Category: Opinión

  • ¿Qué es el petrodólar? ¿Se acerca el fin de la hegemonia económica de EEUU?

    ¿Qué es el petrodólar? ¿Se acerca el fin de la hegemonia económica de EEUU?

    Por Editor.

    Hasta 1970, Estados Unidos era el principal exportador de petróleo. Sin embargo, ese año, los pozos de petróleo estadounidenses agotaron su capacidad de producción mediante presión natural, lo que puso fin a la exportación de petróleo, su principal producto de exportación. Desde entonces, la balanza comercial de Estados Unidos ha sido desfavorable. En 1971, Estados Unidos se vio obligado a abandonar el patrón oro que respaldaba al dólar, una promesa hecha en los acuerdos de Bretton Woods, que establecieron el orden económico mundial tras la Segunda Guerra Mundial y aceptaron el dólar estadounidense como referencia internacional de valor.

    El abandono del patrón oro del dólar ($35/oz. de oro) equivalía técnicamente a una cesación de pagos. En respuesta, el Gobierno de Nixon ideó una estrategia innovadora. En 1974, firmó un acuerdo con los países de la OPEP para que estos cotizaran y vendieran su petróleo exclusivamente en dólares. Así nacieron los petrodólares, dólares respaldados por el petróleo en lugar de por el oro, manteniendo su valor debido a que el petróleo era la fuente de energía básica del mundo durante todo el siglo XX y principios del XXI.

    Desde 1971, Arabia Saudita se convirtió en el principal exportador de petróleo, y la alianza entre esta monarquía teocrática y Estados Unidos se mantuvo firme. Sin embargo, esta alianza comenzó a debilitarse cuando China se convirtió en el principal cliente del petróleo saudita, lo que llevó a Arabia Saudita a aceptar yuanes chinos como pago por el petróleo, marcando un alejamiento gradual del dólar. Posteriormente, la Bolsa de Shanghái comenzó a cotizar el petróleo en yuanes (renminbis).

    Cuando el precio del petróleo subió a $80 por barril en 1974, algunos países petroleros, como Venezuela, duplicaron sus presupuestos y pusieron esos ingresos extraordinarios en circulación, lo que resultó en una inflación galopante y desestabilización económica. En contraste, los productores del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, invirtieron sus ingresos en el extranjero, adquiriendo poder e influencia en empresas europeas de prestigio como Mercedes Benz.

    Arabia Saudita, bajo el liderazgo de Mohamed bin Salman, ha demostrado una visión de futuro en su política exterior. En enero de 2024, Arabia Saudita ingresó al grupo BRICS y a su Banco Internacional de Desarrollo, aportando 10.000 millones de dólares. Recientemente, bin Salman desairó al Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, al retrasar una reunión en Riad. Arabia Saudita y Rusia suelen coincidir en sus políticas petroleras y exteriores. Recientemente, Arabia Saudita se negó a renovar el acuerdo que sostenía la circulación del petrodólar, lo cual sugiere una posible depreciación del dólar.

    Venezuela debería considerar cambiar sus reservas a otra moneda. En la próxima reunión de los BRICS en Rusia en agosto, se podría acordar la circulación de una moneda común entre los países miembros del grupo, que ya representa el 50% de la economía mundial. Se rumorea que la nueva moneda se llamará R-5, porque las monedas de los cinco países fundadores comienzan todas con la letra R (renminbi, rublo, rupia, real y rand). Este desarrollo podría ser una razón por la que la OTAN parece impaciente por intervenir en Rusia, aunque Rusia está bien preparada para defenderse, lo que es un signo de fortaleza y seguridad en su eventual victoria.

    Datos económicos sobre el declive de la hegemonía económica de Estados Unidos:

    1. Balanza Comercial Desfavorable: Desde que Estados Unidos dejó de exportar petróleo en 1970, ha enfrentado una balanza comercial desfavorable. En 2022, el déficit comercial de Estados Unidos alcanzó los $948,1 mil millones.
    2. Deuda Nacional: La deuda nacional de Estados Unidos ha aumentado significativamente, alcanzando más de $31,4 billones en 2022, lo que equivale al 125% del PIB.
    3. Influencia del Petrodólar: La dependencia global del dólar para el comercio de petróleo ha disminuido con la aceptación del yuan por parte de Arabia Saudita y la cotización del petróleo en yuanes en la Bolsa de Shanghái.
    4. Participación en el PIB Global: La participación de Estados Unidos en el PIB global ha disminuido de alrededor del 40% en 1960 a aproximadamente el 24% en 2022, mientras que economías emergentes como China han aumentado su participación.
    5. Inversiones Extranjeras: Los países del Golfo, como Arabia Saudita, han diversificado sus inversiones en el extranjero, reduciendo su dependencia de Estados Unidos y aumentando su influencia en Europa y Asia.

    Estos factores reflejan el declive gradual de la hegemonía económica de Estados Unidos en el escenario global, marcado por una creciente influencia de economías emergentes y una diversificación de las reservas y transacciones internacionales.

    La Creciente Influencia de China

    En las últimas décadas, China ha emergido como una potencia económica global, desafiando el dominio económico de Estados Unidos. Como el mayor importador de petróleo del mundo, China ha buscado diversificar sus fuentes de energía y las monedas en las que paga por estos recursos. La introducción de futuros de petróleo denominados en yuanes en la Bolsa de Shanghái en 2018 fue un paso significativo en esta dirección.

    1. Motivaciones Estratégicas de China: La estrategia de China de promover el uso del yuan en el comercio internacional se alinea con sus objetivos de aumentar su influencia económica global y reducir su dependencia del dólar estadounidense. Al establecer los futuros de petróleo en yuanes, China ofrece a los exportadores de petróleo una alternativa al dólar, permitiendo a estos países comerciar directamente en la moneda china.
    2. Adopción por Parte de Países Exportadores de Petróleo: Países como Rusia, Irán y Venezuela, que han enfrentado sanciones económicas de Estados Unidos, han acogido con agrado la opción de comerciar en yuanes, lo que les permite evadir las restricciones impuestas por el sistema financiero basado en el dólar. Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, también ha comenzado a aceptar yuanes como pago, lo que marca un cambio significativo en la dinámica del comercio energético global.

    Impacto en el Petrodólar

    1. Disminución de la Demanda Global de Dólares: Si un número creciente de transacciones de petróleo se realiza en yuanes, la demanda global de dólares disminuirá. El sistema del petrodólar ha sido fundamental para mantener la demanda del dólar alta, ya que los países necesitaban dólares para comprar petróleo. Una reducción en esta demanda podría debilitar el valor del dólar y aumentar la inflación en Estados Unidos.
    2. Cambio en las Reservas Internacionales: Los países que compran petróleo en yuanes tenderán a aumentar sus reservas de yuanes en lugar de dólares. Esto disminuiría el papel del dólar como la principal moneda de reserva internacional. Actualmente, aproximadamente el 60% de las reservas de divisas del mundo están en dólares. Un cambio hacia el yuan podría reducir esta proporción y, con el tiempo, socavar la posición dominante del dólar en el sistema financiero internacional.
    3. Impacto en el Sistema Financiero Global: El dólar ha sido la moneda dominante en el comercio internacional y en las transacciones financieras. La transición hacia el yuan en el comercio de petróleo podría tener un efecto dominó en otros sectores de la economía global. Los bancos centrales y las instituciones financieras podrían comenzar a diversificar sus activos, incluyendo más yuanes en sus carteras. Esto podría llevar a una mayor estabilidad del yuan y a un mayor papel de China en la gobernanza económica global.

    Implicaciones Geopolíticas

    1. Redistribución del Poder Económico: La disminución de la hegemonía del dólar podría llevar a una redistribución del poder económico. Con un yuan más fuerte y más influyente, China podría ganar una mayor voz en las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Esto podría llevar a una reconfiguración de las políticas y reglas que rigen la economía global.
    2. Alianzas Geopolíticas: La aceptación del yuan en el comercio de petróleo podría fortalecer las alianzas entre China y los principales países exportadores de petróleo. Estas alianzas podrían desafiar la influencia de Estados Unidos y sus aliados en la política global. Por ejemplo, la creciente cooperación entre China y Arabia Saudita podría influir en las dinámicas del Medio Oriente, una región históricamente dominada por la influencia estadounidense.
    3. Desafíos para la Política Exterior de Estados Unidos: La capacidad de Estados Unidos para imponer sanciones económicas y ejercer presión diplomática podría verse limitada si más países adoptan el yuan para el comercio de petróleo. Las sanciones financieras son una herramienta clave en la política exterior de Estados Unidos, y la disminución de la dependencia global del dólar podría debilitar esta herramienta.

    Retos y Oportunidades para el Yuan

    1. Confianza en el Yuan: Para que los futuros de petróleo en yuanes desplacen significativamente al petrodólar, los exportadores e importadores de petróleo deben tener confianza en la estabilidad y convertibilidad del yuan. Aunque China ha tomado medidas para internacionalizar su moneda, todavía enfrenta desafíos en términos de transparencia y confianza en su sistema financiero.
    2. Estabilidad Económica de China: La capacidad de China para mantener una economía fuerte y estable será crucial para el éxito de los futuros de petróleo en yuanes. Cualquier desaceleración económica significativa en China podría socavar la confianza en el yuan y limitar su adopción en el comercio internacional de petróleo.
    3. Regulación y Gobernanza del Mercado: La transparencia y la regulación efectiva de los mercados financieros chinos serán esenciales para atraer a los comerciantes internacionales. La percepción de que los mercados chinos están sujetos a intervención gubernamental podría disuadir a los inversores y limitar la adopción del yuan.

    El surgimiento de los futuros de petróleo en yuanes representa una amenaza significativa para la hegemonía del petrodólar. A medida que más países adoptan el yuan para el comercio de petróleo, la demanda global de dólares podría disminuir, reduciendo la influencia económica de Estados Unidos. Este cambio también tiene implicaciones geopolíticas, potencialmente redistribuyendo el poder económico y fortaleciendo las alianzas entre China y los países exportadores de petróleo.

    Sin embargo, para que los futuros de petróleo en yuanes desplacen al petrodólar de manera significativa, será necesario superar varios desafíos, incluyendo la confianza en el yuan, la estabilidad económica de China y la gobernanza del mercado financiero chino. Si China logra abordar estos desafíos, el yuan podría emerger como una moneda global dominante, reconfigurando el sistema financiero internacional y alterando las dinámicas de poder global.

    La Evolución del Sistema Financiero Internacional

    La historia del sistema financiero internacional está marcada por la evolución de las monedas de reserva y los instrumentos financieros. Desde el patrón oro hasta el sistema del petrodólar, cada cambio ha sido impulsado por una combinación de factores económicos, políticos y estratégicos. La introducción de los futuros de petróleo en yuanes es el último capítulo de esta historia, y su impacto potencial es profundo.

  • Análisis: La crisis del 2008, el narcotráfico, la guerra contra el narco y la epidemia del fentanilo

    Análisis: La crisis del 2008, el narcotráfico, la guerra contra el narco y la epidemia del fentanilo

    Introducción

    La crisis financiera de 2008, también conocida como la Gran Recesión, dejó una huella indeleble en la economía global. Con la quiebra de Lehman Brothers y el colapso del mercado inmobiliario de los Estados Unidos, las economías de todo el mundo se vieron sumidas en una recesión profunda. En medio de este caos financiero, surgieron relatos de una fuente inesperada de estabilidad económica: el dinero del narcotráfico. Diversos informes y análisis sugieren que el capital procedente de actividades ilícitas, particularmente del tráfico de drogas, desempeñó un papel crucial en mantener a flote a instituciones financieras, economías nacionales e incluso empresas privadas durante este periodo turbulento.

    Este extenso artículo explorará cómo el dinero del narcotráfico ayudó a sobrellevar la crisis de 2008 desde múltiples perspectivas: políticas, económicas, de seguridad y sociales. Además, analizaremos cómo este fenómeno ha impactado la reciente crisis del fentanilo en Estados Unidos y la fallida guerra contra el narcotráfico del expresidente mexicano Felipe Calderón.

    Perspectiva Económica

    Lavado de Dinero en el Sistema Financiero

    Durante la crisis financiera, el flujo de dinero ilícito proporcionó una inyección inesperada de liquidez en un sistema financiero en apuros. Según un informe de 2009 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), aproximadamente 352 mil millones de dólares en ingresos procedentes de actividades ilícitas, incluido el narcotráfico, fueron lavados a través del sistema financiero global. Esta cifra representaba una porción significativa del PIB global y su impacto en la estabilidad económica durante la crisis no puede ser subestimado.

    Bancos Implicados:

    Varios bancos importantes fueron acusados de facilitar el lavado de dinero. Un informe del Senado de Estados Unidos en 2012 reveló que HSBC permitió que se lavaran miles de millones de dólares provenientes de cárteles mexicanos. El banco aceptó pagar una multa de 1,9 mil millones de dólares para resolver las acusaciones. La multa, aunque significativa, fue una fracción del impacto potencial en la economía global si estos flujos de capital no hubieran estado disponibles durante la crisis.

    Impacto en Bancos y Empresarios:

    Los bancos no fueron los únicos beneficiarios de este flujo de capital ilícito. Empresarios de diversos sectores también aprovecharon la disponibilidad de estos fondos para mantener sus operaciones a flote. En momentos en que los créditos legítimos eran escasos, la disponibilidad de capital del narcotráfico ofreció una alternativa para muchos negocios. Aunque este capital venía con riesgos significativos, incluidos vínculos con el crimen organizado y posibles sanciones legales, la necesidad imperiosa de mantener las empresas en funcionamiento llevó a algunos a aceptar estos fondos.

    Países Beneficiados

    Algunos países también se beneficiaron indirectamente del dinero del narcotráfico. En particular, economías en desarrollo, donde la infraestructura bancaria es menos robusta y la supervisión es más laxa, vieron flujos significativos de capital ilícito. Estos fondos a menudo se invertían en bienes raíces, negocios locales y otros activos, proporcionando una inyección de capital en momentos críticos. En México, por ejemplo, se estima que los ingresos del narcotráfico representaron entre el 3 y el 4% del PIB durante los años de la crisis, lo que ayudó a mitigar algunos de los efectos económicos negativos.

    Perspectiva Política

    Reacciones Gubernamentales

    Los gobiernos de varios países se enfrentaron a un dilema durante la crisis: aceptar la entrada de capital ilícito que podría estabilizar sus economías a corto plazo, o tomar medidas estrictas contra el lavado de dinero, con el riesgo de agravar la recesión. En muchos casos, la respuesta fue ambigua. Las autoridades financieras y reguladoras en algunos países adoptaron una postura más relajada frente a los controles de lavado de dinero, permitiendo que el flujo de capital continuara.

    Un ejemplo notable es el de los Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia y otros organismos reguladores enfrentaron críticas por no perseguir agresivamente a las instituciones financieras involucradas en el lavado de dinero. La decisión de permitir que bancos como HSBC resolvieran las acusaciones con multas, en lugar de llevar a cabo procesamientos penales, refleja la tensión entre la necesidad de estabilidad económica y el imperativo de hacer cumplir la ley.

    Implicaciones Geopolíticas

    La dependencia de algunos países en el capital ilícito tuvo implicaciones geopolíticas significativas. En América Latina, el fortalecimiento de los cárteles del narcotráfico, alimentado por sus ingresos, les permitió ampliar su influencia política y social. En México y Colombia, por ejemplo, los cárteles aumentaron su control sobre regiones enteras, afectando la gobernanza y el estado de derecho.

    En Europa, la crisis también reveló vulnerabilidades en la supervisión financiera. Países como España e Italia, que enfrentaron graves crisis bancarias, se convirtieron en destinos atractivos para el lavado de dinero. La entrada de estos fondos proporcionó una breve estabilización, pero a largo plazo, comprometió la integridad de sus sistemas financieros y exacerbó problemas de corrupción y crimen organizado.

    Perspectiva de Seguridad

    Incremento de la Violencia

    El fortalecimiento de los cárteles del narcotráfico, impulsado por la crisis financiera, tuvo un costo significativo en términos de seguridad. En México, por ejemplo, el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico alcanzó niveles sin precedentes durante y después de la crisis de 2008. La lucha por el control de rutas y territorios estratégicos se intensificó, resultando en decenas de miles de muertes.

    Seguridad Financiera

    El lavado de dinero a través de instituciones financieras también planteó riesgos significativos para la seguridad financiera global. La infiltración de capital ilícito en bancos y otros intermediarios financieros comprometió la integridad del sistema financiero y aumentó la vulnerabilidad a futuras crisis. Los bancos que aceptaron estos fondos se expusieron a sanciones y pérdidas reputacionales, mientras que los países con regulaciones laxas enfrentaron mayores riesgos de inestabilidad financiera.

    Perspectiva Social

    Impacto en Comunidades

    El flujo de dinero del narcotráfico durante la crisis tuvo efectos mixtos en las comunidades locales. En algunas regiones, la disponibilidad de estos fondos ayudó a mantener negocios y empleos, proporcionando una fuente de estabilidad económica. Sin embargo, el impacto negativo de la violencia y la corrupción asociada con el narcotráfico contrarrestó muchos de estos beneficios.

    Desigualdad y Desarrollo

    La dependencia en capital ilícito también exacerbó las desigualdades sociales y económicas. Las comunidades afectadas por la violencia del narcotráfico vieron un deterioro en la calidad de vida, mientras que aquellos que se beneficiaron de los flujos de capital ilícito a menudo eran los ya privilegiados. Esta desigualdad contribuyó a una mayor polarización social y dificultó los esfuerzos de desarrollo sostenible en muchas regiones.

    Crisis del Fentanilo en Estados Unidos

    La reciente crisis del fentanilo en Estados Unidos está intrínsecamente ligada a los flujos de capital del narcotráfico que ayudaron a sobrellevar la crisis de 2008. Con la estabilización y expansión de los cárteles del narcotráfico, estos grupos encontraron nuevas oportunidades en la producción y distribución de fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente y lucrativo.

    Orígenes y Expansión

    El fentanilo, desarrollado inicialmente para uso médico, ha sido producido ilícitamente en laboratorios clandestinos, principalmente en México y China. Los cárteles mexicanos, aprovechando sus redes de tráfico y distribución ya establecidas, comenzaron a inundar el mercado estadounidense con fentanilo a mediados de la década de 2010. La droga, a menudo mezclada con heroína o vendida como otros opioides, ha sido responsable de un aumento dramático en las sobredosis y muertes relacionadas con opioides en Estados Unidos.

    Impacto Económico y Social

    La crisis del fentanilo ha tenido un impacto devastador en comunidades de todo Estados Unidos. Las muertes por sobredosis de opioides se han disparado, alcanzando niveles récord en los últimos años. Esto ha tenido consecuencias económicas significativas, incluidos los costos de atención médica, pérdida de productividad y el impacto en las familias y comunidades afectadas.

    La Fallida Guerra contra el Narco de Felipe Calderón

    El expresidente mexicano Felipe Calderón lanzó una agresiva campaña militar contra los cárteles de la droga poco después de asumir el cargo en 2006. Su estrategia, conocida como la “guerra contra el narcotráfico”, tenía como objetivo desmantelar las organizaciones criminales y restaurar el estado de derecho. Sin embargo, esta estrategia ha sido ampliamente criticada por su ineficacia y por exacerbar la violencia en México.

    Escalada de Violencia

    La guerra contra el narcotráfico resultó en un aumento significativo de la violencia en México. Al enfrentar a los cárteles con fuerza militar, el gobierno provocó una respuesta violenta. Los cárteles se fragmentaron en grupos más pequeños y agresivos, luchando no solo contra las fuerzas del gobierno, sino también entre sí por el control de territorios y rutas de tráfico. Esto resultó en decenas de miles de muertes y una crisis humanitaria en muchas partes del país.

    Fracasos y Consecuencias

    A pesar de los esfuerzos y recursos invertidos, la estrategia de Calderón no logró desmantelar de manera efectiva a los cárteles ni reducir el tráfico de drogas. En lugar de ello, la violencia se intensificó y los cárteles se adaptaron, diversificándose en otras actividades criminales como el tráfico de personas, la extorsión y el secuestro. La falta de una estrategia integral que abordara las raíces socioeconómicas del narcotráfico y la corrupción dentro de las instituciones mexicanas contribuyó a la falla de esta política.

    Conclusión

    El papel del dinero del narcotráfico en la crisis financiera de 2008 es un tema complejo y multifacético. Desde la perspectiva económica, proporcionó una inyección crucial de liquidez en un momento de necesidad extrema. Sin embargo, desde las perspectivas política, de seguridad y social, los costos a largo plazo fueron significativos. La dependencia en capital ilícito comprometió la integridad del sistema financiero, exacerbó la violencia y la corrupción, y profundizó las desigualdades sociales. Además, la expansión del narcotráfico y su diversificación en el tráfico de fentanilo han tenido consecuencias devastadoras en Estados Unidos y México.

    Para abordar estos problemas de manera efectiva, es crucial fortalecer los mecanismos de supervisión financiera, mejorar la cooperación internacional en la lucha contra el lavado de dinero y abordar las raíces estructurales del narcotráfico y la economía ilícita. Solo mediante un enfoque integral que incluya reformas económicas, sociales y políticas, será posible mitigar los impactos negativos del narcotráfico y avanzar hacia una mayor estabilidad y seguridad global.

  • La cocaína, la CIA y sus capos: Como EEUU dirige el narcotráfico en el mundo

    La cocaína, la CIA y sus capos: Como EEUU dirige el narcotráfico en el mundo

    La ruta del crack comienza en la CIA

    DANIEL FINN

    La CIA afirma que cualquier historia que la relacionara con la explosión de la cocaína en los años 80 es una calumnia conspiratoria. Pero las pruebas de su complicidad están todas en los expedientes del Congreso. Esto es lo que sabemos:

    El informe del entonces senador John Kerry contenía algunas pistas vinculando la CIA con el tráfico de drogas.

    a CIA pensó que había enterrado una historia sórdida con la muerte del reportero del Mercury News de San Jose, Gary Webb. Webb había pasado años documentando el tráfico de crack en Estados Unidos y la complicidad de la agencia de inteligencia en el mismo, y se quitó la vida en 2004 después de que su serie de reportajes «Dark Alliance», de 1996, fuera objeto de un intenso escrutinio por parte de los pesos pesados del periodismo estadounidense, como el New York Times, el Washington Post y Los Angeles Times.

    Desgraciadamente para los jefes de la inteligencia estadounidense, las acusaciones de Webb y otros periodistas continuaron prendiendo en la cultura popular, donde la oportunidad de combinar dos arquetipos cinematográficos, el espía y el gángster, parece irresistible. Varias películas de Hollywood, como el biopic de Webb Kill the Messenger (2014) y American Made (2017), con Tom Cruise como el piloto de la CIA Barry Seal, han ayudado a mantener las acusaciones en la conciencia pública.

    El mismo año en que se estrenó Kill the Messenger, la Agencia Central de Inteligencia publicó un artículo previamente clasificado de 1997 de su revista interna titulado «Managing a Nightmare: CIA Public Affairs and the Drug Conspiracy Story» (La gestión de una pesadilla: los asuntos públicos de la CIA y la historia de la conspiración del narcotráfico). Su autor, Nicholas Dujmovic, describió la controversia como un síntoma de la creciente «desconfianza pública en el gobierno», con la CIA como un espectador inocente atrapado entre fuego cruzado: «En estos tiempos, incluso las alegaciones más fantásticas sobre la CIA —como el asesinato de JFK, el encubrimiento de OVNIS o la importación de drogas a las ciudades de Estados Unidos— resonarán e incluso atraerán, a gran parte de la sociedad estadounidense».

    Según Dujmovic, el asunto de la «Alianza Oscura» («Dark Alliance») había «seguido en gran medida su curso», dejando a los agentes de inteligencia lamentando el «escaso aprecio público de su dedicación y duro trabajo» entre la ciudadanía estadounidense:

    En última instancia, la historia de la CIA y las drogas dice mucho más sobre la sociedad estadounidense en vísperas del milenio que sobre la CIA o los medios de comunicación. Vivimos en tiempos un tanto toscos y emocionales, en los que un gran número de estadounidenses no adhieren a los mismos estándares de lógica, evidencia o incluso discurso civilizado que los practicados por los miembros de la comunidad de la CIA.

    Afortunadamente, hubo excepciones a esta regla. Dujmovic atribuyó a «una base de relaciones ya productivas con los periodistas» el haber ayudado a «evitar que esta historia se convirtiera en un desastre sin paliativos» mientras la agencia daba a conocer su versión de los hechos: «Durante los primeros días, los portavoces de la CIA recordaban a los periodistas que la serie no representaba ninguna noticia real, ya que en los años ochenta se hicieron acusaciones similares que fueron investigadas por el Congreso y se comprobó que no tenían fundamento».

    El informe Kerry

    Aunque no lo mencionó por su nombre, Dujmovic solo puede haberse referido a un informe publicado en 1989 por el senador de Massachusetts John Kerry y su equipo tras una investigación del Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Si la CIA considera realmente que el informe del Comité Kerry es una exoneración de su historial, resulta difícil saber qué podría considerar como una acusación.

    Aunque Kerry no encontró pruebas de que los jefes de la CIA hubieran orquestado deliberadamente la venta de drogas en ciudades estadounidenses, sus conclusiones siguen siendo condenatorias:

    Está claro que los individuos que proporcionaron apoyo a los Contras estaban implicados en el tráfico de drogas, la red de suministro de los Contras fue utilizada por organizaciones de narcotraficantes, y elementos de los propios Contras recibieron a sabiendas ayuda financiera y material de los narcotraficantes. En cada caso, una u otra agencia del gobierno de los Estados Unidos tenía información sobre la participación, ya sea mientras se estaba produciendo o inmediatamente después.

    El informe citaba el testimonio del jefe del Grupo de Tareas de la CIA en América Central, Alan Fiers, sobre los vínculos entre los Contras y el contrabando de drogas: «No se trata de un par de personas. Es mucha gente». Refiriéndose a un destacado líder de la Contra, Edén Pastora, Fiers fue igualmente sincero: «Sabíamos que todos los que rodeaban a Pastora estaban involucrados en la cocaína».

    El patrón de complicidad no empezó ni terminó en Langley. Los funcionarios del Departamento de Justicia seguían negando las acusaciones en 1986, señala el informe, a pesar de que el FBI ya tenía en su poder «información significativa sobre la participación de narcotraficantes en las operaciones de la Contra». Por su parte, el Departamento de Estado había «seleccionado cuatro empresas propiedad de narcotraficantes y operadas por ellos para suministrar asistencia humanitaria a los Contras». Todavía estaba haciendo negocios con una empresa, Diacsa, seis meses después de que sus directores fueran acusados de contrabando de cocaína y lavado de dinero.

    Los exiliados cubanos de derecha, con fuertes vínculos con el gobierno estadounidense, especialmente con la CIA, habían estado muy involucrados en el apoyo a los Contras: «Su ayuda, que incluía suministros y entrenamiento, fue financiada en parte con dinero de la droga». El comité de Kerry descubrió que el mayor grupo de la Contra, la Fuerza Democrática Nicaragüense, «sí movió fondos de la Contra a través de una empresa de tráfico de drogas y una operación de lavado de dinero». Este tipo de actividad era un secreto a voces en los círculos gubernamentales:

    Los funcionarios estadounidenses implicados en la asistencia a los Contras sabían que los contrabandistas de drogas estaban explotando la infraestructura clandestina establecida para apoyar la guerra y que los Contras estaban recibiendo ayuda derivada del tráfico de drogas. En lugar de denunciar a estas personas a los organismos de seguridad correspondientes, parece que algunos funcionarios pueden haber hecho la vista gorda ante estas actividades.

    El diario del funcionario de la administración Reagan, Oliver North, fue redactado en gran medida antes de las audiencias de Irán-Contra, pero todavía contenía anotaciones como «El DC-6 hondureño que se está utilizando para las salidas de Nueva Orleans probablemente se está utilizando para el tráfico de drogas en los EE. UU.» de agosto de 1985. El dictador panameño Manuel Noriega también se benefició de la indulgencia de Washington, como señalaba el informe: «Todas las agencias del gobierno estadounidense que tenían relación con Noriega hicieron la vista gorda ante su corrupción y tráfico de drogas, incluso cuando se estaba convirtiendo en un actor clave en nombre del cártel de Medellín».

    Hacer la vista gorda

    Las conclusiones del informe de la Comisión Kerry respaldan ampliamente las acusaciones de que la CIA facilitó, al menos indirectamente, el tráfico de drogas. Incluso el inspector general de la agencia, Frederick Hitz, confirmó a regañadientes la idea general de la acusación de «hacer la vista gorda»: «Hay casos en los que la CIA no cortó de forma expeditiva o coherente las relaciones con individuos que apoyaban el programa de la Contra y que supuestamente habían participado en actividades de tráfico de drogas, ni tomó medidas para resolver las acusaciones».

    Llegados a este punto, podríamos imaginar las citas pertinentes de Hitz o del informe Kerry, pero con las letras «KGB» en lugar de «CIA». Si los agentes de inteligencia soviéticos hubieran mostrado un historial similar de connivencia con los narcotraficantes que introducían toneladas de cocaína en Estados Unidos, no nos habríamos preguntado si se propusieron deliberadamente fomentar una catástrofe social o simplemente no les importaba lo que ocurriera al otro lado de sus cadenas de suministro cuidadosamente construidas.

    Dicho de otro modo: cuando bancos como Wachovia y HSBC han tenido que pagar multas masiva —1900 millones de dólares en el caso del HSBC— por ayudar a los cárteles mexicanos a blanquear sus beneficios, nadie ha intentado defenderlos alegando que solo querían ganar dinero y que solo trataban con los cárteles porque esos grupos tenían mucho.

    Entonces, ¿cómo es posible que «Managing a Nightmare» se refiera con tanta seguridad a la «historia de la conspiración de la CIA contra el narcotráfico» como una fábula desacreditada que se parece más a The X-Files que a All The President’s Men? Dujmovic se declaró gratamente sorprendido por el historial de los medios de comunicación estadounidenses: «La profesión periodística tiene la voluntad y la capacidad de hacer que sus propios miembros cumplan ciertas normas». Los miembros del personal de Asuntos Públicos de la CIA no tardaron en «recibir llamadas de diversos reporteros que se mostraban escépticos ante las acusaciones y que planeaban escribir artículos que pusieran en duda la serie del Mercury News».

    Gatekeepers

    En un artículo de 1997 para Columbia Journalism Review, Peter Kornbluh adoptó una visión mucho más áspera del historial de sus colegas. Como señaló Kornbluh, había una larga historia de control de acceso en este campo, que se remontaba a la publicación del informe Irán-Contra en noviembre de 1987:

    Cuando un reportero de investigación se levantó para preguntar al abogado principal de los comités si los legisladores habían encontrado alguna conexión entre los contras y el contrabando de drogas, un corresponsal del New York Times le gritó burlonamente desde el otro lado del pasillo: «¿Por qué no haces una pregunta seria?»

    Cuando el equipo de John Kerry publicó su propio informe dos años después, la respuesta de los principales medios de prensa «constituyó poco más que un bostezo colectivo (…) el Washington Post publicó un breve artículo en la página 20 que se centraba tanto en las luchas internas del comité como en sus conclusiones; el New York Times publicó un breve artículo en la página 8; Los Angeles Times publicó un artículo de 589 palabras en la página 11». Los mismos periódicos dedicaron mucho más espacio a desmontar la serie de Gary Webb en el Mercury News siete años después.

    Fueron Webb y sus editores quienes finalmente pusieron el tema en la agenda de las noticias en 1996, ayudados por el auge de Internet y por las emisoras de radio alternativas que amplificaron (y a veces embellecieron) las principales afirmaciones. Los principales periódicos de Estados Unidos se dedicaron entonces a desmontar la historia de Webb, en particular Los Angeles Times, que asignó un equipo de diecisiete reporteros a la tarea. Uno de sus miembros lo describió con agudeza como el «equipo para atrapar a Gary Webb».

    Inevitablemente, pudieron encontrar algunos agujeros en los artículos del Mercury News. Informar sobre la actividad de las bandas criminales, los grupos paramilitares y las agencias de inteligencia no es como informar sobre el Capitolio: los actores principales se esfuerzan por cubrir sus huellas, dejando importantes lagunas en el registro documental, y las pruebas individuales a menudo estarán abiertas a múltiples interpretaciones.

    Aun así, algunas de las «correcciones» publicadas por Los Angeles Times eran mucho más dudosas que el informe original de Webb. Uno de los artículos acusaba a Webb de inflar groseramente el papel de «Freeway» Rick Ross, un narcotraficante de Los Ángeles que también aparece en el documental de 2021 Stanley Nelson Crack: Cocaine, Corruption & Conspiracy. Según el Times, Ross era realmente una figura menor, sin mayor trascendencia en la historia del crack. Sin embargo, tres años antes había publicado un artículo en el que se afirmaba precisamente lo contrario, con un titular de uno de los mismos reporteros: «Si hubo un ojo de la tormenta, si hubo un cerebro criminal detrás del reinado del crack durante una década, si hubo un capitalista fuera de la ley más responsable de inundar las calles de Los Ángeles con cocaína comercializada en masa, su nombre fue Freeway Rick».

    La mayoría de las refutaciones en los medios de comunicación estadounidenses se referían en realidad a una acusación que Webb no había formulado, pero que no tardó en generalizarse en las comunidades afroamericanas: la CIA no solo había hecho la vista gorda ante el tráfico de drogas, sino que en realidad había fomentado la proliferación del crack como parte de una estrategia deliberada para hacer retroceder los logros políticos de los años sesenta y setenta. Era perfectamente comprensible, después de las experiencias de COINTELPRO, Reaganomics y el encarcelamiento masivo, que muchos negros estuvieran dispuestos a creer tales acusaciones. Incluso si las pruebas no apoyan la versión fuerte de esta tesis, la verdad bien documentada es apenas menos condenatoria.

    En noviembre de 1996, el director de la CIA, John Deutch, aceptó dar la cara en una reunión comunitaria en el barrio de Watts, en Los Ángeles. En la víspera de su comparecencia, Kornbluh resumió el dilema de la agencia:

    Para contrarrestar las acusaciones extremas de que la CIA eligió comunidades de color para la distribución de crack con el fin de financiar la guerra de la Contra, Deutch debe admitir una verdad diferente, pero igualmente escandalosa: la disposición de los funcionarios de seguridad nacional a conspirar con los traficantes de droga simplemente porque tenían una contribución que hacer a la guerra encubierta contra la Nicaragua sandinista. Dependerá de Deutch convencer a los que han sufrido este escalofriante conjunto de prioridades de la Guerra Fría de que la CIA está ahora comprometida con la prevención de la criminalización de la doctrina de seguridad nacional.

    Perspectivas positivas

    La historia de la «Alianza Oscura» captó la imaginación del público por su relevancia para un problema social catastrófico en los propios Estados Unidos. Pero el vínculo entre la política exterior estadounidense y el narcotráfico no empezó ni terminó con Centroamérica en los años ochenta. Las operaciones clandestinas fomentan este tipo de empresas del mismo modo que los pantanos fomentan la malaria. En la década de 1950, la CIA envió armas a los anticomunistas señores de la guerra chinos que habían cruzado al norte de Birmania, lo que les permitió hacerse con su propia porción de territorio. Los señores de la guerra empezaron a cultivar opio para financiar sus actividades, y así nació el Triángulo de Oro.

    Robert Oakley, embajador de Estados Unidos en Pakistán entre 1988 y 1991, se quejó de que la estación local de la CIA trabajaba mano a mano con los líderes muyahidines afganos que estaban muy involucrados en el comercio de narcóticos, incluso después de la retirada de las tropas soviéticas:

    Pedí constantemente a la estación que obtuviera información sobre este tráfico de sus fuentes dentro de Afganistán. Negaron que tuvieran fuentes capaces de hacerlo. No podían negar que tuvieran fuentes, ya que estábamos obteniendo información sobre armas y otros asuntos. Incluso planteé el asunto a [el jefe de la CIA] Bill Webster. Nunca obtuve una respuesta satisfactoria. Nunca pasó nada.

    Entre los socios elegidos por Langley se encontraba el futuro aliado de los talibanes, Gulbuddin Hekmatyar.

    El informe Kerry relacionaba las prácticas que documentaba en América Latina con el entorno más amplio de la Guerra Fría: «las operaciones de los cárteles se han visto con demasiada frecuencia como un complemento de lo que se ha percibido como la cuestión más importante del conflicto Este-Oeste en la región». Poco después de la aparición del informe, cayó el Muro de Berlín, pero la «criminalización de la doctrina de la seguridad nacional» ha seguido estando muy presente en las últimas tres décadas.

    La relación de Estados Unidos con el presidente colombiano Álvaro Uribe ofrece un ejemplo sorprendente. Durante su primer mandato, Uribe promulgó la llamada «Ley de Justicia y Paz», que concedía una amnistía a los líderes paramilitares de derecha que habían matado a muchos miles de civiles colombianos. Los tribunales colombianos dictaminaron posteriormente que los términos de la ley eran inconstitucionales. Los jefes paramilitares, que ahora se enfrentaban a la posibilidad de ser encarcelados, sintieron que Uribe les había traicionado, y estaban a punto de empezar a hablar libremente sobre su largo historial de connivencia con sus actividades.

    Afortunadamente para Uribe, tenía amigos en Washington dispuestos a ayudarle a salir de una situación complicada. Los paramilitares eran buscados por delitos de narcotráfico en Estados Unidos, pero Uribe se había negado hasta entonces a extraditarlos. De repente, cambió esa política y los sacó del país de la noche a la mañana para que ningún juez colombiano pudiera intervenir. Personajes infames como Salvatore Mancuso pasaron ahora a manos de las autoridades estadounidenses.

    Una investigación del New York Times de 2016 encontró algunas irregularidades extraordinarias en el manejo de sus casos:

    Los líderes extraditados en masa habrán cumplido una media de 10 años como máximo por conspiraciones de drogas que implicaban toneladas de cocaína. En comparación, los presos federales condenados por tráfico de crack —en su mayoría traficantes callejeros que vendieron menos de una onza— cumplen una media de poco más de 12 años de prisión (…) Se les trató como si fueran delincuentes por primera vez a pesar de sus amplios antecedentes penales en Colombia, y se les acreditó el tiempo que habían cumplido allí a pesar de que la justificación oficial de su extradición era que estaban cometiendo delitos en las cárceles colombianas.

    Los funcionarios jurídicos estadounidenses que se ocuparon de los casos de estos hombres, ninguno de los cuales llegó a juicio, no tuvieron reparos en expresar su admiración y respeto por los narcos. Uno de los jueces describió al hombre al que estaba sentenciando como «sustancialmente diferente» de los señores del crimen comunes y corrientes, ya que utilizaba el dinero del narcotráfico para ayudar a financiar una guerra contra la izquierda colombiana: «se dedicaba a una actividad que tenía algunas perspectivas positivas». Un fiscal federal de narcóticos fue igualmente generoso en su valoración: «Claramente, hicieron algunas cosas desagradables. Pero, ya sabes, era una guerra civil allí. Siempre he querido creer que si me pusieran en la misma situación, habría hecho las cosas de otra manera. Pero no lo sé».

    Desde cualquier punto de vista racional, el hecho de que los líderes paramilitares utilizaran sus beneficios del narcotráfico para pagar una campaña de asesinatos en masa debería haber sido un factor agravante, que diera lugar a sentencias más duras.

    Las oscuras alianzas que contribuyeron a fomentar una calamidad social durante los años 80 y 90 encajan en un patrón mucho más amplio. Existe un abismo entre la «seguridad nacional», tal como la interpretan agencias gubernamentales como la CIA, y la seguridad real de los ciudadanos estadounidenses. En nombre de la protección de la patria y de la seguridad de su población, estos organismos han aplicado sistemáticamente políticas que aumentaron los peligros que se suponía debían combatir.

    El trabajo de reporteros como Gary Webb puso de manifiesto esa realidad para todos los que sufrieron directa o indirectamente la explosión de la adicción al crack y la criminalidad violenta que la acompañaba. La pesadilla de las relaciones públicas de la agencia de inteligencia era la sombra que proyectaba una pesadilla real en los barrios humildes de todo Estados Unidos.

  • De la meritocracia al derecho a la existencia

    De la meritocracia al derecho a la existencia

    Fuentes: Catalunya plural

    La ideología meritocrática, además de invisibilizar el despojo y la dominación, erosiona nuestra capacidad para existir por fuera del mercado y para construir relaciones de libre interdependencia y cooperación. Este es el escenario en el que la renta básica puede ayudarnos a tejer nuevas concepciones sobre nuestra vida individual y colectiva.

    La idea de que la sociedad debe reconocer y retribuir a sus miembros en virtud de sus méritos es bastante sencilla, sugerente e intuitiva. Por eso se ha instalado tan fácilmente en nuestro sentido común. Pero también por eso se ha convertido en un instrumento ideológico muy útil para legitimar el statu quo. Hacer frente a esta injusta ideología a través de la reivindicación del derecho a la existencia es una de las grandes razones por las cuales la renta básica puede ser una pieza clave en la construcción de un mundo más justo. Veámoslo paso a paso.

    El principio meritocrático es muy simple: a cada quien según su esfuerzo y talento. De acuerdo con esta máxima, los recursos sociales, como la riqueza y el ingreso, deben repartirse entre la población en función de sus méritos. Esto significa que, por ejemplo, una persona tiene derecho a recibir un mejor salario si dedica mayor tiempo a su empleo, o si su trabajo es particularmente exigente o valioso. Por el contrario, según este mismo principio, es justo que se asigne una menor remuneración a una persona con una jornada laboral más corta o que realiza tareas menos demandantes o con menor eficiencia.

    Hasta aquí podríamos pensar que una sociedad regida por el mérito es justa y eficiente. Dado que se recompensa a los mejores, se estimula el esfuerzo y la productividad, lo que termina por beneficiar al resto de la población al recibir bienes y servicios de mejor calidad. ¿Cuál es, pues, el problema con una sociedad meritocrática? La respuesta, en realidad, es muy simple: el mundo es más complejo de lo que parece.

    Los problemas de la meritocracia

    En primer lugar, el discurso meritocrático no cuestiona la distribución inicial. Es decir, da por sentado que es justo el reparto de riqueza e ingresos con que las personas cuentan al momento de participar de la vida social. El problema es que esto invisibiliza diversos mecanismos de acumulación que acrecientan la desigualdad. Pensemos, por ejemplo, en dos personas que emprenden un negocio. La primera cuenta con los recursos, los contactos y los privilegios fiscales heredados por su familia, mientras que la segunda tiene que invertir los ahorros de su vida o solicitar un crédito que pone en riesgo su patrimonio. Es claro que la desigualdad en los recursos iniciales es el principal factor para determinar la estabilidad y los resultados de estos proyectos. La acumulación del capital es producto de la desposesión, no del mérito.

    En segundo lugar, y en consonancia con lo anterior, la meritocracia delega en cada individuo la absoluta responsabilidad por sus condiciones de vida. Esto es injusto dado que la libertad de una persona, es decir, el rango de opciones que tiene el poder para elegir, está delimitada por las instituciones, formales e informales, que estructuran el mundo del que participa. En otras palabras, nuestra libertad y, por tanto, nuestra responsabilidad, está condicionada por la manera en que se organiza la vida social. En consecuencia, no somos realmente libres mientras las reglas del juego estén diseñadas para beneficiar y empoderar a unos cuantos, a costa de la dominación y el sometimiento de la inmensa mayoría.

    Finalmente, la meritocracia impone una lógica de competencia que termina por reducir nuestras vidas a meros insumos para la producción. Pensémoslo por un momento. Si el acceso a los medios de subsistencia y al reconocimiento social está condicionado a la capacidad individual para producir más y mejor que el resto, entonces la posibilidad misma de vivir queda condicionada a las demandas del mercado. A qué dedicarse, qué estudiar, qué habilidades desarrollar, dónde vivir, con quiénes, etcétera. Todas estas preguntas ya no se responden en función de los proyectos de vida personales, sino del cómo y dónde producir más.

    En suma, la ideología meritocrática, además de invisibilizar el despojo y la dominación, erosiona nuestra capacidad para existir por fuera del mercado y para construir relaciones de libre interdependencia y cooperación. Este es el escenario en el que la renta básica puede ayudarnos a tejer nuevas concepciones sobre nuestra vida individual y colectiva.

    La renta básica y el derecho a la existencia

    Las primeras propuestas de una política de transferencia monetaria universal e incondicional datan de finales del siglo XVIII en Inglaterra. Thomas Paine (1737-1809) y Thomas Spence (1750-1814), destacados militantes del radicalismo inglés, idearon sus propuestas con la intención de defender el derecho a la existencia frente a la expansión del libre mercado. En ese entonces, la coyuntura política y social impidió que sus planes trascendieran. Sin embargo, no es casual que la idea de asignar un ingreso de subsistencia a todas las personas, sin distinción y sin imponer obligación alguna, siguiera apareciendo hasta nuestros días. El objetivo, en aquel tiempo como ahora, es el mismo: impedir que la vida se consuma al servicio del mercado.

    En este sentido, la garantía universal e incondicional de un ingreso que asegure el derecho a la existencia es una medida que se encuentra justo en las antípodas de la lógica meritocrática. En primer lugar, frente al silencio acrítico que no cuestiona el reparto inicial de los recursos, la renta básica contribuye radicalmente a una distribución más justa y equitativa de la riqueza socialmente producida. Es cierto que se trata de una asignación que también sería percibida por las personas ricas como un derecho ciudadano, pero no por eso recibirían un beneficio neto. Después de los impuestos, la renta básica es un mecanismo claramente progresivo que transfiere el ingreso de arriba hacia abajo, sin tropezar con los graves problemas técnicos y normativos de las políticas focalizadas en la pobreza.

    En segundo lugar, la seguridad de un ingreso que garantice la existencia material no solo ofrece bienestar a las personas más vulnerables, sino que les dota de poder para ejercer su libertad. A diferencia de la ideología meritocrática que responsabiliza de manera absoluta a los individuos invisibilizando las estructuras sociales que les dominan, la renta básica democratiza el poder para decir no a los empleos indeseables, a los maridos abusivos y, en general, a toda aquella relación social que atente contra su dignidad. Esto permite que las personas realmente puedan tomar su vida en sus propias manos, haciéndose responsables de sus decisiones sin que ello implique poner en riesgo su existencia o su libertad.

    Por último, al ofrecer un ingreso suficiente para satisfacer las necesidades básicas, pero que no está subordinado a la competencia en el mercado, la renta básica hace posible que las personas se reapropien de la capacidad para co-determinar individual y colectivamente el tipo de vida que quieren llevar. Si la subsistencia ya no depende única e irremediablemente del primer empleo precario que se pueda encontrar, entonces se puede luchar por mejores condiciones laborales. También se puede optar por emprender (con un mayor margen de libertad y seguridad), iniciar una cooperativa autogestiva o simplemente reducir la jornada laboral y tener tiempo para el descanso, el ocio, el arte, la educación, la familia y la amistad.

    En conclusión, en una sociedad profundamente desigual la meritocracia no es más que un instrumento ideológico para reproducir y legitimar esa misma desigualdad y dominación. La renta básica, al ser un pilar para garantizar el derecho a la existencia, nos ofrece el poder para salir de ese círculo vicioso y construir un mundo más justo en el que las personas puedan establecer acuerdos de cooperación y beneficio mutuo en condiciones de libertad e igualdad.

    Jesús Roberto Gutiérrez Carmelu es filósofo por la Universidad Autónoma de Nayarit (México). Maestrante en Filosofía Política por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y estudiante asociado del Instituto de Investigaciones Filosóficas de esta universidad. Temas de investigación: justicia distributiva, pobreza, desigualdad y renta básica universal.

    Fuente: https://catalunyaplural.cat/es/de-la-meritocracia-al-derecho-a-la-existencia/

  • Los jueces también se tocan

    Los jueces también se tocan

    “Se cambiará la forma de acceso al poder de los que deciden la justicia. Se hará por votación y no, como ahora, por lealtad partidista o, peor aún, por compadrazgos o, de plano, nepotismo”.

    Un 75% de los encuestados por Enkoll está a favor de que los ministros de la Suprema Corte sean elegidos por el pueblo. Un 85% aprueban que exista una vigilancia y castigo a los jueces que incurren en actos de corrupción. Un 83% se pronunció por una reforma al Poder Judicial. Estos altísimos porcentajes son apenas un indicio de lo que fue el enorme consenso social en torno a la elección como Presidenta de la República de Claudia Sheinbaum, la mayoría calificada en el Congreso, y en 27 legislaturas estatales. Sin distinción geográfica, de ingreso, escolaridad, género, ni profesión, el consenso que expresaron 36 millones de votos contiene el mandato de que se conduzca, desde las Cámaras, un cambio de régimen.

    ¿Qué quiere decir esto? El régimen es el modo en que se ejerce el poder. La Constitución es la expresión jurídica de ese modo. Lo que los electores y el movimiento obradorista están ordenando y encargándole a los legisladores de la mayoría calificada es que cambien la forma en que se reparte el poder en la República. Que sean sus representantes para que los ministros del Poder Judicial sean, también, representantes de la justicia y no de las élites. Que las funciones de los institutos autónomos vuelvan al Estado y no estén coptadas por agencias norteamericanas y europeas o, peor, por sus corporativos de empresas. Eso es el poder que viene de la elección del 2 de junio: la ciudadanía ha manifestado con claridad la intención de cambiar el peso del poder republicano: de sus actores no electos ni sancionables a otros que sí lo sean. Aquí la responsabilidad política está en los legisladores a los que se les entregó una mayoría calificada. El cambio de régimen es democratizar los espacios que el neoliberalismo mantuvo alejados del escrutinio público. Implica más que la elección de ministros y magistrados. Pero a eso llegaré más tarde.

    Quiero empezar por definirme qué entiendo por cambio del modo en que se ejerce el poder. El poder no es una cosa. Es una relación. Unas acciones que se inducen en otros y determinan otras acciones. Es decir, quién obedece a quién. Esto implica cómo se divide el trabajo, los recursos naturales y tecnológicos, pero también cómo se fragua el sentido de la nación, el futuro colectivo, y la forma de comportarse en política, además de las jerarquías y las formas de coerción. Estas relaciones producen cosas, comunican sentidos, y instauran disciplinas. El poder no es ni sólo violencia ni sólo consenso, no es sólo inducir ni tampoco sólo obligar o prohibir. Es conducir. Este término implica guiar a los demás en una terreno de probables acciones y conductas. Como escribió el gran téorico de esto, Michel Foucault, el poder no es lo contrario a la libertad sino su condición de posibilidad. No hay gente que se someta por pura voluntad ni personas que antagonicen al poder. Eso no sería una relación sino un control absoluto sólo de un lado o sólo un antagonismo, una separación, del otro. Para que haya poder tienen que existir tanto la libertad como la conducción. Una de las muchas cosas en que la oposición mexicana está errada es en ver el poder sólo al Presidente, por ejemplo, y no los múltiples circuitos de relaciones de poder económico, mediático, académico, jurisdiccional, fáctico. Otro error es ver al poder como ”polos” o “contrapesos” cuando lo que vivimos en estos seis años de 4T fue un cambio en la conducción que abarcó una transformación desde las condiciones de existencia de millones de mexicanos hasta el sentido común de otros tantos, sobre la idea misma de la nación y el Estado. Ese 60% que votó a Claudia y ese 80% que está por una reforma judicial no son ni “polos” en espera de su “reconciliación” ni “pesos” en espera de sus “contrapesos”. Son la expresión de una forma de poder que abarca producción de bienes, sentido común, y una forma de ejercicio del poder que tiene prohibida la discrecionalidad, la corrupción, la mentira, y la traición. Es un cambio de relación en el interior, no del gobierno, sino de la trama social. No entenderlo y seguir insistiendo en polarizar y contrapesar es seguir perdiendo. Es no atinar a ver el nuevo terreno en el que estás ya actuando y determinado por el nuevo país.

    Pero la forma principal de ese poder es, por supuesto, el gobierno. En el de la 4T hay cuatro cambios de su forma de ejercerlo: se ha cambiado la diferencia entre muy ricos y muy pobres y un poco entre apariencias y capacidad, como en el caso del color de piel o la ropa y su asociación con la delincuencia; se ha cambiado el propósito de la política, de la conservación de privilegios hacia una sociedad menos desigual; se ha cambiado la racionalización con la entrega directa de apoyos y programas sociales a sus beneficiarios, con la entrega directa de información y ciertamente ideología directamente a los ciudadanos y, sin duda, queda pendiente —y de ahí la reforma judicial— la entrega de sanciones directas a los corruptos y delincuentes de cuello blanco; se han cambiado las instituciones, sobre todo las que tienen que ver directamente con las personas: la educación pública, la salud, la vigilancia policiaca. Pero todo esto no es suficiente, nos dicen los votantes del 2 de junio. Hay desterrar la desigualdades de la riqueza, el raciclasisimo, los privlegios, la burocracia delincuente, las instituciones que sólo le sirven a la casta de la blaquitud, colonizada con los de arriba y prepotente con los de abajo. Estructura el campo posible de la acción de todos. Eso es la 4T hasta donde vamos.

    Ahora volvamos a la reforma del Poder Judicial. He querido poner sobre la mesa la amplitud de la 4T para volver a darle dimensión a lo que, por las noticias, parece la batalla final contra la corrupción, que sería desplazar a las Normas Piña de sus posiciones. Estamos enbarcados en un cambio mucho más amplio y con profundidades históricas. Pero, a veces, se nos nubla la vista con lo inmediato. Una de las cosas que perdemos de vista es que ese 60% y 80% a favor de la nueva Presidenta y su reforma del poder de justicia, proviene de un entendimiento del saber popular: que las leyes, los jueces, los abogados, no son más que el resultado de una lucha política. Ese entendimiento de millones hace que las discusiones de procedmientos, reglas de elegibilidad, si los abogados son buenos o ladrones desalmados, si las leyes son las sagradas Tablas de Moisés o pueden modificarse a voluntad del pueblo, todo eso, es un debate secundario. Lo que entendemos todos los demás es que es un asunto de quién pierde poder y quién lo gana. Lo ganan los ciudadanos. Lo pierden las instituciones discrecionales, opacas, y a últimas fechas, podridas. Ahí está el meollo del asunto y no se necesita citar ningún artículo de la ley reglamentaria de quién sabe qué para demostrarlo. En realidad, foros o no foros, parlamento abierto o lo que se quiera, la lucha está ganada de antemano a la oposición refugiada en el gremio abogángster, en sus academias universitarias o de la “libre” de Derecho, a sus barras mafiosas, sus medios alquilados, que tienen muy dificil el emprender una defensa contra la mayoría y su mandato. Finalmente la estrategia de lucha del pueblo fue nada más ni nada menos que la electoral con una suficiencia incontrovertible. Fue el voto masivo. Los ministros pueden aspirar a atenuar el cambio o, simplemente, a capitular. Están perdidos. Han usado el petate de la depreciación del peso diciendo que es, en realidad, una devaluación, pero los días le han restado capacidad de infringir daño. Dicen que se irán las inversiones cuando aumentaron y, además, se redujo el peso de la deuda. Dicen que la UNAM está en contra y la UNAM se deslinda de un grupúsculo de malandros con plazas de tiempo completo. Dicen que se podrá elegir a cualquier pelagatos y no a los corruptazos que, con sus doctorados y tesis ininteligibles han pasado a amparar a cuanto hampón les ha pagado o servir a oscuros ministerios como los que permitieron que se desbarrancara la investigación de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa. Está perdida su batalla, política y noralmente. La estrategia de la 4T debe ser cortar los lazos de estos abogados y sus agrupaciones con el viejo régimen.

    Se cambiará la forma de acceso al poder de los que deciden la justicia. Se hará por votación y no, como ahora, por lealtad partidista o, peor aún, por compadrazgos o, de plano, nepotismo. El Poder Judicial en México es de familias. El Poder Judicial en México responde a intereses de presidentes, gobernadores, líderes de partidos políticos. El Poder Judicial es totalmente discrecional. Se habla en estos días de que los jueces concursan para tener los puestos y que estos se entregan a los mejor evaluados en unos examenes. Pero lo cierto es que no existen concursos abiertos. El 87% de los concursos son cerrados, es decir, solo pueden inscribirse al concurso personas que ya laboran en el Poder Judicial de la Federación. Se dejan fuera a universitarios e investigadores, miembros de barras de abogados o de los Colegios, o a cualquier abogado postulante. Eso quiere decir que el propio Poder Judicial se alimenta de sí mismo, de sus complicidades, y de sus disfunciones. Esto ha provocado que no se contrate a los más capaces o con mayor motivación y vocación para ser juzgadores, sino que se cierra sobre los ya conocidos, sin importar si son o no capaces. Así tenemos gente como Norma Piña que fue la peor evaluada por el Senado por cientos de expedientes pendientes en su haber, pero aun así, es la Presidenta de la Suprema Corte. Luego, está el tema de que los criterios para evaluar los tres examenes que se requieren van variando de acuerdo a quien quiera el jefe que quede. Hasta un abogado como Héctor Fix-Fierro, que en paz descanse, y que no era para nada pro-elección de jueces, llegó a decir que el sistema de concursos estaba tan desgastado que “no hay un examen igual al anterior”.

    En cuanto al nepotismo, es decir, que el Poder Judicial está compuesto de unas cuantas familias, baste un dato: en 2016, de un total de 28 mil 065 funcionarios laborando en el Poder 4mil 467 tienen al menos un familiar laborando en el mismo Poder Judicial Federal (el 16%). De un total de 27 mil 034 servidores 3 mil 942 tienen al menos un familiar (el 15%), y de un total de mil 31 titulares, 525 tienen al menos un familiar (el 51%). Hay circuitos de la república donde esto está totalmente fuera de control como Jalisco, en el que el 80% tienen familiares en el mismo circuito. Nuevo león, Talxcala, San Luis Potosí, Guanajuato, Michoacán, Estado de México, Coahuila, Morelos, todos están por arriba del 60% de parientes en el mismo lugar de trabajo. Primos, hijos, yernos, mamás, cuñados, todos en el Poder Judicial. Los puestos más socorridos por los parientes son de base e intervienen en la producción de las decisiones judiciales: Oficial Administrativo y Secretario de Juzgado o Tribunal. En Durango, por ejemplo, hay un funcionario que tiene 17 parientes en la nómina, casi siempre de base y con poder de decisión. Según un estudio de Julio Ríos, del total de relaciones donde los individuos tienen puestos de Juez, Magistrado, Secretarios u Oficiales Administrativos, es decir, unos 3 mil 217, el 20% se pueden considerar parte de una red de al menos 4 personas de una red familiar jurisdiccional. Así que ese argumento de que al Poder Judicial llegan los más capaces es falso. Llegan los parientes.

    En una entrevista en Chamuco TV, el abogado Andrés Repper ejemplificó la vía de acceso discrecional de carácter política. Lo hizo con el caso de quien hace muy poco presidió el Tribunal Electoral Federal: Reyes Rodríguez Mondragón. Era el compañero de banca de Gil Zuarth que fue haciendo carrera junto con Felipe Calderón. Ahí donde estuvo Gil, estuvo Reyes Rodríguez. Y llegó a ser el presidente de quienes deciden la suerte de las elecciones. ¿Qué mérito tenía Reyes? Haber sido amigo. No llegan los más capaces. Llegan los buenos amigos.

    Me gustaría terminar esta videocolumna atendiendo a mi intención inicial que era dar un panorama de cómo se inserta la reforma al Poder Judicial en todo lo que resta como proyecto de nación de la 4T. Sin duda impacta que el acceso a ser ministro o juez o, incluso, trabajador de base con poder de decisión, sea cambiado por una votación que destruya los vínculos políticos, partidistas, familiares y dentro del mismo circuito viciado del poder de la justicia. Pero quiero hacer énfasis en que esto debe tener un propósito de cambiar el poder de ese sistema para que no haya expendientes durmiendo décadas sin ser resueltos, que ser pobre no signifique jamás tener sentencia, que los corruptos de cuello blanco ya no puedan obtener siempre su amparo y la liberación a sus casas. Ese es el propósito y con ello todos deberíamos estar de acuerdo.

  • La politización de los ciudadanos mexicanos

    La politización de los ciudadanos mexicanos

    Por Rafael Lucero Ortíz

    Cuántas veces oímos al Presidente de México en declaraciones personales o en las redes sociales afines: “El pueblo mexicano se ha politizado muchísimo”. “Los ciudadanos mexicanos ya no son los mismos, el mayor aporte de la 4T es la revolución de las conciencias, que ha provocado la politización de los ciudadanos.”

    Yo pensaba para mí: “esto si es demagogia pura.” Y conforme se acercaba el proceso electoral, más me convencía. Pero ya en las precampañas y en el “calentamiento de la plaza”, durante las campañas, como dicen en el caló de los carteles, me convencí , o mejor me convencieron de que no había tal politización. Fueron recurrentes las consultas y hasta reclamos porque en las mismas iglesias, algunos curas en sus predicaciones llamaron a los fieles a que no fueran acometer el mismo error de votar por Morena, porque caería sobre nosotros la peste del comunismo. Hubo uno que declaró que el presidente de México era un idiota y pregunto sin nosotros seríamos unos idiotas al responder a su llamado.

    Una nieta mía de 7 años, me preguntó abuelo tú por quien vas a votar y le contesté:”¿por qué me preguntas?” Y con la seguridad de una niña, que le dan las palabras de su abuelo, me dice: “es que mi otro abuelo dice que nadie puede votar por Morena, porque nos quitarán nuestras casas o nos meterán pobres que vivan con nosotros.”

    Frente a múltiples narrativas de este tipo, provenientes todas de la ultra derecha, con diversos disfraces: Obispos llamando a la unidad en oración por nuestras libertades y nuestra democracia; mujeres de iglesia, de las diócesis más conservadoras de país, como Guadalajara, San Juan de los Lagos; Aguascalientes, Cd. Obregón. Chihuahua, rasgándose las vestiduras porque la Sheinbaum va a cerrar la Basilica de Guadalupe y demás iglesias; la marea rosa llamando a las marchas sobre “El INE NO SE TOCA”, cunando son ellos y los mismos consejeros desde Carlos Ugalde hasta Lorenzo Córdova, quienes lo han pisoteado; y que decir de los medios de difusión y propaganda política, del círculo rojo que se volvió gris, y ya en los debates Xóchitl acusando a Claudia de vestir una falda con la Virgen de Guadalupe, si ni creyente es. Con estas narrativas como creer en la politización de los ciudadanos mexicanos.

    Afortunadamente los sorprendentes resultado con el 59.75%, casi 60 millones de votos, para la presidencia de la República a la primera mujer, después de 200 años de gobiernos patriarcales, 1824 con Guadalupe Victoria, primer presidente de México Independiente y 2024 Dra. Claudia Sheinbaum Pardo; con el triunfo en todas las entidades federativas, con excepción de Aguascalientes; con el voto mayoritario, frente a su contrincante de la oposición, en todos los niveles de ingreso de 10,000. a más de 50,000. Por género entre hombres y mujeres votaron igual 2 a 1 a favor de Claudia; lo mismo se puede decir del los rangos de edad, jóvenes de 18-29, adultos 30-44 2 a 1, adultos 45-59 el 58% para Claudia y el 36% para Xóchitl, adultos 60 y más 62% para Claudia y 36% para Xóchitl; por niveles de estudio, en básica y media superior 2 a 1 , un punto a favor de Xóchitl (El País, marte, 04/06 2024)

    Estos datos son tan contundentes a favor de Claudia como consistentes con la afirmación de que el mayor triunfo de la 4T es el de la revolución de las conciencias que se expresa en la politización de los ciudadanos.

    Veamos que nos desmitifican los datos. Primero que en el sentido del voto no existe la tan cacareada desigualdad: el sentido del voto de todos los ingresos económicos fue a favor de Claudia, en menor grado, 4 puntos de diferencia, en los ingresos más altos. Si se toma en cuenta que en democracia por un punto se gana o se pierde, el sentido del voto, por ingresos económicos de la población no expresa polarización, fue unánime a favor de Claudia y la continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación. No se puede pasar por alto que esta unanimidad se da a pesar de la supuesta narrativa de confrontación y violación de datos sensibles que alegaron los personajes exhibidos por corrupción, particularmente los difusores chayoteros. Igual es claro que los ciudadanos no se atemorizaron frente a la supuesta amenaza de una jornada electoral violenta; ni frente a los ataques de las derechas de Estados Unidos, España, Argentina y Ecuador; tampoco hicieron mella las falsas noticias de narco presidente y narco candidata, ni algunas voces de ministros religiosos, que si bien son los menos resuenan fuerte, tanto por empatías como por apatías a estos mensajes ajenos al ministerio religioso y que incurren en delitos electorales que debieran esta sancionando las autoridades electorales.

    Pero no sólo a nivel de ingresos, género, rangos de edad, niveles educativos, fue la unanimidad, sino a nivel de la diversidad geográfica, regional, cultural de la totalidad de las entidades federativas, menos una, le dio el voto mayoritario a la 4T.

    Se desmitifica, también, con estos resultados que, el triunfo no fue de las mayorías ignorantes o del dinerito de los programas sociales, como también se desmitifica una minoría de ciudadanos en los altos estratos del capital económico, mediático, de capital cultural, como el círculo rojo, o las cúpulas partidistas, dramáticamente alejadas de la realidad de la dinámica social y política, terriblemente incapaces de comprender el sentir del pueblo mexicano. Lejanía, ausencia, negación desprecio por las mayorías del pueblo mexicano, que sólo se puede explicar por una factor común a estas minorías: estancarse en el confort que les otorgó la corrupción sistémica del ejercicio del poder. Se empoderaron las mayorías de este país y se les movió el tapete a las minorías privilegiadas del antiguo régimen. Excelente triunfo y gran reto el de construir al nuevo estado mexicano, democrático, derecho humanista, justo, honesto, incluyente, con equidad de género y pasar de una cultura patriarcal de dominación y sumisión a una cultura solidaria e igualitaria.

    Rafael Lucero Ortiz. Maestro en sociología. Docente jubilado. Analista y consultor independiente.

  • La revolución de AMLO no tiene vuelta atrás; México en el corazón de América Latina

    La revolución de AMLO no tiene vuelta atrás; México en el corazón de América Latina

    El 2 de junio México reverdeció a los gobiernos progresistas en América Latina con la contundente victoria obtenida en las urnas por la representante del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Claudia Sheinbaum.

    La abanderada de la alianza “Sigamos Haciendo Historia” que conforman Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista (PVEM) obtuvo cerca del 60 % de los votos, una ventaja de alrededor del 32 % sobre su más cercana opositora, Xóchitl Gálvez representante de la coalición conformada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

    Con la representante del partido Morena en la presidencia que se hará efectiva a partir del primero de octubre de 2024, México garantiza la soberanía, independencia y continuidad de los programas sociales que puso en marcha el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

    Para la gran mayoría de las naciones de América Latina ha sido un éxito de democracia participativa que mantiene a esa nación en el lado de los pueblos y países progresistas de la región. 

    Más allá de esa decisión en las urnas por parte del pueblo, resulta innegable que la victoria de Sheinbaum está íntimamente ligada a los avances obtenidos por los seis años de gobierno de AMLO quien con sus grandes dotes de estadista, logró encaminar la economía del país y adoptar numerosos programas sociales a favor de la población más necesitada.  

    López Obrador ha llevado a la nación por la senda del desarrollo pese a los desafíos que representa tener un vecino tan poderoso y que siempre ha intentado controlar política y económicamente a las naciones latinoamericanas.

    Pese a la grave situación que provocaron los casi tres años de pandemia de Covid-19, la economía mexicana logró crecer 5,9 % en 2021; 3,9 % en 2022; 3,2 % en 2023 y se espera que   en 2024 sea alrededor del 3 %.

    En el sexenio se aumentó el salario mínimo en 120 % por sobre la inflación y el poder adquisitivo de la población aumentó más del doble. Además los beneficios entregados a las personas en las llamadas transferencias monetarias crecieron en promedio un 55 %.

    Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (conejal) indican que cerca de seis millones de personas salieron de la pobreza en ese período.

    Muchos han sido los logros económicos y sociales durante la presidencia de López Obrador y todo hace indicar que esa política a favor del pueblo continuará con Sheinbaum, que con 61 años, licenciada en Física por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se convertirá en la primera mujer que gobernará esa nación.

    Tras graduarse de Física, realizó la maestría y el doctorado en Ingeniería Energética en la UNAM y obtuvo el Doctorado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en Estados Unidos. Formó parte del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU que ganó el Nobel de la Paz en 2007, entre otros logros académicos.

    Es una ferviente defensora de la diversidad cultural, el Medio Ambiente, la defensa de los pueblos originarios y de los derechos reproductivos de la mujer.

    Se inició como figura pública en el año 2000 como secretaria de Medio Ambiente en el gobierno de Ciudad de México que encabezaba López Obrador. Nombrada vocera de la primera campaña presidencial de AMLO, en 2014 participó en la creación del Movimiento Morena con el que ganó la alcaldía de Tlalpan (uno de los 16 sectores que integran Ciudad de México) cargo que desempeño entre 2015 y 2017.

    Tras triunfar en las elecciones de julio de 2018, se convirtió en la primera gobernadora electa de la capital, una de las más grandes de Latinoamérica.

    Asimismo, pertenece a la Comisión para Políticas de Desarrollo de Naciones Unidas; investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de Ciencias.

    Durante su campaña electoral apostó por sostener un “México plural, diverso y democrático”, acabar con la corrupción, la impunidad, el abuso de poder y el enriquecimiento ilimitado de unos cuantos a costa de la mayoría.

    Aseguró que trabajará “con el pueblo, para el pueblo y por el pueblo” y que sólo éste, organizado, puede salvar a la nación.

    En el plano económico y social afirma que mantendrá y consolidará los avances obtenidos durante los seis años de gobierno de AMLO, además de construir un centenar de nuevos parques industriales e impulsar una estrategia para relocalizar los principales sectores del país, entre otras acciones.

    Los países progresistas y soberanos de América Latina celebran con satisfacción y alegría la victoria de Claudia Sheinbaum y apuestan porque México continúe por la senda trazada por AMLO.  

    Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional.

  • En México una derecha aplastada pero latente

    En México una derecha aplastada pero latente

    @PacoJLemus

    El avasallador triunfo de la candidata de Morena, Claudia Sheinbaum Pardo, sobre la oposición, habla más de la debilidad de ésta que de la fortaleza de la primera.

    Razón por la cual más que un canto de victoria debería ser un llamado de atención para el partido de López Obrador, que debe prepararse para las mutaciones por venir en esa oposición.

    PRI, PAN y PRD fueron los principales competidores del momento climático del neoliberalismo mexicano, aquel que arrancó con la administración de Carlos Salinas de Gortari, tras una situación que hoy prácticamente todos están de acuerdo en considerarla un auténtico fraude electoral.

    Esto marcó el nacimiento del PRD para hacer una oposición de izquierda, más comprometida que la que hasta ese momento ejercía el derechista PAN, que por su parte cada día veía cómo su proyecto de nación se iba convirtiendo en el del PRI: el adelgazamiento del Estado y libertad a los empresarios para acumular tanto capital como les sea posible.

    Esta acumulación definitivamente iba a actuar en detrimento tanto del bienestar de los trabajadores, incluyendo aquellos que se consideraban clase media, como de las instituciones democráticas del país. Y prueba de ello es que todos los partidos acabaron convirtiéndose en sus cabilderos a cambio de recursos para ganar elecciones.

    Morena está muy lejos de representar a un partido de la clase trabajadora, mucho menos socialista, sin embargo, ha puesto en marcha programas que han paliado -muy magramente- algunas de las políticas neoliberales que han desencadenado la gran desigualdad que sigue privando en México.

    Estas ligeras dádivas, que para los demás partidos en su servilismo a las grandes empresas y vocación de parásitos, ni siquiera eran ya una opción, han sido determinantes para el triunfo de esta moderada izquierda electoral. Aunque la derecha asegure no sólo mantener, sino mejorar los programas sociales, quién podría creerles si en cuatro décadas no lo hicieron.

    En qué cabeza podría funcionar una colusión -más que coalición- de partidos que llevaron a una parte muy importante de los mexicanos a decir: “cualquiera, menos uno de ellos”, iba a resultar triunfante en las elecciones de este 2 de junio.

    Pero la cúpula de Morena está convencida que el triunfo fue obra de su carisma y su capacidad de pactar hasta con aquellos que solían llamar -con justa razón- mafiosos. Una vez integrados al lado correcto de la historia, todos los pecados son perdonados y automáticamente redimidos a través de una candidatura o huesos para sus operadores.

    Si Morena no es capaz de reconocer no sólo su situación, sino la del mundo, en la que una ultraderecha que cuando no raya en lo salvaje, es porque lo hace en lo bestial, está ganando posiciones como consecuencia del poco compromiso de los partidos de la izquierda electoral, una desastrosa derrota podría estar más cerca de lo que puedan imaginar.

    La oposición por venir

    En México ya hay un germen de la ultraderecha que se está fermentando en las redes sociodigitales, espacios donde el discurso de odio se siente libre y embravecido, abundan ya en este momento. Y basta ver los casos de Estados Unidos y el sicópata Donald Trump o Argentina y el infante demencial Javier Milei.

    En ambos países los medios masivos de comunicación también han aportado su valioso grano de arena, convirtiendo todos los discursos políticos y las noticias en formas de entretenimiento; y seguro están expectantes del próximo personaje carismático y escandaloso que al estilo de Trump, Milei o Bolsonaro, hagan vibrar las vísceras del público.

    Ya hemos visto como la parte más radical de los medios, como los desterrados Alasraki, Ferriz o Alemán hacen llamados irresponsables a la rebeldía, asegurando sin prueba alguna que millones de votos fueron fruto del fraude. Cosa que ni Felipe Calderón se atrevería a afirmar, más cuando él sabe cuán costoso es lograr una miserable ventaja de menos del 1%.

    Pero entre los derechistas de a pie y mentes enfermas como las ya mencionadas, la narrativa fantástica del fraude empezará a irse consolidando hasta empezar a sonar coherente para mentes ingenuas, sobre todo aquellas que sientan que Morena no está cumpliendo con su compromiso con las clases populares.

    No hay que menospreciar a esta derecha por absurda que sea, ya que ha pasado del discurso: “somos los responsables de dar a empleo” a “aunque tengas cero posibilidades de algún día ser parte de los millonarios, debes defender nuestros privilegios, porque si le echas muchas ganas un día te beneficiarás de defendernos a costa de tu propio bienestar y el de tu familia”

  • La Miseria Periodística y Humana al Descubierto

    La Miseria Periodística y Humana al Descubierto

    Voces de la Oposición Revelan su Lado Más Oscuro Tras Elección de Sheinbaum

    La reciente victoria electoral de Claudia Sheinbaum en las elecciones presidenciales de México ha desatado una oleada de reacciones encontradas entre la oposición política del país. Sin embargo, más allá de los discursos políticos habituales, algunas figuras prominentes de la oposición han destacado por sus comentarios despectivos y, en muchos casos, deshumanizantes hacia la nueva mandataria. En un lamentable espectáculo de miseria periodística y humana, personajes como Joaquín López-Dóriga, Laura Zapata, Pedro Ferriz, Ricardo Alemán, Héctor Aguilar Camín y otros, han dejado al descubierto su falta de ética y sensibilidad.

    El reconocido periodista Joaquín López-Dóriga, conocido por su trayectoria en medios de comunicación, sorprendió a muchos con su reacción ante la victoria de Sheinbaum. En un tuit que luego fue eliminado, López-Dóriga calificó el triunfo de la candidata como “un golpe a la democracia” y lanzó acusaciones infundadas sobre presuntas irregularidades en el proceso electoral. Sus palabras no solo reflejaron una falta de objetividad periodística, sino también una actitud alarmante de desprecio hacia la voluntad popular.

    Por su parte, la actriz Laura Zapata, reconocida por su participación en telenovelas, expresó su rechazo hacia Sheinbaum de una manera especialmente despectiva. En una serie de tuits cargados de odio y prejuicios, Zapata insultó no solo a la presidenta electa, sino también a sus seguidores, calificándolos de “ignorantes” y “comunistas”. Sus comentarios, lejos de aportar al debate político, revelaron una profunda falta de empatía y respeto hacia la diversidad de opiniones en la sociedad mexicana.

    El periodista Pedro Ferriz, conocido por sus opiniones controversiales, no se quedó atrás en su intento por desacreditar a Sheinbaum y su gobierno antes siquiera de que este asumiera el cargo. En una columna de opinión publicada en un importante periódico nacional, Ferriz arremetió contra la presidenta electa, acusándola de incompetente y pronosticando un futuro sombrío para México bajo su liderazgo. Sus palabras, más que un análisis político fundamentado, parecieron reflejar una agenda personal de desprestigio y desinformación.

    Otro ejemplo destacado de la miseria periodística y humana que ha rodeado la victoria de Sheinbaum es el del columnista Ricardo Alemán. Conocido por sus opiniones conservadoras, Alemán no escatimó en descalificaciones hacia la nueva presidenta, llegando incluso a cuestionar su legitimidad como gobernante. Sus comentarios, más allá de reflejar una postura política, revelaron un profundo desdén hacia la democracia y el proceso electoral.

    Finalmente, figuras como Héctor Aguilar Camín han contribuido a alimentar la narrativa de desconfianza y división en torno al gobierno de Sheinbaum. En sus intervenciones públicas, Aguilar Camín ha insistido en la supuesta falta de legitimidad del proceso electoral, ignorando los múltiples llamados a la unidad y la reconciliación en el país. Su postura, lejos de promover un debate constructivo, ha contribuido a polarizar aún más a la sociedad mexicana.

    En resumen, las reacciones de la oposición ante el triunfo de Claudia Sheinbaum han dejado al descubierto la miseria periodística y humana de ciertas figuras públicas en México. En lugar de contribuir al debate democrático con argumentos sólidos y respeto hacia la diversidad de opiniones, estas figuras han optado por el insulto, la descalificación y la desinformación. En un momento crucial para el país, es fundamental que la sociedad mexicana exija un periodismo ético y responsable, que promueva el diálogo y la tolerancia en lugar de la división y el odio.

  • Claudia Sheinbaum presidenta

    Claudia Sheinbaum presidenta

    Por Fabiola Alanís Sámano

    El 2 de junio del 2024 no solo se realizarán las elecciones más copiosas de la historia de México con más de 19 mil puestos en disputa y un listado nominal de 98 millones de personas.  La elección marcará una nueva y renovada época en la vida pública dado que una mujer será la primera Presidenta de la República en 200 años de vida independiente: Claudia Sheinbaum Pardo.

    La doctora Claudia Sheinbaum llegará con la encomienda de construir el llamado segundo piso de la transformación y fortalecer el modelo humanista o de Estado de Bienestar impulsado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. 

    En mi perspectiva, son al menos tres factores que están incidiendo en el previsible y contundente triunfo que le dan todas las encuestas a quien será también la primera Presidenta de un país en Norteamérica:

    —  Sus propias credenciales: Una mujer científica surgida del movimiento de transformación, incorruptible y efectiva al momento de gobernar. 

    —  Los resultados del modelo humanista mexicano o Estado de Bienestar.

    —  Es tiempo de mujeres.

    Por el bien de todos primero las y los pobres, ese ha sido el sello de la  administración de López Obrador, por eso realizó una inversión histórica acumulada cercana a los 2.7 billones de pesos en programas emblema que benefician a 30 de 37 millones de hogares:  Pensión universal para adultos mayores y personas con discapacidad,  sembrando vida, jóvenes construyendo el futuro, la escuela es nuestra, becas Benito Juárez, pensión para jefas de familia, entre otras. La mayoría de las personas beneficiadas son mujeres.

    El modelo económico con énfasis en el bienestar social está dando resultados: el país tiene un crecimiento sostenido del 2%, una tasa de inflación acumulada del 4.5%, una revaluación histórica del peso mexicano frente al dólar, una de las tasas de desempleo más bajas del mundo con apenas el 2.6 y una inversión pública anual cercana al billón de pesos

    El modelo es sin duda virtuoso, en lo que va del sexenio 5 millones de personas han salido de la pobreza de los cuales 1.8 vivían en condiciones de pobreza extrema. El ingreso promedio en los hogares se incrementó en 11% y el salario mínimo en 110%.

    En los últimos años se avanzó sustancialmente en la recuperación de la rectoría del Estado en sectores estratégicos como el energético, las comunicaciones -incluidos 18 mil km de vías férreas para el transporte carga y de pasajeros y recientemente se nacionalizó el Litio (uno los yacimientos más grandes del mundo de ese mineral se localiza en Bacadéhuachi, Sonora).  Se ha recuperado  la rectoría del estado en instituciones públicas orientadas al bienestar social como la salud y la educación.

    En la intención de abordar el complejo fenómeno de la violencia contra las mujeres, en estos años se consolidó el sistema nacional para atender, prevenir, sancionar y erradicar la violencia por razones de género con una inversión histórica superior a los mil millones de pesos anuales.  Falta mucho por hacer para avanzar en la igualdad sustantiva y en el logro de las autonomías física, económica y política para las mujeres, hay avances en ciernes.

    Las mujeres

    En este contexto, habría que señalar que México tiene una de las legislaciones más avanzadas del mundo en materia de paridad y en lo que va del sexenio se ha multiplicado la presencia de mujeres en espacios que les habían sido negados en el pasado,  por esa razón el Instituto Nacional Electoral (INE) órgano responsable del complejo proceso funciona con ese criterio y está encabezado por una mujer, Guadalupe Taddei Zavala, sucede lo mismo con el Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) que preside la Magistrada Presidenta Mónica Aralí Soto Fregoso.

    La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) uno de los tres poderes del Estado, lo encabeza la controversial derechista Norma Lucía Piña Hernández. Dos mujeres encabezan el Poder Legislativo la Presidenta del Senado es la morenista Ana Lilia Rivera Rivera y la priísta Marcela Guerra Castillo es la Presidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados. Los 32 congresos locales tienen una composición paritaria.

    A propuesta del Presidente López Obrador, Victoria Rodríguez Ceja es la primera mujer en presidir el Banco de México y la Tesorería de la Federación (TESOFE) está dirigida por la intelectual y comunista Elvira Concheiro Bórquez.

    El Presidente nombró un Gabinete paritario y a la Ministra Olga Sánchez Cordero como Secretaria de Gobernación, convirtiéndola en la primera mujer en ocupar el segundo espacio en importancia del Ejecutivo, hoy Luisa María Alcalde Lujan, una joven talentosa militante morenista ocupa esa posición a sus apenas 36 años de edad.

    Ha sido vertiginosa la presencia de las mujeres en espacios estratégicos, una de las más cercanas colaboradoras del Presidente López Obrador es Rosa Icela Rodríguez Velázquez actual Secretaria de Seguridad Pública y la primera mujer en ocupar esa posición. Lo mismo sucede con la implacable Raquel Buenrostro Sánchez Secretaria de Economía y una pieza clave para garantizar transparencia, honestidad y rigor al momento de la recaudación a los grandes e históricamente evasores contribuyentes fiscales cuando fue titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

    En 200 años solo 17 mujeres han gobernado entidades federativas de las cuales ocho llegaron a esa posición en los últimos seis años, dos de ellas militantes del derechista Partido Acción Nacional (Aguascalientes y Chihuahua) y seis del Movimiento de Regeneración Nacional (Baja California, Campeche, Colima, Guerrero, CDMX, Quintana Roo y Tlaxcala).   

    Sin duda, es tiempo de mujeres y también lo es de avanzar en la igualdad sustantiva a través de la instalación de un sistema nacional de cuidados que permita mejorar la calidad de vida de las mujeres cuidadoras de las personas con discapacidad, de las infancias y de los adultos mayores.  Es momento de avanzar en una reforma al Poder Judicial que garantice a las mujeres el acceso a la justicia y abone a su autonomía física. Es momento de avanzar en la autonomía económica de las mujeres mejorando la calidad del empleo y salarios dignos, acortando las brechas de la desigualdad.  Es tiempo de mujeres y Claudia Presidenta encabezará sin duda la encomienda de garantizar todos los derechos para todas las mujeres.