México participará sólo como observador en la Junta de Paz convocada por Trump

Ciudad de México.— El Gobierno de México no se integrará como miembro a la llamada “Junta de Paz” impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para abordar el conflicto en Medio Oriente, pero sí enviará representación en calidad de observador, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria aclaró que no asistirá personalmente al encuentro y que la participación mexicana se limitará a seguir las discusiones sin asumir compromisos formales dentro del organismo.
Reconocimiento de Palestina, factor clave
Sheinbaum explicó que la decisión de no sumarse a la iniciativa responde principalmente a la postura histórica de México de reconocer tanto a Israel como a Palestina como Estados soberanos.
Según detalló, el esquema planteado por la Junta no contempla la participación de Palestina, lo que resulta incompatible con la política exterior mexicana en el conflicto.
“Es importante la participación de ambos Estados… y no está planteado así en el encuentro”, indicó al explicar el posicionamiento oficial enviado a Washington.
México reconoce al Estado palestino desde 2012 y mantiene una política basada en la solución de dos Estados como vía para la paz en la región.
Participación limitada y sin aportación económica
Ante la negativa de México a integrarse como miembro, Estados Unidos ofreció la posibilidad de asistir únicamente como observador. En representación del país acudiría el embajador ante la Organización de las Naciones Unidas, Héctor Vasconcelos.
La presidenta también puntualizó que, bajo esta modalidad, México no deberá cubrir la cuota económica solicitada a los países que se incorporen plenamente a la iniciativa, la cual asciende a mil millones de dólares destinados —según la propuesta— a la reconstrucción de la Franja de Gaza.
Un organismo polémico
La Junta de Paz fue presentada por Trump como un mecanismo internacional para supervisar una eventual tregua y la reconstrucción tras la guerra en Gaza. Algunos gobiernos han aceptado participar, mientras que otros han rechazado la invitación o han optado por una postura intermedia.
El organismo busca vigilar el cumplimiento de acuerdos entre Israel y Hamás y coordinar iniciativas humanitarias en la zona devastada por el conflicto.
Sin embargo, expertos y analistas han señalado que se trata de una estructura alternativa a los mecanismos tradicionales de la ONU, lo que ha generado dudas sobre su legitimidad y alcance.
Política exterior de equilibrio
Al optar por la figura de observador, México intenta mantener una postura diplomática equilibrada: respalda los esfuerzos por la paz, pero sin comprometer sus principios de política exterior ni alinearse completamente con la iniciativa estadounidense.
La decisión refleja la tradición mexicana de no intervención y de solución pacífica de controversias internacionales, especialmente en conflictos complejos como el de Medio Oriente.







