Y es que la debacle a que han llevado los dirigentes Alito Moreno y Marko Cortés a sus partidos ha sido monumental, en el caso del PRI, pasó de ser el partido hegemónico, que gobernó durante décadas todo el país, a mantener el control en tan solo dos estados y convertirse en la comparsa del PAN, quien tampoco ha tenido éxito en las últimas elecciones.
En días recientes hemos visto como la inminente derrota del PRIAN en las próximas elecciones ha provocado una ola de derrota y desesperanza entre sus filas, cómo muchos de los personajes más notorios que militaban en el PRI y el PAN, están buscando un lugar en la cuarta transformación, algunos quizá con buenas intenciones, pero la mayoría lo hacen en un último intento de salvar sus carreras políticas.
Y es que la debacle a que han llevado los dirigentes Alito Moreno y Marko Cortés a sus partidos ha sido monumental, en el caso del PRI, pasó de ser el partido hegemónico, que gobernó durante décadas todo el país, a mantener el control en tan solo dos estados y convertirse en la comparsa del PAN, quien tampoco ha tenido éxito en las últimas elecciones.
Pero el problema para esos partidos no radica exclusivamente en que es casi seguro que perdieron ya la presidencia, sino que, si corren con suerte, su única representación en el congreso será lo que logren por la vía plurinominal y, por si esto fuera poco, están en grave riesgo de perder la mayoría de los estados en disputa este 2024, entre los que se cuentan la Ciudad de México y uno de los estados más importantes para la oposición: Puebla.
Porque en éste último, es clara la ventaja que tiene Alejandro Armenta de Morena, sobre su contrincante, Eduardo Rivera y la que Pepe Chedraui tiene sobre el prianista Mario Riestra, y quizá es ahí, en Puebla, donde se empieza a desmoronar la oposición y caer en estado de pánico.
Me explico: durante la campaña, tanto Eduardo Rivera, como Mario Riestra han protagonizado sendos montajes, demasiado burdos como para ser creíbles, sobre supuestos “atentados” en su contra, los cuales han sido desmentidos fehacientemente a las pocas horas.
Y justo esta mañana, fuimos testigos de la que puede ser la intentona más desesperada del PRIAN, para sabotear las elecciones en ese estado, pues resulta que alrededor de las once treinta de la noche fue robado un vehículo del Instituto Electoral de Puebla en las inmediaciones de la colonia del Valle, en la ciudad de Puebla, donde se encontraban dos mil boletas electorales, los cual fue reportado por el Instituto aproximadamente a la una treinta de la madrugada de este martes.
Sin embargo, basado solamente en el reporte del periodista Ricardo Morales, quien hizo un recuento bastante erróneo de la situación, el dirigente priísta Alito Moreno se apresuró a culpar, sin ninguna evidencia y sin esperar un reporte oficial, a Morena del robo de las boletas electorales, con la clara intención de descalificar una elección que ve perdida.
Y es que no solo es puebla, hemos atestiguado gran cantidad de medidas de campaña sucia por parte del Frente Opositor a lo largo y ancho del país, como la intervención directa en las elecciones por parte de Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, la mezquina campaña misógina de Lucy Meza contra Margarita González en Morelos, los hechos violentos por grupos afines al gobierno de Diego Sinhué en Guanajuato, solo por mencionar algunos.
Y por supuesto, la no tan soterrada intervención de la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña, a favor del Frente Opositor, todo lo cual nos indica la clara intención de judicializar las elecciones para arrebatar en tribunales lo que no pueden ganar en las urnas.
Esta historia tiene raíces muy profundas en la historia de los gobiernos autoritarios, corruptos y facciosos, tanto del PRI como del PAN, entregados a la defensa de los intereses de oligarquías rapaces, que con la complicidad de políticos igualmente ambiciosos y corruptos, han saqueado los bienes de la Nación y los presupuestos públicos, abrigados por el silencio y las complicidades de las cofradías académicas e intelectuales que han sido objeto de sus galanteos, apapachos y generosidad.
Su lucrativa historía ha estado determinada, siempre, por su sometimiento o complicidad con el poder, para cantarle loas a los poderosos circunstanciales, para justificarlos o para legitimarlos. Su silencio, sus omisiones o sus torcidos e interesados análisis, han sido un poderoso detergente para lavar las manchas de la sangre y de la corrupción, que han lubricado el colaboracionismo de quienes se han entregado a los señores de dinero y del poder, a cambio de “apapachos” y “generosas” aportaciones para estimular sus actividades académicas, intelectuales y culturales, que nunca han estado orientadas al servicio o la defensa de los intereses del pueblo llano, sencillo, pobre, marginado, oprimido y despreciado por las clasistas oligarquías depredadoras de derecha.
Con fecha del pasado lunes 20 de mayo del 2024, un grupo de 250 académicos e intelectuales que se autonombran “Integrantes de la Comunidad Cultural a favor de Xóchitl Gálvez”, publicaron en redes sociales y en las plataformas digitales de las revistas Nexos y Letras Libres, un desplegado en el que invitan a votar por la candidata presidencial de PAN-PRI-PRD.
“Los que firmamos este manifiesto tenemos diferentes puntos de vista políticos e ideológicos. Hemos decidido manifestarnos públicamente debido a que el Gobierno de López Obrador y su partido pretenden extender la deriva autoritaria durante el próximo sexenio, lo que significa una grave amenaza para la democracia. Ello implica la continuidad de la corrupción política y una creciente inseguridad que ha dejado buena parte del país a merced del crimen organizado. Se agrega la amenazante militarización del territorio, que se ha convertido en parte del problema y no de la solución. Vivimos en una coyuntura muy peligrosa. Las elecciones del próximo junio serán una confrontación entre el autoritarismo y la democracia. Creemos que la opción democrática está representada por Xóchitl Gálvez. Nuestro llamado a votar por ella responde a la enorme urgencia de defender la democracia amenazada”, dice el primer párrafo.
Y concluye en el segundo párrafo: “El peligro de una regresión autoritaria ha ocasionado que fuerzas políticas y partidos de diferente orientación se hayan unido para defender la democracia. Ante esa polarización en dos bandos, instigada por el Gobierno, buscamos la pluralidad democrática que propicie el diálogo, la discusión, los pactos razonados y la tolerancia. Polarizar implica que un polo hegemónico acabe por aplastar a los adversarios como si fueran enemigos. Frente a la uniformidad gris y autoritaria del obradorismo, apoyamos la pluralidad multicolor de la oposición. Por estas razones, llamamos a votar por Xóchitl Gálvez”.
Entre los abajofirmantes aparecen Enrique Krause, Héctor Aguilar Camín, Agustín Basave, Alberto Ruy Sánchez, Ángeles Mastretta, Carlos Tello Díaz, Christopher Domínguez Michel, Consuelo Sáizar, Eduardo Matos Moctezuna, Enrique Serna, Federico Berrueto, Federico Reyes Heroles, Gabriel Zaid, Germán Martínez, Gilberto Guevara Niebla, Jaime Labastida, José Antonio Crespo, José Carreño Carlón, José Sarukán, Jorge Castañeda, Otto Granados, Rafael Perez Gay, Raúl Trejo Delarbre, Roberto Blancarte, Roger Bartra y Ramón Revueltas Retes, entre muchos otros.
En entrevista con nuestra compañera reportera de SinEmbargo.mx, Monserrat Antúnez, el antropólogo y sociólogo Roger Bartra Murià explicó cómo se sumaron las voluntades de quienes publicaron el desplegado del lunes 20 de mayo del 2024: “El origen es ese grupo en el que yo juego un papel importante, porque soy amigo cercano de los diferentes capos, vamos a llamarlos así, o dirigentes de grupos intelectuales. Que normalmente los intelectuales son complicados, si les va bien tienen envidias, cosas normales, eso pasa en todo el mundo, pero ante la situación yo impulsé mucho esto, recibí mucho apoyo y en muy pocos días conseguimos las 250 firmas”.
Bartra se refiere, entre otros, tanto al Grupo Nexos, que encabeza Héctor Aguilar Camín, como al Grupo Letras Libres, que lidera el historiador Enrique Krauze Kleinbort. Roger Bartra no aclaró cual era la acepción de la definición de “capos”, que utilizó para referirse a los líderes de las cofradías de académicos e intelectuales, pues según definición de Real Academia Española de la lengua, “Capo” es un “jefe de una mafia, especialmente de narcotraficantes; también el “superior de una corporación u oficio”, así como una “persona con poder y prestigio o muy entendida de una determinada materia”.
El martes 21 de mayo del 2024 la periodista Monserrat Antúnez entrevistó al escritor Héctor Aguilar Camín, quien encabeza el llamado Grupo Nexos, donde conviven académicos e intelectuales, quien sin ningún rubor habló de las penas que agobian a los integrantes de lo que ellos denominan la comunidad cultural e intelectual, que en el actual Gobierno ha quedado marginada de los privilegios que durante décadas gozó.
Explicó Aguilar Camín lo que ese grupo ve en la candidata de PAN-PRI-PRD, Xóchitl Gálvez Ruiz, para quien piden el voto en la elección presidencial: “[Vemos] La oportunidad de devolverle a la comunidad cultural la atención, el cuidado, a veces hasta el apapacho que tenía el Gobierno, pero nada más ni nada menos que lo que la propia Xóchitl promete a todo el país. Un Gobierno de unidad no de división, en donde los valores rectores sean la vida, la verdad y la libertad. Pienso en que había, por ejemplo, una política en materia de cultura profundamente generosa…”.
Señaló Aguilar Camín que esa generosidad del Gobierno, de los gobiernos panistas y priistas, se expresaba en el financiamiento de sus proyectos, con fondos públicos, propiedad de los contribuyentes: “No había este condicionamiento que hay, por cierto, no solo con la comunidad cultural, sino quizá mucho más gravemente, con los beneficiarios de los programas sociales, que es ‘te doy para que votes por mí y si no votas por mí te lo voy a quitar o te lo van a quitar’. Ese impudor -advierte el jefe del Grupo Nexos-, ese descaro, esa extorsión no existía en el mundo de los programas sociales de México, ni existía en el mundo de la cultura en sus relaciones con el Gobierno y con el Estado”.
Pero esta historia tiene raíces muy profundas en la historia de los gobiernos autoritarios, corruptos y facciosos, tanto del PRI como del PAN, entregados a la defensa de los intereses de oligarquías rapaces, que con la complicidad de políticos igualmente ambiciosos y corruptos, han saqueado los bienes de la Nación y los presupuestos públicos, abrigados por el silencio y las complicidades de las cofradías académicas e intelectuales que han sido objeto de sus galanteos, apapachos y generosidad.
El jueves 10 de agosto del 2006, Octavio Rodríguez Araujo, doctor en ciencia política y profesor emérito de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, publicó en el periódico La Jornada un artículo intitulado “Los intelectuales del sistema”, en el cual refiere que el 30 de julio de 1988 Héctor Aguilar Camín escribió en La Jornada que las elecciones de ese año habían sido las “menos inventadas de mucho tiempo… las más limpias… las más verdaderas”. Raúl Trejo Delarbre, Rolando Cordera y Arnaldo Córdova coincidieron en que en esos comicios no hubo fraude, puesto que las pruebas presentadas por la oposición, a su juicio, no eran suficientes (declaraciones en el semanario Punto, 18 y 25 de julio y 1º de agosto de 1988).
Esos comicios del 1988 estuvieron marcados por la manipulación y las trampas, para darle el triunfo al candidato priista Carlos Salinas de Gortari y despojar de la victoria al aspirante del Frente Democrático Nacional, amplia coalición de izquierda que apoyó a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
Y agrega Rodríguez Araujo un capítulo más a esta historia: El 3 de agosto de 2006, en un desplegado publicado en Reforma en supuesta defensa de “las instituciones de nuestra democracia”, Aguilar Camín y Trejo Delarbre, entre otros, dictaminaron, antes que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que no hubo fraude y que la elección fue ejemplar. A esta pléyade de abajofirmantes, justo es decirlo, no se sumaron Rolando Cordera ni Arnaldo Córdova antes mencionados.
En el desplegado publicado por el periódico Reforma el 3 de agosto de 2006, firmaron 135 escritores, académicos y artistas. Entre otros, José Woldenberg, Enrique Krauze, Roger Bartra, María Amparo Casar, Héctor Fix-Zamudio, Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín. Dieron su aval a la actuación del Instituto Federal Electoral: “Más allá de errores puntuales, por su eficacia en la organización de esta tarea gigantesca. Refrendamos nuestra confianza en su imparcialidad y en su independencia”.
El domingo 13 de agosto del 2006 el periódico Reforma reseñó el clima que prevalecía en esos días, al señalar que, “cuestionado desde su integración en 2003, el actual Consejo General del Instituto Federal Electoral concluye el proceso electoral 2006 con su autoridad debilitada y peticiones de renuncia”.
Explica la informaciíon firmada por el reportero Mario Gutiérrez Vega: “Los nueve consejeros electorales han sido objetados por sus decisiones y omisiones de los últimos meses. Incluso, la presión en contra del consejero presidente, Luis Carlos Ugalde, y los consejeros Andrés Albo, Virgilio Andrade, Marco Antonio Gómez, María Teresa González Luna, Alejandra Latapí, María de Lourdes López, Rodrigo Morales y Arturo Sánchez ha llegado al ámbito judicial”.
Agrega la nota de Gutiérrez Vega: “La coalición Por el Bien de Todos interpuso el 25 de julio una denuncia penal contra Ugalde por declarar ganador a Felipe Calderón y extralimitarse en sus funciones. Además, se busca proceder contra los consejeros porque no actuaron conforme a sus obligaciones para frenar la campaña de desprestigio contra Andrés Manuel López Obrador. La querella, que consta de 22 páginas, busca fincar sanciones que podrían pagarse con cárcel”.
El doctor Rodríguez Araujo expuso en su comentario del jueves 10 de agosto del 2006 en el periódico La Jornada, al cuestionar el triunfo del panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, ideas que siguen teniendo vigencia: “Dejemos los eufemismos. Lo que está en juego es la continuidad de una ideología de Gobierno que ha favorecido, como nunca antes, a determinados grupos de interés sin importar sus consecuencias en la mayoría de la población o, por otro lado, una revisión de esas formas de ejercicio del poder para que también sean tomados en cuenta la soberanía y los pobres del país”.
Y agrega el maestro emérito de la UNAM, conceptos que se aplicarían con justeza a los próximos comicios del domingo 2 de junio del 2024: “Una vez más, como en 1910, la lucha es entre los defensores del régimen de privilegios y los que quieren acabar con éstos o, al menos, disminuirlos a niveles legítimos, legales y más o menos éticos”. Sí, los intelectuales y académicos que tradicionalmente han estado al servicio del poder, extrañan sus privilegios.
Una persona muere cada cinco minutos por sobredosis en Estados Unidos, la mayoría por el consumo de drogas sintéticas ilícitas. Para cuando haya terminado de leer este artículo, tres personas habrán fallecido por sobredosis. Es decir, cerca de 300 personas mueren al día y más de 110.000 al año. Al parecer la culpa es de mexicanos y chinos.
Dos tercios de esos fallecimientos están relacionados con los opioides sintéticos, como el fentanilo ilícito, y lo peor es que miles de jóvenes murieron sin saber siquiera que estaban consumiendo esa sustancia.
Más allá de la gravedad de la situación, en un año preelectoral, tanto en EEUU como en México, el problema se ha politizado y la agencia antinarcóticos estadounidense DEA ha aprovechado la ocasión para echarle la culpa de su inacción a los mexicanos y, a la vez, atacar al gobierno progresista de Andrés Manuel López Obrador.
A decir de la DEA, los cárteles mexicanos continúan con la venta de fentanilo ilícito en forma de pastillas para imitar los medicamentos recetados de marcas registradas. Como resultado, muchos ingenuos estadounidenses –supuestamente de buena fe, engañados por los pérfidos mexicanos- compran y consumen drogas ilegales que creen que son medicamentos recetados legítimos.
El informe oficial estadounidense señala que el Cartel de Sinaloa ha estado produciendo grandes cantidades de fentanilo desde al menos 2012, pero la facción de Los Chapitos es responsable de llevar la importancia del fentanilo al ‘resultado final’ del cártel”.
Añade que este grupo inicialmente estableció una base de operaciones para fabricar fentanilo ilícito en las montañas cercanas a Culiacán, pero hoy controlan la adquisición de precursores químicos, en gran parte de China, y dirigen la producción de la droga desde laboratorios escondidos en las montañas de Sinaloa y otros bastiones del cártel por todo México. Añade que, por su parte, el cártel de Jalisco se convirtió en uno de los mayores productores y traficantes de fentanilo, en polvo y pastillas, hacia EEUU.
En este apartado, informó que, aunque el cártel de Jalisco no puede igualar la capacidad de producción de fentanilo del de Sinaloa, ha inundado las calles estadounidenses con fentanilo, a menudo mezclado con heroína, cocaína y xilazina.
En política exterior, el tema del fentanilo ha alcanzado casi la importancia que tiene el intercambio económico estadunidense tanto con México y China, el primer y segundo socios comerciales de Estados Unidos respectivamente. De acuerdo a las autoridades, México es el principal productor del fentanilo que llega a suelo estadounidense y China es el principal exportador de precursores químicos con los que se produce el fentanilo.
Un millón de muertos entre 2000 y 2023
Entre 2000 y 2023 murieron más de un millón de estadounidenses por sobredosis de opioides altamente adictivos expendidos como analgésicos regulares. Las muertes por sobredosis de fentanilo pasaron de entre 2,000 y 3,000 anuales en el 2012 a entre 75,000 y 110,000 anuales en los últimos años, incluido el 2023.
De acuerdo con el estadounidense Centro Nacional de Estadísticas sobre Abuso de Drogas, las sobredosis de fentanilo son parte de la crisis de consumo de opioides, que provocó la industria farmacéutica estadounidense por un apetito de ganancias astronómicas alrededor de 1999.
En el tema de la distribución de estupefacientes a suelo estadounidense, la DEA informó que la venta de drogas se hace posible mediante aplicaciones de mensajería encriptadas y abiertas y redes sociales, utilizadas tanto por miembros de cárteles como por traficantes callejeros para anunciar, organizar entregas y recibir pagos rápidamente, todo en un solo dispositivo y con una exposición mínima.
El documento, que trata de culpar a los mexicanos de los más de cien mil muertos por consumo de fentanilo, indicó que ambos cárteles han causado la peor crisis de drogas en la historia de Estados Unidos, ya que dictan el flujo de casi todas las drogas ilícitas y su dominio sobre el comercio de drogas sintéticas en particular es evidente en el incesante tráfico de fentanilo y metanfetamina ilícitos que cruzan la frontera hacia sus mercados.
Las empresas farmacéuticas
La DEA afirma que el cártel de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación ( CJNG) dictan el flujo de sustancias ilícitas en su territorio, particularmente de drogas sintéticas como el fentanilo, lo que está muy lejos de la verdad, porque la peor crisis de drogas en la historia fueron las compañías farmacéuticas que, con total complicidad de las autoridades que debieron regularlas, comercializaron opioides altamente adictivos haciendo creer al público que se trataba de compuestos inocuos.
Fueron esas empresas las que crearon generaciones de adictos a los derivados de la amapola, quienes, en busca de dosis más fuertes, comenzaron a usar heroína y luego fentanilo.
Fue con agresivas mercadológicas que pusieron los opiáceos en cada farmacia de ese país, con la corrupción de médicos que los recetaron con una irresponsabilidad criminal, y con la disposición de los políticos a mirar a otro lado mientras las empresas inescrupulosas financiaban sus campañas. Sin ellos, los fabricantes de heroína y fentanilo jamás habrían encontrado un mercado cautivo y ávido de sus productos.
Del crack al fentanilo
Para el diario La Jornada, el otro gran responsable de que EEUU sea la única nación desarrollada con un problema semejante de consumo de drogas es el propio gobierno estadounidense, cuyas agencias de espionaje y control político inundaron las calles de los barrios pobres con heroína y cocaína de muy baja calidad (conocida como crack) con el doble propósito de financiar sus actividades ilegales en el contexto de la guerra fría y de quebrar la organización de los sectores marginados que reclamaban el cumplimiento de sus derechos humanos sociales y económicos.
Es importante que la DEA, por primera vez, admita abiertamente que los grandes cárteles mexicanos operan en su territorio y dictan el trasiego de drogas, lo que contrasta con su inveterado negacionismo, según el cual dichas estructuras criminales se desvanecían al norte del río Bravo, en territorio estadounidense, donde sólo había pequeños traficantes de alcance local y desconectados entre sí, pero mantiene la farsa de que el negocio del narcotráfico es manejado en su totalidad por extranjeros.
O sea, no hay cárteles ni capos narcotraficantes estadounidenses, lo que pareciera una ficción insostenible ya que supone que los estadounidenses, siempre a la cabeza de emprendimientos lucrativos como la venta de armas, se abstienen de ponerse a la cabeza de un mercado tan lucrativo como el de las drogas.
La admisión de la DEA tiene repercusiones más profundas e implica, ante todo, que Washington ya no puede perpetuar su política de combatir a los cárteles fuera de sus fronteras y tolerarlos dentro de ellas.
Un editorial de La Jornada de México señala que EEUU deberá hacer algo al respecto, y no tiene muchas opciones: o replica contra sus ciudadanos la fútil guerra contra el narcotráfico que impusieron a través de gobernantes sumisos como Felipe Calderón en México y Álvaro Uribe en Colombia, o diseña un plan integral para atender las causas que empujan a un sector de su población a las adicciones y a otro a incorporarse a la economía del narco.
A la sociedad y el gobierno de Estados Unidos les corresponde decidir, en total soberanía, lo que van a hacer ahora que saben que el crimen organizado es un asunto interno, concluye.
*Antropólogo y economista mexicano, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
El centro de las preocupaciones y ocupaciones del pueblo debe ser el Proyecto de Nación. Éste debe permitir un futuro de derechos y bienestar para la población, en armonía con la naturaleza.
Este año tenemos las elecciones a la Presidencia de la República; 128 senadurías; 500 diputaciones federales; ocho gubernaturas; una jefatura de gobierno; 31 congresos locales; 1580 ayuntamientos; 16 alcaldías, y 24 juntas municipales.
Es el momento de organizarnos y empujar las demandas principales de la población. Hay que enfrentar y solucionar los problemas más graves en un entorno convulso, a nivel internacional y de nuestra región latinoamericana. Asumir nuestra soberanía y afirmar el poder de decisión del pueblo es necesario. En estas semanas, es central presentar propuestas y alternativas.
Eso no lo puede realizar el PRIAN. No tienen un proyecto de nación, sino uno de máxima acumulación de las ganancias en manos de las empresas, explotación laboral y saqueo de nuestras riquezas.
Buscan desviar la atención del debate. Recurren al ataque, la descalificación, mentiras y calumnias ¡Al escándalo! Están aprovechando un sistema político y electoral que les permite romper las reglas elementales del diálogo.
Es curioso cómo la autoridad electoral prohíbe hablar del cártel inmobiliario al referirse al candidato Santiago Taboada. Supuestamente, no se tienen pruebas. Sin embargo, permite que se ataque una y otra vez al presidente y a la candidata Claudia Sheinbaum de “narcopolíticos”, sin sustento alguno. El INE, con oídos sordos y ojos cerrados, no actúa para nada.
También, molesta a periodistas con requerimientos de información para tener “sustancia de los procedimientos especiales sancionadores que envía al Tribunal Electoral”. Y, a nivel nacional, en lugar de tratar los temas de interés, permite insultos, ataques a la familia y posturas en contra la dignidad de la mujer, al señalarla por un supuesto “robo” de un exmarido, llamándolo “esposo”, como si no existiera el divorcio acaecido hace 20 años.
Eso es violencia de género. También lo es exhibir caricaturas denigrantes de la oponente. Por cierto, el hecho fue la recepción irregular de 300 mil de un “donante” para campañas electorales.
Xóchitl acusa a la mamá de Sheinbaum de haber tenido dinero en paraísos fiscales, cuando estamos hablando de una empresa que funcionó de 1990 a 2006. La abuela heredó la empresa a sus hijas. La nieta no tuvo nada que ver.
Además, la candidata del PRIAN ataca a los hijos del presidente. Las campañas no son para denostar a familiares, Sheinbaum no ha recurrido a esa bajeza, a pesar de tener material suficiente para ello. Eso desvía la atención de lo principal.
FOTO: DANIEL AUGUSTO /CUARTOSCURO.COM
En el primer tema –crecimiento económico y empleo–, Gálvez se desvió de este problema toral para la clase trabajadora. Aprovechó para acusar a su oponente de otra cuestión: la inseguridad. Asimismo, afirmó que “los delincuentes ya tienen partido”.
Se le olvida que el PRIAN tiene adherentes como Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien fuese invitado a coordinar las mesas de expertos en el tema de seguridad. De igual manera, fue candidato a diputado plurinominal del PAN, a pesar de estar prófugo de la justicia desde el 4 de octubre de 2022.
Es acusado de lavado de dinero y delincuencia organizada; por lo anterior, el INE negó la candidatura. Sin embargo, el partido blanquiazul insistió y todavía apeló ante el Tribunal Electoral para que respetaran su postulación.
Nadie puede olvidar a Genaro García Luna, preso por narcotráfico. Trabajó con los gobiernos panistas de Fox y Calderón en los más altos puestos, en materia de seguridad. Además, en el narcogobierno de Calderón, los delitos se incrementaron un 192 por ciento, en complicidad con la Administración de Control de Drogas (DEA por su sigla en inglés).
La prianista habló de seguridad en un punto, en el cual debía abordar un tema clave: el empleo. Sin embargo, el 15 de febrero, en sus mañaneras manifestó sus pensamientos, al responder a la pregunta del periodista Álvaro Delgado: “México depende económicamente de nuestras exportaciones a Estados Unidos y los empleos dependen de que le vaya bien a Estados Unidos […] y nos compre mercancías”.
La ingeniera en computación Gálvez ignora que el Estado mexicano está obligado a garantizar el derecho al empleo por el artículo 123 de la Constitución política. Es necesario un Plan Nacional de Empleos, en que el motor y el financiamiento corran por parte del sector público.
Para ello, se requieren recursos públicos. Sin embargo, la candidata del PRIAN ha anunciado su intención de canalizarlos para las ganancias de privados en educación y salud. Promete nuevas estancias infantiles. Y no podemos olvidar que esta política de privatización condujo a la muerte a 49 infantes en la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora.
Los recursos públicos deben canalizarse al empleo. Al respecto, el PRIAN ha demostrado su fracaso. Hace 30 años, el presidente priista Salinas de Gortari prometía “más empleos… más productividad” para convencer del ingreso al Tratado de Libre Comercio. Sí, hubo más productividad, pero con menos empleos.
El panista Felipe Calderón prometía ser “el presidente del empleo” con 1 millón de empleos al año… y sólo aumentó 1 millón 500 mil en el sexenio.
La herencia del PRIAN dejó a 30 millones fuera del mercado laboral. De 54 millones de la Población Económicamente Activa más de 32 millones estaban en la informalidad; sólo 22 millones tenían seguro. De éstos, no todos contaban con estabilidad y prestaciones.
Xóchitl Gálvez presume que, al abrir el sector energético a la inversión extranjera, llegaría a 50 millones de dólares y generaría empleo. El hecho es que, al inicio del neoliberalismo (1982 a 1984), no alcanzaba ni los 2 mil millones de dólares. En 2023, llegaba a 36 mil millones de dólares… ¿Eso ayudó a mejorar el empleo? No. Así que, como no tiene argumentos sólidos, la candidata del PRIAN evade responder esas preguntas.
FOTO: 123RF
En general, los problemas de los trabajadores no aparecen en ninguna de las 17 propuestas de la candidata presidencial Xóchitl Gálvez. Es lógico. Está para, por y con los empresarios. Frente a la élite financiera de México, en la 32 reunión plenaria de Citibank, dijo que no había que despreciar a los que “generan dinero”. La ingeniera no se ha enterado que el pueblo trabajador es el que genera la riqueza.
Y, al ser cuestionada sobre si apoyaría la semana de 40 horas, lo que obligaría a los empresarios a abrir nuevas fuentes de trabajo, aprovechó para usar el tema y pedir que se les baje la carga fiscal.
Asimismo, Taboada y Gálvez usan el problema del agua como bandera, aun cuando fue generado por la privatización de la misma con la Ley de Aguas Nacionales de Salinas de Gortari en 1992 y las subsiguientes centenares de miles de concesiones
“El sobreconcesionamiento de agua por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que pasó de 2 mil concesiones en 1992 a 514 mil en 2020, priorizó los grandes intereses en detrimento de los bienes comunes, la integridad de los ecosistemas y el entramado social mismo, advirtió Pedro Moctezuma, secretario del Agua del gobierno del Estado de México. […] En este contexto, hay 41 millones de mexicanos sin acceso cotidiano al líquido y son 8 millones 500 mil los que carecen de conexión de agua potable en su casa” (La Jornada, 18 de diciembre de 2023).
Ahí están los frutos del PRIAN. Agua hay, dice Xóchitl, pero no dice que la acaparan las cerveceras, inmobiliarias, mineras, lecheras, refresqueras y la agroindustria tóxica. Los lagos de Pátzcuaro y Cuitzeo están secos, indica. Atribuye estas condiciones a la sequía, pero esconde a los verdaderos responsables: “huachicoleros del agua”, quienes roban 600 mil litros al día (Fabricio Mejía, Sin embargo, 1 mayo de 2024).
La prianista afirmó que hace falta una ingeniera para resolver este problema. No aclara que ella es ingeniera… en computación. Propone que se acumule en el Lago de Texcoco… ¡Qué es salado!, como aclaró Sheinbaum.
La candidata del PRIAN habló de la cancelación “autoritaria” del Aeropuerto de Texcoco. Calló la corrupción en el gobierno de Peña de 45 empresas fantasma contratadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). En aquel momento, desviaron 1 mil 779 millones del erario.
Desde luego, no mencionó que las policías federales de Vicente Fox y estatales de Enrique Peña Nieto reprimieron a la población de San Salvador Atenco, el 4 de mayo de 2006. El ataque cobró la vida de Francisco Javier Cortés Santiago, de 14 años, y de Ollin Alexis Benhumea, de 20 años. Además, detuvieron a centenares y abusaron sexualmente de 11 compañeras.
Los miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) rechazaron la construcción del aeropuerto en Texcoco sobre sus tierras, por las cuales querían darles 5 pesos por hectárea. El proyecto de Fox fue avalado por Xóchitl Gálvez, quien era titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).
Por otro lado, Clara Brugada enfrenta la demagogia de Santiago Taboada. Él se dice “muy preocupado por el problema del agua”. Obviamente, sin mencionar que el cártel inmobiliario quitó 27 millones de litros de agua a los capitalinos, con el objetivo de abastecer los edificios construidos bajo el amparo de la corrupción.
En respuesta a su corrupción inmobiliaria, Xóchitl se justifica: dice que los usos de suelo son dados por la Ciudad de México. Sin embargo, los permisos o licencias para construir provienen de las Alcaldías.
Cuando fui Jefe Delegacional de 2015-18 detuve la fiebre inmobiliaria en Azcapotzalco, a pesar de que el jefe de gobierno, Miguel Mancera, quería impulsar la construcción de decenas de miles de viviendas aún en centros de barrio.
Taboada ha afirmado que la izquierda lleva gobernando 27 años en la capital. Oculta que Mancera fue y es aliado del PRIAN-PRD. Un símbolo de su corrupción fue la autorización de la Torre Mítikah. Ésta quitó el agua al pueblo de Xoco.
Lo único que hizo Gálvez con Conagua fueron contratos millonarios mientras era funcionaria titular de la CDI. La inseguridad y la falta de agua fueron causadas por los gobiernos del PRI y del PAN durante décadas. Ahora pretenden abanderar esas demandas.
La candidata del PRIAN, subordinada a Washington, propone una Agencia Binacional de Aduanas con personal de Estados Unidos y de México. De esta manera, nuestras aduanas y fronteras serían controladas “bilateralmente” por ambos países.
Promete una cárcel de alta seguridad para impulsar un gobierno con poderes policiales como el de Estados Unidos. Gálvez y Taboada llaman a la intromisión del vecino del norte en nuestros asuntos en violación de nuestra soberanía.
Xóchitl inicia su campaña prometiendo “una nueva etapa en la cooperación con Estados Unidos”. Sigue la ruta de integración militar de Fox, Calderón y Peña que abona a la violencia, en vez de ayudar a la paz.
En la Organización de los Estados Americanos (OEA), se entrevistó con Luis Almagro para pedir su intervención en México. También, Santiago Taboada fue a Washington a denunciar la “intervención rusa”.
Asimismo, debemos recordar que él capacitó a la policía de la Alcaldía Benito Juárez con apoyo de la embajada de Estados Unidos. Asimismo, en el segundo debate, propuso una agenda trinacional para combatir incendios.
Paso a paso, abona a la integración a Estados Unidos. Y se justifica con que “busca relacionarse con gobiernos democráticos como el de Estados Unidos”. Y que “como en Estados Unidos les preocupa el estado de derecho, ha de coadyuvar a que se respete el derecho en México”.
El PRIAN se atreve a declarar esto al tiempo que la potencia capitalista financia el genocidio palestino. Igualmente, su policía reprime a estudiantes y maestros que se manifiestan pacíficamente en decenas de universidades.
Se aventura a afirmar que el gobierno de Washington es democrático, cuando niega derechos humanos elementales a los migrantes mexicanos y de muchos otros países. También, atiza el narcotráfico comprando droga, lava el dinero, y vende armas al crimen organizado.
Bajo el guión de Washington, Xóchitl crítica a las “dictaduras” de Cuba y Venezuela. No disimula que su política internacional es integrarse de forma subordinada al vecino del norte y hacerle el juego al imperio estadunidense.
El PRIAN sigue el modelo “democracia estadunidense”. Éste consiste en hacer de las elecciones un circo, para escoger quién va a ser campeón en defensa de los intereses de la oligarquía proyanqui.
Se enfoca en chismes y cuestiones personales para distraer de los grandes problemas nacionales. Éstos sólo pueden ser resueltos con la participación de un pueblo unido y organizado.
El modelo electoral que importó el PRIAN de Estados Unidos impone las anomalías que estamos viendo. Nos conduce a buscar sustituirlo por un modelo democrático, en el cual las campañas sean de propuestas, en el cual el elector selecciona a los candidatos. Un modelo democrático que no gire por el dinero. Es hora de romper con el pasado y avanzar hacia una renovación.
Pablo Moctezuma Barragán*
*Doctor en estudios urbanos, politólogo, historiador y militante social
El principal problema que va a enfrentar la nueva Presidenta, es seguir desmontando todo el entramado legal y logístico que se construyó durante los 36 años de esos gobiernos. Es un trabajo complicado por la afectación de intereses que generan, pero no tocarlos condena al país a continuar con la vigencia de la explotación salvaje que implica este modelo.
Las estructuras de muchos de los grandes consorcios heredados por el periodo neoliberal, están ubicados principalmente en los servicios: bancos y múltiples servicios financieros; industria automotriz; seguros; grandes negocios comerciales; consorcios inmobiliarios y control del suelo urbano; telefonía móvil y telecomunicaciones; franquicias de todo tipo; mineras; electricidad; laboratorios farmacéuticos, entre otros. En muchas de estas ramas son contratistas y proveedores del Gobierno y lo más importante y lo que más afecta a la población, es que imponen precios de muchos productos en el mercado, por su estructura oligopolica que tienen. Los oligopolios son estructuras de mercado muy concentradas, que tienen la fuerza para imponer los precios en el mercado y con ello aseguran ganancias muy altas. Principalmente en ramas donde 10 o menos empresas controlan el mercado. A veces aunque fueran más, este reducido número de empresas acuerdan e imponen la estructura de precios en el mercado. Esta centralización y concentración de poder en el mercado contradice totalmente la libre competencia que tanto pregonan. Estas estructuras de Mercado son las que siguen vigentes y les aseguran grandes ganancias que son la causa de tanta concentración de la riqueza en unos cuantos y la precariedad de la gran mayoría. Tenemos que intervenir en la regulación y modificaciones de estos procesos.
El método de enfrentar la transformación en esta etapa debe ser diferente, se requiere la participación activa de la población. Los cambios por emprender no deben continuar haciéndose desde arriba y sin la participación activa de las organizaciones sociales y la ciudadanía. La futura Presidenta debe apoyarse y convocar a la participación social activa y permanente. Debe haber un consenso amplio de sindicatos, organizaciones sociales rurales y urbanas en conjunto con la clase media ilustrada progresista.
Para avanzar en este proceso, se requiere en primer término, la voluntad política de la Presidenta. Pero se debe tener claro que va a ser necesario y urgente para abordar estas temáticas la participación social para esta etapa de las organizaciones sociales y ciudadanas. Hay que convocar a la gente no solo a los procesos electorales, sino a que sea sujeto y actor de los cambios que necesita el país. Esto es el principal proceso formativo de la conciencia social tan necesaria en la formación de la nueva nación mexicana.
Muchos de estos poderes fácticos, tienen y han acumulado enorme poder económico y político. La tarea no se perfila sencilla y sin contratiempos. Por el contrario se requiere contar con estrategias y tácticas bien definidas y precisas. Se requiere un diseño de procesos, temas y tiempos muy elaborado. Pero otro factor indispensable es la fuerza social que ayude a establecer equilibrios o desequilibrios necesarios que permitan una acumulación de fuerzas que haga posible el tránsito hacia la nueva etapa. El tema toral y decisivo, sin duda es el del modelo económico, Aunque están a su lado el tema judicial, el de la inseguridad, la autosuficiencia alimentaria, ciencia y tecnología, educación y tantos más.
El sexenio que se avecina se vislumbra complejo y cuesta arriba, pero también estas etapas serán decisivas para la continuidad de la necesaria transformación. El poder económico sólo se podrá vencer con la movilización de la gente. Mostrando músculo que sólo tienen el pueblo organizado y consciente.
Es necesario armar nuevas instituciones democráticas que regulen y controlen las estructuras nacionales de los mercados y que tengamos organismo que establezca científicamente los precios justos. Eliminar o neutralizar la intermediación y el coyotaje para siempre. Igualmente con los bancos , los cuales durante los últimos años han alcanzado romper anualmente los récord de ganancias y que transpasan esas ganancias de sociedad mexicana a sus países de origen . A los banco había que eliminar sus comisiones y pagos de interese abusivos y principalmente hacerlos que otorguen créditos adecuados a los productores nacionales.
Son muchas tareas las que están por venir. Sin duda serán creativas y apasionantes,porque serán en beneficio de nuestras generaciones futuras de mexicanos, la de nuestros hijos y nietos.
Claudia Sheinbaum tendrá la responsabilidad de potenciar estos resultados, ahora, desde una óptica y formación académica distinta, quizá más estructurada, y regida por el método científico.
Por: Rafael Redondo @redondo_ rafa
Mientras muchos personajes que, se dicen periodistas “serios”, e intelectuales “probos”, no cuestionan, en lo absoluto, los comentarios absurdos de Xóchitl Gálvez, por ejemplo, sobre convertir al lago de Texcoco en almacén de agua de lluvia, no sólo durante el debate, sino que después, en una entrevista, dijo que, “se puede quitar la sal y ya”. O sea, tienes agua dulce, la salas, para después tener un gasto y contaminación excesivos. Es bien sabido que, potabilizar, significaría la utilización de energía en tales cantidades que, significa un incremento en el impacto ecológico y monetario, cuando el propósito inicial, era la sustentabilidad. Todo un despropósito. La lista de disparates en los dichos y propuestas de Xóchitl es interminable; pero, no hay cuestionamientos por parte de intelectuales, ni de periodistas. Siguen refiriéndose a ella, como si hubiese seriedad en su candidatura. Por otro lado, estos mismos personajes, ya hicieron coro con el discurso del Maximato parte 2, la Sombra del Caudillo o el títere de López Obrador, para atacar a Claudia Sheinbaum. Me refiero a las inteligencias “sobresalientes”, y no por su brillantez, todo lo contrario, sobresalen justamente por disparatadas, de personajes como Jorge Volpi, Dresser, Aguayo, Krauze y todos los que ya conocemos, cuya evidente estrechez mental, se limita a hablar de Maximatos ficticios y Sombras del Caudillo que emergen de sus fantasías o viajes astrales, producto de fumar cilantro.
Si un médico comete errores profesionales, podría perder su cédula; pero, como eso no sucede, ni con periodistas, o supuestos analistas, ellos pueden decir lo que sea, aunque eso signifique mentir y, en apariencia, no habrá repercusiones, sólo derrumbar su ya de por sí, muy mermada credibilidad. Si existen carencias cognitivas o falta de formación académica en ellos, es aceptable; solamente que, entonces, no puedes denominarte como profesional del análisis social, o el periodismo, porque eso te convierte en un farsante. Si existen propósitos diferentes al de comprender la realidad social, entonces, estamos frente a una ausencia de ética.
Entre otras virtudes que posee el actual presidente, hoy, me voy a referir solamente a dos: una disciplina férrea, con un respeto irrestricto hacia sus convicciones. En términos llanos, honorabilidad a prueba de balas. No puedo decir lo mismo de muchos periodistas e intelectuales. Quizá por eso, no logren dimensionar lo que realmente está sucediendo en nuestro país. A una persona sin respeto hacia sí mismo, cuya honorabilidad tiene precio, una persona honorable, quizá, le parezca una aberración. Probablemente por eso, no quieran a López Obrador.
Perder la honorabilidad es peor que perder la dignidad, porque, la dignidad, a veces, es robada por la perversidad ajena, en conquistas procesos de esclavitud, u holocaustos; sin embargo, la honorabilidad, es responsabilidad, únicamente individual.
Tanto supuestos analistas, como supuestos periodistas, utilizan a discreción la Teoría Política y/ o la Teoría Social. Me temo que, pese a ostentarse como portadores de la iluminación, aún no les queda claro que, la teoría tiene dos funciones:
1) Es sólo una herramienta para entender la realidad, no es la realidad per se.
2) Ayudarnos a crear una nomenclatura, nuevos conceptos, para explicar fenómenos desconocidos.
Es decir, un análisis debe partir de una lectura de la realidad, para luego, encontrar coincidencias en la teoría, o apoyarnos en la teoría para construir una teoría más refinada. Aunque siempre, el propósito, es buscar una interpretación de los fenómenos sociales. No es el de crear cuentos chafas, ni argumentos de telenovela mexicana.
¿Cuál es la condición de la realidad actual de México?
Quienes acusan a Claudia de ser un brazo de López Obrador, no han entendido que, el sexenio de López Obrador, no es un proyecto sexenal, sino la modificación de estructuras anquilosadas en el país. Claudia, tiene la responsabilidad de potenciarlas. Son dos momentos distintos, y, por tanto, dos proyectos distintos, de un mismo cambio estructural.
Voy a retomar testimonios que recuerdo haber sostenido en conversaciones con gente de varios lugares del país, durante este sexenio. Estas conversaciones nunca tuvieron un interés profesional o académico; por ello, no persigo en su presentación, ningún rigor metodológico, puesto que no tengo, ni siquiera autorización de los autores para mencionar su nombre. Sin embargo, pueden representar pistas para quienes dicen, dedicarse al análisis de la realidad nacional, y exista la posibilidad de ayudarlos a redireccionar sus objetivos profesionales, fuera de los teóricos, y del escritorio colocado al fondo de su árido cubículo. Para invitarlos a que, salgan a la calle y entonces, entiendan el episodio tan trascendental por el que aún, atraviesa México.
Todas las siguientes frases, responden a ¿por qué te cae bien López Obrador?
A) Mujer Maya de unos 30 años, en Campeche: porque por primera vez me doy cuenta de que, ser maya, indígena, no es pecado.
B) Hombre de la Ciudad de México de unos 40 años: porque yo vendo artesanías a los gringos principalmente, y ya no me siento inferior a los “güeros”, porque veo cómo López Obrador, se le pone al tiro a los gringos. Ahora, cuando llegan los gringos y me regatean los precios, les digo, si no les gusta el precio, váyanse a otro lado.
C) Mujer del Estado de México de unos 25 años: porque López Obrador le dice a los mentirosos de Televisa y TV Azteca sus verdades en la cara. Ya era hora de que los ricos sepan que, sin nosotros los pobres, ellos no tragan.
D) Mujer indígena de Chiapas: porque siento que él es como yo, humilde. Es como si yo también fuera presidenta.
E) Hombre de Morelos, unos 40 años: porque él le calla el hocico a los rateros que se daban el lujo de sentirse gente decente, y hasta decir que somos pobres por huevones. Sí seremos huevones, pero, ellos son unos rateros. Seguramente cuando se mueran, se van a llevar su dinero.
F) Hombre de unos 50 años, Hidalgo: Le tengo tanto cariño que voy a llorar cuando termine su sexenio.
Probablemente esta presentación de testimonios parezca irrelevante; pero, es un boceto, mal hecho, si así lo quieren, y aún así, es lo que está sucediendo en el México real, no en la teoría, desde el arribo de López Obrador a la presidencia.
Modificaciones:
1) Romper el trauma que, de forma exquisita, describió Octavio Paz en su ensayo El Laberinto de la Soledad, cuando se refiere a la idiosincrasia del mexicano como, “hijo de la chingada”, de la violada, de la derrotada, por el conquistador. El obradorismo logró meterse hasta las entrañas mismas de nuestra identidad nacional, para desenmarañar este complejo de inferioridad en el que, ser indígena, o moreno, significa ser inferior. Estamos hablando de 500 años de vida de un complejo fundacional. Por primera vez en mucho tiempo, se empiezan a encontrar las claves, y a entender este fenómeno, para poder exorcizarlo. Esto, va más allá de un plan sexenal, es un cambio cultural trascendental.
2) Entender que, ser empleado, no significa inferioridad, sino, una relación simbiótica con el empresario.
3) Recuperar la dignidad nacional frente a Estados Unidos, nuestro vecino que, para muchos y durante mucho tiempo, significó el paraíso, frente al “pobrecito mexicanito”. Otro cambio cultural trascendental.
4) Evidenció que, el título de periodista o intelectual no significa honorabilidad. Que detrás de todos ellos, suele haber muchos intereses individuales y otros, son unos farsantes.
5) Empoderamiento de aquéllos quienes, parecían no ser también mexicanos, porque nunca se les tomaba en cuenta. Al presidente, mucha gente no solo lo respeta, les provoca un cariño genuino.
6) Comprender que un título, no necesariamente te convierte en inteligente. Que ser rubio, no es sinónimo de poderoso, rico o inteligente.
7) Valorar el enorme capital cultural del centro-sureste del país. Evitar que, nuestros valores, distingan al dinero como éxito. Que hay trepadores sociales y delincuentes que, se pavonean como personas honorables, y humillan a los demás, sin poseer ninguna virtud que los sustente.
Quien se diga obrero del intelecto, y no sea capaz de entender por qué, pese a pandemia y guerras, López Obrador ha tenido altísimos niveles de aceptación, o le faltan herramientas, o miente, o es un incapaz.
Claudia Sheinbaum, tendrá la responsabilidad de potenciar estos resultados, ahora, desde una óptica y formación académica distinta, quizá más estructurada, y regida por el método científico. López Obrador y Claudia Sheinbaum, tienen formas diferentes de abordar un mismo proyecto; es decir, es un mismo proyecto, de trascendencia tal que, se metió hasta las tripas de nuestra mentalidad. Es una transformación cultural, dirigido por personas diferentes. El obradorismo, no se trata de comprar voluntades con pensiones. Eso, es un abordaje burdo, vil, y reduccionista. Tampoco estamos frente a los Maximatos que tanto mencionan en los medios de comunicación, ni bajo las sombras de ningún caudillo. Esa argumentación apesta por ridícula.
Lo que sí hay, es mucho profesional de la comunicación sin ética, sin honorabilidad, e incluso, impostores. Muchos de ellos, carentes de lo que a López Obrador le sobra: honorabilidad. Sólo para terminar, estos “eruditos”, en todo el tiempo que López Obrador ha estado en la escena política del país, no se han dado cuenta que, entre más lo golpean, más lo quiere la ciudadanía. Y tan siguen sin encender su masa encefálica que, continúan con la misma táctica, apoyando los burdos golpeteos de su candidata de caricatura, sin obtener resultados.
Tampoco se dieron cuenta que, durante todo el sexenio, por dedicar su tiempo en golpear al presidente, olvidaron construir un discurso y por eso, siguen apoyando la difamación como táctica política, la más vulgar, la menos inteligente. Así de corta es la capacidad racional de todos estos personajes. Además de no creerles nada, porque ya solo le hablan a un grupo muy reducido, y de que sus flamantes grados académicos siguen colgados en sus salones, tenemos que avisarles que, han ganado el más auténtico de sus títulos: el título de farsantes. Ese sí les corresponde y se lo han ganado a pulso.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que el grupo de “encapuchados” que hablaron con Claudia Sheinbaum en una carretera de Chiapas, podría tratarse de un montaje.
La tarde de este domingo se difundió un video en el que se observa que un grupo de hombres encapuchados encaró a la candidata presidencial de Morena, PT y PVEM en la sierra de Motozintla, Chiapas. En el video los supuestos inconformes aseguran que el gobierno “nunca ha hecho nada por esta comunidad”; sin embargo, lo que resulta sospechoso es que en medio de la sierra el único medio que aparentemente está “cubriendo” es Latinus.
Este lunes el Presidente AMLO se pronunció en su mañanera y consideró que es muy probable que se trate de un montaje, pues aseguró que cuando alguien tiene una denuncia, no tiene por qué encapucharse. Y esto lo sabe de antemano, pues, según relató, durante sus giras alrededor del país, la gente lo detiene con mucha frecuencia.
“Es muy probable que sea un montaje. ¿Encapuchados, si alguien tiene una denuncia para que se va a encapuchar? Todos los que andábamos por los caminos de México nos paran, nos entregan sus escritos, se quejan, hay reclamos cuando no son atendidos (…) Están muy desesperados, no se qué están viendo”, dijo López Obrador.
El mandatario aseguró que cuando un ciudadano va a hacer una denuncia o un planteamiento, no va encapuchado y menos grabando.
“Fueron personas encapuchadas las que detuvieron la camioneta en la que se trasladaba Claudia, eso puedo decir, grabando. Ya cuando pasan esas cosas por la experiencia que nosotros tenemos ya sabemos que es muy probable que sea propaganda, porque el que va a hacer un planteamiento ni va encapuchado ni va grabando”, expresó.
López Obrador señaló que lo más probable es que no se trate de algo grave. Y aclaró que es parte de la guerra sucia en contra del movimiento que ahora encabeza la Doctora Sheinbaum, pues andan “zopiloteando”.
“Es el amarillismo, la propaganda, no les funcionó lo de narcopresidente, se gastaron como 5 millones de dólares solo en México y no les funcionó. Están apostando a la sequía a que no lloviera y ya llovió ayer; están apostando a la violencia, andan zopiloteando y nada les está funcionando”, señaló.
Al poco tiempo de que se difundió el supuesto encare entre Sheinbaum y los encapuchados, Latinus, medio financiado por la familia del priísta Roberto Madrazo, difundió en sus redes sociales que Sheinbaum había sido “interceptada” por “autodefensas” de Chiapas.
Xóchitl no representa peligro alguno para Claudia Sheinbaum. En realidad, es un peligro para ella misma. Cada que abre la boca o asiste a un evento, dice lo menos recomendable para un político en campaña, o deja un chicle pegado en alguna parte.
Cuando uno piensa que la incapacidad, la incompetencia, el desconocimiento político que atestiguamos a diario en la campaña de Xóchitl Gálvez ya tocó fondo, aparece un nuevo episodio que demuestra que la única capacidad que le hemos descubierto a la candidata opositora, es la de hacer el ridículo de manera permanente.
Olvidemos el pasado reciente, donde todos recordamos a una Xóchitl Gálvez disfrazada de dinosaurio, o encadenada a una curul en el viejo edificio del Senado. Pasemos por alto las escenas donde Xóchitl aparece en el piso, al lado de Gustavo Madero a mitad de la calle, o en compañía del mismo Madero y del senador extremista Álvarez Icaza, acostada en el salón principal de la Cámara de Senadores, en medio de estos dos personajes. Si nos concretamos a su campaña, podemos decir que la misma, tiene como base el engaño y la mentira. A Xóchitl la desmiente la misma gente que ha estado cerca de ella y conoce por tanto su historia personal.
Jamás vendió gelatinas para ayudar en su casa. No sabemos si en verdad su señor padre fue un ejemplo para ella, como ha dicho muchas veces, o un alcohólico golpeador al que la familia le tenía miedo. Ambas historias las cuenta Xóchitl de manera alterna, según siente que le puede servir una u otra, ante determinado auditorio.
Xóchitl tiene carrera trunca, según ella misma ha confesado. Fue mentira lo de su titulación en la carrera de ingeniería. Se dice candidata independiente, mientras recibe el respaldo político y económico del PRIANRD.
Unas veces es socia en las empresas familiares y en otras ocasiones, cuando conviene ocultar esa participación empresarial, nos dice que las empresas pertenecen a su esposo.
Asegura no tener contratos con el INAI y a los pocos días es el mismo INAI quien da a conocer los documentos que comprueban que los contratos existen y son millonarios. Dice no beber alcohol y la vemos convivir con amigos y familiares, con cervezas a su lado y otras a medio consumir. Son imágenes que comparte ella misma.
Lo más lamentable en la campaña de Xóchitl y lo que más daño le hace en este momento, es querer presentar a la candidata de Morena, Claudia Sheinbaum, como una persona que miente.
Claudia tiene una trayectoria de años, al lado del presidente López Obrador. Dentro del Movimiento de Cambio, es conocida y respetada por todos. No tiene puntos vulnerables en su vida personal y política. Por lo mismo, resulta difícil acusarla de algo turbio, porque su vida pública y privada, carece de las manchas que se aprecian en la persona de Xóchitl Gálvez.
Los dardos que lanzó Xóchitl en el reciente debate entre candidatos a la presidencia, atinaron al blanco, pero no hicieron daño alguno en la campaña de Claudia. Nadie se tragó las mentiras de las cuentas bancarias de Claudia en “paraísos fiscales”, ni tampoco la de que su familia esté involucrada en acciones de lavado de dinero, tal y como afirma Xóchitl. Por esa razón Claudia gana el debate y Xóchitl pierde la última oportunidad seria, para subir unos escalones en las siguientes encuestas.
El debate fue un rotundo fracaso para la candidata opositora. Habló de “preguntar su opinión a los muertos”. Puso la bandera nacional de cabeza. Mostró una cara de disgusto durante buena parte del debate. Se perdió entre tanto papel inútil que llevaba.
Después del debate, hasta el periodismo vendido que la apoya, tuvo que reconocer a Claudia Sheinbaum, como la ganadora indiscutible del encuentro. León Krauze, Loret de Mola, Jesús Silva Herzog, Denise Dresser, Leopoldo Gómez, Carlos Alazraki y otros más, dieron como ganadora a Claudia y señalaron cada falla cometida por Xóchitl Gálvez.
¿Qué hace Xóchitl hoy, para intentar detener su caída vertiginosa en las encuestas y el predecible golpe final a su campaña? Mentir. Mentir a diario y haciéndolo de la peor manera posible.
Xóchitl quiere enganchar a Claudia Sheinbaum, en el asunto de los Panamá Papers, por una cuenta que tuvo en el extranjero su fallecida abuela, hace muchos años.
El importe de la misma ya fue repartido entre sus herederos y ninguno es millonario a la fecha. Se trataba de un ahorro pequeño. Pero la apuesta de Xóchitl es convertir este viejo incidente, en escándalo de actualidad.
Y como no ha conseguido alcanzar su meta, hoy exhibe la falta de riqueza de Claudia Sheinbaum, al no tener una casa propia, como sí la tiene Xóchitl, vía Cártel Inmobiliario.
Nada más que comete un error sumamente grave en ese ataque y hunde con eso aún más su desastrosa campaña. En un video, Xóchitl dice a un público reunido para apoyarla, que “UNA PERSONA QUE A LOS SESENTA AÑOS NO HA LOGRADO HACERSE DE UN PATRIMONIO, ES EN REALIDAD MUY GÜEY”
Quiere atacar a Claudia Sheinbaum, que tiene más de 60 años y vive en un departamento rentado, porque no le interesa hacerse de propiedades. Pero al mismo tiempo, insulta a toda la gente mayor que no tiene casa propia y vive al día.
La respuesta en redes sociales, ha sido bastante dura.
Por una parte y diga lo que diga en sentido contrario, Xóchitl Gálvez sí quiere quitar los Programas Sociales. Incluido entre ellos el de la Pensión a Personas de la Tercera Edad. Y por otro lado, insulta a la mayor parte de los adultos mayores que viven en el país, porque no tienen una propiedad a su nombre, a pesar de haber trabajado toda su vida en forma intensa.
La tumba política de Xóchitl Gálvez, alcanza una profundidad escandalosa en el momento actual. Y aún faltan poco más de cincuenta días para la fecha de la elección.
Xóchitl no representa peligro alguno para Claudia Sheinbaum. En realidad, es un peligro para ella misma. Cada que abre la boca o asiste a un evento, dice lo menos recomendable para un político en campaña, o deja un chicle pegado en alguna parte.
No hay duda. La peor candidata o candidato conservador visto hasta el día de hoy, se llama Xóchitl Gálvez.
Y eso beneficia al Movimiento de Transformación, que con seguridad logrará la presidencia y la mayoría calificada en el Congreso de la Unión. Gracias por ser como eres, Xóchitl.
La crisis política que se vive en Ecuador desde meses atrás, ha rebasado las leyes internacionales y violado la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomaticas y la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954, tras el violento asalto a la Embajada mexicana en dicho país sudamericano, autorizada por el presidente Daniel Noboa, cuyo Gobierno vive una serie de cuestionamientos populares por el retroceso que ha generado en los aspectos económicos, políticos, de seguridad y soberanía.
El reciente secuestro del ex vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas Espinel, quien desde diciembre de 2023 se encontraba en la Embajada mexicana luego de solicitar asilo político, es una acción, además de ilegal a nivel internacional y neofascista, que muestra de la sumisión del régimen ecuatoriano de Noboa al imperialismo estadounidense, pues después de aquellas esecenas donde se observó a un grupo de criminales tomar las instalaciones de una televisora y del incremento de la violencia por el narcotráfico, se establecieron con mayor rigor una serie de “alianzas”, o más bien de imposiciones imperialistas, que entre otras cosas han mostrado la presencia del Comando Sur de EE.UU., siendo que la general Laura Richardson, jefa de dicho Comando, ya había declarado que “Estados Unidos tiene un plan de seguridad de 5 años para Ecuador”, y esto no es otra cosa, que la imposición de la agenda políticoeconómica de Washington. Jorge Glas, además de haber denunciado la corrupción del Gobierno y de negar las acusaciones que sobre su persona recaen actualmente, también se posicionaba como el contendiente electoral contra la derecha, por lo que su actual detención ilegal busca incriminarlo y desplazarlo de la posibilidad de ser Presidente. Algo que ya vimos con Lula da Silva en Brasil.
Por su parte, el Gobierno mexicano ha iniciado una serie de procedimientos legales que buscan la defensa de su soberanía, cuyo primer paso ha sido la ruptura de la relaciones diplomáticas con Ecuador, lo que representa un cisma para la unidad latinoamericana, y esto tampoco es casual, pues no se olvide que México ya había dado asilo a Evo Morales y demás funcionarios bolivanos después del Golpe de Estado que se vivió en ese país, algo que para el imperialismo y las oligarquías sudamericanas quedó pendiente de ser cobrado, y tan poco debe dejarse de lado la figura tan ejemplar que para Latinoamerica recae en México por su historia diplomática en la región. Esto último es otro objetivo de desestabilizar, ya que se sabe que las oligarquías y el imperialismo no son amigos de la idea de unidad e integración que México ha vuelto a representar tras varios años de dudosa diplomacia.
Ecuador vivirá disputas internas, la acción violenta en la Embajada mexicana desenmascaró más el carácter neofacista del régimen de Noboa, siendo que ni las dictaduras sangientas de Argentina y Chile llegaron a violar la Convención de Viena, y aquellos años fueron de verdadero terror. Además, si bien para algunos el seguir al pie de la letra los dictados de Washington pudieran darle puntos a Noboa, en realidad siempre debe considerarse la recupercucion internacional de este tipo de actos, y ante el rechazo mayoritario, Noboa corre el riesgo de ser descartado por el imperio estadounidense, cuyo discurso habla de “democracia”, aunque ya sepamos muy bien que subvenciona bombas en Medio Oriente, grupos criminales en Sudamérica y oposiones en países gobernados por la izquierda o el “progresismo”. La región vuelve a encenderse, veremo
Fuentes: Semanario Brecha [Imagen: Simpatizantes de la candidata presidencial Xóchitl Gálvez, de la coalición Fuerza y Corazón por México, en Guanajuato, 1 de marzo. (AFP, Ulises Ruíz)]
En plena campaña por las elecciones de junio, la derecha mexicana no parece retroceder ante ningún recurso para intentar dañar la popularidad de López Obrador y su candidata Claudia Sheinbaum, la favorita para quedarse con la presidencia. Al uso masivo de trolls, bots y fake news impulsadas por inteligencia artificial, se suman reportajes de prensa extranjera de escasa consistencia periodística y una nada disimulada intención de embarrar la cancha.
Considerada una verdadera disputa por la nación entre la fuerza liderada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) −un dirigente de centroizquierda con discurso populista, de inflexión nacionalista y énfasis en las políticas sociales, y quien tras cinco años y medio de gobierno ha estabilizado México y cuenta con altos índices de popularidad al final de su mandato− y el proyecto del gran capital encarnado por Xóchitl Gálvez, quien pretende reeditar los 36 años de políticas privatizadoras neoliberales (desde el gobierno de Miguel de la Madrid al de Enrique Peña Nieto), la fase final de la campaña electoral mexicana ha estado salpicada por una sucesión de hechos que incluyen filtraciones de corte injerencista de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) en colusión con medios extranjeros como The New York Times para manchar la imagen del mandatario mexicano y la candidata de Morena, así como la intervención de fundaciones y laboratorios de ideas de corte conservador, como el Wilson Center en Washington, la Red Atlas de los multimillonarios hermanos Koch y el Partido Popular español, entre otros.
En los comicios del 2 de junio, en los que podrán participar 98,9 millones de electores, se disputarán 20 mil cargos federales, estatales y locales, entre ellos la presidencia de la república; el Senado y la Cámara de Diputados; nueve gubernaturas; todos los congresos estatales (31), a excepción de Coahuila, y las presidencias municipales, salvo las de Durango y Veracruz. En el ajedrez político que representará el proceso electoral, el oficialismo pondrá en juego algunas entidades bajo su mando, principalmente Ciudad de México, la capital, donde la centroizquierda gobierna en forma ininterrumpida desde 1997, primero bajo el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Cuauhtémoc Cárdenas y luego como Morena (fundado por AMLO en 2012), que en los comicios intermedios de 2021 se partió en dos enclaves partidarios.
Considerada por AMLO como estratégica para potenciar la continuidad de la que ha dado en llamar la «cuarta transformación de la vida pública de México» −continuación de la gesta de independencia del cura Hidalgo en 1810, la revolución mexicana de Francisco I. Madero en 1910 y la expropiación petrolera del presidente Lázaro Cárdenas en 1938−, la disputa para obtener la mayoría calificada (dos tercios o tres cuartas partes del número total de votos) en el Congreso será clave en el destino no solo de sus últimas iniciativas de reformas constitucionales (en materia energética, de seguridad y de rectoría del Estado en la economía y el bienestar social), sino para la gobernabilidad de la próxima administración. Incluso, en su apuesta, podría ser un factor en el futuro del Poder Judicial, pues del resultado puede derivarse la renovación de esa instancia que en los últimos años ha dado inequívocos visos de sumarse a la lógica del lawfare («guerra jurídica»), ya que ha venido actuando como un actor político aliado de la oposición conservadora. Esta situación fue denunciada el 12 de marzo por AMLO, cuando advirtió que la oposición estaba tramando un «fraude electoral» o «golpe de Estado técnico» con apoyo de las autoridades electorales y el Poder Judicial para anular los comicios en su fase de certificación, en agosto de este año, sancionando presuntas intromisiones del mandatario durante el proceso.
A partir de 2018, con el triunfo de AMLO con más de 30 millones de votos (53,19%), comenzó una acelerada reconfiguración del mapa electoral mexicano, que coloca los comicios de 2024 en un escenario radicalmente distinto, a partir de la fuerza de cada partido. En aquel año, antes de la elección presidencial, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobernaba en 14 entidades y el Partido Acción Nacional (PAN) tenía bajo su control 12, en tanto que Chiapas estaba en manos del Partido Verde Ecologista de México, entonces aliado con el PRI, en Michoacán gobernaba el PRD (hoy en franco proceso de desaparición) y Morena gobernaba Ciudad de México y otros tres estados. En estos seis años, el colapso electoral de los dos partidos tradicionales, el PRI y el PAN, se correspondió con la irrupción de Morena, que en la actualidad gobierna en 21 entidades, incluidos bastiones históricos de sus opositores, como el estado de México que bordea la capital, Hidalgo y Campeche, desde siempre gobernados por el PRI, y Baja California, con tres décadas de dominio panista.
EL REGRESO DE LA GUERRA SUCIA
En noviembre del año pasado, cuando las encuestas daban una ventaja de 30 puntos porcentuales a la exjefa de gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum −con una dilatada experiencia en la administración pública siempre a la sombra de AMLO−, la llegada del panista Maximiliano Cortázar como encargado de comunicación del equipo de campaña de la candidata del PRI, el PAN y el PRD marcó el reinicio de la guerra sucia electoral.
En aquel entonces, había dejado de ser relevante el spot que contaba la biografía de la candidata opositora Xóchitl Gálvez, cuyos elementos centrales eran su condición de mujer de origen indígena y de pasado humilde que sufrió la pobreza y trabajó para superarse. Aunque la línea discursiva de su mensaje se mantenía, eso ya no alcanzaba. Gálvez, dicharachera, disruptiva y con buenos reflejos en un principio, había ido perdiendo esos dones y su frescura se estaba secando. La llegada de Cortázar marcó un punto de inflexión, y, con él, la frase acuñada en 2006 «López Obrador es un peligro para México» alcanzó al actual proceso presidencial. Junto con el consultor estadunidense Dick Morris y el español Antonio Solá, Cortázar fue uno de los artífices de la estrategia para descarrilar la candidatura del político tabasqueño en los disputados comicios de aquel año entre Felipe Calderón y AMLO, en los que a la postre el candidato panista alcanzó la presidencia por un margen muy exiguo (0,56% del número de sufragios, 236.006 votos), con el apoyo del entonces titular del Poder Ejecutivo, su correligionario Vicente Fox, los magnates del Consejo Coordinador Empresarial y la principal televisora del país, la oligopólica Televisa.
La publicación Sin Embargo ha señalado que la incorporación de Cortázar al equipo de Gálvez coincidió con la aparición de videos sin identificación que atacan a quien encabeza las encuestas. Son una decena de videos que repiten una y otra vez «A Sheinbaum se le va a caer el país» (responsabilizándola sin ambages del desplome de un tren elevado de la línea 12 del metro de Ciudad de México, en mayo de 2021, con saldo de 27 personas fallecidas) y que se difunden a través de cuentas de X (ex-Twitter) y TikTok bajo el nombre «Morena nos está matando».
Se han reactivado en las redes sociales al menos dos cuentas empleadas en la llamada Operación Berlín, que en 2018 buscaba estigmatizar y demonizar a AMLO y era dirigida por el conocido publicista liberal-conservador Enrique Krauze, con financiamiento de poderosos grupos empresariales mexicanos, entre ellos, Germán Larrea, el tercer hombre más rico de México según la lista de Forbes. Producto de esa operación se elaboraron artículos de títulos sugerentes, como «El eje México-Caracas-La Habana» y «La amenaza rusa en México», entre otras muchas fake news viralizadas a través de las páginas que ahora se han reactivado para atacar a Sheinbaum.
Según afirmó a Sin Embargo Leopoldo Maldonado, director regional para México y Centroamérica de la ONG Artículo 19, las granjas de bots y trolls como estrategias de desinformación ya parecen «viejitas» –el español Julián García Tovar analizó en febrero más de 10 millones de tuits contra AMLO y Sheinbaum, de ellos, 500 mil comparten el mismo error en el hashtag, por lo que consideró que su viralización estuvo lejos de ser producto de una participación masiva de usuarios reales−, ya que son superadas hoy por la fabricación de imágenes y audios comprometedores creados con la ayuda de inteligencia artificial. Ahora circulan grabaciones en las que se escucha a la presunta voz de la candidata de Morena «reconocer» su participación en actos de corrupción, en particular una difundida por el actor Héctor Suárez Gomís y reposteada por el magnate Claudio X. González –forjador de la colisión PRI-PAN-PRD y de la candidatura de Xóchitl Gálvez−, que comienza con la frase «soy Claudia. Nací en una casa llena de privilegios…».
PERIODISMO DE INFERENCIA
El 30 de enero, el periodista estadunidense Tim Golden, en ProPublica, Steven Dudley, en InSight Crime (que recibe apoyo de la Fundación para una Sociedad Abierta de George Soros y del gobierno de Suecia), y la mexicana Anabel Hernández, en Deutsche Welle (el canal de noticias internacionales del gobierno alemán), publicaron de manera sincronizada sendos artículos en los que afirmaban que en 2010 la DEA inició una investigación sobre la entrega por narcotraficantes de 2 millones de dólares a la campaña de AMLO de 2006.
En respuesta, AMLO dijo que la filtración había surgido del Departamento de Estado de Estados Unidos por la coyuntura electoral en ambos países y que era un «montaje», una «calumnia», «propaganda sucia», por lo que exigió una disculpa al presidente Joe Biden. En medio de la tolvanera mediática capitalizada por la oposición mexicana, el Departamento de Justicia estadounidense indicó el mismo día de la publicación que era una investigación realizada hace 13 años que siguió todos los protocolos hasta su «conclusión». La investigación fue archivada. Y el propio Golden, excorresponsal de The New York Times en México y dos veces ganador del premio Pulitzer, reconoció que no tenía «pruebas contundentes» y justificó que en su nota nunca afirmó que haya «evidencias innegables» sobre donaciones del narco a AMLO.
El 6 de febrero, Elizabeth Sherwood, directora de seguridad transfronteriza del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, le informó personalmente a AMLO en el Palacio Nacional que para la administración de Biden era «un asunto cerrado». No obstante, la publicación simultánea en tres medios internacionales de una supuesta noticia sin datos concluyentes y que llevaba a las audiencias a creer algo que no estaba comprobado parecía responder al género de «periodismo de inferencia» y dio pie para alimentar fines injerencistas. Para entonces, el hashtag #NarcoPresidenteAMLO era utilizado por los opositores del PRI, el PAN y el PRD para recrudecer la campaña contra AMLO.
El 22 de febrero, The New York Times publicó una nueva pieza de propaganda. El texto abordaba las supuestas indagatorias de agentes estadounidenses en torno al financiamiento electoral del crimen organizado a las campañas del presidente mexicano en 2006 y 2018. La propia nota admite que las fuentes de esa supuesta investigación oficial eran testimonios de informantes «difíciles de corroborar y que en ocasiones resultan ser incorrectos», y reconoce que el Departamento de Justicia admite que no hay ninguna indagatoria en curso contra AMLO, pero la manera en que aparece estructurado el texto, el momento elegido para difundirlo y la violación de los principios de ética periodística que supone la carencia de indicios que sustenten lo afirmado dejan claro que el medio y los autores buscan plantar una sospecha, que luego sería amplificada y viralizada por empresas dedicadas a la distorsión de la democracia, como los trollcenters que habían difundido con gran profusión las notas de ProPublica, InSight Crime y la Deutsche Welle.
No parece casual que ese ejercicio de desinformación se divulgara a un mes de que hubiera visto la luz otro trabajo de idéntica factura, pese al instantáneo descrédito en que cayó ese trabajo debido a las falencias señaladas arriba. La DEA, fuente de los bulos difundidos un mes antes y probablemente también de esta nueva andanada, no ha ocultado su malestar ante un gobierno nacionalista que le retiró la patente de corso con que solía operar en México. Como señaló Violeta Vázquez-Rojas, el periodismo de inferencias, «un periodismo no informativo, sino estrictamente manipulativo», es especialmente pernicioso «porque no necesita recurrir a la mentira, sino que se basa en la verdad irrelevante». Ergo, es un arma de propaganda que alimenta los prejuicios, la tensión maniquea y el miedo.
AMLO calificó la nota de The New York Times como «otro intento de golpe blando» y llamó «pasquín inmundo» al diario neoyorquino y «falsarios» a sus autores, al tiempo que apremió al gobierno de Estados Unidos a manifestarse sobre la nueva acusación. Un par de horas después, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, el almirante John Kirby, desacreditó el reportaje del Times e insistió en que «no hay ninguna» investigación sobre AMLO en Estados Unidos.
LA RED ATLAS, CASTAÑEDA Y LA VERDADERA GUERRA SUCIA
El 21 de febrero, el presidente de Morena, Mario Delgado, dijo en rueda de prensa que presentaría una denuncia ante el Instituto Nacional Electoral sobre el financiamiento millonario de Red Atlas a la campaña de descrédito y propaganda negra en redes sociales impulsada por bots y un trollcenter contra AMLO y Sheinbaum y a favor de Xóchitl Gálvez a través de la red social X.
Red Atlas presume su vasta red de 500 think tanks en el mundo y estuvo detrás de batallas judiciales, el llamado lawfare, contra Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner, así como de los golpes de Estado contra Pedro Castillo en Perú y Evo Morales en Bolivia. La agencia privada internacional que se dedica a impulsar el neoliberalismo y combatir gobiernos de izquierda, progresistas y populistas recibe financiamiento de los hermanos Koch, del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de la cigarrera Philip Morris y la petrolera Exxon (véase «La internacional ultracapitalista», Brecha, 18-VI-21). El director de Red Atlas para América Latina es el mexicano Roberto Salinas León, primo del magnate de la televisión Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca), el cuarto hombre más rico de México, quien es uno de los socios de esa red de derechas y se ha enfrentado en más de una ocasión con AMLO. A comienzos de marzo, Salinas Pliego trajo a México a hacer campaña por Gálvez a la marquesa de Casa Fuerte, Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, actual diputada de las Cortes Generales de España y vocera del Partido Popular.
Delgado señaló como parte de Red Atlas al portal de noticias mexicano Latinus, con sede en Estados Unidos, cuyo conductor estelar es el controvertido Carlos Loret de Mola. También a comunicadores del diario Reforma, como Luis Rubio, y al exdirector de ese medio, Juan Pardinas, quien acompañó a Xóchitl Gálvez en su reciente gira por Estados Unidos. Pese a esos poderosos aliados y debido a que su campaña no levanta (una encuesta publicada por Bloomberg este miércoles da 23 puntos de ventaja a Sheinbaum), en su primer discurso como candidata, el 1 de marzo, Gálvez se extrajo sangre de un dedo ante un notario y la estampó en un documento en el que se compromete a no eliminar los programas sociales. Además, prometió construir una megacárcel al estilo Bukele –«para que los delincuentes tengan miedo»–, pero con su sello personal.
Tres días después, el intelectual orgánico de la plutocracia mexicana Jorge G. Castañeda desató una polémica por su intervención en el programa Es la hora de opinar de Foro TV, un canal de Televisa, en el que mencionó la posibilidad de emprender una «guerra sucia, pero en serio» en contra de la candidata presidencial morenista. «El manual ahorita es go negative con Claudia, no con López Obrador, o también con López Obrador, pero ya con ella, con investigación de oposición, con chismes, con todo», dijo el excanciller de Vicente Fox. O sea que lo mejor de la guerra sucia todavía no comienza.