Tag: WikiLeaks

  • Assange está libre, pero no se ha hecho justicia

    Assange está libre, pero no se ha hecho justicia

    Fuentes: Blog de Rafael Poch

    Julian Assange está libre. En el momento de escribir estas líneas se encuentra de camino a las Islas Marianas del Norte, un remoto territorio estadounidense en el Pacífico occidental, para ultimar un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos por el que será condenado a cumplir condena en la prisión de Belmarsh. Salvo que el imperio haga algún turbio tejemaneje durante el proceso, regresará a Australia, su país de origen, como hombre libre.

    Es importante destacar que, según los expertos que han comentado esta sorprendente novedad, no parece que el acuerdo de culpabilidad vaya a sentar nuevos precedentes legales que perjudiquen a los periodistas en el futuro. Joe Lauria informa de lo siguiente para Consortium News:

    «Bruce Afran, un abogado constitucional de EE.UU., dijo a Consortium News que un acuerdo de culpabilidad no crea un precedente legal. Por lo tanto, el acuerdo de Assange no pondría en peligro a los periodistas en el futuro de ser procesados por aceptar y publicar información clasificada de una fuente debido a que Assange aceptó tal cargo.»

    Obviamente tengo un montón de emociones acerca de todo esto, después de haber seguido este importante caso tan de cerca durante tanto tiempo y haber puesto tanto trabajo en escribir sobre ello. Queda mucho, mucho trabajo por hacer en nuestra lucha colectiva para liberar al mundo de las garras de la máquina asesina imperial, pero estoy muy contenta por Assange y su familia, y me siento bien al marcar una sólida victoria en esta lucha.

    Sin embargo, nada de esto deshace los males imperdonables que el imperio infligió en su persecución de Julian Assange, ni revierte el daño mundial que se ha hecho al hacer de él un ejemplo público para mostrar lo que le sucede a un periodista que dice verdades incómodas sobre el gobierno más poderoso del mundo.

    Por lo tanto, aunque Assange sea libre, no podemos decir que se haya hecho justicia.

    La justicia sería que Assange recibiera un indulto total e incondicional y una indemnización millonaria del gobierno estadounidense por el tormento al que le sometieron con su encarcelamiento en Belmarsh a partir de 2019, su encarcelamiento de facto en la embajada ecuatoriana a partir de 2012 y su encarcelamiento y arresto domiciliario a partir de 2010.

    La justicia consistiría en que Estados Unidos introdujera cambios jurídicos y políticos concretos que garantizaran que Washington no podría volver a utilizar su poder e influencia en todo el mundo para destruir la vida de un periodista extranjero por informar sobre hechos incómodos para él, y en que presentara una disculpa formal a Julian Assange y a su familia.

    La justicia consistiría en detener y procesar a las personas cuyos crímenes de guerra expuso Assange, y en detener y procesar a todos los que contribuyeron a arruinarle la vida por denunciar esos crímenes. Esto incluiría a toda una serie de agentes y funcionarios gubernamentales de numerosos países y a varios presidentes estadounidenses.

    Justicia sería también una bienvenida y honores de héroe por parte de Australia a su llegada, y una seria revisión de la servil relación de Canberra con Washington.

    Justicia incluiría disculpas formales a Assange y su familia por parte de los consejos editoriales de todos los medios de prensa de la corriente dominante que fabricaron el consentimiento para su viciosa persecución -incluyendo y especialmente The Guardian– y la destrucción completa de las reputaciones de todos y cada uno de los periodistas sin escrúpulos que ayudaron a difamarlo a lo largo de los años.

    Si estas cosas ocurrieran, entonces podríamos argumentar que se ha hecho justicia hasta cierto punto. Tal y como están las cosas, todo lo que tenemos es el cese de un único acto de depravación por parte de un imperio que sólo está retrocediendo para dejar espacio a depravaciones más nuevas e importantes. Todos seguimos viviendo bajo una estructura de poder que se extiende por todo el planeta y que ha demostrado al mundo entero que destruirá tu vida si sacas a la luz su criminalidad, para luego quedarse atrás y llamarlo con orgullo justicia.

    Así que personalmente creo que voy a tomarme esta pequeña victoria con calma, con un rápido «gracias» al cielo y volver al trabajo. Aún queda mucho por hacer, y muy poco tiempo para hacerlo. La lucha continúa.

    Publicado en: Assange Is Free, But Justice Has Not Been Done – Caitlin Johnstone

  • Wikileaks: países de AL se unen a llamado de AMLO de liberar a Assange

    Wikileaks: países de AL se unen a llamado de AMLO de liberar a Assange

    Kristinn Hrafnsson, editor en jefe de Wikileaks, y Joseph Farrell, embajador de esa organización, se reunieron con Andrés Manuel López Obrador pocos días antes de la Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN). El Presidente reiteró su solidaridad con Julian Assange, encarcelado en la prisión de máxima seguridad Belmarsh, en Londres, y se comprometió a hablar sobre el caso con Joe Biden, en la reunión privada de ambos mandatarios. Lo cual hizo, afirmó Hrafnsson, en entrevista con La Jornada.

    La reunión con López Obrador se llevó a cabo al final de una gira por América Latina, durante la cual la delegación de Wikileaks se vio con los presidentes de Brasil, Colombia, Bolivia y Argentina. “Se comprometieron a apoyar la lucha por la libertad de Julian Assange y a hacer un llamado a la administración de Biden a retirar los cargos contra el australiano”, dijo Hrafnsson.

    En el pasado, el mandatario mexicano “ha sido muy vehemente en su apoyo, y fue, en muchos sentidos, la punta de lanza, la única voz entre dirigentes mundiales, que mostraba su apoyo a Julian, cuando otros permanecían en silencio”, siguió Hrafnsson. Por ello, durante el encuentro, Wikileaks le manifestó su agradecimiento. “Fue una muy buena visita, que duró dos horas, en un día ajetreado (la semana previa a la cumbre). Pude entrar en detalle, sobre el caso de Julian, y el Presidente estaba muy atento, comprensivo”.

    Presión a EU

    Hrafnsson valoró que “fue una buena conclusión de nuestra gira por América Latina. Ahora tenemos el compromiso de todos los principales países al sur de la frontera estadunidense, de presionar moderadamente a la administración de Biden, hacerle un llamado a que haga lo correcto y practique lo que pregona en el tema de libertad de expresión, y que retire los cargos contra Julian”.

    Assange lleva casi cuatro años encarcelado en la prisión de máxima seguridad Belmarsh, luchando contra su extradición a Estados Unidos, donde enfrentaría 18 cargos, 17 de los cuales están basados en la Ley de Espionaje, que hasta ahora no ha sido usada contra un periodista. “Están igualando periodismo con espionaje”, indicó Hrafnsson. Si es hallado culpable de todos los cargos, podría enfrentar una sentencia de 175 años.

    “Es hora de decir ya basta, necesita ser liberado, no cometió ningún crimen, sólo el crimen de hacer periodismo, y si ese es un crimen hoy, todos deberíamos estar preocupados”, expresó el actual editor en jefe de Wikileaks. “Tengo la esperanza de que el mensaje está permeando, y que otros dirigentes mundiales también se pronunciarán, que escucharán las fuertes voces que provienen de América Latina, de López Obrador en México”.

    Actualmente, esperan la decisión del Tribunal Superior del Reino Unido, si permitirá que Julian apele la petición de extradición. Pero la decisión lleva “un tiempo inusualmente largo” en llegar.

    Caso político, no judicial

    A juicio de Hrafnsson, queda claro que el caso de Assange es político y no judicial. “Están eludiendo hasta el hecho de que la petición de extradición viola el tratado de extradición entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Este tratado prohíbe la extradición por causas políticas, y Julian es acusado de la ofensa política en su forma más pura: espionaje.” Así que “no podemos depender del proceso judicial, tenemos que tratar esto como lo que es: una persecución política que requiere de la intervención e interés de los líderes políticos”.

    De ahí su beneplácito de que “más dirigentes siguen el ejemplo de López Obrador: Gustavo Petro en Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Alberto Fernández y Cristina Kirchner (como vicepresidenta) en Argentina y Luis Arce en Bolivia; todos estuvieron de acuerdo y nos dijeron: esto es inaceptable, para nosotros, como líderes de países, porque nos afectará, a los periodistas les afectará, si este ejemplo se lleva a cabo (sentenciar a Assange en Estados Unidos); representa mucho más que la vida de un individuo, es una amenaza al principio de la libertad de expresión en todo el mundo”.

    La Jornada

  • Campaña por la libertad de Julian Assange

    Campaña por la libertad de Julian Assange

    FOTO: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO.COM
    El defensor del derecho humano a la información Julian Assange –perseguido político por varios gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos– hizo del mundo un lugar más libre, gracias a las revelaciones de WikiLeaks, consideran Epigmenio Ibarra, Pedro Miguel y Rafael Barajas. Para los entrevistados, se trata del mejor periodista a nivel mundial y es fundamental que México siga a la vanguardia de su defensa

    “Es una paradoja que un hombre en el ejercicio de su libertad nos hizo más libres a todos y ahora está siendo castigado por eso”, señala el periodista y cineasta Epigmenio Ibarra al describir la persecusión que ha encabezado por años el gobierno estadunidense en contra de Julian Assange. En entrevista con Contralínea, expresa que la lucha por la libertad del defensor del derecho humano a la información es una manera de reconocer “su sacrificio, su esfuerzo heroico y demandamos a los Estados Unidos que cese la persecución y al Reino Unido que no se le extradite, que no se ponga en manos de ese imperio cuyo verdadero rostro fue develado por el trabajo de Assange y de WikiLeaks”.

    Añade que el periodista australiano no hizo nada más que decir la verdad. “A nadie debe condenarse por decir la verdad”. El productor de cine y corresponsal de guerra opina que la solidaridad de la administración federal con Assange es un “acto de congruencia, libertad y dignidad del gobierno de México, el gobierno de la Cuarta Transformación, honrar a la familia Assange y, a través de ellos, a Julian Assange porque hoy somos un poco más libres, gracias a que él está encerrado y gracias a que sobre él pesa la posibilidad de una condena de 75 años”.

    Destaca que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha denunciado que se trata de un preso político, además de subrayar que el “delito” de Assange es “haber denunciado crímenes en el ejercicio heroico del quehacer periodístico”. Ante la invitación que hiciera el primer mandatario mexicano a los familiares del editor de WikiLeaks para asistir a la conmemoración de las fiestas patrias, Epigmenio Ibarra comenta que ésta es una acción digna y valiente del gobierno de México: “un abierto desafío a la política imperial de los Estados Unidos. Ellos no son la autoridad del mundo y por tanto, cuando cometen crímenes ostentando esa calidad que no tienen han de ser denunciados como lo fueron por Assange”.

    Para el caricaturista y periodista Rafael Barajas, Fisgón, sin lugar a dudas “Julian Assange es el periodista más importante de nuestro tiempo. Él, con el grupo de WikiLeaks reveló arriba de 250 mil documentos privados de Washington, que además documentaron cosas terribles, desde la brutalidad de la guerra en Afganistán hasta los entretelones de las cañerías de la política de Washington en América Latina”.

    Recuerda uno de los cables difundidos por WikiLeaks “que es crucial para México, en donde se documenta que el 1 de septiembre de 2006 fue Felipe Calderón a la embajada norteamericana y ahí se pactó trabajar, crear un equipo de trabajo, de interés para Estados Unidos, poco después, empezó la guerra contra el narcotráfico”.

    Barajas considera que es una vergüenza que Estados Unidos que “se presenta como el principal bastión, principal defensor de los derechos humanos y de la libertad de expresión, haya perseguido a Julian Assange. Una persecución política y comercial tan grotesca, tan absurda”.

    FOTO: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO.COM

    México, tierra de asilo

    Por su parte, el antropólogo social y literato Pedro Miguel indica que la campaña que se lleva en el país para la liberación de Julian Assange “es muy importante para  agitar las conciencias, comunicar la abominación y la injusticia tremenda que se está cometiendo en contra de un hombre comprometido con la verdad, con la democracia, la transparencia y con la decencia”.

    Respecto de las manifestaciones del gobierno de México, dice que se trata de la “emblemática recuperación de los valores tradicionales de la política exterior mexicana por parte de la cuarta transformación, porque México fue una tierra de asilo para todos los perseguidos durante muchas décadas. Me siento muy orgulloso, muy conmovido de que hoy vuelva a ser esa tierra de asilo que se le había perdido a México y al mundo”.

    FOTO: 123RF
    Ithaka ¡Assange libre! ¡Assange libre! Se escuchó al unísono en la sala 10 de la Cineteca Nacional la noche del 9 de septiembre en la primera de varias funciones de Ithaka, documental acerca de la vida del periodista y editor de WikiLeaks, perseguido por el gobierno de Estados Unidos y actualmente preso en Reino Unido. Estaban presentes en la proyección John y Gabriel Shipton, padre y hermano del defensor de derechos humanos que puso al descubierto las atrocidades cometidas en el ataque aéreo en Bagdad  del 12 de julio de 2007, los Diarios de la Guerra de Afganistán y los Registros de la Guerra de Irak, en contra de la población civil y de periodistas. Julian Assange, el editor de WikiLeaks –la organización que ha revelado más de 10 millones de documentos de interés público a nivel internacional– es un ícono de la libertad de expresión en el mundo. El hombre de 51 años ha merecido el reconocimiento del gobierno de México en favor de la libertad de prensa y el ofrecimiento de asilo político en el país. John, ataviado con un traje sastre oscuro y 23 horas de jet lag, agradeció al final del rodaje las muestras de solidaridad para con su hijo. “Creo que nos movemos todos juntos, en solidaridad, buscando la libertad de Julian, junto con el presidente Obrador llegamos al corazón de esta situación para poder concluirla”. Acompañado de su hijo Gabriel, dijo que la movilización que se ha dado a favor de la libertad de Assange “permite entrar con nuestra fuerza y nuestro conocimiento a los parlamentos y, eso es lo que nos va a traer a Julian de regreso a casa. Confiamos en el poder de WikiLeaks, de los periodistas y el periodismo en general que nos den la respuesta y el conocimiento para llegar a las políticas correctas, y esas políticas nos den la respuesta”. En tanto, Gabriel hermano del periodista de origen australiano, se mostró agradecido por el “increíble apoyo para Julian, incluso el ofrecimiento del asilo político [del presidente Andrés Manuel López Obrador], él estaría muy feliz de poderlo recibirlo, pero tenemos que sacarlo de la cárcel primero, es por lo que estamos peleando aquí”. En Ithaka, John  y Gabriel Shipton –así como Stella Morris, esposa de Julian Assange– evidencian la lucha sin tregua para liberar al periodista durante ya varios años, al mismo tiempo, defender las libertades de prensa y de expresión, así como los derechos humanos en todo el mundo. La pareja y abogada de Assange resalta la injusticia que vive el editor de WikiLeaks por revelar los secretos de un gobierno poderoso. Entre las hipótesis de este documental se avizora que el gobierno de Estados Unidos utiliza a Assange para amedrentar a aquellos periodistas que en un futuro pretendan revelar información importante para la sociedad.

    ContraLínea

  • AMLO llama a medios internacionales a iniciar una campaña en favor de Assange

    AMLO llama a medios internacionales a iniciar una campaña en favor de Assange

    FOTO: 123RF

    El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que los medios de comunicación internacionales “van a quedar manchados”, si no llaman a que se le otorgue el indulto al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien podría ser extraditado de Reino Unido a Estados Unidos para enfrentar diversos cargos de los que lo acusa el gobierno estadunidense.

    Durante su conferencia de prensa matutina, el primer mandatario cuestionó: ¿Qué, no vale la pena que se ocupe el The New York Times del asunto, o el Washington Post o el Financial Times o El País, y convocar a un encuentro de la prensa más importante del mundo para exhortar, para pedir, para llamar a que se le otorgue un indulto a Assange? Si no lo hace, van a quedar manchados”.

    López Obrador advirtió que si llevan a Assange a “Estados Unidos y lo condenan a pena máxima y a morir en prisión, hay que empezar la campaña de que se desmonte la estatua de La Libertad, que entregaron los franceses, y que está en Nueva York, porque ya no es símbolo de libertad”.

    El titular del Ejecutivo recordó que fue a través de WikiLeaks que se reveló un ataque en su contra por parte de la iglesia, “para decirlo con precisión, por algunos jerarcas de la Iglesia en el 2006, que hicieron campaña en contra. Un cardenal, que está ahora jubilado, fue a decir a Roma, al embajador de Estados Unidos en Roma, de que yo era un peligro para México y que tenía el gobierno de Estados Unidos que intervenir para frenar nuestro movimiento”.

    De ahí su defensa a favor de Assange, porque, entre otras cosas, “ahí se hicieron denuncias sobre violación de derechos humanos, sobre intervencionismo, sobre represión y ahora resulta que el periodista más valiente, profesional, con más arrojo, está en la cárcel, y la gran prensa guarda silencio. ¿Dónde está la libertad de expresión? ¿Dónde está la defensa a la libertad de expresión?”.

  • Denise Dreser acusa AMLO de calumniarla; pero SÍ existe documento de WikiLeaks donde es señalada de informante de EU

    Denise Dreser acusa AMLO de calumniarla; pero SÍ existe documento de WikiLeaks donde es señalada de informante de EU

    Esta mañana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador habló sobre el linchamiento mediático de que está siendo objeto su gobierno; y recordó que que en la investigación de WikiLeaks se dieron a conocer los nombres de distintos agentes del Gobierno estadounidense donde resaltó el nombre de Denise Dresser, quien acudía a la Embajada americana para informar y alertar sobre la posible victoria del entonces candidato de izquierda, el ahora presidente López Obrador.
    “Ahí en esos cables –WikiLeaks– que tiene que ver con México aparecía que la señora Denise Dresser iba a la embajada de Estados Unidos a informar”. Dijo el Presidente López Obrador en la mañanera de hoy.

    Ante esto, la politóloga Denise Dresser, acusó al mandatario federal de calumniarla con la información dicha en la mañanera.

    “El presidente López Obrador otra vez me calumnia”, acusó Denise Dresser en sus redes sociales.

    “Responderé puntualmente a través de una carta pública, en la que refuto sus aseveraciones falsas sobre mí”.

    Y es que para nadie es un secreto la afinidad de la comentarista, que continuamente presenta Carmen Aristegui en su programa, tiene con los norteamericanos y su cultura, y por consiguiente, su profundo desprecio por sus raíces mexicanas.

    https://twitter.com/rochaperiodista/status/1496130988753235969?s=20&t=v8gdtly-Ka9jEzpNbZ4HSQ
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    Sin embargo, para su mala fortuna, la documentación de WikiLeaks sobre Denise Dresser no es una calumnia, ya había sido dada a conocer años atrás.

    Por lo que varios tuiteros e intelectuales simpatizantes del movimiento de la 4T, mostraron los cables de WikiLeaks en donde se menciona a la colaboradora de Carmen Aristegui.

    Fuente SinLínea

  • La Justicia británica falló a favor de EEUU y de extraditar a Julian Assange

    La Justicia británica falló a favor de EEUU y de extraditar a Julian Assange

    Foto de Julian Assange a su salida de la audiencia en enero de 2020. Foto Reuters.

    El Tribunal de Apelación de Londres dio la razón a Estados Unidos y este 10 de diciembre informó que aprobó la extradición del fundador de Wikileaks, Julian Assange, acusado por Washington de delitos relacionados con espionaje, luego de que publicara secretos militares de ese país en los que se revelaron decenas de irregularidades, crímenes y excesos en Medio Oriente. La familia del programador anunció que recurrirá el «injusto» fallo.

    El Tribunal revirtió el fallo anterior al considerar que el gobierno estadounidense ofreció suficientes garantías de que el fundador de WikiLeaks será tratado correctamente en suelo estadounidense. Washington quiere juzgarlo por la publicación a partir de 2010 de unos 700.000 documentos diplomáticos y militares secretos, relacionados principalmente con las guerras dirigidas por Estados Unidos en Afganistán e Irak, y las reiteradas violaciones de sus tropas a los derechos humanos.

    Hasta el momento la Justicia británica no ha contemplado el derecho a la libertad de expresión en este caso, mientras reporteros y organizaciones humanitarias sostienen que este proceso judicial socava ese derecho en todo el mundo.

    Assange y su equipo legal aseguran que los cargos en su contra tienen motivaciones políticas y que él y sus abogados fueron espiados en la embajada de Ecuador. Insisten en que su salud mental está en riesgo. Por su parte, las autoridades estadounidenses sostienen que son asuntos que deberían abordarse en un juicio en su país.

    Meses atrás se especuló con la posibilidad de que la insistencia del gobierno de Estados Unidos de procesar a Assange fuera revertida con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, pero las acciones de su Administración han dejado claro que el sucesor de Donald Trump se adhiere a la decisión de sus antecesores de juzgar al hombre que es visto como responsable de empañar la imagen de la primera potencia ante el mundo.

    Las autoridades estadounidenses acusan a Assange de 18 cargos, 17 de ellos relacionados con espionaje y uno con piratería informática, tras la divulgación de 700.000 archivos secretos de Estados Unidos, incluido material audiovisual, que puso a la diplomacia estadounidense contra las cuerdas, pues reveló decenas de irregularidades, crímenes y excesos durante las campañas militares en Irak y Afganistán.

    De ellos se destaca un video militar estadounidense en 2010 que muestra un ataque de 2007 de helicópteros Apache en Bagdad, el cual mató a una docena de personas, incluidos dos miembros del personal de la agencia de noticias Reuters.

    Tras casi una década tratando de evitar la extradición a Estados Unidos, Asange está un paso más cerca de ser entregado a las autoridades de ese país. Pero aún quedan más recursos antes de que pueda ser enviado a ese país. Es probable que la disputa legal llegue hasta la Corte Suprema, el último tribunal ante el que es posible apelar en Reino Unido.

    El Tribunal de Apelación de Londres devolvió el caso de la extradición de Assange a EE.UU a un tribunal inferior de Westminster, mientras el fundador de WikiLeaks sigue encarcelado. «El tribunal admite el recurso», se limitó a decir el juez Timothy Holroyde ante una sala abarrotada por la fuerte expectación mediática del caso. Ahora el gobierno estadounidense podrá volver a intentar extraditar a Assange, encarcelado en Londres desde su detención en abril de 2019 en la sede de la embajada de Ecuador en Londres, donde durante siete años obtuvo refugio e incluso la nacionalidad ecuatoriana, para juzgarlo por espionaje, tras encarcelarlo en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh.

    El 27 y 28 de octubre se celebró en Londres el juicio ante el que se interpuso el recurso presentado por EEUU después de que en enero la Justicia británica se negara a extraditar al fundador de WikiLeaks. La jueza Vanessa Baraitser explicó que el rechazo a la petición de Washington respondió a los temores de que el activista pudiera suicidarse, argumentando que la extradición sería «opresiva» debido a la salud mental de Assange.

     EEUU aseguró entonces al Reino Unido que si extradita a Assange, este podría cumplir su condena en Australia, el país donde nació. 

    La corte señaló que está satisfecha con las garantías de la parte estadounidense de que Assange no será sometido al duro régimen conocido como medidas administrativas especiales cuando esté bajo custodia en EEUU. El juez afirmó que la defensa de Assange tiene derecho a impugnar el veredicto presentando un recurso. «El tribunal permite presentar el recurso», señaló.

    La defensa de Assange argumenta que tiene derecho a la protección de la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU. por su condición de periodista, lo que también se extiende a la publicación de los documentos filtrados.

    Por su parte, la pareja del fundador de WikiLeaks, Stella Moris, calificó la decisión como «un grave error judicial». «¿Cómo puede ser justo, cómo puede ser correcto, cómo puede ser posible extraditar a Julian al mismo país que planeó matarlo?», lamentó. Asimismo, Moris aseguró que la defensa presentará un recurso «lo antes posible».

    Reporteros Sin Fronteras también ha condenado la decisión del tribunal. «Creemos firmemente que Julian Assange fue perseguido por sus contribuciones al periodismo«, escribió en Twitter el secretario general de la organización, Christophe Deloire. Asimismo, advirtió que el caso puede tener «peligrosas consecuencias para el futuro de la libertad de prensa en el mundo».

    Los abogados de Washington apelaron la decisión de  la jueza Vanessa Baraitser y en octubre argumentaron que Baraitser no había dado suficiente importancia a otros testimonios de expertos sobre el estado mental del detenido. También garantizaron al tribunal que no se mantendría al australiano, de 50 años, en aislamiento punitivo en una prisión federal de máxima seguridad, y que recibiría un tratamiento adecuado.

    Ahora, el tribunal de apelaciones de Londres les dio la razón, anulando la sentencia previa, por considerar que «Estados Unidos ha proporcionado ahora al Reino Unido un paquete de garantías que responden a las conclusiones específicas» que preocupaban a Baraitser. El caso ahora volverá a ser examinado, en una fecha aún por determinar.

    El caso de Assagne se ha convertido en una causa paradigmática para los defensores de la libertad de expresión. WikiLeaks arugmenta que tiene los mismos derechos que otros medios a publicar material secreto, si es de interés público. El gobierno estadounidense, que lo ha acusado de 18 cargos que incluyen espionaje, afirma que Assange no es periodista sino pirata informático y que la divulgación de documentos sin ningún filtro puso en peligro la vida de sus informantes.

    Si es extraditado, juzgado y condenado, podría ser encarcelado a un máximo de 175 años de cárcel, aunque la sentencia exacta es difícil de calcular y podría ser más corta. 

    * Isabella Arria Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).