Explicó que en Pemex, prestan sus servicios alrededor de 4,500 empresas, entre grandes, medianas y pequeñas, siendo la empresa Baker Hughes se encuentra ubicada en el quinto lugar dentro.
Octavio Romero Oropeza, director de Petróleos Mexicanos (Pemex), aseguró que la asociación civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) miente al afirmar que el Gobierno de México asignó un contrato directo por 89 millones de dólares a la empresa Baker Hughes, vinculada a la casa en Houston de José Ramón López Beltrán, hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador. Aseguró que en la empresa del Estado no hay empresas consentidas”.
Romero Oropeza hizo referencia a la denuncia interpuesta por Latinus, MCCI y con la columna publicada en el diario Reforma, el pasado 5 de febrero, firmada por la reportera Peniley Ramírez, en la que hablan sobre supuesto caso de corrupción, derivado de la renta de una propiedad entre la esposa de José Ramón López Beltrán y un exejecutivo de la empresa Baker Hughes.
Explicó que en Pemex, prestan sus servicios alrededor de 4,500 empresas, entre grandes, medianas y pequeñas, siendo la empresa Baker hughes se encuentra ubicada en el quinto lugar dentro de las 25 empresas que más le facturan a Pemex.
“En Petróleos Mexicanos no hay empresas consentidas, ni que hayan sido creadas en la presente administración. En el caso de Baker Hughes, que tiene presencia en nuestro país y en Pemex, desde hace 60 años, logró sus mejores montos de contratación en los años 2008, 2012 y 2014, es decir en las administraciones de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto”, señaló Romero Oropeza.
Los mayores contratos
458 mdd: 2008
409 mdd: 2012
524 mdd: 2014
Contratos durante la 4T
62 mdd: 2018
86 mdd: 2019
13 mdd: 2020
“La asociación civil de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad miente cuando afirma que en agosto de 2019 se le otorgó a la empresa Baker Hughes una asignación directa por 89 millones de dólares”, dijo.
Octavio Romero Oropeza destacó: “Lo cierto es que se trató de una licitación pública en donde participaron 6 empresas de las cuales, 2 presentaron una oferta para proveer dichos bienes y en este caso bombas electro centrifugas”.
Explicó que la empresa Baker Hughes ganó al ofertar un menor precio -42% por debajo del precio de referencia, y por ende ofrecer mejores condiciones económicas para Pemex.
Los precios del barril de petróleo ubicados por arriba de los 100 dólares por uno suenan lejanos ahora que éste oscila entre los 40 y los 20 dólares. En el periodo de altos excedentes petroleros, cuando la mezcla mexicana de petróleo valía 106 dólares por barril, estos fueron repartidos a cada una de las entidades federativas para impulsar el desarrollo de las comunidades, para infraestructura o para el combate a la pobreza, de acuerdo con la versión oficial. Pero, ¿se invirtió en ello? Académicos entrevistados por SinEmbargo afirman que la ausencia de una estricta auditoría y la corrupción en los tres niveles de Gobierno y en Petróleos Mexicanos no permitieron que la población gozara los beneficios del boom petrolero que se registró en las administraciones de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa. Así, con toda opacidad, miles y miles de millones de pesos en ganancias del petróleo simplemente desaparecieron…
El deterioro financiero y de infraestructura de Pemex, a la que el Estado mexicano le regateó la inversión, repercute en accidentes mortales, como el de abril pasado en la Plataforma Abkatun. Foto: Cuartoscuro
PRIMERA PARTE DE UNA SERIE
Por Dulce Olvera y Daniela Barragán
Ciudad de México, 30 de mayo (SinEmbargo).– “Nosotros, una Nación rica en petróleo, dentro de nueve años no tendremos un solo barril que vender al exterior; las exportaciones de petróleo son y han sido el sustento de nuestro presupuesto”, dijo Vicente Fox Quesada en abril de 2010, cuatro años después de haber entregado la Presidencia de México a Felipe Calderón Hinojosa. Ambos presidentes, emanados del Partido Acción Nacional (PAN), tuvieron durante sus administraciones la más alta producción petrolera en la historia de México y petroprecios récord que dieron altos márgenes de ganancia.
Les llegó a ellos la oportunidad histórica de concretar un mayor crecimiento que se viera reflejado en mejores condiciones en la calidad de vida de las personas y en un mayor desarrollo para los estados.
Pero no, no lo hicieron y la profecía foxista de 2010 hoy casi se cumple.
De 2000 a 2012, el país obtuvo del crudo de Petróleos Mexicanos (Pemex) 7 billones 753 mil 200 millones de pesos. Sin embargo, la gran oportunidad que representó la captura de ese monto extraordinario se esfumó, debido al despilfarro, la falta de rendición de cuentas, y el hecho de que México nunca ha tenido una política energética integral o porque se ha manejado dentro de una política de privatización de los recursos naturales, explicaron especialistas.
Desde principios del 2000, en el arranque del Gobierno de Vicente Fox, el precio del petróleo repuntó luego de un periodo de caídas posteriores a la euforia de la década de los setenta. La mezcla mexicana aumentó de 18.61 dólares el barril en 2001 a 53.04 dólares en 2006, lo que ubicó el precio real cercano al nivel de 1982. El año 2007 registró un precio de 69.90 y en 2008, se ubicó en 95.80 dólares promedio.
Aunque durante la crisis de 2009 bajó a 63.34, para el siguiente año se fijó a 78.73 dólares; en 2011 se rebasó los 100 dólares por barril. El precio más alto registrado corresponde a ese año: 106.56 dólares por cada barril de crudo.
En el sexenio foxista, de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), la situación en materia energética tomó un rumbo diferente pese a la ausencia de una reforma en el sector, pues el incremento en los precios del petróleo generó que esos ingresos registraran una tasa media de crecimiento anual del 10.3 por ciento, crecimiento superior al registrado en los ingresos tributarios de 3.7 por ciento promedio anual.
Aunque el mercado petrolero es altamente dependiente de las decisiones que toma la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que México no es parte, los especialistas sostienen que aún con un barril que se vende a 40 dólares, se pueden obtener utilidades, pero debido al modelo de negocios que crearon dos reformas energéticas, la de 2008 y sobre todo la de 2013, gran parte del dinero lo reciben empresas privadas que operan con Pemex a través de concesiones.
Enrique Peña Nieto recibió un barril de petróleo que se mantenía en 105.89 dólares. Durante su primer año de administración se mantuvo en 100 y después pasó a 87.22 dólares, para prolongar su caída a 43.58 dólares promedio en 2015. Incluso un barril de petróleo llegó a costar 18 dólares.
La Reforma Energética de la actual administración, lejos de refrescar a la ahora Empresa Productiva del Estado, parece que la ha terminado por hundir en la crisis. Según su reporte financiero de 2015, enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la pérdida neta fue de 97.7 por ciento, es decir 521 mil 607 millones de pesos. Esa cifra, en 2014, fue de 263 mil 819 millones de pesos.
Pemex, uno de los instrumentos más importantes del desarrollo económico del país e incluso, uno de los símbolos de riqueza más reconocidos por los mexicanos, conserva un solo rol y es el de espectador. Los proyectos planteados por la Reforma Energética, Pemex no puede cubrirlos. El objetivo de “romper su monopolio energético” que persiguen las autoridades se está cumpliendo y el petróleo mexicano es un recurso al que sólo las grandes empresas pueden aspirar.
EL PETRÓLEO DE LA ALTERNANCIA
Carlos Romero Deschamps, líder de los petroleros, fue acusado de desviar 500 millones de pesos a la campaña presidencial del priista Francisco Labastida, pero fue exonerado del llamado Pemexgate. Foto: Cuartoscuro
El entonces director del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz Martínez, cuestionó que durante los seis años del Gobierno de Vicente Fox el ingreso extraordinario que obtuvo el país por la exportación de crudo, de alrededor de 180 mil millones de pesos al año en promedio, “se había destinado a financiar el gasto de la administración y no a mejorar la competitividad nacional”.
Durante el Gobierno de Fox Quesada nunca se turnó al Congreso de la Unión una propuesta concreta de Reforma Energética ni se vinculó de manera convincente a la industria petrolera con el sector energético, planteó Roberto Gutiérrez Rodríguez, investigador del Departamento de Producción Económica de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco en el documento “La reforma petrolera de México: ¿dos sexenios sin política energética?”
“El ex Presidente panista no utilizó los excedentes petroleros para invertir en la industria o en la generación de infraestructura. Por el contrario, los orientó al reforzamiento de la posición internacional del país a través de la acumulación de reservas del Banco de México y contrató más personal y mejor pagado en Pemex. Al inicio de su sexenio, en el corporativo de Pemex trabajaban cerca de 24 mil personas, mientras que con Calderón, la cifra estaba en 48 mil personas; es decir, se duplicó la burocracia. Gente en el escritorio, no en actividades productivas”, estableció el académico.
A esto, agregó Gutiérrez Rodríguez, se sumó el Pemexgate en el 2000: el desvío de 1,500 millones de pesos para el sindicato de la petrolera, de los cuales 500 millones fueron para apoyar a Francisco Labastida Ochoa, entonces candidato a la Presidencia de la República del Revolucionario Institucional (PRI), de acuerdo con investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR). El PRI pagó una multa de mil millones de pesos.
El segundo caso emergió en 2004, cuando se hicieron públicos los acuerdos del Gobierno federal y la dirección de Pemex para transferir al sindicato 7 mil 800 millones de pesos.
Los impuestos petroleros representaron 36.5 por ciento del total de los ingresos ordinarios gubernamentales, de acuerdo con el artículo “Petróleo y crecimiento económico en México” del economista Francisco Colmenares. Pero, pese a registrar un crecimiento extraordinario no se destinaron a impulsar un mayor crecimiento de la inversión pública, cuya importancia había disminuido a 13 por ciento en el gasto público.
“La renta petrolera que debía haberse blindado para apoyar proyectos productivos y el mejoramiento de la infraestructura física y de comunicaciones a lo largo del territorio nacional fue asimilada para financiar el crecimiento del gasto corriente del sector público y las obligaciones del servicio de la deuda”, determinó el especialista.
Pemex siempre ha tenido rendimientos, sostiene el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alfredo Bravo Olivares. El problema, dijo, viene después del cobro de impuestos, sobre todo en 2007 con el auge de precios que se tuvo.
“El problema está en la asignación presupuestal que hace el gobierno mismo. Una gran cantidad de recursos están en los Contratos de Servicios Múltiples y en los Proyectos de Inversión de Infraestructura Productiva con Registro Diferido en el Gasto Público, los famosos Pidiregas, que no son otra cosa que concesiones a los privados, a mediano y corto plazos, para obra, para exploración, extracción, en los cuales Pemex estaba entregando actividades sustantivas de la nación a los privados mediante crédito”, explicó Bravo Olivares.
Ese crédito queda como una deuda a mediano y corto plazo para Pemex, que tiene que ser refinanciado en la base de los rendimientos del mercado petrolero. Está el caso de los hijos de Martha Sahagún, esposa de Vicente Fox, fue un escándalo el hecho de que le rentaran a Pemex un par de buques-cisterna para transportar petróleo con un costo de 400 mil dólares al día.
“Ahí se fueron los rendimientos de Pemex: en entregar a la iniciativa privada las actividades parciales de Pemex a costos muy elevados para beneficio de alguien; es decir, utilizando recursos públicos para enriquecer más a los privados”, sostuvo Bravo Olivares.
LOS EXCEDENTES CALDERONISTAS
El ex Presidente Felipe Calderón impulsó una Reforma Energética para Pemex que, de acuerdo con especialistas, ya planteaba la privatización de la petrolera mexicana. Foto: EFE
En el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se intentó implementar la primera gran Reforma Energética ante el diagnóstico de Pemex: el futuro de corto y largo plazo de la industria petrolera dependía de la explotación de yacimientos en las aguas profundas del Golfo de México. Sin embargo, la petrolera no podía desarrollar pozos a tal profundidad. Ante ello, se necesitaba la participación de empresas extranjeras con tecnología de punta, sin que el Estado perdiera su rectoría en la industria.
El investigador de la UAM, Roberto Gutiérrez, recordó que a esa nueva Ley se le veía como una privatización encubierta con pérdida de la soberanía y capacidad de iniciativa de Pemex. Además, la iniciativa no proponía elevar la productividad de Pemex, distribuir la excesiva fuerza de trabajo o reducir el número de miembros del sindicato petrolero en el Consejo de Administración de Pemex (5 de 11).
De 2006 a 2008 ya había más conciencia con respecto a la necesidad de utilizar la renta petrolera de una forma más oportuna, aseguró Arturo Carranza, especialista en Energía del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). Pero la estructura de la Ley fiscal “ponía muchos candados o limitaciones” a una mejor administración de los ingresos petroleros.
En entrevista para SinEmbargo, Gutiérrez Rodríguez comentó que esa reforma, al no generar cambios constitucionales, no dejó satisfechos a los inversionistas, por lo que no se recibieron recursos de la iniciativa privada para invertir en Pemex y todos los recursos provinieron del sector público.
Se realizaron gastos “muy onerosos”; por ejemplo, en Chicontepec, Veracruz, se invirtió hasta 30 mil millones de pesos anuales. Esas acciones provocaron el descuido de otras actividades, sobre todo en lo que respecta a las aguas profundas. A decir de Gutiérrez Rodríguez se pensó que más adelante, con un mejor panorama, Pemex podría entrar al ruedo.
Y aunque se trataba de un auge que inició desde 2002, la mayor cantidad de recursos se percibieron en este periodo. No obstante, “la opacidad” en el manejo de los excedentes petroleros había provocado que persistiera “la desconfianza de la sociedad” respecto a la capacidad de Pemex y el gobierno federal para manejar los recursos de la industria petrolera, sostuvo Gutiérrez en el artículo citado.
En mayo de 2008 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reportó que los excedentes petroleros habían sido de cero en el primer trimestre del año debido a los subsidios otorgados a los alimentos, la gasolina y el diesel. Esto “resultó extraño a los mexicanos”, en virtud del alto nivel que alcanzaron los precios del petróleo en el periodo. En el tercer trimestre, el 14 de julio, el precio de la mezcla mexicana llegó a su máximo histórico de 132.71 dólares por barril.
Ese mismo año, el de la crisis financiera, el titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Arturo González de Aragón, denunció opacidad, corrupción, impunidad y desviaciones en el manejo de los recursos de Pemex durante un Foro Nacional de Fiscalización.
“Se llegó a tener hasta 55 mil millones de dólares de exportaciones en un solo año, en 2011. A principios de siglo, el precio estaba a 30 dólares y fue subiendo paulatinamente y llegó a rebasar los 100 dólares, la crisis de 2008 golpeó un poco el precio y lo bajó a 5, pero se recuperó en menos de un año. Haciendo la cuenta de los recursos que entraron al país en el sexenio de Calderón, a un promedio de 43 mil millones de dólares por año, son aproximadamente 250 mil millones de dólares los que recibió el país por exportaciones de petróleo y productos derivados en la administración calderonista. Con Fox fueron alrededor de 170 mil millones de dólares. Son 420 mil millones de dólares o más en dos sexenios. La pregunta es legítima: ¿qué se hizo con ese dinero?”, agregó Gutiérrez Rodríguez.
El Gobierno federal anunció la creación de un programa de transferencias de recursos, a través del Ramo 33, para que el dinero se gastara en proyectos de desarrollo en los 2 mil 400 municipios del país. Se asignó más dinero a los que tenían un mayor número de pobres y después a los que tenían más habitantes.
Se pagaron obras de infraestructura, alumbrado público, seguridad y se reforzó el programa Oportunidades (hoy, Prospera). Otra parte se fue a la reserva legal del Banco de México, que al inicio de la administración de Fox, tenía entre 25 mil o 30 mil millones de dólares y en la administración de Calderón, se terminó con aproximadamente, 180 mil millones de dólares.
A fines de 2014, la reserva de Banxico tenía 195 mil millones de dólares. Ahora está en 175 mil. De acuerdo con información del doctor Gutiérrez, entre el 85 y el 90 por ciento de las reservas internacionales del Banco de México, provienen de Pemex.
LO QUE QUEDA PARA PEÑA
La crisis en el precio del petróleo no sólo golpeó a México. Las inversiones enfocadas a petróleo a nivel mundial en 2015, pero para 2016, los proyectos se han retomado.
Pemex, al sobreexplotar durante el petróleo en aguas someras (la producción de Cantarell que de 2.4 millones de barriles diarios, actualmente está en 300 mil), tiene el reto de extraer el que está en aguas profundas, para muchos, la joya de la corona que trajo la Reforma Energética.
“A quien le tocó pagar el precio de haber sobreexplotado a la empresa es a la administración actual. Todo lo que comenzó a ocurrir en 2004, cuando se registraron las bajas en Cantarell y cuando el director general Luis Ramírez Corso manifestó que la producción iba a estar cayendo en este campo a razón de 200 mil barriles por año. Se cumplió. Los costos de extracción son demasiado altos en Chicontepec y en el Golfo de Sabina y en tierra firme. La única opción es irse al mar profundo donde son aún mayores los costos de extracción y las empresas sólo vendrán cuando estén seguras de que recuperarán sus costos y eso no sucederá en el corto plazo, de modo que al Gobierno de Peña Nieto le toca una situación muy difícil. No verá, de ninguna manera en su administración, los beneficios de la Reforma Energética”, enfatizó el académico de la UAM.
Lo que se está pagando, coinciden, es la ausencia de una política energética en el país, ya que lo que actualmente sucede es que son las empresas extranjeras las que están definiendo el rumbo.
Los estatutos de la reforma recalcan que no pueden existir monopolios en el mercado petrolero y las ventas y producción de Pemex, representan más del 50 por ciento de éste en México. El objetivo gubernamental es achicarlo.
En ese contexto, las políticas de rescate del Gobierno federal son sólo paliativos de corto plazo, con el objetivo de atraer a empresas extranjeras para que produzcan lo que Pemex no puede hacer ya, dijo Gutiérrez Rodríguez.
La falta de inversión, tanto económica como tecnológica y en materia de recursos humanos, han provocado que Pemex esté rezagado en la exploración de aguas profundas en el Golfo de México, zona en la que las grandes empresas petroleras de Estados Unidos, en plena crisis petrolera global, lograrán obtener cifras históricas de extracción en los siguientes dos años. Ahora, la única forma en la que México podría aspirar a una parte de las aguas del Golfo será a través de una alianza en la que, de acuerdo con especialistas consultados, tendría el papel de aprendiz del proceso, pero no de un líder.
En la licitación de la Ronda Uno de aguas profundas, Pemex aún no está registrada dentro de las empresas interesadas, lo que deja el campo abierto a las privadas.
Para Bravo Olivares, esta reforma sólo llegó a legalizar lo que ya sucedía: las actividades sustanciales estaban y están en manos de privados.
“Pemex queda sólo como un órgano encargado de verificar que la actividad de los privados funcione de manera adecuada; de ver qué se concesiona, bajo qué términos y, al final, después de quitarle al precio de barril de petróleo el costo de la exploración, el costo de la extracción, la transportación… lo que quede es de los mexicanos. Todo lo demás ya es de privados”, sostuvo.
“Pueden decir: ‘el petróleo se queda aquí, es muy de los mexicanos’, y es verdad, pero todo el valor que ya le quitaron por entregar las actividades sustanciales, es lo que realmente afecta y eso es lo que hicieron: le quitaron a Pemex la capacidad productiva, de extracción, la dejaron en manos de los privados. Pemex sólo es propietario del resultado final, de lo que está completamente desvalorizado”, destacó.
El Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador informó que se redujo en 3 mil 200 millones de dólares (mdd) la deuda de Pemex. Además disminuyó en 10 mil 500 millonesde dólares la presión financiera de la petrolera hasta 2030.
Este domingo, la Secretaria de Hacienda notificó que concluyó el proceso de refinanciamiento de la deuda a corto plazo de Petróleos Mexicanos (Pemex). Este refinanciamiento permitió reducir en 3 mil 200 mdd la deuda de la empresa petrolera.
“La operación, que se realizó coordinadamente por Hacienda y Pemex, fue considerada por las calificadoras y analistas como un éxito” expresó Hacienda.
De acuerdo al Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, el refinanciamiento de la deuda de Pemex estuvo enfocado en intercambiar bonos con vencimiento en el corto plazo por un nuevo bono a 10 años.
La operación se enfocó en intercambiar bonos de @pemex con vencimiento a corto plazo por uno nuevo a 10 años. Ello permitió disminuir en 3,200 millones de dólares la deuda de la empresa y en 10,500 millones su presión financiera hasta 2030.
Además, se informó que el gobierno federal aportó 3 mil 500 mdd de recursos fiscales para potenciar el refinanciamiento de los vencimientos de corto plazo. Sin embargo, esto no significó una reducción al presupuesto ni puso en riesgo la ejecución del gasto público.
De igual forma, esta transacción logró comprimir el diferencial de tasa que pagaba Pemex sobre la tasa del soberano en 50 puntos base. Con esto el gobierno federal consiguió una reducción del costo financiero por 180 millones de dólares por año.
Todo un éxito el proceso de refinanciamiento de @Pemex. Se refrendó la confianza de los mercados en la estrategia de fortalecimiento financiero de nuestra petrolera estatal, que estamos llevando a cabo conjuntamente @Hacienda_Mexico y @Pemex.
Como se mencionó, esta reestructuración consiguió reducir el costo financiero del sector público y la deuda de mercado de Pemex. De esta forma, la deuda de la empresa petrolera disminuyó en 3 mil 200 mdd y redujo su presión financiera, entre 2024 y 2030, en 10 mil 500 mdd.
Este proceso fue llevado a cabo por instrucción del Presidente Andrés Manuel López Obrador, tal como lo expresó la Secretaria de Hacienda en su comunicado.
“La instrucción del Presidente de México es apoyar a la empresa petrolera, que es de todos los mexicanos, y al mismo tiempo mantener las finanzas públicas sanas y la deuda pública controlada”
En la conferencia matutina del pasado 22 de diciembre, Octavio Romero Oropeza, director de Pemex, detalló acciones con las que se está rescatando a la empresa petrolera mexicana.
Se informó sobre la compra de la refinería Deer Park por parte de Pemex. Esta notica dio pie a que tanto el presidente de México como el titular de Petroleros Mexicanos explicaran la condición en la que se encontraba la empresa estatal. Además, expusieron una serie de acciones llevadas a cabo para darle más fuerza a Pemex.
López Obrador explicó que desde la expropiación petrolera, en 1938, hasta los años 80, México era autosustentable en combustibles. Sin embargo, por falta de inversión estatal en refinerías, los combustibles se tuvieron que empezar a comprar en el extranjero.
Pero aclaró que con el plan puesto en marcha en su administración, las cosas están cambiando.
“Entonces, girar de nuevo es una política distinta que están llevando a cabo en Pemex. Y esto significa más trabajo en México, más independencia; ahora los talleres de las refinerías están operando como no se veía en otros tiempos. La gente está contenta, los trabajadores petroleros, porque los que se van de jubilación están dejando las instalaciones como las encontraron cuando empezaron ellos a trabajar, no en ruinas.” dijo el mandatario.
A su vez, Romero Oropeza explicó que en administraciones anteriores se destinaba más de la mitad del presupuesto para exploraciones en el norte del país y en aguas profundas sin mayores resultados.
“Cuando nosotros llegamos a esta administración ya durante los 15 años previos al inicio de esta administración la mayor parte de la inversión se destinaba, como dice el señor presidente, al norte y sobre todo a las aguas profundas, fueron muchos años de invertirle miles de millones de dólares sin mayores resultados; el tema es que, al día de hoy, no ha podido extraerse una gota de aceite de aguas profundas.”
Sin embargo, según explicó el jefe petrolero, el presidente tenía claro que las mayores reservas de petróleo se encuentran en aguas someras y en tierra. Por lo que desde 2019, se han focalizado los recursos en esas áreas. Esto ha permitido a Pemex descubrir múltiples yacimientos en el sureste y en aguas someras. Ejemplo de esto sería el Campo Tierra Blanca o el campo Ixachi en Veracruz.
El cambio de enfoque de los recursos de Pemex de aguas profundas a aguas someras lograron que en solo tres años se hayan descubierto tres campos gigantes. Un campo gigante se denomina así cuando se espera que produzca más de 500 millones de barriles. Además se han descubierto otra buena cantidad de yacimientos más pequeños pero con un gran potencial.
Sin embargo, según explicó el jefe petrolero, el presidente tenía claro que las mayores reservas de petróleo se encuentran en aguas someras y en tierra. Por lo que desde 2019, se han focalizado los recursos en esas áreas. Esto ha permitido a Pemex descubrir múltiples yacimientos en el sureste y en aguas someras. Ejemplo de esto sería el Campo Tierra Blanca o el campo Ixachi en Veracruz.
El cambio de enfoque de los recursos de Pemex de aguas profundas a aguas someras lograron que en solo tres años se hayan descubierto tres campos gigantes. Un campo gigante se denomina así cuando se espera que produzca más de 500 millones de barriles. Además se han descubierto otra buena cantidad de yacimientos más pequeños pero con un gran potencial.
“Pero ya hay 10 puntos que tienen que ver con exploración, que tiene que ver con producción, refinación, el gas, la distribución de los combustibles, es decir, la recuperación del mercado interno, el garantizar que no aumenten los precios, continuar la alianza con técnicos y con trabajadores de Pemex que nos han ayudado mucho a rescatar a Pemex, un tema importante de los 10 es la seguridad, el mantenimiento de equipos.”
Ciudad de México. Emilio Lozoya Austin “es un personaje representativo de los actos de corrupción más graves ocurridos en el país en la administración pasada”, señalaron integrantes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y de la petrolera nacional durante la audiencia en la que un juez de control dictó la prisión preventiva justificada ayer al ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El representante de Pemex, que acompañó a los agentes del Ministerios Públicos durante la audiencia realizada el miércoles en el Reclusorio Norte, señaló que las imágenes del ex funcionario cenando en un restaurante de Polanco el pasado 9 de octubre, fueron “una absoluta falta de respeto, una burla a las instituciones y una provocación a las autoridades. Mandan un mensaje de que hay una justicia inequitativa en la aplicación de la ley que no es aceptable”.
En tanto el Ministerio Público federal, informó durante la audiencia el descubrimiento de una cuenta en la que Lozoya posee 2 millones de euros. Reveló que en las recientes indagatorias se descubrió que el ex director de Pemex tiene estos recursos en Newbank, en Liechtenstein, los cuales fueron transferidos a través de Zecapan, S. A., con sede en Islas Vírgenes, consideradas un paraíso fiscal, empresa que recibió los recursos de una offshore creada por la constructora Odebrecht para el pago de sobornos.
Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, es trasladado por la Policía española en Marbella, el 13 de febrero de 2020. (JORGE GUERRERO/AFP)
En el extranjero, Lozoya contó con las empresas Yacani, Zecapan, Latin America Asia Capital Holding Ltd y Tochos Holding para ocultar sus operaciones financieras, pero también en México, Odebrecht y sus filiales (Constructora Norberto Odebrecht, Ingeniería y Construcción Internacional, Servicios Integrales y Odebrecht Ambiental) tuvieron acceso a más de 10 empresas fachadas que así como repartían dinero en estados con elecciones en puerta, tenían vínculos con otras firmas de papel que recibieron decenas de contratos públicos, de acuerdo con la misma fuente.
De acuerdo con la fiscalía, entre febrero y marzo de 2014 la cuenta bancaria de Zecapan recibió 5 millones 951 mil dólares. El 14 de noviembre de ese año fueron cambiados por 4 millones 517 mil euros; Una semana después se llevó a cabo una transferencia de 2 millones de euros a la cuenta de JF Holding, S. A., de la cual Emilio Lozoya era accionista.
Ante las acusaciones de las autoridades de que Lozoya Austin no ha aportado información para llevar ante la justicia a otros ex funcionarios y legisladores que se habrían beneficiado de los sobornos de Odebrecht, sus abogados, encabezados por Miguel Ontiveros, respondieron que “hay que atrever a denunciar a gente relacionada con actos de corrupción como lo hizo el señor Emilio Lozoya”.
Posteriormente ratificaron la plena colaboración con las autoridades para que se conozcan los hechos que denunció en agosto de 2020 contra los políticos y legisladores, como presuntos responsables de incurrir en actos de corrupción asociados con la firma Odebrecht, o también de participar en operaciones fraudulentas contra la empresa productiva del Estado.