Category: Opinión

  • A pesar de Monreal y la oposición; el INE sí se tocó

    A pesar de Monreal y la oposición; el INE sí se tocó

    No se dudaba de que la votación en favor de las reformas a la Ley Electoral, sería favorable a la izquierda y que Morena conseguiría en el Senado, lo que ya había obtenido en la Cámara de Diputados. La aprobación de cambios en la estructura y funcionamiento al interior del Instituto Federal Electoral.

    En lo que había duda, era en la lealtad al Proyecto Nacional que construye el pueblo de México, acompañando al presidente López Obrador, por parte de un pequeño grupo de senadores que respaldan al coordinador de Morena en la Cámara Alta, en su intención por alcanzar la presidencia de la república en 2024.
    No había preocupación por los votos de la oposición, manejada por Claudio X González. El total de ellos no era suficiente para alcanzar mayoría.

    Pero una traición al Proyecto Nacional que encabeza el presidente, sí ponía en riesgo la depuración indispensable dentro del INE.

    Sin esos votos a favor, o en el peor de los casos, con esos votos en contra de la iniciativa, no se alcanzaba la mayoría necesaria para sacarla adelante.

    Ricardo Monreal y su ruta futura, fueron la preocupación de quienes respaldan a la Cuarta Transformación.
    Y sucedió lo esperado. Monreal anunció desde muy temprano, que su voto sería en contra de la propuesta presidencial. Como es costumbre en él, soltó un “choro mareador” para justificar su traición a un proyecto que involucra a millones de mexicanos. Se comparó con Juárez y habló de una difusa y poco creíble lealtad a la Constitución. Pero dijo algo más que atenuó en el momento, el impacto de su comunicado. Se trataba de una decisión personal, que no involucraba al resto de los senadores del Partido.

    Y así ocurrió.

    Después de una larga discusión, donde se debatía la minuta presentada al pleno, la votación en lo general, arrojó un resultado favorable a Morena y los partidos políticos que le acompañan.

    Monreal y otro diputado morenista, de cuyo nombre es mejor no acordarse, votaron en contra de la iniciativa. Otros tres senadores de Morena, se ausentaron al momento de la votación. Pero con todo y esos percances, la Ley Electoral pasó la primera prueba. Hoy temprano, después de discutirse las 1,200 reservas que se hicieron a la mayor parte de los artículos que modifican la Ley Electoral, el voto en lo particular, también fue a favor de la iniciativa presidencial.
    El INE sí se toca.

    Al hablar de su postura para votar en contra de las modificaciones al INE, Monreal acepta que su decisión le traerá consecuencias. Dice que cierra un ciclo y que espera nuevos escenarios.
    Monreal ha demostrado no ser el político “colmilludo” que conoce anticipadamente el terreno que pisa. Hoy está totalmente desacreditado dentro del Movimiento y el Partido. No tiene oportunidad para ganar la candidatura presidencial por Morena.

    Y lo peor del caso, es que en las filas de la oposición, tampoco es bien visto. Se esperaba de él mucho más de lo que dio. El acuerdo precisaba que no dejaría pasar la Ley Electoral y no solo que en lo personal, votaría en contra de la misma. Su influencia dentro del grupo de senadores de Morena, hacía pensar que podía convencer al número suficiente de congresistas, para que la votación en contra creciera.

    Al final, solo pudo llevar a uno y conseguir que tres más no estuvieran presentes, al momento de efectuarse las votaciones.

    Monreal quedó mal con todos y lo peor para él, está por venir.

    Hoy por la mañana, el presidente López Obrador dijo en su conferencia mañanera, que no es conveniente iniciar un proceso de “purga” dentro del Partido. Que eso serviría a la oposición para calificar a la izquierda y a él mismo, de intolerantes. Y dijo lo que seguramente iba a proceder en este caso:

    “No es necesario hacer purgas, o expulsar de Morena a quien haya votado en contra de la Ley Electoral. Tenemos un pueblo muy politizado, que sabe poner en su lugar a cada uno. Quienes juzgarán las acciones de estos políticos, serán por una parte, el Pueblo y por la otra, la Historia”.

    El repudio a la figura política de Ricardo Monreal, es sólido. Dentro del Movimiento, es el personaje oscuro, al que pocos ven con simpatía. En el partido, pierde respaldo de compañeros que ya hablan abiertamente de él como de un agente opositor. Y como representante de la fracción parlamentaria de Morena en el Senado y presidente de la Junta de Coordinación Política ahí mismo, no tiene la calidad moral necesaria para conducir y coordinar los trabajos de sus compañeros de partido.

    La oposición poco aplaudió su voto en contra, porque en realidad, un solo voto no iba a alterar el resultado final.
    El único que “salta y mueve la colita” alegremente, intentando salvar el prestigio del “patrón”, es su “carga maletines” Gibrán Ramírez. Nadie más.

    El INE y la oposición pierden una de las batallas más importantes de este año.
    Ahí están los cambios aprobados y solo un milagro puede revertirlos.

    Paradójicamente, ese milagro puede llamase Andrés Manuel López Obrador.

    En la conferencia matutina de este día, un reportero informó al presidente, que había un artículo poco claro en la Ley, donde se autorizaba el pasar número de votos de un partido a otro, para no perder el registro.

    El presidente señaló que no conocía algo al respecto, pero que la Cámara de Diputados podía revisar el texto y eliminar lo que rebasara el marco constitucional. Sin importar si el ajuste implicaba utilizar más tiempo.

    En última instancia, dijo para finalizar, él podía vetar una Ley contraria al espíritu de la Cuarta Transformación.
    “Cuando hay que elegir entre beneficios y convicciones, no debe haber duda. Se va con las convicciones”.

    “Es lo mismo que pasa cuando tenemos que elegir entre legalidad y justicia. Sin duda, respaldaremos a la Justicia”.
    “Ésa es nuestra diferencia con los conservadores. No somos iguales a ellos. Nosotros tenemos ideales”.

    El golpe al INE es fuerte, porque mata la posibilidad de fraude y elimina privilegios y dispendio de recursos.
    Solo esperemos que los cambios aprobados, no contengan esa pequeña mancha que haría inviable su aplicación en forma inmediata.

    El balón pasa a la Cámara de Diputados, para el primer tiempo extra, donde Morena ya tiene amplia ventaja.

    Malthus Gamba

  • AMLO ha logrado mantener la esperanza de la gente: Armando Bartra

    AMLO ha logrado mantener la esperanza de la gente: Armando Bartra

    rmando Bartra es un prolífico escritor que simpatiza con la izquierda. Por ello, no es casual que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lo cite en sus conferencias matutinas en Palacio Nacional como una voz autorizada que sabe de lo que habla. Filósofo, sociólogo, e investigador del campo, sus más de 30 libros y 300 artículos periodísticos, de análisis y divulgación lo avalan como un experto de larga trayectoria.

    A sus 81 años de edad, Bartra continúa escribiendo y se mantiene activo en la docencia e investigación en la Universidad Autónoma de México (UAM).

    En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2022 presentó sus más recientes obras: Exceso de muerte: de la peste de Atenas a la Covid-19 y Magón: un anarquista en la revolución mexicana, editados los dos por el Fondo de Cultura Económica (FCE).

    Su presencia en el máximo evento literario no pasa desapercibida, la gente se le acerca y él se da el tiempo de saludar, de contestar preguntas y firmar autógrafos. Recibe a Polemón en el stand de la editorial y nos invita cordialmente a sentarnos con él en la mesita donde despide al último de sus lectores.

    Bartra presentó sus más recientes obras: Exceso de muerte: de la peste de Atenas a la Covid-19 y Magón: un anarquista en la revolución mexicana en la FIL 2022. Foto: FCE

    Cierta agitación política envuelve a la capital del país. El domingo 27 de noviembre en que se llevó a cabo esta conversación, López Obrador conduce una marcha hacia el Zócalo de la Ciudad de México para conmemorar el cuarto año de su gobierno. Pero el día previo, la Expo Guadalajara es tomada por una facción de diputados, regidores y servidores públicos emanados de Movimiento Ciudadano (MC) que deliberadamente intenta irrumpir la inauguración de la FIL de forma violenta.

    Se trata de un conflicto local por la disputa del presupuesto público entre el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, y el líder político de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López. El incidente le resulta poco atractivo. En cambio, se explaya profusamente con el tema de la covid, un virus que coqueteó con él, pues al tener 81 años, presión alta y ser sobreviviente de cáncer, se convertía en un serio aspirante a abandonar el plano terrenal.

    Especialmente, Bartra habla de lo que ha significado la 4T para él y la población que votó por el gobierno de AMLO, una vuelta a la esperanza, después de poco más de 30 años de gobiernos neoliberales.

    La oposición no pasa inadvertida para el filósofo, una oposición, que dice, da “mucha pena” y con tan “pocos argumentos”, lo que hace pronosticar que se prevé una transición tersa en el 2024 a favor de Morena.

    AMLO y la pandemia

    Polemón: Quisiera preguntarle algo respecto a su libro, donde menciona la crisis provocada por la Covid-19, prácticamente en todo el mundo ¿Cree usted que el gobierno de AMLO enfrentó adecuadamente la pandemia?

    Armando Bartra: La forma de evaluarlo es la respuesta de un sistema de salud a un reto inesperado. El mundo entero se enfrentó a un reto que no podía esperar. Sabíamos que iba a haber pandemia, había habido ya, sabíamos que iba a haber mutaciones de virus, había habido ya y no podíamos saber ni cuándo, ni cómo, ni de cuál magnitud, ni qué tipo de daño iba a causar. Por lo tanto, todos fuimos sorprendidos.

    El mundo entero fue sorprendido y esto por lo cual los sistemas de salud, los que existían ante el reto de enfrentar algo inesperado de una magnitud que no sabíamos cuál iba a ser y hubo respuestas diferentes en el mundo, diferentes estrategias. Hoy todavía, si lees la prensa, verás que en China se sigue debatiendo una estrategia de ellos que es la estrategia de contagio cero. O sea; ellos son capaces de parar poblaciones de varios millones y decir no: nadie se mueve, nadie sale, nadie entra con tal de evitar el contagio.

    Otras estrategias han sido las de tratar de mantener el contagio, pero más lento, en general son las que predominaron en el mundo. La lógica de va a haber contagios, no podemos hacer departamentos, va a haber contagios, tratemos de que estos no sean tan rápidos para que los podamos manejar, para que el sistema hospitalario pueda manejar. En China evitaron los contagios y ha tenido menos contagios que en otros sitios porque aislaron.

    Armando Bartra: En ningún otro lugar del mundo se ha hecho. México y casi todos los demás países, lo que hicieron fue hacer más lentos los contagios y funcionó. En ese sentido, yo puedo decir la estrategia que aplicó México fue la estrategia correcta, no tratar de evitar que hubiera contagios, sino tratar de evitar que fuera explosivo ¿Por qué tratar de evitar que sea explosivo? porque en México y en cualquier lugar del mundo, pero muy particularmente en países como México, la capacidad hospitalaria no puede enfrentar ni siquiera la demanda normal, mucho menos una demanda extraordinaria. Teníamos el problema de un sistema de salud que está de por sí saturado en general para las enfermedades convencionales y enfrentado al reto de una pandemia, México no podía responder si no hacíamos más lentos los contagios. Se hicieron más lentos.

    Segundo: de todos modos, no puedes responder porque no tienes la capacidad instalada para el tipo de enfermedad que estás enfrentando, que en este caso es una enfermedad que se inicia en vías respiratorias, no tienes especialistas suficientes, no tienes camas suficientes, no tienes los recursos suficientes, hubo que adoptarse de recursos suficientes. En ese sentido creo que también hubo una respuesta eficaz, no sé si lo sepas, pero bueno, en México no teníamos camas para incubar a los pacientes graves y no digo que se vayan a salvar, pero hay posibilidades de salvarlos si se intuban y si no los puedes intubar se te mueren y ¿Cómo le hacías? Compras esas camas, no había, en el mundo entero, en el planeta entero no había camas de este tipo, no porque no existieran, sino que estaban completamente saturados y nadie vendía esas camas. El Conacyt recibió la instrucción de fomentar la producción de estas camas de que se hicieron camas para intubar pacientes; en meses tuvieron las camas, un diseño mexicano y se están ya produciendo camas y exportando camas. En ese sentido se respondió a un problema, había una carencia, no alcanzaban las camas y hoy ya tenemos camas y las estamos exportando.

    El Conacyt recibió la instrucción de fomentar la producción de camas que se hicieron para intubar pacientes. Imagen: Tec de Monterrey.

    Armando Bartra: El otro tema, las vacunas: el mundo no tenía vacunas porque no se sabía cómo era ese virus, se empezaron a crear las vacunas y ciertos países y ciertas empresas muy grandes Johnson and Johnson, AstraZeneca fueron capaces muy rápido de producir vacunas. Había países con capacidad instalada para producirlas o replicarlas, otros no tenían esa capacidad.  Había países capaces de crear sus propias vacunas, otros no tenían esa capacidad. México había sido un país productor de vacunas, la vacunación mexicana que es bastante buena, el sistema de salud no, pero la vacunación sí ha sido históricamente bastante buena, era con vacunas producidas en México, no diseñadas en México, pero sí producidas. Se desmanteló la producción de vacunas. Estábamos importando las vacunas convencionales. Hoy se dio instrucción de volver a producir vacunas y hay una vacuna para el covid, mexicana, que se llama Patria que parece ser que va a funcionar, podría no funcionar, podría ser que no pasara los últimos análisis.

    Entonces tenemos: no había camas, se producen camas de diseño nacional, no había vacunas, empiezan a producir vacunas de diseño nacional. En ese sentido me parece que se respondió bien y finalmente el tema decisivo, a menos que tú puedas aislar a millones de personas, lo que tienes que hacer es vacunarlas, es lo único que va a permitir controlar la enfermedad, no vas a evitar que se contagien, vas a evitar que se agraven y se mueran y esto significa no vacunar a unos cuantos millones, sino vacunar a 70 millones de personas, 80 millones de personas que no puedes empezar por lo fácil, porque lo fácil es vacunar en las ciudades.

    Una semana tú vacunas a 20 millones, 30 millones de mexicanos en las ciudades, pero resulta que vas a tener a 70 millones de mexicanos en los pueblos chicos que no vas a vacunar sino hasta el final y son gente que está en lugares donde no hay hospitales. Los tienes que empezar a vacunar por la gente que está más lejos y la vacunación más lenta, tú llegas a un pueblo donde hay tres viejitos, tienes que vacunar a tres viejitos y luego irte 30 kilómetros más adelante en terracería para vacunar a otro viejito que a lo mejor ya se murió.

    Bueno, se empezó con los viejos, se empezó con las comunidades más remontadas, luego como todos sabemos pasaron a edades un poco menores y hoy ya se vacunaron también a los niños. En ese sentido estuvo bien. Te hablo ahora de una experiencia personal porque el covid no es algo de lo que uno estudie o reflexione o se informe si no es algo que uno padece. Yo fui vacunado soy una persona de 81 años.

    Me vacuné en la primera jornada de vacunación en la Ciudad de México donde yo vivo. Puedo decir que la vacunación fue una fiesta y eso de decir que en plena pandemia cuando la gente se está muriendo, un acto médico, una vacunación es una fiesta, es una celebración, es duro, es fuerte, es difícil, no he escuchado una referencia parecida. Tengo amigos que se vacunaron en Estados Unidos y era una relación completamente fría, técnica, llenas este papel, pasas aquí. En México fue otra cosa, llegábamos los viejos, las gentes de mayor edad, 65 años para arriba, con sillas de ruedas, algunos con andaderas, con el bastón, con el pariente que te ayudaba, lampareados como conejos, lampareados, es decir, no habíamos salido al sol durante semanas y de pronto estabas en la calle otra vez, estabas junto con gente, habías estado con tus familiares y nada más, y de pronto estabas rodeado de jovencitos de jovencitas que te saludaban que bailaban que cantaban que hacían música, que te vacunaban.

    Y la gente sintió, alguien me lo dijo: somos viejos, sabemos que nos vamos a morir pronto. Pero de pronto, después de ser vacunados, dijo, sentíamos que éramos inmortales, los viejos vacunados de pronto sentíamos como si fuéramos inmortales, nos habías librado de la muerte.

    Bueno, esas son experiencias, algunas personales y otras que me hacen pensar que en México se manejó razonablemente bien con una pandemia que nadie sabía cómo se iba a comportar, con un sistema de salud muy deteriorado y que estaba en transición hacia una modalidad diferente. O sea, estás a medio camino de un proceso de transformación con un sistema muy deteriorado y de pronto se te viene una emergencia. Es el peor de los escenarios posibles.

    Linchamiento mediático

    Polemón: Sin embargo, hay algunos medios de comunicación que pareciera que hicieron una campaña de linchamiento…

    Armando Bartra: No pareciera, sin duda hicieron una campaña de linchamiento, sin duda, pero podríamos haber tenido otro fenómeno, podría haber habido una erupción del Popocatépetl, por ejemplo, y entonces habría habido un desalojo de las poblaciones de la zona del volcán.

    Y la ubicación de las mismas en algunas comunidades en donde iban a ser recibidas en los estadios o en los campos de fútbol y habría habido una campaña de linchamiento y podíamos haber perdido en el fútbol y habría una campaña en linchamiento y podía haberse el presidente de la República no boleado los zapatos un día y habría una campaña de linchamiento, porque va a haber campañas contra este gobierno, porque es una política que las haya.

    Armando Bartra: No podemos juzgar lo bien o mal que se manejó un problema médico que hay que hacerlo con seriedad y con un balance profesional que no podemos juzgarlo a partir del hecho de que haya o no haya campañas de linchamiento, porque las campañas de linchamiento han sido sistemáticas.

    En México tenemos una guerra de medios, es así, no estoy tomando partido, estoy diciendo esto es un hecho objetivo y entonces es muy difícil juzgar, cómo va la agricultura mexicana a partir de lo que dicen los medios, cómo va la cuestión de la atención de la pandemia a partir de lo que dicen los medios. Lamentablemente los medios en México están no politizados porque siempre lo han estado y eso no es malo, sino cargados de modo tal que no hay objetividad y es un problema grave, ni modo, así es.

    La marcha 4T

    Polemón: Quisiera preguntarle algo que no puedo dejar de lado, el 27 de noviembre salió Andrés Manuel a encabezar una marcha en la Ciudad de México para celebrar cuatro años de gobierno. En este sentido yo le preguntaría ¿Qué apreciación tiene de la marcha y de estos cuatro años de gobierno?

    Armando Bartra: Sí, no salió Andrés Manuel a manifestarse, salieron más de un millón de mexicanos y mexicanas a manifestarse con el presidente de la República. El presidente de la República es uno, y del presidente de la República van a salir las referencias: el presidente de la República obligó a que los mexicanos y los mexicanos marcharan; el presidente de la República forzó a que los que dirigen la Guardia Nacional forzaran a los de la Guardia Nacional vestidos de civil para que marcharan. Ya lo leí, no lo estoy inventando, este, los funcionarios públicos tenían burócratas a su servicio, los obligaron a marchar, tenían acarreados, todo eso ya sabíamos lo iban a decir antes de que sucediera. No había ocurrido la marcha cuando ya lo estaban diciendo. La marcha es una manifestación de que hay un número muy grande de mexicanos, dispuestos a apoyar la Cuarta Transformación. Nos puede parecer bien o mal la 4T, lo que no podemos es negar, hay un enorme número de mexicanos dispuestos a marchar a favor de ella.

    Una postal de la marcha de AMLO el 27 de noviembre. Foto: Especial

    Polemón: ¿Qué apreciación tiene de estos cuatro años de gobierno? ¿Qué ha hecho bien o mal AMLO?

    Armando Bartra: Lo que te puedo decir y es algo de lo que estoy absolutamente convencido es de que este sexenio, cualquiera, pero este sexenio que implicaba un cambio de gobierno concebido como un cambio de régimen, requería forzosamente generar una expectativa, una esperanza. Tú no puedes hacer un cambio de gobierno, en este caso de un partido a otro, pero además que pretende ser un cambio de régimen, no solo un cambio de gobierno y que además pretende entrar en una nueva etapa de la historia de México.

    Todas estas pretensiones, una nueva etapa en la historia de México, un cambio de régimen con un cambio de gobierno, no lo puedes hacer sin generar en la población una esperanza, si no, no la haces. No es el problema de si logras que mejore el nivel de vida de la gente, no es el problema de si elevas los salarios mínimos o no. No es un problema de si logras suficiencia alimentaria o no, es, logras o no logras mantener la esperanza de la gente. Te puedo afirmar categóricamente y la hay, una recuperación de la esperanza de la gente porque lo está haciendo bien el gobierno, porque lo está haciendo mal el gobierno sería otra entrevista y tendríamos que analizar parte por parte de la política económica, tendríamos que analizar la política de salud.

    Tendríamos que ver la política cultural y podrían ser una evaluación objetiva, en otros términos. Este es un cambio de gobierno que ha generado esperanzas en la mayoría de la población, tiene un 60 y tantos por ciento de aprobación del presidente a los cuatro años. Nunca ha sucedido en la historia de México y en la historia del mundo en América Latina. Si vas a tener un gobierno de cuatro años, a los dos años ya tienes menos del 50 por ciento. Hoy tienes a los 4 años faltando dos, más del 60 por ciento. La gente tiene esperanzas. Si yo fuera antiobradorista furibundo, si yo creyera que la Cuarta Transformación es una barbaridad y que todo lo que está haciendo el gobierno está mal, y fuera yo objetivo, tendría de todos modos que decir: y sin embargo ha logrado mantener la esperanza de la gente.

    Marcha de AMLO a 4 años de su llegada a la Presidencia. Foto: Rodrigo González/Polemón

    Polemón: Y faltan dos años más de gobierno.

    Armando Bartra: Quedan, son dos formas de decirlo, tú dices faltan, yo digo quedan, todavía nos faltan dos años, todavía nos faltan dos años.

    Polemón: ¿Se vislumbra una lucha encarnizada por la sucesión presidencial?

    Armando Bartra: No, para nada, va a ser completamente terso.

    Polemón: ¿Qué vislumbra usted rumbo al 2024?

    Armando Bartra: Hay ahorita tres candidatos todos ellos de Morena, que ya dijeron yo aspiro a ser presidente de la República esos tres candidatos, están desarrollando un trabajo que pueden hacer y deben hacer como políticos que, es decir, yo como candidato lo que planteo y lo que ofrezco es esto, esto y esto, es decir, no transformar la campaña electoral en un proceso de última hora en la que en unas cuantas semanas a partir de un gasto enorme de propaganda y llenando de pancartas y de inserciones publicitarias se hace una campaña, está haciendo una campaña por dos años por delante.

    Esto quiere decir que va a haber tiempo suficiente para conocer a esos tres candidatos, dos candidatos y una candidata, las otras fuerzas políticas de este país, las que podríamos llamar las oposiciones también tienen dos años para generar sus candidatos, algunos están tratando de decir, yo puedo ser un candidato, otros no están apareciendo, hay mucho tiempo, en ese tiempo yo creo que lo va a ocurrir es que los tres candidatos del partido hoy en el gobierno que son los candidatos de Morena, son tres, que son Adán, que son Marcelo, y que son Claudia, van a seguir haciendo su precampaña y cuando se acerque el final se va a ser una encuesta, se va a definir cuál de los tres va a quedar, y los otros dos, los que no quedaron van a decir, bueno, nosotros apoyamos al que sí quedó o a la que sí quedó. Y lo que va a suceder en el 24, es que va a ganar terso, tranquilo, lo que no va a haber es choque de trenes porque no hay oposición, o sea, justo.

    Vicente Fox, Marko Cortés, marcha del INE, Claudio X. González Foto Rodrigo GonzálezPolemón.

    La oposición

    Polemón: Justo eso quería preguntarle, ¿Cómo ve a la oposición?

    Armando Bartra: Muy mal, me da mucha pena porque yo creo que un país democrático, un país civilizado es un país donde las diferentes visiones de futuro y los diferentes proyectos del país se tienen que confrontar y yo no creo en las aplanadoras, yo no creo en el pensamiento monolítico, yo no creo en estrategias excluyentes y necesitas entonces oposiciones de diferentes signos que puedan ser dialogantes y que puedan presentar sus argumentos.

    En México lo que tú mismo has dicho, es de campañas en contra del presidente por cualquier motivo, de campañas en contra de lo que está pasando en el país con cualquier motivo y muy poca propuesta y en dos años que quedan, las oposiciones, cualquiera, el bloque de oposición, genera una propuesta, una propuesta de país y generan candidatos creíbles, tendremos no solo una transición tersa sino una transición diríamos políticamente interesante.

    Pero como van las cosas, vamos a tener una transición tersa, sin interés político porque no hay discusión política real, eso es mi opinión, lamentable, o sea, yo quisiera una oposición inteligente, una oposición con la que se pueda discutir cualquiera que sea, puede haber una oposición de izquierda, hay corrientes a la izquierda y López Obrador y de la cuarta y hay corrientes a la derecha diríamos si es que seguimos con los signos políticos.

    La izquierda tiene tan pocos argumentos y si no, acusaciones. Y la derecha igual, acusaciones y no argumentos. Es lamentable, es lamentable porque esto se presta para que, en efecto, la corriente dominante, la corriente que hoy tiene claramente la mayoría de la población seguramente va a ganar la elección del 24, pues se vaya con la finta o se vaya de boca, pues, o sea, si tú no tienes algo que te haga resistencia te vas solo y eso es malo, es malo para el país.

    Armando Bartra y López Obrador.

    Polemón: Pero sí ha habido tensión en algunas iniciativas de reforma que ha impulsado el presidente como, por ejemplo, esta reforma electoral que sigue atorada y que ha habido una reacción bastante virulenta de parte del sector conservador.

    Armando Bartra: Pero no es una reforma, hay una corriente, hay una digamos, pues una derecha que dice hay que reformar el sistema electoral para que sea mejor, no, lo que hay, es hay una propuesta de reforma del sistema electoral por parte del gobierno y hay una derecha que dice que no se toca.

    Polemón: ¿Y usted qué piensa?

    Armando Bartra: Pues que me parece terrible que tú tengas una corriente de colisión que lo que dice es que no se toca, o sea, nadie, nadie en este país razonable, mínimamente razonable, puede decir que el sistema electoral no es mejorable, no es perfectible, el sistema electoral mexicano es perfectivo y tenemos una posición, la del presidente que dice hay que cambiar esto y esto. Podemos estar de acuerdo o no, y lo que tenemos, una derecha que dice no lo toquen, déjenlo cómo está. Está bien, no está bien, pero está porque es muy peligroso, que lo cambien. Bueno, ¿Qué es lo que está pasando? No tenemos una postura de la derecha, la derecha tiene que decir, el cambio en el sistema electoral que nosotros proponemos es este y el cambio en el sistema electoral que propone el señor presidente es este, vamos a ver cuál gana, lo que tú tienes es una propuesta de transformación electoral y una posición intransigente de la derecha así, no es deseable.

    Polemón: Y utilizan palabras de alto impacto, “riesgo”, “peligro”, “concentración de poder”, “dictadura”. Están ahí, tratando de convencer a la población de que es peligroso.

    Armando Bartra: Pero qué de raro tiene, si tú tratas de quitarle a un personaje que tiene credibilidad, la credibilidad. Dicen de él que es peligroso, dices de él que es autoritario, dices que sé yo, que es excluyente, que él es torpe, lo que sea, las palabras, las que sea, serán aquellas que funcionan para tratar de bajar la credibilidad de un personaje, el problema con las derechas es, no que utilice palabras duras, fuertes, sino el problema es que no usa otra cosa más que palabras duras o fuertes. Es francamente ridículo, o sea, tú no puedes decir, López Obrador es un criminal, tiene una responsabilidad criminal porque en el manejo de la pandemia se cometieron varias barbaridades que murió gente. Entonces hay que meter a la cárcel a López Obrador y hay que meter en la cárcel al secretario de Salud porque (Jorge) Alcocer, y hay que meter a la cárcel a Hugo López porque son unos asesinos ¡No puedes decir eso! Pero lo han dicho, tienes que probarlo, lo menos que puedes hacer es probarlo, porque si no, no son más palabras al aire.

    Pacificar al país

    Polemón: Quiero hacerle una última pregunta. Obviamente el tema de la de la inseguridad es algo que preocupa a la población ¿Cree usted que el gobierno de AMLO podrá pacificar el país?

    Armando Bartra: Él ha estado presente en las calles durante toda la historia de México. El Ejército no ha dejado de estar en las calles, cumpliendo funciones que no son estrictamente militares, sino que son también funciones de seguridad pública. El Ejército siempre ha sido utilizado para enfrentar situaciones de desastre, el Ejército fue utilizado para la vacunación y el Ejército fue utilizado y sigue siendo utilizado para enfrentar al crimen organizado que tiene una capacidad de fuego que requiere del Ejército para enfrentarlo. El Ejército fue utilizado para reprimir a la población, a mí me tocó personalmente, el Ejército fue utilizado para reprimir a la población del movimiento estudiantil del 68, el Ejército fue utilizado para reprimir en la población de Guerrero que protestaba y obligó a algunos a que se levantarán en armas, como Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.

    Hoy el Ejército está siendo utilizado para enfrentar al narcotráfico y no para reprimir a la población, es una diferencia. Gracias a que el PRI se separó de la oposición, el Ejército podrá seguir operando como complemento durante un tiempo y que siga rindiendo cuentas de lo que hace.

    Armando Bartra: El tema de la Guardia Nacional es que tú no puedes crear una Guardia Nacional de un día para otro cuando no tienes gente entrenada. Cuando no tienes gente capacitada y no tienes cuarteles. La Policía Federal no tenía cuarteles y se alojaba en hoteles y luego los hoteleros estaban protestando porque no pagaban, es decir, era ridículo, la fuerza pública tenía que alojarse en hoteles privados y no pagaba.

    Hoy se están construyendo cuarteles, se están construyendo instalaciones, algún día estarán, no sé si estén en los lugares adecuados o no estén en los lugares adecuados, se está construyendo una Guardia Nacional en un país donde tenemos en efecto una situación de criminalidad insostenible, insoportable, y además tenemos un narcotráfico que no cede, no ha cedido, pues hay que reconocer que es evidente que no ha cedido.

    El chiste es crear las condiciones para que ceda. Hay dos estrategias y eso es lo que está a discusión en este país. Yo creo que ya no está a discusión, ya se ganó, una es la estrategia de la guerra. Vamos a tratar de matarlos a todos, así de sencillo ¿Cómo vamos a acabar con el narcotráfico? Los vamos a matar, y luego vamos a matar a los jefes y luego vamos a dejar que se maten los unos a los otros y cuanto más se maten los unos a los otros, y más jefes podamos matar, más rápido vamos a acabar con el narcotráfico. Todos sabemos que no es así, el narcotráfico se reproduce como el cáncer y tú puedes matar a los jefes, y salen otros jefes y no se pueden matar los unos a los otros porque matan inocentes, entonces lo que hay que hacer es otra cosa.

    Este gobierno está haciendo otra cosa diferente, esta otra cosa no es magia, no va a avanzar de un día para otro. Lo que sí te puedo decir es que ha habido menos masacres en este gobierno que en los anteriores.

    Polemón: Sobre el libro, Magón, lo menciona mucho Andrés Manuel López Obrador en sus conferencias de prensa, se identifica mucho con el personaje, ¿ve usted algunos rasgos de Magón en el titular del Ejecutivo?

    Armando Bartra: Yo me identifico mucho con el personaje, las 60 personas que estaban escuchando la presentación del libro se identifican mucho con el personaje, las personas que en el Zócalo escucharon la presentación del libro y de otros libros sobre Flores Magón, se identifican un chingo con el personaje. Todos mis alumnos en la escuela de Ciencias Sociales donde yo he dado clases, se identifican un chingo con el personaje. Me parece natural que el presidente de la República se identifique con el personaje, ¿tú no?

    Muchos nos identificamos con este hombre que era un revolucionario que no tiraba tiros, que era un revolucionario que no andaba a caballo con las cananas que era un revolucionario que no hacía la guerra, sino un revolucionario que escribía, un revolucionario que publicaba periódicos, admirable, un revolucionario que ayudó a transformar este país sin que él en lo particular participara en la violencia en la lucha armada, como Zapata, como Villa, como Carranza, como Obregón.

    Libro: “Magón un anarquista en la revolución mexicana

    Polemón

  • La impotencia los desquicia

    La impotencia los desquicia

    Por Erika González

    La oposición mexicana lleva 4 años profiriendo arengas de triunfo al tiempo que lo van perdiendo todo. Confiados en que la propaganda barata haría el trabajo que sus miembros corrompidos son incapaces de realizar, han vivido actuando como voceros del desastre que nunca llega, perdiendo el tiempo en montajes armados para servir de espectáculos que promueven en todos los medios posibles.

    Mientras ellos se concentran en presentar una realidad inexistente, la 4ª transformación aplica cambios profundos en prácticamente todos los aspectos de la vida pública, la mayoría de los cuales se orienta a buscar el desarrollo del país con bienestar para la mayoría de sus habitantes.

    Solo en unas semanas las pensiones subieron 25%, se duplicó el periodo de vacaciones al que tienen derecho los trabajadores, el salario mínimo creció en 20%, la economía aumentó 4.7%, disminuyó en 70% el servicio de la deuda externa y le recortó casi 4 mil millones de pesos al INE.

    Atrapados en un torbellino que los tiene completamente mareados sin entender lo que sucede, los opositores inundan las redes con su estridencia acostumbrada, buscando influir en los habitantes que reciben directamente los beneficios del cambio, sin entender que sus medios no alcanzan a cubrir ni una pequeña proporción de esas audiencias.

    Sin darse cuenta de la mayoría de los cambios que van sucediendo, su necesidad de poder anunciar algún triunfo los impulsa a adoptar como propios los atracos derechistas que lograron en otros países latinoamericanos.

    Así las aberraciones legaloides que aplicaron contra Cristina Fernandez en Argentina, o el golpe de estado por fin concretado en Perú contra Pedro Castillo, los alborota hasta la euforia, casi al grado de festejarlo en el Ángel de la Independencia.

    Después de lo sucedido en Perú, los fachos mexicanos hicieron lo que saben hacer, entusiasmados por otro sueño húmedo imposible, lanzaron una tendencia en Twitter con las palabras “Sigues tú AMLO”. Ese mismo día un juez giró orden de captura contra otro panista ladrón, ex alcalde de Benito Juárez, así que en realidad “siguieron ellos”, terminando con sus fantasías esquizofrénicas y volviéndolos locos de nuevo.

    Sacando las cabezas del lodo de corrupción en el que viven, los panistas se juntaron nuevamente ante una tribuna para defender a su ladrón prófugo de la justicia en turno, como se ha hecho costumbre, pero ahora las caras largas y los discursos serenos fueron sustituidos por muecas de rabia y gritos de desesperación, exigiéndole a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México que no los persiga, que no aplique la ley, porque ellos la habían configurado para aplicárselas a otros, pero a ellos nunca.

    Mientras, cientos de familias defraudadas por estos delincuentes aplauden que por fin alguien los esté metiendo a la cárcel, ellos siguen con su propaganda de mensajes divorciados de la realidad, oscilando entre la hipocresía natural y el cinismo inevitable en el que los acorrala su historial de atracos escondidos debajo de la alfombra.

    La impotencia provocada por sueños de opio, que los cambios profundos aplicados en la 4ª transformación hacen imposibles, los desquician y no pueden ocultar su desesperación, a pesar del depurado entrenamiento que recibieron durante décadas para hacerlo, haciendo evidente su absoluta derrota moral.

    Como dijo el dramaturgo estadounidense Arthur Miller: “Hay hombres que no suben después de caer”.

  • Las causas justas: Dos marchas

    Las causas justas: Dos marchas

    Imagen aéra de la marcha del 27 de Noviembre en la Ciudad de México.

    Por Arturo del Bosque

    De lo que uno escucha o lee y registra de forma indeleble, anécdotas, relatos, pasajes históricos y de los cuales se echa mano para tratar de explicar o describir situaciones actuales, valga un relato que se ubica en la revolución cubana, ante la situación critica por la que en momentos paso la lucha por la liberación de la isla a manos del dictador Batista, uno de sus comandantes le manifiesta la incertidumbre y la duda que le causa la situación por la que en ese momento atravesaba la revolución al  comandante Fidel Castro, este le contesta, “LA CAUSA ES JUSTA Y EL PUEBLO HABRÁ DE ABRAZARLA”, valga este relato ejemplificador y lleno de sabiduría, para tratar de entender los acontecimientos que , día con día, se generan en nuestro país, es por tal que le asiste la razón al presidente, cuando dice, que, estamos viviendo un momento estelar en la historia de nuestro país.

    En la ausencia total de proyecto, de propuesta, programa y candidato, la oposición se aferra a cualquier evento político, para demeritar y tratar de descarrilar las propuestas del presidente y del gobierno que encabeza, así lo hicieron en tratándose de la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles, de la construcción del tren maya, la refinería, etc.. Ahora han encontrado en la iniciativa de reforma electoral enviada por el presidente a la cámara de diputados un pretexto fútil y vano para manifestarse en contra de este movimiento de transformación, la excusa, EL INE NO SE TOCA, proclama ridícula y patética que han hecho suya, clasemedieros, aspiracionistas y por supuesto la carroña política que obsecuentes y lambiscones se pliegan a las órdenes de un junior de la política, de un farsante con cariz de demócrata, Claudio X González.

    Con tal falaz causa, salieron a marchar en la cdmx y otras ciudades el país, la única consigna era precisamente EL INE NO SE TOCA, es por tal que decimos que su causa lejos de ser justa y atendible, proviene principalmente del prejuicio, de la mas profunda ignorancia y que sirvió para exhibirles, en un strip tease político, desfilaron personajes  impresentables, precisamente señalados por anti demócratas, corruptos y traidores, Vicente Fox, beneficiario de financiamiento presuntamente del exterior, con el esquema Amigos de fox, Francisco Labastida Ochoa, el beneficiario del PEMEXGATE, transferencia millonaria de la empresa al sindicato y finalmente a la campaña fallida de este dinosaurio, la maestra Elba Esther Gordillo, cacique sindical, epitome de la corrupción, operadora del fraude del 2006 que impuso a Felipe Calderón con las nefastas consecuencias, por todos conocidas, Roberto Madrazo, fraudulento hasta en las maratones en que participa., además de estos personajes, vimos a los dirigentes de los partidos del bloque conservador, ninguno digno de que se registre su nombre, por supuesto el jefe de todos ellos, el ya mencionado Claudio X Gonzales, las muestras de racismo y clasismo fueron  el común denominador de esta, según ellos, manifestación ciudadana, gente desinformada, manipulada, sin conocimiento así sea superficial de lo que significa la reforma propuesta, la señora que motejo de indio pata rajada al presidente, representa a este conglomerado, rubios a webo, falsarios y prepotentes, groseros, farsantes, defienden  una causa inexistente, declaraciones rayando en el absurdo como  aquella persona que dijo que el presidente le quería robar su credencial del ine, en fin, cabezas huecas, manipulables  y alienadas en una marcha que, en el delirio total un ex director del CICEN, Guillermo Valdez Castellanos taso en más de 850,000 participantes, un absurdo total.

    En otro evento o suceso político, el cual había sido programado antes de la marcha que festina como triunfo de triunfos la derecha, es decir, el presidente Andrés Manuel López Obrador había anunciado que en el zócalo capitalino habría de rendir su cuarto informe de gobierno, evento no protocolario que ya había sido desahogado en su parte constitucional al rendir tal informe el día 1 de septiembre en forma escrita a la mesa directiva de la cámara de diputados y haber leído una síntesis del mismo en palacio nacional.

    Por tal, lo único que cambio fue que además de la lectura del informe de resultados, el presidente convoco a los miembros, protagonistas y defensores de esta cuarta transformación, a marchar del ángel de la independencia al zócalo de la cdmx, la narrativa de la derecha describía a un presidente colérico y enfurecido por la cantidad de personas que marcharon en la llamada marcha en defensa del INE, discurso totalmente falso y manipulador, la marcha a que se convoco fue una marcha festiva, no de agravios, una marcha pacifica como lo han sido las mas de cincuenta que le han precedido y en las cuales no se ha roto un cristal ni pintado una barda, huelga decir que la asistencia supero en numero a la de la marcha de el 13 de noviembre, por mas que la prensa y las redes derechosas pretendan tergiversar y exagerar, sin ser lo mas importante es decir, la magnitud de la  manifestación, si lo es la motivación, los primeros, gente desinformada, rencorosa y colérica en contra del proyecto de transformación, los segundos, un pueblo que se acuerpa con su presidente y que en un ejercicio inédito marcha por mas de cinco horas con su compañero presidente, sin vallas, sin estado mayor presidencial, sin guardaespaldas ni aparato de seguridad, marcha que desde todos los confines de la patria llevo sones, colores, ambiente, jolgorio y alegría, la alegría que produce el estar del lado de las causas justas, la causa de los pueblos que luchan y en la movilización, la fraternidad y el compañerismo han encontrado llave, rumbo,  destino.

    El signo más lamentable, lo ya esperado por el presidente y que es una constante en el actuar y el decir del bloque conservador, se manifestó y afloro en una forma brutal, insultos, racismo, clasismo, desprecio por el diferente, por el que consideran menor o de más baja escala social, uno recurre a los literatos, a mentes brillantes que hace décadas les han desnudado en su infinita ruindad y miseria, en el “Luto Humano”, el gran José Revueltas les retrata en forma magistral en el personaje Calixto, aquel que por suerte logra hacerse de una pequeña o grande fortuna, según se vea, un personaje que había andado la legua en la revolución y que junto con ocho compañeros es licenciado del servicio de las armas y deciden entrar al poblado del que, sin nada en las manos había salido el mismo diez años antes, conocedor del poblado se encamina a la hacienda que fuera de su padre, personaje que nunca le dio tal lugar de hijo y que guardaba en un armario la fortuna que el hijo no deseado encuentra, apenas encontrarla y sufre una metamorfosis, un cambio de actitud hacia la vida, hacia sus compañeros, hacia todo aquello que amenace la posesión de su fortuna, pronuncia para si las siguientes palabras que, en diversas y múltiples maneras se han  venido pronunciando en  nuestro país, por aquellos seres de baja espiritualidad que, cegados por el brillo del oro se convierten en los modernos Calixtos, insensibles, indolentes y profundamente egoístas.

    “El odio se apoderó de su alma. Aborrecía a los que, merced a este milagro de las joyas, ya no eran sus iguales; a los descalzos, a los desnudos. Que murieran, desaparecieran.”

    Estas palabras, este sentimiento se palpaba en la marcha del clasismo, del odio y la sin razón, huérfanos de sentimientos, de empatía y compasión, se manifestaron tal cual rezan las palabras del innoble Calixto, intoxicados e irracionales, sin causa, sin banderas, como sino de su estirpe se hicieron acompañar por bandoleros y repudiables bandoleras.

    Por fortuna y gracia, son minoría, las mayorías ruidosas y festivas han demostrado una vez más que,  QUE NO CAMINA SOLO, EL PRESIDENTE.

  • La rana en el agua caliente

    La rana en el agua caliente

    Por Erika González

    En los 36 años que transcurrieron en México de 1982 a 2018 sucedió lo que pasa en el experimento de la rana con el agua caliente. Si calentamos agua a punto de ebullición y aventamos una rana a la olla, ésta siente el agua hirviendo y salta hacia fuera; sin embargo, si la ponemos en agua fría y vamos calentándola gradualmente hasta que hierva, la rana no se sale, se va acostumbrando a que el calor vaya aumentando hasta que se cuece.

    El saqueo y la destrucción que sufrimos durante este período negro del neoliberalismo en México, fue gradual y bien dosificado, combinado con la propaganda generalizada en los medios de información que se convirtieron en basura promocional al servicio de la causa oligárquica.

    En este proceso de “calentamiento del agua” donde nos metieron a todos, fuimos pasando por cada uno de los gobiernos dedicados a cocer a la población mexicana convertida en ranas de experimento.

    El mismo neoliberalismo que hoy vemos en su expresión más depurada destruyendo a Europa, aquí se aplicó parulatinamente a partir de las privatizaciones de bancos, ferrocarriles, líneas aéreas, ingenios azucareros, empresas paraestatales de todo tipo, medios de comunicación del estado, tierras para extracción minera, explotación de agua, playas y demás riquezas nacionales.

    Sufrimos el drenaje permanente del presupuesto público por medio de contratos amañados para vendernos las medicinas, construirnos hospitales inexistentes, bardas en vez de refinerías, reclusorios cobrados como si tuvieran paredes de platino, monumentos a la corrupción en Reforma, concesiones para extracción de petróleo en las que nunca invirtieron un centavo, compras de toda índole a sobreprecios inimaginables.

    Padecimos la destrucción de empresas públicas como la Compañía de Luz y Fuerza, el desmembramiento de la Comisión Federal de Electricidad para concesionar a empresas extranjeras, el robo de luz por parte de los supuestos socios de estas empresas, el endeudamiento innecesario y el abandono de Petróleos Mexicanos con miras a destruirlo para concesionar la producción.

    La desintegración de las refinerías para tener que comprar la gasolina en otros países, el abandono del campo para importar los alimentos, el robo generalizado de combustibles, la proliferación de los cárteles de la droga, el incremento demencial de la inseguridad, la violencia y la impunidad.

    La colusión del gobierno con bandas de delincuentes para proteger a una y combatir a las demás, mientras las autoridades se involucraban en el narcotráfico, el secuestro y demás delitos graves; los fraudes electorales apoyados por sus órganos autónomos como el IFE y el INE para mantenerse saqueando desde el poder.

    Y así, mientras el agua se iba calentando hasta hervir en el sexenio de Peña, los medios de propaganda cómplices nos decían solamente lo que estos sátrapas voraces y muertos de hambre querían que supiéramos, para desorientarnos y convencernos de lo mucho que nos convenía todo esto.

    En este proceso las ranas de mentes más débiles se cocinaron. Por fortuna la mayoría de las ranas mexicanas fuimos más resistentes de lo que esperaban y logramos saltar fuera de la cacerola para apagar la estufa, lo que también hemos podido ir haciendo gradualmente porque no se puede disminuir el calor del agua desde 100 grados a cero en poco tiempo.

    Hoy, mientras el agua se va enfriando poco a poco, todavía quedan dentro del perol algunos millones de ranas con el cerebro cocido que por supuesto no alcanzan a entender nada; incluso extrañan el calor y lo piden a gritos, aunque los demás nos estemos encargando de que no se terminen de camuscar por completo.

    Como dijo el filósofo holandés Baruch Spinoza: “La salvación del pueblo es la suprema ley a la que deben responder todas las demás, tanto humanas como divinas”.

  • Infantilizar a los pobres, ideología de las élites

    Infantilizar a los pobres, ideología de las élites

    Por Aldo Fabián Hernández Solís

    Un junior del régimen neoliberal, con pretensiones de ser candidato presidencial en el 2024, presentó hace unos años la propuesta “Adopta un mexicano” como mecanismo para sacar de la pobreza a los millones de mexicanos que la padecen.

    Vale la pena prestarle atención a la propuesta, ya que es una muestra de la ideología de las élites en momentos de disputa política como el actual.   

    El planteamiento es sencillo, pasa por un “cambio de actitud” y algunas acciones, pero el centro es que los mexicanos que no sufren pobreza “adopten” a un mexicano que la padece. Esta adopción parte en interesarse en el otro, ayudándolos de manera material, impulsándolos a que estudien y enseñándoles a acceder al mercado laboral. Para con ello, los pobres tengan las mismas oportunidades que gente como Enrique de la Madrid han tenido y claro está han aprovechado, según se explica en un emotivo video. En términos políticos y sociales es asumir la superioridad de la élite frente al pueblo y aceptar su dirección política, ética, educacional y económica.   

    La idea la retoma según cuenta el autor, en que ha vivido la solidaridad de las organizaciones de beneficencia en las que el mismo ha aportado. Una vuelta a la filantropía y a la superación de la pobreza a partir de ayuda externa. Pero en el título de su propuesta se encuentra el “discurso oculto” que comparte con la élite a la que pertenece. Su propuesta Infantiliza a los pobres, presentándolos como sujetos carentes de una racionalidad plena, sin voluntad y seres indefensos. Y a las élites las coloca como benefactoras y todo poderosas, sabedoras del que hacer.  

    Analizar de quien viene la propuesta la muestra como una reacción de clase ante la pérdida de una posición dirigente. Hijo del expresidente Miguel de la Madrid en cuyo sexenio campeó la corrupción y se instauraron las políticas privatizadoras, un rico ligado al poder político, diputado local y funcionario de altos vuelos de los gobiernos neoliberales, acaba de encontrar el hilo negro de lo que necesita el país. Enrique de la Madrid busca ser la figura “nueva” de la oposición neoliberal, una figura de las élites en la búsqueda por reconquistar el poder político.  

    El alejamiento entre las élites y el pueblo se hace más extenso. Hay abajo una consciencia clasista y plebeya que descubre la trampa. Y una incomprensión de las élites sobre lo que significa el actual proceso de transformación. Es por ello que ante una movilización como la del 27 de noviembre la respuesta sea tachar de “acarreados” al más de un millón de ciudadanos que participaron. Otra vez negando el carácter de sujetos y ciudadanos plenos a las mayorías.  

    En sus torres de marfil imaginan soluciones, sin dejar de sentirse superiores y con derecho a mandar. Se empeñan en atacar el gobierno de la 4T, invocan desastres y llaman a la defensa de las instituciones. Buscan banderas, son “demócratas” que desprecian al pueblo y hacen llamados a la justicia social que son insultos y paternalismo vulgar. Pero en democracia el pueblo tiene la última palabra.  

  • Trump y la podredumbre política de Estados Unidos

    Trump y la podredumbre política de Estados Unidos

    Fuentes: De Wereld Morgen

    Traducido del neerlandés para Rebelión por Sven Magnus

    Según los principales medios de comunicación, la democracia ha triunfado en Estados Unidos, ya que Biden ha conservado una estrecha mayoría en el Senado en las elecciones de mitad de mandato. Pero es una lectura superficial. Si profundizamos, vemos una gran podredumbre del sistema político. Hoy más que nunc, la democracia está en peligro, especialmente ahora que Trump ha vuelto a declarar su candidatura para las próximas elecciones presidenciales.

    En el Estado de la Unión en marzo de 2022 el Presidente Biden habló en respuesta a la guerra en Ucrania de la gran lucha entre países democráticos y autocráticos en todo el mundo. Pero es posible que la batalla entre democracia y autocracia tenga que librarse sobre todo dentro del propio Estados Unidos.

    El factor Trump

    La putrefacción del sistema político se inició hace mucho tiempo. Desde la Segunda Guerra Mundial el partido republicano ha estado coqueteando con figuras paranoicas, extremadamente conservadoras y derechistas (1). Personas como Joseph McCarthy (2), Barry Goldwater, Richard Nixon, Ronald Reagan, Newt Gingrich (3) y Pat Buchanan (4) prepararon el camino para una figura como Trump. En otras palabras, la podredumbre ya tiene décadas y está profundamente arraigada en el partido republicano.

    En otros países la extrema derecha germina invariablemente junto a los partidos mayoritarios. Pero en Estados Unidos el sistema electoral no lo permite, por eso la extrema derecha tiene que echar raíces dentro de uno de los dos grandes partidos.

    Trump prolongó el proceso de derechización y podredumbre que ya existe desde la década de 1950, pero hizo más que eso. Desde su llegada a la Casa Blanca aceleró el proceso de putrefacción y empezó a controlar el Partido Republicano.

    Noticias falsas

    El sello de Trump son las fake news. Durante su mandato lanzó una media de más de siete mentiras o declaraciones engañosas diarias. Y lo que es más grave, gran parte de sus base electoral las creó. Por ejemplo, tres cuartas partes de los votantes republicanos sigue convencido de que Biden robó las elecciones. La mitad de sus partidarios cree que luchó contra el abuso sexual infantil en altas esferas del Partido Demócrata (5).

    Las noticias falsas y las teorías de la conspiración no son nada nuevo en Estados Unidos, pero Trump ha conseguido convertir estos inventos en una sola gran historia y darle legitimidad presidencial. El Partido Republicano ha dejado atrás la verdad y la realidad. Los hechos y la ciencia ya no cuentan.

    Tres cuartas partes de los republicanos considera que una mala reacción a la vacuna es más arriesgado que contraer el propio covid-19. Martin Wolf de Financial Times cita a Timothy Snyders: «La posverdad es igual al prefascismo y Trump es nuestro presidente de la posverdad». Wolf añade: «Si la verdad es subjetiva, la violencia decide. Entonces no puede haber una verdadera democracia, solo habrá espacio para las bandas de matones rivales o para la banda dominante del líder».

    Radicalización, polarización y violencia

    Durante mucho tiempo proliferaron en Estados Unidos las creencias extremistas, odiosas y violentas, pero en la mayoría de los casos estaban confinadas a los márgenes del debate político. Durante la presidencia de Trump y a través de sus acciones se han “normalizado” opiniones como la “supremacía blanca”, la islamofobia, la homofobia o las teorías conspirativas salvajes. Se convirtieron en la corriente principal y cada vez más personas comenzaron a compartir y promover esos puntos de vista.

    Tras la mortal actuación de grupos neonazis en Charlottesville en 2017 Trump como presidente habló de «gente muy buena» entre los manifestantes. Bajo su mandato, nunca hubo ningún problema con declaraciones abiertamente racistas o demostraciones de odio hacia las mujeres.

    Foto: Manifestación de neonazis en Charlottesville en 2017 (Anthony Crider, Flickr / CC BY 2.0)

    Los partidarios de Trump también se radicalizaron por la infiltración de grupos fascistas en canales pro-Trump, con el objetivo de empujar a sus partidarios hacia la extrema derecha. Aparentemente con éxito.

    Trump ha logrado fusionar ideas extremistas y a veces marginales muy diferentes en un proyecto político único y claro. Un proyecto que hace que la gente se sienta parte de algo que trasciende a sí mismo y consigue movilizarlos. Ese movimiento y esa movilización también muestran rasgos cada vez más violentos. El asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 fue la culminación de cuatro años de escalada de violencia de la extrema derecha, desde los manifestantes con antorchas en Charlottesville que gritaban contra los negros y los judíos, milicias fuertemente armadas que se manifestaron contra el confinamiento, hasta los planes para secuestrar y posiblemente eliminar al gobernador de Michigan.

    Se estima que actualmente hay cientos de grupos paramilitares que operan en Estados Unidos. Algunos poseen armas muy pesadas. Juntos cuentan con unos 50.000 miembros. Estados Unidos está saturado de 400 millones de armas de fuego, incluidos al menos 20 millones de fusiles de asalto, la mayoría de los cuales son propiedad de bribones de derechas. El gran apoyo electoral con el que cuenta Trump da vida a los grupos paramilitares de extrema derecha y los hace más audaces.

    Los supremacistas blancos y otros extremistas de derecha fueron responsables de dos tercios de todos los atentados y complots terroristas en el territorio de Estados Unidos. La mitad de esa violencia se dirigió contra manifestantes. Los colegios electorales, las escuelas, los centros médicos y el personal de las bibliotecas en muchos lugares están siendo asediados por bandas neofascistas. Recuerda a las bandas de matones fascistas de la década de 1930.

    Esta radicalización se traduce en una polarización extrema: o se está a favor de Trump o se está en contra. Su estilo provocador alimenta perfectamente esta polarización. Cada vez que se pasa de la raya y se le ataca por ello, puede gritar que sus adversarios intentan coartar su libertad de expresión.

    Los medios de comunicación dominantes desempeñan un papel fundamental en esa polarización. Los arrebatos de fuerza de Trump garantizan el espectáculo y son buenos para las cifras de venta y, por tanto, para los ingresos publicitarios. La degeneración de figuras como Trump es un efecto secundario de lo que Thomas Decreus describe como democracia del espectáculo, pero que es extremadamente peligroso (6).

    Una polarización tan extrema hace prácticamente imposible el funcionamiento democrático, sobre todo si se cuestiona hasta el propio resultado electoral. El antes citado Martin Wolf se pregunta con razón: «¿Cómo puede funcionar la democracia si la mayoría de los votantes de uno de los dos partidos principales cree que las elecciones que se han perdido son una selecciones que han sido robadas? ¿Cómo se puede obtener el poder de forma pacífica y mantenerlo de forma legítimo? En última instancia, ¿quién decide, aparte de la violencia?»

    Control sobre el partido

    En seis años Trump ha conseguido doblegar por completo al Partido Republicano a su voluntad. Muchos de los parlamentarios, gobernadores y alcaldes son acólitos fieles de Trump. Un 93% de los candidatos preferidos de Trump ganaron las primarias republicanas. Muchos de ellos no fueron elegidos en estas elecciones intermedias, pero eso no impide que los parlamentarios republicanos estén aún más en sintonía con él que antes.

    Muchos miembros del partido que no están de acuerdo con él no se atreven a abrir la boca, por miedo de ser atacados en las redes sociales o a que en las próximas nominaciones pase por delante de ellos un aspirante que está más en la línea de Trump. Así, ocho de los diez republicanos que votaron en la Cámara de Representantes para destituirlo por el asalto al Capitolio se jubilaron o fueron expulsados en las elecciones internas del partido debido a su presión.

    El Partido Republicano ya no se define por ideología o convicción, sino principalmente por lealtad a Trump. Quedó muy claro tras la negativa de la gran mayoría de su partido a pronunciarse contra su papel en el asalto al Capitolio.

    Su popularidad ha caído recientemente, pero sus seguidores siguen siendo numerosos. Entre los partidarios republicanos, puede contar con la aprobación de 65%. Para la próxima carrera a la Casa Blanca el 48% de los republicanos prefiere a Trump, es decir, casi el doble de su presunto oponente, Ron De Santis, el actual gobernador de Florida.

    Control sobre las instituciones

    Bajo el liderazgo de Trump los republicanos están trabajando para socavar y destruir la democracia desde adentro. Lo hacen infiltrándose en las más altas esferas de los estados y del gobierno federal.

    Actualmente ya cuentan con la mayoría del poder judicial federal, incluido el superpoderoso Tribunal Supremo. En las elecciones de mitad de mandato también prevalecen en la Cámara de Representantes.

    Actualmente controlan al menos la mitad de los gobiernos estatales más influyentes del país. Y quizás lo más importante, planean obtener el control de las comisiones electorales en los estados nombrando personal leal a Trump. En bastantes estados ya lo han conseguido, lo que en caso necesario facilitará la declaración de ilegalidad del resultado de las elecciones presidenciales de 2024.

    Al fin y al cabo, Trump seguirá contando con una maquinaria propagandística muy potente, tanto a través de los medios de comunicación como de las redes sociales (alternativas), en parte gracias a Musk. También nombró a muchos jueces conservadores y convirtió el Tribunal Supremo en un bastión conservador.

    Socavar la democracia

    No sería la primera vez que un sistema parlamentario occidental es socavado y destruido desde dentro. Pensemos en gran parte de las democracias europeas de la década de 1930 y, más recientemente, en Turquía, Hungría, Filipinas, El Salvador…

    En su libro Cómo mueren las democracias dos profesores de Harvard describen que la historia demuestra que ni siquiera es tan difícil. La eliminación del sistema democrático requiere una serie de cosas: conquistar el control del poder judicial, de los servicios de inteligencia y de las fuerzas policiales; dejar fuera de juego a la oposición política y, preferentemente, a los medios de comunicación; poner de su lado a la élite económica y cultural en la medida de lo posible; y, por último, doblegar el sistema electoral a su voluntad (7).

    Está muy claro que Trump ya ha recorrido una buena parte de este camino. Si se vuelven a cuestionar las próximas elecciones presidenciales de 2024, podría provocar el caos y una grave crisis constitucional.

    Según Robert Reich anterior ministro de Trabajo en Estados Unidos, «el protofascismo de Donald Trump representa la mayor amenaza interna para la democracia estadounidense desde la Guerra Civil» (1861-1865). Reich tiene más que razón, sin embargo, tenemos que profundizar un poco más.

    Es cierto que Trump tiene una gran responsabilidad en el alto grado de putrefacción de la situación política actual en Estados Unidos, pero el problema es más profundo y no depende de su persona o carisma. En caso de que Trump se vea abatido por una enfermedad o tenga que abandonar por acciones legales, puede ser sustituido fácilmente por el gobernador protofascista de Florida Ron DeSantis, que potencialmente aún es más peligroso.

    Hay al menos dos defectos fundamentales del sistema político estadounidense que permiten y perpetúan la actual podredumbre: la pésima condición social de gran parte de la población -de la que los demócratas son en parte responsables- y el control de las grandes empresas sobre la política.

    El cementerio social y la responsabilidad de los demócratas

    Un 58% de los ciudadanos del país más rico del mundo vive al día. A menudo deben aceptar dos o tres trabajos para no caer en la pobreza. Muchos mayores de 65 años tampoco pueden permitirse jubilarse y siguen trabajando, literalmente, hasta caer muertos.

    Foto: Una pareja de indigentes en San Francisco (Franco Folini, Flickr)

    Unos 130 millones de estadounidenses (un 40%) no tienen suficiente dinero en el banco para hacer frente a una emergencia de 400 dólares. De estos, 80 millones (el 25%) aplazan el tratamiento de una enfermedad grave debido a su coste. En este país de alta tecnología una de cada nueve personas se acuesta con hambre.

    En ningún lugar del mundo occidental la brecha entre ricos y pobres es tan grande como aquí. El 0,1% de los ricos posee lo mismo que el 90% de los de abajo.

    Los republicanos no son en absoluto los únicos responsables de esta situación. Los demócratas también aplicaron políticas de austeridad antisociales. Es imperdonable que un partido que se dice progresista haya permitido esta degradación social.

    Las personas que retrocedieron socialmente en los últimos 40 años se sienten abandonadas por los demócratas y empiezan a buscar alternativas. Una proporción aterradoramente grande de la población de Estados Unidos está aparentemente tan perturbada quebusca de un líder fuerte, aunque ese líder diga las mayores tonterías e incluso vaya en contra de sus propios intereses.

    No es de extrañar que Trump tenga muchos seguidores entre las capas sociales con poca educación, en este caso sobre todo de la población blanca. Las pasadas elecciones de medio término mostraron una vez más que los demócratas han perdido parte de su base tradicional de la población trabajadora.

    La historia demuestra que un cementerio social es un excelente caldo de cultivo para que florezca la extrema derecha. Vemos que hoy ocurre lo mismo en otros países como Hungría, Brasil (Bolsonaro), Turquía, India…

    Resulta imposible ignorar la conclusión: la putrefacción de la política ha tenido lugar sobre todo en el seno del partido republicano, pero los demócratas han contribuido a crear un terreno fértil para ello. Pero la podredumbre no se limita a los políticos, sino que hay que cavar una capa más profunda. Hay que ver quién controla esa clase.

    El papel de la élite económica

    En un país capitalista el alto grado de espectáculo hace que sea fácil tener la impresión de que el político es quien toma las decisiones políticas más importantes, pero entre bastidores son las grandes empresas quienes marcan las líneas y definen las principales orientaciones.

    Un gobierno puede permitirse un cierto margen, pero tiene un margen de maniobra limitado. Cuando las fuerzas progresistas se hacen con una parte del poder del Estado, como por ejemplo en Grecia durante la crisis del euro, se acaba la partida (8).

    La clase política está, por así decirlo, atada con una correa a los grandes grupos de capital. Ese control -o correa- en Estados Unidos es más obvio que en ningún otro país. En la crisis del coronavirus los gigantes farmacéuticos fueron los protagonistas y obtuvieron enormes beneficios. Ahora son los gigantes de la energía los que tienen secuestrada la crisis climática y están ganando dinero a costa de la ciudadanía con la actual crisis energética.

    Y hoy es la industria militar la que alimenta la fiebre de la guerra y se hace con grandes beneficios. En 2008 fueron los grandes bancos estadounidenses los responsables de la crisis financiera, pero fueron las personas trabajadoras quienes pagaron el precio.

    Ese control se hace aún más evidente en las campañas electorales. Para ser elegido en Estados Unidos, hay que contar con un presupuesto muy elevados para la campaña y este proviene principalmente del sector empresarial. Por ejemplo, Biden pudo contar con el apoyo financiero masivo de Wall Street en las últimas elecciones presidenciales, al igual que Hillary Clinton y Obama antes.

    La élite económica selecciona así a «su» personal político. Ese mismo control férreo fue el que también impidió que el muy popular pero de izquierda Bernie Sanders fuera candidato presidencial de los demócratas. Para las grandes empresas una persona así es simplemente impensable.

    Foto: Bernie Sanders (berniesanders.com)

    La historia nos enseña que la élite económica prefiere líderes políticos voluntariosos y predecibles, pero si no hay alternativa, no duda en ofrecer un salvavidas al bufón más descarado o irresponsable, siempre que defienda sus intereses. Eso explica por qué Trump dispuso de un enorme presupuesto para ser elegido en 2016 y que al principio de su mandato pudiera contar con el apoyo de la gran mayoría de la élite económica gracias a los importantes recortes fiscales que aprobó (9). Incluso después de asaltar el Capitolio, Trump sigue contando con su generoso apoyo. En las pasadas elecciones parciales fue el mayor recaudador de fondos para su partido.

    La situación se puede resumir de la siguiente manera: la élite económica no tolera una salida de izquierdas a la crisis económica, solo acepta una que se adapte a sus intereses. En un clima político polarizado esa salida va inevitablemente en dirección a la extrema derecha. Este es el destino de un sistema político en el que, en última instancia, quienes mandan son las grandes empresas.

    ¿Qué hacer?

    Para invertir esa tendencia deben ocurrir varias cosas. Para contrarrestar la amenaza de la violencia armada hay que contener a las milicias paramilitares. Esto tendría que ir acompañado de una revisión y depuración de las fuerzas policiales y del ejército, así como de un cambio en la ley de armas.

    Para eliminar el caldo de cultivo de la extrema derecha se necesita una especie de nuevo contrato social o, mejor dicho, un Marshall plan social. Sus principales ingredientes son una fiscalidad justa, una sanidad accesible, el aumento de los salarios (mínimos) y de las jubilaciones, y el abaratamiento de la enseñanza superior.

    El propio sistema político también necesita un profundo reseteo, lo que implica varios aspectos que trascienden este artículo. Aún más fundamental es acabar con el control de la élite económica -no elegida- sobre la toma de decisiones políticas, lo cual solo será posible si se acaba con su poder desproporcionado.

    Deshacer la polarización y recuperar un debate político sereno exigirá poner bajo control democrático los medios de comunicación y las redes sociales, ahora en manos de poderosos grupos de capital.

    Así que queda mucho trabajo por hacer, pero la situación no es tan desesperada. Con la llegada de Bernie Sanders se ha conmocionado profundamente el panorama político de los partidos estadounidenses. Tras las campañas electorales de 2016 y 2020 ha comenzado un nuevo movimiento esperanzador. Como en muchos otros países del mundo, estas fuerzas progresistas se enfrentan a un reto enorme.


    Notas:

    (1) En la década de 1950 McCarthy organizó una caza de brujas de anticomunistas. En la década de 1960 fue el muy conservador Barry Goldwater -amigo íntimo del cazador de comunistas Joseph McCarthy- quieen fue candidato presidencial en 1964.
    A partir de la década de 1970 el partido republicano se dirigió deliberadamente a los votantes racistas de los estados del sur. Se aprovechó de sus temores y los avivó también para establecer allí, con éxito, un bastión republicano. Fue la llamada ‘estrategia sureña’ de Nixon y otros.
    Con el advenimiento de Ronald Reagan en la década de 1980 el gobierno fue calificado de inherentemente malo. En las décadas de 1980 y 1990 Newt Gingrich envenenó la cultura política de Estados Unidos. Utilizó teorías conspirativas e invectivas para desacreditar a sus oponentes políticos. Con una política de obstrucción hizo prácticamente imposible la cooperación entre ambos partidos.

    (2) Joseph McCarthy fue un político de extrema derecha del Partido Republicano. En parte bajo su impulso, se desató a mediados de la década de 1950 una verdadera caza de brujas contra personas progresistas, que se presentó como una campaña contra el comunismo. La táctica utilizada para acusar a la gente sobre la base de pruebas débiles o incluso inexistentes recibió su nombre: mccarthyismo.

    (3) Newt Gingrich fue miembro de la Cámara de Representantes de 1979 a 1999. Fue su presidente entre 1995 y 1999.

    (4) Pat Buchanan es un republicano archiconservador que ha sido asesor de varios presidentes. Especialmente en la década de 1990 pasó a primer plano. Según él, la represión de la inmigración era demasiado laxa. Consideraba la homofilia «actos antinaturales». En un infame discurso advirtió de una guerra cultural: «Hay una guerra religiosa en este país. Es una guerra cultural, tan crucial para el tipo de nación que seremos como la propia Guerra Fría, porque esta guerra es sobre el alma de Estados Unidos».

    (5) Se trata de la teoría de la conspiración totalmente demencial llamada QAnon. Sus defensores creen que los demócratas, los súperricos y los famosos de Hollywood controlan el mundo y se dedican a la pedofilia. Están convencidos de que Trump, como Mesías, está luchando contra estas fuerzas satánicas.

    (6) Thomas Decreus: «En una democracia del espectáculo el conflicto político se crea o fomenta profesionalmente y luego se desata en la sociedad. El conflicto es un producto político-comercial y, por lo tanto, refleja cada vez menos las líneas de fractura que prevalecen en la sociedad, pero crea sus propias líneas de fractura adaptadas a un complejo mediático-político y a una audiencia de consumidores de medios. En la medida en que consiguen suscitar fuertes emociones en el público -y, por tanto, se convierten en productos mediáticos interesantes-, estas fallas creadas siguen resonando y, por tanto, son cada vez más reales”.

    (7) Levitsky S. y Ziblatt D., Cómo mueren las democracias, Nueva York, 2018, p. 77v.

    (8) En Grecia el gobierno de izquierdas liderado por Syriza y apoyado por una convincente mayoría en un referéndum quería una salida social a la crisis de la deuda. Sin embargo, el Banco Central Europeo lo hizo imposible al amenazar con cortar el suministro de dinero. En ese momento cambió el gobierno de Syriza.

    (9) Sus guerras comerciales, sus políticas inconstantes y sus vínculos con la extrema derecha erosionaron ese apoyo. Una parte importante de los empresarios no apoyó su política antiinmigración. Sin embargo, Trump podría seguir contando con capitalistas de sectores como la energía, la agroindustria, el transporte y la construcción.

    Fuente: https://www.dewereldmorgen.be/artikel/2022/11/14/trump-en-de-politieke-verrotting-van-de-vs/

  • La marcha del amor

    La marcha del amor

    En la opinión de Elí González

    @calacuayoMX @eligonzalezhz

    Las marcha del 27 de noviembre pasado, fue una marcha conmovedora, auténtica; una marcha de amor. Desde que el presidente López Obrador salió del Ángel de la Independencia y hasta llegar al Zócalo capitalino, miles de personas le gritaban muestras de amor como: “Andrés, eres un chingón”, “AMLO te amamos”, “AMLO eres el mejor presidente del mundo”, “AMLO reelígete”, entre muchas otras expresiones de cariño.

    Era imposible tener una idea de cuanta gente había en la marcha, no eran ríos, eran océanos de personas gritando, “Es un honor estar con Obrador”, y miles de expresiones de amor y respeto al presidente. ¡Cuan diferente puede ser una marcha auténtica! a una marcha de odio como la que realizó la oposición el día 13 de noviembre. Ahí nadie le dedicaba palabras de cariño o amor a alguien, ahí nadie le decía a alguien “te quiero”. Ahí todo era maldecir, humillar, condenar y agredir.

    Hoy sabemos que la cifra oficial de asistentes fue de 1.2 millones de personas. Por eso en esa marcha, era imposible que una persona pudiera ver el principio y el fin del contingente.

    Es increíble que un presidente que hacia parte de un granito de arena, sea precisamente el centro de esa marcha, un hombre al que su pueblo lo ama incondicionalmente.

    Es por eso que la derecha odia al presidente, porque ninguno de ellos es capaz de provocar tanta pasión y tanto amor. Y para aliviar su odio, la oposición y sus medios de comunicación dicen que los que estuvimos ahí, somos personas sin criterio, que no pensamos y que estuvimos ahí por “una torta y un frutsi”; que somos pobres y que no tenemos preparación alguna.

    Los medios televisivos, radio, internet y columnistas tratando de desvirtuar la marcha, utilizando la bajeza que los caracteriza, la mentira vil, dicen que los que marchamos, fuimos a arreados y gente pagada, incluso, que fuimos obligados a asistir a la marcha.

    Los políticos del PRIAN dicen que somos croqueteros, acarreados, indios, muertos de hambre, con primaria trunca, que vivimos de los impuestos que pagan ellos. Incluso fueron capaces de decir que la marcha del 13 de noviembre fue de los que pagan impuestos, y la del 27, fue de los que vivimos de lo que pagan ellos. Es increíble como pueden ofender a quienes necesitan que voten por ellos para no desaparecer.

    La derecha y sus “intelectuales” sin ningún recato dicen que el pueblo es ignorante, que no analiza, que es fácilmente manipulable. Lo dicen sabiendo que las encuestas dicen lo contrario. Parametría demostró que los chairos de AMLO, son gente preparada, informada y con más altos estudios e ingresos que los votantes de derecha. Pero los medios de comunicación al servicio del PRIAN, quieren manipular la opinión pública, con la mentira de que las cosas son al revés.

    Así como Parametría, el pueblo en la marcha demostró que contrario a lo que opinan los “intelectuales”, el pueblo piensa, razona, reflexiona, debate y se informa; el pueblo está consciente que es el protagonista de una gran transformación; por supuesto también se indigna por el racismo, la discriminación y el desprecio con el que la derecha nos ve.

    La marcha del 27 de noviembre fue única y será irrepetible sin AMLO. La marcha no se centró en exigir, en lanzar consignas, la gente estaba esperando al presidente para demostrarle su apoyo y cariño. La macha fue una fiesta pro AMLO.

    La primera marcha en la que participé, fue en 1991 y fue a lado del hoy presidente. Se llamó “éxodo por la democracia” y era una marcha distinta, una marcha contra el gobierno. Esta macha fue distinta, algo nunca antes visto, nunca vi a un contingente volcado en favor de un político. Nunca lo vi antes y creo que nunca más lo veré después de AMLO.

    Seis horas de recorrido y el presidente en medio de la multitud. A cada paso que daba, había una multitud que quería abrazarlo, tocarlo, tomarse una foto con él, saludarlo, gritarle “presidente”, “no estás solo”, “te amlo”. La multitud lo miraba con una admiración desbordante, con una mirada de amor que envidiaría cualquiera. Y es que como México ama a su presidente, nunca más volverá a verse.

    Al ver a la multitud esperándolo como cuando un enamorado espera a su amor, es cuando se comprende claramente la frase favorita del presidente: “amor con amor se paga”. Y a cada sonrisa respondía con sonrisa y lanzaba apretones de manos y abrazos y se podía notar la alegría en su rostro a pesar de su cansancio. Estoy seguro que el presidente ha de decir: ya me puedo morir tranquilo. Porque un país entero lo ama, lo cuida, lo protege con su propia vida. Yo nunca había visto a un presidente tan querido por la gente.

    AMLO es el fenómeno del siglo, mucho más que rock star, mucho más que un predicador, es un héroe viviente. Y no es que yo así lo quiera decir, es que eso demostraba la gente que se conformaba con verlo, otros tenían la suerte de poder tocarlo.

    Un presidente que recibe tanto amor de su pueblo, en un país donde los políticos, durante años, se han ganado el desprecio de la gente. Nadie hubiera pensado que hacer un muñeco de Calderón o de Peña Nieto sería negocio. Nadie lo hubiera comprado, o quizás sí, pero para quemarlos.

    La oposición sabe que AMLO no pretende reelegirse, pero por miedo es que atacan con mentiras. Ellos saben perfectamente que AMLO es el mejor presidente que ha tenido nuestro país, pero no lo van a reconocer en público porque los haría desaparecer. Si AMLO se reeligiera, ganaría las elecciones abrumadoramente.

    Varios compañeros periodistas entrevistaron a los asistentes y se podía ver gente conmovida hasta las lágrimas, porque habían podido estar cerca del hombre que vino s devolverles la dignidad, el amor a México.

    La gente aprende con AMLO, entiende con AMLO, conoce historia y política con AMLO. No sólo es el líder, es quien muestra lo que sucede, es como un maestro al cual hay que ponerle atención.

    Tonto es quien cree que el pueblo es tonto. Con el informe de Gobierno del presidente al terminar la macha, la gente comprobó una vez más que la oposición mientras gobernaba, se robaba billones de pesos que terminaban en las cuentas de unas cuantas familias de prianistas ratas.

  • Voto dividido, otra trampa de la derecha

    Voto dividido, otra trampa de la derecha

    Por Miguel Ángel Ferrer

    Uno de los más conocidos voceros e ideólogos de la ultraderecha mexicana, Enrique Krauze, aconseja a los ciudadanos practicar en la elecciones generales el llamado voto dividido: sufragar por el candidato presidencial de su preferencia, pero al mismo tiempo votar por los abanderados de un partido distinto al del candidato presidencial.

    Como está claro para Krauze que en los comicios generales de 2024 será imposible vencer a Morena, a éste y al conservadurismo se les ha ocurrido la idea de evitar que el candidato presidencial de este partido obtenga la mayoría en el Congreso de la Unión, con el obvio propósito amarrarle las manos al presidente o presidenta morenista, quien no podría gobernar con el Congreso en contra. 

    Un Congreso opositor frenaría cualquier propuesta de beneficio popular y en favor de la nación. Sería una manera eficaz de frenar o descarrilar la transformación económica y política puesta en marcha por Morena desde diciembre de 2018.

    Frente a la idea conservadora del voto dividido existe la propuesta contraria: el voto indiviso, es decir, sufragar por todos los candidatos de Morena, y darle así al presidente o presidenta morenista la posibilidad de continuar la obra transformadora en marcha. 

    La propuesta conservadora anunciada por Krauze es en realidad una trampa. Aconseja el voto dividido con el pretexto de evitar la acumulación de poder en un solo partido. Pero lo que en verdad busca es la dispersión del poder con el fin de evitar los cambios que han perjudicado a la derecha y beneficiado al pueblo.

    Por ejemplo: si la sociedad hubiera dividido su voto en las elecciones de 2018, el Presidente no habría logrado hacer ley la prohibición de la condonación de impuestos. Ni hubiera conseguido elevar a rango constitucional las pensiones para los adultos mayores.

    Como tampoco habría podido rescatar de manos privadas nacionales, pero sobre todo extranjeras, las industrias eléctrica y petrolera, lo que hubiera perpetuado la dependencia energética del país.

    El voto dividido habría hecho imposible la recuperación del salario hoy presente, así como los significativos y constantes incrementos del salario mínimo que se han dado en los últimos cuatro años.

    A la derecha, evidentemente, le conviene el voto dividido. Y al pueblo, por lo contrario, lo que le conviene es el voto indiviso, es decir, todos los sufragios, sin importar los nombres de los candidatos, para el programa democrático, popular y transformador  de Morena.

  • Luengas desenmascara el fascismo disfrazado de conferencia en México

    Luengas desenmascara el fascismo disfrazado de conferencia en México

    En esta emisión de En Contexto, Luengas analiza la CPAC a detalle. ¿Qué discurso puede predominar en una cumbre de acción conservadora donde se encuentran personajes de la extrema derecha como Steve Bannon y Eduardo Bolsonaro? No te lo pierdas en punto de las 20:30 a través del canal de YouTube de La Octava.

    Fuente La Octava