En su libro Vidas desperdiciada, la modernidad y sus parias, el sociólogo polaco Zygmunt Bauman explica que las generaciones cuya juventud viven en el actual Siglo XXI, están de alguna forma destinadas a una fuerte depresión y desesperación por las pocas o nulas oportunidades para prosperar en el sistema actual. Es casi un chiste, pero es cierto, que los padres y/o abuelos de los jóvenes de hoy lograban hacerse de un patrimonio respetable que por lo menos contaba con lo mínimo: un auto, educación para sus hijos, y lo más importante, una casa o departamento para vivir dignamente.
Hoy, se vive una tensión generalizada en torno a la economía, el desánimo, el estrés, la ansiedad tienen un origen claro y el cual se llama inflación. La explicación que nos dan por aquí o por allá es que la guerra en Europa entre Ucrania y Rusia o los remanentes del Covid-19 causan incertidumbres financieras, por lo que entonces esto se traduce en aumentos de precios, pues las grandes empresas productoras de materias primas, ya sean alimentos o insumos como el acero, prefieren blindarse ante cualquier problemática que acecha. Es decir, qué importa si, por ejemplo el Covid-19, ha destrozado la economía de las familias que menos recursos tienen, las grandes empresas no van a regalar nada para beneficiar a las mayorías, sino que, tratarán de capitalizar esta necesidad de alimentación, de medicamentos o de cualquier otro insumo que requiera el ciudadano común.
Luego de los encierros por el Covid-19 y al relajarse la emergencia sanitaria, las personas salieron de compras y las grandes empresas se relamieron los bigotes al ver todo ese dinero ahorrado que empezó a circular en el mercado, y ante más demandas, viene la inflación. ¿No parece casi una broma el hecho de que un concepto como la inflación, que es totalmente una creación humana, genere tantos problemas a la sociedad?
En 1929, el mundo se sumió en una crisis precisamente porque los empresarios juegan con una concepción humana de una forma irracional y egoísta. Henry Ford saturó un mercado con el modelo de producción en serie y con ello, puso en jaque al sistema capitalismo del cual se había beneficiado.
En aquel entonces entró el plan de Roosevelt con las limitaciones del Estado a la iniciativa privada que proponía John Maynard Keynes, sólo así se logró vencer a la crisis. Hace algunos días, Gustavo Petro tomó protesta como presidente de Colombia y estrenó su legitimidad proponiendo una reforma agresiva en materia tributaria para que los que más tengan, más paguen. “La reforma tributaria propuesta se construye sobre los principios constitucionales de equidad, eficiencia y progresividad, y tiene como propósito saldar parte de la deuda social histórica del Estado con la población colombiana”, argumenta la reforma que será dirigida a los super ricos en Colombia.
En México, con la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador, también hubo ajustes a la recaudación de impuestos, sólo que en nuestro país, simplemente se pidió cumplir la ley a empresas como Grupo Salinas, Walmart, Bimbo, entre muchas otras que por décadas usaron la corrupción para evadir sus responsabilidades tributarias.
Estos ejemplos se traducen en la disparidad social y en cómo la inflación o las recesiones económicas sólo aumentan la brecha de la desigualdad, por lo que es totalmente inmoral que mantener a las clases trabajadoras tensas y deprimidas por una inflación que es totalmente controlable, pero existe porque pensamos que las empresas son nuestras amigas, nuestras aliadas, marcas que nos dan estatus, pero que en realidad, sólo nos dan pendientes.
A manera de corolario, hay una forma para tratar de combatir a la inflación y es precisamente darle la espalda a las grandes empresas, vivir con mejores filosofías de vida que el consumismo. Si seguimos pagando teléfonos inteligentes de 40 mil pesos, sus precios seguirán aumentando, pero si nos volvemos sencillos y básicos, los productos de lujo y las alzas en el mercado, serán sólo para las cúpulas adineradas, porque en la base social, habremos ignorado lo que no podríamos tener sin créditos bancarios o sin trabajar como desesperados.
“El árbitro es arbitrario por definición. Éste es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible y el ampuloso verdugo que ejecuta su poder absoluto con gestos de ópera”
Eduardo Galeano
¿Y cómo es la “autoridad” electoral en tu país? Para tener un panorama del Organismo que resulta ser el árbitro en las elecciones, el cual actualmente se llama formalmente Instituto Nacional Electoral, antes conocido como Instituto Federal Electoral (IFE); es preciso hablar acerca de quien lo preside: Lorenzo Córdova Vianello quien es un irascible personaje constituido en una especie de Luis XIV –a quien tal vez recuerden de los libros de historia donde se detalla cuando pronunció ante el Parlamento de París un 13 de abril de 1655 su mítica expresión “El Estado soy yo”-
En este caso el señor Córdova, ha dejado sentir que “el INE es él” (y háganle como quieran)
Córdova Vianello se asume como abogado, académico, funcionario, investigador y politólogo mexicano, y está enquistado en la Institución electoral desde 2011. En aquellos años –del 15 de diciembre de esa anualidad hasta el 7 de enero de 2014- se desempeñó como consejero del IFE, siendo su último presidente del 8 de enero al 4 de febrero de 2014, toda vez que dicha institución, a partir de una reforma legal, cambió la “F” por la “N”.
Como naturalmente hubiese ocurrido en una auténtica democracia, al ser creado el INE –en sustitución del IFE- alguien más debió haber sido nombrado para presidirlo; no fue el caso, ya que gracias a las componendas del entonces titular del Poder Ejecutivo, Enrique Peña Nieto; la Cámara de Diputados lo eligió como presidente del Instituto Nacional Electoral por un periodo de 9 años; con un sueldo y prestaciones de primer mundo, en un país desigual donde impera la pobreza.
Ahora veamos algunos de los alcances de Lorenzo Córdova y por ende, del Instituto Nacional Electoral:
Intentó construir una sede faraónica a costillas de un pueblo empobrecido.
Dio carpetazo al caso de las tarjetas Monex con las que el PRI compró la elección presidencial de 2012, de la cual resultó “ganador” Enrique Peña Nieto.
En 2017, se hizo el ciego, sordo y mudo ante las desaseadas elecciones donde el priísta Alfredo Del Mazo, primo de Peña Nieto, fue ungido como gobernador.
Validó las firmas falsas presentadas por Margarita Zavala, quien al final desistió en su intento por ser candidata “independiente” a la presidencia de la República.
Desapareció por arte de magia más de 200 vehículos.
Lorenzo Córdova es clasista, racista y xenófobo, recuérdese cuando se mofó de un representante de los pueblos originarios. Y fue más allá, burlón expresó a su interlocutor: “Yo, gran jefe Toro Sentado”
Se reúne en lo oscurito –y últimamente de manera pública- con políticos impresentables, entusiastas de las políticas neoliberales para brindarles su apoyo; esto es, el árbitro tomó partido y le vale.
Últimamente se pone iracundo durante las sesiones del INE.
Despotrica contra ejercicios constitucionales de participación ciudadana y amaga con no organizarlos si no le dan más dinero.
Quita la candidatura a personajes que no le resultan útiles, con pretextos tales como no reportar 19 mil pesos; razón por la cual Félix Salgado Macedonio, candidato de Morena por Guerrero, quedó fuera de la contienda electoral.
Sanciona a partidos políticos que le son incómodos ideológicamente; y de paso contribuye a la defensa de los intereses del viejo régimen, cuyos personeros de a poco han perdido el poder y sus privilegios.
Ha tenido la osadía de censurar las conferencias de prensa diarias –conocidas como “Las mañaneras”, un ejercicio de comunicación política circular único en el mundo- que el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrece a los medios y para informar al pueblo.
Coloca en la lista negra a funcionarios, así como a militantes del Morena; amonestándolos y limitando su derecho a asociarse libremente para hacer política.
En suma, este señor es nocivo para la democracia; por tanto, debe ser destituido por el bien de México.
El INE de Lorenzo Córdova, se convirtió en el defensor para regresar a la derecha el poder. ¿Necesito decir más?
Hablemos de la impostergable reforma constitucional-electoral planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyos objetivos son:
Dotar al país de un sistema electoral que brinde seguridad, respecto al voto, honradez y legalidad.
Erigir autoridades administrativas y jurisdiccionales honestas e imparciales que se mantengan fuera de la lucha por el poder.
Garantizar la libertad política para todos los ciudadanos y ciudadanas, sin censura.
Construir un ámbito nacional en el que partidos y candidaturas independientes cuenten con garantías para su libre participación en la lucha por el poder político.
Conformar un solo mecanismo electoral nacional con instituciones administrativa y judicial únicas, bajo el principio de la austeridad republicana.
Elegir mediante voto secreto, directo y universal a las máximas autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales, por postulación de candidaturas a cargo de los poderes de la Unión.
Elegir a ambas Cámaras del Congreso la Unión mediante votación en cada una de las entidades federativas, con el método de listas postuladas por los partidos y candidaturas independientes. Se trata del mecanismo de representación proporcional más plural que se haya propuesto en la historia del sistema político mexicano.
Se eliminan 200 diputados federales y 32 senadores para dejar en 300 el número de integrantes de la Cámara de Diputados y en 96 el del Senado.
En los estados y municipios, los Congresos y los ayuntamientos se regirán por el mismo principio de listas postuladas en una sola demarcación que abarca la totalidad del territorio del estado o municipio respectivo.
Limitar el financiamiento de los partidos políticos solamente para gastos de campaña electoral y suprimir el llamado financiamiento ordinario que se les entrega mensualmente cada año; al mismo tiempo, regular las aportaciones de las personas a los partidos y el uso de tales recursos por parte de estos.
Para lograrlo, se propone tener una legislación electoral única en todo el país, así como un solo organismo electoral: el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) integrado por 7 consejeros, mismos que serán electos popularmente, al igual que los magistrados electorales. Todo esto para garantizar elecciones limpias y libres; y con ello decir ¡adiós a los fraudes electorales tan practicados durante la época neoliberal!
Se prevé la incorporación del voto electrónico para mexicanos en el extranjero; se reduce el costo de las elecciones, así como el financiamiento a partidos políticos; además de eliminar 200 diputados y 32 senadores. En suma, con estas adecuaciones a la Constitución Federal se contempla un ahorro anual de 24 mil millones de pesos.
De aprobarse dicha iniciativa, México contará con un sistema electoral que otorgue a la ciudadanía la representatividad y pluralidad de su espectro político de manera fehaciente, garantizando una mayor equidad, equilibrio de poder, certeza en los procesos electorales, autenticidad de las elecciones y ejercicios de democracia directa; austeridad y eficiencia en el gasto público, así como la aplicación de los principios rectores de la función electoral: imparcialidad, independencia, legalidad, objetividad, certeza y máxima publicidad. El resultado esperado es contar con representantes fidedignos de los intereses de la sociedad mexicana e instituciones electorales, administrativas y jurisdiccionales a la altura de las expectativas y necesidades del pueblo mexicano.
Una reforma electoral inaplazable ante las acciones, omisiones e intromisiones del INE, que parece haberse erigido en el Tribunal de la Santa Inquisición, también conocido como el Instituto del Santo Oficio para Devolverle a la Derecha lo Perdido.
Mientras la mayoría queremos dar nuevos aires a la democracia mexicana y estamos a favor de la austeridad; los otros, los moralmente derrotados, cuyo único argumento es ¡no pasará! se han declarado en moratoria constitucional. No señores, les pagamos para que trabajen, si acaso se niegan a hacerlo dejen su curul y abran paso a quienes anhelan ser verdaderos representantes populares, no simples y vulgares curuleros.
Valga este espacio para hacer una reflexión en base a una novela que leí hace muchos años, tristemente al parecer padecemos un mal congénito el ex presiente Peña con quien además comparto apellido, se trata de que solemos olvidar el nombre de los libros que leemos y por supuesto el autor, sin embargo, la analogía creo nos servirá para tratar de ilustra los andares del nuevo redentor que por ventura recorre en redes, la patria entera.
En la novela que leí, el relato inicia describiendo lo que era una casa de placer, un lugar en donde mujeres jóvenes ofrecían placeres sexuales a hombres que acudían en forma habitual a tal morada de licencia a los sentidos, sucede que inicia la novela narrando además que una trágica mañana encuentra la muerte prematura el hombre que hacía las veces de protector y responsable de aquella casita, un hombre a quien las damas le prodigaban un gran cariño por ser además de protector un gran ser humano y de trato excepcional para cada una de ellas, por ventura esa mañana había acudido un párroco o un diacono, entiendo que de alguna denominación religiosa que le permitía tales comportamientos, el buen señor arribo en busca de una mujer que le prodigara mediante una transacción monetaria, el placer de los sentidos por un determinado tiempo, cuando llega al lugar escucha los lamentos y congojos de las damas dolientes, le cuentan que lamentablemente ha fallecido su gran protector; el hombre lleno de contrariedad advierte que no será posible llevar a cabo el acto para lo cual acudió a tal casita, las mujeres le tenían en una altísima estima y respeto, una de ellas exclama conmovida; “por supuesto que no podía ser otra persona más caritativa y buena que usted para acompañarnos en este momento de intenso dolor, cuanto agradecimiento a su presencia en esta mañana y abusando de su persona le pedimos que de su alma, boca y corazón pronuncie una palabras en recuerdo y honor de nuestro querido amigo y benefactor.”
El hombre, contrariado, pensando que él había acudido con otro propósito, acepta a regañadientes pronunciar tales palabras, siempre con la muina de que no sería posible llevar a cabo su acto licencioso cargado de libido y una que otra contorción.
Inicia el relato describiendo al finado, luego habla de sus bondades y por ahí a la mitad del discurso su fervor aumenta y las loas y comentarios aduladores que magnificaban el alma y las acciones de el sujeto que había pasado a mejor vida, ya en el frenesí de oraciones y frases cargadas de elogios y lecciones de amistad y fraternidad, el párroco se olvida por completo de cual era la intención que tenia al acudir a la casita esa mañana y se convence a si mismo de que él fue para consolar a las mujeres dolientes, su discurso se vuelve pasional y entregado totalmente a describir, aumentar y apologizar las bondades del benefactor, termina convencido de que ese, ese fue el motivo de su presencia en tal lugar, no el buscar el placer carnal, no, lo fue el acompañar a las damas dolientes en este trance trágico, al final se retira convencido de que su misión había sido cumplida con creces y que él era, tal como le decían las mujeres, un hombre bueno, noble y sumamente justo que se había presentado a condolerse con ellas en su dolor, tal cual….
Por estos venturosos días que nos toca habitar, un personaje ha recorrido lo que seria, el mismo trazo del párroco en cuestión, acude jubiloso a la casi segura nominación de un familiar que le es muy cercano, a la candidatura de un estado que tiene fama de guerrillero, se le veía exultante y feliz pensando que el alineamiento era infalible y que su querido familiar seria ungido como candidato y casi seguro gobernador de tal estado, en donde la lucha de su familia política ha dejo una huella de dignidad y congruencia política.
En mala hora, al igual que le sucedió a nuestro ya conocido personaje, el gozo se fue al pozo y el familiar vio sepultadas, metafóricamente hablando, su casi segura nominación, un evento descorazonador para él y el familiar cercano que le hacía ya candidato y futuro gobernador, a diferencia de nuestra novela en la que la muerte del bienhechor era, como lo son todas las muertes, irreparables e irreversibles, en este caso acudieron a procedimientos truculentos, haciendo inclusive alianza con personajes del priismo local para descarrilar la candidatura del rival al que la ciudadanía le refrendo su confianza, no una, sino dos veces, vano intento, el familiar vio diluirse la candidatura y tristemente este episodio en el que la ambición y la incongruencia política dieron al traste con la histórica lucha familiar, la esposa del personaje émulo de nuestro párroco fue desligada de este movimiento transformador en el que ocupaba por meritos propios, un lugar preponderante.
No se sabe si, al igual que en la Casa del Placer, al personaje le fue solicitada su intervención, no en la fallida nominación, ya que al igual que la muerte del personaje novelesco, esta era irreversible, sin embargo nuestro personaje decide iniciar, a manera de desagravio, una campaña redentora y con una narrativa democratizadora y de principios, es evidente que su motivación, al igual que la el párroco era otra, en tanto profundiza en sus discursiva, se va convenciendo a si mismo de que , no es que su familiar no fuese ungido lo que le motiva a este apostolado y peregrinar, en tanto rescatar al partido político que, a raíz de la fallida nominación, exhibe rasgos de descomposición, de anti democracia y autoritarismo, su discurso se intensifica y hoy por hoy el está convencido de que su indignación acerca de la practicas del partido contravienen a su espíritu libertario, su animo redentor y se siente convencido de que él fue llamado no ha celebrar el triunfo de su familiar si no que fue llamado a encabezar este gran movimiento de rebeldía y redención, es el nacimiento de una fuerza insurgente que, a diferencia de nuestro personaje novelesco, crea una feligresía, militantes que se sienten agraviados, generalmente de poca participación en los trabajos ordinarios y que involucren al vulgo, ufff, sino más bien e esos que les gusta lavar los trastes sin mojarse los dedos, de tal suerte que nos ha nacido un redentor, arrojado y temerario ha señalado en todos los foros posibles, que la actual dirigencia debe renunciar para iniciar un proceso de rescate y redención, tal como título de película moderna.
Pudiera pensarse que la analogía es frívola o ligera, tristemente no lo es, si vemos a los personajes políticos que, en aras de su personalismo , individualismo y afán por los reflectores, han asumido, al igual que el personaje de la novela, posiciones falsamente moralinas, les escuchas en sus discursos falaces y estridentes, los unos, hipócritas y falsarios los otros, ambos igual de nocivos y tóxicos, son los Monreales , los Porfírios pérfidos, los Cárdenas deslavados, la Lili Téllez y la neurosis, el Gibran soberbio y presuntuoso, Córdoba y Ciro, falaces paladines de la democracia, sus discursos engolados y pasionales no se sostienen en ningún cuerpo social, en movilizaciones y anhelos colectivos, son simples y vulgares políticos, ambiciosos y comodinos, por cierto, creen que el pueblo ha de rendirse ante su discursiva ridícula y falaz, pues no, el pueblo les ha colocado en un horizonte de poco mas de 60 votos en un proceso electoral, en donde el personaje principal y mas visible de este gran movimiento redentor, no fue capaz de concitar apoyo masivo, se quedo solo con su voz y su ambición, su falaz careta de redentor, son, al movimiento, aquellos que como canta La Nacha Pop, convierten el aire, en gas natural.
Con la ley en la mano y con el respaldo de la mayoría de la población la obra continúa, sin que pueda evitarlo ni la verborrea conservadora ni el recurso del amparo.
La Ley de Seguridad Nacional fue promulgada en 2005 durante el gobierno del panista Vicente Fox. Su propósito era combatir y apaciguar las ya para entonces notorias y crecientes señales de inconformidad popular con la política neoliberal, es decir, de desigualdad social por la vía de la privatización de los bienes nacionales, la conculcación de derechos sociales y el despojo directo de individuos y comunidades.
Por esta razón la Ley establecía como amenazas a la seguridad nacional el sabotaje, el terrorismo y la rebelión. Y por eso mismo estableció que: “Corresponde al titular del Ejecutivo Federal la determinación de la política en la materia y dictar los lineamientos que permitan articular las acciones de las dependencias que integran el Consejo de Seguridad Nacional”.
En su artículo 5, la Ley señala que son amenazas a la seguridad nacional los actos de interferencia extranjera en los asuntos nacionales que puedan implicar una afectación al Estado mexicano (numeral ii) y los actos tendentes a destruir o inhabilitar la infraestructura de carácter estratégico o indispensable para la provisión de bienes o servicios públicos (numeral xii).
Es público y notorio que los opositores a la construcción del Tren Maya encajan plenamente en ambos numerales, puesto que reciben financiamiento del gobierno de Estados Unidos (interferencia extranjera) y que realizan actos tendentes a destruir o inhabilitar la infraestructura de carácter estratégico o indispensable para la provisión de bienes o servicios públicos.
Por lo tanto, es claro que el Ejecutivo Federal ha actuado conforme a la ley al declarar la construcción del Tren Maya como un asunto de seguridad nacional. Y que por tratarse de una facultad exclusiva del Poder Ejecutivo, no pueden intervenir en esta cuestión ni el Poder Legislativo ni el Poder Judicial.
De este modo es claro también que los opositores al Tren Maya se han quedado sin agarraderas. Y que a sus cómplices en el Poder Judicial les han atado las manos en sus innobles propósitos de boicotear, entorpecer y sabotear la magna obra.
Con la ley en la mano y con el respaldo de la mayoría de la población la obra continúa, sin que pueda evitarlo ni la verborrea conservadora ni el recurso del amparo.
Y no cabe el amparo porque no existe acto material de autoridad que haya violado alguna garantía constitucional. El amparo cabe cuando un acto material de la autoridad viola alguna garantía constitucional. Y no hay modo de probar que un declaración viola los derechos constitucionales de nadie.
A México lo acostumbraron a la trampa cuando se trataba de política. Por eso, muy frecuentemente tenemos resistencia a creer que puede haber virtudes en temas que se le relacionen.
Y a pesar de que no todo es totalmente bueno, tampoco puede ser necesariamente todo malo y nuestra patria está reconstruyéndose en materia política en muchos sentidos: desde el poder máximo, tenemos un presidente que ha resistido al llamado seductor de la ambición que el poder produce y con él, decenas y cientos de personas que se han dedicado a cruzar ese pantano sin manchar su plumaje. En el congreso, ambas cámaras están compuestas por representantes populares con verdadera vocación de servir al pueblo y representarle dignamente; aún en el poder judicial hay personas que hacen su trabajo con devoción y sin mayor ánimo que el de proveer la justicia que las personas demandan.
La mejor parte de todas, proviene, indudablemente, de la ciudadanía, que es la que más ha mostrado signos de compromiso ineludible, ya que, aunque suene a grano de arroz repetido, somos de los pueblos más politizados del orbe y con mejores intenciones de desarrollo democrático del mundo. Hemos aprendido a acudir a las urnas a mostrar nuestro apoyo a un candidato o movimiento, disminuyendo los brotes violentos en cada ocasión. También hemos ido sorteando los fraudes que, desde la cúpula electoral, nos han querido implantar una y otra vez, en elecciones federales o locales e incluso, en los dos últimos ejercicios de democracia participativa, es decir, las consultas de juicio a expresidentes y de revocación de mandato, que aunque no fueron vincultantes, nos han movido a ir a las urnas con más entusiasmo.
Y si bien “estamos en pañales” en muchas cuestiones, comparados con Suiza, por ejemplo, en donde la preguntadera es frecuente e incluso, hasta sorprendente sobre los temas que se ponen a consulta de la ciudadanía, vamos en buena vía y seguramente estemos llegando a un plano de mayor madurez de participación y consultas hacia la ciudadanía.
Entonces, no estamos cien por ciento bien, ni cien por ciento mal. Y aunque suene ambiguo, es muy reconfortante saber que la gente, la ciudadanía, está dispuesta a ir a una urna a depositar una boleta, aunque en ello le vaya todo un día de descanso.
El sábado 30 y domingo 31 de julio fueron las elecciones internas de morena. En ellas se eligieron a las personas que compondrán los comités estatales y distritales para dar cauce a lo ordenado por el Tribunal Electoral en enero de 2020, al tiempo en que se cumple con el otro requisito, que era el de presentar un padrón de afiliación al partido, mismo que, por situaciones algo más que confusas, no había podido realizarse.
Pues bien, la convocatoria fue hecha y en ella se invitó a todos quienes quisieran ser tomados en consideración para ocupar alguno de estos encargos. Se anotaron miles de mexicanos, entre los que había tanto personajes conocidos como quienes jamás habían acudido a estas convocatorias y, tras la aprobación de los líderes del partido, se aprobaron las listas de candidatos. Durante el fin de semana, más de dos y medio millones de mexicanos acudieron, por largas horas, a esperar su turno de escribir el nombre de quienes serán los encargados distritales y estatales del partido.
La conclusión: la democracia al interior del partido, está empezando a tomar forma.
¿Que hay críticas, que hay cosas que se pueden mejorar, que el método no fue perfecto? Sí, a todo. Pero hay que tener muchas cosas en cuenta:
En una invitación abierta, cualquier ciudadano puede apuntarse para ser votado en un ejercicio de este tipo, y además, no pueden restringirse los derechos político-electorales de alguna persona, si no hay causas que prueben que no deba ser parte de un partido político.
Si alguien sabe que uno de estos nuevos consejeros no es idóneo, tiene un pasado turbio y ha sido parte de situaciones ilegales, deberá presentar las pruebas y su denuncia ante la comisión de honor y justicia del partido, para que sepan las razones por las que debe removerle del encargo.
Hizo falta difusión de los candidatos, porque a muchos, nadie los conocía.
No se hizo publicidad porque por órdenes del INE, no era posible pagar para la difusión. Además, entre el tiempo en que se anotaron los candidatos y el fin de semana, mediaron unos cuantos días.
Mucha gente llegó en camiones a votar, por ello, los que siempre han hecho turismo electoral, acusaron que morena estaba acarreando gente para votar y además, que les pagaron, les dijeron por quién votar y les dieron su torta.
Por ejemplo, aquí en Morelos, la gente de Zacatepec, Galeana y Tlaquiltenango, fueron a votar a Jojutla; los compañeros de Emiliano Zapata y Temixco, fueron a Jiutepec y aunque no está “muy lejos”, no es que la gente pueda desplazarse caminando dos o tres horas. Se organizan y rentan camiones para llegar. La recomendación será poner más mesas de recepción a la siguiente, en las cabeceras de cada municipio, para facilitar la participación ciudadana.
Muchos llevaban papelitos o anotado en la mano el nombre de las personas por quienes iban a votar, porque no era una boleta como la de las votaciones normales, en que aparece el nombre y foto de los candidatos. Literalmente eran cientos de nombres de una lista y era complicado recordar nombre y apellido. Por ello, la sugerencia es que haya más tiempo entre la aprobación de las listas y el día de la votación, además de una buena dosis de publicidad, para que la gente sepa por quién va a emitir su sufragio.
Lo de la torta… pues si duraron horas de pie en una fila, lo más lógico es que alguien se lance a comprar donde encuentre, o lleven para no desmayar en el proceso.
En el mismo acto de votar, se afiliaron quienes acudieron con su formato de afiliación lleno y la copia de la credencial para votar. Por eso, el procedimiento no fue tan rápido como se hubiera deseado. Sin embargo, los resultados son tan optimistas que ahí no hay fijón.
Morena va a poder entregar un padrón de afiliación limpio, completo y que comprueba ante el Tribunal que es el partido-movimiento más fuerte de México y uno de los mayores del mundo, porque fue capaz de llevar a cabo una afiliación masiva de más de dos y medio millones de ciudadanos.
De los candidatos hay tanto desconocidos por los que casi nadie se ocupó, y muy conocidos porque hasta hace una semana ocupaban cargos públicos o formaban parte de otros partidos.
Si la gente conoce a un político-hampón y no lo denuncia, fácilmente puede seguir engañando a la gente porque probablemente no haya manera de desenmascararlo. La Comisión de Honor y Justicia de morena estará revisando todas las irregularidades del proceso, así como de las denuncias de ese tipo, que la ciudadanía realice. Sin denuncia no hay forma de castigar a nadie.
Los desmanes que proyectaron como hechos “macro”, no llegan ni al 2% de las casillas instaladas. De acuerdo con los números que el propio Presidente López Obrador presentó en la conferencia mañanera del lunes: “En las elecciones internas de Morena, de 553 centros de votación sólo se cancelaron 19, es decir el 3.43 % y de los 300 distritos, sólo se tienen que anular 5, el 1.66 %”.
Nadie quiere tapar el sol con un dedo, pero la realidad es que siempre hay mucho ego en este tipo de “competencias” y cuando un candidato ve que no trae tanto jale, pues se prende.
El mismo AMLO dijo el jueves que, cuando se trata de votaciones, si voy ganando, reconozco los resultados, pero si voy perdiendo, pierdo también los estribos. Muchos que creían llevar las de ganar, no obtuvieron los números deseados y eso caldeó los ánimos antes y durante el conteo de sufragios.
No hay que creernos el cuento de que todo fue perfecto, porque aun hay vicios que desterrar, pero hay que entender que es la primera vez que se convoca a este enorme número de ciudadanos a participar. Hay muchas cosas que mejorar pero sin duda, y como dice el presidente, el pueblo es el único que puede salvar al pueblo. De las irregularidades ya se hará cargo la autoridad ante quien se denuncien con pruebas, estas anomalías y hay que asegurarnos que no se repitan porque la ciudadanía, ciertamente quiere votar libremente. Ya lo están diciendo Mario Delgado y Citlalli Hernández: los que llegaron por la mala, no serán reconocidos. Démosles un voto de confianza.
Por cierto, a la oposición en los huesos que viene a criticar lo vivido el fin de semana, les hago una pregunta facilita: tomando en cuenta que sus estatutos no lo permiten, pero hipotéticamente ¿ustedes pueden convocar abiertamente a la ciudadanía a bridarles su respaldo y afiliación, en la manera masiva y -a pesar de todo, no violenta-, como sí lo hizo morena? Digo, porque no imagino que en un día lleguen 2.5 millones de mexicanos conscientes e informados a ser parte de las filas del prian, menos del prd.
Por ahí me acordé de una legisladora que no pudo juntar las firmas mínimas para conformar un partido político pero que anda muy activa en la crítica del evento: para tener la lengua larga, hay que tener la lengua corta.
En la opinión de Elí González – @calacuayoMX @eligonzalezhz
La definición del candidato de Morena para 2024 no depende de quien traiga buenas o mejores propuestas. Se equivocan quienes dentro del mismo partido o alianza creen que van a ganar ofreciendo propuestas diferentes a las del actual presidente. Lo que México busca, no es una propuesta alterna, ni mucho menos nueva, lo que la inmensa mayoría quiere, es la continuidad del proyecto de nación del presidente López Obrador. Ese es sin duda el proyecto ganador para el sexenio 2024-2030.
El proyecto encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador ha creado derechos sociales y humanos, para garantizar un futuro de bienestar. La elección que se avecina, no se trata de proyectos o propuestas del candidato. Se trata de seguir con este proyecto, afianzar las bases ya sentadas y hacer que cada programa rinda más frutos cada día.
Como bien decía Claudia Sheinbaum: “en términos de un destino personal, somos parte de una historia del país y tenemos un papel que cumplir. Todos los que estamos en un puesto de elección popular nos corresponde dar continuidad a la Cuarta Transformación”. Cuando todos los posibles candidatos tengan claro esto, se podrá decir que existen varios posibles ganadores.
Y no importa quien vaya a ser el candidato, tampoco si viene del PT o de morena o de cualquiera de los partidos de la alianza, lo que importa es que venga con la mentalidad de que el proyecto no es suyo, es del pueblo y él autor es AMLO. Que tenga bien claro que lo que México quiere, es la continuidad del modelo que vino a expulsar al neoliberalismo.
El candidato de morena y aliados, debe tener claro que México entero está satisfecho y feliz, con la expulsión del modelo neoliberal que generó una enorme pobreza, desigualdad y corrupción. Eso es fundamental, para darle continuidad al proyecto de nación que llevará a la Cuarta Transformación de la vida pública de nuestro país.
El Presidente AMLO durante su sexenio, va a consolidar el proyecto, pero se necesita del apoyo de todos y de la continuidad con el ganador de la elección del 2024. Tenemos que seguir avanzando para reducir las desigualdades, que se logre abatir la pobreza; que se logre un futuro de felicidad y bienestar.
Podría sonar trillado, pero La Cuarta Transformación es un sentimiento popular más allá de partidos y organizaciones. Lo más importante por encima de las personas es la continuidad de este gran proyecto de transformación. En tres años este país ha cambiado muchísimo y para bien. Nuestro país por fin está representado por un hombre que ha sentido en carne propia la violencia, la desigualdad, el acoso y la represión.
AMLO resistió a las peores pruebas. Una pandemia de dimensiones catastróficas que se da cada siglo. El presidente enfrentó con dignidad y aplomo la pandemia, la guerra petrolera de Rusia VS Arabia Saudita, y por si fuera poco, la guerra de Ucrania VS Rusia, que elevó el precio del petróleo a niveles escandalosos que pudieron llevarnos a una crisis nunca antes vista, al elevarse los precios de los combustibles como sucedió en Europa y EEUU.
En este sexenio se ha avanzado más que en los últimos tres. Y requerimos avanzar en la democracia, en la transformación de los órganos electorales; en la democracia participativa, continuar con la eliminación de la corrupción en la parte baja de la pirámide, donde todavía existen vivales haciendo de la suyas.
El presidente Lopez Obrador ha conseguido grandes ahorros, por eso ha podido aportar recursos a programas que antes no existían, que no se podrían realizar, y no se habrían logrado sin el combate a la corrupción.
México tiene muchísimo que aportar al mundo con el programa Sembrando Vida, que implica la siembra de un millón de hectáreas. No podemos hablar del tema ambiental sin considerar los dos pilares del desarrollo sustentable que son la igualdad y el bienestar. El programa Sembrando Vida no sólo reforesta, sino que da una vida digna y trabajo a cientos de miles de personas.
Se necesita continuidad al proyecto de soberanía energética que ha promovido el Presidente AMLO. No solamente es un tema de disminución de emisión de CO2, uno de los elementos centrales son las fuentes de energía y la otra es la soberanía. Y nuevamente el programa sembrando vida es una de las fuentes de energía.
Necesitamos la continuidad del proyecto de Andrés Manuel López Obrador, porque con él se logró que el dinero que se repartían los corruptos y sus juniors, ahora llegan hasta los pueblos más marginados.
El candidato de morena para 2024 tiene todas las posibilidades de arrasar, pues la oposición será su mejor aliado. La oposición traerá como propuestas la cancelación del tren maya, cerrar el AIFA, cerrar la refinería de 2 bocas y quitar los programas sociales. Con esta ayuda, la oposición ayudará a que el candidato de morena gane 4 a 1 en 2024.
Los legisladores panistas quieren que el proceso de revocación de mandato se pueda aplicar al actual gobernador de Nuevo León.
Por Bárbara Cabrera – @_BarbaraCabrera
“La democracia tiene que convertirse en un hábito porque eso va a ayudarnos a que nadie en ningún nivel de la escala se sienta absoluto, que nadie olvide que el pueblo es el que manda, que el pueblo pone y el pueblo quita, el pueblo es el soberano”
Palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador al salir de la casilla al inicio del proceso de revocación de mandato, aquel 10 de bril de 2022.
En tiempos neoliberales fueron varios los términos que parecían estar vetados; los que si acaso alguien osaba siquiera mencionarlos podía haber sido llevado al cadalso más recóndito de aquel corroído sistema, o ser etiquetado como un peligro para México. Me refiero a expresiones tales como participación ciudadana directa, cuyo principal ejemplo lo tenemos en las Consultas Populares; la conferencia matutina diaria del presidente, conocida como “La Mañanera”; la Austeridad Republicana; el Estado de Bienestar, entre otros.
En esta ocasión, en esta Nornilandia, quiero destacar una de las figuras que han hecho patalear a los integrantes de la oposición moralmente derrotada, me refiero a la revocación de mandato; de la que tal vez alguno que otro político conservador habló en su discursos, pero a la hora de someterse a ella, dijeron ¿revocación de mandato? ¡No conozco a ese pokemon! Tal es el caso de un goberladrón naranja de occidente de cuyo nombre no quiero acordarme, pero al que ustedes sí deben tener en el radar, toda vez que dicho personaje manifestó se sometería a la revocación del mandato. Al respecto, recuérdese uno de sus tweets, del 21 de noviembre de 2018 a las 5:34 pm, donde como respuesta a un tuitero aseveró: “la revocación de mandato ya existe en la legislación jalisciense (…); los ciudadanos la solicitan ante la autoridad electoral. Yo me someteré a la mitad del sexenio a una ratificación de mandato como ya lo hice en Guadalajara y Tlajomulco”. En efecto, el mecanismo existe en dicha entidad federativa, pero no es suficiente tener una “ley de avanzada” hay que llevarla a la práctica para que no quede –como otras- plasmadas en papel y nada más. Se preguntarán ¿por qué le huye a este ejercicio? La respuesta es simple: por su mal gobierno, el escaso respaldo que tiene de los jaliscienses (menos del 32%); por la crisis de inseguridad que vive la Entidad, el alarmante incremento de desaparecidos y feminicidios; súmese a ello el endeudamiento público desmedido, el sometimiento de los otros dos Poderes Públicos a sus caprichos. Por cierto, recientemente se le vio agresivo hacia unos manifestantes que pedían, en Sayula, Jalisco; la no destrucción del patrimonio cultural. Este señor –siempre ecpático (contrario a la empatía) y actuando conforme a su naturaleza- les dijo: “toooodo lo vamos a hacer… los que deberían dejarse de grillas son ustedes y ponerse a trabajar”
Otro ejemplo de desatinos y gobiernos malogrados, lo encontramos en el norte del país, auspiciado también por el partido del “Nanananana nanana… Nanananana nanana”
Me refiero al del TikTokero Samuel García que enfrenta por sus malas decisiones la crisis del agua; el alza al transporte; la inseguridad; así como una escalada de protestas por la desaparición de mujeres y por los feminicidios en la Entidad, donde los casos emblemáticos más recientes son los de Debanhi Escobar y Yolanda Martínez. ¿Verdad que no es lo mismo gobernar que ser influencer en redes sociales? Estemos atentos al despertar de los neoloneses y veamos si el señor García es el primer gobernador en ser despedido al ser sometido a un proceso de revocación de mandato. Por lo pronto, el Congreso del Estado de Nuevo León ya aprobó en Comisiones la reforma a la Ley de Participación Ciudadana para abrir la puerta a este ejercicio de participación ciudadana. No se pierda de vista que en diciembre de 2021 se aprobó dicha figura, sin embargo se estableció que entraría en vigor a partir del 5 de octubre de 2025, es decir que no sería aplicable a Samuel García; no obstante, por el descontento social derivado del desgobierno del TikTokero, se contempla adelantar la entrada en vigor del referido mecanismo. El siguiente paso será votar la iniciativa en el pleno, para ello se requiere de la mayoría calificada, que en Nuevo León representa 28 votos de los 42 diputados. Con esta medida, se permitiría que los ciudadanos de Nuevo León puedan acceder a la figura de revocación de mandato durante el sexenio 2021-2027 y no hasta el siguiente.
Revocatoria de mandato, revocación de mandato, referéndum revocatorio o elecciones revocatorias –depende del país de que se trate, adopta un nombre distinto, pero su finalidad es la misma- es un procedimiento legal a través del cual los votantes determinan la permanencia o no de una persona que llegó al cargo por una elección popular, ya sea por votación directa, recolección de firmas o una combinación de ambas. En suma, estamos ante un ejercicio de participación ciudadana directa que hace realidad la premisa de que el pueblo manda y el pueblo quita.
La revocación de mandato –que actualmente está en vigor y se ha practicado a nivel federal- es para que nunca más mantengamos en el poder a esos políticos conservadores, entusiastas del neoliberalismo que se creen dueños del Estado, del municipio o de la curul donde descansan plácidamente, como si se tratara de una franquicia o de un botín desde donde podían repartirse el presupuesto o el poder, a placer. Con los ejemplos aquí plasmados ¿ven por qué es importante promover la revocación de mandato en todos los niveles?
Merecemos tener mejores gobiernos en las Entidades donde aún está enquistado el neoliberalismo.
Merecemos tener representantes populares más comprometidos con sus electores en el Poder Legislativo y no simples curuleros al servicio de las fuerzas conservadoras.
Merecemos tener la posibilidad real de revocar el mandato a sátrapas como los dos aludidos en esta columna para no permitir que continúen saqueando y destruyendo a los Estados, porque no es lo mismo ser influencer TikTokero (caso Samuel García); o querer gobernar desde las redes sociales (caso Enrique Alfaro).
Lo anterior se los dejo a la reflexión, para llenarnos de acciones.
Escasa difusión mereció en los medios de comunicación masivos de México la decisión del gobierno de Francia de impulsar y orientar ampliamente la industria eléctrica por razones de “garantía de soberanía energética y preservación del poder adquisitivo”, para no depender de las variaciones de mercado, esto es un giro en política energética neoliberal de décadas anteriores en Europa.
Si bien la decisión se enmarca en el contexto pospandemia y la invasión de Rusia al territorio oriental de Ucrania (Donetsk y Lugansk), el argumento también se esgrime en torno a la necesaria rectoría del Estado en una actividad económica “estratégica”, sin adjudicarla a empresas privadas cuyo esencia es la ganancia de capital sin consideraciones sociales, como sucede en España y otros países, inclusive con prácticas delictivas que afectan el bienestar de la población, como Iberdrola con denuncias legales en nuestro país y en el país ibérico.
El Estado francés hoy controla 83.88% de las acciones de la estatal Electricidad de Francia, pero el pasado 6 de julio la primera Ministra Élisabeth Borne anunció ante la Asamblea Nacional que el Estado controlará 100% de su producción, tendiendo a las energías limpias, en las cuales se consideran, aparte de la eólica y fotovoltaica, extrañamente el gas (que emite más de 20% de CO2 al medio ambiente en el planeta) y los reactores nucleares, de los cuales el país galo tiene instalados 58, pero muy por debajo de su capacidad de abastecer 70% del mercado -suspendidos doce-, por lo cual se ha comprado electricidad a empresas españolas a precios elevados de mercado; por lo anterior se actualizarán generadoras nucleares instaladas con inversión de 50 mil millones de euros (mmde) y se pretende construir seis reactores más en ocho años, para lo cual se requieren 52 mmde (La Jornada, 07-07-22).
La primera ministra gala, Élisabeth Borne, adelantó en un discurso ante la Asamblea Nacional que el gobierno controlará de forma inminente el “100 por ciento del capital” de la compañía abastecedora de energía en el país, con el objetivo de fortalecer su independencia energética y alcanzar las emisiones cero.
El control total de EDF es para cubrir pasivos de 43 mmde, cuya negociación de amortización requiere de autoridad política y capacidad de negociación del gobierno republicano.
Esta histórica decisión merece una reflexión de la derecha política, académica y mediática en México, por su reciente rechazo a reformar la ley de la industria eléctrica, aún que dicha reforma contemplaba 46% de participación privada en el mercado, para contabilizar energías limpias en el futuro cercano: 30% generación hidroeléctrica limpia; 5% nuclear de Laguna Verde, Ver.; mínimo 8% futuras inversiones estatales en eólicas y fotovoltaicas; y, de ser el caso como tanto se argumentó y defendió, 46% generación limpia con inversión privada nacional y extranjera; al tiempo el resultado sería óptimo para contribuir a la reducción del calentamiento global. Lástima, la negativa fue por intereses económicos y políticos.
Aún con decisiones coyunturales necesarias, hoy por hoy el análisis es respecto a la rectoría y orientación estatal de la economía, sin corrupción, que no provoque distorsiones en el mercado, pero también para corregir fallas de éste, como en generación de electricidad para influir en la contención de precios y para impulsar el crecimiento y desarrollo económicos, esto también por los perjuicios generados por la globalización, ejemplo es, según datos de Banco Mundial, la tendencial reducción del consumo de los hogares en el mundo y, por tanto, del bienestar familiar.
De un Estado gerencial de libre mercado con limitadas raíces históricas y sociales, a un Estado de bienestar con responsabilidad social e identidad patriótica y solidaria, es el cambio de régimen que se intenta en México y en muchos países -ejemplo América Latina-, lo que incluye actividades económicas estratégicas, como las energéticas.
En pleno frenesí neoliberal, en 1992 el analista estadounidense Francis Fukuyama sentenció el triunfo del libre mercado y “el fin de la historia”, pero no ha sido así, lo muestran las estratégicas decisiones políticas y económicas en EDF y CFE.
Miembros del Ejército mexicano hacen guardia en la escena del crimen en Ciudad Juárez, México, el 2 de julio de 2022. (REUTERS/Jose Luis Gonzalez).
Laura Castellanoses reportera independiente mexicana y autora del libro ‘México Armado 1943-19810’.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, creó en octubre pasado la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas entre 1965 y 1990. Su objetivo es eliminar la impunidad en dicho periodo de contrainsurgencia, la cual generó una espiral de casos de desaparición forzada que ha convertido al país en una república de fosas comunes.
El organismo tiene vigencia hasta el 30 de septiembre de 2024 e integra un programa ambicioso, con cinco mecanismos que pretenden reconstruir la verdad histórica, indagar el paradero de las personas desaparecidas, buscar la reparación integral y la compensación del daño a las víctimas, y abrir la puerta al juicio de los perpetradores de violaciones de lesa humanidad. El problema es que no hay garantías de que tras los trabajos de la Comisión de la Verdad se enjuicie a los responsables en el Ejército.
México fue el país que tuvo más guerrillas en América Latina en la década de 1970 y el precursor de los “vuelos de la muerte” en la región, en los que personas opositoras al régimen fueron arrojadas vivas al mar desde aeronaves militares. El Ejército fue el brazo ejecutor de la política de exterminio del Estado contra las guerrillas y los movimientos sociales radicales, con asesoría del gobierno estadounidense, y cometió masacres, torturas, desapariciones forzadas, violaciones sexuales, ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias y prolongadas, como documenté en mi libro México Armado 1943-1981.
En junio pasado se anunció el arranque de los trabajos de investigación en archivos y en las instalaciones militares donde presuntamente se hayan cometido violaciones. El evento se realizó en el Campo Militar Número 1, el centro de reclusión clandestina y tortura más grande de la época. Ahí el actual secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, invocó a la ley orgánica castrense para descargar responsabilidades: “Las Fuerzas Armadas han permanecido subordinadas al poder civil (…) El mando supremo del Ejército y Fuerza Aérea corresponden al presidente de la República”.
También anunció que, con aval presidencial, se inscribirán los nombres de militares fallecidos “con motivo de los hechos del pasado” en el Monumento a los Caídos de las Fuerzas Armadas. En tanto López Obrador, en consonancia, hizo responsables de la represión a los presidentes de la época.
La Asamblea de Colectivos Acompañantes de esta comisión, integrada por una veintena de organizaciones de sobrevivientes y familiares de víctimas, en un comunicado le demandó al presidente retirar su aval de inscribir los nombres de dichos militares en cualquier sitio público y cualquier otro acto reivindicador, y “el inmediato análisis de las cadenas de mando de aquel periodo y la ubicación en estas de personas vivas, retiradas y en activo”.
La molestia de los colectivos tiene sentido. No solo se trata de la violencia que militares ejercieron con impunidad, en ocasiones en mancuerna con policías de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), sino que esta posibilitó que los mandos se coludieran con narcotraficantes y expandieran sus mercados.
El investigador Alexander Aviña, de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, consultó documentos de espionaje desclasificados que revelan que las mismas aeronaves Arava 201 usadas en los “vuelos de la muerte” por el general Francisco Quirós Hermosillo y el mayor Mario Arturo Acosta Chaparro, trasladaron droga a ese país. El periodista Juan Veledíaz documentó cómo el jefe de la DFS, Miguel Nazar Haro, utilizó su estructura policiaca para aplastar a las guerrillas en Sinaloa mientras vendía protección a capos locales.
Dichos personajes alimentaron un Estado cómplice de redes criminales, responsable de entre 400 y 870 desapariciones forzadas en ese momento, según las organizaciones de familiares de víctimas. Al no ser juzgados dejaron un mensaje perenne: en México no se penalizan las desapariciones. Hay al menos 101,600 personas desaparecidas de marzo de 1964 a la fecha.
Acosta Chaparro fue exonerado por la desaparición de 143 personas víctimas de los “vuelos de la muerte”, pero purgaba una condena por tráfico de drogas. Fue excarcelado en el sexenio del expresidente Felipe Calderón. La periodista Anabel Hernández, en su libro Los señores del narco, asegura que Calderón lo hizo su emisario para negociar con los capos al tiempo que implementó una estrategia de seguridad militarizada. Esta detonó las muertes provocadas por el supuesto combate a la violencia organizada, que hoy ascienden a más de 250,000.
El Estado está obligado a asegurar los fines de la Comisión de la Verdad porque se lo debe a la sociedad. La creación del organismo es resultado de la tozudez de la generación marcada por las matanzas del Ejército de 1968 y 1971, y que tomó las armas para enfrentar un régimen que aplastó cualquier intento de cambio político. También de las familias de las víctimas, quienes han seguido exigiendo justicia.
Sin embargo, esta comisión ha lidiado con la carencia de presupuesto, oficinas y recursos humanos en su primer semestre de operación, de acuerdo con entrevistas a integrantes de la Asamblea de Colectivos. El defensor de derechos humanos Abel Barrera, una de las cinco personas expertas con cargo honorífico en la misma, me dijo en entrevista que este segundo semestre recibirán un presupuesto de 10 millones de pesos (500,000 dólares), que les permitirá tener entre 40 y 47 personas investigadoras.
Hay militares en retiro que han externado su rechazo a la Comisión de la Verdad, pero Barrera dice que en su primer acercamiento observó disponibilidad del personal: “Son generaciones nuevas que estuvieron en otro momento de formación”.
Más allá del tema militar, la Comisión de la Verdad enfrenta otros desafíos. Uno es la ausencia de la Fiscalía General de la República: no hay una explicación oficial de las razones por las cuáles no ha hecho presencia en el proceso de conformación del organismo. Nadie ha garantizado su participación o la de las fiscalías estatales, ni hay fecha de creación de una fiscalía especializada. Además, el Mecanismo de Justicia deberá sumergirse en un mar de denuncias penales empantanadas, entre las cuales estarán las de los militares.
Como México juzga tarde este capítulo trágico, muchos victimarios ya murieron, como el expresidente Luis Echeverría, quien falleció hace unas semanas y se le acusa de ser el principal responsable de la violencia contrainsurgente en esos años. Por ello Armando Rentería, exguerrillero de la Liga Comunista 23 de Septiembre y quien que fue víctima de tortura, me dijo que desconfía de “la justicia burguesa”, y que solo la verdad histórica —en la que se hagan públicos los nombres de quienes cometieron crímenes— provocará una sanción social, como sucedió con Echeverría.
Con o sin justicia judicial, las investigaciones de la Comisión de la Verdad y la apertura de los archivos militares llevarán al Ejército a un terreno en el que tendrá que asumir su responsabilidad histórica en el periodo de contrainsurgencia. Coincido con Rentería: los hechos y sus perpetradores deberán hacerse públicos. Esta será una vía de justicia social para las víctimas y de la no repetición del horror vivido en esa época.
Solo aquellos que antes de 1976 ya tenían consciencia de lo que pasaba a su alrededor, han vivido algo parecido a lo que hoy estamos viendo en relación con el comportamiento del peso mexicano.
En esa época y durante 16 años el precio del dólar estuvo fijo, con un tipo de cambio de 12.50 por cada dólar. A partir de 1976, el valor de la moneda mexicana comenzó a experimentar una caída que ya no se detuvo sino hasta 42 años después, en el 2018.
En estas 4 décadas la debacle del peso tuvo lugar en un entorno económico internacional bastante estable, donde lo que influía en su devaluación eran las burradas que cometían los gobiernos mexicanos y la desconfianza que motivaba a los inversionistas a poner su dinero en dólares en lugar de hacerlo en pesos.
De pronto, sorpresivamente y desde la perspectiva de los tecnócratas neoliberales, en algo que solamente puede ser comparado con un acto de magia logrado a través del hechizo de un mesías, la moneda mexicana dejó de perder valor a partir de 2019 y ha mantenido su estabilidad hasta la fecha, moviéndose en una banda que oscila entre los 19.50 y los 21 pesos por dólar durante ya casi 4 años.
Hemos disfrutado de esta estabilidad incluso en el peor escenario económico internacional del que tengamos memoria, con dos años de pandemia que cerró las economías en todo el mundo, seguida por un conflicto bélico que está modificando violentamente el perfil geopolítico del planeta.
No quisiéramos ni imaginar lo que hubiera pasado con una situación internacional como la que hemos pasado, combinada con las burradas que seguirían cometiendo los gobiernos neoliberales corruptos de haber ganado la presidencia en 2018, como sucedió durante las últimas 5 décadas, sin que exista alguna razón que nos indique que dejarían de hacerlo a partir de ese año.
En estos 40 meses que llevamos con un gobierno distinto, no solamente se dejaron de cometer estulticias orientadas a robarse las riquezas y el erario, sino que el manejo sensato y eficiente de la economía premió a la moneda mexicana con la confianza de los inversionistas, quienes han decidido conservar sus inversiones en pesos a lo largo de este período de violentas turbulencias en la economía del mundo.
Hace unos días el New York Times, que no se caracteriza precisamente por simpatizar con las políticas del gobierno mexicano, publicó un análisis que revela que el peso mexicano es la moneda que menos se ha devaluado en el mundo en relación al dólar durante los primeros 6 meses de 2022, período que incluye el desarrollo del conflicto bélico en Ucrania.
Así nuestra moneda se devaluó menos de 1% en relación con el dólar en 6 meses y medio, sin embargo entre otras, el dólar canadiense lo hizo en más de 2.5%, el de Singapur en casi 4%, el Yuan de China en 6%, el Franco Suizo en más de 7%, el Euro en más de 11%, la Libra Esterlina en 12.5% y el Yen japonés en 17%, siendo el peso mexicano el que tuvo mejor desempeño que todas las anteriores, que son consideradas como las divisas más estables y sólidas del planeta.
Mientras tanto los tecnócratas neoliberales corruptos se encuentran estupefactos, en una especie de estado catatónico, que no les permite llevar a cabo ninguna maroma que logre desvirtuar esta situación; por su parte todos sus replicadores en el intento de disimular su ineptitud, experimentan ataques de rabia junto con los wanabes odiadores, que tienen calambres hasta en el acta de nacimiento. Para fortuna de los mexicanos que tenemos la maravillosa oportunidad de estar disfrutando este nuevo amanecer del país y festejamos con alegría la estabilidad de nuestro superpeso por primera vez después de más de 40 años.
Como dijo el estadista estadounidense Benjamín Franklin: “La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro”.