más fue el hecho de presentar la propuesta, sino que la dirigencia del PRI no se opusiera a ella dinamitándola antes de que pudiera tener eco en las bancadas de Morena y sus aliados. Es decir, la razón de la existencia de Va Por México era la de oponerse a todo lo que proponga el gobierno o el bloque de izquierda en el Congreso, sin importar de lo que trate, siempre que sirva para estorbar cualquier avance del país.
El acuerdo era permanecer en huelga de brazos caídos en sus bancadas del poder legislativo, simplemente votando en contra de lo que se propusiera, así que cuando la dirigencia del PRI apoyó la iniciativa de su legisladora, como lo hicieron Morena y sus aliados en la cámara de diputados, la furia de los traficantes de influencias representados por Claudio X González, de los miembros del PAN y del PRD se canalizó directamente en contra de Alito Moreno.
Así de un plumazo, se fueron en contra de su compa al que habían defendido después de la publicación de los audios difundidos por Layda Sansores, en los que se exhibe a sí mismo como un corrupto; ese del que dijeron que si lo tocaban a él, los tocaban a todos. Así de repente lo repudiaron y hasta comenzaron a desear que se publicaran más grabaciones comprometedoras en su contra.
El climax de su furia y desesperación se dio cuando a pesar de haber hecho un gran espectáculo y emitido varias advertencias dignas del crimen organizado, contra senadores priistas, panistas, perredistas o emecistas que osaran votar a favor de la iniciativa, ésta fue aprobada en el Senado con el voto de 9 senadores del PRI, dos del PRD y uno del PAN además de los de Morena y sus aliados.
No se entiende la agresión furibunda contra Alito, cuando perredistas y panistas también votaron a favor. Pero si se comprende la desesperación y hasta la actitud depresiva que esto provocó, porque incluso con las dirigencias de estos dos partidos dando instrucciones precisas y hasta amenazas, no todos los senadores se alinearon con el despropósito de una alianza con perfil de banda del crimen organizado.
Su derrota política en el Senado, motivó que casi inmediatamente se apresuraran Claudio X y sus marionetas del PAN a configurar un nuevo intento de alianza, en el que ya no se contempla al PRI oficialmente y al que se invita a todo el que quiera unírseles para fortalecerla, con dedicatoria a los priistas que no están de acuerdo con su dirigencia, armando otra vez una alianza sin ideología ni propuestas, pero que en realidad es un PAN recargado, que arrastra a lo que queda del PRD y motiva a que cualquier odiador del gobierno se les una. Esta vez ya ni siquiera gastaron en diseño gráfico, eligiendo un logotipo parecido a un maguey o a un penacho de colores, algo con lo que difícilmente se pueden identificar sus simpatizantes aspiracionistas extranjerizados.
Y así se acercan a su fin, dando tumbos y tropezones van perdiendo piezas en el camino, como cualquier carcacha desvencijada, mientras intentan avanzar en un proyecto que no tiene nada que ver con lo que la mayoría de los mexicanos hemos decidido apoyar en una visión de país incluyente. Ellos se están quedando solos.
Como dijo el escritor argentino Jorge Luis Borges: “Estoy solo y no hay nadie en el espejo”.
Hasta hace poco tiempo, todo el sector de izquierda comprometido con el Proyecto de Cuarta Transformación que se opera en el país, mostraba solides en su respaldo a hacia los integrantes del gabinete del presidente López Obrador y hacia los funcionarios públicos emanados de Morena, que tienen a su cargo importantes responsabilidades de gobierno.
Un ataque interno o externo a cualquiera de los Secretarios de Estado, Gobernadores, Jefa de Gobierno, o integrantes de los grupos parlamentarios de Morena, recibía como respuesta inmediata, el reclamo en redes sociales y medios independientes, de ese sector mayoritario de la sociedad.
Simpatizantes y militantes hacían causa común y respondían con fuerza a los ataques dirigidos a quienes forman parte del gobierno del cambio.
Las “benditas redes sociales” fueron el campo de batalla, donde el combate se libraba entre dos fuerzas bien definidas, que no daban ni pedían cuartel. Morenistas y reaccionarios.
Uno de esos dos ejércitos se encuentra en franca retirada el día de hoy y sus posibilidades de ganarle la guerra a la Cuarta Transformación en el 2024, son nulas. La oposición está totalmente derrotada.
Los combates siguen dándose y no se detendrán antes de que finalice el proceso electoral que defina al próximo presidente de México.
Sin embargo, el resultado de la futura elección se conoce desde hace un buen rato. El sucesor de López Obrador, saldrá con toda certeza de las filas de Morena. Esa seguridad en el triunfo, acarrea un problema interno dentro del partido político y en la periferia del mismo.
Simpatizantes y militantes de Morena, comienzan a conformar grupos en respaldo a uno u otro de los los candidatos que compiten por la candidatura presidencial en este momento. Esto es lógico y válido.
En una competencia, del tipo que sea, las inclinaciones personales se mueven en favor de determinado personaje. El que más se acomoda a nuestras expectativas. Ese proceso es parte de la democracia y es bien visto por quienes en verdad la defienden. Gana quien consigue atraer mayor respaldo, de acuerdo a su oferta política.
La tensión propia de todo proceso electoral, crece conforme se acerca la fecha de la elección y concluye con la declaración del ganador de la competencia. Las aguas vuelven entonces a tomar su curso normal y hay un reacomodo natural en el Movimiento, que no trae aparejado un rompimiento importante dentro de sus filas.
Sin embargo, algo está pasando dentro Morena y el grupo de simpatizantes que se identifican con el Partido, donde el presidente López Obrador se ha visto obligado a insistir en el tema de la UNIDAD que debe prevalecer en el actual momento de preelectoral.
Una y otra vez reitera que los tres precandidatos con verdadera oportunidad para alcanzar el triunfo en la encuesta que definirá a su sucesor en la presidencia, son sus HERMANOS. Hoy en la conferencia mañanera, agrega algo más.
Para el presidente, tanto Claudia Sheinbaum, como Marcelo Ebrard y Adán Augusto López, son compañeros de ruta que le han sido leales desde el principio. Cada quien en su estilo y a su manera, han sido importantes para que el proceso de cambio que hoy vive el país, se materialice en la Cuarta Transformación.
Los tres son probados aliados de López Obrador y han correspondido a la confianza y amistad del presidente, cuando ha sido preciso demostrarlo con hechos. Esta amistad transita a un vínculo más cercano, cuando el presidente los llama “mis hermanos”.
Pero no queda en eso la precisión que hoy hace López Obrador.
Nos dice lo siguiente: “La lealtad es en política un elemento básico. Pero más que la lealtad, en el sentido conocido por todos, hay una lealtad que define a la perfección al buen político. La lealtad personal, es inconstante y puede cambiar por distintos motivos. Pero la LEALTAD AL PROYECTO que se defiende, es lo que define al verdadero luchador social. Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Adán Augusto y yo, somos de ese tipo. Hemos sido y somos leales al Proyecto Nacional que se ha ido construyendo por años y que hoy defendemos e impulsamos. Esa lealtad es la que vale”.
Para López Obrador, no existe duda alguna respecto a la calidad de esos tres aspirantes a sucederlo en el puesto que hoy ocupa. Todos reúnen los requisitos necesarios para continuar con el proyecto transformador que estamos levantando.
¿Por qué entonces hablar reiteradamente de Unidad y de respeto y cariño para estos tres funcionarios públicos? Creo que por dos razones.
La primera, para que la oposición no pueda hablar de “dados cargados” y de “dedazo”, con la intención de desacreditar desde ahora, al próximo presidente del país. Ese juego sucio está siendo impulsado desde los grupos que controla Claudio X González, en estos momentos. Mentir una vez más, señalando que el comportamiento del actual presidente, es el mismo que vimos en el pasado, por parte de los mandatarios salientes. El “dedazo” señalaba al “delfín”.
La segunda causa tiene que ver con la unidad dentro del partido. Por primera vez, vamos a ver un proceso electoral donde los candidatos opositores no cuentan. Serán meros personajes de reparto.
La verdadera contienda se librará dentro de Morena y esta competencia debe ser sana. Es lo mejor para el Proyecto Nacional. Sin embargo, hay sectores dentro y fuera del partido, que han puesto en práctica la misma “guerra sucia” que practica la oposición, en contra del presidente y de Morena.
Se habla de que estos ataque son preferentemente en contra de Claudia, o de Marcelo, e incluso contra Adán Augusto. Y esto no es cierto.
Sectores de la militancia y de los simpatizantes de los tres aspirantes, lanzan lodo por igual. El lodo sale de los tres frentes, aunque quizá con Adán Augusto se dé menos este fenómeno. Son minoría afortunadamente quienes han optado por este “método”, pero lo hacen a diario.
Parecen no entender lo que el presidente señala permanentemente. No estamos aquí por puestos, o por cargos. La gran mayoría de los mexicanos, estamos comprometidos con el PROYECTO.
Somos leales a ese proyecto y para nada nos importan los espacios públicos disponibles.
Esa forma de hacer política, donde se privilegia a la persona, al beneficio personal, a las expectativas económicas a corto plazo, demuestran la falta de lealtad hacia lo que significa la Cuarta Transformación.
“Claudistas”, “Ebrardistas” y “Adanistas”, son bienvenidos y gozan del respeto de todo el Movimiento, mientras no destruyan la unidad en el Proyecto, por dar mayor importancia a una candidatura en especial.
Creo que esos dos factores obligan al presidente a mostrarnos la verdadera vía política que debe defenderse para elegir candidato en Morena.
“Al interior de una familia, no hay hermano predilecto. Todos valen lo mismo y se les quiere por igual”
En la medida en que esto sea entendido y practicado por la militancia y los simpatizantes del Partido, tendremos una presidencia fuerte y no desgastada anticipadamente, que pueda enfrentar los retos futuros y dar continuidad al trabajo iniciado por quien ya es considerado el mejor presidente de México, en la últimas décadas. Andrés Manuel López Obrador.
Desde la llegada de López Obrador a la Presidencia, su gobierno puso en práctica una modalidad de la llamada renta básica: todas las personas con 65 años cumplidos reciben una asignación monetaria directa y sin contraprestación alguna.
En estos momentos tal asignación es de alrededor de dos mil pesos mensuales, algo así como cien dólares americanos.
La asignación se entrega independientemente de que el anciano o anciana que la recibe tenga empleo o ingresos por cualquier otra razón. Y tampoco importa si posee propiedades o no. O si tiene familia o vive solo. La única condición para recibirla es haber cumplido los dichos 65 años. Por esta última razón a esa entrega se le llama renta universal, ya que el universo poblacional considerado es el de los ancianos de 65 años y más.
Hasta hace poco tiempo, el universo poblacional eran las personas que habían cumplido 68 años, pero una mayor disposición de recursos estatales permitió reducir de 68 a 65 la edad para recibir esa renta. Este último hecho permite vislumbrar nuevas y paulatinas reducciones en la edad de quienes en lo futuro habrán de recibirla.
Actualmente el número de ancianos que reciben la renta básica universal supera los diez millones. Y ese ingreso les permite al menos pagar sus alimentos. Dicho de otro modo, la renta básica universal puede hacer la diferencia entre comer y no comer.
La renta básica universal no sólo es una medida de elemental justicia social. Es, además, un factor de reactivación económica y de crecimiento del consumo y de la producción de los llamados bienes básicos, es decir, alimentos, ropa y calzado.
La experiencia mexicana demuestra que se puede otorgar la pensión básica universal sin necesidad de reducir otros gastos e inversiones públicas. En México ha bastado con haber puesto freno al desbocado robo de los recursos públicos por cuenta de una burocracia corrupta, y haber detenido o limitado la apropiación privada de los recursos de la nación, las tristemente celebres privatizaciones que durante décadas fueron el pan nuestro de cada día.
Como es evidente, la renta básica universal ha implicado y ha sido posible por una distribución más equitativa de la riqueza social, lo que es y debe ser el primer objetivo de un Estado democrático, pues si la riqueza social es producida por todos, entre todos debe ser distribuida y por todos debe ser disfrutada.
En la opinión de Elí González – @calacuayoMX @eligonzalezhz
Denise Dresser es promotora de la ignorancia, del engaño; vocera de los que perdieron privilegios y quieren recuperarlo a como dé lugar. Su subordinación al mercado no es otra cosa que la promoción de la reivindicación del neoliberalismo y su planteamiento de que no hay otra izquierda con posibilidad de éxito electoral que una socialdemocracia que asuma al mercado. Esto no es otra cosa que la defensa a la ultranza.
Dresser busca engañar a la población, haciéndole creer que por ser académica, es imparcial en sus actos contra el obradorismo. Sin embargo, como dijera Fernandez Noroña, cualquier estudiante de tercer semestre de ciencias sociales sabe perfectamente que en esta materia no hay imparcialidad y que todo intelectual asume una posición política en la sociedad a la que pertenece. Denise tiene clara su postura política de derecha.
Quiere hacernos creer que es una mujer que lucha por las izquierdas, pero siempre aseguró que bajo ninguna circunstancia votaría por López Obrador. Se indigna que el presidente utilice los autos oficiales reclamando un derroche de recursos, mientras ella cobra más de 150 mil pesos por una hora de charla para engañar a los jóvenes. Ella quiere una “izquierda” que ejerza un gobierno neoliberal como el que los gobiernos del PRI y el PAN instauraron al ocupar la presidencia de la República.
Al hacer equivalente la acción política de todos los partidos y de todos los políticos, desinforma, esconde a los verdaderos responsables del desastre nacional y promueve el desaliento ciudadano y el nulo compromiso político. El puro hecho de igualar a todos los políticos, es además de un análisis pedestre e insultante, un diagnóstico que ni un analfabeta le daría credibilidad.
La politóloga no está molesta con las políticas públicas del presidente López Obrador, está molesta porque ya no puede cobrar 150 mil pesos por una conferencia en universidades públicas, su enojo es porque ya no puede sangrar el erario con esos actos de corrupción que recibía como pago a servicios prestados al sistema político, económico y social al que siempre sirvió.
La señora Denise promueve una posición que ella define como socialdemócrata y que no es otra cosa que una validación de la política económica neoliberal que desde el gobierno de Salinas se impuso en México para desgracia de nuestro pueblo. Misma que que exige regrese para seguir siendo beneficiada del modelito.
Al afirmar que la socialdemocracia es una posición de izquierda plantea una aberración académica increíble para alguien que tiene un doctorado en el área de las ciencias sociales. Pero lo más grave sin duda, es que la señora Dresser se asume como una combatiente irreductible de la corrupción, cuando ella es producto de la misma. Muchos años disfrutó las mieles de la corrupción y ahora, la extraña.
La señora Dresser asegura que todos los partidos y todos los políticos son iguales. Equiparando al partido en el poder quien siendo oposición luchaba por defender los derechos del pueblo y el patrimonio nacional; impulsando la transformación del país, con quienes siendo ahora oposición cuando estaban en el poder, robaban, asesinaban, reprimían, generaban desapariciones forzadas y diversos crímenes de estado; remataban el patrimonio nacional, mintiendo, enriqueciéndose y envileciendo las instituciones de la República. Una infame comparación.
Denise Dresser se ha pasado insultado la inteligencia del puedo en los últimos 4 años. Y cuando sale a la calle y la población la increpa por sus ataques, se siente la víctima y se abraza de las instituciones corruptas que nunca han defendido al pueblo de los ataques de ella. La señora es una vergüenza para los que si luchan por ideales y no por dinero.
El día que fue sacada de la protesta, fue el día que le dieron su primer baño de realidad. La gente de a pie la detesta, por atacar a quien defiende a los más necesitados. La gente prefiere un presidente que apoya a las clases vulnerables, y Denise Dresser quiere un gobierno que le siga regalando 150 mil pesos por engañar s los jóvenes universitarios.
Las mayorías no aceptan opiniones de intelectuales corruptos que atacan al primer gobierno que trabaja por todos los mexicanos. México detesta a los intelectuales que defienden a los gobiernos anteriores que trabajaban por un pequeño grupo de ladrones, donde ese grupo de intelectualoides eran parte.
Por Patrocinio Navarro – CLONACIÓN PARA LA SUMISIÓN
La mayor parte de los seres humanos hemos sido colonizados, De ese estado es posible salir, pero hay que aprender a pensar, sentir y hacer por cuenta propia y cuestionar todo lo que se nos dice.
Yo no sé a ustedes, pero a mí me resulta increíblemente agresiva para la cultura autóctona la colonización cultural proveniente del Atlántico norteamericano y del Atlántico anglosajón. Y no solo porque se subrayen con temas musicales yanquis los momentos románticos o intimistas en una serie tan española como “Cuéntame”, o en los retratos nostálgicos de los telediarios, por poner dos ejemplos entre muchos.
Lo grave es que tras eso hay un propósito. Supongo que ya deben sospechar cuál la lectora de este medio, que tampoco se extrañarán de que precisamente cada telediario no deje de relatar diariamente algo que sucede en los EEUU y parece que debería interesarnos. Es curioso que en cambio no estemos igual de informados de lo que pasa en la República Checa, Polonia, Portugal, Dinamarca, Noruega, Rumanía o Hungría. ¿Es que la vida en ellos es algo intrascendente? Sin embargo, debería interesarnos más lo que sucede ahí porque estos son, dicen, Europa, igual que nosotros, dicen.
A veces uno tiene la impresión de que se menciona más el nombre Nueva York que el de cualquier ciudad del propio país. Lo grave de nuevo es que en cada uno de los países mencionados ocurre lo mismo. Y no hablemos de las películas que tenemos en cartelera o nos colocan en la tele. De nuevo pasa lo mismo en el resto de Europa. ¿Y qué me dicen de esa fiestecita estúpida del Hallowen, la de Papa Noel, y otros asuntos que nos llegan del país de los vaqueros?
En la búsqueda de la objetividad acerca de quiénes somos verdaderamente nos damos cuenta de un hecho doloroso: la mayor parte de los seres humanos hemos sido colonizados. Y no solo en Europa. Unos, a través de la influencia directa de sus padres que puede ser una impronta de por vida; otros, a través de las invasiones y guerras de conquista, y otros, a través del pensamiento de aquellos que dominan el mundo y que conforman eso que puede llamarse “cultura oficial”, ahora presente cada vez más en todas partes en formas tan semejantes que se habla por eso de “pensamiento único en la sociedad global”, cuya “casa madre” exhibe su bandera hasta en los retretes.
El pensamiento dominante resulta tan peligroso por intentar homologar los pensamientos, las emociones y las conductas a UN modelo estándar de mundo que diseñan las poderosas fuerzas financieras e industrias multinacionales y los organismos que las sirven, que son todos. El pensamiento único propone el modelo del “hombre único”, pero no por sus altas cualidades, sino por ser un tipo mentalmente clonado repetido hasta el aburrimiento. No será individual, pero sí individualista y gregario a la vez. El individualismo resulta útil porque es fácilmente competitivo, difícilmente cooperativo y solidario, y no se altera por pisar personas o valores con tal de hacer méritos para tener su trozo de pastel más grande que el de su vecino. Su complemento útil y necesario es el gregarismo que expresa la homologación del consumo y la foto de la masa consumista de los centros comerciales. Este doble juego es exactamente el que se propone el poder dominante en este mundo desde hace mucho tiempo.
Las sesiones de reeducación de los prisioneros en la guerra del Vietnam y los entrenamientos guerreros de los llamados cuerpos de élite, así como la educación fanática religiosa o patriótica -tanto de Iglesias y organizaciones nacionalistas o fundamentalistas demuestran la persistencia del lavado de cerebro en manos de los que tienen el poder y controlan los medios. Ellos dirigen la clonación mental que tantos beneficios acaban produciéndole a los que detentan el poder, a diversas multinacionales… y tantos problemas a los insumisos partidarios de la conciencia libre, la libre información y la individualidad crítica. ¿Serán finalmente catalogados de terroristas o inductores?
La historia de la humanidad es una historia de dominación, y al enemigo se le dominó por las armas, por la cultura y por los dioses de los vencedores. Así sucedió con todos los imperios. Así sucedió en la conquista y colonización del continente americano, en las cruzadas y con la Inquisición, igual que en la Alemania nazi o en los actuales Estados Unidos norteamericanos, actual imperio dominante. Todos ellos han hecho lo posible por inocular en la mente de los dominados su veneno mental como dominadores en forma de cultura, dioses, costumbres, y leyes para que cada pueblo dominado borre eso mismo de su memoria genética y lo sustituya por lo que se le impone.
Hoy día, los medios de comunicación y la profusión de intercambios comerciales en todo el mundo según las despiadadas leyes del mercado, junto a la ideología que las sustenta y las actitudes que genera, favorecen el largo alcance de esta especie de clonación mental que es el pensamiento único. Estas gentes del poder político, religioso, mediático y financiero pretenden hacer de la humanidad una dócil manada de siervos con cerebros convenientemente adiestrados y sutilmente manipulados a través de emociones y de imágenes sensoriales para que deseen imitar a los ricos en un panorama de supermercado mundial diseñado para orientar al consumo de todo aquello que se presenta como deseable según el principio “Trabaja para consumir placer”, pero se le hace saber “ no te permitiremos alcanzar nunca lo que te hacemos deseable”.
Al hilo de esa pisco filosofía conductista y mercantilista se producen fáciles divisiones entre personas a causa de la envidia y la competición por poseer más de algo, para ser más que alguien”….
Poseer algo para ser alguien, y ser alguien para poseer más es el círculo vicioso infernal de la existencia humana, y un chip importante en el programa del llamado “pensamiento único”. Como no todos pueden poseer los mismos bienes, la frustración cunde, y con ella el resentimiento, el estrés, los sentimientos de poca valía personal, y otros frutos venenosos para el alma y el cuerpo físico, que siempre actúa como notario de las emociones, en términos de buena o mala salud.
El primer pilar de nuestra vida anímica es la salud de nuestras emociones.
La salud de nuestras emociones depende de nuestros pensamientos.
Del resultado de todo eso depende nuestra salud o enfermedad.
Aumentan por días los problemas psicológicos, se suceden los suicidios, los desahucios, los despidos y tantas formas de sufrimiento que dejan ver varias cosas: una profunda injusticia social; un pensamiento único encaminado al tener y un profundo vacío del ser, que resulta de beber el veneno de la marca “neoliberal” que el pensamiento único nos ofrece a diario. Tomar o no de esa copa es una cuestión personal. Eso lo decide cada uno.
En la república del twitter y en la monarquía de Facebook, aquellos que hoy tratan de engañar al pueblo con arengas patrioteras que no empatan con la realidad, todo es posible, aunque sea mentira.
Por ejemplo, es posible asegurar que los 6 terabytes de información hackeada, son la ocasión ideal para decir que todo en el país es vulnerable; que las tareas de seguridad son fácilmente vulneradas por cualquiera hacker. También es posible decir que los documentos que equivalen a esos teras, han sido analizados por un equipo de 3 personas comandados por quien es conocido por ser el hombre de los montajes: Carlos Loret de Mola, que no tiene mayor credibilidad; su reputación se ha tejido con montajes producidos para la televisión y ahora estos 6 terabyte van a ser el pretexto ideal para que cualquiera se cuelgue de ellos e invente cualquier cantidad de mentiras o utilice ciertos datos para continuar con este lawfare que ha sido evidentemente planificado por la oposición mexicana, sin olvidar que han contado no sólo con el financiamiento, sino con la ayuda y la asesoría de la agencia estadounidense de inteligencia y que un hackeo de estos significaría, en cualquier gobierno, una derrota a la credibilidad del gobernante y por supuesto, una confesión de fragilidad ante sus opositores políticos.
Solo unos datos: ¿a cuánta información equivalen 6 terabytes? De acuerdo con información en redes, son más o menos 40 MILLONES de páginas con formato o 100 millones de correos electrónicos. ¿Y con qué podemos comparar los terabytes hackeados? Los Panama Papers, son resultado de 40 años de información de Mossack Fonseca, en 11 millones de archivos, equivalen a 2 terabytes. Para determinar qué documentos eran útiles, se requirió el trabajo de 400 periodistas en todo el mundo que, por año y medio, apartaron lo útil de lo intrascendente, resultando solo un diez por ciento de material que aportaba a la información.
Otro ejemplo, los documentos de Wikileaks, filtrados inicialmente, ascienden a doscientos cincuenta mil cables, que se publicaron simultáneamente en medios internacionales: El País, de España; el estadounidense The New York Times, el alemán Der Spiegel, el británico The Guardian y el francés Le Monde. Eventualmente, la red informativa se extendió a otros medios en otros países, pero lo relevante es la cantidad de activistas que han hecho posible este trabajo, y entre ellos hay periodistas, abogados, científicos, analistas, matemáticos, politólogos, y activistas que en 15 años, han procesado algo más de 1.5 millones de documentos, lo que corresponde a 300 documentos diarios, y que deben ser verificados en autenticidad y fuente, para dar certeza de que las publicaciones cumplen con la misión de informar y no, que se dirijan a afectar el proyecto de divulgación.
Suponiendo que Loret tuviera en posesión esos 6 terabytes, y contara con un equipo de análisis como el de wikileaks, al ritmo de análisis de 300 documentos diarios, por esa cantidad, tardarían unos 900 años en descifrarla toda y, sin embargo, en estos reinos de fantasía en que viven los cortesanos del conservadurismo, Loret lo desentrañó todo en solo un fin de semana, él solito. O es muy chinwenwenchón, o es un mentiroso.
Asegura que ya tiene identificada la información que es pertinente publicar (para afectar profundamente al gobierno de López Obrador); cuándo publicarla y, como hemos visto, se puso magnánimo y la publicaron en el guacamayazo, como para verse espléndidos, y empiezan los carroñeros a hacer su festín visceral, para presumir que la información hackeada, va a lograr su cometido.
Ya sabemos que todo depende del cristal con que se vean las cosas, y es evidente que quienes estamos a favor del Presidente y que tenemos la costumbre de ver a diario la conferencia mañanera, estamos no sólo conscientes, sino informados de todas las cosas que se han dado a conocer por parte de la prensa, a excepción de la información sobre la línea aérea de la Sedena, pero como el Presidente estaba informado, no lo tomó por sorpresa. De hecho, él ha asegurado desde hace mucho tiempo que ha querido organizar nuevamente a las personas que fueron parte de Mexicana de Aviación para que, en una especie de cooperativa, se pusiera en funcionamiento nuevamente la industria aérea del estado. Esa fue, quizá, la única información que los que vemos asiduamente la mañanera, desconocíamos, pero eso no significa que se trate de información oculta.
La información oculta que sí quisiéramos saber, es la que corresponde del 30 de noviembre 2018 y hacia atrás, aquella que involucra, por ejemplo, desvíos multimillonarios de personajes deleznables como Videgaray, Osorio Chong o como Rosario Robles y que están en un limbo jurídico porque no hay información que haya sido entregada de la manera debida para poder procesar adecuadamente estas investigaciones.
Quisiéramos saber también sobre desapariciones, sobre crímenes en los que, en efecto, la marina o el ejército fueron parte, al cometer abusos o al encubrir a quienes hubieran sido los probables responsables. Por supuesto que queremos saber a dónde se fueron los dineros de los excedentes petroleros en tiempos de Calderón; quiénes son los beneficiarios del fobaproa, los negocios de Fox y sus entenados; los hechos de tortura perpetrados por decenas de “García Lunas”, la verdad sobre Ayotzinapa… todo eso quisiéramos saber y sin embargo, estos fantásticos hackers de 6 terabytes de información solamente nos han dejado conocer unas cuantas paginitas que no dan cuenta sino de lo mismo que sabemos: que el trabajo de esta administración corre por el lado de la transparencia.
Los supuestos seis terabytes hackeados, son supuestamente 36 millones de documentos pdf, 1,5 millones de fotos y 3 mil horas de video, ya fueron analizados, pero no brindan información más grave, que el estado de salud del presidente…
Sobre el tema, hay que comprender que, para ellos, los opositores, es importante sentar la idea de que el presidente no tiene las capacidades o las habilidades físicas para dirigir al país; incluso, hubo quienes exigían pruebas psiquiátricas para demostrar la capacidad intelectual. Ignacio Morales Lechuga, el flamante exprocurador, exembajador, exrector y ahora notario, sugiere que debe comprobarse que el presidente esté en condiciones físicas de llevar a cabo su labor, y que en caso contrario, sean sus subalternos los que decidan, haciendo creer que Andrés Manuel es una especie de títere que debe delegar sus funciones, porque al tomar amlodipino y levotiroxina o algún otro fármaco, el paciente se incapacita mentalmente.
¿Qué resultó de esta pifia? Que admiremos más a quien despierta a las 4 am, se reúne con su gabinete a las 6; tiene conferencia de pie, unas tres horas; tiene agenda diaria que termina hasta las 10pm; que juega béisbol, que los fines de semana en vez de descansar, visita los Estados… Nos ha demostrado con creces que está en total capacidad y que tiene incluso más pila que a lo mejor alguien de la mitad de su edad.
La otra intriga fue la supuesta compra de Pegassus por parte de la Sedena, para espiar a tres personas: un periodista/escritor y dos activistas. En primer lugar, resulta ridículo el planteamiento: comprar un sistema que ya sabemos que es carísimo, para espiar a tres personas, es demasiado fantasioso, y como dijo el presidente, ¿qué valor puede tener espiar a alguien como Ricardo Raphael?, si no es un delincuente… el gobierno actual no espía, ni tampoco hackea a los opositores. Probablemente podemos pensar que se trate de quienes estén en posesión de estos sistemas, los utilice por iniciativa personal, pero no por orden gubernamental.
Aquí, como decía antes, cualquier relajo que haya en el futuro, va a ser extracto de esos millones de pedeefes que obtuvieron de manera ilegal.
Y hay que entender algo: el blanco más visible en esta oleada de ataques, es sin duda, la Sedena, la Guardia Nacional y la Marina, es decir, las Fuerzas Armadas, porque estamos en medio de la discusión en el senado, sobre la permanencia extendida en tareas de seguridad ciudadana, que todo parece indicar, tiene posibilidad de consolidarse, muy a pesar de las escenas de desquiciamiento de la senadora Téllez que en sus cinco minutos, literalmente, insultó a hombres y mujeres; les llamó corruptos, hienas, perras, y que esperaran sus croquetas. De este episodio haremos una columna intensa…
Pero volviendo al tema, como estas historias de intriga y de espías que al parecer excitan el morbo de la oposición tenemos que aclarar que una filtración cuando tiene la misión de demostrar la verdad, no se presenta por sólo un medio que además tiene clara divergencia con el grupo en el poder, por lo que podemos colegir que sí, en efecto, hay más cháchara que realidad, porque un análisis entre 3 personas, en un fincito de semana, resulta no sólo inverosímil por imposible, sino por ridículo.
En fin, que todo esto y más, estaremos viendo en la república del twitter y en la monarquía de Facebook, que son los territorios en donde la incongruencia de estos actores políticos y del poder mediático se hacen presentes pero no en la vida real del país.
El doble racero con que traten esa “información” nos permitirá ir deduciendo cuál es verdad y cuál, de plano, es un documento infiltrado en el hackeo. Es cosa de estar pendientes y no caer en el engaño, que es la misión principal de los manipuladores de siempre. Lo más peligroso, es que se autocomplazcan y se crean que la popularidad que les dan sus bots se traducen en credibilidad.
Aunque se ha adelantado que son al menos seis terabytes de información que el grupo de hackers Guacamaya ha filtrado desde la Secretaría de la Defensa Nacional, no se augura que existan datos o informaciones muy impresionantes si su debut público fue con algunas verdades de Perogrullo que a muy pocos le causaron mayor impacto. Es curioso ver cómo estas filtraciones fueron parte de una estrategia que tiene diversas aristas, con el afán de golpear a la administración del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador. Y es que, como un ballet bien coordinado, los columnistas, influencers y opinadores contrarios al gobierno usaron los mismos argumentos para tratar de inflar estos “secretos” a voces que cualquiera que lea noticias regularmente, ya sabía a la perfección.
Se sabe que la salud del presidente depende de las dificultades cardiacas que ha enfrentado, algo que, como se muestra cada fin de semana en sus giras, o cuando sube a un helicóptero para supervisar obras y presas, no le impide seguir con su trabajo; se sabe que en el caso de Ovidio Guzmán el narcotráfico causó el repliegue de las fuerzas armadas y la liberación del hijo de El Chapo para, como se explicó en su momento, evitar una escalada de violencia… ¿y luego?
Al unísono, las voces de opositores con cierto nivel de audiencia agitaron las filtraciones corriendo por todos lados, como si de las grandes revelaciones se trataran, y no hicieron más que demostrar, una vez más, que carecen de estrategia, liderazgos y fuerza para enfrentar a un sistema al que aún le quedan varios periodos en el poder.
Otra de sus armas fue comparar a Carlos Loret de Mola con Julian Assange, pues líderes de Morena o el propio López Obrador, han apoyado y enaltecido la figura del periodista australiano, por lo que la oposición esperaría que ahora se le reconozca igual al exconductor de Televisa.
¿Hace falta explicar el absurdo? A través de WikiLeaks, Assange dio a conocer el manual de la Armada de los Estados Unidos para encargarse de los prisioneros en Guantánamo; se publicaron videos de masacres contra civiles en Irak, perpetradas por la milicia de EU, así como unos 90 mil documentos clasificados de la guerra en Afganistán y 40 mil de la propia guerra en Irak; se supo también a través de dicha iniciativa del espionaje contra los expresidentes franceses Jacques Chirac, Nicolás Sarkozy y Francois Hollande, así como de innumerables acciones ilegales e inmorales de la CIA; también se difundió la corrupción en el sistema del partido demócrata de los Estados Unidos en épocas de Hillary Clinton, debido a que patrocinadores lo impulsaron de forma ilegal…
En cambio, Carlos Loret de Mola ni siquiera impulsó nada, al parecer le llegaron las filtraciones y sigue siendo más recordado por encubrir el montaje contra los Vallarta y Florence Cassez que por cualquier otro intento para encumbrarse en una actividad a la que no pertenece: el periodismo serio. Más ha logrado en impacto la gobernadora de Campeche, Layda Sansores con su Martes del Jaguar, donde evidenció la corrupción y la inmoralidad de Alejandro Moreno, que los 6 terabytes del grupo Guacamaya y Loret de Mola.
Huele a cartucho quemado este y otros intentos de la derecha y los empresarios por jugar a los detectives; intentan tanto que persiguen la fábula de Pedro y el lobo, por lo que cada que lanzan un nuevo “bombazo”, las audiencias sólo dicen: “Ah, otra vez”, mirando hacia arriba, dejando los ojos en blanco en señal de hartazgo; no se dan cuenta de que una oposición se construye con propuestas, con resultados y con trabajo de campo. Por eso la derecha naufraga en varias partes del mundo; Luiz Inácio Lula da Silva ha salido con ventaja de la primera cuenta electoral en Brasil, ante la enorme incapacidad de Jair Bolsonaro por llevar a buen puerto a una de las economías más importantes del continente; es probable que el 30 de octubre, Lula triunfe para tener un tercer mandato presidencial.
Asimismo, y sin siquiera un mes en el cargo, Liz Truss ya enfrenta las primeras manifestaciones masivas en más de 50 ciudades de la Gran Bretaña debido al aumento en las tarifas de luz y al plan de la primera ministra para reducir impuestos a los ricos e impulsar la desregulación del mercado, quizás siguiendo los pasos de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, en los inicios del sistema neoliberal.
En Italia eligieron a Giorgia Meloni, una ultraconservadora fanática de Benito Mussolini, veremos cómo les resulta, pero en general, se mira una debacle en la derecha porque, como en México, como en Brasil, sus dichos y propuestas son sumamente ridículas.
El “Bombazo” esperado por los grupos reaccionarios, estaba por detonar.
Por fin la oposición mexicana comandada por Claudio X González, tendría elementos suficientes para descarrilar a Morena y al gobierno del presidente López Obrador.
Una filtración masiva de documentos confidenciales de la SEDENA, llegó a manos de Carlos Loret de Mola y se anunciaba que se darían a conocer asuntos de importancia nacional, que se estaban ocultando al Pueblo de México.
Loret de Mola preparó el terreno para que la explosión de la poderosa “bomba” que tenía en sus manos, detonara con la intensidad deseada. Las redes sociales y los medios de comunicación de todo tipo, esperaron el momento en que se abriría esta información, públicamente.
¿Explotó la bomba y destruyó el respaldo al presidente y a su partido político? No. No hubo bomba.
Lo más aproximado a eso, fue un petardito que ni siquiera dio en el blanco. Loret de Mola nos habló del estado de salud del presidente. Habló sobre enfermedades que sabíamos padece desde hace mucho López Obrador. De la cirugía a que fue sometido hace algún tiempo. De los medicamentos que debe tomar, por prescripción médica. De los cuidados que debe seguir una persona afectada por estos males. Y nada más.
El “bombazo” destructor, acabó siendo un globo lleno de confeti. Las cuentas importantes en redes sociales, identificadas con el conservadurismo, han intentado detonar a fuerzas el petardo que no va a estallar. Hay el mismo nado sincronizado que hemos visto otras veces, haciendo hasta lo imposible por persuadir a los incautos, de que la salud de López Obrador está muy deteriorada y que ya es imposible que siga gobernando.
¿Pero quién con dos dedos de frente, puede creer que el presidente está de verdad muy enfermo, cuando sabemos que se levanta diariamente a las cuatro de la mañana, para atender su agenda diaria?
Que a las seis en punto, encabeza la reunión de seguridad, junto a integrantes de su gabinete. Esto, de lunes a viernes. Que preside la Conferencia Mañanera a las siete de la mañana.
Los fines de semana, realiza giras de supervisión a distintos estados, para verificar que las obras y trabajos en proceso, se realizan en tiempo y forma. ¿Quién va a creer que el presidente está grave, cuando lo vemos jugar beisbol, cada vez que sus ocupaciones se lo permiten?
¿Quién puede creer que no goza de salud, si lo vemos sonriendo a diario y con la disposición y el ánimo de una persona sana?
El montaje preparado para que Loret de Mola lo usara como arma mediática, en contra del presidente López Obrador y su gobierno, inicia de la peor manera posible. No publica algo que la gente desconozca. Cae en el ridículo de inmediato, al dejar al descubierto que los documentos hackeados, no contienes secretos relevantes. Su contenido está relacionado con asuntos cotidianos que maneja y resuelve el gobierno.
En este momento, se sabe ya que el grupo que realizó el trabajo sucio, para robar información de los servidores de la SEDENA, responde al nombre de “Guacamaya Hacks” y que tienen cuenta en Twitter y otras redes sociales.
En un posteó fechado el día de hoy, ese grupo de piratas cibernéticos, señala que, a Latinus, le fueron entregados seis TB de información, mismos que equivalen a 36 millones de documentos PDF, 1.5 millones de fotos y 3 mil horas de videos.
Sabemos también que el robo de información, se dio en el momento en que la SEDENA realizaba actividades de restructuración y actualización en sus sistemas informáticos. Los hackers aprovecharon ese resquicio momentáneo, para ingresar a las bases de datos de la Secretaría. La cantidad de información sustraída, es monumental. Pero ¿Qué pasa con ella?
Guacamaya Hacks sube un mensaje a Twitter la mañana de hoy, en donde, aparte de dar a conocer las cifras sobre los datos que sustrajo, hace un comentario muy significativo. Nos dice: “El dato menos relevante, es la salud del presidente”
Y esto deja ver la farsa que preparó la oposición y el poco efecto que tuvo el “bombazo” informativo que anunciaron.
Si de verdad hubiera algo de suma importancia en los documentos filtrados a Latinus, Loret de Mola no hubiera comenzado su ataque en medios, utilizando “el dato menos relevante”.
Lord Montajes se distingue por ser uno de esos sabuesos de ataque, que se van siempre a la yugular, o a otras zonas vitales de su víctima.
Claudio X González no hubiera ordenado ir de la menor noticia, a la de mayor impacto.
Eso es absurdo.
Guacamaya Hacks postea su mensaje a las 10:39 de hoy, cuando comienza a caerse el nuevo Montaje de Latinus, de la oposición y de Loret de Mola. Es un intento para mantener en expectación a los ciudadanos, prometiendo que habrá “bombas” más efectivas.
Pero al parecer, algo se quebró en este nuevo montaje y no hay mucho interés en seguir con su juego. Los opositores en redes sociales, comienzan a quejarse porque buena parte de los medios de información, no han dado cobertura a los Montaje Papers. Hablan de que La Jornada, ni siquiera toca el tema.
Periodistas de diversa filiación, manifiestan en redes sociales que la falta de información importante, hacen de este hackeo, un ejercicio de nulo valor periodístico. Todo lo relacionado con la salud del presidente, era conocido.
Y la aseveración de que López Obrador, tiene limitaciones que le impiden gobernar, lo desmiente el ritmo de trabajo que lleva el presidente y la falta de síntomas reales, que hagan dudar de su buena salud.
Los conservadores son un sector social muy limitado. Sus ideas y proyectos, caen muchas veces en lo infantil. Quizá porque siguen manteniendo la idea de que el Pueblo es tonto y ellos son tan inteligentes, que las peores ridiculeces que salen de sus limitados cerebros, son excepcionales y prometedoras de grande triunfos.
Pero el Pueblo de México dista mucho de ser tonto. No se deja engañar, o manipular.
Sabe quienes son sus verdaderos enemigos y quien combate en favor de la gente.
La oposición puede tener millones de documentos sustraídos ilegalmente.
Pero como este gobierno nada tiene que ocultar, esa información de nada sirve a los corruptos.
Muestran que son los amos de los montajes y que cuentan dentro de sus filas, con el principal difusor de noticias falsas. Y nada más.
Atacar a un presidente honesto, con pruebas reales, es difícil, porque la rectitud y la honestidad, son difíciles de perder.
Atacar a un presidente con datos falsos, es casi imposible. Se estrellan ante la realidad y no prosperan.
Ese ataque a López Obrador, que comienza mal, al hablar sobre su “mala” salud, no tiene en cuenta que la gente ve a diario a un presidente sano e incansable.
Un presidente trabajador, distinto a los que gobernaron en el pasado, que tenían también sus enfermedades y varios de ellos, hasta sus adicciones.
Los Montaje Paper, pasarán sin pena ni gloria.
Pero que Loret de Mola haga su lucha.
Vive de eso y carece de escrúpulos como para decirles NO, a sus patrones.
En el fondo, Loret de Mola y Claudio X, son las dos caras de la misma moneda.
La derecha mexicana, sigue con la brújula descompuesta. La marcha del domingo, contra una dictadura inexistente, contra un país en desastre que, curiosamente, según los datos del FMI, tiene una perspectiva de crecimiento mayor, a la de Estados Unidos. Un país, según ellos, sumergido en un mar de violencia que, basándome en las cifras del INEGI, en el inicio de esta vorágine de violencia en 2007, en el sexenio de Calderón, donde hubo un aumento, sólo en homicidios, del 192% logramos, en lo que va de este sexenio, a una reducción de la tendencia, del 10%. ¿No saben utilizar las matemáticas?
De que, según ellos, vamos a ser dominados por los militares, cuando no existe evidencia alguna de que, esto vaya a suceder, de que no han entendido aún, lo que los civiles han hecho históricamente con las policías y tampoco, entienden cuánto tiempo lleva construir una policía civil, ni que, la milicia, no se quedaría eternamente con esa responsabilidad, se les está poniendo un plazo.
Una derecha caricaturizada en Jorge Ramos, quien, parece que, nunca ha utilizado la estadística en su vida puesto que, no es con cifras aisladas como se realizan mediciones, al tratar de evaluar los fenómenos sociales, los cuales, nunca son sucesos aislados, obedecen a un sinnúmero de variables; y, como observadores de ellos, debemos o deberíamos, regirnos por el principio de, “Contexto y Circunstancias”, (espacio/ tiempo): la trayectoria de un fenómeno y, los medios con los que contamos al momento de identificarlo, para solucionarlo.
El grosero, Gilberto Lozano, en un video, ya acusó y ofendió, a Loret de Mola, a Javier Lozano, a Lilly Téllez, a Salinas Pliego. Todos contra todos.
El vengador anónimo, el líder del PAN, va a acusar a AMLO con Europa, como si Europa, no tuviera los suficientes problemas y aún más graves por atender, que, hacer caso a las inquietudes de una derecha paranoica, pues, si comparamos la realidad con sus dichos, tal parece que, ya cayeron en un estado alucinatorio.
Las razones de su condición patológica y, de sus fracasos, yo, la ubico en una reacción, propia de un grupo acostumbrado a los privilegios que, hoy, no sabe cómo hacer para lidiar con su situación de perdedores.
Son las reacciones de un grupo que, sólo ha experimentado el privilegio: ser varón, ser blanco, ser de clase media, ser la estrella de la telenovela, ser el que manda, ser el que, “su palabra es ley”… Cuando sobrevino una crisis contra su estado mental, los colocó en una total vulnerabilidad. En el instante en que se cuestionó la autenticidad de sus privilegios, cuando se les condujo a un lugar en el que, ellos, ya no poseen la única visión de las cosas, cuando sus valores ya no son los únicos y, me refiero al valor máximo de la derecha: The Winner Takes It All, (el que gana, se lleva todo).
Este es, justamente, el talón de Aquiles de esta derecha alucinada, su individualismo. Porque, el individualismo, es enemigo de la organización social, de la solidaridad, de la unificación de un discurso.
Cuando a la derecha mexicana, se le movió el tablero, cayeron de bruces y, como no están acostumbrados a la solidaridad, ahí están derrumbados, cada quien, con un discurso diferente, tratando de llevar, cada quien, agua a su molino, y en una situación que, puedo describir, en tres puntos:
Uno) paranoia: al saberse perdedores, por primera vez en su vida, la reacción automática es, el miedo. Por eso, ven un mundo aterrador pero que, no existe.
Dos) sin herramientas: nunca han entrado a la cocina, por tanto, no saben cocinar. Tampoco, saben ayudar, por eso, no se ayudan entre ellos, y no pueden construir un discurso unificado.
Tres) su solución: la ideología y la mentira: su opción, la menos inteligente, es recurrir a la ideología más barata (el militarismizmo, el comunismizmo y la dictadura), y a partir de ahí, mentir todo lo que se pueda y, para ello, están sus voceros en los medios de comunicación.
Hace unos días, una mujer, Peniley Ramírez, publicó un artículo bastante desagradable, por cierto, en el que, según ella, hace revelaciones trascendentales sobre el caso Ayotzinapa.
El Gobierno Federal, hizo público un reporte sobre los avances de la investigación del caso. En la versión pública, se omitieron descripciones explícitas, nombres, datos personales… porque, es una investigación, en curso, aún no concluye; pero, con datos que, el Gobierno Federal, consideró suficientes, para declarar al caso como, Crimen de Estado y, pasarlo de, La Comisión para la Verdad sobre el caso Ayotzinapa, cuyo trabajo es con, y para, las víctimas (y esto es muy importante), a la Fiscalía; es decir:
A) La Comisión para la Verdad del caso Ayotzinapa, es una instancia creada especialmente, para trabajar para las víctimas y, con las víctimas. No es una institución formal del Gobierno Federal, no es un coto de poder, es un espacio primordialmente ciudadano.
B) El informe en su versión pública, tiene partes testadas, o tachadas, precisamente porque, la investigación sigue en curso, algunos de los peritajes, como dice el informe, aún estaban en espera cuando el dictamen se hizo público y no tiene sentido dar lectura a ciertas partes del informe, que solo resultan morbosas. Tan sigue en curso que, justo cuando llegó a la Fiscalía, Peniley obtiene una copia del informe, sin testar.
Retomo ahora, tres definiciones de periodismo que, considero, nos pueden ayudar a comprender, cuál es la tremenda falta de ética profesional de Peniley Ramírez:
Para Rizard Kapuscińsky, bielorruso, considerado uno de los mejores reporteros internacionales: “el trabajo de los periodistas, no consiste en pisar las cucarachas; sino, en prender la luz para que la gente vea, cómo las cucarachas corren a ocultarse”.
Para Mariano Moreno, argentino, periodista que, vivió entre 1778 y 1811: “el pueblo, tiene derecho a saber la conducta de sus representantes… el interés del periodismo es que, todos conozcan los misterios inventados por el poder”.
También, tengo la definición de Bill Kovash, estadounidense, dos veces premio Pulitzer: “el periodismo, es la primera versión de la Historia. Las pautas éticas, son para los periodistas, como las estrellas para los antiguos navegantes; quizá, no las lleguemos a usar nunca, pero, sin ellas, estaríamos completamente perdidos”.
Conclusión: el objetivo del periodismo, su misión, su razón de ser es, dar información a la sociedad en general, información que los ilustre y los defienda, de los cotos de poder, de las élites (con cotos de poder, me refiero no solamente a los gobiernos; hay muchos otros cotos de poder y eso, incluye a los medios de comunicación).
El periodismo, trabaja para las mayorías, develando los secretos de las minorías. Peniley, hizo exactamente lo contrario: atentó contra la integridad, esfuerzo, esperanza y dolor, de los familiares de los chicos desaparecidos en Ayotzinapa, porque, está metiendo los dedos, en una investigación en curso, cuyo beneficiario, es la sociedad. Peniley, lo hace para beneficio personal, evidentemente, y, para validar las alucinaciones de la derecha.
La Comisión para la Verdad, no es la Presidencia de la República, no es la Suprema Corte, no es el Congreso, no es la Fiscalía, no es una empresa multinacional, dañando el medio ambiente o evadiendo impuestos, no es la iglesia, no es un grupo delincuencial, no es el Ejército, no es un medio de comunicación. Es un grupo de ciudadanos, tratando de derribar una mentira.
La Comisión para la Verdad sobre el caso Ayotzinapa, es un grupo de ciudadanos, tratando de esclarecer lo que sucedió la noche de Ayotzinapa, con el apoyo y la venia, del Gobierno Federal. ¿Sí entendimos eso, Peniley?
Ella, todavía, en un párrafo final de su artículo editorial, dice: “la fuente que me lo compartió (se refiere a la copia del informe, sin testar) me dijo que, lo hace porque considera que es vital que, se investiguen esas nuevas pistas”.
Y, según ella, ¿quién haría esa nueva investigación? De entrada, la Comisión para la Verdad, única instancia que tiene acceso a la evidencia recopilada. Es decir, volveríamos al inicio. ¿Cuál es la aportación de Peniley o del whistleblower región 4?
De verdad, ¿Peniley cree que, en un artículo editorial se van a hacer descubrimientos, o se va a aportar a una investigación que, tiene años en proceso? ¿Se pueden hacer descubrimientos sobre los descubrimientos, ya hechos? O sea, ¿yo, puedo descubrir de nuevo América?
De ese nivel, tan ingenuo, por llamarle de una manera, es el razonamiento de esta mujer.
Los voceros de la derecha mexicana, una derecha derrumbada sobre un tablero hecho polvorón, incapaz para construir comunidad, que no practicó jamás la empatía, y sus voceros, todos, están tan extraviados que, no sólo ven fantasmas y elefantes verdes, sobrevolando las ciudades, praderas y desiertos; también, terminan pisoteando al periodismo, convirtiéndolo en basura y al final, a quien están afectando, es a un grupo de por sí ya bastante afectado: están revictimizando a una víctima. El periodismo, está para beneficiar, en este caso, a los familiares de los desaparecidos, no para lamerle las botas a una élite.
No Peniley, no te equivoques, Julian Assange, jamás habría cometido un error tan garrafal como el tuyo.
Al carecer de proyecto nacional, la oposición mexicana se convierte en un cascarón vacío, que ocupa espacio, aunque no pueda mantener seguro el mismo y menos pensar en fortalecer su posición actual en el corto plazo.
La guerra de odio que mantienen desde hace tiempo, en contra del gobierno del presidente López Obrador, parece ser su única razón de ser. Le dedican todo el tiempo a esa campaña de rechazo a toda acción, o propuesta implementada por el actual gobierno. Así conciben ellos el trabajo que debe hacer un político.
Y esa enfermedad es contagiosa, ya que ahora vemos a decepcionados, o “desencantados”, como dice Noroña (mordiéndose la lengua), que se unen al coro que entona descalificaciones permanentes en contra del presidente.
Son precisamente quienes integran este grupo enfermo que no sabe construir, pero que pretende destruir lo que edifica la gente que goza de plena salud mental, quienes califican de “fanáticos” a todos los que defienden un cambio democrático en el país. Un cambio que tiene como fundamente el Proyecto de Nación que está impulsando el gobierno del presidente López Obrador.
El fanatismo, de acuerdo a lo que escriben y declaran los reaccionarios que se oponen a todo cambio, está presente en millones de mexicanos. Todo el que respalda la política de transformación para encontrar un rumbos nuevo, que nos saque del desastre que dejó el neoliberalismo, es fanático. Por el contrario, para ellos, los verdaderos demócratas son quienes se empeñan en obstaculizar ese cambio y abogan por el regreso a las formas neoliberales. Por eso destruyen, entorpecen o bloquean, cada intento que hace la sociedad comprometida con el cambio.
Defender las políticas que puso en marcha este gobierno desde su llegada, es construir. Y para lograrlo, es necesario despejar el territorio nacional de toda huella de corrupción e impunidad.
Por eso la sociedad mexicana pide castigo para los corruptos funcionarios del pasado. Un Poder Judicial donde no salga favorecido quien cuente con los recursos económicos suficientes para comprar la justicia. Verdadera democracia, donde el árbitro electoral no incline la balanza en favor de alguno de los contendientes en cada proceso electoral.
Que terminen los privilegios para los conocidos traficantes de influencias. Que se de preferencia a los más humildes. Que se respete al país y a a su soberanía. Que la desigualdad, el clasismo y el racismo dejen de estar presentes en la vida nacional. ¿Eso es ser fanático?.
Por su parte, la oposición busca que nadie toque las ruinas neoliberales que aún se mantienen en pie. Sueñan con recuperar el poder en el corto plazo y revertir todos los cambios que se han dado con el actual gobierno. Que regresen la corrupción y la impunidad. Que la desigualdad se mantenga . Que se privilegie a la gente que llega del extranjero a saquear las riquezas del país. Que el clasismo y el racismo sean distintivos aplicables a quienes son integrantes de otros sectores sociales. Que unos pocos disfruten de privilegios, mientras millones no cuenten con lo básico. Que México se quede estancado en el pasado, sin buscar un futuro mejor.
¿Esa conducta es sana, o es característica de quienes tienen un enorme boquete cultural, que les impide tener empatía hacia los demás?
La polarización de la que tanto habla la prensa conservadora, tiene que ver con este desencuentro político, irreconciliable e histórico.
Porque este problema ni es nuevo, ni exclusivo o característico de la sociedad mexicana. Se da en todo el mundo.
El conservador es clasista y racista. En esa vieja creencia descansa su pretendida superioridad en relación al resto de la sociedad. Es narcisista, porque solo importa él y lo que a él le beneficia o interesa. Los demás no cuentan, ni importan. Carece de valores nacionales, pues el único valor que le interesa, suena a metálico. La búsqueda e incremento de riqueza, es su motor.
Ese comportamiento es propio del psicópata.
El modelo político-económico neoliberal, donde lo único que importa es el enriquecimiento vergonzoso de unos cuantos, es el que defiende la clase reaccionaria. Un modelo que no evoluciona. Que vive estancado y mantiene al grueso de la sociedad sumida en el abandono y la pobreza.
Cuando los reaccionarios hablan de “la defensa de los valores democráticos”, están mintiendo cínicamente. La democracia es participación colectiva y no privilegios para unos cuantos.
Los llamados “fanáticos” queremos un cambio de rumbo que nos saque del abismo al que nos condujeron los gobiernos neoliberales. Queremos democracia real y ponemos nuestro esfuerzo en ello.
Demolemos las ruinas de viejas estructuras, pero al mismo tiempo construimos otras mejores. Por su parte, los “psicópatas” pretenden destruir lo nuevo, para que perduren las viejas ruinas que hoy resultan inoperantes. Nada construyen. No pueden hacerlo, porque nunca han trabajado por el bienestar social. Solo han visto por ellos mismos. Y al no poder crear, se conforman con maquillar.
Hay otra cosa más que debe considerarse, por ser de gran importancia.
Los “fanáticos” trabajamos en un cambio de mentalidad. Una forma distinta de ver la realidad, para mejorar nuestro comportamiento social. Un cambio donde no se permite la entrada a la manipulación que controla mentes y anula al ciudadano.
Ese cambio de conciencia nos libera del control social ejercido por los “psicópatas”.
Nos hace libres y nos brinda los elementos necesarios para impedir que el neoliberalismo y los corruptos regresen al poder.
Hay dos caminos a seguir en este momento y cada uno de ellos lleva a un México diferente.
El de los psicópatas, no trae mejora alguna. No tiene propuesta y conduce por lo mismo, al escenario que vivimos antes de la gran derrota opositora del 2018. Nos lleva al mundo de la corrupción e impunidad. La otra vía, más amplia, tiene un Proyecto Nacional sólido. Ahí se propone trabajar en beneficio de todos, poniendo por delante a los que menos tienen. Los “fanáticos” defendemos a diario ese proyecto, porque en él vemos futuro y no estancamiento. Vemos libertad y democracia; no fraude y enajenación mental. Son tiempos de definiciones y cada ciudadano puede y debe elegir la vía que va a definir el futuro del país.
O se es “fanático”, o se elige ser “psicópata”. Se construye, o se destruye.
Estamos en un momento estelar en nuestra historia y no caben medias tintas, ni titubeos. Se está de un lado, o del otro.
Quienes optan por mantenerse al margen, juegan en realidad a favor de quienes no tienen interés en cambio alguno.
Lo que da esperanza y confianza, es que el lado de los “fanáticos” está muy nutrido y eso da fortaleza. Los “psicópatas”, son cada vez menos y el odio que destilan a diario, los lastima más a ellos, que a un gobierno que sabe bien como enfrentarlos.
No me ofende que me llamen “fanático” en redes sociales. Se que los enfermos reales están ubicados en el grupo conservador.
Ahí donde cada “psicópata” se siente el centro del mundo.