“En Canadá se prepara la futura Cumbre de América del Norte con el primer ministro Justin Trudeau y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Son muy buenas las relaciones entre nuestros países”, escribió el presidente López Obrador, junto con la foto con el diplomático de Canadá, el 15 de junio de 2023. Foto tomada de Twitter @lopezobrador_
El presidente Andrés Manuel López Obrador recibió este jueves el embajador de Canadá en México, Graeme C. Clark, para dialogar sobre temas de la relación bilateral y de la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte, que se realizará en 2024 en esa nación socia.
A través de sus redes sociales, el mandatario mexicano informó: “Platiqué con el embajador Graeme C. Clark. En Canadá se prepara la futura Cumbre de América del Norte con el primer ministro Justin Trudeau y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Son muy buenas las relaciones entre nuestros países”.
Desde la década de los 90 las tres naciones son socios comerciales y en años recientes firmaron la renovación del tratado comercial, al que se acuñó el nombre Tratado México, Estados Unidos y Canadá. TMEC.
La última cumbre de líderes de los tres países de la región se celebró en enero pasado en la Ciudad de México, donde Palacio Nacional fue la sede de los encuentros.
Gracias a la Junta de Transporte Terrestre de Estados Unidos se aprobó la fusión de Kansas City Southern (KCS) y Canadian Pacific Railway Limited (CP) para crear la primera empresa ferroviaria que conectará a los tres países de América del Norte.
A partir del 14 de abril, CP ejercerá control sobre KSC, siendo así, desde ese momento quedará concreta la operación de la nueva empresa Canadian Pacific Kansas City (CPKC).
“Esta decisión reconoce los muchos beneficios de esta combinación histórica (…) Estimulará una nueva competencia, creará puestos de trabajo, dará lugar a nuevas inversiones en nuestra red ferroviaria e impulsará el crecimiento económico”, dijo Keith Creel, CEO de CP.
Se calculan cerca de 32 mil kilómetros de vías que unirán a México, Estados Unidos y Canadá, que además tendrán impacto en la generación de empleos que se calcula beneficiará al menos a 20 mil personas.
En diciembre de 2021, KSC dio a conocer su compra de CP por 31 mil millones de dólares. Por lo que, el proceso de creación de la mayor ferroviaria de la regón comenzó en marzo del mismo año, cuando CP lanzó la primera oferta para comprar a la ferroviaria estadounidense.
Un mes después, su connacional Canadian National Railway realizó una propuesta mayor para la compra de KCS, lo que comenzó una guerra de ofertas por uno de los mayores acuerdos de la industria ferroviaria en las últimas décadas.
Finamente, KCS se decidió por CP ante el temor de que las autoridades regulatorias no autorizaran la transacción.
Entonces, las compañías dijeron que la nueva firma ferroviaria se convertirá en la “columna vertebral” que conectará nuevos mercados y mejorará la competencia en la red ferroviaria de Estados Unidos, al mismo tiempo que impulsará el crecimiento económico en América del Norte y brindará beneficios ambientales a la región.
“Estos beneficios son inmejorables para nuestros empleados, clientes ferroviarios y la economía norteamericana en un momento en que las cadenas de suministro de estas tres grandes naciones nunca lo han necesitado más”, añadió Creel.
De acuerdo con el directivo, estos beneficios son inmejorables para los empleados de la empresa, clientes ferroviarios y la economía norteamericana en un momento en que las cadenas de suministro de la región lo necesitan más.
El presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en el marco de la conmemoración del 80 aniversario del instituto, en la Ciudad de México, el 19 de enero de 2023. Foto José Antonio López.
Como se acordó con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, la semana pasada, en el contexto de la cumbre de líderes de América del Norte, el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió este miércoles con empresarios de 4 compañías canadienses con inversiones en el sector eléctrico, principalmente, para dirimir las diferencias que existen con respecto a las políticas de su gobierno.
Durante su conferencia, el mandatario informó que se superaron los conflictos con las cuatro firmas canadienses, “resolvimos las cuatro sin ningún obstáculo que tenían que ver con asuntos del sector eléctrico como lo hicimos con empresas estadunidenses. Siempre buscamos la conciliación”. Comentó que en la reunión participaron secretarios del gabinete económico.
Destacó que en el encuentro privado con estos empresarios comentó que en México operan 125 compañías mineras de las cuales sólo con cuatro de ellas “estamos teniendo problemas y además tienen razón porque son extorsionados en Guerrero por algunos grupos dedicados a la delincuencia organizada que ya lo estamos atendiendo”.
El fallo brinda certeza al sector, destacó la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz. Foto José Carlo González / Archivo
Ciudad de México. México y Canadá ganaron la disputa a Estados Unidos sobre la interpretación de las reglas de origen del sector automotor bajo lo acordado en el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), confirmó este miércoles la Secretaría de Economía (SE).
Hace un año, Canadá y México presentaron una queja contra Estados Unidos sobre cómo aplicar los requisitos de contenido de la industria automotriz acorde al tratado que entró en vigor en 2020 en sustitución del TLCAN.
Este miércoles un panel de solución de disputas invocado bajo los estatutos del tratado tripartito publicó su informe final en el que determinó que la interpretación estadunidense de las normas es “inconsistente” con el T-MEC.
En un comunicado la SE señaló que el panel concluyó que el tratado permite a los fabricantes considerar a las partes de un vehículo terminado como originarias una vez que, por separado, dichas autopartes hayan cumplido con el porcentaje mínimo de contenido regional (75 por ciento).
Es decir, México y Canadá señalaban que si una pieza central, como motor, transmisión, carrocería, etcétera, tenía 75 por ciento de contenido regional, el T-MEC permite que esa cifra se redondee a 100 por ciento al calcular el requisito más amplio para el contenido regional de todo un coche.
Sin embargo, Estados Unidos reclamó que el contenido de las piezas principales no debía redondearse.
Según lo acordado en el T-MEC, 75 por ciento de los componentes de un vehículo deben originarse en Norteamérica para poder beneficiarse de una exención de impuestos, por tanto, con la resolución del panel, Estados Unidos debe acordar con México y Canadá la manera en cómo se aplicará la decisión, pues de lo contrario puede enfrentar aranceles de represalia en sectores específicos.
En un comunicado, Mary Ng, ministra de Comercio de Canadá, indicó que su país “se alegra de ver que los mecanismos de solución de diferencias en vigor apoyan nuestros derechos y obligaciones negociados en el T-MEC”.
El sector privado en México dijo que se fortalece la institucionalidad.
“El cabal cumplimiento del fallo es clave para la certidumbre jurídica en la región”, pues de esa forma los tres países socios continuarán atrayendo inversiones tanto en esta industria como en otras, consideró el Consejo Coordinador Empresarial.
Estados Unidos cuenta con un plazo de 45 días, es decir, hasta el 27 de febrero, para cumplir con la resolución.
Recepción oficial al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, de parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional, el 11 de enero de 2023. Foto José Antonio López
Ciudad de México. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, afirmó este miércoles que en su reunión bilateral con el presidente Andrés Manuel López Obrador, fue directo al plantear que un incremento de las inversiones canadienses en el sector de las energías renovables mexicano sería beneficioso para México y aseguró que el mandatario mexicano ha sido “muy receptivo” al buen trabajo de las empresas y el gobierno canadiense en materia combate el cambio climático.
Al término de su visita a México y luego de reunirse en privado con López Obrador en Palacio Nacional, Trudeau ofreció una conferencia de prensa, en la que dijo que las inversiones canadienses “serían algo bueno para la economía mexicana, algo bueno para el medio ambiente”.
Agregó que no es la primera vez que conversa sobre el tema energético con López Obrador, sino que lo ha hecho de manera directa en distintas oportunidades, como por ejemplo, el año pasado en Washington.
Al responder preguntas sobre la disputa planteada por Estados Unidos y Canadá respecto a lo que consideran que son violaciones al T-MEC por la política energética mexicana, Trudeau consideró que “siempre habrá retos, incluso entre amigos, cuando hablamos de hacer inversiones y hacer los cambios que necesitamos para combatir el cambio climático”, pero acotó que López Obrador se mostró dispuesto a seguir cooperando con el gobierno y las empresas canadienses.
En referencia a las preocupaciones de su gobierno y de empresas canadienses por la política energética de López Obrador, agregó que Canadá no está buscando un escenario donde haya ganadores y perdedores, sino uno de “ganar, ganar, ganar” y se mostró optimista sobre la resolución de las disputas en el tema, pues afirmó que esto depende del compromiso de los países para trabajar juntos y dijo que justamente de esto se trata el T-MEC.
El T-MEC especifica que el 75 por ciento de los componentes de un auto debe originarse en América del Norte para poder quedar exentos de impuestos. Foto José Carlo González / Archivo
Ciudad de México. Canadá y México ganaron su desafío a la interpretación estadunidense de las reglas para automóviles bajo el marco del nuevo pacto comercial de América del Norte, anunció este miércoles un panel de solución de disputas, una decisión que favorece a fabricantes de piezas al norte y al sur de la frontera estadunidense.
Hace un año, Canadá y México presentaron una queja contra Estados Unidos sobre cómo aplicar los requisitos de contenido del sector automotriz en virtud del acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, TMEC, que entró en vigor en 2020.
La interpretación estadunidense de las normas es “inconsistente” con el T-MEC, dijo el panel en su fallo.
Canadá “se alegra de ver que los mecanismos de solución de diferencias en vigor apoyan nuestros derechos y obligaciones negociados en el T-MEC”, dijo la ministra canadiense de Comercio, Mary Ng, en un comunicado.
La decisión se produce en medio de otra disputa del T-MEC centrada en energía que ha enfrentado a Estados Unidos y Canadá con México. Ottawa y Washington argumentan que las políticas energéticas nacionalistas de México están poniendo a sus empresas en desventaja.
Según el T-MEC, el 75 por ciento de los componentes de un vehículo deben originarse en Norteamérica para poder beneficiarse de una exención de impuestos, pero Estados Unidos discrepó sobre cómo calcular esa cifra.
México y Canadá dijeron que si una “pieza central”, como el motor o la transmisión, tiene 75 por ciento de contenido regional, el T-MEC permite que esa cifra se redondee al 100 por ciento, al calcular el requisito más amplio para el contenido regional de todo un coche.
Estados Unidos dijo que el contenido de las “piezas principales” no debía redondearse al determinar el contenido de todo el automóvil.
En virtud del T-MEC, Estados Unidos debe ahora acordar con Canadá y México cómo aplicar la decisión del panel o enfrentarse a posibles aranceles de represalia.
“La decisión es buena para Canadá y México”, dijo Flavio Volpe, presidente de la Asociación de Fabricantes de Piezas de Automóviles de Canadá. Agregó que la resolución es importante también porque muestra que los desacuerdos pueden resolverse bajo las reglas del nuevo pacto comercial.
“Demuestra que el vehículo de resolución de disputas dentro del T-MEC funciona”, dijo.
Por encima de todo, ambos estamos comprometidos a buscar un futuro mejor, basado en la paz y la prosperidad para todos nuestros pueblos, señala Biden.
El presidente de Estados Unidos celebró las relaciones con México y precisó que nuestro país es aliado y socio.
Y es que se trata de las palabras de Biden al inicio de la Cumbre de América del Norte.
Biden
-«Bien, Sr. Presidente, mi amigo, es bueno volver a verle en esta 10 ª Cumbre de Líderes de América del Norte en la Ciudad de México».
Lo anterior dijo Biden a AMLO. Seguidamente recordó que el mes pasado «celebramos 200 años de relaciones bilaterales con México».
-«Y al echar la vista atrás a nuestra historia común, está claro que es cuando permanecemos juntos, cuando trabajamos juntos, que ambos somos más fuertes y seguros».
Tras lo anterior dijo que «México es un verdadero socio, y cuando trabajamos juntos con valores comunes y respeto mutuo, nada está fuera de nuestro alcance».
Relación
-«Por eso, hoy vamos a dialogar sobre cómo podemos profundizar aún más esa relación, no solo en México sino en el Hemisferio Occidental».
Además Biden señaló que: «Esto incluye el fortalecimiento de nuestras cadenas de suministro para que el hemisferio sea aún más competitivo».
Cabe destacar que el presidente de EE.UU subrayó «hablar de nuestra seguridad compartida, incluida nuestra acción conjunta para hacer frente a la plaga del fentanilo».
Mismo que, dijo Biden, «ha matado a cien mil estadounidenses hasta la fecha, y de cómo podemos hacer frente a la migración irregular, algo en lo que creo que vamos por buen camino».
Todo
-«Por encima de todo, ambos estamos comprometidos a buscar un futuro mejor, basado en la paz y la prosperidad para todos nuestros pueblos».
Tras lo anterior Biden dijo: «Así que, Sr. Presidente, esta tarde y en los años venideros, espero con interés construir ese futuro mejor».
«-…, debo añadir que, solo en los últimos 15 años, hemos gastado miles de millones de dólares en el hemisferio…»
Y seguidamente sentenció: «Nosotros… lo que tenemos que hacer es lo que ustedes han hecho, y les felicito por ello».
-«Tenemos que seguir apoyando y construyendo instituciones democráticas en el hemisferio«, aseveró.
G7
Y es que Biden dijo que una de las cosas que pude hacer en el G7 fue conseguir que «acordara un proyecto multimillonario de infraestructuras para el Hemisferio Occidental».
Esto es, «para América Latina y también para África».
-«Así que hay mucho que podemos hacer, mucho de lo que tenemos que hablar. Y… y estoy deseando poder hacerlo, porque en que podemos conseguirlo».
-«Y confío en que estamos en uno de esos momentos de verdadero cambio de rumbo», sentenció.
Además dijo que el último cambio fundamental que se produjo en la política mundial fue el final de la Segunda Guerra Mundial, la era posterior a la Guerra Fría.
-«Ahora estamos en un lugar totalmente diferente», dijo.
Inflexión
Así, para Biden estamos en uno de esos puntos de inflexión en los que lo que hagamos en los próximos años determinará el aspecto del mundo en las próximas dos, tres o cuatro décadas.
-«…, eso es lo que tenemos la oportunidad de hacer. Y creo que estamos en una buena posición para hacerlo».
Pero, dicho esto, «ustedes saben, Estados Unidos proporciona más ayuda exterior que cualquier otro país del mundo, casi lo que todos juntos, no solo en el hemisferio, sino en todo el mundo».
Sin embargo Biden dijo que «por desgracia, nuestra responsabilidad no termina en el Hemisferio Occidental. Está en Europa Central».
-«Ojalá pudiéramos tener un solo foco… Tenemos múltiples focos. Y eso es en lo que tenemos que trabajar. Y estoy seguro de que podemos hacer mucho más en conjunto unos con otros».
Tras lo anterior Biden finalizó sus palabras de inicio de la Cumbre:
-«Así que gracias por recibirnos y espero con interés nuestro diálogo», precisó.
El 1 de enero de 1994, día en que estalló la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), también entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Ese acuerdo comercial detonó el crecimiento económico de los tres países. Más de 20 años después de haber sido firmado, la Administración del expresidente mexicano Enrique Peña Nieto presumió un crecimiento de la actividad comercial trilateral del 265%, con valor en 2012 de 1,05 billones de dólares, casi la totalidad del actual Producto Interno Bruto mexicano, según datos del Banco Mundial. Sin embargo, estos beneficios no necesariamente se tradujeron en mejoras en la vida de los habitantes de la región norteamericana.
Por el contrario, la proliferación de alimentos ultraprocesados que fomentó el TLCAN ha impactado de manera significativa en la salud y en los hábitos de consumo de nutrientes de mexicanos, estadounidenses y canadienses, identificó la antropóloga médica y cultural Alyshia Gálvez, investigadora y autora del libro Comer con el TLC: Comercio, políticas alimentarias y la destrucción de México.
Sputnik conversó con la también profesora universitaria de estudios sobre América Latina en la Universidad de la Ciudad de Nueva York para comprender los daños en la alimentación que ha causado este tratado comercial a casi 30 años de que entró en vigor y ratificó muchos de sus criterios con su renegociación en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Comidas procesadas: omnipresentes
El TLCAN permitió que los alimentos ultraprocesados se encuentren en prácticamente cualquier parte, acusa la investigadora Gálvez.
“En lugar de las comidas tradicionales, los alimentos tradicionales de la milpa, del maíz y frijoles, cocina ancestral, vemos realmente un boom de comidas ultraprocesadas y sabemos que estas comidas ultraprocesadas tiene un efecto dañino en el cuerpo cuando se consumen con frecuencia o en altas cantidades [por su alto contenido de azúcares y grasas, además de las técnicas que se usan para producirlos]”, asegura.
A decir de la experta, el TLCAN promovió el consumo de carne porque el ganado se alimenta del maíz procesado y modificado de origen estadounidense, que goza de bajos precios. Concretamente, agrega, la comida rápida permitió ventajas al capitalismo estadounidense porque sobreexplota la mano de obra, ofrece comida barata que facilita reducir salarios y absorbe excedentes agrícolas.
En México, señala, el TLCAN permitió a las empresas estadounidenses buscar mano de obra móvil y mal pagada del otro lado de su frontera sur, trabajadores vulnerados por el hecho de que Washington no autoriza la migración suficiente para responder a la demanda de trabajadores.
Mientras que en Estados Unidos se puede comprar fruta fresca todo el año, acusa la analista en su libro, sus alimentos preparados y empacados llegan a todas partes del mundo y desplazan otras formas de comer.
“Las empresas estadounidenses obtienen ganancias espectaculares en términos de expansión de sus mercados de exportación para comidas y bebidas procesadas, químicos y otras cosas. Los ciudadanos mexicanos pagan el precio absorbiendo excedentes y productos estadounidenses, y hasta los efectos secundarios de los pesticidas, herbicidas, químicos y disruptores endócrinos que se utilizan en la producción y el procesamiento de alimentos”, indica en sus conclusiones.
“El pueblo mexicano literalmente paga con sus vidas. Primero pagan como trabajadores, valorados según su capacidad de trabajo, con los riesgos de movilidad cargados sobre sus propias espaldas, con escenarios muy limitados para su empoderamiento y participación cívica, y cada vez más pagan con sus cuerpos, blancos para consumo cada vez mayor, hasta que los límites mismos del cuerpo humano han sido empujados hasta el extremo”, añade.
Además, las enfermedades derivadas de esta relación les son presentadas a las víctimas como si fueran su culpa, resultado de su incapacidad para consumir alimentos en proporciones correctas y con nutrientes adecuados.
“El aumento de las enfermedades crónicas asociadas con la dieta en México no es una consecuencia imprevista ni un efecto secundario de los cambios económicos y políticos traídos por el TLCAN. Más bien es un resultado lógico de dar prioridad a la inversión extranjera directa, la agricultura industria, las teorías de las ventajas comparativas y un concepto determinado de desarrollo que no ve ningún rol para la agricultura en pequeña escala”, agrega la antropóloga.
“Las comidas y bebidas procesadas han inundado el mercado mexicano, haciéndose cada vez más baratas y más accesibles en todas las comunidades no sólo porque las empresas siempre están en busca de nuevos mercados, sino también porque se ha creado el espacio para que lo hagan, y la logística de la expansión de su mercado ha sido facilitada por políticas gubernamentales específicas”, enfatizó.
Las corporaciones influyen mucho en la democracia de EEUU
Un ciudadano estadounidense que acude a las urnas a votar tiene mucho menos capacidad de influencia entre los parlamentarios de su país que los cabilderos que presionan directamente a los integrantes del Capitolio para promover sus intereses y dictar de qué manera deben legislar en beneficio de las grandes multinacionales de la industria alimentaria y otros sectores, señala la antropóloga.
Supuestamente, apunta, el TLCAN fue negociado por los representantes populares de Ottawa, Washington y la Ciudad de México. “Pero si analizamos bien el proceso de negociación vemos que las corporaciones grandes, las industrias alimentarias y otras industrias tuvieron una voz demasiado alta, demasiado amplificada en estas negociaciones porque pudieron lograr muchos beneficios”, explica.
Los intereses económicos de estas firmas alcanzaron un estatus mucho más alto que el bienestar de las poblaciones interpeladas por el tratado comercial, reconoce la académica, además de sobreponerse a los intereses de pequeños productores y campesinos.
Esas industrias, indica, usualmente utilizan donaciones a partidos políticos para coaccionar a candidatos y representantes democráticos. “Es un problema del sistema electoral que tenemos y del sistema político, que tenemos una puerta abierta a las donaciones privadas corporativas”, agrega la especialista.
La continuidad empresarial con el T-MEC
El magnate y expresidente de Estados Unidos Donald Trump convirtió al TLCAN en uno de los principales blancos de sus críticas y sus promesas de campaña, bajo el argumento de que el acuerdo comercial afectaba a los trabajadores estadounidenses. Durante su Gobierno, impulsó la renegociación del acuerdo, de donde surgió el nuevo T-MEC.
La antropóloga Alyshia Gálvez identifica que ambos acuerdos trilaterales están orientados a otorgar oportunidades de grandes negocios a las corporaciones. “Ni el tratado de ahora ni el anterior tienen programas efectivos para promover al pequeño cultivador o al emprendedor de pequeña escala”, observa.
Por el contrario, el TLCAN puede traducirse en una creciente crisis sanitaria de enfermedades no transmisibles en México, además de un golpe cultural trasnacional derivado de estrategias empresariales, acusa en el libro.
Esta situación, dice, ha generado una enorme estabilidad, exacerbado la pobreza y desplazado a millones de personas, donde los pobres sufren los peores impactos e incluso utilizan recursos de programas de combate a la pobreza para comprar alimentos y bebidas procesados.
“Acuerdos bilaterales de comercio que no fueron pensados para asegurar un campo de juego parejo y equitativo han producido un paisaje en el que los ciudadanos-consumidores están cada vez menos protegidos“, estima.
Sin embargo, asegura que la Administración del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha enfatizado la necesidad de apuntalar la soberanía alimentaria de México mediante la reducción de la dependencia a los alimentos importados.
“Que haya menos producto industrial de Estados Unidos y más posibilidad de competencia y participación en el mercado no solamente mexicano, sino el mercado trinacional de los pequeños cultivadores y empresarios”, describe.
Sin renunciar a los tamales, el problema es económico
Gálvez señala que en su investigación no reconoció a ningún mexicano que haya debilitado su apego cultural y de gusto por los tamales, los tlacoyos, los sopes, las quesadillas de huitlacoche y otros platillos de la gastronomía mexicana, no sólo configurada durante siglos sino reconocida como un modelo cultural completo por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
La elaboración del alimento mexicano conjuga actividades agrarias, prácticas rituales, técnicas ancestrales, participaciones colectivas en torno a ingredientes históricos como el maíz, el frijol, el chile, el tomate, la calabaza, el cacao, el aguacate o la vainilla, reconoce el organismo.
“Sus conocimientos y técnicas son una expresión de la identidad culinaria y permiten fortalecer los vínculos sociales y consolidar el sentimiento de identidad a nivel nacional, regional y local”, apunta la Unesco.
Sin embargo, el problema del impacto del TLCAN en la alimentación de México, distingue la antropóloga, no es cultural, sino económico. “Todavía existe ese arraigo cultural a todo lo que es la forma de comer ancestral, sin embargo, los cambios económicos, políticos, sociales implican que es difícil mantener esa manera de vivir”, dice.
Procesos como la nixtamalización, centrales en el proceso civilizatorio de las culturas mesoamericanas, no llevan una hora ni poca mano de obra, señala Gálvez. Además, los mexicanos no pueden vivir con sus familias extendidas: se han visto obligados a la migración hacia el sueño americano.
Al menos el 10% de la población mexicana se desplazó luego de la implementación del TLCAN, indica la antropóloga, lo que ha separado a las familias rurales, que contaban con sus milpas para consumo propio. “Es difícil tener un medio, el tiempo, el conocimiento, etcétera, para poder cocinar de esa forma”, comenta.
Varios factores económicos han orillado a los mexicanos a tener menos tiempo de cocinar una comida caliente, por lo que sus opciones giran hacia las sopas instantáneas o los pastelillos ultraprocesados, denuncia la experta. “Son problemas sociales y políticos más que culturales, porque culturalmente yo creo que todavía existe ese sabor, ese gusto por la comida ancestral en México”, agregó.
El futuro está en el pasado: apoyar la cultura ancestral
Apoyar a los pequeños cultivadores y a las culturas ancestrales de México tiene una relevancia no sólo de conservación, sino que ante estas afectaciones alimentarias generadas por el TLCAN se convierte en un proyecto de salud y de desarrollo económico, considera Gálvez.
“Pero no se promueve el alimento ancestral como un bien en términos de la salud o en términos de la economía, del desarrollo”, apunta. De este modo, combatir la diabetes con yogures o refrescos light es mucho menos eficaz que promover la alimentación desde la milpa, que históricamente ha arrojado índices muy bajos de afectaciones en esta enfermedad ligada al consumo de azúcar, concluye.
Luego del inicio de las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá sobre supuestas violaciones a términos energéticos del Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el presidente Andrés Manuel López Obrador comentó que hay voluntad de los gobiernos que lo integran para solucionar sin llegar a un panel.
Durante su conferencia de prensa matutina, el primer mandatario expuso que no se debió solicitar la consulta, no había motivo, “no se informó bien al gobierno de Estados Unidos”.
Desde el salón Tesorería relató que 15 días antes de esa solicitud de consulta se llevó a cabo una reunión con empresarios estadunidenses, se vio caso por caso, dedicó dos semanas a atenderlos, 18 empresas, donde estuvieron los directores de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza; de la Comisión Federal de Energía, Manuel Bartlett; los secretarios de Energía, Rocío Nahle, y de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.
Se resolvió la mayor parte de los asuntos y no solo eso, se hicieron compromisos de inversión por 25 mil millones de dólares. En otros asuntos, comentó, había acusaciones de que terminales de combustible se utilizaban para contrabando, “se llegó al acuerdo de suspender denuncias con el compromiso de que no volvieran a esas prácticas”.
Consideró que el posicionamiento de la Secretaría de Comercio estadunidense fue “totalmente majadera, en un tono soberbio de prepotencia, haciendo referencia de que la reforma energética del país era la panacea, cuando sostenemos lo opuesto porque fue un desastre para los mexicanos, un fracaso, engañaron a la gente. Que iba a bajar el precio de la luz y gasolina, que iba a llegar inversión extranjera. ¿De cuándo acá un gobierno extranjero va a decidir las leyes en otro país?, ¿con qué derecho?”.
Luego, voy a Washington, el presidente Biden muy respetuoso
Luego hay reunión con empresarios y tampoco se trata el tema
Luego, a la semana, se trata el tema y me entero por Arturo Sarukán,
El presidente adelantó que no habrá ruptura del tratado con Estados Unidos y Canadá.
El presidente López Obrador afirmó esta mañana que México no cederá su soberanía ni renunciará a su independencia por las consultas promovidas en el marco del T-MEC. Recordó que en las negociaciones previas al acuerdo quedó establecido ese punto.
Además, señaló que aun cuando Estados Unidos es el mercado más importante del mundo y México se beneficia por su cercanía con éste, no está en juego la independencia de nuestra nación.
“SI TENER ACCESO A ESE MERCADO NOS IMPLICA CEDER SOBERANÍA, NO LO ACEPTAMOS, NO VAMOS A ENTREGAR NUESTRA INDEPENDENCIA A NINGÚN GOBIERNO EXTRANJERO, ADEMÁS NO TIENEN RAZÓN”.
En ese sentido, AMLO recordó que durante las negociaciones del tratado su equipo negoció lo que actualmente se establece en el T-MEC:
“En el caso de México y sin perjuicio de sus derechos y remedios disponibles conforme a este tratado, Estados Unidos y Canadá reconocen que:
“México se reserva su derecho soberano de reformar su Constitución y su legislación interna.
“México tiene el dominio directo y la propiedad inalienable e imprescriptible de todos los hidrocarburos en el subsuelo nacional…”
Acerca de la consulta, el mandatario mexicano resaltó que el artículo octavo del tratado “debería ser la aclaración famosa, ojalá tomen nota”. Además, reveló que está analizando la posibilidad de enviarle una carta a Joe Biden para abordar la situación.
“Estoy con ganas de enviarle una carta para decir, ‘oiga, ¿qué está sucediendo? A lo mejor usted no está informado, porque usted siempre me ha dicho y le creo, que nuestra relación se va dar con un pie de igualdad y respeta nuestra soberanía’”.
RESPECTO A LA POSIBILIDAD DE QUE MÉXICO ABANDONE EL T-MEC, EL MANDATARIO APUNTÓ: “NO VA HABER RUPTURA, ESO SE LOS ADELANTO”.