Category: Opinión

  • Renta básica: la diferencia entre comer y no comer

    Renta básica: la diferencia entre comer y no comer

    Miguel Ángel Ferrer

    Todo cuanto existe en la naturaleza y en la sociedad existe en cierta magnitud, y toda magnitud es susceptible de ser medida. Este aforismo científico es perfectamente aplicable al asunto del desempleo.

    Este existe y es cuantificable. Pero no es fácil medirlo. Y menos hacerlo con precisión. A los obstáculos objetivos propios de cualquier esfuerzo de medición científica se suman el desinterés por hacerlo o el interés por no hacerlo. O al menos por no hacerlo bien.

    Pero de un modo u otro la tarea se realiza en todo el mundo. En México en los últimos seis años, la tasa de desempleo se ha ido reduciendo significativamente. A tal grado que el país se encuentra entre las naciones con una de las menores tasas de desempleo.

    Como el empleo está indisolublemente ligado al ingreso, una baja tasa de desempleo significa que la mayor parte de la población cuenta con un ingreso para solventar al menos sus necesidades básicas.

    Aún así, sin embargo, siempre hay personas que carecen de ese ingreso básico y, en consecuencia, su subsistencia depende de lo que los economistas llaman pagos de transferencia. Es el caso de ancianos, y discapacitados.

    Esos pagos de transferencia pueden provenir de la familia, de los vecinos, de la caridad institucional  o del Estado. En México ya hace seis años priva este mecanismo de dotación de recursos para personas mayores de 65 años y para discapacitados que no puede catalogarse de ningún modo como caridad pública, y que muy al contrario son considerados un derecho. Se trata en esencia de una modalidad de la llamada mundialmente renta básica universal.

    El monto de esta transferencia, también llamada pensión, ciertamente puede parecer insuficiente, pero constituye la diferencia entre comer y no comer. Ahora, para el nuevo gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, una tarea prioritaria es incrementar el monto de esa asignación monetaria que al momento alcanza los tres mil pesos mensuales, aproximadamente 166 dólares de EU.

    El primer paso en pos de una renta básica universal ya ha sido dado. En México, mucho antes que en otros países. Adicionalmente se puede decir que es un camino indirecto para el combate del desempleo.  No es lo mismo un desempleado con pensión que uno sin ella.

    Es verdad que todavía persisten críticas a este modo de intervención del Estado en la economía. Pero es necesario decir que se trata de censuras infundadas y preñadas de clasismo y anti humanismo inocultables.

  • Gaza: el exterminio capitalista ante la crisis

    Gaza: el exterminio capitalista ante la crisis

    Entre el 7 de octubre de 2023 y el 1 de mayo de 2024, Israel ha privado de la vida, al menos, a 34.568 personas palestinas, y herido a otras 77.765. En total, estas cifras constituyen más del 5% de la población de Gaza, y más del 2% de las niñas y niños de Gaza, han perdido la vida o resultado heridos.

    Fuentes: La Jornada – Imagen del genocidio perpetrado por Israel en Gaza.

    El indescriptible salvajismo del genocidio que se desarrolla en Gaza y la absoluta impunidad de los genocidas israelíes y sus patrocinadores occidentales han provocado ondas de indignación en el mundo y desencadenado una intifada global de solidaridad con Palestina. El genocidio muestra tanto el pasado como el futuro, una redición de la oscura historia del colonialismo europeo que alcanzó su cenit en los siglos XIX y XX y una visión horrorosa del futuro de un capitalismo global, cuyo impulso de exterminio está en pantalla completa ante una crisis sin precedente.

    Estructuralmente la crisis es de sobreacumulación. El estancamiento crónico ejerce una presión creciente sobre los agentes políticos y militares del capital trasnacional para que abran de manera violenta espacios de acumulación. Al mismo tiempo, estos agentes deben contener la rebelión desde abajo provocada por el descontento generalizado con el statu quo global. La creciente desigualdad, el empobrecimiento y la inseguridad de las clases trabajadoras tras décadas de penuria social provocada por el neoliberalismo socavan la legitimidad del Estado, desestabilizan los sistemas políticos, po­nen en peligro el control de las élites e impulsan el surgimiento de una derecha neofascista.

    El último medio siglo de globalización capitalista ha acarreado una vasta ronda de acumulación primitiva y expulsiones en todo el mundo. El alter ego del excedente de capital es el excedente de trabajo. Cientos de millones de personas han sido desplazadas del campo del antiguo tercer mundo y en el antiguo primer mundo millones más han sido arrojados al desempleo y el abandono por la desindustrialización y el neoliberalismo. Las filas del excedente de humanidad, los estructuralmente excluidos y relegados a los márgenes de la existencia, son miles de millones.

    No hay símbolo más potente y trágico del destino del excedente de humanidad que el genocidio que perpetra Israel. El proletariado palestino en Gaza dejó de servir como mano de obra barata para la economía israelí cuando se impuso el bloqueo en 2007 y el territorio se convirtió en campo de concentración al aire libre. De ninguna utilidad para el capital israelí y trasnacional, los gazatíes obstaculizan la expansión capitalista global en Medio Oriente y son totalmente desechables.

    Gaza es un microcosmos y manifestación extrema del destino que espera a los trabajadores y al excedente humano a medida que el orden global se endurece hasta convertirse en formas de dominación más virulentas y violentas, lo que simboliza una etapa radical en las modalidades de control de la clase dominante, la creación de geografías de contención y matanza generalizada de poblaciones excedentes que se interponen a la apropiación y expansión capitalista trasnacional.

    Gaza, como gigantesco campo de concentración, puede ser un caso extremo de gestión del excedente de humanidad, pero estas geografías de megaprisiones se extienden por todo el mundo. En 2023, el gobierno salvadoreño inauguró su draconiana megaprisión, el Centro de Confinamiento del Terrorismo, la mayor del mundo; encerró a 40 mil presos, casi todos ellos jóvenes desempleados y empobrecidos. Si Gaza nos muestra la opción del exterminio, El Salvador proporcionó un modelo de control sobre la humanidad superflua en la manipulación de la inseguridad y la inducción del miedo ante el crimen y la violencia social, efectos de pobreza, desempleo y privaciones crónicas.

    Las megaprisiones como método para contener el excedente de humanidad se han extendido muy rápido. Tras El Salvador, Brasil, China, Turquía, Tailandia, Filipinas e India, entre otros países, anunciaron planes similares para prisiones que albergarían a decenas de miles. Entre 2016 y 2021 comenzó en Turquía la construcción de nada menos que 121 nuevas prisiones. Sri Lanka anunció en 2021 que construiría un complejo penitenciario de 200 acres que permitiría detener a 100 mil personas en todo el país, más de tres veces la población carcelaria de ese año. Egipto anunció ese año que pronto abriría una prisión para 30 mil presos.

    Las insurgencias paramilitares y los despliegues militares multinacionales han desplazado a más de 7 millones de personas en Congo en los últimos años, la mayoría en las provincias orientales, para abrir el acceso a los vastos recursos minerales del país: oro, diamantes, plata, cobalto, coltán, estaño, petróleo, gas natural y más. A menudo reportadas como conflictos étnicos o luchas entre facciones locales por el control político, estas son causas próximas de guerras trasnacionales por el capital trasnacional y estados para apoderarse de recursos.

    Las fronteras se convierten menos en marcadores físicos del territorio que en ejes en torno a los cuales se organiza un control intensivo sobre los expulsados. Están cada vez más militarizadas. Las fronteras entre jurisdicciones nacionales se convierten en zonas de guerra y zonas de muerte. La patrulla fronteriza de EE.UU. informó más de 7 mil muertes en la frontera con México entre 1998 y 2023, quizá una gran subestimación, pues no tiene en cuenta aquellos cuyos cuerpos no fueron recuperados ni los muchos que murieron en el largo viaje a través de Centroamérica. y México. Las cifras de muertes en el Mediterráneo son absolutamente impactantes: más de 20 mil personas se ahogaron o desaparecieron entre 2014 y 2023.

    Gaza, Congo y otros infiernos similares son señales de alarma en tiempo real de que el genocidio puede convertirse en una poderosa herramienta en las próximas décadas para resolver la intratable contradicción inherente al capitalismo entre el excedente de capital y el excedente de humanidad. En pocas palabras, el caos político y la inestabilidad crónica pueden crear condiciones bastante favorables para el capital. Estamos en medio de una guerra civil global, no en el sentido de que haya dos ejércitos opuestos en combate, sino más bien en el sentido de que el proletariado global y las clases populares se enfrentan en todas partes a los grupos dominantes y los estados que controlan, desde Kenia a Argentina, Francia a Estados Unidos y Bangladesh a Nigeria. No hay duda de que se vislumbran trastornos catastróficos en el horizonte. Llegó la hora de la resistencia trasnacional en masa. Es urgente tejer agendas populares viables y transfronterizas contra la agenda del exterminio del capital.

    William I. Robinson: Distinguido profesor de sociología. Universidad de California en Santa Bárbara.

    Fuente: https://www.jornada.com.mx/2024/08/12/opinion/016a2pol

  • El legado de AMLO

    El legado de AMLO

    AMLO se va y lo hace de manera definitiva, abandonando la política y la vida pública para dedicar todo su tiempo a la escritura y trabajo de investigación, su legado seguirá firme.

    Por Malthus Gamba

    Se acaba el sexenio. Pero la bien merecida jubilación es en exclusiva para el presidente López Obrador.

    La figura central al interior de un amplio Movimiento Social, que tomó pacíficamente las riendas del país, para realizar un cambio de fondo en todas las áreas de la vida ciudadana.

    El obradorismo, como línea política, como pensamiento y acción social para transformar al país, se queda. El Movimiento de cambio adquiere fuerza y experiencia en estos seis primeros años de gobierno y entra en una segunda fase muy prometedora, bajo la dirigencia de la futura presidenta Claudia Sheinbaum.

    La columna vertebral de este poderoso Movimiento Social, es sin duda alguna, la corriente obradorista fundada hace varias décadas en tierras tabasqueñas. Lo que hoy escuchamos en todos los espacios del Movimiento, respecto a “no mentir, no robar y no traicionar”, es la raíz de una concepción distinta del quehacer político, que permeó después de varios años de lucha, en la conciencia de cientos de mexicanos, que hoy forman parte de la estructura de Morena.

    El obradorismo es parte de la herencia que deja el presidente saliente a los mexicanos y que hoy es respaldado no solo por los cientos o miles de militantes del partido más poderoso en el país, sino por millones de mexicanos que, por primera vez, adquieren conciencia del poder que tiene un pueblo unido.

    El presidente López Obrador se va, después de haberle cambiado el rostro al país en forma significativa.

    El balance final y el resto de los estados de resultados que son calificados por la sociedad en su conjunto y no por los supuestos especialistas, ligados al neoliberalismo, demuestran que este cambio benéfico para el país, fue bastante profundo.

    Los mexicanos en su gran mayoría, sienten que se vive dentro de una realidad muy distinta a la padecida antes del 2018.

    La transformación en el país ha sido radical y eso es apreciable a primera vista.

    Los “todopoderosos” medios de manipulación, están en total descrédito, así como los periodistas faltos de moral y ética que aún hoy venden sus servicios al mejor postor.
    Los dos partidos hegemónicos en la vida nacional, están reducidos a escombros, después de décadas de férreo control social, donde la regla de acción fue en todo momento el enriquecimiento personal, vía la corrupción, a costa del empobrecimiento del pueblo.

    El dominio de una oligarquía, verdadera fuerza gobernante en el país, es desterrado sin contemplación alguna de todo espacio de gobierno a donde llega la fuerza obradorista del cambio. Los empresarios que soñaban ser dueños del país, hoy se ven obligados a reconocerse como simples ciudadanos. Tan comunes como cualquier hijo de vecino.

    La macroeconomía es importante para el país. Pero no más importante que la atención a los que menos tienen. La riqueza nacional se distribuye en forma equitativa y eso reduce la enorme desigualdad que se vivía en México, antes del 2018.

    Hoy la gente recibe periódicamente, apoyos sociales que benefician a personas de la tercera edad, estudiantes, campesinos, gente con discapacidad, madres trabajadoras o solteras.
    Las jubilaciones de los adultos que terminan su ciclo productivo, se incrementan en forma justa, para que puedan disfrutar de un tiempo de calidad, sin dificultades económicas.

    El sur del país, abandonado durante décadas, es rescatado por este gobierno renovador, que desarrolla proyectos de inversión, para detonar la actividad económica en los estados de la región.

    El salario mínimo se incrementa como nunca y con ello, el poder adquisitivo de los ciudadanos aumenta.

    No hay gasolinazos, ni tarifazos que incrementen el costo de gasolinas, gas y energía eléctrica. No hay impuestos nuevos, ni sube el pago de contribuciones. Se generan empleos con reglas de contratación más justas.

    Es por todo ese estudio meticuloso que los ciudadanos hacen por su cuenta y de manera silenciosa que, en las pasadas elecciones, donde intervinieron los dueños del dinero directamente y a través de sus medios de manipulación, intentando recuperar el poder político, se vio con total claridad, que la mayor parte de los ciudadanos mexicanos, no está dispuesta a respaldar el regreso del neoliberalismo al poder.

    Las cifras positivas que arroja el balance final de este gobierno, son tan significativas, que solo a los viejos traficantes de influencias, a los pequeños grupos privilegiados y a la decadente prensa chayotera, puede interesarles algo así.

    La segunda esta de la transformación, inicia con un Movimiento fuertemente permeado por el obradorismo humanista, que sentó las bases del cambio nacional.

    López Obrador como político activo, desaparece de la escena nacional.

    Pero el López Obrador histórico, que ha escrito páginas importantes para el país, seguirá pesando en las decisiones futuras de cambio. La ruta por él trazada es confiable y atractiva para millones de mexicanos.

    El balance final de su gobierno es más que aceptable. Le cambió el rostro al país.
    El poder y la riqueza acumulados en pocas manos, hoy está repartido entre millones de familias mexicanas.

    La oposición, más débil que nunca, tardará bastante en hacerse con el poder político nuevamente. Y los cambios realizados por este Movimiento Social son tan contundentes, que revertirlos será más dilatado aún.

    El obradorismo es la palanca del cambio y es la herencia que deja el actual presidente.
    Su presencia histórica seguirá pesando y definiendo el nuevo rostro del país.

  • Claudia Sheinbaum saldará una deuda histórica con las mujeres

    Claudia Sheinbaum saldará una deuda histórica con las mujeres

    El triunfo de Claudia Sheinbaum es un hito para el feminismo, una batalla ganada, no solo porque será la primera mujer presidenta de México, sino porque, entre muchas otras luchas, saldará una deuda histórica que este país tiene con las mujeres de 60 a 65 años.

    Por: Viridiana Loaiza @viriloaiza

    Según el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), el trabajo de cuidados fue equivalente en 2022 a 1.8 billones de pesos y la limpieza y mantenimiento del hogar a 1.7 billones de pesos. Esto sumado significa un aporte anual al Producto Interno Bruto de México de 3.5 billones de pesos.

    Los trabajos de cuidados y limpieza, debido a los roles de género que siguen siendo imperantes en nuestro país y aún más para las generaciones nacidas a principios de 1960, son realizados en su mayoría por mujeres. Según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) de 2022, nueve de cada diez personas que dejan el mercado laboral por realizar un trabajo de cuidados son mujeres, y tres de cada cuatro personas que se dedican al cuidado de una persona menor de 15 años también son mujeres.

    Lamentablemente, estos trabajos no eran valorados en el pasado. El neoliberalismo los daba por sentados y eran vistos como un gasto y no una inversión. Según OXFAM, son invisibilizados, minan la salud de las mujeres y su capacidad para prosperar económicamente. Todo esto genera una gran desigualdad y brecha de género, dejando a las mujeres en estados de vulnerabilidad preocupantes.

    Con estos datos se logra entender la trascendencia de los apoyos a mujeres de 60 a 65 años que son parte importante de las políticas del gobierno de la Doctora Claudia Sheinbaum. La presidenta electa continúa con una política de transformación social en donde se busca erradicar las desigualdades que han lacerado al pueblo mexicano por décadas, una política de bienestar para todas, todxs y todos.

    Las adultas de 60 a 65 años han aportado al país billones de pesos al Producto Interno Bruto. La visión y sensibilidad social con la que la Doctora Claudia Sheinbaum ha abordado el tema nos augura un sexenio que continúa el proyecto de humanismo mexicano, un país en donde vivamos felices y libres de miserias y temores.

  • Los riesgos de carecer de una oposición real

    Los riesgos de carecer de una oposición real

    Por Francisco Lemus

    Críticas banales y sobre todo muy superficiales han sido el signo de la oposición al gobierno de López Obrador, por ello a nadie debería extrañarle que en las últimas elecciones haya sido arrasada y en el caso del PRD, prácticamente aniquilada. Sin embargo, esto más que mostrar fortaleza, es una señal de la debilidad de la cultura política imperante.

    Hasta hace unos meses las “Mañaneras” eran consideradas sino pérdida de tiempo, un producto de baja calidad que carecía de cualquier incidencia en la opinión pública nacional. Pero durante y posterior al proceso electoral resultaron ser todo lo contrario, ahora la oposición las acusa de haber convertido la elección en una elección de Estado.

    Y así es prácticamente todo lo que el presidente hace, o es totalmente inútil y acrece de todo sentido, o es la más grave de las acciones que se puedan llevar a cabo en contra de la democracia, la economía, o cualquier indicador que deseen utilizar.

    A pesar de su banalidad, esta oposición tiene a los medios de comunicación amplificando cada una de sus diatribas. Lejos de que tal situación preocupe al presidente y a su partido, esto es una oportunidad como pocas para mantener al público entretenido entre chismes de lavadero y pleitos de cantina, con el respeto que merecen los lavaderos y las cantinas.

    Si bien las mañaneras han sido un novedoso fenómeno para la comunicación política nacional, es notable que su principal función es romper con la hegemonía de la comentócracia de las empresas privadas de medios. Desde que López Obrador era jefe de gobierno de la actual CDMX, esta estrategia le ha funcionado de maravilla.

    Desafortunadamente para la democracia y la calidad del discurso político a nivel nacional, este pleito entre la comunicación gubernamental y la agenda de los medios privados oculta muchos de los problemas sustanciales de la política nacional, o los frivoliza, como cuando la oposición critica acciones que ellos mismos llevaron a cabo.

    La militarización del país, y el creciente poder que se le da al ejército, son un claro ejemplo de las críticas banales. Banales se ven ahora esas críticas cuando provenían del actual presidente desde la oposición, y banales son cuando las hacen los partidos que le dieron facultades extraordinarias al ejército en el pasado.

    Lo mismo se puede decir que prácticamente cualquier otro tema que sea de interés público, como es el caso de los desaparecidos, la desatención a madres buscadoras, la violencia desatada a nivel nacional pero que se recrudece en muchas zonas rurales; así como los problemas climáticos y la falta de restricciones a empresas que afectan el medio ambiente.

    Contrario a quienes caen en la crítica fácil de que Morena y su actual líder buscan instaurar una dictadura de un único partido, la realidad es que Morena necesita de estos críticos banales para mantener viva la pantomima de una falsa lucha entre un pueblo y una oligarquía que existen solo en abstracciones maniqueas.

    La lucha de clases sigue ahí

    La realidad de la lucha de clases sigue tan vigente como en cualquier episodio de la historia de la humanidad, y los verdaderos problemas que afectan a las clases trabajadoras siguen estando ahí: trabajos precarios y super explotadores, constante reducción del bienestar a través del aumento en los precios de la vivienda y la falta de seguridad social.

    Estados Unidos y Europa ya nos muestran un claro ejemplo de cómo las clases trabajadoras se han hartado de sus supuestos aliados, quienes viven en mansiones y consumen productos orgánicos y saludables que para la dieta de cualquier trabajador son simplemente inalcanzables.

    Y engañados ahora se lanzan a los brazos de millonarios que se disfrazan de paladines del pueblo y además aseguran comer cosas grasosas y poco saludables igual que ellos.

    En México aún no hay ese hartazgo, porque la derecha ha sido la que ha administrado la agenda neoliberal hasta ahora. Pero no pasará mucho tiempo antes de que la izquierda electoral, con sus funcionarios que ya desde ahora son parte de una nueva élite, acaben por hartar a los votantes y estos giren sus cabezas hacia nuevos sofistas de la derecha populista.

    @PacoJLemus

  • Tercera edad y Estado de bienestar

    Tercera edad y Estado de bienestar

    Por Miguel Ángel Ferrer

    Lenta pero sostenidamente México se está convirtiendo en un país de ancianos. Nada nuevo bajo el sol. Así ha pasado y está sucediendo en todo el planeta. Japón, Europa y Norteamérica son claros ejemplos. Cada día que pasa crece la esperanza de vida al nacer. 

    Ya es más o menos común saber de personas que rebasan los 80 años. Y no son pocos los que rondan los 90. En México, según sabemos, existen algo más de 12 millones de ancianos, también llamadas personas de la tercera edad, es decir, de más de 65 años.

    ¿Y cómo sabemos esto? Entre otras fuentes socio-demográficas, que suelen ser materia de especialistas, lo sabemos porque a 12 millones de individuos asciende el padrón de beneficiarios del programa de apoyos económicos  en efectivo conocido como programa de bienestar para los adultos mayores.

    En este tema no cabe la cifra negra. Cualquier persona del campo o la ciudad que haya cumplido 65 años tiene derecho a recibir y recibe físicamente, sin contraprestación alguna, ese apoyo que en estos momentos asciende a 3 mil pesos mensuales. 

    Y esto, independientemente de que el anciano disfrute de cualquier otro tipo de pensión por retiro, edad avanzada o invalidez. Y también independientemente de que esa persona tenga ahorros o propiedades.

    Estos datos son de la mayor importancia económica y social, porque la ancianidad es una etapa existencial muy frágil, muy vulnerable. Esa edad hace a la persona susceptible de maltrato, abusos y engaños. En casa y fuera de ella.

    El anciano lleva en las canas, las arrugas, el andar lento, la confusión mental, las manos temblorosas, las insuficiencias o deficiencias visuales y auditivas, la desmemoria y la frecuente desorientación, las señales de su condición de alta vulnerabilidad, de potencial víctima del agandalle de los otros.

    Y es bastante claro que el anciano que cuenta con cierta independencia económica, como la que le da el aludido programa de bienestar de la Cuarta Transformación en curso, es menos susceptible al agandalle. 

    Una isla de paz y tranquilidad en medio de un mar de incertidumbre. Con la salud y la educación universales y gratuitas, el programa de bienestar para los adultos mayores (más otros programas vigentes de parecida índole), en México va creciendo y consolidándose el célebre, pero casi siempre distante Estado de Bienestar, obra cumbre del pensamiento y del desarrollo humano.

  • “Alito”: El escurridizo rufián

    “Alito”: El escurridizo rufián

    Por Álvaro Delgado

    Prototipo del político corrupto y vil, pero astuto y audaz en beneficio de sí mismo, Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito, está por anotarse otra victoria: Garantizarse otros cuatro años como presidente del PRI, un cargo que es sinónimo de riqueza e impunidad, como paso previo a cuatro más.

    “Alito”, el taimado político que como porro lanzó huevos al muro de honor del Congreso de Campeche, en 1997, ya habilitó como patiños a Lorena Piñón y Cuauhtémoc Betanzos para darle un cariz democrático a la elección interna en la que él y Carolina Viggiano, la esposa del exgobernador Rubén Moreira que integral la triada que domina la dirigencia nacional, serán los ganadores.

    Porque nadie, ni el senador Manlio Fabio Beltrones, quiere arriesgarse a ser aplastado por la maquinaria de Moreno Cárdenas en el PRI, cuyas estructuras, incluido el Consejo Político Nacional, están integradas por sus incondicionales y cuyas reformas tampoco se prevé que sean revertidas por las autoridades.

    En unos días, “Alito” será reelecto por otros cuatro años, hasta el 2028, y a él corresponderá definir a los candidatos a la Cámara de Diputados un año antes, y podrá tener también el control en 2030 —incluida la candidatura presidencial— si decide, como es su proyecto, quedarse como dirigente nacional hasta 2032.

    Se convertirá, así, en el Dante Delgado del PRI, en el Alberto Anaya del PRI: Caciques que sólo administran las prerrogativas millonarias desde la marginalidad electoral.

    Crítico del autoritarismo que le atribuye al presidente Andrés Manuel López Obrador, Moreno Cárdenas es lo que dice repudiar. El 2017, al referirse a Nicolás Maduro, escribió lo que ahora lo retrata: “Un dictador es la versión más cobarde de un criminal, aunque vista la ropa del héroe”.

    Desde que llegó a la presidencia del PRI, en 2019, todas sus jugadas le han salido al interior de su partido y ante Morena: Ha ido purgando a sus enemigos internos y ha neutralizado el desafuero que la Fiscalía de Campeche promovió hace exactamente dos años por delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

    ¿Por qué Morena en la Cámara de Diputados no ha procesado el desafuero de Moreno Cárdenas, si cuenta con la mayoría para ese propósito? Porque, pese a la impunidad, es políticamente más funcional dejarlo hacer lo que hace como oposición desprestigiada, junto con el PAN y sus propios corruptos.

    Llegado el momento, el propio Moreno Cárdenas puede dar los votos en el Congreso para reformas que impulsa Morena, sobre todo si el PAN decide ya no volverse a aliar con el PRI. Para el oficialismo, obviamente, es ganar-ganar.

    El PRI de Moreno Cárdenas no representa ningún riesgo para la hegemonía de Morena. Pese a su derrumbe electoral, que en seis años implicó perder 13 gubernaturas y obtener la menor votación de su historia en 2024 —que ya está al nivel del partido Movimiento Ciudadano—, la prioridad de “Alito” es seguir administrando las millonarias prerrogativas que recibe anualmente con plena discrecionalidad.

    Sólo este año de 2024, el PRI de Moreno Cárdenas recibió casi mil 900 millones de pesos de recursos públicos para sus actividades ordinarias y gastos de campaña. Tal millonada es una fuente de riqueza para los dirigentes.

    Un ejemplo de esto es que el PRI recibió el año pasado 32 millones de pesos para aplicarlos en programas de liderazgo políticos de las mujeres, pero, como acreditó Daniela Barragán en SinEmbargoMX, en realidad se simularon cursos en línea por esa cantidad, cuyo contratista, el Instituto de Investigación, Análisis y Formación Política S.C., devolvió la mitad del recursos, 16 millones de pesos, a Moreno Cárdenas.

    Así, en el corto plazo, no veo que el PRI desaparezca. Seguirá siendo, por lo menos en el periodo de Moreno Cárdenas, una franquicia redituable para un puñado de políticos y muy cómoda para el oficialismo.

    Con “Alito” Moreno como presidente, el priismo de México está muy bien representado. Ahí tienen a su PRI.

  • Dominio de la derecha en la UNAM

    Dominio de la derecha en la UNAM

    Miguel Ángel Ferrer

    Como un microcosmos que es de la sociedad mexicana, desde sus orígenes, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han coexistido con diferentes nombres las dos corrientes básicas del espectro político: derecha e izquierda, conservadores y liberales, revolucionarios y contrarrevolucionarios, nacionalistas y polkos, idealistas y materialistas.

    Así más o menos estuvieron las cosas hasta 1982. Pero con la llegada del neoliberalismo a México y a la UNAM el relativo equilibrio en ésta se rompió en favor de la derecha, del conservadurismo.

    Desde luego, la derechización comenzó en las cúpulas. Las rectorías de Jorge Carpizo, Francisco Barnés de Castro, José Sarukhán, José Narro Robles y Enrique Graue son la prueba palpable del dominio de la ideología y la práctica neoliberales en la UNAM.

    Pero poco a poco y con el paso del tiempo el conservadurismo se fue extendiendo a una gran parte de la comunidad universitaria: maestros, trabajadores y estudiantes.

    Un ejemplo notorio de este proceso de extensión del derechismo se encuentra en la Facultad de Economía. Hasta antes de la llegada de los neoliberales, en ésta predominaba aquel equilibrio, pero con una muy fuerte presencia e influencia de la izquierda: marxistas, comunistas, lombardistas y keynesianos.

    Hoy todo eso es cosa del pasado. Lo mismo en aquella facultad que en el resto de la UNAM. El actual rector y jefe de la mafia universitaria, Leonardo Lomelí Vanegas, es un conservador de cuerpo entero, un decidido defensor de los privilegios de la cúpula, en tanto que mantiene una permanente política de hostigamiento de los trabajadores, la que se expresa fundamentalmente en el castigo a los salarios.

    Para la cúpula, altos salarios, premios, becas, vehículos, viajes, restaurantes de lujo y jugosos gastos de representación. 

    Por lo pronto, y aparentemente, no se ve fácil que cambie esta situación. Son escasos y esporádicos los movimientos insurgentes. Y hasta el momento no  han llegado los vientos renovadores del obradorismo y de la Cuarta Transformación.

    Ahora, con la inminente llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República renacen las esperanzas de un cambio progresista en la UNAM. De un amplio y profundo barrido de la corrupción de la cúpula universitaria y de un renacimiento de las ideas de izquierda, hoy latentes pero opacadas por la ideología neoliberal. 

  • Trump: un atentado perturbador

    Trump: un atentado perturbador

    El atentado sufrido ayer en Butler, Pensilvania, por el ex presidente y candidato presidencial republicano Donald Trump, es mucho más que una repudiable expresión de violencia que pudo acabar con la vida del controvertido magnate –quien sufrió sólo una herida menor en la oreja– y que se cobró dos más: la del propio atacante más la de un asistente al mitin en el que ocurrió la agresión. Por el contexto en el que sucedió, el hecho tendrá de manera inevitable una importante repercusión en el enrarecido panorama político de la nación vecina.

    El acto en el que fue perpetrado el ataque fue uno de los últimos de precampaña de Trump, previos a la convención republicana que habrá de realizarse mañana en Milwaukee, Wisconsin, y en la que se da por segura su postulación a la presidencia. Otro elemento de contexto insoslayable es la extremada polarización en la que ha desembocado el proceso electoral y la del propio Trump ha sido catalizador y beneficiario. Con ese telón de fondo, desde los primeros minutos posteriores al atentado los partidarios del republicano señalaron a la izquierda y al comunismo como puntos de origen de la agresión, en lo que constituye un reflejo del discurso trumpiano, que en forma machacona y sin fundamento acusa al presidente Joe Biden y al campo demócrata en general de ser marxistas y ultraizquierdistas.

    Con estos antecedentes, es de temer que el ataque de ayer exacerbe los ánimos de muchos seguidores del ex presidente, de por sí exaltados y fanáticos. Este efecto podría, por desgracia, debilitar aun más el de por sí precario dique de contención que les ha impedido recurrir a una violencia como la que ya se manifestó en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando una turba de trumpistas armados intentó evitar que Biden asumiera el cargo presidencial.

    Más allá de la coyuntura política y electoral presente, no debe dejarse de lado la epidemia de violencia armada que afecta a Estados Unidos desde hace décadas y que tiene uno de sus motores principales en la industria armamentista y en la descontrolada e ilimitada venta de artefactos de muerte en armerías, ferias y hasta supermercados. Una de las más recientes expresiones de este fenómeno fue la instalación en algunos centros comerciales de máquinas expendedoras de municiones de todos los calibres, tan fáciles de utilizar como un cajero automático, según reza la publicidad de la empresa propietaria de tales expendios automatizados.

    Pese a los esfuerzos de sectores políticos y sociales por introducir una mínima sensatez en ese libertinaje armamentista, en el país vecino se expande el culto a las armas de fuego y, lo más grave, se afianza la creencia de que éstas tienen una utilidad real para resolver conflictos sociales o personales, que son un medio eficaz para defenderse de cualquier peligro y que debe generalizarse –como ha venido ocurriendo– su posesión y portación. En suma, que matar es una manera razonable, o cuando menos inevitable, para hacer frente a diversas circunstancias de la vida.

    El universo de los partidarios de ese armamentismo ciudadano se intersecta con el de los seguidores más exaltados de Donald Trump, quienes son también los más convencidos creyentes de la teoría conspiratoria que atribuye la derrota de su líder en los comicios de 2020 a un supuesto fraude electoral en su contra.

    A lo que puede verse, pues, el condenable atentado de Butler puede acelerar el curso de la sociedad estadounidense hacia un abismo de violencia descontrolada y generalizada. Ojalá que no sea el caso.

    Fuente: https://www.jornada.com.mx/2024/07/14/opinion/002a1edi

  • Latinus: Política y negocio, no periodismo

    Latinus: Política y negocio, no periodismo

    “Está bien que sea crítico de ese proyecto en el poder, implacablemente crítico, pero las audiencias tienen derecho a saber que el objetivo no es informar sino, además de lucrar, combatir a un proyecto político para imponer uno propio”.

    Latinus nació como un proyecto político y de negocios con el camuflaje de un medio periodístico que, como tal, murió en los hechos el día que revelé que sus verdaderos dueños son miembros del clan de Roberto Madrazo, el exgobernador, expresidente nacional y excandidato presidencial del PRI que personifica junto con Carlos Salinas de Gortari, su mentor y jefe, la alta corrupción política del viejo régimen.

    Publicado en SinEmbargoMX el 29 de marzo de 2021, cuando ingresé a este medio, mi reportaje acreditó con información documental y testimonial que Latinus no era una iniciativa “ajena a grupos políticos”, como falsamente proclamaba desde que nació, en 2020, y revelé la identidad de los propietarios formales y reales de Latinus, entre ellos Federico Madrazo Rojas y Alex Nickin Gaxiola, hijo y yerno de  Madrazo Pintado, como este mismo lo reconoció, tratando de deslindarse de ser parte intrínseca de este proyecto político y empresarial, que está bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por corrupción y lavado de dinero.

    La “entrada” de mi reportaje decía así: “Detrás de Latinus, la plataforma que tiene como estrellas al periodista Carlos Loret de Mola y al actor Víctor Trujillo, hay un amasijo de políticos y empresarios que incluye a la exsubsecretaria Patricia Olamendi; a su hijo, Miguel Alonso, y al secretario privado del gobernador Silvano Aureoles, Marco Antonio Estrada Castilleja. Pero el poder lo tienen Federico Madrazo Rojas y Alexis Nickin Gaxiola, hijo y yerno de Roberto Madrazo Pintado, el rival político del presidente Andrés Manuel López Obrador desde Tabasco”.

    Así, nacido de la entraña del clan político y empresarial de Madrazo Pintado, Latinus sólo podía ofrecer mentiras, montajes y fraudes, exactamente lo opuesto al periodismo: La búsqueda de la verdad con independencia de todo poder, sobre todo político y económico.

    Hasta ahora, el presidente Andrés Manuel López Obrador y su gobierno han exhibido a Latinus mediante sus figuras públicas, específicamente Loret de Mola por ser quien le ha imputado corrupción a él y a sus hijos, pero han omitido la identidad de los verdaderos propietarios que, según la denuncia que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) presentó ante la FGR, están —ellos sí— acusados de conductas criminales.

    Al día siguiente de que SinEmbargoMX publicó mi investigación, le pregunté al presidente López Obrador si sabía que detrás de Latinus está el clan de Madrazo y respondió que sí y que también, como informaba mi trabajo, había “personas vinculadas al gobernador de Michoacán y a quien fue subsecretaria de Relaciones en el gobierno de Vicente Fox”. Aseguró que no habría una investigación contra los propietarios y sus colaboraron informativos, salvo por temas fiscales, “porque tampoco pueden tener privilegios”.

    Mi reportaje incluía, en efecto, que las empresas controladores de Latinus no habían declarado fiscalmente y también sus vínculos con otras, propiedad del yerno de Madrazo, que eran  proveedoras de equipo médico y medicinas de gobiernos estatales, como el de Michoacán, fuente de miles de millones de pesos canalizados a ese medio de comunicación.

    Pablo Gómez, el titular de la UIF, informó la semana pasada que esta institución presentó una renuncia ante la FGR contra Latinus, el 20 de mayo de 2021, un mes después de publicado mi reportaje y cuando el titular era Santiago Nieto Castillo.

    Expuso Gómez: “¿Por qué se ha denunciado a este consorcio? Por actividades de lavado de dinero y también ligadas a la corrupción. La denuncia es del 20 de mayo del 2021, entonces no es una cosa reciente, es algo que está procesando la Fiscalía General de la República porque el consorcio Latinus se caracteriza por eso con recursos públicos, pero recursos públicos ilegales. No están en los presupuestos de comunicación social ni de publicidad, sino de medicinas, de atención médica”.

    Llama la atención que Gómez tampoco haya mencionado a Madrazo ni a su hijo y yerno, aunque aclaró que la investigación no involucra a los colaboradores editoriales como Loret de Mola, Víctor Trujillo, Lorenzo Córdova, María Scherer Ibarra, Denisse Dresser y Jesús Silva Herzog Márquez que, en efecto, son sólo empleados de un conjunto de empresas —es decir, de un patrón, el clan Madrazo— que han ocurrido en corrupción y uso de recursos de procedencia ilícita.

    Por ahora, el gobierno de López Obrador ha tocado sólo la superficie del asunto, no el fondo. Y más aún: El propio gobierno contrató a las empresas del clan Madrazo por 382 millones de pesos entre 2019 y 2023, según la propia información difundida por Gómez. Desde que la FGR investiga, en 2021, se les han asignado contratos por más de 200 millones. Está raro el asunto.

    Yo no sé si Federico Madrazo Rojas y Alexis Nickin Gaxiola, hijo y yerno de Madrazo, son lavadores de dinero, incluyendo a este último, que de acreditarse sería gravísimo, pero es de inobjetable interés público conocer que ellos son los propietarios de un medio de comunicación que somete al escrutinio y la crítica a un proyecto político, de entrada mintiéndole y ocultándole a las audiencias que es, también, un proyecto político.

    Y está bien que sea crítico de ese proyecto en el poder, implacablemente crítico, pero las audiencias tienen derecho a saber que el objetivo no es informar sino, además de lucrar, combatir a un proyecto político para imponer uno propio. Eso es política, no es periodismo.

    A tono con lo que está pasando políticamente en el país, Latinus es parte de la decadencia del PRI, de ese PRI de Salinas de Gortari, el constructor del modelo neoliberal que gobernó México desde 1982 y que quedó hecho pedazos en 2018 y luego este 2 de junio. La captura de ese partido por Alejandro Moreno Cárdenas —que podría presidir su partido hasta 2032– es el fin de una era en la que Madrazo —el verdadero patrón de Latinus— fue una figura de la alta corrupción y conspicuo  mapache electoral.

    Por último, el caso también ha hecho quedar en ridículo a personajes como Enrique Krauze, autor de la insolente afirmación de que Latinus es ahora lo que Proceso fue en los setenta. Es un escupitajo al periodista Julio Scherer García y al periodismo verdaderamente independiente.