Escrito por Keely Mullen y Grace Fors, Socialist Alternative (ASI en Estados Unidos)
Los intereses del imperialismo estadounidense pueden medirse por su número de muertos. Las guerras estadounidenses lanzadas en Oriente Próximo y Asia Central desde el 11-S han matado a 4.5 millones de personas y creado 50 millones de refugiados.
La brutalidad del ataque del régimen israelí contra Gaza ha conmocionado y devastado a millones de trabajadores de todo el mundo. Las redes sociales se han inundado de imágenes de hospitales bombardeados y montones de escombros donde antes había casas, tiendas y familias. Cientos de miles de personas han salido a las calles de todo el mundo para declarar su profunda solidaridad con el pueblo palestino, que lucha contra horrores inimaginables.
Con la guerra en Ucrania a punto de cumplir dos años y el estallido de la sangrienta escalada militar en Gaza, que amenaza con desembocar en un conflicto regional total, millones de personas se preguntan cuándo y cómo el mundo se ha vuelto tan violento.
Nuevo orden mundial
El 9 de octubre, dos días después del catastrófico ataque de Hamás en Israel, y cuando el Estado israelí comenzaba su arremetida de castigo colectivo contra la población de Gaza, el boletín del lunes del New York Times abría con la advertencia de “un nuevo orden mundial”.
Rusia ha iniciado la mayor guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.China se ha vuelto más belicosa con Taiwán.India ha abrazado un nacionalismo virulento.Israel ha formado el gobierno más extremista de su historia.Todos estos acontecimientos son signos de que el mundo puede haber entrado en un nuevo periodo de desorden.Leonhardt, David, El contexto mundial de la guerra entre Hamás e Israel
Eso está claro desde hace tiempo. Pero el Times continúa lamentando “la larga era del poder estadounidense” y regaña a quienes alguna vez lo criticaron. “Enhorabuena, ahora tenemos ese mundo [multipolar]. A ver si os gusta más”.
Mientras millones de personas de a pie contemplan con horror y rabia el asalto a la población de Gaza, que el gobierno estadounidense debe seguir financiando para mantener su alianza con su aliado histórico clave en la región, Israel, contra Irán, que a su vez está aliado con China, esta es una declaración increíblemente insensible. Esto no es algo que la gente corriente haya pedido o consentido. Sólo queremos que dejen de matar gente.
Guerra e imperialismo
Aunque el conflicto en Israel y Palestina se remonta a décadas atrás, ahora no puede separarse de la lucha global de los dos bloques imperialistas liderados por Estados Unidos y China. La base de nuestro análisis de esta Nueva Guerra Fría es la comprensión del imperialismo. Lenin, líder central de la Revolución Rusa, describió cómo “una característica esencial del imperialismo es la rivalidad entre varias grandes potencias en la lucha por la hegemonía”. Todas las potencias imperialistas, mundiales o regionales, buscan dominar los mercados y mantener el control de su “esfera”. El imperialismo significa también el sometimiento de la inmensa mayoría de la población mundial a los dictados del capital financiero. Aunque se presenta a sí mismo como más o menos “ilustrado”, significa opresión masiva. Los intereses de los pueblos oprimidos quedan totalmente relegados a un segundo plano. Son peones en un juego mucho mayor.
La brutalidad que se está produciendo en Gaza debe verse desde esta perspectiva. Durante décadas, Estados Unidos ha confiado en el Estado israelí para que sirviera de avanzada a sus intereses en Oriente Medio. Ha inyectado decenas de miles de millones de dólares en el Estado israelí. El propio Joe Biden explicó sucintamente la relación en 2013 cuando dijo: “No es sólo un compromiso moral de larga data; es un compromiso estratégico”.
Los intereses del imperialismo estadounidense pueden medirse por su número de muertos. Las guerras estadounidenses lanzadas en Oriente Medio y Asia Central desde el 11-S han matado a 4,5 millones de personas y creado 50 millones de refugiados. Otra medida puede hacerse en dólares. En 2022, el gasto militar estadounidense representó el 40% de todo el gasto militar mundial. Dicho de otro modo, Estados Unidos gasta más en defensa que China, Rusia, India, Arabia Saudí, Reino Unido, Alemania, Francia, Corea del Sur, Japón y Ucrania juntos.
¿Y para qué? Hoy es para competir con el bloque imperialista liderado por China por el dominio. En la guerra contra Gaza, una preocupación clave del imperialismo estadounidense es contrarrestar los crecientes esfuerzos chinos por aumentar su influencia en Oriente Medio. El valor de la vida humana sólo se calcula en proporción al afán de poder del imperialismo.
El principal enemigo está en casa
El 29 de octubre, Hillary Clinton salió del anonimato para asistir al panel de aniversario de un think tank multimillonario junto a su colega, el ex secretario de Estado Henry Kissinger. “La gente que pide un alto el fuego no entiende a Hamás”, dijo. A continuación, proporcionó una interesante visión de la fría y calculada mentalidad de un verdadero imperialista, al exponer su evaluación de por qué Israel debe seguir adelante con su ataque, como si estuviera discutiendo una partida de Risk.
Su actitud no podría estar más alejada de la de los cientos de miles de manifestantes de todo el mundo que se han echado a la calle contra la masacre de civiles.
Todos aquellos que en Estados Unidos están horrorizados por los acontecimientos que se están produciendo en Gaza tienen la obligación de apuntar directamente contra nuestra propia élite gobernante, cuyo juego de ajedrez en Oriente Próximo durante décadas nos ha llevado a las puertas del desastre humanitario que se está produciendo hoy.
Tenemos que oponernos sin ambigüedades a toda ayuda militar estadounidense a Israel y apoyar firmemente a las masas palestinas que luchan por liberarse de la opresión.
“Trabajadores y oprimidos del mundo uníos”
Al tiempo que defendemos firmemente el derecho de las masas palestinas a formar su propio Estado, libre del espectro de la ocupación, también debemos tener claro que los verdaderos aliados de la clase obrera palestina no se encontrarán en Hamás, ni en ninguna otra fuerza reaccionaria.
Como escribió Lenin en 1913, “El proletariado no puede proseguir su lucha por el socialismo y defender sus intereses económicos cotidianos sin la más estrecha y completa alianza de los trabajadores de todas las naciones en todas las organizaciones de la clase obrera sin excepción.”
Como socialistas, nos negamos a desdibujar la distinción entre los generales de un país y sus maestros ordinarios, trabajadores de la construcción, estudiantes, conductores de autobús y enfermeras. Los trabajadores de a pie tienen mucho más en común entre sí, a pesar de todas nuestras distinciones nacionales, que cualquiera de nosotros con nuestra propia clase dominante en casa.
La reciente oleada de protestas en todo el mundo muestra el potencial de una lucha de masas muy necesaria en la región y a escala internacional para detener el deterioro y acabar con el asedio, la ocupación y la pobreza, para poner fin a los interminables ciclos de conflicto, sobre la base de la garantía de la igualdad de derechos a la existencia, la autodeterminación, la dignidad y el bienestar. Se trata de una lucha socialista para abolir el capitalismo y el imperialismo.
Por primera vez en la historia de los Estados Unidos, un ex presidente de ese país es procesado y arrestado para que responda por 37 cargos federales, en los que se incluye el ocultamiento deliberado de documentos clasificados que, según la fiscalía, extrajo de la Casa Blanca después de dejar el cargo y posteriormente se negó a devolverlos.
El ex presidente norteamericano Donald Trump fue puesto bajo custodia federal cuando se presentó para prestar declaración en una audiencia en Miami, programada para este día 13 de junio, antes de la cual Trump y su exasesor Walt Nauta fueron fichados.
Aunque las autoridades se habían preparado para multitudes de hasta 50 mil personas y se prepararon para posibles actos de violencia, recordando el ataque del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos, el alcalde de Miami, Francis Suárez, dijo a los periodistas fuera del palacio de justicia que no había habido ningún problema de seguridad.
El fiscal especial, Jack Smith, quien dirige la acusación acusa a Trump de poner en riesgo secretos nacionales al llevarse miles de papeles clasificados cuando abandonó la Casa Blanca en enero de 2021 y almacenarlos en su finca de Mar-a-Lago, en Florida, y en su club de golf de Nueva Jersey, además de que señala que Trump mintió a los funcionarios que intentaron recuperarlos.
Por su parte, el ex presidente Trump asegura que las acusaciones tienen motivaciones políticas e insiste en ser inocente de todos los cargos que se imputan, por lo que este proceso tiene por objetivo impedir su participación en las elecciones que lo llevarían nuevamente a la presidencia de ese país.
En respuesta a las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, la embajada de Estados Unidos en México aceptó que financia a las organizaciones opositoras a la 4T pero según ellos, “ningún financiamiento del gobierno estadounidense se puede utilizar con fines partidistas”.
El mandatario afirmó desde hace unos meses que desde la representación de la Casa Blanca en el país se apoyaba a organizaciones opositoras a su gobierno, como Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, Artículo 19 y México Evalúa.
La embajada admitió la existencia de subvenciones a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), pero aseguró que el gobierno estadounidense cuenta con mecanismos rigurosos para garantizar que la asistencia se aplique de manera objetiva y de acuerdo con las disposiciones de las subvenciones.
El presidente López Obrador había solicitado la intervención del presidente Joe Biden para detener este financiamiento, argumentando que era un acto intervencionista y contrario al derecho internacional y al respeto entre estados soberanos. Desde mayo de 2021, el gobierno mexicano envió una nota diplomática a Washington para solicitar aclaraciones sobre estos apoyos.
La embajada estadounidense respondió a los señalamientos proporcionando datos sobre los recursos destinados a 31 proyectos de organizaciones, muchos de ellos relacionados con grupos empresariales. Estos proyectos abordan diversas dimensiones como derechos humanos, estado de derecho, cambio climático, transparencia e integridad, prevención del delito y la violencia, y según ellos, cuentan con objetivos claros financiados por programas establecidos.
En el caso de Mexicanos contra la Corrupción, la organización fundada por Claudio X. González y que es financiada por oligarcas mexicanos, se asignaron 3 millones de dólares directos y 3 millones en coinversión para el periodo 2021-2023. El proyecto se enfoca en abordar la corrupción e impunidad en México a través de investigación aplicada, análisis de políticas públicas, participación ciudadana y periodismo de investigación.
Artículo 19 recibió 2 millones de dólares en la dimensión de derechos humanos, con el objetivo de fortalecer el acceso a la información y la libertad de expresión, visibilizando los ataques contra comunicadores. La Usaid destacó los esfuerzos de incidencia de Artículo 19 y su lucha contra la censura y los ataques a periodistas.
México Evalúa cuenta con dos proyectos subvencionados, uno en la dimensión de estado de derecho al cual se le asignaron 2.3 millones de dólares para 2019-24 y otro en prevención del delito y la violencia que recibió 750 mil dólares para 2021 y 2024.
Otras organizaciones respaldadas por la Usaid incluyen ConJusticia, a la cual se le dieron 33 millones de dólares para 2020-2025, The Nature Conservancy, que recibió 31 millones de dólares para un periodo del 2021 al 2026, Chemonics International que recibió 19.4 millones para un periodo entre 2020 y 2025, además de ProIntegridad, la cual tiene fondos de la Usaid por 14.6 millones de dólares para un periodo del 2021 al 2026.
“El gobierno de Estados Unidos y sus agencias cuentan con mecanismos rigurosos para monitorear y garantizar que la asistencia estadounidense se aplique de manera objetiva y de acuerdo con las disposiciones de las subvenciones” señaló la embajada estadounidense en una tarjeta informativa.
El primero de mayo, Aeroméxico se convirtió en la primera aerolínea que vuela desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) hacia Houston, en Estados Unidos. Y lo mejor, es que de acuerdo con información de El Financiero, los precios que ofrece son más bajos que el AICM.
Es decir, un vuelo entre el AICM y Houston, con una semana de duración, en modalidad redondo y tarifa sencilla, tiene un costo de 7 mil 327 pesos por pasajero, mientras que en el AIFA, el costo es casi 10 por ciento menor.
Cabe recordar que, que nuestro país se encuentra degradado a categoría 2 en seguridad aérea, por lo que se impide a las aerolíneas nacionales abrir nuevas rutas hacia Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), sin embargo se le concedió el permiso a Aeroméxico para volar desde el Felipe Ángeles al considerar que este puerto aéreo también pertenece al de la Ciudad de México.
El canciller Marcelo Ebrard durante la conferencia presidencial matutina en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, el 12 de mayo de 2023. Foto Pablo Ramos.
El gobierno de México calificó de “inaceptable” el contenido de la ley de seguridad fronteriza de 2023, aprobada el jueves por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que establece medidas antimigratorias y denomina como organizaciones terroristas a los cárteles mexicanos.
Si bien es necesario que ese proyecto aún sea analizado en el Senado estadunidense, el canciller Marcelo Ebrard dejó clara en la mañanera de ayer la postura de la administración de Andrés Manuel López Obrador: “México nunca lo aceptaría, se provocaría una crisis entre los dos socios principales. Estados Unidos es el principal mercado del mundo y México es el principal socio de Estados Unidos. Sería como si nos pusiéramos a dar un tiro en el pie entre los dos”.
El funcionario aseveró que hay “una estrategia política” de los sectores “ultras” del Partido Republicano contra nuestro país, basada en argumentos “racistas”, con el único objetivo de “sacar raja” con miras al proceso electoral del próximo año en esa nación. “Esto está organizado porque el año que entra hay elecciones”, de ahí que fue avalada el mismo día que se puso fin al Título 42.
La ley –aprobada por 219 de los 435 miembros de la Cámara de Representantes– ordena que se termine la construcción del muro fronterizo que se impulsó durante la administración de Donald Trump; apunta, sin acuerdo de por medio, que México se convierta en una especie de tercer país seguro; es decir, que “se le regresen todas las personas que lleguen a Estados Unidos por la frontera sur sin ningún límite”; permitiría la detención de niños migrantes y la deportación a sus países de origen; designa a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, entre otras medidas.
Este último punto, destacó el canciller, se da porque desde estos sectores “radicales” se insiste en que el problema relacionado con la venta y el consumo de fentanilo es responsabilidad exclusiva de esas organizaciones, cuando en realidad no pueden frenarlo internamente. “Por tanto, la lógica es: ‘autorícese, desígneseles como organizaciones terroristas para que podamos actuar de manera directa en un momento dado’”.
Remarcó que debido a que en el Senado estadunidense hay una mayoría del Partido Demócrata que se opone a ese tipo de medidas, será “muy difícil” que esta ley sea aprobada.
Ante las acusaciones desde aquel lado de la frontera que apuntan a que los indocumentados son los traficantes de fentanilo, Ebrard aportó un dato: el número de migrantes aprehendidos en la franja fronteriza con esa droga es de apenas 0.002 por ciento, mientras 86 por ciento de los detenidos que intentan pasar con esa sustancia por el muro son ciudadanos de Estados Unidos. “Es falso, los migrantes no llevan fentanilo ni lo consumen”.
“Ignorante”
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores se refirió de nuevo a los dichos contra México que lanzó el senador por Louisiana, el republicano John Neely Kennedy, quien, aclaró, no tiene ninguna relación con la dinastía de los históricos Kennedy.
Volvió a calificarlo de “ignorante” y enfatizó que es una persona non grata en nuestro país.
El jueves, durante una comparecencia de la titular de la DEA, Anne Milgram, el senador republicano expresó que el presidente Joe Biden tendría que hablar con su homólogo mexicano para que ingresen tropas estadunidenses a México a combatir a los cárteles que, en sus palabras, son los únicos responsables de traficar el fentanilo a su nación; comparó las economías de ambos países y aseguró que sin el pueblo Estados Unidos, “México, hablando figuradamente, estaría comiendo comida para gatos de una lata y viviendo en una carpa en un traspatio”.
En respuesta, Ebrard acentuó: “Decirle al senador Kennedy que es un hombre profundamente ignorante”, pues México es el país que más ha contribuido para impedir que lleguen pastillas de fentanilo a Estados Unidos, lo que ha costado la vida de muchas personas.
Y apuntó: “Quizás su pregunta debería ser: ‘¿Por qué saliendo del Senado (estadunidense) puedes conseguir fentanilo?’ Saliendo de esa oficina en donde está él o quizás desde su oficina puedes pedir fentanilo por red. O sea, es falaz el argumento de mandar una fuerza a México cuando en Estados Unidos tienes fentanilo circulando por todos lados”.
Señaló que “México es el principal socio de Estados Unidos y su más leal aliado”, por lo que rechaza ese tipo de comentarios y toda la estrategia racista en su contra.
El presidente López Obrador subrayó: “No nos vamos a quedar callados, ni con los brazos cruzados. México es un país independiente, libre, soberano”.
Convocó a los paisanos, a los hispanoparlantes, e inclusive a los propios estadunidenses, a no votar por personajes que defienden este tipo mentalidad. “Muy prepotentes, muy ofensivos, muy majaderos”.
Aseveró que su gobierno continuará manteniendo una política de buena vecindad con Washington, pero no permitirá que nadie insulte al pueblo mexicano.
Un problema mayor que los Estados Unidos han enfrentado recientemente es el uso del fentanilo por su población joven. El fentanilo es una droga que se clasifica como un opioide sintético.
Opioide es el nombre que se le da a un medicamento que sirve para reducir el dolor. El adjetivo sintético vienen del hecho que el fentanilo proviene de una síntesis, no se obtiene de manera natural como es el caso de otros opioides como la morfina. El fentanilo sin embargo resulta ser 100 veces más fuerte que la morfina. Recientemente, del 2013 al presente, el fentanilo ha causado preocupación en los gobiernos estadounidenses ya que se ha distribuido de manera ilegal en su territorio provocando adicción en una parte considerable de su población. Al ser el fentanilo una droga muy potente, el uso de esta sustancia genera una adicción incontrolada que lleva a una sobredosis del usuario que le produce la muerte. De esta manera, el fentanilo se ha vuelto ya un asunto de seguridad nacional en los Estados Unidos, ya que ataca a su demografía, siendo la población joven la más vulnerable.
El fentanilo carcomiendo a los Estados Unidos.
Figura 1: Muertes en Estados Unidos por sobredosis entre todas las edades, de 1999-2021.
Ya en 2022 el republicano Greg Murphy publicó que el fentanilo produjo más muertes en adultos de entre 18-45 años que el COVID-19 (21,335), Cáncer (17,114), accidentes automovilísticos (22,442), suicidios (21,678) en el periodo de Abril 2020 a Abril 2021, siendo el fentanilo responsable de 40,010 muertes [1]. Esto es, las muertes por fentanilo en población joven y en población adulta-joven es un número preocupante y que dobla incluso ya las muertes por accidentes automovilísticos o COVID-19. Sin embargo, esto es mucho más serio, ya que a diferencia del COVID-19, la adicción a una droga del calibre del fentanilo no tiene vacuna, menos una cura, y su real solución comienza por el no ingerirla.
En la Fig. 1 podemos ver una gráfica que denota porque el fentanilo es tan preocupante y se roba los reflectores entre los demás opioides. Desde 2013 en que la droga comenzó a traficarse más ampliamente para su consumo ilegal, podemos ver que rápidamente, en cuestión de un par de años esta alcanzó y desvancó a todas las demás drogas y opioides en términos de muerte anuales. Más aún, podemos ver que la curva de muertes por fentanilo no se ha aplanado sino que continua creciendo. Así, este es un mal que debe preocupar en efecto tanto a demócratas como republicanos. Para los republicanos, el fentanilo es un problema clave a resolver. Los republicanos buscan frenar la inmigración ilegal a la vez que buscan el realze de su población base, mayoría de raza blanca, siendo la que más a sufrido muertes por sobredosis de manera neta, ver por ejemplo la gráfica en [2] y note sin embargo que la población dominante en términos demográficos es de raza blanca. Para los demócratas, la distribución del fentanilo es ya de hecho un problema de la administración actual que ya de por sí tiene problemas de índole militar, económico y financiero. Por otro lado, no es un secreto que la droga mueve grandes cantidades de dinero alrededor del globo. Recordemos que en términos de lavado de dinero, ya han habido tanto arrestos a banqueros [3] (como es el caso de Wells Fargo), además de presuntas acusaciones a gobernadores [4] (caso reciente la Gobernadora de Arizona, K. Hobbs) e incluso entidades [5, 6]. Pese al flujo de dinero que ocurre mediante el narcotráfico, el fentanilo no es como cualquier otro opioide o narcótico, es mucho más fuerte y sino se controla puede causar daños difícilmente reversibles a la demografía estadounidense.
Figura 2: Rutas del fentanilo.
Las muertes por sobredosis ya superan en 2021 más de 100,000 habitantes [7]. La administración Biden ya de hecho propuso un presupuesto para el ano fiscal del 2023 de 42 mil millones de dólares para combatir la epidemia de sobredosis según el embajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar [8]. Sin embargo, hay dos maneras de atacar el problema del fentanilo, 1) disminuir la distribución interna del opioide o 2) interceptar el fentanilo que llega del extranjero. Típicamente en declaraciones del Senado de los Estados Unidos, el primer punto no se vuelve un tema de polémica tan importante como el segundo. Lo mismo ocurre con la prensa estadounidense. Así, en la Fig. 2 mostramos las “rutas del fentanilo”. Aquí es donde la política de relaciones internacionales “realista” de los Estados Unidos toma relevancia. En los Estados Unidos existe la corriente de pensamiento de que China está efectuando una especie de guerra del opio inversa (en alusión a las famosas guerras del opio del siglo XIX entre británicos y chinos). Esto es, una versión moderna de las antiguas guerras del opio que se vuelven ahora una guerra del fentanilo. Mientras que China es el principal productor de fentanilo y sustancias relacionadas al fentanilo que llegan a los Estados Unidos según la DEA [9] y declaraciones de algunos congresistas [10], el fentanilo puede llegar directo o ser manufacturado en México o Canadá para luego arrivar a los Estados Unidos. De esta manera, la ruta del fentanilo es básicamente China-Canadá/México-Estados Unidos.
El rol de México en la guerra del fentanilo y la doctrina Monroe.
Figura 3: Tráfico del fentanilo en los Estados Unidos.
Las cantidades de fentanilo provenientes de Canadá son más pequeñas que las llegan desde México. Así, los estadounidenses culpan principalmente de México por el consumo de fentanilo en los Estados Unidos. Sin embargo, curiosamente el fentanilo no se consume ni de cerca por la población mexicana como lo es por la población estadounidense una vez que cruza la frontera (comparar datos anteriores con [11]). El gobierno de Estados Unidos y México mantienen diálogos actualmente en el Marco Bicentenario de Seguridad [12] para combatir, entre otras cosas, el tráfico y distribución de drogas sintéticas. Por otro lado, los republicanos no creen que las estrategias de control del fentanilo son efectivas y usan esto como punta de lanza hacia tanto demócratas como al gobierno mexicano.
El pasado 29 de Marzo, el Senador republicano Lindsey Graham, entre otros, propusieron designar a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras [13]. Esto con el fin de poder, en base a su constitución, tomar medidas ante los cárteles pudiendo ingresar a territorio mexicano para combatirlos. Esto de inmedianto encendió las alarmas en México que respondió mediante el Canciller Marcelo Ebrard (más afín a demócratas que republicanos), que durante una entrevista mostró la gráfica que adjunto en la Fig. 3. Esta gráfica muestra al menos 80% del fentanilo que se distribuye en los Estados Unidos es traficado por ciudadanos estadounidenses! Más aún, el canciller contestó en conferencia de prensa que México no es el problema, sino que es parte principal de la solución del problema e inclusive mencionó la frase “de tú problema” [14]. Incluso, Ebrard llegó a decir que México es el país que más contribuye a combatir el fentanilo [15], lo cuál no podría ser tan descabellado, ya que China la produce y vende, Estados Unidos la consume, y México la cruza a través del Rio Bravo mientras los cárteles de la droga se refuerzan, acarreando problemas.
México parece tener un rol similar al que tuvo la India durante las guerras del opio. Sin embargo, el fentanilo y sustancias relacionadas no se producen en México, sino que vienen exportadas directamente de China. Por consiguiente, el Presidente de México (AMLO) mandó una carta al líder supremo chino Xi Jinping [16]. Mientras que la carta señalaba que México es tanto amigo de Estados Unidos como de China, también acusó a los legisladores ingerencistas de cometer “groseros amagos” y recalcó que México se forjó resistiendo invasiones. Sin embargo, el motivo principal de la carta es solicitar datos a China que ayuden a la investigación del tráfico del fentanilo. Podemos inferir entonces que ante los reclamos republicanos, México optó por ponerse en contacto con China como país neutrino, en vez de guardar silencio. Este puede ser un recurso interesante a largo plazo. Mientras que México recalca su soberanía y neutralidad, México a su vez se muestra dispuesto a entablar diálogos con China y buscar de su cooperación, con el fin de solucionar problemas en materia de seguridad interna en precisamente los Estados Unidos! En respuesta sin embargo, el ministerio de relaciones exteriores de China negó el tráfico de fentanilo desde China y dijo no estar informado de ninguna encautación de fentanilo proveniente de las tierras del gigante Asiático [17], dejando el debate abierto.
Por otro lado, las frases de Lindsey Graham causaron tanto desdén ya que (y me permito hacer la analogía), de la misma manera que por ejemplo Rusia ve el conflicto en Ucrania como una crisis existencial, México ve cualquier intervención de los Estados Unidos como una potencial crisis soberana. México ya ha sido invadido al menos 7 veces por los Estados Unidos [18], y cualquier declaración que muestre sospechas de intervención encenderán al máximo las alarmas en México. Además, en México existe la tésis de que Estados Unidos tiene un interés geoestratégico en la Cuenca de Burgos, un territorio mexicano que es rico en minerales, recursos naturales y agua. Esto podría ser podría de interés para Estados Unidos que podría aplicar su técnica del fracking o extraer minerales estratégicos [19, 20, 21] (recordar que el fracking sin embargo produce sismos [22]). Recordemos que la Cuenca de Burgos es la mayor reserva de Shale Gas en México, del cual México escasea, en comparación al petróleo.
Aunado al fentanilo, México continua teniendo problemas en conjunto con su vecino del norte, donde los problemas de seguridad son ahora problemas bilaterales al ambas naciones estar tan entrelazadas. Mientras tanto, México tiene que buscar aplicar las leyes y mantener contento al gobierno en turno en los Estados Unidos, a la vez que tiene que lidiar con diversos problemas que podrían violar su soberanía. Por ejemplo, el caso del fentanilo y una intervención debido a los cárteles de la droga (mejor armados por los Estados Unidos en la era Obama) que ya comentamos. La Operación Rápido y Furioso que armó a los cárteles de la droga en México, inclusive mejor que el propio ejército mexicano con armas provenientes y vendidas por los Estados Unidos [23], la cuál ya podría ser considerada una ingerencia a territorio nacional en la era Obama y permitida por el gobierno de Felipe Calderón. Las insinuaciones de crisis democrática en México por el Secretario A. Blinken a finales de Febrero, cuando el gobierno mexicano busca reestructurar legalmente sus organismos democráticos [24] (caso INE). Todos estos son claros ejemplos de la doctrina Monroe de Estados Unidos que considera a México como parte de su territorio comercial y energético (USMCA o TMEC), territorio militar (con el Comando Norte), e ideológico (con el modelo de democracia liberal al estilo estadounidense que México no puede ni debe ni de cerca titubear).
Lindsey Graham, el autor de la última de las declaraciones anti-mexicanas monroistas de Estados Unidos, se considera a sí mismo un admirador de R. Reagan, Presidente número 40 de los Estados Unidos. Recordemos (y como señaló anteriormente A. Jalife [25]) que un republicano de peso en los tiempos de Reagan era su Secretario de Defensa Caspar Weinberger. Caspar Weinberger escribió un libro llamado “La siguiente guerra” (The next war) donde visualizaba ya, de manera bélica siendo él de fondo un “realista” de las relaciones internacionales, una potencial guerra con México debido a un gobierno que él llamaba radical. Así, cualquier forma de oposición mexicana a manera de resguardar la soberanía debe ser ejercida con plena cautela dada la retórica estadounidense hacia México.
Consejos para las naciones de América del Norte en vísperas del mundo multipolar.
En vísperas del nuevo mundo multipolar que está ya en la mesa, y un conflicto que Washington está manteniendo con el eje Pekín-Moscú ya ha tocado todos los niveles, los conflictos internos de Estados Unidos podría ser clave para el desarrollo de los hechos. Recordemos que muchas veces los grandes imperios no necesitan ser derrotados directamente, sino que implosionan o colapsan por dentro. En el caso de los Estados Unidos, parece ser que ellos estaban sobre-extendidos y ahora sufren (irónicamente) un “rollback”. Los Estados Unidos ya retiraron sus tropas de Afganistán, ya no son partícipes en acuerdos de seguridad en Medio Oriente (Trato Arabia Saudita-Irán [26]), están devolviendo sus empresas de China (off-shoring a near-shoring) e inclusive Taiwán (27) y luchan por preservar aliados (caso Turquía, Brasil, etc). Pero principalmente, ellos sufren una crisis interna la cual es más importante que perder el dominio hegemónico unipolar. Así, actualmente Estados Unidos sufre crisis: A nivel ambiental (Traedia de Ohio), a nivel político (conflicto demócratas-republicanos), a nivel financiero (quiebra de bancos), a nivel sociocultural (tiroteos, control de armas, comunidades en contra), a nivel demográfico (la población en declive por la sobredosis de droga y crisis social).
Así, Estados Unidos debe, mientras aún es posible, lidear exclusivamente con sus problemas internos y regionales y abandonar sus instintos hegemónicos. Una vez que empujó a Rusia a los brazos de China (el principal error de Obama), la situación se volvió crítica y la crisis interna merece más atención. China no tiene problemas de gobernabilidad y crisis social interna como sí los tiene Estados Unidos. Más aún, los tres países poseen armas nucleares y eso no produce ninguna ventaja hacia uno o el otro en la era moderna. Sin embargo, lo que sí produce una ventaja es el Dolar, el último bastión que Estados Unidos podría estar a punto de perder su dominio global con el ascenso del Yuan y otras divisas basadas en “commodities”. Sí Estados Unidos pierde el Dolar como arma de sanciones (como mencionó recientemente Marco Rubio), el dominio estadounidenses será más bien regional, lo cuál suficiente. Por lo tanto, Estados Unidos debe aceptar el sub-rol como potencia hegemónica como uno de los Polos en el mundo multipolar y concertrarse en sus problemas internos y llevar a cabo una serie de reformas radicales. Si en cambio, insisten en ser un hegemón en el mundo unipolar, podría terminar perdiendo más de la cuenta e incluso balcanizarse.
Mientras tanto, México siendo vecino de un gigante en declive, debe buscar reforzar y en una última instancia utópica, afirmar su soberanía total. Por lo tanto, México debe soportar cualquier embate estadounidense y ajustarse a las políticas que vayan surgiendo en Estados Unidos. De igual forma, México debe continuar siendo un socio de los Estados Unidos y tener un rol protagónico en la posible nueva era industrial del Litio y los autos eléctricos, con el triángulo Plan Sonora-Arizona-Bacadéhuachi y Tesla. Al mismo tiempo, México debe continuar su participación en organismos como la CELAC donde los lazos con otras superpotencias extranjeras podrían ser posibles indirectamente. A su vez, México como principal productor a nivel mundial de Plata, debe recuperar (o mínimamente negociar) y auditar su Plata, que está siendo extraída de sus minas por canadienses y anglosajones. Entonces deberá promover una divisa en común comenzando con algunas naciones fuertes o con commodities importantes de América Latina, como lo es Brasil (miembro del BRICS) y Perú (segundo productor mundial de Plata). Así, podrán incluirse eventualmente otros países al proyecto de divisas y México podría manejar tres divisas: Peso (divisa nacional), Dolar (divisa base de América del Norte) y una divisa común latinoamericana basada en commodities con la que México pueda maneobrar.
De esta manera, México debe moderar su integración con Estados Unidos y América Latina y volverse un puente entre dos civilizaciones (Occidental y Latinoamericana). Mientras que el corazón de la nación añora un sueño bolivariano, el realismo geopolítico demanda una América del Norte. Sin embargo, México como el más cercano (aunque lejos) a ser un Estado-Civilizatorio en América ya que cuenta con una gama de cultural ancestrales, debe asumir el rol de ser el estado transicional entre las dos civilizaciones en el continente de América. Así, a manera de semblanza a la vieja pirámide del templo mayor en la antigua Tenochtitlan, México deberá ser la cuna civilizacional del continente americano siendo un epicentro que separa dos civilizaciones, la Occidental (la que hace la guerra como Huitzilopochtli) y la Latinoamericana (la que aún busca nacer, esperando las lluvias de Tlaloc).
Primero se debe garantizar la seguridad pública en México y luego atender los temas de cooperación con el gobierno de Estados Unidos para atender la crisis de los opioides en el vecino país del norte, señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador. En su conferencia matutina, indicó que no se dará prioridad a las políticas estadunidenses como ocurría en gobierno pasados, pues la prioridad es ahora que no haya homicidios, feminicidios, asaltos y delitos.
El primer mandatario explicó que en los gobiernos anteriores se permitió al gobierno estadunidense imponer sus políticas de seguridad y que sus agencias se acostumbraron a ello, pero ya no es así.
Además, aprovechó para recomendarle que se atiendan las causas del consumo de fentanilo y otras drogas ilícitas que causan grave daño a la salud de miles de jóvenes, e incluso su muerte. “La desatención de los jóvenes, la desintegración de la familia, la pérdida de valores, ¿cómo es que hay tanto consumo? Pues es el equivalente a la insatisfacción que existe en los jóvenes y no se atienden las causas”.
Desde Palacio Nacional, López Obrador advirtió que en el contexto de las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, se van a intensificar los fenómenos de desinformación y manipulación. Como ejemplo, citó que medios de comunicación y políticos estadunidenses tratarán de usar a México como piñata y por ello responsabilizan a nuestro país del tráfico de fentanilo y la migración. “Esa crisis, esa pandemia que no han podido enfrentar, quieren utilizarla de manera tramposa para culpar a México. […] Debemos todos los mexicanos y también los estadunidenses estar informados”.
El presidente de la República criticó que se estigmatiza a los migrantes indocumentados como si ellos fueran los traficantes del fentanilo, lo cual es falso. Al respecto, expuso que la encuesta de NPR-Ipsos en 2022 arrojó que el 39 por ciento de los estadunidenses consideró que los migrantes introducen el a ese país.
En realidad, dijo, las personas que buscan llegar a Estados Unidos lo hacen para tener mejores oportunidades de vida y trabajo: “en su mayoría, a lo que va es en busca del llamado ‘sueño americano’, aunque no sea de esa manera, porque corren muchísimos riesgos, mucho peligro, pero van a trabajar, van a buscarse la vida honradamente, la inmensa mayoría. Sin embargo, en el imaginario colectivo en Estados Unidos, el migrante no va a eso o no va sólo a eso, va a ‘llevar droga’. Es lamentable que un país, una nación, cuya grandeza se construyó con migrantes, ahora se tenga esa actitud antiinmigrante”.
l Presidente Andrés Manuel López Obrador criticó el aumento de recursos que los Estados Unidos destinarán para el financiamiento y la capacitación de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y “Sociedad Civil” que son opositoras a su gobierno en 2024.
Durante la conferencia matutina de este lunes, el Presidente López Obrador fue cuestionado acerca del supuesto aumento de recursos que destinará el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés) a las ONG opositoras como Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), del artífice de la alianza conservadora Va X México, Claudio X. González justo en el año de la próxima elección presidencial.
Al respecto, el mandatario se mostró sorprendido por la decisión del gobierno encabezado por Joe Biden.
“¿Les van a aumentar? Ja ja […] Es muy difícil que Estados Unidos salga de la crisis que se encuentran si no cambian sus políticas añejas, rancias.” criticó el mandatario.
Asimismo, recomendó que la política estadounidense cambie y deje de ser injerencista. Opinó que sería prudente volver a la política del “Buen Vecino” o de “Alianza para el progreso” de los expresidentes estadounidenses Franklin Delano Roosvelt y John F. Kennedy respectivamente.
“El respeto a los pueblos, a la soberanía de los pueblos” señaló López Obrador.
AMLO criticó que Estados Unidos se haya atascado en su Doctrina Monroe dónde se jactan de ser los dueños de América. Y a partir de ahí se han dedicado a invadir, saquear y a quitar y poner presidentes en todo el continente americano.
El mandatario federal sostuvo que esa manía injerencista la conservan hasta la fecha, y puso por ejemplo este financiamiento.
“¿Cómo le van a estar dando dinero a opositores a gobiernos legal y legítimamente constituidos? Es injerencismo” sentenció.
Finalmente, el Jefe del Ejecutivo acusó que no solo Estados Unidos es el culpable del problema, sino también los grupos de conservadores por aceptar el dinero. Puso como ejemplo en el pasado la búsqueda de los conservadores a Santa Anna después de la perdida de la mitad del territorio en manos de Estados Unidos.
“¿Y qué hacen ahora estos? Lo mismo. Allá están, en la Casa Blanca, pidiendo que intervengan. […] No se quita esa mala costumbre del conservadurismo de ir al extranjero a pedir ayuda. Son vendepatria, entreguistas”, puntualizó.
El aumento de recursos a ONG opositoras
El Gobierno de Estados Unidos a cargo de Joe Biden, aumentará los recursos que le otorga a las organizaciones de la “sociedad civil” como Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) en la recta final del sexenio del Presidente López Obrador.
De acuerdo con una publicada por Víctor Hugo Michel en Milenio, la Justificación Presupuestaria para Operaciones Foráneas 2024 del Departamento de Estado contempla aumentos en las partidas Democracia, Derechos Humanos y Gobernanza destinados a México, que pasarán de 56 a 60 millones de dólares.
Cabe destacar que de estos recursos se nutren organismos que el mandatario ha calificado como “golpistas“.
Asimismo, los recursos para Respaldos a la Sociedad Civil, pasarían de 3 millones 900 mil dólares a 5 millones en y de 6 millones 870 mil a 10 millones de dólares en materia de Derechos Humanos. Mientras que el programa general de Estado de Derecho, de 56 a 60 millones.
Pero no solo se ofrece el presupuesto económico, el Departamento de Estado también capacitará a las asociaciones para “enfrentar retos legales, navegar la arquitectura regulatoria y ayudarles a enfrentar las restricciones que afectan su trabajo“.
Entre otras medidas para “fortalecerlas”, la agencia organizará cursos y sesiones de capacitación y asistencia técnica con expertos internacionales para que provean a estas ONG de ejemplos sobre cómo encarar restricciones construidas por el gobierno mexicano.
De esta forma, México será el país de Latinoamérica que más recursos recibirá por parte del Departamento de Estado y Usaid, por detrás de Colombia.
Otras naciones con montos elevados para programas de apoyo democrático son Venezuela (54 millones), El Salvador (46 millones) y Cuba (20 millones); a escala mundial, lo superan Iraq y Jordania.
Asimismo, USAID ha brindado este tipo de “apoyo” en naciones como Rusia, Ucrania y algunas ex repúblicas soviéticas en Asia Central.
Banderas de México y Estados Unidos. Foto Afp / archivo.
Una delegación de funcionarios mexicanos, encabezados por el canciller Marcelo Ebrard y la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, arriba este miércoles a Washington para dialogar con el gobierno de Joe Biden sobre la estrategia contra el fentanilo y otros temas de seguridad.
Las reuniones se realizarán hoy y mañana y se dan luego de que ayer el gobierno de Estados Unidos anunció que aumentará las sanciones para impedir el acceso de los traficantes de fentanilo a su sistema financiero y “liderar” un esfuerzo global contra este flagelo, serán coordinadas.
Del lado mexicano, los trabajos serán coordinados por la secretaria Rodríguez, encargada de la estrategia nacional para combatir el tráfico ilícito de drogas sintéticas y armas de fuego y sus municiones, y del lado estadounidense por Elizabeth Sherwood-Randall, encargada de la Casa Blanca contra el fentanilo.
La delegación mexicana, que también está integrada por los secretarios de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, de Marina, José Rafael Ojeda, de Salud, Jorge Alcocer, y el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, también abordará temas relacionados con el combate al tráfico ilícito de armas.
Es cierto que la venta de armas y de fentanilo en Estados Unidos es un problema que no solo afecta al país de las barras y las estrellas, sino que acentúa la violencia y fortalece a los cárteles del narcotráfico en México. La delincuencia organizada en el país ha incorporado la venta y el tráfico de fentanilo a sus actividades delictivas, teniendo esta incorporación efectos en la distribución de fuerzas entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Sin embargo, la extrema derecha republicana en Estados Unidos no quiere hacerse responsable de los asesinatos, los suicidios y las muertes por sobredosis que azotan a su país. En vez de atender las causas de estas problemáticas, crean una cortina de humo responsabilizando a México, cuando son ellos quienes permiten la existencia de cárteles en su país y quienes han lucrado con la venta de armas y con la comercialización del fentanilo durante décadas.
En 2022 en Estados Unidos fueron asesinados 1,631 menores de edad por armas de fuego, y más de 6,000 menores fueron heridos. A ello hay que sumar que en el mismo año murieron por arma de fuego 43,675 personas según información de Gun Violence Archive. Solo en lo que va del 2023 van 8,415 personas muertas por arma de fuego, y poco más de la mitad de estas cifras tienen que ver con suicidios.
Del otro lado de la frontera, en México, vivimos las consecuencias de que en Estados Unidos las armas se vendan como si fueran dulces. En nuestro país el 70% de los homicidios son cometidos gracias a la utilización de armas de fuego procedentes de EU, existiendo una vinculación directa entre el tráfico de armas y el clima de violencia.
En cuanto al fentanilo, es sabido que en Estados Unidos las empresas farmacéuticas se han beneficiado durante décadas de su comercialización, generando adicción en su población, lo cual se ha traducido en una crisis de salud muy fuerte.
Solo del 2019 al 2021 las muertes por fentanilo en EU aumentaron en un 94%, estimándose que alrededor de 200 estadunidenses mueren al día por consumirlo. En el 2022 la cifra fue de 110 mil 236 personas fallecidas por sobredosis, llegando a un promedio de más de 300 muertes diarias.
¿Les conviene a los republicanos de extrema derecha responsabilizar a México de la violencia en ambos países y del consumo del fentanilo? Si, totalmente.
Al acusar a México se deslindan de su responsabilidad, alimentan un discurso de odio que les viene bien en el marco electoral que tienen en puertas, e incluso, en el hipotético caso en que Estados Unidos interviniera México, ello les permitiría a los financiadoresrepublicanos vender más armas al gobierno norteamericano.
Esto lo saben muy bien los republicanos, que como el senador Lindsey Graham amenazan con buscar intervenir nuestro país, y que al igual que Donald Trump, no dudan de responsabilizarnos de las crisis que ellos mismo generan, todo con el fin de obtener votos y ampliar su mercado. No podemos olvidar que ya en 2019, desde el poder judicial norteamericano, el fiscal William Barr declaró que el gobierno mexicano estaba controlado por organizaciones terroristas.
Lo de siempre con Estados Unidos. Generan crisis, inventan enemigos, y después culpan a otros para justificar su intervencionismo, al tiempo que se abren nuevos mercados. Es la forma de operar del imperio.
Sin embargo, México si ha tomado acciones para combatir el tráfico de armas y de fentanilo en el país. En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador el decomiso de armas ha aumentado en un 65%, mientras que los decomisos de fentanilo han aumentado también en un 1049% en este sexenio. Es mentira que nuestro gobierno no hace nada y es injustificable en todo sentido una intervención.
Estados Unidos debe hacerse responsable de lo que pasa en su territorio, y de los costos que tiene para su gente y para el mundo la expansión sin escrúpulos de su mercado.
No es un tema menor. Estados Unidos desestabiliza las democracias de aquellos países donde tiene intereses económicos o militares en nombre de la “seguridad nacional”, de los “derechos humanos” o de la lucha contra el “terrorismo”.
Esto lo conocemos bien en América Latina. Durante décadas han intervenido nuestros países con golpes militares primero, y recientemente con golpes blandos. En los últimos años, gracias a la inyección de recursos económicos y políticos a través de la OEA, de organismos internacionales, y asociaciones “civiles”, han desestabilizado nuestras democracias con el fin de retirar del gobierno a presidentes de izquierda. La última víctima de ello fue Perú con el golpe de estado a Pedro Castillo, el cual rápidamente fue avalado por la embajada norteamericana. Como en los tiempos de la Revolución Mexicana, cuando el embajador norteamericano Wilson trabajó de la mano con los conservadores porfiristas para asesinar al presidente Francisco I. Madero.
Lo dicho, no es un tema menor, ni tampoco un tema que vaya a terminar en este gobierno. Seguirá siendo una amenaza constante en tanto México mantenga gobiernos que fortalezcan nuestra soberanía nacional.
Queda la pregunta para la oposición en el país ¿La derecha mexicana está dispuesta a ser comparsa de la ultraderecha norteamericana con tal de sacar a la izquierda del gobierno? Si revisamos la historia, los conservadores ya han pedido intervenciones extranjeras para sostener sus privilegios, como en el caso de Maximiliano, que fuera convencido por ellos para gobernar el país. Por eso no extraña que ahora festejen y busquen que EU nos “ayude”.
A Estados Unidos solo le interesa contar con un gobierno vecino que en materia internacional se apegue al modelo neoliberal (que es un modelo que ya ni los norteamericanos aplican) con el fin de garantizar la intervención en los sectores estratégicos de nuestra economía nacional.
Entonces, el centro de la cuestión está la “soberanía nacional”, está la defensa de nuestros recursos naturales y de nuestro derecho a darnos la vida política y económica que mejor nos convenga a las y los mexicanos. A la derecha nacional no le interesa entregar la soberanía de nuestro país, siempre y cuando ella pueda continuar lucrando al amparo del poder.
Y para prueba está la votación de la reforma eléctrica del año pasado, en donde rechazaron que México controlara su sistema eléctrico, dejándolo a disposición de una iniciativa privada internacional que a su vez esperará que un gobierno de derecha llegue al poder.