Los modelos. El presidente dijo este jueves que sus modelos a seguir en materia de salud son Canadá y Dinamarca. (ADNPolítico)
Ciudad de México. Al insistir en que el periodo neoliberal fue un gran retroceso para el sistema de salud, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que al fin de su gestión se debe concluir con su restauración para contar con un sistema de primer orden.
En este marco, destacó que ante el déficit de personal médico, derivado de una política errónea que abandonó la formación de especialistas, se contratarán los médicos para la cobertura.
Durante su conferencia de prensa mencionó que tan sólo en Nayarit, a pesar del proceso de contratación de médicos especialistas se quedaron 443 vacantes. Si así está Nayarit, imagínense como estará la situación en Guerrero.
Al subrayar la importancia de contar con los médicos para garantizar la salud dijo que se traerán de Cuba, de Francia, de Estados Unidos porque lo importante es que se cuente con la seguridad de hacer valer el derecho a la salud.
Recordó que cuando se tomó la decisión de descentralizar el sistema de salud, solamente dejaron los hospitales del IMSS Bienestar a cargo de la federación. Todos lo demás los pasaron a los estados y la federación les transfería recursos, con ello comenzó el proceso de destrucción del sistema de salud por completo, opinó.
Por ello, ahora, se pretende el rescate del sector salud, incluyendo el sistema federal del IMSS Bienestar, que se quiere aplicar en todo el país para que haya atención a toda la población que no tiene seguridad social, que es la mayoría.
En este contexto censuró que anteriormente se utilizaba la construcción de hospitales para robarse el dinero en el sector salud, por lo que hay muchos inconclusos, porque “sólo les interesaba el negocio de construirlos para recibir el moche. Y como a quienes se otorgaban estas obras ya habían pagado los moches, ya nos se les exigía su conclusión, por eso en Oaxaca hay más de 50 hospitales sin concluir”.
Las exportaciones no petroleras crecieron 20% y petroleras incrementaron en un 63%, de acuerdo con el INEGI.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en mayo de este año la exportación de mercancías sumó 50 mil 005 millones de dólares. Lo que demuestra un alza anual de 22.4%.
Esa cifra se compone de 46 mil 196 millones de dólares de exportaciones no petroleras y por 3 mil 809 millones de dólares de petroleras. Eso significa que en comparación con mayo de 2021, las exportaciones no petroleras crecieron 20% y petroleras incrementaron en un 63%.
“Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos crecieron a una tasa anual de 21.2 % y las canalizadas al resto del mundo, 15%”.
El primer año de la pandemia no fue el mejor momento para refinar petróleo. La baja histórica en la demanda llevó a las compañías refinadoras a reportar márgenes que estuvieron a punto de tocar terreno negativo y a disminuir su capacidad de producción para aminorar las pérdidas. Ninguna empresa estaba dispuesta a perder dinero. Pero ahora, a dos años del inicio de la pandemia y en medio de una crisis en el precio de los energéticos, la historia es diferente y los refinadores de petróleo viven su mejor momento en años.
El negocio de refinación de petróleo es de márgenes bajos, pero ahora los refinadores –al menos los de la costa sur de Estados Unidos, el hub de refinerías más importante a nivel mundial– están reportando sus ganancias más altas en años, pese a los altos precios internacionales del crudo y se están recuperando de los estragos financieros que les dejó 2020.
Los márgenes brutos de algunas refinerías en Estados Unidos han roto el récord de 60 dólares por barril. Durante el inicio de la pandemia, en 2020, estos márgenes se mantuvieron entre los 0 y los 10 dólares por barril, según un reporte de la firma de análisis Energy Intelligence.
“En los viejos tiempos (pre-Covid-19), los márgenes de refinación de más de 10 dólares por barril se veían como positivos y más de 20 dólares por barril como una bonanza. Bueno, ahora las refinerías estadounidenses están viendo grietas en el nivel de entre 50 y 60 dólares por barril, mientras que incluso las contrapartes europeas están muy por encima del umbral de 20 dólares por barril”, dice el reporte firmado por Abhi Rajendran, un analista con sede en Nueva York.
En promedio, los márgenes brutos de las refinerías a nivel internacional se han mantenido entre 20 y 30 dólares por barril durante el segundo trimestre del año. Los complejos estadounidenses son los que registran las ganancias más altas. Antes de la pandemia –al menos entre 2017 y 2019– el promedio era entre 5 y 10 dólares por barril.
Reactivación económica y guerra
Los márgenes de ganancia de las refinerías son reflejo de un fuerte aumento en la demanda de combustibles como parte del proceso de recuperación económica tras los momentos más álgidos de la pandemia y una industria de refinación que redujo su capacidad de oferta durante 2020 y que ahora no puede cumplir con toda la demanda internacional. Desde 2020 se han perdido alrededor de 3 millones de barriles de capacidad de procesamiento de crudo, principalmente en Estados Unidos.
Las compañías refinadoras están produciendo menos de lo que el mercado internacional está demandando. Y ahora una baja en la producción china y la prohibición a la importación de productos rusos ha presionado aún más la oferta. Los mercados europeos están buscando satisfacer su demanda con combustibles de otras partes del mundo que usualmente no consumían.
Antes del inicio de la pandemia, el exceso de capacidad presionaba los márgenes de los refinadores, pero ahora ocurre lo contrario. Y, pese a los altos precios de las gasolinas, los subsidios implementados por algunos gobiernos –como el mexicano– continúan incentivando el consumo de combustibles, lo que desbalancea el equilibrio en el mercado y alienta a que se mantengan los altos precios.
El precio de la gasolina superó los 5 dólares por barril hace unos días en Estados Unidos y en México el precio de los combustibles también ha roto récord en las últimas semanas, pese a los esfuerzos gubernamentales por aumentar los subsidios.
Todo esto se ha conjuntado con el inicio del verano, cuando usualmente aumenta el consumo de combustibles. “Con el inicio del verano, los aumentos en los precios de los productos petroleros y las grietas han sido aún más fuertes, ya que la producción de las refinerías no ha podido mantenerse al día con la demanda de productos clave”, dice un análisis de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés).
La baja en la capacidad de producción derivada de los problemas generados por la pandemia se ha conjuntado con el proceso de transición energética, que se aceleró con la emergencia sanitaria. Los refinadores no quieren aumentar su cantidad de producción por temores a nuevos cierres y tampoco están dispuestos a hacer grandes inversiones cuyo retorno no podrá ser garantizado en el largo plazo, cuando se prevé una baja en el consumo de los combustibles.
“Llevamos muchos meses en los que nadie se ha querido volver loco produciendo de más, y llevamos un buen rato sin inversiones fuertes para repotenciar refinerías. Lo que nos está gritando el mundo, o al menos eso intenta hacer la administración de Joe Biden y varios otros participantes del mercado es decirnos que invertir en una refinería no es lo ideal porque eso eventualmente se te va acabar. Y las empresas dicen: ‘no significa que vayamos a cerrar las actuales, pero no hay que meter más dinero ahí’”, explica David Rosales, un analista del sector.
El aumento en las tasas de interés también está dificultando el acceso al financiamiento para estos negocios que cada vez se enfrentan ante más presiones de sus inversores derivados de las preocupaciones por el cambio climático.
El análisis de Energy Intelligence dice que los altos márgenes en el negocio de refinación se mantendrán en ese nivel al menos hasta finales de este año, pero no volverán a los vistos previos a la pandemia y podrían situarse entre 20 y 25 dólares por barril en los siguientes años. Eso podría traducirse en el mediano plazo como precios altos en los combustibles.
“En tal ambiente (de altos márgenes), las refinerías correrán tan duro como sea posible, a su vez comprando tanto petróleo como puedan. Esto persistirá mientras dure el robusto telón de fondo del margen. Seguimos viendo la expansión de las condiciones recesivas en todo el mundo, pero estamos empujando ligeramente nuestra caída cíclica de los precios. Aun así, las grietas de refinación más altas por más tiempo también contribuirán a precios del petróleo más altos por un tiempo más largo”, dice el texto.
Los altos precios podrían irse reduciendo a medida que algunas refinerías recuperen capacidad de producción y entren en operaciones, principalmente en Asia y Medio Oriente. La Agencia Internacional de Energía estima que la capacidad de refinación mundial se expandirá en 1 millón de barriles durante 2022 y en 1.6 millones de barriles el año próximo, lo que aliviará la presión en la oferta mundial de combustibles.
Además de ser una angostura definitoria del territorio mexicano, su potencial comercial es clave porque une al Golfo de México con el Océano Pacífico: se trata del Istmo de Tehuantepec, en el que el Gobierno federal desarrolla una de sus obras prioritarias.
La obra es el Corredor Interoceánico, un proyecto que pretende conectar los puertos de Coatzacoalcos, en Veracruz,y Salina Cruz, en Oaxaca, para ofrecer una ruta de relevancia internacional al comercio en su constante búsqueda de nuevas oportunidades de negocios.
Si bien existe el Canal de Panamá, se ubica más al sur en relación con China y Estados Unidos, además de que su importancia genera saturación, largos lapsos de espera y otras dificultades con impacto en el comercio mundial.
Sputnik conversó con la doctora en relaciones económico internacionales Ana Esther Ceceña, egresada de la Universidad de París, para entender los potenciales estratégicos de este proyecto de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que busca eficientar el traslado de mercancías entre los 322 kilómetros que separan un puerto de otro en el sureste mexicano.
Bajo perfil para una obra estratégica
A diferencia del Tren Maya, otra de las megaobras de la 4T con un nombre mediáticamente atractivo y que busca conectar los estados de Tabasco, Chiapas, Quintana Roo, Campeche y Yucatán en puntos turísticos y estratégicos, el Corredor Transpacífico ha sido abordado con un bajo perfil por la administración, tal vez con miras a evitar frenos y objeciones, evalúa Ceceña.
A pesar de este desbalance, el Corredor Transístmico, como también se le conoce por atravesar el Istmo de Tehuantepec, es mucho más importante en términos geopolíticos.
“Es realmente la obra que conecta al mercado mundial, es decir, el territorio mexicano ahí sirviendo de paso para un grandísimo comercio mundial que va a transitar, sobre todo, en la cuenca del Pacífico, pero que tiene que conectar con la costa este de Estados Unidos”, distingue.
“Que es la parte digamos geográfica más productiva de Estados Unidos, entonces esa obra es clave”, apunta la también profesora de estudios latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
No es la primera vez que se enuncia la posibilidad de conectar comercialmente ambos extremos, recuerda la académica, sin embargo, sí es un proyecto que despierta objeciones y por eso se ha manejado con discreción, si bien avanza prácticamente a la misma velocidad que el Tren Maya.
“A pesar de que las zonas son distintas, pero los dos están avanzando podríamos decir al mismo ritmo, y quizás con la celeridad de los energéticos a un ritmo mayor debería avanzar el tren ístmico”, añade.
El progreso como un enfoque de aprovechamiento
Si bien tanto en el Tren Maya como en el Corredor Interoceánico el presidente López Obrador justifica los proyectos argumentando que garantizarán desarrollo y derrama económica para la región y, por tanto, para sus comunidades, la académica cuestiona que vaya a darse este beneficio de manera balanceada.
“El daño que ocasiona en una región que es frágil, que es muy muy rica, digamos, de nivel mundial, las obras del corredor impactan ahí muy fuerte”, lo que explica el rechazo de las poblaciones interpeladas, también por su impacto en los modos de vida, apunta.
“¿Qué es el progreso? En realidad, el progreso, cuando uno dice: ‘Pues todos queremos progresar’, si lo pensamos bien, esto que se denomina progreso es un cierto modo de usar las cosas, de usar la naturaleza, de usar incluso la fuerza humana para producir de cierta manera”, describe Ceceña.
Así modos de producción vinculados al progreso son asociados por pobladores del Istmo de Tehuantepec con la destrucción de la región y de sus posibilidades de autosustento.
La búsqueda de rentabilizar el territorio y la naturaleza generan un impacto en la zona involucrada, lamenta, en una apuesta industrial que no tiene garantías de éxito.
“Los cálculos de riesgo por tanto rechazo que hay a los proyectos en la región son altos”, declara.
Desbalance comercial entre el Atlántico y el Pacífico
Con el crecimiento económico de China la fuerza comercial del mundo se ha trasladado del Océano Atlántico al Pacífico, lo que ha desbalanceado no sólo los intereses de Europa sino también los de la costa este de Estados Unidos.
Desde esa perspectiva, Ceceña cuestiona que México vaya a tener beneficios económicos significativos con el Corredor Interoceánico. Según su estimación, el principal beneficiado sería el comercio estadounidense, con algunas ganancias para el país.
“El beneficio grande que podría tener el corredor es la posibilidad de que los grandes flujos del comercio mundial tengan un recorrido más corto, más ágil y de repente hasta más controlado desde la perspectiva, quizá, de Estados Unidos”, apunta.
“Para EEUU es clave conectar su costa este con la cuenca del Pacífico y el paso de Panamá es un recorrido más largo, es más complicado, Panamá está muy saturado, ahí hay tiempos de espera largos, y en cambio si el Transístmico empieza a funcionar, así como está planeado, las mercancías de o hacia la costa este de Estados Unidos transitan casi por mares internos”, distingue.
Esta situación permitiría equilibrar la economía estadounidense con las de los países del Pacífico, que han descolocado el comercio del país norteamericano, considera Ceceña, de modo que las ventajas del Corredor Transpacífico podrían volverlo nuevamente competitivo.
“Yo creo que los beneficios no son tanto para México, son mucho más para los grandes intereses de Estados Unidos y también de la coalición de la cuenca del Pacífico”, describe.
Control militar internacional de un territorio estratégico
Si la angostura entre Coatzacoalcos y Salina Cruz adquiere una relevancia geopolítica internacional, se podría convertir en un territorio no solamente disputado, señala la experta, sino militarizado no sólo por fuerzas mexicanas como la Guardia Nacional, sino por potencias extraterritoriales.
En ese escenario, México cultiva una doble vertiente en sus relaciones internacionales, donde fortalece su vínculo con Estados Unidos mientras atiende su enlace comercial con China y con los poderes del Asia-Pacífico, apunta la académica.
El Corredor Interoceánico puede contribuir, sin embargo, a la ampliación de las fronteras de Estados Unidos y la dinamización de sus capacidades comerciales interoceánicas, mientras al mismo tiempo evade el tema migratorio a través de presiones políticas contra México.
El corredor: una apuesta, una posibilidad
Pese a la relevancia que podría adquirir para el mercado internacional, con sus respectivas consecuencias geoestratégicas, el Corredor Transpacífico no es una obra perfectamente amarrada, valora Ceceña, sino una apuesta política que puede resultar o no.
“Hay muchísima resistencia a las obras, a este, al Tren Maya, a la refinería Dos Bocas. El rechazo no es solamente de las organizaciones, de los pueblos que están ahí, la propia naturaleza se está rebelando contra estos proyectos “, agrega la universitaria en alusión a como exhiben los hundimientos de vía y otros fenómenos.
Estos atravesamientos de origen son considerados por los inversionistas para tomar decisiones de inyección de dinero, activación de plantas industriales y otros movimientos, señala, además del cálculo estratégico en los riesgos que encarna el corredor.
Además, subraya que muchos de los jugadores involucrados en la posibilidad de unir Coatzacoalcos con Salina Cruz no son precisamente actores nacionales con intereses por México.
“Hay también mucho interés externo que está influyendo en la manera como se están pensando estos proyectos”, concluye.
En la reunión que sostendrán a mediados de julio próximo los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de Estados Unidos, Joe Biden, el primer mandatario mexicano busca que participen los empresarios de ambos países con los que ha sostenido diálogos para impulsar las inversiones.
Ello, luego de que ayer López Obrador se reunió con integrantes del Consejo Coordinador Empresarial y del Consejo Mexicano de Negocios, y acordó con ellos proponerle a su homólogo estadunidense que participen en las conversaciones, al igual que empresarios del vecino país del norte con los que ha sostenido pláticas. “Ellos dijeron que querían estar y yo les propuse que iba a pedirle al presidente Biden que nos acompañara y que se invitara a empresarios estadounidenses”.
En su conferencia matutina, indicó: “voy a pedir que en el encuentro que tengamos con el presidente Biden, yo creo que va a ser un día completo de distintos temas, además de que él me ha mandado a decir que quiere platicar conmigo no sólo de asuntos económicos, sino de varios temas, platicar, conversar; pero vamos, desde luego, a tratar asuntos que tienen que ver con la cooperación económica, que tienen que ver con el apoyo a los países de Centroamérica con el propósito de enfrentar el fenómeno migratorio; y me importa mucho tratarle lo de las visas temporales de trabajo, para ordenar el flujo migratorio; y vamos a ver si tenemos una reunión conjunta de empresarios mexicanos y estadunidenses”.
Respecto del encuentro que sostuvo con los miembros del Consejo Coordinador Empresarial y del Consejo Mexicano de Negocios, expuso que también le pidieron revisar el tema del gas excedente de la Comisión Federal de Electricidad.
Al respecto, indicó que le solicitaron “que se abra una mesa para analizar lo de las importaciones de gas, porque, como ustedes saben, la Comisión Federal de Electricidad tiene gas excedente y se está procurando que se utilice ese gas que se paga con el dinero de todos los mexicanos, y también para no perjudicar a la Comisión Federal de Electricidad y no aumentar el precio de la luz. Pero ellos también importar gas, entonces se acordó que va a abrirse una mesa de diálogo y buscar una solución, como lo hacemos en todo”.
Además, el primer mandatario detalló que hablaron de las oportunidades de cómo fortalecer la integración económica para captar más inversión extranjera, de cómo articular la inversión nacional con la extranjera.
Andrés Manuel López Obrador envió a Marcelo Ebrard como representante de México a la Cumbre de las Américas. (Moisés Pablo/Cuartoscuro.)
Si bien el canciller Marcelo Ebrard tuvo una destacada participación, especialistas consideran que no fue suficiente frente a la que hubiera tenido la presencia del presidente de México.
Ariadna Ortega y Lidia Arista
La representación del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón, en la IX Cumbre de las Américas no fue suficiente, pues aunque tuvo una destaca participación, el canciller no es el presidente de la República. Sin embargo, con su ausencia, Andrés Manuel López Obrador logró que su reclamo a que en la región no hayan exclusiones, tuviera eco, consideran expertas en relaciones internacionales.
“Es insustituible la figura presidencial porque los grandes acuerdos se tomaron en la mesa presidencial. La agenda de Ebrard era buena, pero no pudo dialogar y llegar a acuerdos a nivel de presidente, entonces fue una voz paralela, como en pasillos (…) Si vemos a otros presidentes, los acompañan secretarios, el canciller, y otros funcionarios, entonces no fue suficiente la presencia del canciller”, señala Guadalupe González del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México (Colmex).
Así también lo considera Norma Soto Castañeda, especialista en Relaciones Internacionales de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle, quien plantea que como mandatario federal hay responsabilidades que se deben cumplir, por lo que es importante asistir a eventos de carácter internacional, como la Cumbre, y ya en estando en el lugar manifestar si se está de acuerdo o no con el contexto en el que se desarrolla, respecto a la falta de invitación a otros mandatarios.
“Lo ideal es que el presidente hubiera ido, pero su política de manejarse más en casa, de estar de manera interna, lo ha llevado a que veamos siempre al secretario de Relaciones Exteriores en esta serie de eventos, él también está acostumbrado, tiene la experiencia, sabe lo que tiene qué hacer, él se mueve tranquilamente en estos escenarios”, considera en entrevista.
Aunque se le da ese poder de tomar decisiones respecto a lo que es la Nación mexicana, siempre va a estar a auspicio a lo que diga el presidente, entonces actúa bajo los directrices que me han señalado, me han mandado, pero no más allá, porque me veo limitado.
Durante el mensaje principal del canciller en la Cumbre de las Américas, celebrada en Los Ángeles, California, Estados Unidos, rechazó –al igual que el presidente Andrés Manuel– la exclusión de países.
“La mayoría de los países que estamos aquí presentes hemos manifestado nuestra oposición a que sean excluidos otros países”, dijo Ebrard Casaubón en su intervención en la Sesión Plenaria de la IX Cumbre de las Américas, dado que no fueron convocados al encuentro países como Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Previamente, el Ejecutivo mexicano había condicionado su asistencia a que se invitara a los representantes de estos países, pues considera como prioridad la unidad de las naciones de la región en una unidad como lo hace la Unión Europea.
“El presidente ha tenido ciertas exigencias, pero él no asiste al foro, entonces no puede demandar más allá de los posibles porque no se encuentra en el lugar necesario para entablar los vínculos de su Nación con los demás países de América Latina y trabajar de manera conjunta, a nivel internacional no queda bien la figura del presidente porque no asiste”, dice Soto Castañeda.
Este lunes en su conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que a pensar de su ausencia, tuvo apoyo el reclamo de México para que no se vuelva a excluir a ninguna nación de una cumbre en la que se atienden asuntos de la región.
“De los 30 países que participaron, 20 se pronunciaron en contra de la exclusión, 20 de 30, 10 no dijeron nada y sólo dos estuvieron a favor de la exclusión. Ojalá y se lea el mensaje y que busquemos la unidad de todos los pueblos, independientemente de nuestras diferencias, que van a seguir existiendo, pero tenemos que dialogar, ponernos de acuerdo y buscar la unidad de toda América”, dijo el mandatario mexicano en su conferencia de prensa.
Uno de las naciones que se manifestó en contra de la exclusión fue Chile. Su presidente Gabriel Boric se pronunció a favor de que los desacuerdos puedan decirse de frente.
“Es importante que cuando estemos en desacuerdo nos lo podamos decir a la cara. La exclusión solo fomenta el aislamiento y no da resultados, como históricamente hemos aprendido”, dijo durante su discurso en la plenaria de la cita continental.
Guadalupe González, quien es la coordinadora del informe “Las Américas en tiempos adversos: en busca de una agenda renovada. IX Cumbre de las Américas” realizado por el Colegio de México, explica que el reclamo de México era complicado de ser atendido por Estados Unidos.
“El gobierno mexicano hizo una demanda que resultaba en este momento difícil de atender por Estados Unidos por el hecho de que tanto el presidente Maduro como el presidente Ortega tienen órdenes de aprehensión, están siendo perseguidos por la justicia Estados Unidos, y no hay relaciones diplomáticas normales entre Cuba y Estados Unidos”, refiere.
La importancia de la Cumbre
La académica del Colmex plantea que la Cumbre de las Américas es importante porque es el único foro multilateral de encuentro y diálogo de alto nivel entre los jefes de Estado de los 35 países del continente americano.
Además de que en la Cumbre no solo dialogan los jefes de Estado, sino que es un mecanismo que va más allá de las reuniones de cada tres años porque la Cumbre está anclada a la Organización de Estados Americanos (OEA), y las decisiones que se toman a nivel presidencial llevan un seguimiento dentro de este organismo donde están las 13 organizaciones de cooperación Latinoamérica e interamericana.
En ese sentido, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó que, más allá del debate sobre la exclusión de países, el asunto que está sobre la mesa es la operación y funcionalidad de la OEA, a quien acusó de jugar un papel político e intervencionista en Bolivia, en lugar de preocuparse por cómo los países miembro se abastecerían de medicamentos y vacunas contra el COVID-19.
“El tema no es solo si se excluye o no a algunos países, o si se admite o no el principio de intervención, el cual México rechaza, sino también que la arquitectura, fundamentemos y función de la OEA están agotados”, manifestó, por lo que sugirió la posibilidad de transformar a la organización para que haya una garantía de no intervención y no exclusión de países.
De acuerdo con la especialista de La Salle, lo que se gane estará en manos del secretario de Relaciones Exteriores, por lo que hubiera sido importante que asistiera el presidente, lo que le hubiera dado un papel preponderante en el plano internacional.
“Es difícil hacer una América unida, no tenemos política de buena vecindad”, reconoció Soto Castañeda. Por su parte, la doctora Guadalupe González reitera que “esta cumbre es de mucha fragmentación, no solo cierta lejanía de Estados Unidos y América Latina, sino también a nivel latinoamericano, dado hay visiones muy distintas, contrapuestas respecto al modelo de desarrollo”.
El Departamento del Trabajo de los Estados Unidos dio a conocer que la inflación en aquel país alcanzó un crecimiento anualizado de 8.6% en mayo, llegando a un nuevo récord en los últimos 40 años, después de haber aumentado un 1% con respecto al nivel que registró en abril, superando así todas las estimaciones.
Los combustibles, la vivienda y los alimentos fueron los productos cuyos precios sufrieron los mayores incrementos, responsables del aumento general del indicador. Este nuevo incremento termina con la percepción de que la inflación estadounidense había llegado a su nivel máximo y de que comenzaría a descender a partir de mayo.
Adicionalmente el comportamiento de la inflación puede motivar a que la Reserva Federal de los Estados Unidos tome medidas agresivas para ponerle un freno y pueda incrementar las tasas de rendimientos sustancialmente para los instrumentos emitidos por el gobierno de ese país, con lo que se comienza a correr el riesgo de que esa economía entre en una fase de recesión para el año que viene.
Mientras tanto, en México el incremento de la inflación se detuvo en ese mismo mes, lográndose una disminución marginal de 0.03%, que colocó la tasa de inflación anual en 7.65%, un punto porcentual por debajo de la inflación estadounidense, lo que equivale a que la tasa anual en México menor a 11.6% menor que Estados Unidos.
La baja en las tarifas eléctricas (según INEGI), el programa de contención de precios de las gasolinas y el programa contra la carestía de productos de la canasta básica, han logrado contener y reducir la inflación después de 3 meses a la alza; en mayo la inflación bajó a 7.65%.
— Jesús Ramírez Cuevas (@JesusRCuevas) June 10, 2022
Esto se está consiguiendo derivado de un esfuerzo realizado por el gobierno mexicano para mantener sin cambio los precios de los combustibles y de la energía eléctrica, así como a un acuerdo celebrado con los empresarios para controlar la subida de los precios de los alimentos en la medida de lo posible.
Este 10 de junio se conmemora el 51 aniversario de la llamada matanza del Jueves de Corpus, igualmente conocido como el “Halconazo”, hecho en el que paramilitares financiados por el gobierno de Luis Echeverría , abrieron fuego contra estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que se solidarizaron con sus colegas de Nuevo León.
El violento suceso, que hasta la fecha reclama justicia, fue conmemorado en una efeméride por el Gobierno de México, en la cual se aclara que nunca más habrá represión en contra quienes protestan.
“No permitiremos que la memoria se disperse ni que las juventudes queden clausuradas de sus derechos. El Gobierno de México sigue fortaleciendo la vida democrática y a quienes la enriquecen con espacios de participación y su libre expresión.10 de junio no se olvida”.
Externó la dependencia.
Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ha sido el único partido político en recordar la fecha este 2022, citando una frase del escritor José Revueltas.
Hoy se cumplen 51 años del llamado "Halconazo", cuando jóvenes estudiantes de la UNAM y el IPN fueron abatidos cobardemente por grupos paramilitares del gobierno de Luis Echeverría Álvarez.
En las calles igualmente hay movilizaciones, ya que una marcha de estudiantes del IPN y la UNAM, además de varios colectivos más, se dirigen al Zócalo de la Ciudad de México, donde se espera que la movilización pacífica termine con un mitin.
#Video | Marcha en conmemoración al 51 aniversario de la matanza del Jueves de Corpus, también conocida como el #Halconazo, avanza con rumbo al Zócalo de la Ciudad de México pic.twitter.com/gondneQPHN
El momento histórico que vive América Latina busca consolidar acercamientos con Estados Unidos desde otras reglas, ya no desde los enfoques nacionalistas regionales antagónicos a Washington, consideró el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, Marcelo Ebrard.
En el marco de la IX Cumbre de las Américas, a la que acudió en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador luego de que éste se negara a participar en el encuentro en rechazo a la exclusión de Venezuela, Cuba y Nicaragua, el funcionario federal dijo que ya no son momentos para enemistades entre los países latinoamericanos y Washington.
“A diferencia de otros momentos históricos, ya no se trata del nacionalismo de América Latina contra Estados Unidos, sino el planteamiento de acercamiento con otras reglas”, dijo Marcelo Ebrard en una entrevista con el diario español El País.
El canciller mexicano recordó que el continente vive un momento significativo para poder renovar las relaciones interamericanas.
“Tienes una nueva realidad geopolítica en el mundo, tienes una incertidumbre importante respecto a las cadenas de suministro globales”, comentó Ebrard, quien ya ha manifestado sus intenciones de ser candidato a la Presidencia de México.
“Si necesitas reorganizarte regionalmente para reducir tu vulnerabilidad y el modelo actual, que tiene muchas partes valiosas, está diseñado para una etapa que ya concluyó por estas nuevas realidades, ¿por qué tendríamos que esperar?”, indagó el secretario.
Esta oportunidad de resignificación de las relaciones podría cambiar con un cambio de Gobierno en Estados Unidos o en los países latinoamericanos, recordó.
Marcelo Ebrard también pidió terminar con las políticas de intervencionismo que Washington lleva a cabo desde hace muchos años en algunas naciones latinoamericanas.
“El cubano no puede comprar medicinas porque las empresas no pueden venderles las medicinas. ¿Qué justificación puede tener eso? Podríamos no decir nada o votar en la ONU una vez al año, pero es parte de la recomposición entre América Latina y Estados Unidos. ¿Quién dijo eso? Obama, en un muy buen discurso en Panamá. La base para construir una relación con América Latina y el Caribe diferente implica cambiar el modelo de intervención legítima”, aseguró.
Críticas a la OEA
Ebrard criticó a la Organización de Estados Americanos (OEA) por su ausencia en atender a los pueblos latinoamericanos durante la pandemia de COVID-19, así como su participación en la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia en noviembre de 2019.
“La OEA, la preocupación de su secretario general [Luis Almagro], son las observaciones electorales. Y ya, es todo”, reprochó el canciller.
Aseveró que se está formando un consenso importante entre países latinoamericanos, lo que además interesa al presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
Además, dijo que tanto cubano estadounidenses del Partido Demócrata y sectores del Partido Republicano buscan mantener como una religión el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, ejercido desde la década de 1960.
No obstante las críticas, Ebrard subrayó que la relación de México con Estados Unidos se mantiene en buenos términos, y señaló que la agenda bilateral es robusta, ya que son socios comerciales de alto nivel y no buscan que esas cosas cambien, además de que el 60% de sus actividades como titular de Relaciones Exteriores tienen que ver con el vecino del norte.
Asimismo, reiteró que México busca consolidar un sistema regional que proteja no sólo la migración, sino también la movilidad laboral en la región.
Los países centroamericanos, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Brasil y Cuba aumentan su flujo de ciudadanos hacia Estados Unidos, apuntó, por lo que esa fuerza laboral puede aprovecharse.
“Por razones demográficas del mercado va a ocurrir, lo que hay que hacer es ordenarlo o regularlo de la mejor manera. Mayor número de visas de trabajo, el que te puedas inscribir, en caso de México también es así”, añadió.
El canciller también aseveró que México busca la reconciliación en Cuba y Venezuela, aunque no ha podido acercarse a Nicaragua para contribuir al diálogo.
La inflación anual se desaceleró de 7.68 por ciento en abril a 7.65 por ciento en mayo de 2022, luego de tres meses consecutivos al alza, aunque resultó por arriba de lo esperado y sumó 15 meses por arriba de la meta del Banco de México (Banxico),
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que los precios al consumidor aumentaron 0.18 por ciento en el quinto mes del año, por encima del 0.13 por ciento estimado por el consenso de analistas, debido al incremento de productos agropecuarios.
Los productos con mayores alzas en mayo fueron aguacate, loncherías, fondas, torterías y taquerías, jitomate, papas y otros tubérculos y pollo, mientras que los que más bajaron fueron electricidad, por el inicio del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida, así como limón, cebolla, servicios turísticos en paquete y chile serrano.
Con ello, la inflación a tasa anual se moderó ligeramente a 7.65 por ciento en mayo, desde 7.68 por ciento en abril, aunque por arriba del 7.61 por ciento del esperado por analistas.
Además, la inflación hiló 15 meses por arriba del límite máximo del rango objetivo del Banxico, de 3.0 por ciento, más/menos un punto porcentual, lo que eleve la probabilidad de mayores alzas en la tasa de referencia, actualmente en 7.0 por ciento.
El consenso prevé un aumento en la tasa de política será de 75 puntos base el anuncio de política monetaria del Banxico del 23 de junio próximo.
El INEGI reportó que la inflación subyacente, que elimina del índice general los productos más volátiles como los agropecuarios y los energéticos, ascendió 0.59 por ciento a tasa mensual y 7.28 por ciento anual, con lo que suma 18 meses al alza
Por su parte, el índice de precios no subyacente retrocedió 1.02 por ciento a tasa mensual y a tasa anual aumentó 8.77 por ciento.