Category: Opinión

  • Trump: el coloso de pies de barro

    Trump: el coloso de pies de barro

    Hay que tener cuidado con los movimientos del imperio. Hay que analizar cuidadosamente las jugadas que intente Trump. Hay mucho engaño, fanfarronería y mentira en ellas.

    El segundo arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, desata una serie de comentarios y preocupaciones, que tienen que ver en mucho, con la idea de que el más poderoso imperio económico hoy en día, se alista para tomar las riendas políticas, bélicas y sociales, en todo rincón de nuestro planeta.

    Donald Trump amenaza, sanciona, expulsa, agrede, se burla y humilla a todo aquel que se encuentra en la órbita de su discurso arrebatado, que intenta crear las condiciones de rendición anticipada del potencial contrincante, que preferirá (según su intención) acceder a cualquier condición impuesta, antes que enfrentar la furia del representante del imperio.

    El primer ministro canadiense fue la víctima propiciatoria en este ritual de amedrentamiento, donde no bastó la humillación pública a que fue sometido por Trump, sino que fue colocado en una posición tan desfavorable, a los ojos de los canadienses, que no tuvo otro camino disponible, que el de salida vergonzosa por la puerta trasera, renunciando a cualquier intención de reelección.
    Este ejemplo del poder que tiene Trump, ha generado preocupaciones y temores en algunos. Es decir, hay quienes en este momento, están jugando en el terreno y con las reglas que impone un violentador político profesional, que dispone de los medios de presión y chantaje necesarios.

    Sin embargo, hay que considerar que el primer ministro canadiense fue en realidad un contrincante muy débil. Alguien que asumía el papel del subalterno que intenta halagar y ceder al límite, ante cualquier presión del oponente al que ve como rival imbatible, desde antes de iniciado el combate.

    Trump intenta desmoralizar al oponente, para llegar con ventaja al momento en que deban tomarse decisiones que requieren la aceptación de reglas que beneficien preferentemente al gobierno norteamericano.

    ¿Pero en verdad tiene tanto poder el reelecto presidente estadounidense? ¿Puede amenazar al mundo entero, alardeando de una fuerza incontenible capaz de enfrentar a varios adversarios económicos y enemigos bélicos al mismo tiempo? ¿Vivimos en un mundo unipolar, donde la voluntad del gobierno de un país debe ser considerada como regla incuestionable para todos?
    Parece que no.

    Donald Trump llega a la presidencia, en virtud a un descontento social generalizado, que es consecuencia de las políticas públicas desastrosas, implementadas por el partido demócrata, en manos de Joe Biden. El fenómeno inflacionario que vive el país, dio oportunidad a los republicanos, para acceder al poder de nueva cuenta, en base a promesas de estabilidad económica y crecimiento real. Un error de Trump en este sentido, donde el índice inflacionario se mantenga o incremente, echará por tierra el castillo de naipes que hasta hoy ha construido el reelecto presidente, en base a discursos, promesas y amenazas.

    El partido republicano tiene mayoría en el Congreso y en teoría, respalda, o debería respaldar al presidente. Pero no todos los congresistas republicanos están de acuerdo con la visión y el proyecto presidencial. En algunos casos, brindarán su respaldo a las iniciativas ejecutivas, pero en otros, considerados menos acordes con la política tradicional conservadora, costará más trabajo crear la mayoría suficiente. Si es que la logran. Por su parte, el partido demócrata pondrá suficientes piedras en el camino, para que los cuatro años del gobierno trumpista, no sean de feliz tránsito.

    Se dice que Trump se ha rodeado de los hombres más ricos y poderosos del planeta. Pero esto no es novedad. Todos los presidentes norteamericanos han servido al verdadero poder financiero desde hace décadas. Lo novedoso que se aprecia en este momento, es que algunos de estos magnates multimillonarios, hacen política de manera personal y abierta, sin necesidad de intermediarios fieles que cumplen la misión de defender y acrecentar la riqueza de los grandes monopolios. Y son tan infantiles y poco aptos para la política, que festejan sus primeros triunfos electorales, con bailes ridículos y saludos de corte fascista que ofenden a millones de ciudadanos en el mundo.

    La deuda acumulada del gobierno de Estados Unidos, es la más grande que se conoce hasta la fecha y su principal acreedor es China. El gobierno estadounidense teme al crecimiento económico chino, que no se detiene y absorbe mercados y coloca productos y servicios, a pesar de sanciones y juego sucio en su contra.

    China es el enemigo económico de Estados Unidos, tanto como lo es en el aspecto bélico, Rusia, aliada China, que cuenta con el mejor armamento conocido. Por tanto, las amenazas de sanción que les anticipa Trump a estas dos potencias, solo provocan risa en quienes saben que no se vive en un mundo unipolar, donde la voluntad estadounidense es ley, sino en uno donde tres potencias poderosas, tienen esferas de influencia suficientes, para considerarse con la fuerza requerida para enfrentar cualquier amenaza externa. El gobierno norteamericano no puede doblegar a China, o Rusia, a menos que desate una tercera guerra mundial y milagrosamente salga victorioso de ese desastre mundial.

    A unos días de haber asumido el poder, Trump ya vive sus primeras derrotas internas y externas. Dentro de su país, un juez otorga un amparo que detiene la iniciativa presidencial, que niega la ciudadanía norteamericana a los nacidos en ese país, sin tener padre o madre estadounidense.

    Son varios los estados que han presentado inconformidades sobre ese decreto violatorio a la letra de la constitución y a los derechos humanos.

    Por otra parte, su iniciativa para deportar masivamente a indocumentados de habla hispana, hacia territorio mexicano, ha provocado tanto miedo en la clase trabajadora hispana de ese país, que fábricas, negocios y jornaleros que laboran en el campo, se ausentes de su trabajo, ante el temor de ser capturados en las redadas masivas anunciadas. La mano de obra hispana, realiza un paro nacional, que tiene su origen en el miedo a la deportación, pero que al mismo tiempo está despertando en ellos la conciencia de su propia fuerza y la capacidad que tienen para detener la economía norteamericana, cuando no son escuchados, o son agredidos por un gobierno racista.

    En el plano internacional, Reino Unido anuncia su respaldo a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, para seguir llamando Golfo de México, al área oceánica que Trump quería rebautizar como Golfo de América. Uno de los principales aliados del gobierno norteamericano, rechaza reconocer este absurdo cambio de denominación. Panamá por su parte, defiende la soberanía de su canal interoceánico y rechaza tajantemente el permitir que el gobierno de Estados Unidos intente recuperar el control de este paso, mediante una acción militar. Dinamarca le dice a Trump que Groenlandia no está, ni estará en venta

    Estados Unidos es una `potencia mundial en este momento. Pero no es la única existente, ni tiene todos los hilos económicos, bélicos y políticos necesarios para el dominio total del mundo. Trump lo sabe y sabe también otra cosa. El modelo neoliberal está acabado y enterrado. Dejó de ser el sistema que le permitía un control eficaz en diferentes países del mundo.

    Hoy solo le queda recurrir a las fórmulas fascistas del pasado, con una derecha extrema que intenta un control social basado en la imposición, el engaño y la violencia. Pero esa fórmula también tiene los días contados. Quien no lo crea, que vea lo que sucede en Argentina con Milei y el ascenso y caída vertiginosa de los gobiernos de ultraderecha en Europa y otras partes del mundo.
    El imperio no tiene en este momento, un proyecto de control aplicable en países a los que antes dominaba mediante el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

    Hoy aparecen los países BRICS, que amenazan con desplazar al dólar como moneda referente. China y Rusia tienen una fuerte acuerdo en lo económico y militar y son un bloque al que el imperio norteamericano no puede frenar en forma alguna.

    Por último, está la amenaza de recesión en Estados Unidos. Trump realiza todo este esfuerzo inicial, con la intención de sanear en lo posible la economía norteamericana, que enfrenta el peligro de una caída estrepitosa. La industria de la guerra, que ha salvado en otras ocasiones a ese país, ya no es suficiente para colocar los parches necesarios a la vieja estructura del imperio. Cuatro años no bastan para reparar en buena medida, las bases de un imperio que hoy hace agua por diferentes vías. El imperio tiene un poder innegable, que lo hace potencia mundial indiscutible. Pero tiene problemas serios y compite con otras dos potencias que rivalizan con el en todo terreno.

    Hay que tener cuidado con los movimientos del imperio. Hay que analizar cuidadosamente las jugadas que intente Trump. Hay mucho engaño, fanfarronería y mentira en ellas. Pero pueden darse acciones desesperadas que por vía del fascismo, intenten ganar terreno y ventaja, utilizando mecanismos más propios de la delincuencia organizada.

    El Coloso camina, aunque sin rumbo o meta bien definida. El coloso camina, e intenta correr, a pesar de ser evidente para muchos, que en verdad sus pies son de barro.

  • La derecha, infiltrada en Morena y en la 4T

    La derecha, infiltrada en Morena y en la 4T

    Por Miguel Ángel Ferrer

    ¿Sabrá Martí Batres, director general del ISSSTE, que desde el pasado mes de octubre personal de su equipo de trabajo les está exigiendo, con engaños y amenazas, a varias decenas de empleados de ese Instituto la presentación de la renuncia al empleo que desempeñan?

    En realidad, la presentación forzada de la dicha renuncia es un velo para disfrazar un despido injustificado. Pero ocurre, y Martí Batres debería saberlo, los despidos injustificados están prohibidos por la ley y son éticamente inaceptables. Y más injustificados y menos aceptables éticamente en un gobierno que se precia de estar al servicio del pueblo, es decir, de los trabajadores.

    Es entendible que un gobierno, cualquier gobierno, tenga necesidad, por cualquier razón, de prescindir de los servicios de un empleado o de miles de empleados. Hacerlo es su derecho. Pero no es su derecho hacerlo arbitrariamente y en contra de la ley.

    Para hacerlo legalmente tiene que otorgar al empleado despedido la indemnización legal correspondiente. Hasta donde sé, tres meses de salario y doce días por año.

    Los trabajadores a punto de ser despedidos afirman no estar aferrándose al empleo o al salario. Sólo demandan que sean respetados sus derechos constitucionales. Y que no los echen a la calle como se hacía en el viejo y podrido régimen del PRIÁN.

    Se entiende que no es fácil erradicar del ISSSTE la corrupción y los abusos y malas prácticas heredados del viejo régimen. Y máxime, si como a todos nos consta, muchos priistas y panistas han logrado colarse en Morena y en el gobierno de la Cuarta Transformación.

    Pero Martí Batres no es de esos. Es un joven y antiguo luchador social que hoy encarna los esfuerzos por la mejoría y la moralización del ISSSTE. Mejoría que, como a todos nos consta, es un hecho evidente y palpable en los últimos seis años.

    Pero, según se ve, esa mejoría en los servicios no está siendo acompañada por la moralización de los directivos del Instituto.

    Esta moralización es una tarea ímproba. En su consecución ya fracasaron algunos de los mejores cuadros de la Cuarta Transformación, como Pedro Zenteno, Bertha Alcalde y la mismísima Rosa Icela Rodríguez, hoy secretaria de Gobernación del gabinete de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

    Ahora le toca a Martí Batres “agarrar al toro por los cuernos”, y lograr que los viejos vicios, la inmoralidad y el agandalle del pripanismo desaparezcan definitivamente del ISSSTE.

  • 100 días de transformación: El camino de Claudia Sheinbaum hacia un México más justo

    100 días de transformación: El camino de Claudia Sheinbaum hacia un México más justo

    Por Mariuma Munira Vadillo Bravo

    En sus primeros 100 días al frente de la Presidencia de México, Claudia Sheinbaum ha mostrado un liderazgo firme y comprometido con los ideales de la Cuarta Transformación. Este periodo inicial de gobierno ha estado marcado por avances significativos en justicia social, seguridad, equidad y desarrollo económico. A través de una visión humanista, Sheinbaum ha sentado las bases de un modelo de gobernanza que busca beneficiar a las mayorías, reforzando la confianza ciudadana en sus decisiones.

    Uno de los ejes centrales de su administración ha sido la implementación de programas sociales orientados a los sectores más vulnerables. La creación de la Pensión Mujeres Bienestar, diseñada para apoyar a mujeres de entre 60 y 64 años, refleja el compromiso con la justicia social y el reconocimiento del papel fundamental de las mujeres en la sociedad. De igual forma, la ampliación de la Beca Universal Rita Cetina Gutiérrez garantiza el acceso a la educación básica para niñas y niños en todo el país, cerrando brechas de desigualdad.

    En el terreno económico, el gobierno de Sheinbaum ha logrado avances notables. El aumento del salario mínimo y la generación de nuevos empleos formales han sido medidas clave para mejorar la calidad de vida de los trabajadores. A esto se suma la continuación de la política de austeridad republicana, asegurando una administración eficiente y transparente de los recursos públicos sin necesidad de imponer nuevas cargas fiscales.

    La seguridad pública también ha sido una prioridad durante este periodo. La estrategia integral implementada ha permitido una reducción del 16% en los homicidios dolosos. Este logro ha sido posible gracias al fortalecimiento de la Guardia Nacional, la atención a las causas estructurales de la violencia y la mejora en la coordinación entre las distintas instituciones de seguridad. Estas acciones reflejan un compromiso claro con la paz y el bienestar de las comunidades.

    En cuanto a la protección del medio ambiente, Sheinbaum ha destacado por impulsar acciones concretas para enfrentar los retos ambientales. La protección del Bosque de Agua, en colaboración con los estados de Morelos, México y la Ciudad de México, es un ejemplo de su compromiso con la sustentabilidad y la conservación de recursos hídricos vitales. Este enfoque busca garantizar un futuro sostenible para las generaciones presentes y futuras.

    En materia de infraestructura, la administración de Sheinbaum ha priorizado proyectos estratégicos como la expansión de la red ferroviaria nacional. La reciente inauguración de tramos del Tren Maya y los planes para construir 3,000 kilómetros de nuevas vías férreas fortalecen la conectividad regional, promueven el desarrollo económico y el turismo en diversas zonas del país.

    En el rubro de energía, el gobierno ha invertido cerca de 50 mil millones de pesos en la modernización de plantas hidroeléctricas, con el objetivo de fortalecer la generación de energías limpias y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Esta acción reafirma el compromiso con la transición energética, generando empleos en regiones clave del país.

    En el sector salud, se anunció una inversión histórica de 40 mil millones de pesos destinada a la construcción y equipamiento de hospitales en zonas rurales y comunidades marginadas. Este esfuerzo busca garantizar el acceso a servicios médicos de calidad para toda la población, eliminando las desigualdades en atención sanitaria que por décadas han afectado a los más desprotegidos.

    Además, el programa de Vivienda para el Bienestar ha sido fortalecido con una inversión de 30 mil millones de pesos, permitiendo la construcción y rehabilitación de viviendas en beneficio de más de 200 mil familias. Este proyecto no solo atiende el derecho a una vivienda digna, sino que también dinamiza la economía al generar empleo en el sector de la construcción.

    Finalmente, la presidenta ha reforzado su compromiso con la equidad de género, promoviendo la participación activa de las mujeres en todos los ámbitos y consolidando políticas públicas que garanticen la igualdad de oportunidades. Su liderazgo ha roto paradigmas e inspira a millones de mujeres en México y el mundo.

    Los primeros 100 días del gobierno de Claudia Sheinbaum han demostrado que es posible construir un país más justo, equitativo y sostenible. Con una visión clara y un compromiso inquebrantable con el bienestar de la ciudadanía, la presidenta continúa guiando a México hacia un futuro más prometedor.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Claudia Sheinbaum pone orden

    Claudia Sheinbaum pone orden

    Por Rafael Marín Marín

    A finales de enero 2025, Donald Trump, asumirá por segunda ocasión la presidencia de los Estados Unidos. Su llegada no es casual, las democracias modernas o incipientes viven modelos de políticos tipo 3P, como los llama Moisés Naim en su libro “La revancha de los Poderosos”, donde dedica un apartado interesante sobre Trump. Políticos polarizadores, populistas y postverdad.

    Significa que las sociedades modernas buscan acciones rápidas a sus problemas más sentidos, aunque lejos de ser permanentes puedan ser de corto o mediano plazo. Sartori nos dice que las alternancias en el mundo y sus democracias pueden durar hasta 18 años, mientras que los regímenes autoritarios pasarían de esos límites, para convertirse en posibles dictaduras, pero no es el caso de los Estados Unidos. Simplemente su pueblo votó por Donald Trump porque ese estilo personal de gobernar –Cossío Villegas- le es grato a la población por el momento.

    Todo viene a colación porque se habla de por lo menos de un millón 500 mil deportados inmigrantes mexicanos y de otros países que los E.U, realizará por lo menos en dos años, sin saber que método de deportación podría utilizar ya que México corre el riesgo por la cercanía fronteriza o lo barato de la deportación, en ser receptor no solo de nacionales sino de miles o cientos de miles que cruzaron la frontera hace tiempo precisamente por territorio mexicano, sin que hubiera en el pasado inmediato un plan contingente de las entidades mexicanas fronterizas norte y sur, sobre el fenómeno multifactorial en tema.

    Hace poco, en materia de seguridad pública y combate a la delincuencia organizada, así como en materia de programas de atención a la inmigración tuvo que llegar a la presidencia de México Claudia Sheinbaum Pardo, para decirles a todos los gobernadores que asuman su responsabilidad constitucional, máxime que ya la mayoría de los gobernadores tanto fronterizos como el resto del país, no fueron electos en la elección de 2 de julio pasado, lo que demuestra un desinterés latente de quienes mucho antes de que ella llegara ya estaban en el cargo. Hoy ante la amenaza de EU de deportaciones masivas, llama también la Presidenta de México a una cumbre hemisférica sobre “causas y soluciones al problema de la inmigración” y agregaría… generada por ineficacia pública también hemisférica.

    Se prevé por lo menos que se de una cumbre de cancilleres de América del norte, centro y Sudamérica –lo ideal es que la cede sea México- donde deberá plantearse definitivamente que atención tendrá por lo menos en los próximos seis años el problema migratorio de con perspectiva global y no regional, donde los recursos públicos para salud, vivienda y empleo deberán amortiguar la migración masiva, precisamente evitando dicho fenómeno ante la falta de oportunidades en su país, donde por cierto, Cuba y Venezuela, deben asistir y sin ideologismos radicales, asumir la responsabilidad que les corresponde respecto a sus nacionales también migrantes.

    Sabemos que los países industrializados como Estados Unidos y Canada, son lugares permanentes de atracción migratoria, lo que no implica problemas para los países de tránsito en todos los sentidos, al darse en su territorio, violación a los DDHH de migrantes, extorsión, delincuencia y por supuesto muerte. Me parece que ha llegado la hora de abordar el problema migratorio mundial, hemisférico y regional con acciones de solución y no con discursos y conferencias doctas que terminan en publicaciones que poco leen o les interesa.

    Manifiesta la presidenta de México, retomar las acciones necesarias para resolver en el corto y media plazo el problema, pero en dicha cumbre deberá estar sentado Estados Unidos y Canada por lo menos, para tomar acciones conjuntas y vinculatorias, por lo que debemos esperar los buenos oficios de la S.R.E y la SEGOB para este fin y la mano firme del congreso mexicano como una sola voz en pro de resolver este problema que podría ser o seguir siendo una bomba de tiempo de magnitudes inimaginables. Ya lo es de por sí. Claudia Sheinbaum pone orden a gobernadores morosos y asume un liderazgo internacional en materia migratoria. Muy bien.

    Rafael Marín Marín es Secretario General del Frente Nacional Jurídico en Defensa de la Constitución y el Estado de Derecho.

  • Milei, el nuevo ídolo de cartón de la derecha mexicana

    Milei, el nuevo ídolo de cartón de la derecha mexicana

    Por Luis Piña

    Poco a poco, la oposición política de nuestro país y sus seguidores han perdido más el rumbo, incluso comparado con el descontrol que mostraban antes de las elecciones.

    Sus argumentos endebles y la desinformación que propagan dejan en claro un clasismo evidente y una lucha desesperada por mantener sus privilegios. No hay en sus discursos una intención real de construir; solo buscan destruir, aferrándose a un pasado que ya no encuentra lugar en el México de hoy.

    Resulta casi cómico, si no fuera trágico, que hayan adoptado como inspiración a un personaje tan controvertido, tanto en lo físico como en lo ideológico. Me refiero al presidente argentino, Javier Milei. Una figura que, lejos de representar ideas progresistas, parece un emblema del retroceso.

    Utilizar la palabra “libertad” como estandarte es, sin duda, una estrategia efectiva. Sin embargo, su concepto de libertad es limitado, elitista y profundamente excluyente. Para ellos, ser libertario significa defender una familia tradicional única, liberar los recursos del pueblo para que sean saqueados por las élites empresariales y limitar derechos que beneficien a los sectores más vulnerables.

    De entrada, es contradictorio que alguien que se proclama libertario esté en contra de la diversidad, del derecho al aborto y de las libertades civiles. ¿Qué clase de libertad es esa que oprime a las mayorías y beneficia solo a unos pocos? Milei y sus seguidores no buscan emancipar a los ciudadanos; buscan perpetuar su dependencia de un sistema injusto.

    Es especialmente irónico que en México, los más fervientes voceros de estas ideas sean los del PAN. Ellos mismos que, hasta hace poco, defendían la “liberalización” de los precios de los energéticos y el entreguismo del sector energético al mercado extranjero. Ahora pretenden presentarse como defensores de la economía popular, prometiendo que la gasolina no superará los 20 pesos. ¿Creen acaso que al pueblo se le ha olvidado que fueron ellos quienes provocaron el alza de precios al dejar el mercado sin regulación estatal?

    La contradicción es evidente: hablan de libertad cuando les conviene y se olvidan de ella cuando se trata de garantizar derechos básicos. Su discurso es selectivo, su ideología oportunista y su compromiso, inexistente.

    El problema no radica únicamente en las inconsistencias de sus propuestas, sino en lo que representan: una nostalgia de un modelo político y económico que ya demostró su fracaso. Milei no es solo un referente fallido; es un recordatorio de lo que no debemos permitir que regrese a nuestra sociedad.

    ¿Qué nos queda por hacer? No permitir que estos personajes crezcan, seguir luchando por los derechos y el pueblo. Y, por supuesto, no buscar cargos por enriquecerse o por poder. Eso permitirá que continúe la construcción de una nación en la que las diferencias no sean motivo de exclusión, sino de fortaleza. La verdadera libertad no es un eslogan: es un compromiso con la justicia, la igualdad y el bienestar colectivo.

  • Defender nuestro maíz nativo es defender nuestra soberanía y la seguridad alimentaria de la humanidad

    Defender nuestro maíz nativo es defender nuestra soberanía y la seguridad alimentaria de la humanidad

    Por Yaomautzin Olvera Lara 

    Hace unos días, el panel de resolución de controversias del T-MEC integrado por tres expertos en comercio internacional falló en contra del gobierno de México en la disputa interpuesta por Estados Unidos para abrogar el decreto que estableció la prohibición del uso de maíz transgénico para el consumo humano, así como el permiso condicionado para su uso en forraje y procesos industriales, además de la sustitución gradual del glifosato, promoviendo alternativas sostenibles y menos dañinas para la salud y el medio ambiente, emitido por el presidente Andrés Manuel López Obrador el 13 de febrero de 2023, por considerar que la decisión no está basada en una “evaluación de riesgo adecuada, evidencia científica y en normas internacionales relevantes».

    Según el fallo, el Gobierno de México tiene 45 días para que alinee sus políticas con su determinación. Frente a lo anterior, es necesario puntualizar que:

    1.- Detrás del fallo, y los vítores y gozo de personajes como Katherine Tai, representante de Comercio de los Estados Unidos, y de Tom Vilsack, secretario de agricultura de los Estados Unidos, se esconden no obstante, los intereses económicos de las corporaciones transnacionales interesadas en priorizar el lucro por encima de la salud, la alimentación, la biodiversidad y la vida; y el hecho de que en el sistema económico capitalista haga que los alimentos básicos sean considerados mercancías y no bienes comunes prioritarios para paliar el hambre de la humanidad.

    2.- El hambre no es producto de la falta de alimentos o de fallas en la producción, sino de un sistema económico injusto que prioriza la ganancia por encima de la vida humana. Hoy por hoy se produce muchos más alimentos de los que consumimos, no se está en la premura de sacrificar la salud y el medio ambiente por la alimentación de los seres humanos, lo que significaría que en realidad el supuesto derecho a la alimentación en el que se escudan las multinacionales para promover los OGM, no puede ser alegado como solución al hambre existente.

    3.- Los tratados de libre comercio no deben estar nunca por encima de nuestra soberanía, ni de los derechos del pueblo a la salud, al medio ambiente sano y a la alimentación. Tanto los derechos a la salud, medio ambiente y a la alimentación se encuentran ligados en especial con el derecho a la vida y el derecho a la dignidad humana. Es éste vínculo, el que los ata. El derecho a la salud, que tiene como objetivo garantizar siempre el bienestar físico, mental y social, con miras a la densificación del principio del máximo la vida y dignidad del ser humano. El hecho de que exista un consumo de productos o derivados de transgénicos, pese a la incertidumbre científica, vulnera éste derecho de la población en general. El derecho a la alimentación se deriva directamente del derecho a la vida y mantiene una estrecha relación tanto con el derecho a la salud como con el derecho a un medio ambiente saludable, indispensables para el pleno desarrollo de la persona humana, sin alimento el ser humano no vive y por consiguiente no cuenta con salud; sin humanidad que disfrute del medioambiente para que proteger el medio ambiente, se estaría cayendo en una postura de Deep ecology. La historia ha mostrado que son raras las situaciones en que las sociedades humanas consiguen garantizar una alimentación de calidad para todos sus miembros y, por esto, la defensa del derecho a la alimentación comienza por hacer frente a la concepción de los alimentos básicos como mercancías y hacer efectivo el acceso diario de las personas a alimentos en cantidades y calidad suficientes para atender las necesidades nutricionales básicas para la manutención de la salud. Y finalmente, el derecho al medio ambiente, es vulnerado con la liberación de los transgénicos, homogeneizando las variedades nativas y lesionando de manera irreversible la biodiversidad existente, lo que significaría una violación persistente de los compromisos hechos para con los convenios internacionales que protegen la diversidad biológica.

    4.- Es irrisorio que un Panel en materia comercial decida sobre un tema soberano y de seguridad alimentaria de un país, ese Panel no tiene la legitimidad ni la capacidad científico-técnica para determinar si las medidas adoptadas por el Gobierno de México destinadas a proteger la salud de su población, preservar su riqueza biocultural y salvaguardar el reservorio genético de un cultivo, son acertadas o no.

    5.- Debe respetarse el ejercicio del principio In dubio pro natura que está siendo efectivo el Gobierno de México ya que la agroindustria no ha podido a la fecha demostrar su inocuidad ni que éstos sean “sustancialmente equivalentes”, concepto adoptado en los años noventas por la OMC y la OCDE, en el sentido de que si se encuentra que un nuevo alimento o componente de alimento es sustancialmente equivalente a un alimento o componente existente, puede ser tratado de la misma manera respecto de la seguridad que su contraparte tradicional. Lo que es un hecho es que en la actualidad, no está totalmente demostrada la ausencia de peligro para el medio ambiente y para los seres humanos derivada del cultivo y comercialización de estas especies. Esta falta de certeza científica, ante un peligro de daño grave o irreversible, debe originar a través del derecho la toma de medidas preventivas en defensa de los derechos humanos que pudiesen verse afectados, como el derecho a la vida, la salud y el medio ambiente. Ante la incertidumbre científica es imprescindible que los gobiernos del mundo hagan uso del principio de precaución con motivo de proteger a la sociedad y las generaciones futuras. Como se ha señalado, los estudios presentados por la agroindustria para demostrar la inocuidad del maíz transgénico han sido financiados por las mismas corporaciones interesadas en desmantelar la prohibición decretada por el Gobierno de México. Lo que me hace recordar a cuando el geoquímico Clair Cameron Patterson publicó un artículo en la revista Nature en 1965, donde demostró los altos contenido de plomo en el ambiente y los seres humanos, y que atribuyó a la gasolina. Patterson se convirtió de ese modo, como el responsable de que se retirara el tetraetilo de plomo como aditivo antidetonante de la gasolina. Si bien la industria petrolera dejó de financiar sus investigaciones, desde ese momento se enfrascó en una lucha contra el toxicólogo Robert A. Kehoe, cuyos trabajos hasta la publicación de Patterson no habían sido cuestionados. Kehoe trabajó para General Motors, la Ethyl Corporation y DuPont, y con sus investigaciones creó dudas científicas en la mente colectiva, toda vez que aseguraba que no existía riesgo alguno. Si bien tomó muchos años, no fue hasta los años noventas en que muchos países optaron por prohibir la gasolina con plomo. Al respecto el astrofísico, Neil deGrasse Tyson considera que “los intereses creados aún contratan a sus propios científicos para crear confusión. Pero al final, la naturaleza no puede ser engañada”; al igual que el físico estadounidense Richard Feynman, quién ya antes había sostenido que “para lograr un éxito tecnológico, la realidad debe estar por encima de las relaciones públicas, porque la Naturaleza no puede ser engañada”. Como vemos, este principio pro natura, se enfrenta a la visión economisista de aprovechamiento de la naturaleza y su discurso de la competitividad.

    6.- El concepto competitividad es usado en el sistema económico actual capitalista y neoliberal como un dogma de aceptación acrítica de discursos políticos y análisis económicos, y elevado a la categoría de fin absoluto ante el que todo debe supeditarse. Como sociedad en construcción del bien común y de un mundo mejor, debemos enfrentarnos a esta concepción.

    7.- Al llamado “panel de expertos” no parece interesarles el hecho de que la producción de los alimentos transgénicos trae consigo el hecho de que éstos se siembran en monocultivos, devastan la naturaleza, requieren de pesticidas y herbicidas, afectan la seguridad alimentaria, y contaminan el agua.

    8.- En México existen unas 60 variedades domesticadas y salvajes de maíz, tales como el Cacahuacintle; el Conejo; el Cuarenteño; el Cuatero; el Chagüe; el Escurpioncillo; el Olotillo; el Tepecente; el Popoyote; el Pronto; el Sapo; el Tigre y el Zapalote (Zea mays Linnaeus ssp. mays), por decir sólo algunos. El maíz fue el alimento básico de las culturas indígenas americanas muchos siglos antes de que los europeos llegaran a América, y hoy por hoy, constituye un alimento base de nuestra alimentación. En las civilizaciones maya y azteca jugó un papel fundamental en las creencias religiosas, en sus festividades y en su nutrición, y además, en tiempos precolombinos se cultivaba desde Chile hasta Canadá. Es decir, a lo largo de los años el maíz ha sido el sustento alimentario del pueblo mexicano, pues aún hoy, su empleo es variado y relevante como nutrimento básico. Por tanto, México como centro de origen y diversificación genética del maíz, tiene la responsabilidad de proteger las variedades criollas y nativas que representan siglos de coevolución a lo largo y ancho de nuestra República. La liberación y desplazamiento de transgenes a cultivos ordinarios y su posterior mezcla deriva de la facilidad con la que se filtran los transgenes, toda vez que las mazorcas nacen a raíz de la polinización colectiva de otras mazorcas, pudiendo sus genes viajar largas distancias a través del polen. El flujo genético del maíz transgénico con el nativo es contaminante y degrada al originario ya que además de transferir los genes de maíz, transfiere genes de bacterias y virus que le fueron adicionados por el hombre y que inevitablemente destruyen las variantes del maíz. Ante este panorama, la contaminación biológica de cultivos silvestres y domésticos atentaría en este sentido a la biodiversidad de un país megadiverso.

    9.- Es necesario establecer marcos jurídicos vinculantes y específicos en materia de maíz transgénico. Por eso es importante elevar a rango constitucional la prohibición de la siembra de maíz genéticamente modificado y su consumo como alimento básico.

    10.- Es importante mencionar que pese a esta situación, la presidenta ha sido clara en señalar que se dará la vuelta a la resolución del panel con una legislación, en febrero de 2025, que prohíba la siembra de ese grano genéticamente modificado, recalcando que «México es un país grandioso, que se ha ganado el respeto del mundo entero. Somos un país libre, independiente, soberano, somos una potencia cultural». Así, el Gobierno de México reafirma su compromiso de proteger la salud pública y el medio ambiente frente a los riesgos asociados con el maíz transgénico. Importante también ha sido el respaldo de las y los legisladores de Morena a la Presidenta Claudia Sheinbaum con el fin de avanzar en la prohibición.

    En conclusión, estando en juego los derechos humanos como la salud, la alimentación y el medio ambiente de la humanidad, poco importan éstos estándares económicos. El derecho al medio ambiente es vital para la cumplimiento del derecho a la salud, y a su vez, sin derecho al medio ambiente, no es posible garantizar el derecho a la alimentación, lo que vendría a ser una crítica al actual sistema de producción agrícola contaminante en diversos ámbitos, como el biotecnológico.

    Es angustioso por tanto, el hecho de que sin investigaciones suficientes y sobretodo sin un estudio riguroso de las consecuencias a largo plazo del consumo de alimentos transgénicos, por motivos económicos, ya se encuentre desde tiempo atrás este tipo de productos en el mercado independientemente de la disparidad de resultados en las investigaciones.

    Por tanto, frente a la política del exterminio que promueven los impulsores de este sistema económico de muerte debemos crear un frente común por la vida y seguir luchando por la afirmación de ésta y de la humanidad toda. Por eso sostengo que defender nuestro maíz nativo es defender la vida, la biodiversidad, nuestra soberanía alimentaria, nuestra salud, nuestro patrimonio biocultural.

    Fuentes consultadas

    1.- La Jornada (21 de diciembre). “Maíz transgénico: resolución insensata”. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2024/12/21/edito/002a1edi

    2.- Poy Solano, L. (21 de diciembre). “Álvarez-Buylla: no hay duda, los datos científicos son contundentes” en La Jornada. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/noticia/2024/12/21/economia/alvarez-buylla-no-hay-duda-los-datos-cientificos-son-contundentes-9667#:~:text=La%20investigadora%20Elena%20%C3%81lvarez%2DBuylla,que%20se%20libera%20al%20ambiente%20.

    3.- Poy Solano, L. (21 de diciembre). “La resolución fue hecha por expertos en comercio, no en salud y ambiente, señalan ONG” en La Jornada. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/noticia/2024/12/22/economia/la-resolucion-fue-hecha-por-expertos-en-comercio-no-en-salud-y-ambiente-senalan-ong-9820

    4.- Posicionamiento de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País (CNSMNP) ante el fallo del Panel de Controversias del T-MEC. (20 de diciembre de 2024)

    5.- Las Diputadas y Diputados Federales de Morena respaldamos a la Presidenta Claudia Sheinbaum y legislaremos para prohibir el maíz transgénico (23 de diciembre de 2024)

    6.- Toledo, V. M. (17 de diciembre de 2024). “¿Maíces infernales o maíces celestiales?” en La Jornada. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2024/12/17/opinion/015a2pol

    Yaomautzin Olvera es Profesor-Investigador de la Universidad Intercultural de Colima. Es Licenciado en derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad de Colima, titulado con mención honorífica con la tesis “Una trilogía de ponderación de derechos: El caso de los alimentos transgénicos”. Tiene una Especialidad en Ciencias del Ambiente, Gestión y Sustentabilidad en el Centro Universitario de Gestión Ambiental de la Facultad de Ciencias de la misma institución. Es especialista en Políticas Públicas para la Igualdad en América Latina y el Caribe por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Sede Brasil; y Máster en Filosofía Jurídica y Política Contemporánea por la Universidad Carlos III de Madrid.

  • Trump, inmigración y relaciones diplomáticas

    Trump, inmigración y relaciones diplomáticas

    Rafael Marín Marín

    La llegada de Donald Trump por segunda vez a la Presidencia de Estados Unidos –como lo dijimos hace uno días en este espacio- debe mantenernos alerta pero no quitarnos el sueño, incluida la inminente llegada de Ronald Johnson, como su Embajador en nuestro país. Finalmente es la decisión de un país soberano como el nuestro, donde los ejecutivos federales de ambos, son responsables directos de las políticas públicas a aplicar en cada nación y de las relaciones bilaterales por venir.

    La constitución de Estados Unidos compuesta de solo 7 artículos y 27 enmiendas –reformas/anexos, no podrá ser soslayada por el futuro presidente norteamericano, pero de que buscará aplicar de manera específica a fin de lograr su proyecto de gobierno entre ellos las deportaciones masivas -10 mil para febrero- y aplicar 25 por ciento de aumento a los aranceles a productos mexicanos, es sin duda un hecho.

    México por su parte con una constitución de 136 artículos y más de 280 reformas constitucionales con cientos de artículos transitorios, no debe tener obstáculo alguno para lograr convencer al vecino del norte de que sus políticas por instaurar lejos de ser acertadas pueden generar problemas alternos a los existentes sin resolverlos. Me explico; en ambos países existen disposiciones normativas de alto rango en materia de relaciones internacionales, que no pueden ni deben soslayarse, so pena de generar crisis institucionales que a nadie conviene.

    Norteamérica nos critica que somos productores de fentanilo, negociamos en lo obscuro con China y permitimos la inmigración ilegal y toleramos la delincuencia organizada. México le ha respondido a Estados Unidos que ellos son los principales exportadores de armas ilegales al país, que les hemos dado trato preferencial en el comercio internacional y que nuestros migrantes y anexos, hacen el trabajo en el norte que sus nacionales no realizan, pero con trato inhumano y racista. Todas pueden ser verdades a medias, dependiendo de la óptica vista.

    Pero lo interesante en todo esto es que, la presidenta de México en dos reuniones con las y los gobernadores del país –incluidos las y los ampliamente cuestionados- ha dejado claro a todos que, cada quien debe asumir su responsabilidad constitucional tanto en el ámbito federal, como en el local.

    El artículo 40 constitucional establece que somos una república democrática, representativa y federal, compuesta de estados libres y soberanos, incluida la Ciudad de México (art. 44), pudiendo realizar convenios entre ellos mismos de todo tipo, incluidos los de seguridad pública, buen gobierno, justicia y comercio, salvo las prohibiciones que le imponen el articulo 117 entre otros. Pero es importante señalar que como prevenciones generales el artículo 124 constitucional establece que las facultades que no están expresamente concedidas por esta constitución a los funcionarios federales, se entienden reservadas a los estados o a la CDMX en los ámbitos de sus respectivas competencias. En otras palabras, la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo en menos de dos meses les ha dicho a las y los ejecutivos de los Estados, “que asuman su responsabilidad política por la cual fueron electos”.

    Y ello era urgente y necesario porque pareciera que las entidades federativas se habían acostumbrado en los pasados recientes a esperar la ayuda federal o la línea, para actuar en consecuencia, lo que ha quedado claro que no es ni será así jamás.

    Los problemas del país son muchos y complejos, además de muy diversos por región, pero si se aplican correctamente los recursos públicos y se evita en los estados se hable de corrupción que los ciudadanos deducen viene del propio gobierno estatal o municipal, estaremos dando un gran paso de credibilidad y confianza con la participación segura de la comunidad. Es a toro pasado que algunos gobernadores o gobernadoras –por su cuestionado actuar- tuvieron que renunciar antes de las últimas elecciones estatales o ser llamados a cuentas ante el cuestionado papel gubernamental que dejaron. Usted señálelos en sus estados.

    Las y los gobernadores del país tienen dos importantes herramientas de trabajo que pueden utilizar de manera inmediata en la resolución de problemas, incluidos la inseguridad pública, procuración y administración de justicia, empleo, salud etc; el presupuesto de egresos de sus estados y sus propias normas incluidas la constitución local que les impone un Plan Estatal de Desarrollo. Que no lo quieran utilizar es otra cosa, con el respectivo desprestigio social y resultados catastróficos para sus estados por la inacción, donde el poder legislativo tiene que llamarlos a cuentas.

    Si trabajamos conjuntamente conjuntamente como país, saldremos adelante, pero debemos vernos así.

    Rafael Marín Marín es Secretario General del Frente Nacional Jurídico en Defensa de la Constitución y el Estado de Derecho.

  • El clasismo: una discriminación que atraviesa el pensamiento colectivo

    El clasismo: una discriminación que atraviesa el pensamiento colectivo

    Por Luis Piña

    El clasismo es una forma de discriminación basada en la pertenencia o percepción de una clase social específica, la cual implica prejuicios, estereotipos y acciones que favorecen a ciertos grupos sociales. Es algo que todos hemos ejercido alguna vez, incluso sin darnos cuenta.

    Este chip es algo que se acentuó durante el proceso neoliberal y que, como tal, hemos arraigado tan profundamente que, de manera inconsciente, lo reproducimos sin detenernos a reflexionar sobre ello. Se trata de un mecanismo social que atraviesa nuestras decisiones, juicios y comentarios cotidianos, consolidando la desigualdad y normalizando la exclusión.

    Con la llegada de la Cuarta Transformación (4T), el humanismo mexicano y el proceso de cambio que nuestro país ha llevado en lo económico y cultural, estas estructuras mentales chocan con los nuevos paradigmas. El clasismo, como forma de control y división social, se enfrenta a la propuesta de una visión más igualitaria, donde se busca derribar barreras históricas que han mantenido a ciertos sectores marginados.

    Un ejemplo claro es el turismo como derecho social. La idea de que todas las personas puedan acceder a experiencias culturales y recreativas, sin importar su condición económica, golpea directamente en lo más profundo de nuestro pensamiento capitalista. Sin embargo, en lugares como la Ciudad de México, esta visión comienza a abrirse paso, desafiando las nociones de privilegio exclusivista que durante décadas dominaron la narrativa pública.

    Bajo esta nueva perspectiva, eventos culturales masivos han suscitado fuertes críticas, evidenciando el clasismo arraigado en nuestra sociedad. Por ejemplo, la reciente contratación de Polymarchs, un reconocido colectivo de música electrónica popular, para la clausura del año en el Ángel de la Independencia. Más allá del costo —12 millones de pesos—, el debate se centra en el estigma que rodea a un “sonidero” como representante de la cultura nacional, obviando su trayectoria y alcance internacional.

    En contraste, no habría cuestionamientos si el Gobierno hubiera contratado a figuras hegemónicas de la industria cultural tradicional, como lucero, a un costo incluso mayor. El problema no es el talento ni la capacidad de convocatoria, sino el lugar desde donde se observa: un lente clasista que valora más lo asociado a élites que a expresiones populares. Polymarchs representa un sector históricamente excluido del reconocimiento oficial, y su elección incomoda porque desafía las jerarquías sociales que hemos naturalizado.

    El clasismo no es una simple preferencia estética o artística; es un acto político. Cada comentario que descalifica lo popular refuerza estructuras de poder que perpetúan desigualdades. La crítica a la música, la danza o la moda de sectores populares no solo revela un prejuicio, sino un profundo desconocimiento de la riqueza cultural que emana de esos espacios.

    Si aspiramos a una sociedad más justa, es imprescindible revisar las ideas que reproducimos. Cuestionar el clasismo es más que un ejercicio intelectual: es una tarea ética. Reconocer y valorar las expresiones culturales diversas no solo enriquece nuestro panorama, sino que construye puentes en lugar de muros.

    El clasismo se combate aceptando que todos formamos parte de un mosaico único y complejo. La cultura no debe ser vista desde el privilegio, sino desde su capacidad para unirnos, celebrando lo que somos en nuestra diversidad. Si dejamos de lado las etiquetas impuestas por la desigualdad, descubriremos que lo popular no solo es digno, sino esencial para entendernos como nación. El futuro de México no se construirá desde las cimas elitistas, sino desde el reconocimiento de nuestras raíces compartidas.

  • No se olviden quién los eligió

    No se olviden quién los eligió

    Por Ricardo Martínez

    Desde que nuestra presidenta inició su mandato, se han dejado ver uno que otro figurín dentro del movimiento que ha dado pie a la idea de que no se encuentran del todo alineados con los principios del obradorismo, es decir, de la Cuarta Transformación. Estos personajes, quienes ocupan puestos públicos, han realizado acciones politiqueras buscando tomar relevancia dentro del panorama político mexicano, ya sea con miras a procesos electorales o, peor aún, a desestabilizar el segundo piso de la transformación.

    Algunos de los casos más sonados han sido el de Layda Sansores, quien arropó a un convicto panista, Jorge Luis Lavalle, dentro de su gobierno, aun cuando este se encuentra en libertad condicional y porta un brazalete por el caso Odebrecht. Lo más preocupante es que la gobernadora, en un alarde de prepotencia y falta de inteligencia política, afirmó que “está dispuesta a pagar las facturas que tenga que pagar” por incluir a un rufián de la talla de Lavalle. Como si fuera un orgullo recoger cascajo neoliberal y encumbrarlo, utilizó su programa “El Martes del Jaguar” para justificar su decisión, argumentando que “todos merecemos una segunda oportunidad”. Esto lo dijo en referencia al ahora secretario de Desarrollo Económico del estado de Campeche, como si dentro de las filas de Morena no existieran cuadros con experiencia y, sobre todo, sin antecedentes penales para colaborar en el proyecto de la Cuarta Transformación. Sin embargo, Layda, la poeta, parece tener ojos únicamente para la basura y olvida las múltiples declaraciones de este delincuente en contra de AMLO y del movimiento.

    Lo preocupante es que circula una fotografía de Layda con nuestra presidenta Sheinbaum, interpretada como un mensaje de apoyo. Es de esperarse que no se normalicen este tipo de actitudes, ya que no contribuyen en lo más mínimo a la unidad del movimiento. Por el contrario, causan gran malestar al abrir oportunidades que desplazan a cuadros propios de la 4T.

    Otro ejemplo controvertido ha sido el encontronazo entre Monreal y Adán Augusto en una clara guerra de poder. Este caso es aún más grave por los señalamientos del senador, quien apunta a una profunda corrupción en el manejo de recursos por parte de Ricardo Monreal. Esto resulta aberrante para alguien que en algún momento aspiraba a ser candidato de Morena. Ahora se señala que hay un gasto inflado en los recursos del Senado, lo cual compromete aún más a estos dos personajes, quienes se ostentan como líderes fundadores del movimiento. Si las acusaciones resultan ciertas, serán los tribunales los que deberán decidir si hubo o no malversación. Una vez más, la bandera del movimiento se ve manchada por una pugna interna de personajes que, ante la ausencia física de Andrés Manuel, han decidido quitarse la máscara para mostrar sus ambiciones de control partidista, con miras a las elecciones intermedias, sin medir las consecuencias de sus actos. Esto ha permitido que la comentocracia neoliberal haga un festín con estos desfiguros.

    Como cereza del pastel, tenemos a la nueva dirigencia del partido. En la voz de Luisa María Alcalde, al ser cuestionada sobre el caso de Layda Sansores, solo atinó a respaldar a la gobernadora, sin emitir un comentario congruente con los valores del movimiento que representa. Su declaración, desabrida y sin sentido partidista, dejó en evidencia que la autocrítica sigue siendo un tema tabú, como si esta pudiera desestabilizar al partido. Este abordaje ha sido desafortunado por parte de la dirigencia.

    No obstante, en el caso de Adán y Ricardo, se habla de presentar denuncias para evitar la impunidad, sin importar de quién se trate. Esto muestra un esfuerzo por llegar a las últimas consecuencias si se encuentran irregularidades. Sin embargo, la unidad del partido queda atascada. Morena, desde su concepción, ha respetado el disentir para avanzar hacia una verdadera transformación. Pero las palabras de Andrés Manuel López Obrador, que tanto eco han hecho entre el pueblo, no logran resonar en la conciencia de quienes hoy dirigen el movimiento. Deberían fortalecerlo con verdadero liderazgo y no temer a la idea de fracturas por pugnas de poder.

    Como bien dijo nuestra presidenta: “No se olviden quién los eligió, no tengan memoria corta”.

    El pueblo se los hará saber si continúan con estas pugnas y a la dirigencia si persiste en su tibieza.

    ¡Solo el pueblo puede salvar al pueblo! ¡Se hizo una vez y se hará cuantas veces sea necesario!

  • Tres acciones impecables de la 4T

    Tres acciones impecables de la 4T

    Por Miguel Ángel Ferrer

    Muy recientemente el gobierno de Claudia Sheinbaum realizó tres acciones de enorme importancia para beneficio de México. Primeramente se dió un golpe mayúsculo al negocio del contrabando de mercancías de origen chino.

    Mediante un operativo sorpresa fueron decomisados muchos millones de dólares en artículos almacenados y comercializados en pleno centro de la ciudad de México y a la vista de todo el mundo.

    Casi simultáneamente Sheinbaum le ordenó al secretario de Seguridad desplazarse por tiempo indefinido a la ciudad de Culiacán, capital de Sinaloa, para coordinar los esfuerzos federales, estatales y municipales en el combate a la ola de violencia criminal que azota a esa y a otras urbes y regiones de la entidad.

    La tercera acción fue coordinar de modo pacífico y público la disolución de una muy numerosa caravana de migrantes indocumentados de diversas nacionalidades (muchos de ellos con niños) que, habiendo partido de la frontera sur de México, pretendían llegar a la línea fronteriza con Estados Unidos, para lograr la tarea imposible de internarse en la Unión Americana, a fin de sumarse al mercado laboral estadounidense.

    Como era de esperarse, los críticos más contumaces e insensatos de Sheinbaum afirmaron que tales acciones del gobierno mexicano se habían dado para responder a las presiones y amenazas de Donald Trump en materia comercial, migratoria y de narcotráfico.

    Para empezar el análisis habría que preguntarse si es bueno o malo combatir, hágalo quién lo haga, el contrabando de mercancías. Malo sería tolerar las violaciones a las leyes fiscales.

    También debería uno preguntarse si es bueno o malo que desde las máximas instancias gubernamentales se combata coordinadamente la violencia criminal. Malo, muy malo, sería tolerarlas y, más aún, fomentarlas. 

    Y en cuanto a la política disuasiva del organizado negocio de la trata de migrantes, Claudia Sheinbaum está haciendo lo que hacía e hizo el gobierno del Presidente López Obrador a lo largo de su sexenio: no maltratar a los migrantes, ofrecerles refugio, protección y empleo en suelo mexicano.

    ¿Son buenas o malas estas medidas migratorias? Malo sería el reparto de palos. Malo sería acudir a las deportaciones forzadas y violentas y a la negativa de protección, refugio y empleo.

    Sheinbaum ha ofrecido a Washington cooperación, lo que se está viendo. Y esa cooperación, como igualmente se está observando, es principalmente en beneficio de México. 

    Y si adicionalmente estas políticas públicas evitan conflictos con el gobierno de Estados Unidos, pues miel sobre hojuelas.