La periodista Carmen Aristegui reconoció que, con las pruebas que se han revelado hasta el momento, no existe ningún conflicto de interés en la renta de la casa de Houston por parte de Carolyn Adams y José Ramón López Beltrán.
Carmen Aristegui ha sido constantemente señalada por difundir y darle vuelo al reportaje sobre la casa del hijo mayo del presidente en Houston. Dicho reportaje fue realizado por Latinus y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y sus mismos actores lo desmintieron en diferentes ocasiones.
El día de ayer, en su programa de noticias, Carmen Aristegui concluyó que hasta ese momento, las pruebas que han presentado Pemex, la pareja involucrada, Baker Hughes y la auditoria realizada a esta última dan muestra de que no existieron irregularidades en la renta del inmueble.
La prueba más contundente para la periodista fue la auditoria realizada a Baker Hughes. En dicha auditoria, realizada por R. McConnel Group, un despacho especializado en estos temas y con un buen prestigio, no se encontró nada ilegal.
“No fue una auditoría patito, fue hecha por una empresa experta en el tema. Y no se iban a prestar a una simulación y jugarse el prestigio presentando los elementos para concluir que no hubo elementos sobre un conflicto de interés”.
Asimismo, la periodista dijo que es lógico que los contratos a Baker Hughes, como para los demás proveedores de Pemex hayan aumentado. Pues ha incrementado también la inversión en el rubro petrolero.
“Lo que se puede observar es que, efectivamente, el gobierno mexicano a través de Pemex ha pagado cantidades millonarias a estos 25 contratistas. Pues porque han crecido las inversiones precisamente en esta materia.”
Aristegui finalmente concluyó que:
“Hasta donde vamos, con estas informaciones no hubo algo irregular en la renta de la ´casa gris´ en este contexto”.
No obstante, la periodista expresó que la información es un “ente vivo” y pueden agregarse, ampliarse o ratificarse nuevas cosas al respecto del tema.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este lunes en su conferencia matutina que no se quedará callado cuando sea calumniado, en referencia al reportaje de Latinus y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que intentó demostrar un conflicto de interés entre su hijo José Ramón López Beltrán y la compañía Baker Hughes.
El tema también fue retomado por la periodista Carmen Aristegui, por lo que el mandatario insistió en que no guardará silencio.
“¿Por qué me voy a quedar callado cuando me calumnian? ¿No soy libre? ¿Voy a aceptar que mientan y calumnien? ¿Que dañen el proyecto de transformación? Y un periodista de ese equipo, escribió “ya hemos pasado por situaciones así”. La verdad que no porque actualmente se tienen libertades plenas”, mencionó.
“Y yo pues lamento que se enojen, pero ojalá y comprendan que yo encabezo junto con millones de mexicanos un proceso de transformación que a lo mejor no gusta, pero nosotros queremos hasta donde se pueda, ayudar a los pueblos y acabar con la corrupción”, añadió.
AMLO señaló que opinar lo que piensa no significa que sea “pensamiento único”, pues su gobierno garantiza el derecho a disentir.
El mandatario parafraseó a Salvador Nava, en el sentido de que la prensa debe definir si está favor o en contra del gobierno. Luego, acotó que el periodismo independiente es el que más hace daño, porque simula ser plural.
“Hay que seguir con la revolución de las conciencias y tratando estos temas y fuera máscaras. Decía el doctor Salvador Nava de San Luis Potosí cuando fue candidato y había dos periódicos, uno abiertamente gobiernista, así como El Reforma supuestamente plural, independiente y decía el doctor Nava el que más nos daña, es el supuestamente independiente y plural porque lo otro ya la gente sabe que es opositor pero el supuestamente independiente, el de la política robalera, ese confunde y engaña a muchos”, indicó el mandatario.
Recordó que en anteriores sexenios, algunos periodistas cobraban hasta un millón de pesos mensuales, por lo que había “mucha simulación e hipocresía”. Esa cantidad, dijo, ni en sus mejores tiempos de periodista, la llegó a cobrar Gabriel García Márquez.
Comentó que algunos periodistas justifican esos ingresos millonarios con el argumento de que les pagaba el sector privado.
“Y sí pero ese dinero es porque los jefes de tu medio hacen jugosos negocios al amparo del poder público, si no, no te pagaran eso que es una inmoralidad”, sostuvo el presidente Obrador.
AMLO dijo que ya no es tiempo para simular y la neutralidad en un proceso de transformación, “no aplica”.
La periodista Carmen Aristegui. Foto: Melinda Llamas
“Ahora que se generó esta polémica porque ejercí mi derecho de réplica, señalando que Carmen Aristegui mantiene con sutileza la misma máxima del hampa del periodismo, de que la calumnia cuando no mancha, tizna y que en su reportaje de mi hijo (José Ramón López Beltrán), llegó a decir que era el equivalente de la Casa Blanca y ya tiene tiempo que tiene esa actitud porque simularon por años”, aseguró.
El tabasqueño insistió que su gobierno no reprime la libertad de expresión, pero no es lo mismo que en las administraciones pasadas cuando se simulaba.
“En el proceso de transformación es ir también definiendo con mucha claridad posturas porque si se saqueó al país como se llevó a cabo en el periodo neoliberal fue por la simulación, no solo por el apoyo abierto de mercenarios del periodismo, sino también por el silencio de muchos que nunca cuestionaron al régimen de injusticias, represión y privilegios y simularon, engañaron”, agregó el mandatario.
RegeneraciónMx, 31 de enero 2022. La información que publicara como el gran reportaje Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y Latinus, a cargo de Carlos Loret de Mola, ha permitido entender la necesidad que hay de golpear a la actual administración.
Uno de los personajes que hizo eco a dicha información fue Carmen Aristegui quien a través de su sitio informativo, compartió la información publicada por Loret y la organización creada por Claudio X. González, lo que generó un sin fin de críticas para la periodista.
La información se centra en el hijo mayor del presidente, esta y otras notas más se utilizaron para el golpeteo y dejaron entrever que ya no hay una máscara para ocultar la obsesión con el mandatario y su familia.
En el caso de Aristegui, la realidad peca más que cualquier cosa ya que, tanto ella como Loret de Mola, han sido rivales públicamente e inclusive, la conductora de radio ha señalado a Loret como un peón de Televisa tras hablar del montaje del caso Cassez.
Esto ocurrió en 2021, ahí Loret de Mola acusó a Aristegui y a Julio Hernández «Astillero» de ser de los principales difusores del montaje del caso Cassez.
«El periodista Loret de Mola trata de distraer y evadir su responsabilidad (con el caso Cassez) y ni hablar, hay que decirlo, pasó Loret de peoncito de Bernardo Gómez a peoncito de quién sabe quién», señalaba Carmen en su momento.
Sin embargo hoy las cosas son distintas e inclusive el mismo presidente hizo hincapié en como se uso el tema para el golpeteo.
«Este fin de semana salió el escándalo de que un hijo mío, José Ramón, ya grande, de 40 años, casado, vivía en una residencia en Houston, queriendo equiparar, como diciendo: ‘Son iguales, es lo mismo. ¿Dónde está la austeridad?’ Carmen Aristegui casi lo comparaba con la Casa Blanca», aseguró el mandatario.
Fuera mascaras, a Carmen o le llegaron al precio o siempre fingió lo q no era, me cuesta trabajo creerlo así, porque entonces fingió muy bien 🥺🥺🥺 pic.twitter.com/aRcKXW5WYW
Y para entender más el caso, un fragmento del especial que en RegeneraciónMx publicamos sobre esta situación, los golpeteos no vienen de a gratis.
«Detrás de los escandalosos reportajes de LatinUs contra el Presidente López Obrador y su familia, se encuentra un reportero emanado de las filas de Reforma, colaborador de Carlos Loret de Mola desde 2009, que durante los sexenios de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón recibió cuantiosos apoyos económicos del IMCINE para la producción de un documental y más de 366 mil pesos de remuneración por un trabajo de corrección de estilo par CONACULTA».
Por Jesús Francisco Sánchez Cuevas – Sembrando vida y la fábrica de chocolates… Investigación especial”, así se presenta un bodrio periodístico repleto de contradicciones con la intención de golpear la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador y sus hijos.
Esta “investigación” realizada por Tania Gómez y Sergio Rincón para CONNECTAS y publicado por el semanario Proceso y Aristegui Noticias, sin aportar un solo elemento que sustente ilícito alguno, uso indebido de recursos públicos y aún menos desvío de los mismos en la actividad legítima que realizan los hijos del Presidente, se autoinmola desde el punto de vista del elemental rigor periodístico.
Con la intención de demeritar el alcance y contenido del programa de plantación más ambicioso y de mayor alcance que se realiza en el mundo, Sembrando Vida, la publicación referida afirma: “…este grano (el cacaco) sería una de las apuestas preferidas del presidente”.
Este programa está diversificado en 20 estados, en 23 mil 507 localidades, tiene 420 mil 256 beneficiarios con empleos permanentes y una gran diversidad de plantaciones; incluso, sólo en Tabasco -entidad en que se centra la “investigación”- hay un total de 56 mil 979 sembradoras y sembradores, con principalmente árboles maderables como macuilis, cedro, caoba, tinto y tatuán, y frutales como plátano, guanábana, limón, cuajinicuil, chalahuite.
En la finca de 48.85 hectáreas heredada por Rocío Beltrán Medina -primera esposa de López Obrador y quien falleciera de cáncer en el año 2003- a sus hijos, “se produce el cacao para Rocío Chocolate, la marca chocolatera que Andrés Manuel López Beltrán tramitó en julio de 2019”, es decir, el propio documento consigna que no existe un uso del cacao producido por los cacaoleros de Sembrando Vida.
Y como si fuese una revelación periodística -al estilo de las icónicas y escandalosas fincas emanadas de la corrupción de los políticos del PRIAN, entre ellos la de Vicente Fox, de Raúl Salinas de Gortari, de Javier Duarte, entre muchos otros-, la publicación de marras divulga una fotografía presentada como “vista aérea de la Finca El Rocío, de 48.85 hectáreas, propiedad de los López Beltrán”.
Foto: Polemón.
El “pecado” de los López Beltrán es la cercanía histórica familiar con Hugo Chávez Ayala, quien previo al inicio del actual sexenio de López Obrador “ya era un jugador relevante en el mercado internacional del cacao, como uno de los principales exportadores de cacao fino de aroma considerado gourmet. Con ese grano ya se comercializaban 15 marcas de chocolate en 12 países de Europa y América, a través de su empresa Agrofloresta Mesoamericana”.
Esa cercanía familiar, genero la “asesoría” de Chávez Ayala en el año 2014, cuatro años antes del inicio del gobierno de López Obrador y más aún sin certidumbre alguna de que triunfaría en las elecciones de 2018, en relación a la producción de cacao en la Finca El Rocío, en Teapa, Tabasco, que les fue heredada en el año 2003 a los López Beltrán, materia prima que -desde mucho años antes de Sembrando Vida- es utilizada para la producción de los chocolates Rocío.
Y, como revelación periodística, se redacta en la “investigación”: “Andrés Manuel, segundo hijo de AMLO, quien el pasado 21 de agosto cumplió 35 años, saltó al mundo empresarial en 2019 con Rocío Chocolate”, y aún más, “…el nombre de Andrés Manuel López Beltrán no figura en el Registro Nacional de Profesionistas, tampoco en registros comerciales, ni en bases de datos de cámaras de comercio…”.
Andrés Manuel López Obrador con tres de sus hijos. Foto: Especial.
Esta “investigación” publicada y difundida por el semanario Proceso y Carmen Aristegui, mereció una respuesta puntual del presidente López Obrador en la conferencia mañanera del pasado día 29 de noviembre y acusó que es “una investigación mentirosa, sin fundamentos, para buscar mancharnos con la máxima del hampa del periodismo, que la calumnia, cuando no mancha, tizna”.
Aclaró “para que no quede ahí, en la indefinición, que el terreno que tienen mis hijos son 52 hectáreas, tienen 16 hectáreas cada uno, se las entregó su abuelo, el papá de la mamá. Por eso los chocolates se llaman ‘Rocío’, que era mi esposa, la mamá de mis hijos, que falleció y desde entonces sembraron árboles maderables y luego sembraron cacao”.
Y, puntualizó: “En el sexenio pasado les ofrecieron créditos, nunca aceptaron, nunca se ha aceptado ningún apoyo del gobierno, no tienen nada que ver con el programa Sembrando Vida, porque no he visto lo que dicen en la entrevista, pero me consultó Andrés, porque le mandaron, así, al estilo del periodismo muy objetivo, le mandaron un cuestionario para que lo respondiera y le daban de plazo hasta un día a tal hora, y si no contestaba pues ya podían decir en el reportaje que fueron consultados, pero que no respondieron para aclarar”.
El Presidente reconoció que la publicación de Proceso y Aristegui pretende afirmar que el programa Sembrando Vida “se está fomentando, en el caso de Tabasco, para que se produzca cacao y entonces la fábrica de chocolates tenga materia prima. No se miden, pero es su conservadurismo, los saca de quicio”.
Así, el elemento periodísticamente rescatable de “Sembrando vida y la fábrica de chocolates… Investigación especial”, es el nivel en que se han reducido los otrora emblemas del periodismo mexicano contemporáneo: Proceso y Carmen Aristegui.