Resulta que en México ya también se pusieron las pilas y de acuerdo con información de Milenio, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), ha reforzado la investigación contra el expresidente Felipe Calderón y otros funcionarios cercanos al ex secretario de seguridad, Genaro García Luna; quien es señalado culpable de 5 delitos en Estados Unidos.
Información del medio citado señala que la UIF sí encontró elementos que podrían resultar en nuevas denuncias penales derivadas de los contratos por más de 745 millones de dólares que beneficiaron al exsecretario de Seguridad durante el sexenio de Felipe Calderón.
Y es que el titular de la UIF, Pablo Gómez a Milenio, la investigación contra el expresidente panista no solo sigue abierta, sino que incluso, ya detectaron nuevas evidencias.
“No (se ha cerrado), no, a Calderón se le sigue analizando, no se ha suspendido el análisis de Calderón y de ninguna persona vinculada o posiblemente relacionada con García Luna”.
A la pregunta de Milenio si “todavía no encuentran nada adicional”, Pablo Gómez replicó: “no, sí, sí, hemos encontrado muchas cosas, pero todavía no las puedo decir porque tengo que terminar, no hemos terminado, imagínate”.
Ante estos nuevas rutas de corrupción, la UIF podría tener finalmente, elementos sólidos para una denuncia penal en contra de Calderón, pero no solo él, podría salpicar a otros funcionarios de las dependencias que entregaron los contratos a las empresas de García Luna.
“Empresas que además, tienen cuentas bloqueadas, que están denunciadas penalmente ante la Fiscalía General de la República y que forman parte del juicio que inició el gobierno mexicano en Florida para recuperar los bienes que se compraron con este dinero del erario”. Relata el medio.
La investigación que relaciona a Felipe Calderón con García Luna es por 30 contratos “considerados como ilícitos”, por un monto total de 745 millones 879 mil 384 dólares.
“Los contratos van del 17 de febrero de 2009 con Felipe Calderón, hasta el 20 de abril de 2018 ya con Enrique Peña Nieto como presidente de la República e involucran a la Policía Federal, al Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México”.Se detalla.
Es importante precisar, que el caso García Luna no está del todo cerrado en Estados Unidos, pues a pesar de ser declarado culpable. En el senado estadounidense ya están pidiendo información, no solo del exsecretario de seguridad de Calderón. También de agencias norteamericanas como la DEA y el FBI.
‼️Senado de EU investigará a DEA y FBI por caso García Luna
El senador republicano Chuck Grassley pidió a la DEA y al FBI la información acerca de caso contra García Luna. Ya sea grabaciones, reportes, notas y otros documentos de la actividad criminal del secretario de Seguridad de Felipe Calderón, así como los archivos que hayan obtenido de su computadora y celular, artículos que le fueron decomisados tras ser detenido en diciembre de 2019.
Con una mínima parte de la evidencia que existe para demostrar que García Luna es responsable de narcotráfico y de delincuencia organizada, un jurado neoyorkino lo declaró culpable de los 5 cargos que se le imputaron, en un juicio donde se cuidó principalmente que ninguno de los funcionarios y agentes estadounidenses involucrados con este sujeto, fuera siquiera mencionado.
Durante el juicio, que se preparó por 3 años con cientos de miles de pruebas documentales, no se utilizó ni una sola de ellas, el veredicto se basó únicamente en los testimonios de policías, agentes y narcotraficantes. Incluso siendo así, ni siquiera se presentaron los testimonios de otros personajes que podrían haber declarado de primera mano la participación del acusado en el narcotráfico, como La Barby y el mismo Chapo Guzmán.
Esta aparente omisión de pruebas contundentes, disponibles pero no utilizadas en el juicio por la fiscalía, así como el recorte en los tiempos estimados para que éste se llevara a cabo, de 8 a 3 semanas, refuerza la hipótesis de que la fiscalía de Nueva York no presentó ninguna prueba que pudiera inculpar a funcionarios de aquel país.
Sin embargo con las testimoniales presentadas por la fiscalía y sus argumentos, fue suficiente para que 12 personas comunes y corrientes, seleccionadas por la fiscalía y por la defensa para actuar como jurados, declararan culpable de todos los cargos por unanimidad al acusado, emitiendo un veredicto lapidario que puede sumir a García Luna en la cárcel por lo que le resta de vida.
El Juez Cohan dictará la sentencia para este sujeto el 27 de junio a las 11 de la mañana, después de que la defensa haya llevado su caso a la corte de apelaciones en abril, como lo mencionó el abogado César de Castro. Con esto terminará el capítulo negro de este delincuente pernicioso, en quien Calderón tuvo a bien poner el gobierno al servicio del Cártel de Sinaloa. Ahora comenzará la cacería de sus cómplices en el saqueo del erario.
Pero en realidad este es el inicio de un proceso mucho más importante para la justicia, que es encerrar a quien desde la presidencia fue responsable de que todo lo anterior sucediera.
Ahora cobra especial importancia las declaraciones del ex primer comandante de la Policía Federal, Javier Herrera Valles y del ex subsecretario de la defensa en época de García Luna, general Tomás Ángeles Dahuahare, sosteniendo que le advirtieron a Felipe Calderón que este sujeto estaba ligado al crimen organizado, haciéndolo cada uno de ellos hasta en dos ocasiones.
Como pago por intentar advertir al presidente sobre el peligro que se corría teniendo un delincuente en la Secretaría de Seguridad Pública nacional, les fabricaron delitos y los metieron en prisión, de la que ambos salieron absueltos un tiempo después.
Sólo estos dos testimonios demuestran sin necesidad de buscar más pruebas, que existen por toneladas, que Calderón no solamente sabía que García Luna era un criminal actuando en asociación franca con uno de los cárteles del narcotráfico, sino que sabiéndolo fue por lo menos su cómplice, si no es que también fue su socio y su jefe, muy probablemente siendo él quien dio las órdenes necesaria para que esto sucediera.
Independientemente de los crímenes de toda índole que cometió Calderón, respaldado por los grupos de delincuentes que trabajaban con él y de los traficantes de influencias a los que les otorgaba negocios al amparo del poder, la gravedad de lo que hizo García Luna cobijado y seguramente con el beneplácito de su jefe, son crímenes de lesa humanidad que los mexicanos no vamos a olvidar y no estaremos tranquilos hasta que la justicia los alcance a todos ellos.
Como dijo el filósofo italiano Césare Beccaria: “Los delitos deben ser calificados según el daño infligido a la sociedad”.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, el 22 de febrero de 2023. Foto Roberto García Ortiz
La declaración de culpabilidad del ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna de crímenes asociados al narcotrafico y corrupción es una enseñanza para que nunca más haya impunidad y muestra un caso emblemático de la decadencia del régimen, expuso el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien además desestimó la declaración pública del presidente Felipe Calderón, porque “solo dijo lo que ya se sabía de que él ordenó la guerra contra el narcotrafico, pero lo importante es saber: ¿por qué lo designó? ¿Por qué lo dejó los seis años? ¿Qué órdenes le daba? ¿Cuáles eran los acuerdos?”
Durante su conferencia de prensa, López Obrador afirmó que “era notorio que este señor tenía muchísimo poder, pero ¿quién le transmite el poder a un secretario, si los secretarios por ley están bajo las órdenes del presidente?”
López Obrador aseveró que el fondo del asunto es tener mayor información de por qué se mantuvo en los gobiernos de Vicente Fox (como titular de la Agencia Federal de Investigaciones) y con Calderón como secretario de Seguridad Pública. “Sobre eso es que queremos información. Es lo que queremos. Es la explicación que estamos esperando. Todavía hay la posibilidad de que García Luna se declare como testigo, yo diría como presidente de México, que ojalá y lo haga a cambio de que informe sobre si recibía órdenes o informaba a los ex presidente tanto a Fox como a Calderón, Cuando estaba en la AFI y SSP.
Con ironía, describió que en el texto de Calderón “sólo faltó que dijera que la culpa de García Luna era mía. Ya todos los corruptos se consideran perseguidos. Yo no conocí a García Luna, a Calderón lo vi como diez veces y a Fox como 20 veces, porque siempre he tratado de guardar distancia”. Todo lo demás es una apología a la violencia de Estado, de que no debe temblarnos la mano, hay que enfrentar con valentía a los delincuentes cuando el gobierno estaba lleno de delincuentes. Imagínense qué garantías para la sociedad si el gobierno está en manos de delincuentes.
Cuestionó que llamara de no distraerse de lo fundamental, “esto (García Luna) no sirve para nada, para no distraeremos.. o sea hay que seguir con el mátalos en caliente” . Pidió difundir en la pantalla del Salón Tesorería el texto de Calderón en donde ratifica que debe utilizar la fuerza para enfrentar a la delincuencia y no para hacer uso faccioso de la justicia e intimidar a críticos”, dice Calderón, pero, añadió López Obrador, ¿cuál intimidación? Y remató ya “todos los corruptos se dicen perseguidos”.
Calificó de que fue un fracaso la alternancia porque los que llegaron se asociaron con la delincuencia, consideró López Obrador. Lo que responde Felipe Calderón no tiene nada que ver con el tema, se va por la tangente, por lo que ya sabemos. Dijo que él enfrentó con toda la fuerza a la delincuencia. Eso es lo que ha sostenido siempre y lo que llevó a declarar la guerra contra el narcotrafico.
A pregunta expresa sobre la posibilidad de inicio un proceso legal contra García Luna en México y la viabilidad de la extradición, pidió aguardar a que concluya este proceso, porque todavía García Luna pudiera asumirse como testigo . “Yo diría como Presidente de México que ojalá y lo haga a cambio de que informe sobre si recibía órdenes o informaba a los ex presidente tanto a Fox como a Calderón”.
López Obrador dijo que otra cosa muy importante es ¿cuáles eran sus vínculos con autoridades de Estados Unidos? Porque fue hasta premiado por autoridades de Estados Unidos. “No puede ser que tampoco supieran, porque lo de Rápido y Furioso fue una acción concertada. El abogado de García Luna no planteó esto, era elemental para defender a su cliente. Mal abogado”.
–¿No contempla una denuncia?
–No, vamos a esperarnos pero queremos más información que va a salir de todo esto.
–Diputados de Morena señalaron que sigue Calderón…
–No coincido en eso, creo que tenemos que tener todos los elementos, pensar en el bien del país. Hasta donde se llegó ayer es una contribución y como el principal problema de Mexico es la corrupción. Hay que profundizar. Ya hemos visto lo de García Luna, así es en muchos casos, de cómo llegan los servidores públicos y se enriquecen con el cargo.
De igual manera se desmarcó de la propuesta del dirigente de Morena, quien anunció que propondrá al Instituto Nacional Electoral retirarle el registro al PAN. “Yo no me planteo eso. Desde luego la dirigencia de Morena y sus diputados tienen libertad, pero se tiene que ir a fondo del caso porque la gente no sabía que hacía García Luna en la AFI. Se empezó a saber de él cuando llegó a la SSP con Calderón porque lo empezaron a encumbrar los medios. Pero en el juicio se dio a conocer que los narcotraficantes se ponían los chalecos de la AFI. Entonces era se protege a uno y se combate a otros. Los mismos sicarios eran los que se ponían estos chalecos.
Más Adelante lanzó: ¿Quién manejaba el aeropuerto de la Ciudad de México? El Mayo (Zambada), dos sexenios.
El “cártel de Genaro García Luna” –en la mira del gobierno de Estados Unidos– alcanzó a los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox. En el juicio que se le sigue al exsecretario de Seguridad Pública mexicano en la Corte federal del Distrito Este de Brooklyn, la Fiscalía estadunidense ha presentado múltiples evidencias de que los 15 exfuncionarios que conformaron la organización criminal del exsecretario de Seguridad Pública operaron con impunidad dentro de las instituciones federales entre 2000 y 2012 –los dos sexenios panistas–, y que la corrupción llegó al más alto nivel. A días de que se decida el destino de García Luna, su cómplice Calderón se mantiene refugiado en España mientras que Fox continuaría en México
Nueva York, EU. Los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa y su antecesor Vicente Fox Quesada se encuentran en la mira del gobierno de Estados Unidos. Como parte del juicio de Genaro García Luna en la Corte federal del Distrito Este de Brooklyn, se ha revelado que las agencias de seguridad nacional –CIA, DEA, FBI– han rastreado todos los movimientos del exsecretario de Seguridad Pública y están convencidas de que éste y otros 14 exfuncionarios operaron como una organización criminal dentro de las instituciones federales, y que la corrupción y nexos con el Cártel de Sinaloa llegaron al más alto nivel. Ello, entre 2000 y 2012, periodo que corresponde a los gobiernos de ambos panistas.
En la presentación de los alegatos finales en el juicio contra el número dos del gobierno calderonista, la Fiscalía reveló ante el juez Brian Cogan, los 18 miembros del jurado (seis son suplentes), la defensa y el propio García Luna lo que considera la estructura criminal que conformó el exfuncionario federal: el enemigo estaba adentro.
Con base en información de inteligencia –sobre todo la que elaboró la DEA–, el miércoles 15 de febrero la Fiscalía mostró un esquema tipo pirámide en el se apreciaba en el primer peldaño al propio García Luna, hasta ahora considerado como la cabeza de la estructura presuntamente criminal pero sin descartar que hasta arriba pudieran estar los expresidentes de México.
Apenas debajo del exsecretario de Seguridad calderonista aparecían en el segundo peldaño sus amigos, cómplices y subalternos Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño. En el tercer piso de esa estructura se encontraban Armando Espinosa de Benito, Facundo Rosas Rosas, Édgar Millán Gómez, Iván Reyes Arzate, Víctor Garay Cadena, Édgar Bayardo y Francisco Javier Gómez Meza; y en el cuarto y último peldaño a Norberto Vigueras Beltrán, Fidel, Jorge, Guillermo Báez, Eloy y Víctor Hugo García. La mayoría de ellos, detenidos o prófugos.
No obstante, la Fiscalía ha señalado que éste es un caso de corrupción al más alto nivel del gobierno de México, corrupción que ocurre en secreto y que podría ir más allá de García Luna pues la debilidad institucional de México –al menos en el periodo analizado: 2000 a 2012– propiciaba que ilícitos como los de narcotráfico y lavado de dinero proliferaran, lo que indicaría que las indagatorias se mantienen abiertas.
En ese contexto y a través de la Fiscalía, el gobierno de Estados Unidos señaló que el exsecretario de Seguridad Pública de Calderón es culpable de conspirar con el Cártel de Sinaloa para introducir toneladas de cocaína a este país. Por ello, en su alegato final solicitó a los 12 miembros del jurado que determinen la culpabilidad del defendido en los cinco cargos que se le imputan:
Pertenecer a una empresa criminal de forma continuada.
Formar parte de una conspiración internacional para distribuir cocaína.
Conspirar para poseer cocaína e intentar distribuirla.
Conspirar para importar cocaína.
Falsificar declaraciones.
La fiscal Saritha Komatireddy –especializada en casos internacionales de narcóticos y lavado de dinero– indicó que García Luna nunca imaginó que los más de 20 testigos se presentaran ante esa Corte y describieran las actividades presuntamente delictivas del acusado. Agregó: pero las cosas pasan y por primera vez en este juzgado se puede decidir que se trata de un caso de corrupción al más alto nivel en el gobierno mexicano [de Calderón, pero también de Fox].
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Con el dedo, señaló hacia el lugar de García Luna e instó a los jurados que lo vieran: él es culpable, sentenció. La representante del gobierno federal estadunidense señaló que el defendido sabía que se estaba asociando en una organización criminal, el Cártel de Sinaloa.
Asimismo, indicó que el exfuncionario mexicano sí participó en la comisión de los delitos que se le imputan, pues por actuar u omitir hacerlo mediante diversas órdenes a sus subordinados, los crímenes sucedían. Uno de los ejemplos que puso fue la penetración y control que tuvo el Cártel de Sinaloa en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y recordó todas las pruebas al respecto, incluidas las declaraciones de los testigos cooperantes. Y recordó que hay consecuencias por las acciones.
La fiscal Komatireddy fue repasando cada una de las evidencias aportadas a lo largo de este juicio y destacó los detalles de los testimonios. Además, presentó la estructura de lo que podría denominarse el “cártel de García Luna” encabezada por el exfuncionario.
En el diagrama tipo pirámide se apreciaba en el primer peldaño al exsecretario calderonista; en el segundo, a Luis Cárdenas Palomino y a Ramón Pequeño; en el tercero, a Armando Espinosa de Benito, Facundo Rosas, Millán, Iván Reyes, Víctor Garay Cadena, Édgar Bayardo y Gómez Meza; y en el cuarto y último peldaño a Vigueras, Fidel, Jorge, Guillermo Báez, Eloy y Víctor Hugo García.
Asimismo, se centró en las coincidencias que revelan el nivel de corrupción al que presuntamente llegó García Luna:
-Los pagos del Cártel de Sinaloa a él y a sus subordinados, en especial a Luis Cárdenas Palomino.
-Las diferentes evidencias y testimonios de que García Luna trabajaba para el Cártel y hasta se le llamaba por la palabra compa, de compañero. Con lo que se comprobaría que al interior del grupo criminal se le veía como a un igual.
-La guerra entre el Cártel de Sinaloa y grupos antagónicos como Los Zetas y el Golfo, en la que el gobierno habría participado en defensa de la primera de estas dos organizaciones criminales
-El uso de información del gobierno mexicano para eliminar a los enemigos del Cártel de Sinaloa [en este punto, profundizó sobre las pruebas como por ejemplo los operativos conjuntos entre la Policía Federal y el grupo criminal de Joaquín Guzmán Loera, alias Chapo, para detener o abatir a líderes de las otras agrupaciones; la entrega a los narcotraficantes de credenciales de identificación y uniformes de corporaciones federales).
-El miedo de los testigos a declarar contra García Luna, por el enorme poder que éste había acumulado y que mantenía aún después de 2012. En ese sentido, recordó que las cárceles federales de México estaban bajo la custodia del exsecretario de Seguridad Pública, lo que era una amenaza real contra la vida de detenidos en conflicto con García Luna.
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-En el periodo de 2000 a 2006, indicó la fiscal, la AFI –a cargo entonces de García Luna– colaboró con la violencia, entre otros.
Luego de que la defensa presentara su propio alegato final, en voz del abogado César de Castro y en el que se anotó que no había evidencias de la corrupción de García Luna porque no se presentaron videos, fotografías, documentos ni dinero, y buscar descalificar los testimonios de los testigos cooperantes mediante el argumento de que ellos son los verdaderos criminales; la fiscal Erin Reid volvió a defender las pruebas de la Fiscalía.
Ella criticó que la defensa presenta a García Luna como la persona más desafortunada del mundo por ser víctima de una persecución del gobierno estadunidense y sus agencias. Asimismo, añadió que si bien la evidencia en este caso es chocante por tratarse de criminales confesos, hay cosas muy claras, como el hecho de que la Fiscalía sí presentó testigos y que en una conspiración de esta magnitud se debe sopesar a quién se le debe creer, pues ambos polos recurrían a la violencia y mataban.
A lo largo de esta última intervención, García Luna –traje negro, camisa blanca, corbata gris– movía la cabeza en señal de negativa, alzaba las cejas, se movía en su asiento. Por primera vez en estos tres días de la semana de cierre se le vio descolocado, enojado, haciendo gestos y viendo hacia el reloj que cuelga en la sala.
Rey Zambada implicó a Fox
Líder de la plaza del Distrito Federal de 2000 a octubre de 2008, Jesús Zambada García, alias el Rey Zambada, declaró bajo juramento que el Cártel de Sinaloa controló el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México desde el sexenio del panista Vicente Fox.
El 13 de febrero, el testigo estelar de la Fiscalía señaló que en las propias bodegas que tenía la Policía Federal al interior del AICM llegaban los aviones chárter procedentes de Venezuela, con entre una y cinco toneladas de cocaína. En estas operaciones, expuso, también se empleaban aviones pequeños, aerocommander, jets 747 a los que calificó como grandes, entre otras aeronaves.
Traje color beige, camisa blanca, corbata a rayas y una cabeza ya sin cabellera, el Rey Zambada declaró ante el juez Brian Cogan que quienes descargaban la droga eran los propios policías federales y que transportaban los cargamentos en sus patrullas, para entregarlos a miembros del Cártel de Sinaloa. Además, indicó que el papel que jugaba el gobierno federal fue muy importante para la organización criminal, sobre todo a partir del año 2000, cuando Fox ganó la Presidencia.
Otra de las declaraciones que destaca de este testigo es que, según su palabra, a partir de entonces el Cártel de Sinaloa creció sus negocios. Acerca de la rentabilidad de éstos, dijo que oscilaban entre los 2 mil 800 y los 3 mil millones de dólares, pues se podían “trabajar” hasta 100 toneladas de cocaína al mes.
A la pregunta de la fiscal de cuáles fueron las cosas que hizo el Cártel de Sinaloa para ser exitoso, el Rey Zambada respondió: “para asegurar el negocio se necesita apoyo del gobierno”. Y añadió que contar con el favor de las autoridades federales es muy importante para que el Cártel “tenga afluencia de trabajo grande”.
Sobre los nexos con el gobierno, Jesús Zambada –un narcotraficante confeso que se encuentra actualmente en libertad condicionada– afirmó que ésta se daba mediante Genaro García Luna. Como ejemplo, citó que en 2003, durante el sexenio de Fox, Arturo Beltrán Leyva le ofreció trabajar como enlace al más alto nivel, durante una reunión que sostuvieron en Cuernavaca y donde el llamado Jefe de Jefes le pidió dar la cara ante “esta gente [autoridades]”.
El Rey afirmó haber rechazado la propuesta de Arturo porque no contaba con las conexiones necesarias, a lo que Beltrán Leyva le respondió: “no te preocupes, yo tengo las conexiones. Por ejemplo, con el ‘compa G’”. Zambada García aseguró haber preguntado si acaso se trataba de García Luna y que la respuesta que le dio Arturo fue que sí.
Esa no fue la única referencia a García Luna: el Rey Zambada dijo haber sido testigo directo del pago de sobornos en dos momentos diferentes, en noviembre de 2006, previo a que el ingeniero y amigo de Calderón asumiera el cargo. Ello, porque su abogado Óscar Paredes sugirió la reunión luego de que sus fuentes le confirmarán que García Luna sería el próximo secretario de Seguridad Pública.
Ambos pagos, aseguró el testigo estelar, se hicieron en el restaurante Champs Elysees, ubicado sobre avenida Reforma en la Ciudad de México. Ese negocio, agregó más adelante, le compraba lechones pues él también se dedicaba a la crianza de cerdos.
El presunto primer pago ilegal a García Luna fue de 3 millones de dólares tan solo por sostener la reunión con el abogado Óscar Paredes. La entrega, afirmó, se hizo en uno de los privados del restaurante –el cual ya no existe–, mientras él observaba desde el bar que se encontraba en la planta baja. Primero vio pasar al licenciado Paredes. Minutos más tarde llegó García Luna acompañado de dos personas.
A la salida de García Luna, dijo el Rey Zambada, los dos colaboradores del exsecretario cargaban la maleta y el portafolios, respectivamente. Zambada García aseguró que él mismo ayudó a acomodar 2 millones de dólares en una maleta deportiva y el otro millón en un portafolios de abogado con mayor capacidad.
El exlíder del Cártel de Sinaloa indicó que el siguiente soborno ocurrió unos 15 o 20 días después. Entonces se le pagaron 2 millones de dólares que se acomodaron en una maleta deportiva. En ambas reuniones en las que sólo participó el ya fallecido abogado Paredes, García Luna se habría comprometido a no tocar a Ismael Zambada García, el Mayo: no abrirle investigaciones y dejarlo operar. Eso era todo lo que podía hacer, dijo, porque tenía compromiso con Los Beltrán Leyva.
En el segundo encuentro, el Rey fue visto por García Luna en el privado. Sobre este encuentro, el exnarcotraficante aseguró que como parecía que el exsecretario se iba a tardar unos 20 minutos más, el abogado Paredes le pidió que subiera al privado para que le comentara algo. En eso tocó la puesta y tomo por sorpresa a Jesús Zambada y a Óscar Paredes. Para corregir el error, el abogado del Cártel de Sinaloa presentó al Rey como un colega y éste abandonó de inmediato el privado.
En el contrainterrogatorio, la defensa de García Luna encabezada por César de Castro intentó hacer ver al testigo como una persona que no recuerda los hechos ocurridos 10 años antes, con lo que buscó descalificar ante los ojos de jurado todas las aseveraciones del Rey que tienen más de 13 años. No obstante, la ironía y las repuestas del hermano del Mayo Zambada acabaron por desesperar al abogado, a quien además le fueron anuladas –ante la objeción de la Fiscalía y la orden del juez– más de 10 preguntas.
La red de corrupción de Genaro García Luna –compuesta por al menos ocho personas físicas y 44 morales– extrajo de forma ilegal más de 745 millones de dólares (14.1 mil millones de pesos), a través de contratos fraudulentos con la Policía Federal, la OADPRS, el Cisen y la Procuraduría General de Justicia capitalina. El presunto robo multimillonario salpica a los expresidentes Calderón y Peña Nieto, al exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y al exjefe de gobierno Miguel Ángel Mancera. El dinero se trianguló al paraíso fiscal de Barbados y luego a Estados Unidos, donde se empleó para la compra de propiedades y autos de lujo, actualmente asegurados por las autoridades estadunidenses
Al frente de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno calderonista, Genaro García Luna tejió una red de corrupción y lavado de dinero compuesta por al menos ocho personas físicas y 44 morales. Quien fuera mano derecha de Felipe Calderón robó más de 745 millones de dólares del erario de la nación, mediante contratos fraudulentos con la Policía Federal, la OADPRS, el Cisen y la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, documenta la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el gobierno capitalino.
El presunto quebranto multimillonario a la Hacienda Pública ocurrió en los sexenios de Felipe Calderón –cuando las empresas obtuvieron 10 contrataciones– y de Enrique Peña Nieto –29 contrataciones ilícitas–, y también implica al gobierno de Miguel Ángel Mancera –con un contrato–, documenta la UIF. El gobierno de Claudia Sheinbaum precisa que en realidad, Mancera le otorgó tres contratos y no uno, por lo que se anunció que ya se dio la información a la Unidad de Inteligencia para indagar posibles responsabilidades penales.
El dinero obtenido ilegalmente se trianguló al paraíso fiscal de Barbados y luego a Estados Unidos, donde se empleó para la compra de propiedades y autos de lujo, actualmente asegurados por las autoridades estadunidenses, acusó el licenciado Pablo Gómez, titular de la Unidad, e la conferencia presidencial de este 9 de febrero.
“Bajo auspicio de García Luna, un conglomerado empresarial familiar que opera en distintos países obtuvo 30 contratos con diversos órganos de seguridad pública en México, a partir de los cuales se extrajeron recursos públicos por un monto de 745.9 millones de dólares. Y sigue el examen de otras operaciones: no hemos terminado”, señaló Gómez Álvarez.
Las empresas implicadas en las 30 contrataciones fueron: Nice Systems, Ltd; NUNVAV, Inc; NUNVAV Technologies, Inc; GLAC. Los contratos fueron asignados en el sexenio de Felipe Calderón desde la Policía Federal, Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social; y en el sexenio de Enrique Peña, del Cisen, del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social; además, desde el gobierno capitalino en la época de Miguel Ángel Mancera, específicamente a través de la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.
Los contratos implicaron beneficios económicos para García Luna y sus allegados por 745 millones 879 mil 384.78 dólares (unos 14 mil 171 millones 708 mil 310.82 pesos a un tipo de cambio de 19 pesos por dólar). De este monto, el 42.5 por ciento –unos 6 mil 400 millones de pesos– se adjudicó con Calderón Hinojosa desde instituciones encabezadas por el propio García Luna: la Policía Federal y el OADPRS. Mientras que en el gobierno de Peña se le asignó el 47.3 por ciento del total, desde el Cisen y el OADPRS, instituciones encabezadas por Miguel Ángel Osorio Chong, desde la Secretaría de Gobernación.
Al respecto, el titular de la UIF expuso que “estos beneficios fueron transferidos al extranjero mediante mecanismos dirigidos a ocultar el rastro a través de la utilización de paraísos fiscales y aplicados a la adquisición de bienes muebles e inmuebles”. Añadió que también hay otros activos en territorio estadunidense, en el estado de Florida.
Pablo Gómez explicó que la Unidad de Inteligencia Financiera, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, identificó la red de corrupción de García Luna, su forma de operación, los montos y la ruta que siguieron los recursos. Por ello, concluyó que el daño a la nación ascendió a más de 745 millones de dólares.
El titular de la UIF detalló que la red está conformada por el propio García Luna, por su esposa Linda Cristina Pereyra de García Luna, y por: Mauricio Samuel Weinberg López, Jonathan Alexis Weinberg Pinto, Sylvia Donna Pinto de Weinberg, Natan Wancier Taub, José Francisco Niembro González y Martha Virginia Nieto Guerrero de Niembro. Todos ellos fueron demandados por el Estado mexicano ante el Tribunal de Florida, en el juicio para que el país pueda recuperar los recursos defraudados a la Hacienda Pública.
“Hay una lista de 44 empresas que fueron utilizadas en esta trama de corrupción. Voy a mencionar, no todos los contratos puesto que son muy largos, pero vamos a poner como ejemplo de lo que estamos hablando el uso que se le dio a estos recursos por parte del grupo empresarial que tiene su sede en los Estados Unidos y que fue organizado por García Luna para llevar a cabo todas estas contrataciones que resultaron ser ilícitas durante el tiempo que este individuo fue servidor público y durante los seis años posteriores. En total, 20 años”, indicó Gómez. Se trata de las siguientes personas morales.
33. Restaurants & Beverage Operator Los Cedros Llc D/B/A Oggi Caffi
34. Ruby Dynasty Trust
35. Sdsw Dynasty Trust
36. Sunshine Dynasty Trust
37. Vfst, Llc
38. W Gourmet Group Llc
39. Wancier 2017 Family Trust
40. Imperial Crab, Ltd
41. Inmobiliaria Damari, Llc
42. Molv, Llc
43. Right Way Investments Corp
44. Sylsa Aircorp, Inc. And/Or Sysa Aircord, Inc
García Luna y el resto de personas físicas y morales que integran su red de corrupción se encuentran actualmente en la lista de personas bloqueadas. Además, explicó, desde el 24 de diciembre de 2019 la UIF presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República contra quienes participaron en esta confabulación, por hechos relacionados con delitos de corrupción, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, conocido como lavado de dinero.
Respecto de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida, el titular de la UIF explicó que ésta se presentó el 21 de septiembre de 2021. Además, dijo, tiene por objetivo “la recuperación de los activos adquiridos con los recursos extraídos del erario mexicano y ubicados en ese estado norteamericano con la intención de resarcir el daño generado al Estado de nuestro país. El proceso civil es independiente al juicio penal al que está sujeto García Luna en Brooklyn, Nueva York”.
Asimismo, Pablo Gómez aseguró que en México los procesos penales siguen su curso “y el gobierno espera que abarquen también los peculados y contrataciones indebidas cometidos mediante redes de corrupción encabezadas por García Luna durante 20 años, incluyendo dentro de estos los seis años del gobierno anterior en que siguió operando esta red de corrupción de García Luna, cuando ya no era servidor público”.
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Barbados, el paraíso fiscal de García Luna
Al el modus operandi del exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, la UIF descubrió que para lavar los más de 745 millones de dólares defraudados al erario nacional, la red de corrupción de García Luna empleó paraísos fiscales.
En la conferencia presidencial del 9 de febrero, el titular de la UIF explicó que García Luna y sus cómplices triangularon el dinero a paraísos fiscales de El Caribe, especialmente a Barbados, y de ahí a Estados Unidos. “El gobierno de México ha bloqueado, en el caso de García Luna, solamente 29 millones 920 mil 195, puesto que una de las características de esta trama de corrupción es que el dinero se lo llevaban a Estados Unidos a través de países de El Caribe, principalmente Barbados, en donde la mayor parte del dinero se fue rumbo a Miami, Florida”, afirmó Pablo Gómez.
Agregó que “no tenían recursos en el sistema financiero mexicano, sino que usaron el sistema financiero para sacar los recursos que cobraban en los contratos que García Luna promovía que se hicieran con las dependencias públicas de México”.
Al respecto, Gómez criticó que se llegó al extremo de que al gobierno de la Ciudad de México [en el tiempo en el que gobernaba Miguel Ángel Mancera] “le cobraron una cantidad relevante [26 millones 666 mil 666.6 pesos] por un reconocimiento de adeudo de un contrato que nunca fue firmado y que no existió jamás”. Ahora se sabe que son tres los pagos.
Sobre el hallazgo de la UIF, su titular dijo que fue denunciado y las autoridades capitalinas le están dando seguimiento porque tiene un origen en el presupuesto local. Añadió que la Unidad de Inteligencia Financiera ha dado toda la asistencia y toda la información al gobierno de México.
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Mansiones y autos de lujo
El caso que se sigue en Estados Unidos para la recuperación de bienes implica más de 19 propiedades y al menos 42 automóviles y motocicletas de lujo, que forman parte de los bienes inmuebles y muebles ligados a García Luna. Las residencias y vehículos ya fueron asegurados como parte de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida.
Al respecto, Pablo Gómez dio a conocer que las propiedades aseguradas judicialmente en ese procedimiento civil contra la red de corrupción presuntamente encabezada por García Luna son:
En total, esos bienes implican un monto por 17 millones 930 mil 402 dólares. Agregó que también hay una serie de bienes muebles por 21 millones 725 mil 419 de dólares que fueron vendidos antes de que iniciara el juicio promovido por el gobierno mexicano, “pero que, de todas maneras, forman parte del juicio para ser recuperados”, indicó Gómez.
De acuerdo con la UIF, entre los automóviles que fueron comprados con el dinero defraudado al pueblo de México están: “un Fiat 500 2013, un Royce Royce 2013, un Ferrari F430, un GMC Terrain de 2006, un Ferrari California 2017, un Maserati Levante 2017, un Jeep Limited Rubicon, un Audi 4, un Lamborghini. Están ustedes viendo de lado izquierdo el nombre del que aparece como propietario y todos están en la trama, todas las personas. Un Jeep Grand Cherokee, un Cadillac Escalade Premium 2015, un Mini Cooper, un Toyota 2015, un Honda Elements, un remolque, un Smart, otro Lamborghini Huracán, un Tesla, un Mercedes Benz 2005, un Land Rover de 2018, un Toyota Camry, un Sea Ray, un Mercedes Benz 2011, un Bentley convertible continental, una embarcación Scout de 2014, un Fiat Cabriolet, un Mazda, un Ford Mustang 1970 de colección, un Mercury Montego 75 también, un Ford Mustang también de colección 1967, otro del año 69, otro del año 70, otro más del año 70.
Además, se localizó una motocicleta Harley-Davidson de 2007, otra más de 2009, un Ford Mustang 1970, un Ford Mustang de 1968 también de colección, un Mercedes Benz 2012, otro Mercedes Benz 2010, un Jaguar sedán 2011 y una motocicleta de lujo.
Ésta, dijo Pablo Gómez, “es una lista todavía parcial, es producto de una serie de investigaciones completamente comprobadas que se han realizado porque con el dinero que se robaban compraban cosas con el propósito de mantener el dinero en situación de lavado de todos los que intervinieron en esta trama.
Estos han sido asegurados por las autoridades del vecino país del norte a solicitud del gobierno de México y como parte de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida, explicó Gómez esta mañana en la conferencia presidencial”.
La red de corrupción de Genaro García Luna –compuesta por al menos ocho personas físicas y 44 morales– extrajo de forma ilegal más de 745 millones de dólares, a través de contratos con la Policía Federal, la OADPRS, el Cisen y la Procuraduría General de Justicia capitalina. El presunto robo multimillonario ocurrió en los sexenios de Calderón y Peña Nieto, y también implica al gobierno local de Mancera, documenta la UIF. El dinero se trianguló al paraíso fiscal de Barbados y luego a Estados Unidos, donde se empleó para la compra de propiedades y autos de lujo, actualmente asegurados por las autoridades estadunidenses
Al frente de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno calderonista, Genaro García Luna tejió una red de corrupción y lavado de dinero compuesta por al menos ocho personas físicas y 44 morales. Quien fuera mano derecha de Felipe Calderón robó más de 745 millones de dólares del erario de la nación, mediante contratos fraudulentos con la Policía Federal, la OADPRS, el Cisen y la Procuraduría General de Justicia capitalina, documenta la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
El presunto quebranto multimillonario a la Hacienda Pública ocurrió en los sexenios de Felipe Calderón –cuando las empresas obtuvieron 10 contrataciones– y de Enrique Peña Nieto –29 contrataciones ilícitas–, y también implica al gobierno de Miguel Ángel Mancera –con un contrato–, documenta la UIF.
El dinero obtenido ilegalmente se trianguló al paraíso fiscal de Barbados y luego a Estados Unidos, donde se empleó para la compra de propiedades y autos de lujo, actualmente asegurados por las autoridades estadunidenses, acusó el licenciado Pablo Gómez, titular de la Unidad, e la conferencia presidencial de este 9 de febrero.
“Bajo auspicio de García Luna, un conglomerado empresarial familiar que opera en distintos países obtuvo 30 contratos con diversos órganos de seguridad pública en México, a partir de los cuales se extrajeron recursos públicos por un monto de 745.9 millones de dólares. Y sigue el examen de otras operaciones: no hemos terminado”, señaló Gómez Álvarez.
Las empresas implicadas en las 30 contrataciones fueron: Nice Systems, Ltd; NUNVAV, Inc; NUNVAV Technologies, Inc; GLAC. Los contratos fueron asignados en el sexenio de Felipe Calderón desde la Policía Federal, Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social; y en el sexenio de Enrique Peña, del Cisen, del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social; además, desde el gobierno capitalino en la época de Miguel Ángel Mancera, específicamente a través de la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.
Los contratos implicaron beneficios económicos para García Luna y sus allegados por 745 millones 879 mil 384.78 dólares (unos 14 mil 171 millones 708 mil 310.82 pesos a un tipo de cambio de 19 pesos por dólar).
Al respecto, el titular de la UIF expuso que “estos beneficios fueron transferidos al extranjero mediante mecanismos dirigidos a ocultar el rastro a través de la utilización de paraísos fiscales y aplicados a la adquisición de bienes muebles e inmuebles”. Añadió que también hay otros activos en territorio estadunidense, en el estado de Florida.
Pablo Gómez explicó que la Unidad de Inteligencia Financiera, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, identificó la red de corrupción de García Luna, su forma de operación, los montos y la ruta que siguieron los recursos. Por ello, concluyó que el daño a la nación ascendió a más de 745 millones de dólares.
El titular de la UIF detalló que la red está conformada por el propio García Luna, por su esposa Linda Cristina Pereyra de García Luna, y por: Mauricio Samuel Weinberg López, Jonathan Alexis Weinberg Pinto, Sylvia Donna Pinto de Weinberg, Natan Wancier Taub, José Francisco Niembro González y Martha Virginia Nieto Guerrero de Niembro. Todos ellos fueron demandados por el Estado mexicano ante el Tribunal de Florida, en el juicio para que el país pueda recuperar los recursos defraudados a la Hacienda Pública.
FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM
“Hay una lista de 44 empresas que fueron utilizadas en esta trama de corrupción. Voy a mencionar, no todos los contratos puesto que son muy largos, pero vamos a poner como ejemplo de lo que estamos hablando el uso que se le dio a estos recursos por parte del grupo empresarial que tiene su sede en los Estados Unidos y que fue organizado por García Luna para llevar a cabo todas estas contrataciones que resultaron ser ilícitas durante el tiempo que este individuo fue servidor público y durante los seis años posteriores. En total, 20 años”, indicó Gómez. Se trata de las siguientes personas morales.
Restaurants & Beverage Operator Los Cedros Llc D/B/A Oggi Caffi
Ruby Dynasty Trust
Sdsw Dynasty Trust
Sunshine Dynasty Trust
Vfst, Llc
W Gourmet Group Llc
Wancier 2017 Family Trust
Imperial Crab, Ltd
Inmobiliaria Damari, Llc
Molv, Llc
Right Way Investments Corp
Sylsa Aircorp, Inc. And/Or Sysa Aircord, Inc
García Luna y el resto de personas físicas y morales que integran su red de corrupción se encuentran actualmente en la lista de personas bloqueadas. Además, explicó, desde el 24 de diciembre de 2019 la UIF presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República contra quienes participaron en esta confabulación, por hechos relacionados con delitos de corrupción, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, conocido como lavado de dinero.
Respecto de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida, el titular de la UIF explicó que ésta se presentó el 21 de septiembre de 2021. Además, dijo, tiene por objetivo “la recuperación de los activos adquiridos con los recursos extraídos del erario mexicano y ubicados en ese estado norteamericano con la intención de resarcir el daño generado al Estado de nuestro país. El proceso civil es independiente al juicio penal al que está sujeto García Luna en Brooklyn, Nueva York”.
Asimismo, Pablo Gómez aseguró que en México los procesos penales siguen su curso “y el gobierno espera que abarquen también los peculados y contrataciones indebidas cometidos mediante redes de corrupción encabezadas por García Luna durante 20 años, incluyendo dentro de estos los seis años del gobierno anterior en que siguió operando esta red de corrupción de García Luna, cuando ya no era servidor público”.
FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM
Barbados, el paraíso fiscal de García Luna
Al el modus operandi del exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, la UIF descubrió que para lavar los más de 745 millones de dólares defraudados al erario nacional, la red de corrupción de García Luna empleó paraísos fiscales.
En la conferencia presidencial del 9 de febrero, el titular de la UIF explicó que García Luna y sus cómplices triangularon el dinero a paraísos fiscales de El Caribe, especialmente a Barbados, y de ahí a Estados Unidos. “El gobierno de México ha bloqueado, en el caso de García Luna, solamente 29 millones 920 mil 195, puesto que una de las características de esta trama de corrupción es que el dinero se lo llevaban a Estados Unidos a través de países de El Caribe, principalmente Barbados, en donde la mayor parte del dinero se fue rumbo a Miami, Florida”, afirmó Pablo Gómez.
Agregó que “no tenían recursos en el sistema financiero mexicano, sino que usaron el sistema financiero para sacar los recursos que cobraban en los contratos que García Luna promovía que se hicieran con las dependencias públicas de México”.
Al respecto, Gómez criticó que se llegó al extremo de que al gobierno de la Ciudad de México [en el tiempo en el que gobernaba Miguel Ángel Mancera] “le cobraron una cantidad relevante [26 millones 666 mil 666.6 dólares] por un reconocimiento de adeudo de un contrato que nunca fue firmado y que no existió jamás”. El titular de la UIF dijo que esto ya fue denunciado y las autoridades capitalinas le están dando seguimiento porque tiene un origen en el presupuesto local. Añadió que la Unidad de Inteligencia Financiera ha dado toda la asistencia y toda la información al gobierno de México.
Mansiones y autos de lujo
El caso que se sigue en Estados Unidos para la recuperación de bienes implica más de 19 propiedades y al menos 42 automóviles y motocicletas de lujo, que forman parte de los bienes inmuebles y muebles ligados a García Luna. Las residencias y vehículos ya fueron asegurados como parte de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida.
Al respecto, Pablo Gómez dio a conocer que las propiedades aseguradas judicialmente en ese procedimiento civil contra la red de corrupción presuntamente encabezada por García Luna son:
En total, esos bienes implican un monto por 17 millones 930 mil 402 dólares. Agregó que también hay una serie de bienes muebles por 21 millones 725 mil 419 de dólares que fueron vendidos antes de que iniciara el juicio promovido por el gobierno mexicano, “pero que, de todas maneras, forman parte del juicio para ser recuperados”, indicó Gómez.
De acuerdo con la UIF, entre los automóviles que fueron comprados con el dinero defraudado al pueblo de México están: “un Fiat 500 2013, un Royce Royce 2013, un Ferrari F430, un GMC Terrain de 2006, un Ferrari California 2017, un Maserati Levante 2017, un Jeep Limited Rubicon, un Audi 4, un Lamborghini. Están ustedes viendo de lado izquierdo el nombre del que aparece como propietario y todos están en la trama, todas las personas. Un Jeep Grand Cherokee, un Cadillac Escalade Premium 2015, un Mini Cooper, un Toyota 2015, un Honda Elements, un remolque, un Smart, otro Lamborghini Huracán, un Tesla, un Mercedes Benz 2005, un Land Rover de 2018, un Toyota Camry, un Sea Ray, un Mercedes Benz 2011, un Bentley convertible continental, una embarcación Scout de 2014, un Fiat Cabriolet, un Mazda, un Ford Mustang 1970 de colección, un Mercury Montego 75 también, un Ford Mustang también de colección 1967, otro del año 69, otro del año 70, otro más del año 70.
Además, se localizó una motocicleta Harley-Davidson de 2007, otra más de 2009, un Ford Mustang 1970, un Ford Mustang de 1968 también de colección, un Mercedes Benz 2012, otro Mercedes Benz 2010, un Jaguar sedán 2011 y una motocicleta de lujo.
Ésta, dijo Pablo Gómez, “es una lista todavía parcial, es producto de una serie de investigaciones completamente comprobadas que se han realizado porque con el dinero que se robaban compraban cosas con el propósito de mantener el dinero en situación de lavado de todos los que intervinieron en esta trama.
Estos han sido asegurados por las autoridades del vecino país del norte a solicitud del gobierno de México y como parte de la demanda civil del gobierno mexicano ante el Tribunal del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, Florida, explicó Gómez esta mañana en la conferencia presidencial”.
Tras pronunciarse por primera vez el nombre de Felipe Calderón Hinojosa en el juicio contra su ex súper policía, Genaro García Luna, el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) señaló que todo indica que durante el sexenio del panista se protegía a unos delincuentes para atacar a otros.
Durante su conferencia matutina, AMLO calificó de anormal e increíble el caso de García Luna, pues va más allá de lo que podría aparecer en una serie de Netflix, aunque pidió esperar al cierre del juicio contra el ex secretario de Seguridad Pública de Calderón, acusado de recibir sobornos del narcotráfico.
“Hay que esperar, yo insisto, la conclusión de todo el proceso. Es muy importante que se trate el tema, que no se oculte, para lo que sostengo siempre, la no repetición (…) Porque esto es muy anormal, es que no es posible que al Secretario de Seguridad Pública se le esté juzgando por proteger a delincuentes, pero además en un sexenio en el que se declaró la guerra a las bandas de narcotraficantes”.
“Todo indica de que se protegía a unos para atacar a otros. Es algo increíble, va más allá del trama de una serie de Netflix esto que estamos viendo”, remató.
El mandatario volvió a pedir que en el juicio de García Luna también se hable de la intromisión de las agencias estadounidenses en México e indicó que lo más importante para él es que no se repitan casos como el de García Luna, en los que exista un contubernio entre las autoridades y la delincuencia.
“A mí lo que me importa es que esto nunca más vuelva a nuestro país, que se respete nuestra soberanía, que no haya contubernio entre autoridades y delincuencia, que se destierre de México la corrupción, que no haya impunidad, y que también se atiendan las causas de la inseguridad y de la violencia, con apoyo a la gente, al pueblo. Que se atienda a los jóvenes, que haya trabajo, que haya bienestar, que haya esperanzas, que nadie se vea obligado a tomar el camino de las conductas antisociales” indicó López Obrador.
Vale la pena recordar que ayer en la Corte de Brooklyn, Nueva York, el ex fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, dijo que un ex gobernador le reveló que Felipe Calderón fue quien dio instrucciones para favorecer al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Los señalamientos hechos el día de ayer por el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, son los primeros en el juicio contra Genaro García Luna en los que se involucra y acusa directamente al expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien durante su administración declaró la guerra al crimen organizado y encargó gran parte de la estrategia a su Secretario de Seguridad, a quien criminales, expolicías y hasta agentes de la DEA han ligado con esas mismas organizaciones que decía combatir.
Ciudad de México, 8 de febrero (SinEmbargo).– El nombre de Felipe Calderón Hinojosa salió a relucir durante el juicio que enfrenta su Secretario de Seguridad y mano derecha, Genaro García Luna, cuando ayer el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, aseguró que el exgobernador priista Ney González habría recibido la orden del entonces Presidente de proteger a Joaquín “El Chapo” Guzmán y al Cártel de Sinaloa.
Edgar Veytia se declaró culpable en enero de 2019 de cargos de distribución internacional de drogas en la misma Corte de Brooklyn donde es enjuiciado García Luna. En ese mismo lugar, dos meses antes, en noviembre de 2018, Jeffrey Lichtman, el abogado del “Chapo” Guzmán había asegurado al jurado que Felipe Calderón habría recibido sobornos millonarios por parte del Cártel de Sinaloa, una afirmación que el exmandatario calificó de “falsa y temeraria”.
Los señalamientos hechos el martes por Veytia son los primeros en los que se involucra directamente a Calderón Hinojosa, quien durante su administración declaró la guerra al crimen organizado y encargó gran parte de la estrategia a García Luna, a quien criminales, expolicías y hasta agentes de la DEA han ligado con esas mismas organizaciones que decía combatir. A lo largo del juicio han acusado al exsecretario de Seguridad de haber recibido sobornos y de reunirse con capos como Arturo Beltrán Leyva.
En la Corte de Brooklyn también ha sido mencionado el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de esa administración, el General Guillermo Galván, de presuntamente haber recibido sobornos del narco. Un señalamiento que hizo la propia defensa de García Luna durante un interrogatorio a Óscar Nava Valencia, alias “El Lobo”, un viejo líder del Cártel del Milenio, sobre el cual no se han dado más detalles hasta el momento.
En el caso del expresidente Calderón, el exfiscal Edgar Veytia, conocido como ”El Diablo” o “La Bestia”, afirmó que su entonces jefe, el exgobernador Ney González y su sobrino se habían reunido en la Ciudad de México con el expresidente Calderón y el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quienes le habrían indicado que se debía proteger a “El Chapo” y a sus socios del Cártel de Sinaloa.
Genaro García Luna fue considerado como Felipe Calderón como un “súper policía”. Foto: Iván Stephens, Cuartoscuro
“Que la línea era El Chapo”, afirmó escuetamente Veytia sobre el resultado de esa reunión a la que él no ingresó, ya que estuvo en un recorrido con Luis Cárdenas Palominos, exalto funcionario policiaco involucrado con el narco. Ante una objeción de la defensa, liderada por César de Castro, la asistente del Fiscal Saritha Komatireddy replanteó la pregunta y Veytia confirmó. “La orden era proteger a Los Chapos, no a los Beltrán Leyva”.
Ayer, también se contó con el testimonio del agente del FBI, José Moreno, quien habló de una redada llevada a cabo en 2012 contra “El Chapo” Guzmán a partir de una intervención a su teléfono, pero los agentes llegaron tarde al operativo y el líder del Cártel de Sinaloa escapó. La información, relató, se compartió con el excomandante de la Policía Federal, Iván Reyes Arzate, quien en octubre de 2021 se declaró culpable de haber colaborado con el narco mientras simulaba un combate al crimen organizado con la DEA.
Pese a los señalamientos que han pesado desde el pasado contra García Luna y su círculo cercano, el expresidente Felipe Calderón siempre ha negado haber sido consciente de ello. Ahora, el expresidente ha sido involucrado directamente.
“Me he reservado opinar sobre el juicio al ing. García Luna hasta que concluya. Por ahora niego categóricamente las absurdas declaraciones que reporta la prensa que hizo hoy el testigo Veytia. Lo que señala sobre mí es una absoluta mentira. “Nunca negocié ni pacté con criminales”, respondió el expresidente un par de horas después de que se diera a conocer el testimonio del exfiscal de Nayarit.
Me he reservado opinar sobre el juicio al ing. García Luna hasta que concluya. Por ahora niego categóricamente las absurdas declaraciones que reporta la prensa que hizo hoy el testigo Veytia. Lo que señala sobre mí es una absoluta mentira. Nunca negocié ni pacté con criminales
En diciembre de 2009, Arturo Beltrán Leyva fue abatido durante un enfrentamiento con la Marina mexicana en Cuernavaca, Morelos. El cuerpo del capo fue exhibido con billetes colocados encima, algo que en su momento fue cuestionado. A inicio de ese mismo año, “El Chapo” Guzmán apareció entre los hombres más ricos del mundo Forbes, un puesto que repetiría en 2010.
Meses después sería detenido Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, un hombre que espera que testifique en la Corte, y quien en noviembre de 2012 acusó a través de una carta a Genaro García Luna, aún titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, de recibir dinero de los grupos criminales, y al Presidente Felipe Calderón, quien estaba a dos días de terminar su sexenio, de pactar con los capos de los cárteles del narcotráfico.
Otros testimonios de militares, policías y hasta de la Iglesia señalan que Calderón Hinojosa fue advertido sobre los supuestos vínculos de su Secretario de Seguridad. Dos de quienes expusieron esto, el General Tomás Ángeles Dauahare y Javier Herrera Valles, quien fuera Coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, fueron arrestados con cargos inventados, como ellos mismos han denunciado. García Luna continuó hasta el final de ese sexenio al frente de la estrategia de seguridad.
“Señor Presidente, lo más preocupante para la Seguridad Pública de nuestro país es que el Ing. García Luna continúa sin dirección en la Policía, mintiéndole a usted y a la sociedad haciéndole creer en una coordinación entre PFP y AFI que no existe, siendo ampliamente comentado por los diferentes medios de comunicación”, escribió Javier Herrera en una carta enviada a Felipe Calderón el 15 de febrero de 2008.
En tanto que el General en retiro Tomás Ángeles Dauahare narró durante el documental Guerra Híbrida, producido y dirigido por Daniel Marmolejo, que en una reunión con Calderón, el 9 de mayo de 2007, le alertó de García Luna, luego de que el entonces mandatario panista le hizo preguntas sobre el Secretario de Seguridad.
“Le dije: ‘Señor Presidente, le voy a decir mi verdad, es mi verdad, no lo voy a engañar a usted ni a mis jefes […] porque mi comentario puede generar decisiones dañinas para el país’. Le di mi versión, me lo pidió por escrito. Días más tarde se lo hice llegar. ¿Qué le dije? El involucramiento de García Luna en el narcotráfico y en otras cosas. El tema importante es el del narcotráfico. Estaba enterado. Ese mismo día, ya después de eso, platicando él y yo solos, de pie a un lado de su escritorio —me refiero al licenciado Calderón—, ahí le dije que su estrategia estaba mal y por qué estaba mal”, contó el General Tomás Ángeles.
Los dos pasarían años en prisión luego de sus denuncias.
García Luna era uno de los hombres más cercanos a Calderón. Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.
DEL “DIABLO” A “MOREIRA”
El juicio contra Genaro García Luna ha generado expectativas por lo que puedan declarar los testigos cooperantes en relación a la administración del expresidente Felipe Calderón. Sobre todo por las diversas alertas que existieron sobre la colusión de su mano derecha con el crimen. En la semana número tres del juicio, el testimonio del exfiscal Edgar Veytia dio un giro cuando ligó directamente al exmandatario.
El “Diablo” también narró que Luis Cárdenas Palomino —otro de los super policías de Calderón y también acusado en Estados Unidos— le habría dicho que él estaba “del lado equivocado y con el bando contrario por proteger a los Beltran Leyva”. “Nos dijo que era a El Chapo a quien debíamos apoyar”, sostuvo Veytia.
El pasado 30 de enero, se dio a conocer que la Fiscalía de Brooklyn le pidió al Juez Brian Cogan que impidiera que la defensa cuestionara sobre “ciertos hechos” a Édgar Veytia. “El Gobierno [la Fiscalía] se mueve para evitar que la defensa le pregunte a Veytia sobre los hallazgos adversos de credibilidad de varios brazos del Gobierno federal y la decisión relacionada de no ofrecerle un acuerdo de cooperación”, indica un documento judicial.
Los detalles de la petición se mantuvieron bajo sello, pero se tuvo conocimiento que los fiscales estadounidenses buscaban bloquear acciones de la defensa de García Luna contra el testigo cooperante, quien fue defendido en su momento por Jeffrey Lichtman, el mismo abogado de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y su esposa, Emma Coronel.
Edgar Veytia, extitular de la Fiscalía General de Justicia de Nayarit, testificó la mañana de este martes en el juicio que enfrenta Genaro García Luna, quien fue Secretario de Seguridad Pública federal en el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, en Estados Unidos por sus presuntos nexos con el narcotráfico. Foto: Facebook Fiscalía General de Nayarit
Esta semana también revivió la polémica relación y enfrentamientos que sostuvieron el expresidente Felipe Calderón y el exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira. El exmandatario estatal fue nombrado y acusado por su extesorero: Héctor Villareal Fernández, quien habló de un saqueo de 200 millones en el que implicó a su jefe.
Humberto Moreira, exonerado del delito de enriquecimiento ilícito por la Procuraduría General de la República de Felipe Calderón y por la Procuraduría de Justicia estatal de Coahuila de su hermano, Rubén Moreira Valdés, en 2015, respondió a las acusaciones de Héctor Villareal utilizando las discrepancias y enfrentamientos mediáticos que ha sostenido con Calderón.
“Por todos es conocida las discrepancias que mantuve, mientras ejercí como Gobernador, con Felipe Calderón. Junto al fallecido Gobernador de Colima, fuimos los únicos responsables políticos que no firmamos el desplegado de gobernadores que reconocía su triunfo en la Presidencia de la República por lo que se hace del todo impensable que sostuviera una relación cercana con su principal colaborador, el señor García Luna”, escribió Humberto Moreira en una carta enviada este lunes al periódico Vanguardia.
La enemistad de Humberto Moreira contra el expresidente Felipe Calderón —e incluso contra su propio hermano, el también exgobernador y actual legislador, Rubén Moreira— se exacerbó, luego del asesinato de su hijo José Eduardo, de 25 años, el 3 de octubre de 2012 en Ciudad Acuña.
“Mi hijo viene a ser uno de los muertos de esta guerra”, dijo el exgobernador en ese momento. Humberto Moreira también ha acusado que el crimen fue por una venganza de los Zetas contra su hermano, debido a que la policía estatal asesinó al Z-40, uno de los presuntos líderes de los Zetas.
En noviembre de 2012, poco tiempo antes de concluir el sexenio de Calderón, Humberto Moreira llevó a la Corte Penal Internacional de La Haya, una serie de periódicos y documentos que presentó como comunicaciones donde acusa al expresidente de México por los más de 100 mil muertos que hasta ese momento había dejado la guerra contra el narcotráfico.
La evidente rivalidad y hostilidades entre ambos tuvieron su punto más álgido en el año 2017, periodo electoral en que varios medios de comunicación confirmaban que la PGR de Calderón sí había investigado a Moreira.
Héctor Villarreal Fernández, quien fue tesorero de Coahuila durante el Gobierno de Humberto Moreira Valdez, acudió la mañana de este lunes a testificar en el juicio contra Genaro García Luna, extitular de la entonces Secretaría de Seguridad Pública federal, en Estados Unidos. Foto: Moisés Pablo Nava, Cuartoscuro
En marzo de 2017, Calderón Hinojosa acusó a Moreira de permitir la presencia de Los Zetas en Coahuila.”Me consta, porque yo sé que quizá el grupo delincuencial más peligroso y más cruel que haya azotado a Coahuila y a México es el grupo de Los Zetas y, cuando estaba el Gobernador Humberto Moreira, todos los cabecillas de Los Zetas vivían cómodamente en el estado de Coahuila, aquí vivía Lazcano, aquí vivía Miguel Treviño ‘el Z40’, aquí vivía el ‘Z42’, todos cómodamente”, dijo Calderón en un evento público el 27 de marzo de 2017.
Moreira Valdés, por su parte, publicó el 9 de abril de 2017, un spot de campaña en el que llamó “borracho” a Felipe Calderón Hinojosa. “Salió el borracho, Calderón como siempre. Este hombre aparece en todos lados, siempre ebrio y cometiendo errores. Su estado de ebriedad actual obedece a que su conciencia no lo deja tranquilo de todas las muertes y desapariciones de mexicanos que tuvo (durante su sexenio)”, dijo en ese entonces.
En ese mismo mes, se confirmó que la PGR de Felipe Calderón había investigado a Humberto Moreira por enriquecimiento ilícito, pero la indagatoria no prosperó porque la misma corporación lo exoneró, un mes antes de que concluyera el sexenio calderonista.
El 22 de abril de 2017, siendo aún candidato a la presidencia por Morena, Andrés Manuel López Obrador, reveló una copia certificada del documento de la Procuraduría General de la República (PGR), en el cual se comprobó la exoneración de Moreira, la cual, dijo López Obrador mostraba “la falsedad y simulación que impera en la cúpula del poder, que prueba que PRI y PAN son lo mismo”.
Frente a las acusaciones de Héctor Villarreal de esta semana, Calderón —que por años no desaprovechaba una oportunidad para acusar a Moreira de estar vinculado con los Zetas— no emitió ninguna opinión, como lo venía haciendo sobre el juicio de su mano derecha de García Luna, hasta que ayer no pudo alargar ese silencio cuando fue involucrado directamente con uno de los cárteles que su Gobierno decía combatir.
El exfiscal de Nayarit señaló que la petición fue hecha en una reunión con el expresidente Calderón y García Luna porque el Chapo mantenía una disputa con los Beltrán Leyva.
El exfiscal de Nayarit, Édgar Veytia, declaró que en 2011 el expresidente Felipe Calderón y el exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, le pidieron proteger al grupo del Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien mantenía una disputa con los Beltrán Leyva.
Señala que eso generó conflicto en Nayarit, pues había un acuerdo con el exalcalde de Tepic, Roberto Sandoval Castañeda, de aportar dinero a su campaña.
#JuicioGarcíaLuna. El ex fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, afirma ante el jurado que hubo una instrucción en 2011 del ex presidente Felipe Calderón y de Genaro García Luna de proteger al cártel de Sinaloa. Esto ocurrió en una reunión con el ex gobernador Ney González. pic.twitter.com/rgbUJ7jvJQ
Al testificar en el juicio que se le sigue a García Luna en EU, Veytia señaló que en una reunión que tuvo con el entonces gobernador de Nayarit, Ney González, le comentó de una reunión de alta seguridad en la Ciudad de México donde el expresidente Calderón y el secretario de Seguridad pública le informaron “que la línea era Chapo”.
Al ser cuestionado sobre qué significaba eso, el exfiscal indicó que “debíamos proteger a esa facción del cartel de Sinaloa que peleaba con los Beltrán Leyva”.
Declaró que, en otra reunión con un representante de “El Chapo” Guzmán en Nayarit, éste prometió liberar a dos policías del estado que tenían secuestrados, a cambio de que él, en ese entonces secretario de Seguridad Pública de Tepic, los protegiera además a ellos.
“La orden era proteger a Los Chapos, no a los Beltrán Leyva”. ‼️ Detalles 👇🏽 Édgar Veytia implica a Felipe Calderón sobre protección a “El Chapo” en juicio a Genaro García Luna – La Opinión https://t.co/3eI7F6xCrJ
Recordó que en ese momento Tepic era la “segunda ciudad más violenta del país” por la lucha entre los Beltrán Leyva, el grupo de Mayo Zambada y el del Chapo Guzmán.
Indicó que ya siendo fiscal llegó a recibir hasta 2 millones de pesos al mes, los cuales usaba “en los gastos diarios”.
En septiembre de 2019, un tribunal de Estados Unidos sentenció al exfiscal de Nayarit a 20 años de cárcel después de que se declarara culpable de participar en una red internacional de narcotráfico.
Edgar Veytia, un ciudadano con doble nacionalidad de Estados Unidos y México, fue arrestado en marzo de 2017 bajo sospecha de estar involucrado en la producción y tráfico de drogas ilegales, incluidas la heroína y la cocaína, a Estados Unidos a partir de 2013.
Expolicía del sexenio calderonista, señaló en el juicio contra García Luna la corrupción en el aeropuerto de la CDMX.
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) en tiempos de Genaro García Luna, era catalogado como categoría 1 por una agencia internacional de evaluación a pesar de que había “hasta balaceras” y transporte de drogas.
“Ya muchos saben de cómo metían droga por el Aeropuerto. Una vez hasta hubo una balacera ahí en el aeropuerto. En ese tiempo el AICM, tenía categoría 1 (…) Ahora con el juicio de García Luna dice el enviado que había un operativo para dejar sin vigilancia el aeropuerto cuando se les ordenaba, para que pasaran la droga”.
“Muchos saben de cómo metían droga por el Aeropuerto”, @lopezobrador_ señaló que una organización internacional en EUA que califica la calidad y seguridad de los aeropuertos mantuvo el AICM en categoría 1 durante el gobierno de @FelipeCalderon, pese a que "hubo hasta balaceras". pic.twitter.com/sb1ou8GAU3
En su conferencia mañanera desde Palacio Nacional señaló la forma en que estaba corrompido el sistema de vigilancia en la terminal aérea cuando García Luna, quien es juzgado actualmente en Nueva York, se desempeñaba como Secretario de Seguridad en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
“Tenía una clave 35-40, 35-45, y el Aeropuerto de la Ciudad de México se quedaba sin vigilancia para pasar droga, manejado por la Policía Federal que tanto defienden los conservadores, que no apoyaron a la Guardia Nacional (…) Es interesante todo lo que está sucediendo, independientemente de lo que vaya a concluirse, eso del aeropuerto no hay duda de que lo manejaban“, comentó el mandatario federal.
La periodista @penileyramirez, quien ha investigado el caso de García Luna varios años, reveló que el 'chisme' fue un aspecto crucial en la cercanía entre Genaro y @FelipeCalderon; mantenían reuniones semanales para hablar de la vida personal del gabinete. https://t.co/GGUjzP9jA1
Las críticas del Ejecutivo Federal se dan tras las declaraciones del cuarto personaje que testificó este martes en contra del llamado “Súper Policía”, acusado por las autoridades estadounidenses de colaborar con varias organizaciones delictivas al mismo tiempo que ejercía como funcionario federal de 2006 a 2012.
Durante la sesión en la Corte de Brooklyn, Raúl Arellano Aguilera, exagente de la extinta Policía Federal, describió la forma en que comandantes de la dependencia asignados al AICM, operaban en 2007 para presuntamente dejar pasar cargamentos con droga, dinero y armas, todo ello bajo el mando de García Luna.