Tag: Julian Assange

  • Gran Bretaña firma orden de extradición de Julian Assange

    Gran Bretaña firma orden de extradición de Julian Assange

    Luego de que un tribunal británico dictaminó, en abril pasado, que el activista Julian Assange, acusado de espionaje por el gobierno de los Estados Unidos a cosnecuencia de gran cantidad de documentos publicados en su portal Wikileaks, que podía ser extraditado, la secretaria británica de interior Priti Patel se firmó la orden para que el periodista sea extraditado a los Estados Unidos.

    “Los tribunales de Gran Bretaña no han encontrado que extraditar al Sr. Assange pueda ser opresivo, injusto o un abuso procesal. Tampoco se ha determinado que la extradición sea incompatible con sus derechos humanos incluyendo su derecho a un juicio justo.”, indicó el Ministerio del Interior.

    Según la fiscalía norteamericana, Assange ayudó ilegalmente a Chelsea Manning, analista de inteligencia del ejército estadounidense, a robar cables diplomáticos y archivos militares clasificados, que posteriormente fueron publicados en el portal Wikileaks, por lo que “se pusieron muchas vidas en peligro”.

    Así, el gobierno de Estados Unidos había solicitado a Gran Bretaña la extradición de Julien Assange para juzgarlo por 17 cargos, entre los que se encuentran los de espionaje y el uso indebido de computadoras.

    Por su parte, la esposa de Assange, Stella dijo que es “un día oscuro para la libertad de prensa y para la democracia británica” y que significa el comienzo de una nueva batalla legal, pues ya organizaciones de periodistas y grupos de derechos humanos habían pedido a Londres que rechazara la solicitud de extradición por parte de Estados Unidos.

    Ante esta situación, el candidato a la presidencia de Francia, Jean-Luc Mélenchon anunció, durante una rueda de prensa que “si soy primer ministro el lunes, Julien Assange se naturalizará francés y será condecorado”.

  • AMLO reitera oferta de asilo a Julian Assange

    AMLO reitera oferta de asilo a Julian Assange

    El Presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró su oferta para dar asilo al periodista y fundador de WikiLeaks Julian Assange, quien sufre una persecución política por haber revelado casos de corrupción y crímenes de guerra alrededor de todo el mundo.

    En su conferencia matutina, el mandatario López Obrador fue cuestionado sobre su postura en el caso del periodista Julian Assange, quien podría ser extraditado a los Estados Unidos desde Reino Unido, donde actualmente está en una prisión de alta seguridad.

    Esta mañana AMLO volvió a ofrecer que Assange y su familia se refugien en México y pidió su liberación inmediata.

    Assange es acusado de espionaje por revelar alrededor de 500.000 archivos militares secretos que exponen los crímenes de guerra de Estados Unidos en Iraq, Afganistán y otros países.

    Según López Obrador,  la Secretaría de Relaciones Exteriores ya entró en comunicación con el equipo legal de Assange, además añadió que el que se haya castigado al periodista, es un acto “vergonzoso“.

    “Estamos a favor de que se le libere, porque es un perseguido político. Es un acto vergonzoso, de que a una persona que da a conocer información valiosa, porque en esa información hay actos de corrupción, en esa información se dan a conocer delitos cometidos entre gobiernos. Todo lo que la élite lleva a cabo en secreto, de repente sale por una investigación que ellos hacen y se castiga al que presenta la información porque supuestamente está violando temas confidenciales.”

    López Obrador justifica su postura explicando que por encima de “la violación de temas confidenciales” está la esencia de la denuncia, porque es muy grave. De acuerdo a lo dicho por el mandatario, Assange reveló temas delicados, incluida la información del fraude electoral de 2006 en México.

    “Pero no solo es nuestro caso, es de todo lo que hacían y no sabemos si lo siguen haciendo en el mundo.”

    Fundador de WikiLeaks Julian Assange después de ser arrestado por la policía británica el 11 de abril de 2019.

    Fundador de WikiLeaks Julian Assange después de ser arrestado por la policía británica el 11 de abril de 2019.

    El mandatario federal continuó exigiendo la libertad del periodista y reiteró su invitación para que Assange tenga asilo en México. Y finalizó diciendo:

    “Si hay relación pero va a depender de ellos. Ojalá se tomen en cuenta todos los elementos y no se actúe por consigna en ningún caso. Que prevalezca la justicia.”

    Esta no es la primera vez que México o el gobierno de López Obrador ofrece refugio a perseguidos políticos. Principalmente durante el siglo XX, México fungió como país refugio y dio asilo a personajes que eran acosados en su país de origen. Los ejemplos más famosos son los españoles que escapaban de la Guerra Civil Española, o León Trotsky, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas.

    (Original Caption) Tampico, Mexico: Leon Trotsky, co-leader of Russian revolution 20 years ago, re-entered the new world on January 8, when he arrived at Tampico, Mexico, a refugee driven from one country to another, from Norway. Trotsky, who arrived on the freighter, Ruth with Mrs. Trotsky, (left), is being greeted by Frida Kahlo, wife of the famous Mexican artist Diego Rivera, and Schachtman, leader of American Communist Committee who came to Mexico to receive him.

    Con la actual administración, que retoma estos fundamentos de la política exterior mexicana también ha habido casos en que México sirve como refugio. Ejemplo de ello pueden ser Evo Morales, las refugiadas afganas y ahora la invitación a Julian Assange.

    Fuente Polemón

  • Julian Assange y su ‘asesinato social’ en Occidente

    Julian Assange y su ‘asesinato social’ en Occidente

    Por Luis Gonzalo Segura.-

    Hace solo unos días que la justicia británica aprobó la extradición de Julian Assange a Estados Unidos, el país abanderado de los Derechos Humanos. La democracia con mayúsculas y Guantánamo con minúsculas. Una extradición que pasó sin pena ni gloria por los medios de comunicación occidentales en una nueva exhibición del funcionamiento de la desinformación occidental. No es que no se cuente, es que se margina hasta el ninguneo, como si letra pequeña de un contrato bancario se tratara. Como en la Atenas antigua. No es que los asesinaran, es que los exiliaban. Ostracismo se llama.

    En España, el diario El País dedicó la habitual noticia al respecto, como si de un suceso más se tratara. Un atropello cualquiera, un rescate afortunado. Un evento más en la maraña habitual de la actualidad, tan escondido que era imposible de encontrar en la portada. Y, sin embargo, se trataba de una noticia esencial, crítica. Nada más y nada menos que la ejecución social de un disidente, de un activista, de una garganta profunda que ha hecho mucho más por el periodismo, el activismo, la democracia y la sociedad que varios Nobeles. Sin ir muy lejos, como el que disfruta el que fuera presidente de Estados Unidos mientras se torturaba en Guantánamo, se bombardeaba medio mundo y se perpetraba tragedia humanitaria tras tragedia humanitaria. Un ostracismo todavía más lacerante en un diario como El País que fue, no lo olvidemos, de los que se lucraron, y mucho, con las filtraciones de Assange.

    Una extradición por encima de todo

    En enero del año pasado, 2021, la jueza Vanessa Baraitser, de la corte penal de Old Bailey, denegó la extradición de Assange a Estados Unidos por considerar “demostrado” que sería confinado y que ello aumentaría el riesgo de suicidio. Ni los Estados Unidos de Donald Trump ni los Estados Unidos de Joe Biden parece que fueran a tratarle de forma considerada. Si fuera Pinochet o Videla o si se hubiera dedicado a electrocutar, mutilar, torturar o ejecutar disidentes izquierdistas, le prepararían un tour político-festivo.

    Dio igual entonces, y da igual ahora, que Estados Unidos se dedique sistemáticamente a la vulneración de los derechos humanos de forma masiva, pues, finalmente, la extradición parece que será un hecho. Y el ostracismo, también.

    De hecho, comparar el calvario de Assange con la contorsión de los resortes jurídicos británicos en favor de Pinochet, deja mal cuerpo en cualquier demócrata. Y de esto algo nos debería contar El País, que si no lo hace es porque hoy pertenece a fondos de inversión norteamericanos y ayer, a franquistas y estómagos agradecidos del franquismo como Juan Luis Cebrián.

    Dio igual entonces, y da igual ahora, que Estados Unidos se dedique sistemáticamente a la vulneración de los derechos humanos de forma masiva, pues, finalmente, la extradición parece que será un hecho. Y el ostracismo, también.

    La gran contribución de Assange

    Sin embargo, la contribución de Julian Assange a la democracia, a la humanidad, no será jamás recompensada ni aun cuando se le dedique una plaza y una gran avenida en cada ciudad del mundo. Se quedaría corto para la colosal aportación realizada. Julian Assange merece libros de historia y manuales escolares que expliquen que en el año 2010, WikiLeaks publicó material clasificado norteamericano de las guerras de Irak y Afganistán, incluyendo asesinatos de civiles y, hasta periodistas. Algo más que habitual, recuerden en España el asesinato de José Couso, todavía sin resolver. También deberían recordar esos libros los más de 700.000 documentos diplomáticos norteamericanos que demostraban lo que muchos suponían y denunciaban y demasiados callaban, ocultaban o minimizaban. Sin él, hoy seríamos más ignorantes, más inocentes y sin él en los libros de historia y los manuales de colegio, la humanidad lo seguirá siendo.

    El infierno de Julian Assange

    Pero el precio para Julian Assange ha sido tan alto que desnuda por completo a Occidente y toda su retórica sobre los derechos humanos, la libertad de expresión y la democracia. Una retórica vacía cuando se trata de lo que sucede en sus dominios. Porque aun cuando se consiguiera la denegación de la extradición de Julian Assange, ello no supone reparación alguna, ni tan siquiera en una pequeña parte el enorme sufrimiento padecido. Y es que la denegación de la extradición de Julian Assange es una cuestión de justicia. De razón. Como lo es que no sea marginado en los medios de comunicación occidentales.

    Que nadie lo olvide, la vida de Assange, desde 2010, es un infierno, máxime cuando tuvo que ser recluido en la Embajada de Ecuador en el año 2012. Ustedes que, en muchos casos, saben lo que es estar confinados días o meses en sus domicilios por la COVID, imaginen lo que es estar años confinado en un espacio tan impersonal como una embajada. Pues lo que en un domicilio sería un tormento, en una oficina alcanza límites insufribles. Y, por si no fuera suficiente, además, fue espiado, se difundieron vídeos íntimos y, en los últimos años, hasta fue hostigado en la propia embajada ecuatoriana en la que se encontraba cumpliendo prisión. Porque encierro semejante es una pena en sí misma. Una pena tan brutal que lo extraño no es que Julian Assange padezca desdichas mentales, lo extraño sería que estuviera sano.

    Por desgracia, lo más grave de la salvaje ejecución social de Assange y del injustificable ostracismo de guante blanco con el que le hieren los grandes diarios, como El País, es el terrible daño causado al periodismo y a la libertad de expresión.

    Además, la venganza contra Assange no quedó ahí. Ese mismo año 2010, Assange fue acusado por conducta sexual inadecuada y violación en Suecia. Un nuevo castigo público aun cuando jurídicamente la denuncia fue abandonada en el año 2017 y archivada en el año 2019. No obstante, la importancia de la denuncia no radicaba en condenar a Julian Assange por ellos, sino en estigmatizarle y desprestigiarle. Lo que consiguieron con demasiada holgura.

    La democracia, también ejecutada con Assange

    Por desgracia, lo más grave de la salvaje ejecución social de Assange y del injustificable ostracismo de guante blanco con el que le hieren los grandes diarios, como El País, es el terrible daño causado al periodismo y a la libertad de expresión. Los límites que se establecen en cuanto a la censura y la autocensura, en cuanto a los límites de lo correcto y lo incorrecto. Torturar en Guantánamo, correcto; demostrar asesinatos de civiles norteamericanos en medio mundo, incorrecto. Son lecciones que se graban en el subconsciente de los periodistas y los activistas. De todos.

    Pero, ante todo, el mayor daño de semejante persecución y maltrato lo padece la democracia en sí misma. Esa democracia que se pregunta por qué la ultraderecha no para de crecer y en Francia ya se sitúa por encima del 40 % y disputa con tanta asiduidad como normalidad la presidencia. Hasta que un día la consiga. La respuesta está en donde los grandes medios no quieren mirar ni mostrar. En Assange, por ejemplo. En la ejecución social de Julian Assange.

  • Siguen los golpes contra Assange; justicia británica rechaza recurso contra su extradición a EE.UU.

    Siguen los golpes contra Assange; justicia británica rechaza recurso contra su extradición a EE.UU.

    La situación del creador de Wikileaks, Julian Assange, se complica y su posible traslado a los Estados Unidos sigue presente.

    RegeneraciónMx, 14 de marzo de 2021. Otro golpe a la libertad de expresión se dio en el Reino Unido ya que la Corte Suprema británica desestimó un recurso para apelar la extradición a Estados Unidos de Julian Assange.

    Una portavoz de la Corte indicó que el tribunal «rechazó dar el permiso para apelar ya que la solicitud no planteó ningún punto de derecho (susceptible de ser) discutible», reportaron agencias extranjeras.

    Asimismo, la misma portavoz añadió que «las partes fueron informadas esta tarde».

    El caso quedará ahora en manos de la ministra de interior, Priti Patel, indicó Wikileaks en Twitter.

    El australiano de 50 años es procesado por la justicia estadounidense por difundir, desde 2010, más de 700 mil documentos clasificados sobre las actividades militares y diplomáticas estadounidenses, en particular en Irak y Afganistán.

    Además, también es acusado espionaje y puede ser condenado a 175 años de cárcel, en un caso denunciado como un ataque contra la libertad de prensa por quienes lo apoyan.

  • Los que violaron los Convenios de Ginebra en Guantánamo están libres, mientras el hombre que ayudó a exponer sus crímenes languidece en la cárcel

    Los que violaron los Convenios de Ginebra en Guantánamo están libres, mientras el hombre que ayudó a exponer sus crímenes languidece en la cárcel

    Fuentes: Instituto Tricontinental de Investigación Social.

    Hace 20 años, el 11 de enero de 2002, el gobierno de Estados Unidos llevó a su prisión militar en la Bahía de Guantánamo a sus primeros “detenidos” secuestrados durante la llamada Guerra contra el Terror.

    El secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld dijo: “Planeamos, en su mayor parte, tratarlos de forma razonablemente consistente con los Convenios de Ginebra” En su mayor parte. Casi inmediatamente comenzó a aparecer evidencia —incluso del Comité Internacional de la Cruz Roja— de se estaba violando los Convenios de Ginebra y muchos de los prisioneros estaban siendo torturados. Para diciembre de 2002, los medios de comunicación estadounidenses comenzaron a informar que “muchos de los detenidos en Guantánamo probablemente no eran terroristas”

    Casi 780 “detenidos” conocidos han sido encerrados en la prisión en estas dos décadas, actualmente, 39 hombres permanecen allí, la mayoría de los cuales nunca ha sido acusado, menos juzgado. Aunque el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha dicho que quiere cerrar el campo de detención, de hecho ha autorizado planes para ampliarlo. El gobierno de Biden está gastando 4 millones de dólares para construir una nueva corte secreta en sus instalaciones, cerrada al público. Todavía está por verse si los prisioneros restantes serán enjuiciados y se decidirá sobre sus destinos. El 10 de enero de 2022 expertxs independientes del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas constataron que “la Bahía de Guantánamo es un lugar de notoriedad sin parangón, definido por el uso sistemático de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes contra cientos de hombres llevados al lugar y privados de sus derechos más fundamentales”.

    Uno de estos hombres, Sami al-Hajj fue recogido por tropas paquistaníes en la frontera entre Afganistán y Paquistán el 15 de diciembre de 2001 y entregado a Estados Unidos el 6 de enero de 2002. Luego al-Hajj fue transferido a Guantánamo el 14 de junio de 2002, donde permaneció hasta que lo liberaron en Doha (Qatar) el 31 de mayo de 2008. El gobierno estadounidense acusó a al-Hajj de ser miembro de al-Qaeda así como de formar parte de la dirección tanto de los talibanes como de los Hermanos Musulmanes. También se le acusó de proporcionar armas y recursos a grupos en Chechenia a través de la organización de caridad saudí al-Haramain.

    Conocemos estos detalles sobre al-Hajj gracias a los Detainee Assessment Briefs (DAB) [Informes de evaluación de detenidos] filtrados a la prensa vía WikiLeaks en abril de 2011. Estos Gitmo Files [Archivos de Guantánamo] son excepcionales porque cada uno de los DAB nos muestra la desinformación en la base de la Guerra contra el Terror. Una lectura cuidadosa del DAB de al-Hajj muestra que no era líder de ninguna de estas organizaciones, en realidad era un periodista de Al-Jazeera. Al-Hajj comenzó a trabajar allí a comienzos de 2000 y fue enviado a Afganistán en octubre de 2001 para trabajar con sus colegas Yusuf al-Sholy y Saddah Abdul Haq. No había pruebas de que al-Hajj fuera miembro de al-Qaeda, los talibanes o los Hermanos Musulmanes. Según el DAB, lo llevaron a Guantánamo para proporcionar información sobre el programa de formación de Al-Jazeera, así como sobre varios grupos benéficos que funcionaban en Azerbaiyán, Kosovo y Macedonia.

    En 2007, el abogado de al-Hajj, Clive Stafford Smith escribió que su cliente había “estado en huelga de hambre por más de 230 días, más del triple que los huelguistas del IRA en 1980”. Cuando Hajj llegó a Doha, dijo que había sido interrogado 130 veces “la mayoría relacionadas con su trabajo en Al-Jazeera”.

    Los DAB ayudaron a abogados como Stafford Smith a descubrir quiénes estaban tras la valla en Guantánamo y las mentiras que se decían sobre ellos. Gracias a WikiLeaks esa información se hizo pública. Ningún responsable por los crímenes de Guantánamo ha sido juzgado por “uso sistemático de la tortura” como han señalado lxs expertxs en derechos humanos; mientras que el cofundador y editor de WikiLeaks, Julian Assange está en la prisión de Belmarsh, el Guantánamo británico. Estados Unidos quiere extraditarlo para que se enfrente a acusaciones de espionaje. ¿Quién es Julian Assange y porque Estados Unidos está tan desesperado por su extradición? Junto con la Asamblea Internacional de los Pueblos, el Instituto Tricontinental de Investigación Social ha elaborado la siguiente Alerta Roja No 13 Liberen a Julian Assange.

    ¿Quién es Julian Assange y qué es WikiLeaks?

    Julian Assange es un periodista y editor australiano que cofundó WikiLeaks en 2006. WikiLeaks es un sitio web diseñado para publicar documentos filtrados de forma anónima por funcionarixs de gobiernos y empresas. El proyecto se inspiró en la publicación de Daniel Ellsberg, Pentagon Papers, en 1971, documentos internos del gobierno estadounidense que mostraban el alcance de su engaño al continuar la guerra de Vietnam. Entre 2006 y 2009, WikiLeaks publicó una serie de importantes documentos que contenían revelaciones como la lista de miembros del fascista Partido Nacional Británico (2008), el escándalo petrolero Petrogate en Perú (2009) y un informe sobre el ciberataque estadounidense-israelí a las instalaciones de energía nuclear iraníes (2009). En 2013, la Federación Internacional de Periodistas calificó a WikiLeaks de «nuevo tipo de organización de medios de comunicación basada en el derecho del público a saber».

    En 2010, mientras estaba en Irak, la analista de inteligencia del ejército estadounidense Chelsea Manning descargó cientos de miles de documentos, incluidos videos, de los servidores del gobierno estadounidense. Los envió a WikiLeaks con una nota que decía: «Este es posiblemente uno de los documentos más significativos de nuestro tiempo, que elimina la niebla de la guerra y revela la verdadera naturaleza de la guerra asimétrica del siglo XXI». En noviembre de 2010, WikiLeaks se asoció con periódicos importantes (Der Spiegel, El País, The Guardian, Le Monde, The New York Times) para publicar los cables diplomáticos (CableGate) que procedían del paquete de documentos de Manning. WikiLeaks también publicó Iraq War Logs [Registros de la Guerra de Irak] y Aghan War Diary [Diarios de la Guerra de Afganistán], que contenían materiales que sugerían que las fuerzas estadounidenses habían cometido crímenes de guerra en ambos países. Entre estos documentos había un video clasificado de 2007 que mostraba a militares estadounidenses matando a civiles, entre ellos empleados de la organización de noticias Reuters. Este video, publicado por WikiLeaks como Collateral Murder [Asesinato colateral], tuvo un enorme impacto en la opinión pública sobre la naturaleza de la guerra estadounidense.

    En noviembre de 2010, el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, declaró que su oficina había abierto «una investigación penal activa y en curso» contra WikiLeaks.

    ¿Por qué Julian Assange está en la prisión de Belmarsh (Londres, Reino Unido)?

    A principios de diciembre de 2010, altos cargos políticos estadounidenses pidieron a su gobierno que procesara a Assange en virtud de la Ley de Espionaje (1917). Las acusaciones de agresión sexual en Suecia metieron a Assange a una red legal. Aunque estaba dispuesto a regresar a Suecia para hacer frente a las acusaciones, quería un compromiso de que Suecia no lo extraditaría a Estados Unidos, donde se enfrentaba a cadena perpetua por posibles cargos de espionaje. Suecia, en estrecho contacto con EE. UU., se negó a ofrecer este compromiso. En 2012, Assange recibió asilo en la embajada de Ecuador en Londres. En abril de 2019, el gobierno de Ecuador —a cambio de lo que consideraba un acuerdo favorable con el Fondo Monetario Internacional— entregó a Assange a las autoridades británicas. Assange fue llevado a la prisión de Belmarsh para esperar las audiencias de extradición a Estados Unidos, Suecia ya había abandonado su investigación.

    El gobierno estadounidense acusó a Assange de 18 cargos relacionados con la obtención y publicación de documentos clasificados, lo que podría suponer una condena de hasta 175 años de prisión. Sin embargo, 17 de estos cargos sólo se presentaron después de que Assange pasó a custodia británica. Inicialmente, Assange sólo fue acusado de conspirar con Manning para descifrar una contraseña y hackear el sistema informático del Pentágono, lo que por sí solo conlleva una corta pena de prisión de hasta 5 años. El problema aquí, al parecer, es que el gobierno estadounidense no tiene pruebas de que Assange haya conspirado con Manning para entrar en los servidores estadounidenses; Manning dice que actuó sola en la adquisición y entrega de los documentos a WikiLeaks.

    Entonces, el gobierno estadounidense pretende llevar a Assange a Estados Unidos para ser juzgado bajo la Ley de Espionaje por solicitar, obtener y luego publicar información clasificada, es decir, precisamente el trabajo de un periodista de investigación. Por lo tanto, a Assange se lo persigue por hacer periodismo.

    ¿Qué pueden hacer para liberar a Julian Assange?

    Movilizarse. Salgan a la calle el 25 de febrero de 2022. Protesten ante las embajadas y consulados del Reino Unido y Estados Unidos. Exijan a estos gobiernos que respeten el derecho internacional y los derechos fundamentales de Julian Assange.

    Envíen una carta. Firmen esta carta redactada por la Asamblea Internacional de los Pueblos y envíenla a su embajada o consulado británico local diciéndoles que respeten sus responsabilidades legales.

    Participen. Sigan a la Asamblea Internacional de los Pueblos en las redes sociales para saber más sobre el caso de Assange y sus contribuciones a la lucha antiimperialista actual. Compartan nuestros materiales con sus comunidades y movimientos. ¡Ayúdennos a correr la voz sobre por qué #LiberenaAssangeYa ! Regístrense en línea para participar en el Tribunal de Belmarsh para liberar a Julian Assange.

    En 2020, Roger Waters habló en una manifestación a favor de Julian Assange en Londres. En sus observaciones finales, compartió una historia sobre su madre:

    Cuando era una joven maestra suplente en el norte de Inglaterra, antes de la guerra, vio a lxs hijxs de lxs trabajadorxs de las fábricas caminando descalzos en la nieve camino a la escuela en lo peor del invierno. En ese momento, la luz de mi madre se encendió y permaneció encendida, ardiendo con fuerza durante el resto de su vida. Un día, cuando tenía 13 o 14 años, me dijo: “A medida que vayas avanzando en la vida, Roger, te vas a encontrar con momentos y preguntas difíciles sobre las que tendrás que reflexionar. No siempre será fácil, así que este es mi consejo para esos momentos: busca la verdad, examina la cuestión desde todos los ángulos, escucha otras opiniones por supuesto, intenta ser objetivo. Cuando llegues al final de tus deliberaciones, el trabajo duro habrá terminado; ahora viene la parte fácil. Haz lo correcto.”

    Hagan lo correcto: liberen a Julian Assange y cierren Guantánamo.

    Fuente: https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/julian-assange-alerta-roja/

  • Presidencia difunde carta de AMLO a Trump en la que pidió indulto para Julian Assange

    Presidencia difunde carta de AMLO a Trump en la que pidió indulto para Julian Assange

    Asimismo, el mandatario federal argumentó que la reclusión ha “deteriorado severamente” la salud de Julian Assange y se encuentra en “riesgo real de morir en prisión”.

    La Oficina de Presidencia de la República difundió la carta que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump, en la que le pide conceder el indulto al periodista Julian Assange para que pudiera salir en libertad, luego de que fue detenido en Reino Unido por divulgar documentos secretos de posibles crímenes de guerra que cometió el Ejército de Estados Unidos.

    ¿Qué se dijo? En la misiva enviada en 2020, López Obrador aseguró que el fundador de Wikileaks no representa ningún peligro o amenaza para el país nortermaericano, por lo que garantizó a Trump que el gobierno mexicano ofrecería las facilidades necesarias para que Assange viajara de inmediato a México, donde sería recibido en calidad de asilado.

    Asimismo, el mandatario federal argumentó que la reclusión ha “deteriorado severamente” la salud de Julian Assange y se encuentra en “riesgo real de morir en prisión”.

    Lo último. Según la opinión de AMLO, aunque Assange haya actuado de manera equivocada, afirmó que es una persona movida por ideales y principios “y pienso que por ese hecho debiera ser merecedor de compasión”.

    Fuente Político MX

  • La Justicia británica falló a favor de EEUU y de extraditar a Julian Assange

    La Justicia británica falló a favor de EEUU y de extraditar a Julian Assange

    Foto de Julian Assange a su salida de la audiencia en enero de 2020. Foto Reuters.

    El Tribunal de Apelación de Londres dio la razón a Estados Unidos y este 10 de diciembre informó que aprobó la extradición del fundador de Wikileaks, Julian Assange, acusado por Washington de delitos relacionados con espionaje, luego de que publicara secretos militares de ese país en los que se revelaron decenas de irregularidades, crímenes y excesos en Medio Oriente. La familia del programador anunció que recurrirá el «injusto» fallo.

    El Tribunal revirtió el fallo anterior al considerar que el gobierno estadounidense ofreció suficientes garantías de que el fundador de WikiLeaks será tratado correctamente en suelo estadounidense. Washington quiere juzgarlo por la publicación a partir de 2010 de unos 700.000 documentos diplomáticos y militares secretos, relacionados principalmente con las guerras dirigidas por Estados Unidos en Afganistán e Irak, y las reiteradas violaciones de sus tropas a los derechos humanos.

    Hasta el momento la Justicia británica no ha contemplado el derecho a la libertad de expresión en este caso, mientras reporteros y organizaciones humanitarias sostienen que este proceso judicial socava ese derecho en todo el mundo.

    Assange y su equipo legal aseguran que los cargos en su contra tienen motivaciones políticas y que él y sus abogados fueron espiados en la embajada de Ecuador. Insisten en que su salud mental está en riesgo. Por su parte, las autoridades estadounidenses sostienen que son asuntos que deberían abordarse en un juicio en su país.

    Meses atrás se especuló con la posibilidad de que la insistencia del gobierno de Estados Unidos de procesar a Assange fuera revertida con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, pero las acciones de su Administración han dejado claro que el sucesor de Donald Trump se adhiere a la decisión de sus antecesores de juzgar al hombre que es visto como responsable de empañar la imagen de la primera potencia ante el mundo.

    Las autoridades estadounidenses acusan a Assange de 18 cargos, 17 de ellos relacionados con espionaje y uno con piratería informática, tras la divulgación de 700.000 archivos secretos de Estados Unidos, incluido material audiovisual, que puso a la diplomacia estadounidense contra las cuerdas, pues reveló decenas de irregularidades, crímenes y excesos durante las campañas militares en Irak y Afganistán.

    De ellos se destaca un video militar estadounidense en 2010 que muestra un ataque de 2007 de helicópteros Apache en Bagdad, el cual mató a una docena de personas, incluidos dos miembros del personal de la agencia de noticias Reuters.

    Tras casi una década tratando de evitar la extradición a Estados Unidos, Asange está un paso más cerca de ser entregado a las autoridades de ese país. Pero aún quedan más recursos antes de que pueda ser enviado a ese país. Es probable que la disputa legal llegue hasta la Corte Suprema, el último tribunal ante el que es posible apelar en Reino Unido.

    El Tribunal de Apelación de Londres devolvió el caso de la extradición de Assange a EE.UU a un tribunal inferior de Westminster, mientras el fundador de WikiLeaks sigue encarcelado. «El tribunal admite el recurso», se limitó a decir el juez Timothy Holroyde ante una sala abarrotada por la fuerte expectación mediática del caso. Ahora el gobierno estadounidense podrá volver a intentar extraditar a Assange, encarcelado en Londres desde su detención en abril de 2019 en la sede de la embajada de Ecuador en Londres, donde durante siete años obtuvo refugio e incluso la nacionalidad ecuatoriana, para juzgarlo por espionaje, tras encarcelarlo en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh.

    El 27 y 28 de octubre se celebró en Londres el juicio ante el que se interpuso el recurso presentado por EEUU después de que en enero la Justicia británica se negara a extraditar al fundador de WikiLeaks. La jueza Vanessa Baraitser explicó que el rechazo a la petición de Washington respondió a los temores de que el activista pudiera suicidarse, argumentando que la extradición sería «opresiva» debido a la salud mental de Assange.

     EEUU aseguró entonces al Reino Unido que si extradita a Assange, este podría cumplir su condena en Australia, el país donde nació. 

    La corte señaló que está satisfecha con las garantías de la parte estadounidense de que Assange no será sometido al duro régimen conocido como medidas administrativas especiales cuando esté bajo custodia en EEUU. El juez afirmó que la defensa de Assange tiene derecho a impugnar el veredicto presentando un recurso. «El tribunal permite presentar el recurso», señaló.

    La defensa de Assange argumenta que tiene derecho a la protección de la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU. por su condición de periodista, lo que también se extiende a la publicación de los documentos filtrados.

    Por su parte, la pareja del fundador de WikiLeaks, Stella Moris, calificó la decisión como «un grave error judicial». «¿Cómo puede ser justo, cómo puede ser correcto, cómo puede ser posible extraditar a Julian al mismo país que planeó matarlo?», lamentó. Asimismo, Moris aseguró que la defensa presentará un recurso «lo antes posible».

    Reporteros Sin Fronteras también ha condenado la decisión del tribunal. «Creemos firmemente que Julian Assange fue perseguido por sus contribuciones al periodismo«, escribió en Twitter el secretario general de la organización, Christophe Deloire. Asimismo, advirtió que el caso puede tener «peligrosas consecuencias para el futuro de la libertad de prensa en el mundo».

    Los abogados de Washington apelaron la decisión de  la jueza Vanessa Baraitser y en octubre argumentaron que Baraitser no había dado suficiente importancia a otros testimonios de expertos sobre el estado mental del detenido. También garantizaron al tribunal que no se mantendría al australiano, de 50 años, en aislamiento punitivo en una prisión federal de máxima seguridad, y que recibiría un tratamiento adecuado.

    Ahora, el tribunal de apelaciones de Londres les dio la razón, anulando la sentencia previa, por considerar que «Estados Unidos ha proporcionado ahora al Reino Unido un paquete de garantías que responden a las conclusiones específicas» que preocupaban a Baraitser. El caso ahora volverá a ser examinado, en una fecha aún por determinar.

    El caso de Assagne se ha convertido en una causa paradigmática para los defensores de la libertad de expresión. WikiLeaks arugmenta que tiene los mismos derechos que otros medios a publicar material secreto, si es de interés público. El gobierno estadounidense, que lo ha acusado de 18 cargos que incluyen espionaje, afirma que Assange no es periodista sino pirata informático y que la divulgación de documentos sin ningún filtro puso en peligro la vida de sus informantes.

    Si es extraditado, juzgado y condenado, podría ser encarcelado a un máximo de 175 años de cárcel, aunque la sentencia exacta es difícil de calcular y podría ser más corta. 

    * Isabella Arria Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).